AP1938-2016(47556)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

AP1938-2016  

Radicación N° 47.556  

(Aprobado acta Nº 105)  

Bogotá, D. C., seis (6) de abril de dos mil  dieciséis (2016).   

ASUNTO  

Se resuelve el impedimento manifestado por el  doctor  Gustavo  Enrique  Malo  Fernández,  Magistrado integrante de la Sala de  Casación  Penal  de  esta  Colegiatura,  para conocer la solicitud de cambio de  radicación  del  proceso  seguido contra Cesar Augusto  Castellanos  León,  Nelson  Alberto  Oquendo  García, Jairo Alberto Fernández  Rojas  y José Luis Rentería  Maturana elevada por la Fiscalía 8ª Especializada de  Derechos   Humanos   y   DIH,   por   el   delito   de   homicidio   en  persona  protegida.   

                    HECHOS   

Se desprenden de la resolución de acusación  en los siguientes términos:   

(…) El veinticinco (25) de marzo de dos mil  siete  (2007),  cuando  tropas  del  Ejército Nacional, batallón de Ingenieros  número  14  “Calibio”,  se  encontraba adelantando patrullajes en la vereda  Ojos  Claros,  municipio  de Cantagallo, departamento de Bolívar, reportaron un  enfrentamiento  en  el  que  se presentó una persona muerta, correspondiente al  nombre  de  Carlos  Mario  García  David a quien supuestamente le incautaron un  fusil AK 47 con cuatro proveedores y 104 cartuchos.   

ANTECEDENTES   

1.  El 12 de junio de 2007, el Juzgado 40 de  Instrucción  Militar  dispuso la apertura de la investigación en contra de los  procesados.  Sin  embargo,  en atención a la solicitud que hiciera la Fiscalía  General  de  la  Nación,  el  despacho  en proveído del 24 de octubre de 2008,  decidió  despojarse  de la competencia para conocer de la actuación y remitió  la misma a la jurisdicción ordinaria.   

          2.  El  31  de  agosto  de  2010,  la Fiscalía 8ª Especializada de  Derechos  Humanos  y DIH profirió resolución de acusación contra Cesar   Augusto   Castellanos   León   y  Nelson    Alberto    Oquendo    García  (rad.  2011-005)  y  el  29  de  octubre  de esa anualidad, contra  Jairo    Alberto    Fernández    Rojas     y     José     Luis     Rentería  Maturana   (rad.   2011-008)  por  el  punible  antes  referido.   

          3.  El  conocimiento  de  las causas le fueron repartidas al Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Simití  –  Bolívar,  ante  el  cual,  la  apoderada  de las víctimas elevó  petición  de  cambio de radicación de las mismas a otro municipio, la cual fue  negada  por  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Cartagena mediante auto del  22  de agosto de 2012 por ausencia de material probatorio que sustenta la causal  invocada.   

4. En proveído del 3 de octubre de 2014, el  despacho  de  conocimiento,  dispuso la unidad procesal de las dos actuaciones y  programó  la  realización  de  la audiencia preparatoria para el 2 de julio de  2015, dentro de la cual se aprobó la práctica de varias pruebas.   

          5.  El  11  de  febrero  de  2016, la Fiscalía 8ª Especializada de  Derechos  Humanos  y  DIH, presentó ante la Corte Suprema de Justicia petición  de  cambio  de  radicación al tenor del artículo 85 de la Ley 600 de 2000, con  el  propósito  de que la etapa de juicio sea adelantada en un Juzgado Penal del  Circuito diferente al distrito judicial de Cartagena.   

          6.  La  actuación  fue  repartida  al H. Magistrado Gustavo Enrique  Malo  Fernández,  quien  manifestó  su  impedimento  para conocer de la misma,  invocando  la  causal  4ª  del  artículo  99  de la Ley 600 de 2000, por haber  emitido opinión previa sobre el asunto materia del proceso.   

          Al  respecto,  indicó que en la condición de Magistrado de la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Cartagena, el 22 de agosto de 2012, suscribió  el  auto  mediante  el  cual  se  resolvió  negar  la  solicitud  de  cambio de  radicación,  elevada en aquella ocasión, por la apoderada de las víctimas, la  cual está fundamentada en los mismos motivos de la presente.   

          A  renglón  seguido  señaló:  «De esa  manera,  al  interior  del proceso penal cuya radicación se persigue variar, ya  emití  opinión  sobre  la  viabilidad  de  proceder en tal sentido con base en  aspectos  relacionados  con  las  condiciones  de  orden  público del municipio  bolivarense   en   el  que  se  desarrolla  la  etapa  de  juicio».     

CONSIDERACIONES  

1. Según se desprende del artículo 103 del  estatuto  adjetivo  bajo  cuya  égida se rige el presente asunto, la Sala está  facultada  para  pronunciarse  sobre  el  presente  impedimento,  dado  que  fue  planteado por un magistrado de esta Sala.   

2.  Constituye  criterio  reiterado  de esta  Colegiatura  que  la  finalidad  del  instituto  en  mención es garantizar que,  cuando   ejercen  la  atribución  de  administrar  justicia,  los  funcionarios  judiciales  obren  con  estricto  apego  a  los  principios  de  imparcialidad y  objetividad;  de  tal  suerte  que  cualquier  factor  que pueda afectar su buen  juicio  y  transparencia  se  erige  en  motivo  suficiente  para separarlos del  conocimiento  del  asunto.  (Cfr.  CSJ AP, 13 Ago 2014, Rad. 44362, entre muchos  otros).   

3.  En  el  sub  judice,  la  razón  invocada  es la contemplada en el  numeral  4º  del  artículo  99  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000.  Concretamente,  aduce  el  doctor  Gustavo  Enrique  Malo  Fernández  que en su  condición  de  Magistrado  de  la Sala Penal del Tribunal Superior de Cartagena  suscribió  el  auto  del  22  de agosto de 2012, por medio del cual se negó la  petición  de  cambio  de  radicación  que  elevó,  en aquella oportunidad, el  apoderado  de las víctimas al interior del presente proceso, y cuyos argumentos  son  los  mismos  que  soportan la solicitud que ahora promueve la Fiscalía 8ª  Especializada  de  la  Unidad de Derechos Humanos y DIH, por lo que estima haber  emitido opinión previa sobre el asunto materia del proceso.   

4.  Al  respecto,  la  Corte  ha  señalado  pacíficamente   que  la  procedencia  del  impedimento  cuando  se  postula  la  antedicha  causal,  está  condicionada  al  cumplimiento  de ciertas exigencias  formales  y materiales, por lo que resulta imperativo examinar que la opinión o  el consejo colmen los siguientes requisitos:   

A).-  Que  haya  sido expuesto en escenarios  diferentes     al     ejercicio    de    funciones    judiciales    (procedencia  general).   

B).- Que haya sido emitido en cumplimiento de  los  deberes  funcionales  de  los  servidores  judiciales  pero  por  fuera del  respectivo  proceso  en  el  cual  se  manifiesta el impedimento o se formula la  recusación (procedencia excepcional).   

Solo  una  vez,  verificado  lo  anterior se  examinará   el   contenido  de  la  correspondiente  opinión  o  consejo  para  determinar  su  trascendencia.  (CSJ  AP, 10 Sep 2014,  Rad. 44356).   

5.   Es   claro  que  en  el  sub  lite  no  se cumplen las condiciones  reseñadas,  dado  que  la  opinión  emitida  por  el Honorable Magistrado Malo  Fernández  fue  expuesta  al  interior  de la actuación, en cumplimiento de la  labor  judicial. Entonces, no es posible avalar el impedimento, con base en este  motivo.   

6.  Sin  embargo,  la  Sala estima necesario  examinar  si  los  argumentos  expuestos  por  el  togado encuadran dentro de la  causal  6ª de las contempladas en el artículo 99 del estatuto procedimental de  2000,    («[q]ue    el  funcionario  […]  hubiere  participado  dentro del proceso»), respecto de la cual  esta Sala tiene sentado el siguiente criterio:   

(…)  No  se  trata,  como  a  simple vista  pareciere,  de  una presunción de impedimento, ni de un motivo que se active de  suyo  o  en  forma  objetiva,  por el sólo hecho de que el funcionario judicial  hubiese “participado” dentro del proceso.   

La  expresión  “participado”,  no  debe  tomarse  en  forma textual, literal ni aislada del contexto procesal penal, pues  de  aceptarse  así,  se  llegaría  a  extremos  que  escapan a la finalidad de  salvaguarda  de  la  imparcialidad  contenida  en  las  normas  relativas  a los  impedimentos y recusaciones.   

Piénsese,  por  ejemplo,  que  el  Tribunal  Superior  conociese  apelaciones  sucesivas  de diferentes autos emitidos por el  Juez  Penal  del  Circuito  dentro  del  mismo  proceso;  bajo  tal supuesto, la  participación  de los magistrados es innegable, pero ninguna razón existe para  aceptar  un  impedimento,  sin  argumentación específica de respaldo. También  habrían  participado  ya  los magistrados que conocen por vía de apelación de  la  providencia  que  niega la práctica de una prueba o del auto que se abstuvo  de  declarar una nulidad; pero esa intervención en el proceso nada dice por sí  misma  de un pretendido impedimento para conocer después, en segunda instancia,  la apelación contra el fallo de primer grado.   

[…]  

En  tratándose de impedimento, es necesario  que  en cada caso particular y concreto los funcionarios judiciales –jueces   y   magistrados-   expliquen  cuáles  son  las  razones  por  las cuales su imparcialidad, su ecuanimidad, su  independencia  o  su  equilibro  podrían  afectarse  frente  a  cada uno de los  implicados, por el hecho de haber participado ya en el proceso.   

El  género  de argumentación que se exige,  incluye  especificar  las  circunstancias  o  condiciones  en  que se produjo la  participación  del  funcionario  judicial en el proceso original o en alguno de  los  procesos  derivados por la ruptura de la unidad procesal; y si la actividad  del  Juez  –individual  o  colegiado-  se  extendió  ya  a  la  valoración  de elementos probatorios o de  información  susceptible  de  convertirse en prueba, se precisa indicar cómo y  de  qué  manera  las apreciaciones anteriores inciden en el ánimo del juzgador  al  conocer  el  asunto  en  ocasiones  posteriores,  frente  a  cada uno de los  implicados  o  situaciones concretas por resolver. (CSJ  AP, 13 Jun 2007, Rad. 27497).   

En  el  presente  asunto,  se  insiste,  el  Magistrado  Malo Fernández pretende marginarse del conocimiento de la petición  de  cambio  de  radiación  presentada  por  la Fiscal del caso, toda vez que en  ejercicio  de  la  misma  función  pero  en  el Tribunal Superior de Cartagena,  participó  en  el  auto  del 22 de agosto de 2012, mediante el cual se negó la  solicitud  de  cambio de radicación presentada en ese entonces por el apoderado  de las víctimas.   

En   dicha  providencia,  la  Colegiatura  examinó    en    detalle   el   requerimiento   del  representante de la parte civil y concluyó lo siguiente:   

(…) Para  el  caso concreto, los aspectos alegados por la representante  de   las   víctimas,   son   en  primer  lugar,  la  distancia  que  existe  entre la ciudad de Bogotá en  donde  residen  los defensores de esta causa, como también ella, y el municipio  de  Simití  Bolívar,  donde  se está llevando el juicio, segundo la dificulta  que     existe     para     el    traslado   hasta   esa   localidad,   otra  es     el     orden     público,     imperante  en  la zona, puesto que en el  municipio   de   Simití,  es  territorio  de  las bandas al margen de la ley como los “Urabeños” y los  “Rastrojos”  (sic), las  “Águilas  Negras”, la  Guerrilla    y    las   Autodefensa   Unidas   de   Colombia,   siendo  frecuente  los  hostigamientos, paros  armados,  realizando  incursiones  esporádicas  en  la  zona  rural,  lo que ha  perturbado  el  desarrollo  del  juicio  que se viene adelantando en el referido  proceso.   

Resulta pues evidente que de esta situación  fáctica   planteada   no  se  acompañó  a  la  petición,  prueba  alguna  que  demuestre          las          manifestaciones  de esta profesional del  derecho  y  de  acuerdo  a  lo establecido 85 del Código de Procedimiento Penal  (sic),  la  causa  invocada  se  estructura: “por la  existencia   en   el   territorio  donde  se  esté  adelantado  el  proceso  de  circunstancia        que       pueda      afectar      el      orden   público,  la  imparcialidad  o  independencia   de   la  administración      de      justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad del juzgamiento, la  seguridad  o integridad personal de los sujetos procesales o de los funcionarios  judiciales,  lo  cual  nos  indica  que  la  primera  eventualidad  argumentada  por  la  doctora  OLGA  LILIA SILVA LÓPEZ  como  representante  de  la parte civil, no se encuentra enmarcada como una causal que  justifique la petición de cambio de radicación.   

En cuanto a la situación de orden público  en  dicho municipio, que en él se encuentra acentuado  (sic),   bandas  al  margen  de  la  ley  restrojos,  urabeños       y      águilas      negras,    guerrilla    y    grupo    de   autodefensas   unidas  de  Colombia,  tenemos  que  los  artículos  85  y 87 del C.P.P., establecen que la  solicitud debe ser motivada  y  a  ella  se  acompañan  las pruebas en las que se funda, es por ello que los  motivos  que  determinan  la  solicitud  de  cambio  de  radicación deben estar  probados,   o   en   posibilidad  de  poder  comprobarse  en  la  actuación,  de  manera que objetivamente  permitan valorar y resolver  el   incidente,   si  en  realidad  en  el  territorio  donde  debe  adelantarse  íntegramente  el juicio se presentan circunstancias externas que atenten contra  su   normal   desarrollo   y   contra  el  ejercicio  integral     de     la     administración     de  justicia.   

Circunstancia  esta que se echa de menos en  dicha   petición,   a   su   vez   no  se  logró  probar sumariamente que la profesional del derecho haya  recibido  por  parte  de  estas  bandas  al margen de la ley, riesgo alguno o la  puesta   en   peligro   de   su   integridad,   que   le   impida   acudir  al  normal desarrollo del juicio  dentro  de  esta  causa, es por ello que se permite definir la Sala (sic)  que  la  petición  de  cambio de  radicación  debe  negarse  por  no  cumplir con las exigencias de orden legal y  así  se  dejará  plasmado  en  la  parte  resolutiva de este auto.    

El  apartado  transcrito  revela  sin  mayor  dificultad  que  el  Magistrado  Gustavo  Enrique  Malo Fernández participó en  anterior  oportunidad  en  el  presente  proceso, al estudiar los argumentos que  soportaron  la  petición de cambio de radicación del representante judicial de  las  víctimas,  los  cuales, valga destacar, son los mismos que hoy fundamentan  la  solicitud  de la Fiscal 8ª Especializada de la Unidad de Derechos Humanos y  DIH.   

Ante  tal panorama, la Colegiatura encuentra  suficientemente  acreditada  la  configuración  de  la  causal  prevista  en el  artículo  56-6  de  la  Ley  906  de  2004,  por  lo  que declarará fundada la  manifestación de impedimento bajo examen.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  esta Sala de  Decisión de Tutelas de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

DECLARAR FUNDADO el  impedimento  manifestado  por  el  Honorable  Magistrado  Gustavo  Enrique  Malo  Fernández, apartándolo del conocimiento de este asunto.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y Cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

                                                     

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

    

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