AP1601-2015(45591)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP1601-2015  

Radicación n° 45591  

(Aprobado   Acta  No.110)   

Bogotá D.C., veinticinco (25) de marzo de dos  mil quince (2015)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso de casación interpuesto por la defensora de  JOSÉ  CLEMENTE  PÉREZ  ROJAS,  contra  la  sentencia  de octubre 3 de 2014 del  Tribunal  Superior  de Bogotá, mediante la cual confirmó el fallo de mayo 6 de  2013  dictado  por  el Juzgado Diecisiete Penal Municipal de esta ciudad, que lo  condenó  a prisión de ciento cincuenta (150) meses, como coautor del delito de  hurto calificado agravado.   

HECHOS  

En  la  sentencia  de segunda instancia son  relatados de la siguiente manera:   

“Aproximadamente  a las 11:45 horas de la  noche   del  27  de  noviembre  de  2008,  JOSÉ  CLEMENTE  PÉREZ  ROJAS  alias  “Merlín”,   DUMAR  FERNANDO  CASTRILLÓN,  alias  “Saturnino” y (sic)  RICARDO   DUEÑAS,  alias  “Neo”,  CRISTIAN  ANDRÉS  BASTO  CÁCERES,  JHON  ALBERT   ARBOLEDA VANEGAS, FELIZ ANDRÉS TORRES TINTINAGO y JAVIER MONTILLA  DUARTE  se  hicieron pasar por funcionarios de la Policía Nacional, entraron al  Hostal  Quinta  Hidalga  ubicado  en la Diagonal 115A No. 70B-40, y con armas de  fuego  retuvieron  al  interior  a  varios  huéspedes,  mientras  hurtaban  sus  pertenencias,  así  como hacían un hueco en el piso de una de las habitaciones  en   la   búsqueda   de   un   supuesto  tesoro”1.   

ANTECEDENTES  

El 29          de         enero       de       2009   en   audiencia   preliminar   ante  el   Juez   12   Penal   Municipal  de  Control  de  Garantías    de    Bogotá,   se   legalizó   la   captura   de   JOSÉ  CLEMENTE  PÉREZ  ROJAS; el Fiscal  325 le formuló imputación  por   el   delito   de   hurto  calificado  agravado  en   concurso  homogéneo  y  sucesivo  y  solicitó  medida  de aseguramiento de detención preventiva, la  cual   le   fue   impuesta   en  centro  carcelario2.   

El 26  de febrero de  ese  año,  la  Fiscal  040  Local radicó el escrito de  acusación   con   acta   de  preacuerdo,  el  cual fue improbado el 27 de abril  de  la  misma anualidad por  la  Juez  14  Penal  Municipal de Bogotá,    funcionaria    que    así   mismo  improbó   los posteriores  preacuerdos  del  16  de  junio  y 29 de diciembre del  citado año.   

El  16  de  octubre  de 2009, la mencionada  Fiscal  radicó  el  escrito  de  acusación y ante el  Juez  24  Penal  Municipal  formuló  acusación  por  el  concurso  de  delitos  imputados3.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En  la  demanda  se postula un (1) cargo por  violación  “directa” de  la ley sustancial.   

En  la introducción de la censura, acusa al  Tribunal  de  desconocer  las reglas de producción y apreciación sobre la cual  funda  la condena, constitutiva de violación indirecta de la ley por errores de  derecho y de hecho.   

Señala que en el proceso de formación de la  prueba,  el  investigador  por  intermedio  del  cual los cds se incorporaron al  juicio  oral,  ninguna  diligencia  realizó  para  identificar a JOSÉ CLEMENTE  PÉREZ  ROJAS como interlocutor en las conversaciones interceptadas y tampoco la  Fiscalía llevó a cabo una prueba fonética.   

Critica  que  no  exista  certificación  de  funcionario  de  la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil, que respalde la  aseveración  según  la  cual  el  acusado no tiene homónimos, y una búsqueda  selectiva  en  base  de  datos  para  demostrar  la  titularidad de la sim card,  considerando  que  estos  hechos  muestran  que  la  prueba  se  produce mal, se  incorpora y valora de manera asertiva en contra de PÉREZ ROJAS.   

Manifiesta  que  en  la  apreciación de los  testimonios  de  Jorge  Cardozo  y  Bernardo Rozo Bernal, el Tribunal incurre en  falso  juicio de identidad, porque los “distorsiona,  tergiversa,   recorta   o   adiciona   en  su  contenido  literal”.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  incumple  los  presupuestos  de  técnica  que  permitan  disponer  su admisión, en razón a que el cargo único  postulado  contra la sentencia del Tribunal, se desarrolla sin la observancia de  los  requisitos  formales  y  materiales  previstos  en los artículos 183 y 184  inciso 2º de la ley 906 de 2004.   

La  impugnante en el capítulo quinto de la  demanda,  dice  proponer  un  cargo  único  por  violación  directa  de la ley  sustancial,  para enseguida de manera contradictoria señalar que su pretensión  obedece  a  que  en  este asunto “se desconoció por  parte  del  Aquem (sic) las reglas de producción y la apreciación de la prueba  sobre    la    cual    se    ha    fundo    (sic)   una   condena”.   

Además  de  esta  falencia,  en  la  introducción  del reparo refiere las distintas modalidades  de  errores  de  derecho  y  de  hecho,  constitutivos  a  su  vez de violación  indirecta  de  la  ley,  pero  no  identifica  el  reproche contra la sentencia,  faltando  al  deber  de  precisión  y  claridad exigidos en la postulación del  cargo.   

En el desarrollo de la censura, señala que  en   el   proceso   de   formación   de   la  prueba  acorde  con  “el   principio  de  legalidad”,  el  investigador  del  CTI  Jhony  Rodríguez identifica al acusado de partícipe en  las  conversaciones  interceptadas, sólo por la voz masculina de quien en ellas  dice   llamarse   José   Clemente  Pérez  Rojas,  José  Pérez,  “Merlín”,         “el  Doctor”,  José  Pérez  el del  CTI, sin hacer seguimientos ni indicar cómo pudo identificarlo.   

En  este sentido la casacionista critica lo  manifestado  por  el  testigo, pero no menciona la clase de error en que incurre  la sentencia, al apreciar y valorar dicha prueba.   

Luego reprocha a la Fiscalía la omisión de  una  prueba  fonética,  a  pesar  de la existencia de métodos para identificar  voces,  la  cual habría podido realizar con la voz del procesado grabada en las  audiencias  preliminares,  fallando  en  este  caso  en  la  producción  de  la  prueba.   

Tal reclamo además de no aludir a clase de  error  alguno,  ignora  que en el sistema adversarial y por la naturaleza rogada  de   la  práctica  probatoria,  el  principio  de  investigación  integral  es  inoperante.  Recuérdese  que  el  órgano acusador está obligado únicamente a  poner  en  conocimiento  de  la  defensa los elementos de juicio que tenga en su  poder  y  que  eventualmente  favorezcan  al acusado; luego si la diligencia que  echa  de menos era de su interés para sustentar su teoría del caso, la defensa  en  su  oportunidad  ha  debido  solicitar su práctica y no atribuirle ahora su  omisión a la Fiscalía.   

Además  de formular distintos reproches en  el  mismo cargo sin precisar ni aclarar su índole, también cuestiona que no se  aportara  certificación de la Registraduría Nacional del Estado Civil avalando  la  versión del declarante Rodríguez Aragón, según la cual el acusado carece  de  homónimos,   ni  el  resultado  de  la  búsqueda selectiva en base de  datos,  para concluir que “se produce la prueba mal,  se     incorpora    y    se    valora    de    manera    asertiva”.   

Sin  guardar  relación  con  errores en la  apreciación   y   la   valoración   de  la  prueba,  sino  de  una  defectuosa  investigación  conforme  se  infiere de los reclamos anteriores, el discurso de  la  casacionista no trasciende más allá de un alegato de instancia inadmisible  en esta sede.   

Y aunque acusa al fallador de tergiversar la  declaración  de  Jorge  Cardozo, al dar por cierta la ocurrencia del hecho y la  participación  del  acusado  con  sustento  en  ella, falta a la técnica en la  proposición   del  error,  pues  además  de  no  precisar  el  sentido  de  su  tergiversación  omite confrontar el contenido literal de la prueba con lo dicho  de ella en la sentencia.   

En el mismo defecto incurre, al señalar la  existencia  de  falso  juicio  de  identidad  igualmente  en  la  contemplación  material  del  testimonio  de  Bernardo Rozo, ya que si bien menciona dos de sus  especies,  adición  y  mutilación  de  la  prueba,  ningún  esfuerzo hace por  evidenciarlo,  al  limitarse  a  indicar  que  la  conclusión  del fallo sería  distinta si lo hubiera apreciado en su integridad.   

A  la  indebida  manera de presentar varios  reparos  dentro  del  mismo  cargo, la recurrente agrega la ausencia absoluta de  técnica  en  su  proposición  y  de  un discurso lógico jurídico que permita  precisar  el  vicio  y  discutir la doble presunción de acierto y legalidad que  ampara    a    la    sentencia    objeto    del    recurso   extraordinario   de  casación.   

La  casacionista  en  síntesis  muestra su  desacuerdo  con  la  apreciación  de  la  prueba,  la que tilda de “incorrecta”    por    dar   valor  “a    las   que   no   la   tienen”,  pero  de  ninguna  manera  enseña  la  clase  de  error  ni  lo  desarrolla  de  acuerdo  con  la  técnica  señalada  en  esta  sede, cuando se  denuncia  la  violación indirecta de la ley por alguna de las clases de errores  consagrados para proponerla.   

Ante  las falencias anotadas a la demanda la  Sala  la  inadmitirá,  sin que supere sus defectos para disponer su trámite de  acuerdo  con  lo  previsto  en  el  inciso 3º del artículo184 de la Ley 906 de  2004,  porque no observa la violación de garantías de los intervinientes ni se  da ninguno de los supuestos que permita su intervención oficiosa.   

Contra  la  determinación  que  se  adopta  procede  el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906  de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal es el  señalado  por  la  Sala  en  el  auto  de  diciembre  12  de  2005, radicación  25006.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de   casación  de origen y procedencia anotada presentada por la defensora  contractual       de      JOSÉ      CLEMENTE      PÉREZ      ROJAS.   

Contra   esta  determinación  procede el  mecanismo  de  insistencia contemplado en el  inciso  segundo  del artículo 184 de  la ley 906 de 2004.   

Cópiese,  notifíquese y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Tribunal   Superior   de   Bogotá,   3   oct.   2012,   fl.   12  cdno  segunda  instancia.   

2  En  dicha  audiencia  se  allanaron a cargos Ricardo Dueñas Ruíz, Cristian Andrés  Basto   Cáceres,   Jhon  Albert  Arboleda  Vanegas,  y  Félix  Andrés  Torres  Tintinago.    

3  En  dicha  audiencia  llevada a cabo el 26 de agosto de 2010, Manuel Javier Montilla  Duarte  y  Dumar  Fernando  Castrillón  se  allanaron  a  cargos; fls 192 y ss.  Carpeta 2.     

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