AP2676-2016(47981)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado ponente  

AP2676-2016  

Radicación 47981  

(Aprobado  Acta No.  141)   

Bogotá  D.C.,  cuatro (4) de mayo de dos mil  dieciséis (2016).   

  VISTOS:  

Define     la     Corte    cuál  es  el  despacho    competente  para   resolver   la   solicitud   de  libertad  por  vencimiento      de     términos     presentada      por     SAMUEL SIERRA CHALA.   

ANTECEDENTES:  

El   expediente   remitido   a   la  Corte  no  contiene información alguna sobre los hechos por  los  cuales  se  adelanta la  investigación  penal  contra  SAMUEL  SIERRA  CHALA.   

Es   posible  establecer,    sin    embargo,   que   el   30  de  julio  de  2015  el  Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  Villanueva (Casanare) libró orden de captura en su contra.   

Una  vez  materializada  la  aprehensión,  se    verificó    su    legalidad    durante   la   audiencia  del      12      de     agosto     del     mismo     año,    presidida    por   el  Juzgado 8º Penal Municipal de Cúcuta con Función de Control de  Garantías. Así mismo, la  Fiscalía  le  formuló  imputación  por el delito de  homicidio  agravado,  cargo  que no aceptó y por el cual le fue impuesta medida  de   aseguramiento   en  el  Complejo  Carcelario  y  Penitenciario de Cúcuta.   

El escrito de acusación fue presentado ante  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito de Monterrey (Casanare) el 8 de octubre de  2015. Debido a que el INPEC  no    trasladó    al    procesado,   la  audiencia  respectiva  tuvo  que  ser  aplazada  en  cuatro  oportunidades, en la última de  las  cuales  se  fijó  como  fecha para realizar la diligencia el 6 de abril de  2016.   

El  día  anterior, es decir el 5 de abril,  SAMUEL   SIERRA   CHALA   solicitó   su  libertad  por vencimiento de términos.  La  petición  correspondió  por  reparto  al  Juzgado  1º  Penal Municipal de  Cúcuta   con   Función   de   Control   de   Garantías,  el  cual,   durante   la  audiencia  del  pasado  18  de  abril,   manifestó  su  incompetencia  para  resolverla.   

Explicó   el  despacho   que  aunque  la  competencia  territorial    de   los   juzgados  de  garantías  es   de   carácter  nacional,   debe  limitarse  por  criterios  de  razonabilidad.  En  este caso los hechos ocurrieron en  jurisdicción     del    circuito    judicial    de  Monterrey,    en    el    cual    se   adelanta   la   actuación.  Por  tanto,  es  allí  donde  debe  realizarse  la  audiencia  preliminar  solicitada,  pues  el  juez  radicado en ese  lugar  puede  tener acceso al expediente para  determinar  si se presentó o no el  vencimiento  de  términos,  si fue justificado y, en  fin, si debe ordenarse la libertad del procesado.   

Por  lo anterior,  remitió   el   expediente  a  la  Sala  de  Casación  Penal  para  que  defina  cuál   funcionario   judicial   debe   resolver    la    aludida    petición    de   libertad.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

Conforme  al numeral 4º del artículo 32 de  la  Ley  906  de  2004,  la  Sala  está  facultada para dirimir la controversia  suscitada,  dado  que  los  juzgados en los cuales podría recaer la competencia  para  decidir  la  solicitud  de libertad tienen su sede en distritos judiciales  diferentes.   

El artículo 54 del Código de Procedimiento  Penal   autoriza  expresamente  a  los  despachos  de  garantías  a  declararse  incompetentes  para  celebrar  la  formulación de imputación. La Corte, por su  parte,  ha  explicado  que  también  pueden  hacerlo  respecto  de  las  demás  audiencias  preliminares  (Cfr. CSJ AP, 14 May 2013, Rad. 41228 y CSJ AP, 22 Sep  2015, Rad. 46772, entre otros).   

En  su  redacción original, el artículo 39  del  estatuto  adjetivo establecía que el control de garantías sería ejercido  por  «un  juez  penal  municipal del lugar en que se  cometió   el   delito»,   pero   a   partir  de  la  modificación  introducida por el canon 48 de la Ley 1453 de 2011, esta función  corresponde     a     «cualquier    juez    penal  municipal».   

Según  lo ha explicado la Sala, este cambio  normativo  no puede entenderse como una autorización a las partes para escoger,  sin  limitación  alguna,  el  juzgado  de garantías al que quieren acudir. Por  ello,  en  materia  de  audiencias  preliminares,  de  manera  preferente  deben  respetarse  las reglas atributivas de competencia en razón del territorio, pero  éstas  pueden  exceptuarse  si  las  circunstancias  del  caso concreto así lo  aconsejan.  La  resolución de este tipo de controversias debe tomar como puntos  de  partida  el principio de razonabilidad y la mayor protección posible de las  garantías  procesales  de  quienes  puedan verse afectados con las decisiones a  adoptar. (Cfr., entre otros, CSJ AP, 26 Oct 2011, Rad. 37674).   

Al fijar dichas pautas, la jurisprudencia en  cita  ha  ofrecido algunos ejemplos en los que se considera necesario desconocer  la  regla  general  y  aplicar  la excepción. Entre otras hipótesis, así debe  procederse  cuando el procesado «se encuentre privado  de  la  libertad  en  establecimiento  carcelario  de  lugar  diferente al de la  comisión del acontecer fáctico»   

Exactamente esa situación se presenta en el  asunto  bajo examen, pues SAMUEL SIERRA CHALA solicitó la audiencia de libertad  ante  los  juzgados  de  control  de  garantías de Cúcuta, ciudad en la que se  encuentra detenido.   

Dicha  petición no se advierte caprichosa o  malintencionada.  Debe  tenerse  en cuenta que el Juzgado Promiscuo del Circuito  de  Monterrey  ha  intentado  realizar  la  audiencia  de  acusación  en cuatro  oportunidades,  ninguna  de  las  cuales  ha tenido éxito porque el INPEC no ha  trasladado  al  interno.  Ello  es  indicativo  de las dificultades que podrían  presentarse   para   lograr  la  comparecencia  del  imputado  a  la  diligencia  preliminar,    si    ésta    se    desarrollara   en   el   circuito   judicial  referido.   

Asignar  el  conocimiento de la petición de  excarcelación  a  los juzgados de garantías de Monterrey traduciría propiciar  un  riesgo  bastante  alto  de  que  la  audiencia  no se realice prontamente, o  incluso  no  se  lleve  a  cabo  nunca,  con  claro  desmedro  de  los  derechos  fundamentales  del  procesado.  Este  riesgo  se  neutraliza  fácilmente  si el  fallador  encargado  de  resolver  la  solicitud  tiene  su  sede  en  el  mismo  territorio donde está privado de la libertad.   

Así las cosas, en seguimiento de la doctrina  jurisprudencial  sobre  la  materia,  que  aquí se ratifica, la Corte considera  cumplidas  las  condiciones  para  exceptuar  la regla preferente de competencia  territorial  y,  en  su  lugar,  declarar  que  el  competente  para resolver la  solicitud  de  libertad elevada por el procesado es el Juzgado 1º de Control de  Garantías  de  Cúcuta.  Por  tanto, se remitirá el  expediente  a dicho despacho judicial.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

DECLARAR  que  la  competencia  para  conocer  la  solicitud  de  libertad elevada por SAMUEL   SIERRA   CHALA   corresponde   al   Juzgado   1º   Penal  Municipal  de  Cúcuta  con  Función  de  Control  de  Garantías.      En  consecuencia,   ORDENAR  el  envío inmediato de las diligencias a dicho despacho.   

CÚMPLASE.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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