AP2311-2014(41506)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada ponente  

AP2311-2014  

Radicación N° 41506  

(Aprobado Acta No.119)  

Bogotá D.C., treinta (30) de abril de dos mil  catorce (2014).   

La  Sala  resuelve  el recurso de reposición  interpuesto  por el apoderado de Juan Rafael Lopera Zapata contra la providencia  del  pasado  11  de  diciembre,  mediante  la  cual  se inadmitió la demanda de  revisión  presentada  en contra de las sentencias condenatorias del 10 de marzo  de  2011  proferida  por  el  Juzgado  26  Penal  del  Circuito  de  Medellín y  confirmada  el  29  de  julio de 2011 por la Sala Penal del Tribunal Superior de  ese Distrito Judicial.   

I.  ANTECEDENTES   

Por  auto emitido el 11 de diciembre de 2013,  la  Corte  rechazó  la demanda de revisión presentada a nombre del sentenciado  Juan  Rafael  Lopera  Zapata,  sustentada  en  la  causal del numeral 3º del artículo 192 de la Ley 906 de  2004.   

En  la  decisión  impugnada,  después    de    traer    a    colación    algunos   antecedentes  jurisprudenciales    que    analizan   los   conceptos   de   prueba  y  hecho   nuevo,  señaló   la  Corte  que  la   declaración   de  Gustavo  Adolfo  Lopera  Zapata  no  reunía  las     exigencias     establecidas     en    esos  antecedentes,    para  admitirla como prueba nueva, porque, dijo la Sala:   

«El  accionante  tenía conocimiento de la  existencia   de  Gustavo  Adolfo  Lopera  Zapata,  no  solo  por  su  parentesco  consanguíneo     –  hermano– sino porque fue  un  testigo  presencial  directo  de lo sucedió al interior de la residencia de  María Esther Zapata de Lopera el 12 de septiembre de 2010.”   

Se  destacó  también  que  el actor había  omitido  señalar  el  motivo  por  el cual se prescindió de la declaración de  Gustavo  Adolfo  en  el  juicio, sumado a lo cual aparecía la evidente falta de  idoneidad  de  la  entrevistadora  del  pretendido  testigo,  dada su calidad de  persona especial.   

Igualmente,  se  consideró que el censor no  expuso   argumentos   serios   para   desvirtuar  los  testimonios,  indicios  y  reflexiones    que   sirvieron   de   fundamento   para   sustentar   el   fallo  condenatorio.   

FUNDAMENTOS        DEL   RECURSO   

En  su impugnación, alega el recurrente que  no  conocía  de la prueba aducida como nueva, porque fue contratado a partir de  la  sentencia  condenatoria  dictada  por  el  Juzgado  26 Penal del Circuito de  Medellín,  desconociendo  si  el abogado que le antecedió en la defensa sabía  de su existencia.   

Agrega  que Gustavo Adolfo Lopera Zapata, al  padecer  síndrome  de  Dawn,  no  tiene  capacidad  de  mentir  o  de construir  historias  distintas  a  las  que  vio;  por ende, su testimonio demostraría la  inocencia de Juan Rafael Lopera Zapata.   

De  otro lado, la idoneidad de Beatriz Elena  Vásquez  Villa, quien realizó la entrevista a Gustavo Adolfo Lopera Zapata, se  sustenta  en  el  hecho  de  que  es  una  experta  en  educación de niños con  síndrome  de  Dawn  y  ejerce la docencia sobre esos temas en la Universidad de  Antioquia.   

Insiste  en  que la prueba es relevante para  demostrar   que   Juan   Rafael   Lopera   Zapata  fue  injustamente  condenado.   

CONSIDERACIONES DE  LA SALA   

          Los   argumentos   esbozados   por   el  censor  en  el  escrito  de  impugnación,  no  disuaden  a  la  Corte  a reponer su decisión de rechazar la  demanda  de  revisión  presentada  a  nombre  del  condenado JUAN RAFAEL LOPERA  ZAPATA.   

          Ello,  porque  el  censor no presenta razones serias para cuestionar  los  argumentos  que  allí  se  esbozan,  por ejemplo, el motivo por el cual la  defensa    del   hoy   condenado   decidió,   voluntariamente,   renunciar   al  descubrimiento  y  debate del testimonio del joven Gustavo Adolfo Lopera Zapata,  de  cuya  existencia  necesariamente conocía, porque la sentencia documenta que  tanto  los  testigos  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación, como los de la  defensa,  tenían  presente  que  en  el  inmueble  donde  acaecieron los hechos  juzgados,  vivían  y  estaban  presentes María Esther Zapata de Lopera con sus  hijos,  Gustavo  –persona  especial-, María Sofía y Juan Rafael Lopera Zapata.   

De  esa  manera,  siendo  evidente  que  el  testimonio  que  se  aduce en la demanda como “prueba nueva” era un elemento  conocido  por  la  defensa  al momento del debate probatorio, el hecho de que el  ahora  demandante  en  revisión  haya asumido el proceso después de dictada la  sentencia  de  primera  instancia,  no  justifica  la  omisión  de  su oportuno  descubrimiento en el juicio, por la parte que representó.   

         Pero  de  obviarse  esa  situación,  tampoco  se cuestiona el otro  argumento  central  que  llevó  a rechazar la demanda de revisión, a saber, la  falta    de    formulación   de   argumentos   encaminados   a   demostrar   la  trascendencia de la prueba  que   se  dice  nueva,  en  orden  a  desvirtuar  los  testimonios,  indicios  y reflexiones que sustentan el  fallo condenatorio.   

         Ello, porque en el fallo impugnado se da  razón  de la incorporación de una serie de pruebas encaminadas a acreditar que  el  procesado  fue el autor de las lesiones mortales causadas a su propia madre,  entre  ellas,  el  informe del médico legista que examinó a Sofía   Lopera  Zapata  y  el  testimonio  de  Ángela     María    Lopera    Zapata,  cuya  valoración  llevó  al  juzgador  al convencimiento de la  responsabilidad del ahora condenado.   

         En   esas  condiciones,  como  nada  se  dice  para  acreditar  que  el  testimonio  de  Gustavo  Adolfo  Lopera  Zapata  tiene  la fortaleza necesaria  para   minar  la  manifestación  de  verdad  vertida  en la sentencia condenatoria en contra de Juan Rafael  Lopera  Zapata,  se mantiene la falta de confiabilidad   necesaria   del  mismo,  para  demostrar con certeza  que se cometió una injusticia.   

         Ante  ese  panorama,  la presentación de  un    supuesto    nuevo  elemento, frente al cual no  se  formula  una  adecuada  confrontación dialéctica  con  el fallo cuestionado,  no  deja  ser  un  intento  inane  para  continuar con un debate estéril,   desconociendo  con  ello  la  razón  de  ser  del principio de la cosa juzgada.   

          En    otras    palabras,   aducir  la  inocencia del sentenciado con  base   en  un  testimonio  que  el  censor no enfrenta  al    poder    de    convencimiento   derivado   de  los   plurales  medios  de  convicción  y  deducciones indiciarias que sustentaron los fallos de instancia,  sólo  demuestra  que el mismo no cuenta con la fuerza necesaria para derruir la  justeza de la condena impuesta contra LOPERA ZAPATA.   

Las deficiencias advertidas sobre la demanda,  dejan  en  evidencia  que  lo  buscado  por el censor es que se vuelva a debatir  acerca  de  lo  ya  decidido  definitivamente  en  las  instancias,  sin aportar  elemento  de  juicio  serio  que  reúna  las  condiciones  de  prueba  nueva  y  desvirtúe  la  fuerza  demostrativa  de  los  elementos  analizados en el fallo  demandado.   

Por todas las anteriores razones, se negará  la reposición del auto impugnado.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

No reponer la providencia del 11 de diciembre  de 2013, por las razones consignadas en la anterior motivación.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

          Cópiese, notifíquese  y cúmplase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *