AP235-2014(43042)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

AP235-2014  

Radicación n° 43042  

Aprobado Acta No. 18  

Bogotá D.C., veintinueve (29) de enero de dos  mil catorce (2014).   

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el impedimento  manifestado  por  los  Magistrados  que conforman la Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta, doctores José Rafael Labrador Buitrago y Edgar  Manuel  Caicedo  Barrera, para resolver el recurso de apelación interpuesto por  el  Fiscal  Tercero  Seccional  de  Administración  Pública,  respecto  de  la  decisión  del  13  de noviembre de 2013, proferida por el Juzgado Segundo Penal  del  Circuito  con  Función de Conocimiento en Descongestión de Cúcuta dentro  de   la  audiencia  pública  que  negó  la  solicitad  de  preclusión  de  la  investigación  seguida  en  contra  de  Juan  David Astudillo Lugo, por el delito de concusión.   

I.  ANTECEDENTES   

El  11  de  abril de  2012,    el      señor     Jean     Michael     Cruz     Felipe,    recluido   en   el   Complejo    Carcelario    y    Penitenciario    Metropolitano    de  Cúcuta,   denunció  al  dragoneante  Astudillo  por haberle exigió dinero, al  respecto   señaló:   “…   Yo  le  pregunte  al  comandante  –  Astudillo  – que para qué   me   había   mandado   llamar   y  él  me dijo que entrara a  la   celda  de  CARRETERO  y  yo  entre  junto  con  CARRETERO,  y  este    interno  me  dijo  que  había  que  cuadrar  con  el  guardia y él   como  al  minuto  entro  a la  celda   –  el  guardia  Astudillo  – y me dijo que  cómo   hacíamos   para  cuadrar     para     no     pasar    el    informe    por    que    él       ya       tenía  la  anotación en el libro, y yo le  dije   que  yo  no  tenía  plata,  y  como CARRETERO me había dicho que había que darle 200.000 mil pesos  por  barato,  entonces  yo  le  dije  al  comandante  que  yo no tenía  toda  esa  plata  pero  que tampoco  quería  que  me  dañara  mi conducta y entonces le dije que nada más le quería colaborar con 100.000 mil  pesos,   y  él  se  quedo  mirándome  y lo pensó y me dijo que cuándo  le  daba la plata y yo le conteste que el lunes se la daba sin  falta…”   

II.  ACTUACIÓN PROCESAL   

1.  El 10 de enero de 2013, el Fiscal Tercero  de  Administración  Pública solicitó la preclusión de la investigación bajo  la  causal  6ª del artículo 332, petición que negó el Juez Primero Penal del  Circuito   de   Conocimiento   en   Descongestión1,  decisión que fue objeto del  recurso de apelación por parte de la Fiscalía.   

2.  La  Sala  Penal  del Tribunal Superior de  Cúcuta,  en  proveído del 12 de marzo de 2013, confirmó la providencia objeto  de alzada.   

Los  argumentos  de  esa Colegiatura fueron:   

“…De  manera  que  la  preclusión sólo  puede  ser  decretada por el juez de conocimiento si se acredita en debida forma  –    y    si   existe  legitimación  – alguna de  las  causales para el efecto prevista en el artículo 332 de la Ley 906 de 2004,  o  cualquiera de las que dan origen a la extinción de la acción penal prevista  en   el   artículo   77  del  mismo  ordenamiento  y  en  normas  concordantes.   

De conformidad con lo anterior, resulta claro  que  acertada fue la decisión de instancia, al negar la preclusión solicitada,  en  razón de que la causal consagrada en el numeral 1º del artículo 332 de la  Ley  906,  que  trata  sobre  la  imposibilidad de seguir con el ejercicio de la  acción   penal,   en   el  presente  caso  no  es  procedente,  puesto  que  la  representante   del  ente  persecutor  no  demostró  que  la  misma  no  podía  continuar,  por  cuanto  operara  el fenómeno de su extinción por razón de la  prescripción,  la  muerte  del  acusado,  la  despenalización  de  la conducta  imputada,  la  constatación de la existencia de cosa juzgada, el decreto de una  amnistía, etc.   

En consecuencia, no se acogen los argumentos  aducidos  por  el  abogado fiscal dirigidos a que sea revocada la providencia de  la  a  quo, por medio de la cual no declaró la preclusión, según lo dispuesto  en el artículo 332, numeral 1º, de la Ley 906 de 2004”   

4.  Posteriormente,  el  ente  persecutor de  nuevo  solicitó  preclusión  de  la  investigación  bajo  la misma causal, es  decir,   la   consagrada   en  el  numeral  6º  del  artículo  3322.  El  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  con función de Conocimiento en Descongestión de  Cúcuta  negó  el  pedimento preclusivo, mediante decisión del 13 de noviembre  de 2013, decisión impugnada por la Fiscalía.   

5. El 26 de noviembre del año inmediatamente  anterior,  los  Magistrados de la Sala Penal del Tribunal Superior de Cúcuta se  declararon  impedidos  al tenor del numeral 14 del artículo 56 de la Ley 906 de  2004  para resolver el recurso, por cuanto con antelación habían confirmado la  decisión  del  Juzgado  Segundo Penal del Circuito con Función de Conocimiento  en  Descongestión  de  ese  Distrito  Judicial  de  negar  la preclusión de la  investigación.  En  consecuencia,  dispusieron  el envío de la actuación a la  Sala  de  Conjueces  para  efectos  de  ser  separados  del  conocimiento de ese  asunto.   

6.   Esta  última  Colegiatura,  mediante  proveído  del  16  de diciembre de 2013, no admitió el impedimento propuesto y  dispuso el envío de la actuación a la Corte.   

Para  tomar  la  anterior determinación los  conjueces  se  apoyaron en jurisprudencia emanada de esta Corporación acerca de  los  impedimentos  y  recusaciones, concluyendo que los Magistrados que proponen  el  impedimento  no  analizaron  el fondo de la investigación. Por tanto, no se  pronunciaron  sobre  la  solicitud de preclusión, ni comprometieron su criterio  sobre  la decisión de fondo, así como tampoco efectuaron valoración alguna de  los   hechos   y   pruebas   que   permitan   pregonar   la  afectación  de  su  imparcialidad.   

V. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.    De  conformidad   con   lo   preceptuado  en  el  artículo  58  A  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  adicionado  por el artículo 83 de la Ley 1395 de 2010, a  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia le compete resolver  sobre  el  impedimento  manifestado y no aceptado a los Magistrados José   Rafael   Labrador   Buitrago   y   Edgar   Manuel   Caicedo  Barrera,  del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de    Cúcuta,    para  decidir  el  recurso de apelación interpuesto contra  la   decisión  del  Juez  Segundo  Penal  del  Circuito  con  Función    de    Conocimiento  en  Descongestión  de esa ciudad, que  negó la solicitud de preclusión de la investigación    

2. Ahora bien, es  necesario  señalar  que los motivos específicos constitutivos de impedimento o  recusación  se estatuyeron en desarrollo del principio de imparcialidad, con el  fin  de  garantizar al conglomerado social que el funcionario judicial llamado a  resolver  el conflicto jurídico es ajeno a cualquier interés distinto al de la  recta administración de justicia.   

3.   Es  de  advertir   que  el  Legislador  delimitó  de  manera  objetiva  las  causales de impedimento, es decir, los funcionarios judiciales no  pueden    separarse   del   conocimiento   de   los   procesos   asignados   por  interpretaciones  analógicas  o  subjetivas  de  la norma, igualmente les está  prohibido  apartarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,   en  virtud  de  los  artículos  228  y  230  de  la  Constitución  Política3,  sustentadas  en  el convencimiento del constituyente derivado de  que  son  éstas y no otras las circunstancias fácticas que impiden que un Juez  o  Magistrado  siga  conociendo de un asunto, porque de continuar vinculado a la  decisión  comprometería  la  independencia de la administración de justicia y  quebrantaría  el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener un fallo  proferido   por   un   tribunal   imparcial  (CSJ  SP  19  de  octubre  de  2006, Rad. N° 26246;   CSJ   SP  del  18  de  julio  de  2007, rad. 27720; CSJ AP   del     26     de     febrero    de    2009,    Rad.    No.    31221).   

4.  En  relación  con la causal prevista en el numeral 14 del artículo  56  de la Ley 906 de 2004, invocada por los Magistrados del Tribunal Superior de  Cúcuta   para   sustentar   su   manifestación  de  impedimento,  la      Corte     en     auto  del  29  de  agosto  de 2006, Rad.  25775,    indicó   lo  siguiente:   

“Frente a esta  estructura  procesal  (la dispuesta en la Ley 906 de  2004,  se  precisa) es evidente que la separación de  las   funciones   de   investigación,   acusación   y   juzgamiento,  como  la  institucionalización  del  juicio oral, público, concentrado y contradictorio,  tiene  como  uno  de sus cometidos principales garantizar que el juez del juicio  llegue  a la audiencia oral sin contaminación alguna sobre las evidencias y los  elementos  materiales  de  prueba  recaudados  por la Fiscalía (…). Decisión  (la  negación  de preclusión de investigación, se  aclara)  que  por gravitar generalmente sobre puntos  de  derecho  sustancial,  impide  que  el  juez  que  decide  la solicitud pueda  adelantar  el  juicio y dictar sentencia, precisamente por haber comprometido su  criterio  apreciando los elementos materiales de prueba, lo cual pone en tela de  juicio   su   independencia   e  imparcialidad,  como  valores  supremos  de  la  administración     de     justicia”.   

         

Así  mismo,  en  providencias  del  19 de  octubre   de  2006  y  del  22  de  mayo  de  2008  (Radicados  27243  y  29818,  respectivamente),   se  abordó la misma temática, puntualizando:   

“(…) la Sala  evidencia  la  configuración  de  la  causal  de  impedimento  expresada por el  Magistrado   (numeral   14  del  artículo  56,  se  aclara) por haber resuelto previamente el recurso de  apelación  interpuesto  por  la  defensa  contra  la  decisión  que  despachó  negativamente  la  solicitud  de  preclusión  de la investigación hecha por la  Fiscalía,   pues   los   juicios   que  realizó  allí  sobre  la  precariedad  investigativa  del  ente investigador, la falta de contundencia de los elementos  probatorios  aducidos  para  sustentar el pedido de preclusión, comprometerían  su  criterio  para estudiar el posible relevo del Juez Noveno Penal del Circuito  con  funciones  de  Conocimiento,  dentro  del  proceso  que  se adelanta contra  (…)”.   

En   el   último   de  los  proveídos,  particularmente concluyó:   

“No obstante lo anterior, al constatar el  alcance  de la providencia dictada el 25 de septiembre de 2007 por la misma Sala  de  Decisión  que  manifiesta  ahora encontrarse impedida, a través de la cual  revocó  la  preclusión  de  investigación  dispuesta en favor de JOSE LINARCO  CAÑÓN  SUÁREZ  el  30  de  agosto  anterior  por el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  de Chiquinquirá, se observa cómo a diferencia de lo expuesto por los  Magistrados  que  se declaran impedidos, lejos está de constituir un factor que  empañe  su  juicio  independiente,  autónomo  e  imparcial y, en consecuencia,  resulta claro que no se actualiza la causal impeditiva invocada.   

Para  arribar  a esa conclusión basta con  recordar  que  esa  providencia  tuvo  por  objeto  examinar los presupuestos de  responsabilidad  de  JOSE  LINARCO  CAÑÓN  SUÁREZ  frente  a  la  conducta de  homicidio  perpetrada en la humanidad de Heriberto Gamboa González, por la cual  incluso,  como  quedó  consignado  en  el recuento de la actuación procesal de  esta  providencia,  fue  favorecido  más  adelante con sentencia absolutoria de  primer  grado,  elementos de juicio totalmente diversos a los que le corresponde  ahora  revisar  por razón del recurso de apelación interpuesto por el defensor  del  mismo procesado contra el fallo que aprobó el preacuerdo entre Fiscalía y  defensa  por  las  conductas  de lesiones personales en Henry Gamboa González y  porte  ilegal  de armas, cuya inconformidad, por lo demás, dado que el Tribunal  se  anticipó a la exposición de los motivos de impugnación para manifestar su  impedimento,  seguramente  apuntará al aspecto punitivo, en consideración a la  legitimación que le asiste…”.   

5.  En el caso  objeto  de  estudio,  al  verificar  el  alcance  de  la  providencia dictada el  12  de marzo de 2013 por la  Sala   de   Decisión   que  manifiesta  el  impedimento,  se  observa  que  ese  pronunciamiento  no  constituye  un factor que perturbe su juicio independiente,  autónomo  e  imparcial y, en consecuencia, resulta claro que no se actualiza la  causal impeditiva invocada.   

La  razón  de la aseveración descansa en  que  el  argumento esbozado por el Tribunal Superior  para   confirmar   la  decisión  del  a  quo,  se  centró  en  una  causal  diferente  a  la invocada  por   la   Fiscalía   para  solicitar  la  preclusión  de  la  investigación,  es decir, el Fiscal     Tercero     de    Administración    Pública  erigió su  solicitud    en   la   imposibilidad   de    desvirtuar    la    presunción   de   inocencia    –  numeral   6º   del   artículo   332   de  la  Ley  906  de  2004  –  y  la  Colegiatura  analizó  el  numeral  1º  de  la  misma disposición en comento, o  sea,  la  imposibilidad de iniciar o continuar el ejercicio de la acción penal,  por  ende,  en  ningún  momento se analizó la causal invocada y mucho menos se  dio un debate jurídico de los elementos aportados.   

En suma, el anterior análisis en  nada  compromete  el  que  ahora  debe  realizar  el  Tribunal  respecto   del   recurso   propuesto   contra   la  decisión  del  13  de  noviembre de 2013, por cuyo medio  de  nuevo  se  negó  la preclusión de la  investigación  en  favor  de  Juan  David  Astudillo  Lugo por  el  Juzgado  Segundo Penal  del   Circuito   de  Descongestión  de  Cúcuta,  pues  la causal invocada es la contenida en el numeral  6º del artículo 332 de  la  Ley  906  de  2004,  referida  a la imposibilidad      de      desvirtuar     la     presunción     de  inocencia,  la  cual  conlleva una evaluación sobre  aspectos  no tratados en aquella oportunidad, como se  advirtió.    

Por  su  parte,  como  quedó visto, en la  providencia  del  12  de  marzo  simplemente se desestimó la causal invocada para decretar la preclusión  de  la  investigación,  sin  que  se  evaluara  de  fondo  el  asunto objeto de  apelación.   

Por      consiguiente,  el  tema  decidido  en  aquella  oportunidad no guarda relación  directa  con  el  que  ahora  deben  afrontar  los Magistrados que se declararon  impedidos,    motivo    por    el    cual   no   existe   ninguna   obstáculo       para      emitir  pronunciamiento.   

Las razones expuestas son suficientes para  declarar   infundado   el   impedimento  planteado4;  en consecuencia, se ordena  retornar  la  actuación  a  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Cúcuta  a  fin  de  que  desate  el  recurso  de  apelación interpuesto por el  representante  de  la  víctima  contra  la  decisión  del pasado 13        de        noviembre,         proferida   por   el   Juez  Segundo  Penal    del    Circuito   con   Función  de  Conocimiento  de    Descongestión    de    Cúcuta.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  Declarar  infundado  el impedimento  manifestado   por   los   Magistrados  José    Rafael   Labrador   Buitrago   y   Edgar   Manuel   Caicedo  Barrera que conforman la Sala de Decisión Penal del  Tribunal Superior de Cúcuta.   

2.    Remitir  la actuación a la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta,  a  fin  de  que  resuelva  la  mencionada  impugnación.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Folio  1 Cuaderno centro de servicios judiciales de Cúcuta.   

2 Folio  118 Ibídem   

3  También  consagrado  en  el  Artículo  14  del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos  , artículo 8.1 del Convención Americana sobre Derechos  Humanos,  apartado  20.1  del  Estatuto de Roma y desarrollado en los artículos  8-k  (derecho  del  imputado  a  la  imparcialidad  del juicio), 46 y siguientes  (cambio  de radicación), 56 y siguientes (impedimentos  y  recusaciones), 152 (la posibilidad excepcional de  ordenar  la  reserva  de  actuaciones),  192-4  (revisión  por decisión de una  instancia  internacional,  361  (prohibición  de decreto de pruebas de oficio),  8-d  (prohibición  de  utilizar  en  contra  del  procesado el contenido de sus  conversaciones  tendientes  a materializar una declaración de responsabilidad o  método  de solución alternativa del conflicto), según relación enunciada por  la Corte en auto del 19 de febrero de 2009, rad. 31093.   

4 En  este sentido auto del 30 de enero de 2008. Rad. 28969.     

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