AP1519-2015(45407)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada Ponente  

AP1519-2015  

Radicación 45407  

(Aprobado Acta No. 110).  

Bogotá  D.C., marzo veinticinco (25) de dos  mil quince (2015).   

VISTOS  

Procede  la Corte a examinar el cumplimiento  de  las  exigencias  de  argumentación  lógica  y  suficiente  en  la  demanda  casacional    presentada    por   el   defensor   del   procesado   UQT,  contra  la  sentencia  proferida en  segunda  instancia  por  el  Tribunal  Superior de Ibagué el 14 de noviembre de  2014,  a  través  de  la cual confirmó el fallo dictado por el Juzgado Tercero  Penal  Municipal  con  funciones  de  conocimiento  de  la misma ciudad el 28 de  octubre  de  2014,  por cuyo medio lo condenó como autor penalmente responsable  del delito de inasistencia alimentaria.   

HECHOS  

El  27  de  noviembre  de  2008  la  señora  NBB instauró querella ante  la  Fiscalía  General de la Nación, en la cual, actuando en representación de  sus     dos     hijas    menores    de    edad,    relato    que    UQT, padre de las niñas, no cumplía con  sus  obligaciones  alimentarias  para  con  éstas  desde  el  mes  de  enero de  2007.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

En audiencia realizada el 18 de noviembre de  2011  ante  el  Juzgado  Quinto  Penal  Municipal  con  funciones  de control de  garantías  de  Ibagué,  la  Fiscalía  imputó  a QT  la  comisión  del delito de inasistencia alimentaria,  sin que se allanara.   

Presentado  el  escrito  de  acusación, con  posterioridad  la  Fiscalía  solicitó  la preclusión de la investigación, la  cual  fue resuelta desfavorablemente el 12 de junio de 2012, proveído contra el  cual   la  misma  entidad  interpuso  recurso  de  reposición,  sin  éxito,  y  subsidiario   de   apelación,   que   fue   declarado   desierto   por  no  ser  sustentado.   

Una   vez  realizadas  las  audiencias  de  acusación,  preparatoria  y del juicio oral, el Juzgado Tercero Penal Municipal  con  funciones de conocimiento de Ibagué dictó fallo el 28 de octubre de 2014,  mediante   el   cual   condenó   a   UQT  a  la  pena  principal  de  treinta y dos (32) meses de prisión y  multa  de  veinte  (20)  salarios mínimos legales mensuales y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso  de  la  sanción  privativa  de la libertad, como autor penalmente  responsable del punible objeto de acusación.   

En  la  misma  providencia  le fue negada la  condena   de   ejecución   condicional,   pero  se  le  concedió  la  prisión  domiciliaria sustitutiva de la intramural.   

Impugnada  la  sentencia  por la defensa, el  Tribunal  Superior de Ibagué la confirmó mediante fallo del 14 de noviembre de  2014,  contra  el cual el mismo sujeto procesal interpuso recurso extraordinario  de  casación  y allegó la respectiva demanda, cuya admisibilidad se examina en  este proveído.   

EL LIBELO  

Con  fundamento  en  la  causal  primera  de  casación  reglada  en  el  numeral  primero  del artículo 181 de la Ley 906 de  2004,  el  recurrente  denuncia  la violación directa de la ley, pues considera  que  cuando  se dictó el fallo de segunda instancia la acción penal del delito  de  inasistencia  alimentaria  estaba  prescrita,  de  manera  que se dejaron de  aplicar  los artículos 83 de la Ley 599 de 2000, y 9º, 10, 18, 77, 80 y 292 de  la Ley 906 de 2004.   

          En   la   acreditación   del   reparo  indica  que  a  su  asistido  “se  le  formuló imputación el 18 de noviembre de  2014    (sic),   lo   que  jurídicamente  permite  establecer  que el término para la prescripción de la  acción  penal  con respecto al delito de insistencia alimentaria se reduce a la  mitad,  lo  que analizado el tipo penal consagrado en el artículo 233 de la Ley  599  de 2000 establece una pena que oscila entre 3 y 6 años de prisión, lo que  origina  que  el término prescriptivo de la acción penal acontece a partir del  día 18 de noviembre de 2014”.   

          Agrega:  “Si  tenemos  en cuenta que la  audiencia  de  lectura  de  fallo de segunda instancia se realizó el día 24 de  noviembre  de  2014, tal y como consta en el acta de audiencia, la decisión fue  proferida  siete  (07) días después de haber operado el fenómeno prescriptivo  de  la  acción.  Luego, a pesar que la decisión fue aprobada mediante acta No.  661  del  14 de noviembre de 2014, la no instalación de la audiencia de lectura  de  fallo  de  segunda  instancia  por  parte  de  la Sala, lleva forzosamente a  concluir  que  la  decisión  a  emitir el 24 de noviembre de la misma anualidad  debía  variarse de la confirmación de la sentencia recurrida a la de reconocer  la prescripción de la acción penal”.   

          Advera:   “Se   debe   entender   como  proferimiento  de  la  sentencia,  bajo los parámetros propios de un sistema de  carácter  penal  acusatorio,  regido por el principio de publicidad y oralidad,  el  momento  en  que  la decisión se hace pública y es conocida por las partes  procesales”.   

          Con  base  en  lo  expuesto,  el  censor solicita a la Sala casar el  fallo  de  segundo grado, por encontrarse prescrita la acción penal para cuando  fue dictado.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Tiene  dilucidado  la  Colegiatura  que para  acceder  a  este  recurso  extraordinario corresponde al recurrente demostrar el  quebranto  de  derechos  o  garantías  fundamentales,  lo cual exige contar con  interés   para   impugnar,  señalar  la  causal,  desarrollar  los  cargos  de  sustentación  de  la  inconformidad  y  demostrar  la  necesidad  del  fallo de  casación  para  cumplir alguno de los fines establecidos en el artículo 180 de  la  Ley 906 de 2004, esto es, la efectividad del derecho material, el respeto de  las  garantías  de  los intervinientes, la reparación de los agravios sufridos  por  éstos  y  la  unificación  de  la  jurisprudencia,  so  pena  de resultar  inadmitida  la  demanda,  según  lo  establece  el  artículo  184 de la citada  legislación procesal.   

         No   sobra   advertir  que  en  el  examen  de  los  requisitos  de  admisibilidad  de  los libelos casacionales, es deber de la Sala constatar en la  formulación  y  desarrollo  de las censuras el acatamiento de las exigencias de  lógica   y    pertinente  demostración  definidas  por  el  legislador  y  puntualizadas  por la jurisprudencia, con el fin de evitar la transformación de  este  recurso  extraordinario en una instancia adicional a las ordinarias. Tales  requisitos  se  orientan  a procurar demandas dentro de unos mínimos lógicos y  de  coherencia  en  la postulación y demostración de los cargos propuestos, en  cuanto  resulten inteligibles, esto es, precisos y claros, pues no corresponde a  la  Corte  en  su  función  reglada  de orden constitucional y legal, develar o  desentrañar  el sentido de confusas, ambivalentes o contradictorias alegaciones  de los impugnantes en casación.   

          Adicional  a lo anterior, conforme al artículo 184 de la Ley 906 de  2004,   “si  el  demandante  carece  de  interés,  prescinde  de  señalar  la  causal, no desarrolla los  cargos  de  sustentación” (subrayas fuera de texto),  el libelo se inadmitirá.   

En  el  caso  de  la  especie  encuentra  la  Colegiatura  bastante  confuso  e  impreciso  el  escrito,  pues  contrario a la  actuación     procesal,     el    defensor    aduce    que    a    UQ  “se  le  formuló  imputación  el  18  de noviembre de 2014”,  cuando   en   verdad   dicha   audiencia  tuvo  lugar  el  18  de  noviembre  de  2011.   

          Además,  pese  a  transcribir  algunas  normas penales procesales y  sustanciales,  no atina a señalar en concreto cuál es el término prescriptivo  de  la  acción  penal  del  delito  de  insistencia  alimentaria  luego  de ser  interrumpido   con  la  formulación  de  imputación,  falencia  que  deja  sin  acreditar    el    planteamiento    en    el    cual    cifra   su   aspiración  casacional.   

Tampoco  el  defensor  procede a explicar de  qué  manera  se  produjo  el quebranto de los preceptos que simple y llanamente  relaciona en su libelo.   

          El  recurrente  no  ofrece  los  argumentos  con  base en los cuales  concluye  que el término prescriptivo de la acción penal del delito por el que  se procede se cumplió el 18 de noviembre de 2014.   

          Ahora,  como  en su criterio el demandante considera que la fecha de  la  lectura  del  fallo  es  la  que  determina  la data del proferimiento de la  sentencia  de segundo grado, baste señalar que tal tema ya ha sido resuelto por  la  Corporación  (Sentencia  del 14 de agosto de 2014. Rad. 38467. Reiterada en  AP4953, 27 oct. 2014. Rad. 40868) en los siguientes términos:   

“Surge entonces  que  en  estos  casos,  hay  dos momentos diferentes: emisión de la decisión y  lectura de la misma.   

“Si   la  competencia  es  de  un  Tribunal, la Sala observa que a partir del registro del  proyecto  que corresponde al magistrado ponente, se presentan dos eventos que se  destacan  por  su  independencia:  (i)  la  discusión  y  adopción de la   decisión  a  través  de la cual se resuelve el recurso y (ii) la comunicación  de  la  providencia  por  medio  de  la  lectura  de la misma. La diferencia con  aquellos  asuntos  que  decide  un  juez  singular,  es  que en los mismos no se  presenta  un  proyecto  para  discusión,  pero  se  identifican en cuanto a que  existe  una  decisión  y  ulterior  lectura  de  la  misma.   

“Cuando la norma  aludida  señala  que  la Sala estudiará y decidirá el recurso, eso ni más ni  menos   significa   definición   del   asunto  sometido  a  su  consideración,  de  modo  que equivale al acto de proferir sentencia,  la  cual  debe  suscribirse  por  los integrantes de la Corporación que tomaron  parte  en  la  discusión  y aprobación. Se desprende  entonces  con  relativa claridad, que el acto ulterior de lectura es distinto al  de  la  emisión  de  la  decisión,  luego  no  es  dable aseverar que mientras  no  se  materialice  el  segundo  no  cabe  hablar de  proferimiento del fallo.   

“Tan cierto es lo  anterior  que  la parte final de la disposición trascrita estipula que el fallo  será  leído  en audiencia, de lo cual se infiere que ya fue emitido y aprobado  y  como  tal  nació  a la vida jurídica, pues de no ser así, se habría dicho  que   sería   proferido   en  una  vista  pública”  (subrayas fuera de texto).   

Si  según el artículo 376 de la Ley 599 de  2000,  el  comportamiento  de  inasistencia alimentaria establecido en el inciso  segundo  tiene  una  pena  máxima de cuatro (4) años de prisión, el cual debe  ser  incrementado en la mitad de conformidad con lo dispuesto en el artículo 14  de  la  Ley  890  de 2004, el lapso de prescripción de la acción será de seis  (6) años, que comienza a contarse desde el día de los hechos.   

         Ahora,  como  de acuerdo al artículo 292 de la ley 906 de 2004, que  gobierna  este  diligenciamiento,  “la prescripción  de    la   acción   penal   se   interrumpe   con   la   formulación   de   la  imputación”,   caso  en  el  cual  “comenzará  a  correr de nuevo por un término igual a la mitad del  señalado  en  el artículo 83 del Código Penal” sin  que    pueda    “ser    inferior   a   tres   (3)  años”,  es claro que si la audiencia de imputación  acaeció  el  18  de  noviembre  de  2011,  allí se interrumpió el término de  prescripción  y a partir de tal data comienza a contabilizarse por la mitad, es  decir,  por  tres  (3)  años, lapso que se cumplió el 18 de noviembre de 2014,  cuatro  (4)  días  antes  del  proferimiento  del  fallo  del Tribunal el 14 de  noviembre  de  2014,  de manera que no operó el referido fenómeno extintivo de  la acción penal.   

Los   mencionados  equívocos  y  omisiones  en  el  discurrir del recurrente imposibilitan a la  Sala  acometer  el  estudio  de la demanda, pues si no se trata de un alegato de  libre  factura,  su  presentación  con  base en datos  imprecisos  y  sin  atenerse a la jurisprudencia de esta Colegiatura,  obliga a la Sala a inadmitirla de acuerdo con lo dispuesto en el  artículo  184  de  la  Ley  906  de  2004,  pues  en  virtud  del  principio de  limitación  propio  del trámite casacional, la Corte no se encuentra facultada  para enmendar tales incorrecciones.   

Además,  no  se  observa  con  ocasión  de  la  sentencia impugnada o  dentro  del curso de la actuación procesal, violación de derechos o garantías  del  acusado,  como  para  adoptar  la  decisión  de superar los defectos de la  demanda  y  decidir  de  fondo,  según lo dispone el  inciso 3º del artículo 184 de la citada legislación.   

Cuestión final  

Como  se observa que, tal como lo refiere el  Tribunal   en  el  fallo  de  segundo  grado,  el  proceso  permaneció  en  las  dependencias  del Centro de Servicios por más de diecisiete (17) meses (Cfr. Pg  10  ss  de  la  sentencia),  amén  de  que  el curso del diligenciamiento en el  despacho  de conocimiento tuvo lapsos de total inactividad, se dispone compulsar  copias  ante  las autoridades disciplinarias correspondientes, con el propósito  de  que  se  investigue  la  eventual dilación injustificada del trámite y sus  posibles responsables.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.            INADMITIR  el  libelo   casacional  presentado  por  el  defensor  de  UQT,  de  acuerdo  con  las  razones expuestas en las consideraciones precedentes.   

2.             COMPULSAR,  a  través  de  la Secretaría de la Sala, las copias dispuestas en la parte motiva  de esta decisión.   

De  conformidad  con el artículo 184 de la  Ley  906  de  2004,  es  facultad  de  la  parte  demandante elevar petición de  insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *