AP2834-2015(45935)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP2834-2015  

Radicación Nº 45935  

(Aprobado mediante Acta No. 184)  

Bogotá D.C., veinticinco (25) de mayo de dos  mil quince (2015).   

La  Sala  resuelve  acerca  de los requisitos  formales  y  debida fundamentación de la demanda de revisión presentada por el  sentenciado  JONNIER  JAMES ARIAS CASTAÑO,  contra  la  sentencia  proferida el 4 de diciembre de 2013 por la  Sala  Penal  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira – Risaralda,  que  revocó  el fallo absolutorio emitido el 19 de abril de 2012 por el Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Santa Rosa de Cabal, para en su lugar, condenarlo a la  pena  de  prisión  de  96  meses  y  multa  de  3.000 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes,  como  autor  del  delito de tráfico de sustancias para el  procesamiento de narcóticos.   

ANTECEDENTES  

1.  El  24  de septiembre de 2011 JONNIER JAMES ARIAS CASTAÑO    fue   capturado   en   la  vía  que  de Dosquebradas conduce a  Chinchiná,   Kilómetro  23+800  en  el sector del peaje Tarapacá II     por     efectivos     de    la  Policía   Nacional,  por  cuanto   en   el   vehículo  de  placas  NEA722  que  conducía  se  hallaron 2 cajas de cartón,    cada    una    de    las   cuales  contenía  en  su interior 40 bolsas plásticas  trasparentes  de una sustancia negra, granulada    que,   practicadas   las   pruebas  preliminares   de   PIPH  arrojaron    positivo    para    permanganato    de  potasio,    con    peso    neto   de   79.320         gramos,  sin que  hubiese  presentado  el  respectivo  permiso  para su  porte.   

2.    En  razón  de  los  precitados  hechos,  el 19   de   abril   de   2012  el  Juzgado  Penal   del  Circuito  con  Función  de  Conocimiento  de  Santa  Rosa  de Cabal  (Risaralda),  adelantado  el  respectivo  juicio oral,  público  y  contradictorio, absolvió a JONNIER JAMES ARIAS CASTAÑO del delito  de  tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento de narcóticos por el cual  había sido acusado.   

3.   Sentencia  revocada  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de  Pereira  – Risaralda, el 4  de  diciembre  de  2013, al resolver el recurso de apelación interpuesto por el  Delegado  de  la  Fiscalía General de la Nación, para en su lugar, condenar al  citado  ciudadano  a  la  pena de prisión de 96 meses y multa de 3.000 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  como  autor  del  delito de tráfico de  sustancias  para  el procesamiento de narcóticos, conforme el artículo 382 del  Código Penal.   

3.  Agotado  el  anterior  trámite,  JONNIER  JAMES  ARIAS  CASTAÑO  inició  en  nombre propio  acción  de  revisión  contra  la sentencia que lo declarara responsable por el  delito  contra  la  salud pública, al amparo de la causal 3ª del artículo 192  de  la  Ley 906 de 2004, pues dice, contar con pruebas no conocidas al tiempo de  los  debates  que  demuestran su inocencia y, que a su vez, en el debido momento  le     hubieran    dado    un    rumbo    diferente    a    la    determinación  cuestionada.   

Así,  señala  que  el  Tribunal  accionado  cometió  un  error  en  la valoración probatoria que realizara, pues en manera  alguna  mencionó  por  ejemplo  que  para  el momento de su captura no existía  prueba  técnica  que determinara con certeza que lo que llevaba en su vehículo  era  permanganato  de  potasio,  por  el  contrario,  las  conclusiones del Juez  Colegiado  se  basaron  en  simples  suposiciones  sin  ningún tipo de sustento  probatorio,   dejando   incluso   de   analizar   prueba   que   demostraban  su  inocencia.   

En  ese  orden,  se  dedica a cuestionar las  afirmaciones  del Tribunal que lo llevaron a concluir el conocimiento más allá  de  toda  duda  razonable  acerca  de  la  materialidad  y  responsabilidad  del  demandado  en  la  conducta  punible  por  la  cual  lo  condenara,  concluyendo  finalmente  que  «… aprovecho este escrito para que  si  se  puede  dar,  el  que  sea  pertinente  para esta revisión haga un nuevo  análisis  y  reitere  su  posición  o  no  a  mi favor esta vez.».   

CONSIDERACIONES  

         

1.  Razón asistió  al  Tribunal  Superior  de  Pereira-Risaralda  al  remitir  la  presente acción  instaurada   por   JONNIER   JAMES   ARIAS   CASTAÑO  a esta Corporación por ser la competente para conocer  de  la  misma,  en  cuanto  se  interpone  contra sentencia de segunda instancia  dictada  por  un Tribunal Superior de Distrito, con sujeción a lo normado en el  numeral segundo del artículo 32 de la Ley 906 de 2004.   

         

2.   Antes   de  determinar  si  la demanda cumple con los presupuestos legales de admisibilidad,  es  necesario  recordar  que,  como  se ha sostenido de forma reiterada por esta  Sala,  la  acción de revisión es un mecanismo judicial especial que constituye  una  excepción  al principio de la cosa juzgada, en tanto que por su intermedio  se  busca  dejar  sin  efectos  la intangibilidad de la declaración de justicia  contenida  en  una  sentencia  ejecutoriada,  cuando  quiera  que se acredite la  configuración  de  cualquiera  de  las  causales  previstas  para  ello  en  el  artículo 192 del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

De  allí que el legislador haya establecido  no  sólo  causales taxativas para su procedencia, sino requisitos de forma y de  fondo  en  la  demanda que resultan indispensables para poder pronunciarse sobre  su  admisión  y  disponer el trámite correspondiente, pues se constituye en el  primer    examen    a   realizar   de   conformidad   con   el   artículo   194  ibídem.   

En   cumplimiento   de   tal  disposición  normativa,  el  demandante  debe  identificar  plenamente la actuación procesal  cuya  revisión  se  demanda, la conducta punible que motivó la actuación y su  decisión,  la  causal invocada con los fundamentos de hecho y de derecho en que  se  apoya,  y  la  relación de las pruebas que se aportan, acompañando copia o  fotocopia  de  las  decisiones de primera y segunda instancia, con constancia de  su ejecutoria.   

          3.  Descendiendo  al  caso  en  concreto y  examinada  la  demanda presentada por JONNIER JAMES ARIAS CASTAÑO, encuentra la  Sala  que  su admisión no resulta procedente por cuanto no acreditó la calidad  de abogado titulado para promover la acción.   

Sobre  el  particular  tiene suficientemente  decantado  la  Sala,  que si bien el artículo 193 ibídem permite el impulso de  la  acción de revisión por parte de  cualquiera de los sujetos procesales  con  interés  jurídico reconocido dentro del diligenciamiento, ya en cuanto se  refiere  al  ejercicio  del  derecho  de postulación precisa del concurso de un  profesional  del  derecho,  condición  de la cual carece el sentenciado en este  asunto,  sobre  lo  que  nada  señala,  ni  tampoco  acredita con la respectiva  tarjeta profesional.   

Si bien el artículo 229 de la Constitución  Política   garantiza   el   derecho   de   toda   persona  para  acceder  a  la  administración  de  justicia,  también lo es que dejó en manos del legislador  la  facultad  de señalar en qué casos necesariamente debe hacerlo a través de  la  representación  de  un  abogado,  sin  importar  que se tenga la calidad de  sujeto  procesal,  siendo  uno  de  estos  supuestos el atinente a la acción en  comento. De ahí que la Corte haya señalado:   

«[…]  el  derecho  de postulación debe  ejercerse  por  medio  de  abogado  titulado,  como  quiera  que se trata de una  actividad   posterior   a   la   culminación  del  proceso,  que  comprende  la  elaboración  del  libelo según precisos requisitos formales, la invocación de  concretas  causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos  y  fácticos,  la  relación  de  las  pruebas  que  se aportan para  demostrar  los  hechos  básicos  de  la petición, y una adecuada sustentación  compatible  con  la  naturaleza  de  la  causal  que se invoca, todo lo cual es,  evidentemente,   materia   de  especiales  conocimientos  jurídicos».1   

Así  las  cosas,  al surgir evidente que el  demandante  carece  de representación a través de abogado titulado para incoar  la  presente  demanda, puesto que elevó personalmente el memorial donde invocó  su  deseo  de  iniciar  la  acción  aludida,  y  tampoco  acredita  cumplir tal  condición  que  lo  legitimaría  eventualmente  para  actuar  en nombre propio  durante  la  causa;  circunstancia  que  per se, hace improcedente la acción de  revisión.   

4.  No  obstante,  proceder  el  rechazo  de  la  demanda  por incumplir dicho requisito, esta Sala  considera  apropiado  hacer referencia a otras falencias que observa del escrito  presentado  por ARIAS CASTAÑO y que igualmente impediría conocer de la acción  legal.   

Como se indicara, otro de los requisitos para  hacer  viable  el  curso  de la acción de revisión es el acompañamiento de la  copia  o  fotocopia  de  los  fallos  de  primera  y segunda instancia – si esta  última  la  hubo  -,  así  como  constancia  de su ejecutoria, según el caso,  proferidas  en  el proceso cuya revisión se demanda, aspecto formal que en este  caso  tampoco cumplió el sentenciado que impetró la acción, al haber allegado  tal solo copia de la decisión de segunda instancia.   

          El  aporte de la copia de los fallos de primera y segunda instancia,  así  como la certificación de su ejecutoria, es una carga procesal que compete  exclusivamente  al  actor  y  que no puede suplir la Sala, pues tales documentos  constituyen  un  requisito  de  procedibilidad  de la acción de revisión, cuya  finalidad  es  la  de  que  se  conozcan  cuáles  fueron  los fundamentos de la  sentencia  y,  por  lo  tanto,  conocer  si  en  efecto  existen hechos nuevos o  surgieron  pruebas  no  conocidas  al  tiempo de los debates y que establecen la  inocencia del accionante.   

Por  otro  lado, la constancia de ejecutoria  busca  establecer  si  la  sentencia  contra  la  cual  se  endereza  la acción  adquirió  firmeza,  a  efecto  de  determinar  si  reviste el carácter de cosa  juzgada  que  se  pretende  levantar  a través de su ejercicio, lo que sólo se  logra corroborar mediante su aportación.   

          En  consecuencia,  como  la  demanda  no  cumple  con las exigencias  normativas  previstas  en  los artículos 193 y siguientes de la ley 906 de 2004  se impone su inadmisión.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  No  admitir la  demanda  de  revisión  presentada por JONNIER JAMES ARIAS CASTAÑO, conforme lo  expuesto.   

2.  Contra  esta  decisión procede el recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Rad.   23026,   auto   de   25   de   septiembre  de  2006     

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