AP2814-2015(45330)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP2814-2015  

Radicación Nº 45330  

(Aprobado mediante Acta No. 184)  

          Bogotá   D.C.,   veinticinco   (25)  de  mayo  de  dos  mil  quince  (2015).   

La Sala examina la admisibilidad de la demanda  de   revisión   presentada   por   el   condenado   RICAURTE   RAMÓN   BARRIOS  BARRIOS,   a   través  de  apoderado,  contra  la  sentencia proferida el 28 de octubre de 2008 por la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Bogotá, que confirmó  parcialmente  la  emitida  el  23  de noviembre de 2006 por el Juzgado Penal del  Circuito        Especializado        de        Descongestión       –     FONCOLPUERTOS     – de la misma ciudad y lo condenó a las  penas  de 130 meses de prisión y multa de $1.000.000.000, como determinador del  concurso  de  delitos  de  peculado  por  apropiación  agravado,  peculado  por  apropiación  atenuado  y  tentativa  de  peculado  por  apropiación  agravado.   

ANTECEDENTES  

1.  La  Sala  ha  reseñado  la  situación  fáctica relevante, con fundamento en los fallos cuya  revisión se solicita, así:   

«A  raíz  de  la liquidación de la empresa  Puertos  de Colombia, Terminal marítimo de Barranquilla, numerosos trabajadores  y  abogados  presentaron  reclamaciones  laborales  irregulares,  unos  por vía  administrativa  y  otros  por medio judicial, para ello se realizaron audiencias  de  conciliación  ante las inspecciones de Trabajo de la Regional Atlántico, o  procesos  ejecutivos  ante  los  Juzgados  Laborales,  que dieron lugar a que se  profirieran  mandamientos  de  pago,  siendo  en  muchos  casos  cancelados  por  Foncolpuertos,  y  en otros negociados con la Fiduciaria del Pacífico, mediante  contratos de fideicomiso.   

Por   razón   de   la   existencia   de  irregularidades  presentadas para el reconocimiento de las acreencias laborales,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  inició  de  oficio  la  investigación  pertinente,  ordenó  la  realización  de  varias diligencias de allanamiento y  registro,  inspecciones  judiciales  en  diversos  Juzgados  Laborales  , en las  inspecciones  de  Trabajo  y  en  el  Ministerio de Transporte, en virtud de las  cuales  se  incautaron  numerosas  actas  de  conciliación y documentación que  sirvieron   de   soporte   para   ordenar   la   vinculación   de   los   aquí  acusados».   

2. Como consecuencia  de    los    hechos    reseñados,    el   Juzgado   Penal   del   Circuito   de  Descongestión                                           –     FONCOLPUERTOS  –  de  Bogotá,  mediante  sentencia  de  23 de noviembre de 2006, condenó, entre otros, a BARRIOS BARRIOS  a  las  penas principales de 14 años, 8 meses y 23 días de prisión y multa de  $1.062.253.920,  por  el  concurso  de  delitos  de  peculado  por  apropiación  agravado,  peculado  por apropiación, peculado por apropiación atenuado por la  cuantía,  tentativa  de  peculado  por  apropiación,  falsedad  ideológica en  documento    público,    prevaricato    por    acción    y    concierto   para  delinquir.   

3.  El  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, en decisión  de  18  de  febrero  de  2008,  declaró  la  nulidad parcial de la actuación y  decretó  la  cesación  del procedimiento por prescripción de la acción penal  respecto  de  los  delitos de falsedad ideológica en documento público, fraude  procesal y concierto para delinquir.   

Posteriormente,  en  auto  de abril 24 de la  misma   anualidad,   declaró   improcedentes  los  recursos  de  reposición  y  apelación  interpuestos por la Fiscalía y el Ministerio Público; no obstante,  en  razón del fallo de tutela proferido por esta Sala el 16 de octubre de 2008,  los  resolvió  mediante  sentencia  de octubre 28, en la que condenó a BARRIOS  BARRIOS  a  la  pena  de  130  meses de prisión y multa de $1.000.000.000, como  determinador  de los delitos de peculado por apropiación agravado, peculado por  apropiación    atenuado    y    tentativa    de   peculado   por   apropiación  agravado.   

4. El 3 de diciembre  de  2009,  la  Corte  inadmitió  las  demandas de casación presentadas por los  defensores  de BARRIOS BARRIOS y otros procesados contra la sentencia de segunda  instancia.   

No  obstante, de manera oficiosa declaró la  prescripción  de  la acción penal por los delitos de peculado por apropiación  atenuado  imputados  al  nombrado y le impuso la pena de 117 meses de prisión y  multa de $851.301.006.90.   

5.  En  escrito de  enero  20  de  2015, el apoderado judicial del sentenciado impetró ante la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Bogotá demanda de revisión contra los fallos  condenatorios  de  primera  y segunda instancia, con fundamento en la causal 7°  del artículo 192 de la Ley 906 de 2004.   

       En providencia  de  febrero 3 de esa anualidad, dicha Corporación se declaró incompetente para  tramitar  la  acción  y  ordenó  la  remisión  inmediata  de  la misma a esta  Corte.   

6.  Mediante  autos  de  abril  9  y  15  de  2015, respectivamente, los  Magistrados  María  del  Rosario  González  Muñoz  y  José  Leonidas  Bustos  Martínez  manifestaron  estar impedidos para conocer del asunto, de acuerdo con  lo  previsto  en los numerales 4° y 6° de la Ley 600 de 2000; impedimentos que  fueron aceptados por la Sala el 29 de abril último.   

LA DEMANDA  

El   mandatario   judicial   de  RICAURTE  RAMÓN     BARRIOS     BARRIOS    señala   que   éste  fue  condenado  como  determinador    del    delito   de   peculado   por  apropiación  agravado, tanto consumado como tentado,  pues   para  la  fecha  en  que  se  profirieron  las  sentencias  atacadas,  la  jurisprudencia  de  esta  Corporación «propugnaba    que    los    abogados   que   intervenían  como  representante  (sic) de los Ex  trabajadores  de  las  Empresas  Puerto  de Colombia (sic), en las reclamaciones  laborales  que  terminaron en el pago de dichas prestaciones, eran PARTICIPANTES  en la modalidad de DETERMINADOR».   

Aduce que posteriormente, mediante sentencia  de  21 de octubre de 2013 proferida por esta Corte en  el  proceso radicado 34.930, «se estudió  un  caso  similar  al de (su) cliente»  y  se modificó el criterio  de  la  Sala,  para  sostener  entonces  que  «estos  abogados,   no   deben   responder   a   título  de  DETERMINADORES,   sino  de  INTERVINIENTES,  lo  cual  inexorablemente incide en la punibilidad a imponer».   

Concluye  que  dicha  variación  jurisprudencial  configura  la  causal  de  revisión   prevista   en  el  numeral  7°  del  artículo  192  de  la  Ley  906 de 2004, de modo que  «debe  modificarse  la  pena  de prisión   y   la   de   multa   que  se  le  impuso  al  señor     RICAURTE     RAMÓN    BARRIOS  BARRIOS»;  en  consecuencia  de  ello,  pide que se declare que «a   la   fecha   de   la   sentencia   revisada,  había    operado   el   fenómeno   de   la  prescripción de la acción  penal».   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad  con  lo establecido en el numeral 2º del artículo 75 de la Ley 600 de 2000, la  Corte  es  competente  para  conocer  de  la demanda de revisión presentada por  BARRIOS  BARRIOS,  a  través  de  apoderado, como quiera que se promueve contra  sentencia   dictada   por   el   Tribunal   Superior  de  Distrito  Judicial  de  Bogotá.   

2.  La  Sala  ha  sostenido  reiteradamente  que  la acción de revisión no ha sido estatuida por  el  legislador  como  una herramienta procesal para controvertir los fundamentos  de  las  sentencias  de  las  instancias,  ni  para revivir debates jurídicos o  probatorios  a  los  que  se  ha  puesto  fin  mediante  una  o  más sentencias  ejecutoriadas,  sino  como  un  mecanismo para remover el carácter definitivo e  intangible  de  lo decidido con efectos de cosa juzgada, como consecuencia de la  acreditación  de  una  o  más circunstancias, taxativamente establecidas en la  Ley, que revelan la injusticia de las providencias censuradas.   

En  ese orden, resultan inadmisibles en esta  sede  las alegaciones dirigidas a cuestionar la valoración probatoria efectuada  por  los  sentenciadores,  las  consideraciones jurídicas que dan soporte a los  fallos o la legalidad de la actuación.   

          El  carácter  excepcional  de la acción exige de quien la promueve  la  carga de demostrar, mediante escrito que no es de libre confección sino que  debe  responder a los criterios y condiciones formales y materiales establecidos  para  ello  en  los  artículos  220  y  siguientes  de  la  Ley 600 de 2000, la  configuración cierta e inequívoca de la causal invocada.   

          Esa    exigencia,    ha    sostenido   la   Corporación1,   radica  exclusivamente  en  el  interesado,  como  quiera  que  se trata de un mecanismo  procesal  rogado,  de modo que le está vedado al Juzgador ejercer oficiosamente  facultades  probatorias  dirigidas a confirmar o descartar la causal aducida por  el libelista.   

         

          3.  El artículo 222 ibídem establece como  presupuestos  formales  para  la  admisión  de  la demanda que el accionante i)  determine   la   actuación   procesal   cuya   revisión   solicita,   con   la  identificación  del  despacho que produjo el fallo; ii) el delito o delitos que  motivaron   la  actuación  procesal;  iii)  la  causal  que  se  invoca  y  los  fundamentos  de  hecho  y  de  derecho  en  que  se  apoya  la solicitud; iv) la  relación  de las evidencias que fundamentan la petición; v) el aporte de copia  de  las sentencia de primera y segunda instancia y de casación, según el caso,  así como; vi) constancia de su ejecutoria.   

En   el  presente  asunto,  el  demandante  determinó  la  actuación  cuya  revisión reclama, en concreto, las sentencias  proferidas  en  primera  y  segunda  instancia por el Juzgado Penal del Circuito  Especializado  para  Foncolpuertos  de  Bogotá  y  el  Tribunal Superior de ese  Distrito  Judicial  los  días  23 de noviembre de 2006 y 28 de octubre de 2008,  respectivamente.   

De  igual  manera,  hizo  precisión  de los  delitos  por  los  cuales  resultó  condenado  su  mandante,  de  peculado  por  apropiación agravado, tanto tentado como consumado.   

En lo que tiene que ver con el señalamiento  de  la  causal  de  revisión aducida, el libelista refirió a la prevista en el  numeral  7°  del  artículo  192 de la Ley 906 de 2004, esto es, «cuando  mediante  pronunciamiento  judicial, la Corte haya cambiado  favorablemente  el  criterio  jurídico  que sirvió para sustentar la sentencia  condenatoria,    tanto    respecto    de   la   responsabilidad   como   de   la  punibilidad».   

La actuación que terminó con la condena de  BARRIOS  BARRIOS,  como  se  desprende  del  auto  por  medio del cual esta Sala  inadmitió  los  recursos de casación elevados, se adelantó, en atención a la  fecha  de  ocurrencia de los hechos, bajo el procedimiento establecido en la Ley  600 de 2000.   

No obstante, la Sala ha precisado que cuando  el  cambio  de  jurisprudencia  invocado hace relación a un problema de derecho  que  tiene  que  ver  con  la punibilidad y no con el sustento de la condena, es  aplicable,  en  virtud  del  principio  de  favorabilidad,  la normatividad más  reciente.   

Lo      anterior,      «porque    si    bien    el   numeral  6° del artículo 220 de la  primera  normatividad  citada  establece  como  motivo  de  revisión        “Cuando        mediante  pronunciamiento   judicial,  la Corte haya cambio  favorablemente    el    criterio    jurídico   que  sirvió     para     sustentar     la    sentencia  condenatoria”, lo cual se circunscribía  a  aspectos  atinentes  exclusivamente  a la responsabilidad, el  precepto   vigente   para   la   sistemática  penal  acusatoria  es  mucho  más  amplio  y descriptivo, habida cuenta que menciona que  esa   variación  de  la  postura  jurídica   de   la   Corte   con   la  cual  fundamentó la decisión de  condena,   puede   ser   “tanto   respecto  de  la  responsabilidad    como   de   la   punibilidad”2.   

El    libelista    también      relacionó      la  providencia  en  la  que, en su criterio, se surtió  el  cambio  jurisprudencial con fundamento en el cual pretende la  revisión de los fallos censurados.   

No  obstante  lo  anterior,  se  abstuvo  de allegar las copias de las  sentencias   de  primera  y  segunda  instancia  cuya  revisión    pretende,   como   también la constancia de su ejecutoria.   

Este  último  requisito puede entenderse satisfecho con la  certificación  suscrita por el Secretario del Centro  de   Servicios   Administrativos   de   los  Juzgados  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad, en la  que   se   consigna   que   la  sanción  impuesta  a  BARRIOS  BARRIOS  es  actualmente  vigilada por el  «JUZGADO     EPYMS     DESCONGESTIÓN     BARRANQUILLA»    (f.  8);  de igual modo, a con la copia del auto de 22 de junio de  2012,   por   medio  del  cual  el  Juzgado  4°  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de esa  ciudad   avocó   el  conocimiento  de  la  condena  proferida contra el nombrado.   

No     obstante,     la     omitida  aportación     de     las     decisiones    cuya  revisión   reclama  el  accionante  constituye  un  defecto  de la demanda que  no  se  puede  superar,  como  quiera  que  sin  las  providencias       censuradas       se      hace  imposible  conocer  su  contenido  y,  por lo tanto,  comprender  la incidencia que el cambio jurisprudencial invocado tiene sobre los  fundamentos  jurídicos de  las mismas.   

En  efecto, «la  exigencia  de  aportar  los  fallos comporta, no un requisito formal menor, sino  significados  materiales  concretos,  pues,  es  a  partir de conocer lo que las  instancias  tomaron  como  hechos,  las  pruebas que los soportan y el análisis  jurídico   concreto,   que,  cuando  menos,  se  hace  factible  determinar  la  consonancia  entre  lo  descrito  por el demandante y la realidad que informa el  proceso»3.   

El  demandante  pide   a   la  Sala  que  solicite  de  las  instancias  la  remisión  de las  piezas    procesales   echadas   de   menos,   pero  ello,  tratándose de una  acción  rogada, que se tramita a solicitud de parte  y  en  la  que,  como ya se dijo, el Juzgador carece de facultades oficiosas, no  resulta posible.   

Por  esa  vía,  el  interesado  pretende  trasladar  a  la  Corte la  actividad      procesal      elemental  que  le  es  exigible a efectos de  lograr  la  admisión  de  la  demanda,  con lo cual  pierde   de   vista   que  «constituye  carga  del  actor  anexar  a  la demanda  copia  de  las  decisiones  cuya  rescisión  pretende,  junto con la respectiva  constancia  de  su  ejecutoria,  la cual se torna en requisito sine qua non para  acreditar  la  presencia  de res iudicata»4.   

Así   las   cosas,  echada  de  menos  la  satisfacción  de  las  exigencias  mínimas  previstas en la Ley, la demanda de  revisión    presentada    en    este    asunto   necesariamente   deberá   ser  inadmitida.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  INADMITIR   la   demanda   de   revisión  presentada   por   RICAURTE  RAMÓN  BARRIOS  BARRIOS,  a  través  de  apoderado,  conforme lo expuesto en la  parte motiva de esta providencia.   

2.  Contra  esta  decisión procede el recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ           CAMACHO

Magistrado   

Impedido

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ   

FERNANDO     ALBERTO    CASTRO CABALLERO

Magistrado   

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER

Magistrado   

Impedida

MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ

Magistrado   

EYDER  PATIÑO                 CABRERA

Magistrado   

PATRICIA   SALAZAR   CUÉLLAR

Magistrada   

LUIS     GUILLERMO     SALAZAR OTERO

Magistrado   

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA

Secretaria   

    

1 CSJ  AP, 25 mar. 2015, rad. 43.681.   

2 CSJ  SP, 11 jul 2013, rad. 40.208.   

3 CSJ  AP, 24 sep. 2014, rad. 44.468.   

4 CSJ  AP, 10 dic. 2014, rad. 43.410.     

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