AP1509-2015(45136)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Magistrada ponente  

AP1509-2015  

Radicación n° 45136  

(Aprobado Acta No.  110)   

Bogotá  D.C.,  veinticinco (25) de marzo de  dos mil quince (2015).   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  de   la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  ROSMIRA     DEL     CARMEN     POSADA    RODRÍGUEZ    contra  la  sentencia del 9 de octubre de 2014, a través de la cual  el  Tribunal  Superior  de  Antioquia  confirmó el fallo proferido el 9 de mayo  anterior  por  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de Santa Rosa de Osos, que  condenó  a  la  procesada  a  las penas principales de 66 meses de prisión y 2  salarios  mínimos  legales  mensuales  de  multa,  así  como a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas por igual  lapso  al  determinado  para la privativa de la libertad, como autora del delito  de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.   

HECHOS  

La  situación  fáctica base del proceso la  resumió el Tribunal de la siguiente manera:   

“Según el escrito de acusación, el 21 de  marzo  de  2013  miembros  de  la  policía  judicial  de  Santa  Rosa  de  Osos  solicitaron  la  orden  de  allanamiento  y  registro  al inmueble ubicado en la  carrera  27 No. 23-184 de dicha población, donde vive ROSMIRA DEL CARMEN POSADA  RODRÍGUEZ,    quien,    según   fuente   no   formal,   expendía   sustancias  estupefacientes,  y  la  Fiscalía, mediante resolución del 8 de abril de 2013,  ordenó  la  respectiva diligencia, que se practicó a las 21:05 horas del 15 de  los  mismos  mes  y  año. El intendente Jorge Alexánder Cardona al ingresar al  inmueble  advirtió  que  como  ROSMIRA  DEL CARMEN corrió por el pasillo de la  casa  hacia  la  puerta ubicada al fondo del mismo, la siguieron y vieron cuando  arrojó  a  un lote contiguo dos objetos que fueron recuperados, y se trataba de  dos  bolsas  plásticas contentivas de sustancia vegetal con características de  la marihuana, por lo cual procedieron de inmediato a su captura.   

La  sustancia  incautada, al ser sometida a  prueba  preliminar  homologada,  dio  resultado  positivo  para  cannabis  o  su  derivado y pesó 155 gramos neto”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  El  16  de  abril  de  2013  el  Juzgado  Promiscuo  Municipal  con  funciones  de  control de garantías de Santa Rosa de  Osos  realizó  audiencia preliminar, en cuyo desarrollo avaló la legalidad del  allanamiento  y  registro,  así  como de la captura. En la misma diligencia, la  Fiscalía  formuló  imputación  a ROSMIRA DEL CARMEN  POSADA   RODRÍGUEZ   por   el  delito  de  tráfico,  fabricación  o porte de estupefacientes. Acto seguido, el juez le impuso medida  de    aseguramiento    de    detención    preventiva    en    su    lugar    de  residencia.   

2.  Oportunamente,  el  ente  investigador  presentó  el  respectivo escrito de acusación, con fundamento en el cual el 30  de  mayo  del  mismo  2013  el  Juzgado  Promiscuo  del Circuito de la precitada  población   llevó   a   cabo   la   consiguiente  audiencia  de  formulación.   

3.  Realizadas las audiencias preparatoria y  de  juicio  oral,  el  juez  de  primer  grado  anunció  el  sentido del fallo,  advirtiendo que sería de carácter condenatorio.   

4.  El  fallo anunciado lo profirió el 9 de  mayo  de  2014,  contra  el  cual  se  alzó  en  apelación  la defensa, siendo  confirmado por el Tribunal Superior el 9 de octubre siguiente.   

5.  Atendido  el  sentido de la decisión de  segunda  instancia,  el  mismo sujeto procesal acudió al recurso extraordinario  de casación.   

LA  DEMANDA   

          El  impugnante  formula  un  único  cargo  contra  la  sentencia de  segunda  instancia,  el  cual  apoya en la causal tercera de casación de la Ley  906  de  2004,  bajo  cuyo  amparo  denuncia  la  violación indirecta de la ley  sustancial  por  error  de  hecho derivado de “falso  juicio de raciocinio”.   

          Lo   sustenta   señalando   que  el  juzgador  no  tuvo  en  cuenta  “las    reglas    de    la   experiencia   y   la  lógica”  al  valorar  el  testimonio del jefe de la  Unidad    Básica    de    Investigación    Criminal,    señor    Jorge   Alexánder   Cardona,  con  cuyo  testimonio se sustentó la condena.   

          Al  respecto,  cuestiona  al  Tribunal  por  otorgar credibilidad al  citado  declarante cuando aseveró haberse percatado cuando la implicada corrió  por  un  pasillo  y arrojó dos bolsas plásticas, sin que lo por él dicho haya  sido  corroborado  por  otro  medio  de conocimiento. Según expresa, a pesar de  decretarse   el   testimonio   de   dos   de  los  compañeros  de  Cardona,  al final la Fiscalía desistió  de   ellos.  Por  su  parte,  añade,  Érika  María  Restrepo  Zapata,  empleada de la Personería de Santa  Rosa de Osos, no vio nada de lo expuesto por aquél.   

          El  censor  se  pregunta cómo es que si, según el testigo, el muro  por  donde  se  lanzó la droga tiene 2 metros de altura, por qué no lo escaló  y,  antes  bien,  corrió  el  riesgo  de ser atacado, pues estaba solo y apenas  llevaba  un  mes  en la localidad. Además, se pregunta también, cómo supo que  el  color  de  las bolsas era negro antes de ser lanzadas y por qué asevera que  éstas  estaban juntas si no estaban amarradas sino sueltas. En su criterio, los  sentenciadores  abandonaron  el  concepto  de  la  sana crítica, la razón y la  lógica   cuando   le  creyeron  a  Jorge  Alexánder  Cardona.   

          Para  el  impugnante, si el Tribuna hubiese advertido las comentadas  inconsistencias  no  habría  asignado  credibilidad  al testigo, sino proferido  sentencia  absolutoria, decisión que entonces solicita a la Corte emitir, luego  de casar el fallo impugnado.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

La Corte no deja de insistir en señalar que  la  demanda  de  casación no es un escrito de libre elaboración sino que, dado  el  carácter  extraordinario  de ese recurso, debe cumplir unos presupuestos de  adecuada  y  lógica  fundamentación,  sin  los  cuales el libelo no podrá ser  admitido.           

         

          Esos  presupuestos, en el esquema procesal contemplado en la Ley 906  de  2004, surgen de lo dispuesto en los artículos 183 y 184, inciso segundo. La  primera  de  dichas  normas  exige  al censor presentar la demanda señalando de  manera  precisa  y concisa las causales invocadas y sus fundamentos. A su turno,  la  segunda  establece  que  no  se  seleccionará el libelo cuando, entre otros  casos,  se  prescinde  de  señalar  la causal o no se desarrollan los cargos de  sustentación.   

          Al  amparo de las mencionadas disposiciones la Sala ha expresado que  en  la  nueva  sistemática procesal penal al demandante le corresponde también  satisfacer,   al   formular   los   respectivos   cargos,   las  pautas  fijadas  tradicionalmente  por  la  jurisprudencia  frente  a cada una de las causales de  casación establecidas por la ley.   

          Al  examinarse la demanda instaurada por el defensor de ROSMIRA  DEL  CARMEN  POSADA  RODRÍGUEZ,  concluye  la  Sala  que la misma no cumple las exigencias de adecuada redacción  indispensables   para   su   admisión  y,  antes  bien,  presenta  numerosos  e  insalvables  defectos  que  la tornan inepta para esos propósitos.            

          En  efecto,  en  el  único  cargo  que  formula, el censor acusa al  juzgador  de  incurrir en violación indirecta de la ley sustancial por error de  hecho    derivado    de    “falso    juicio    de  raciocinio”.   

          El  dislate  al  cual  se  refiere  el  demandante  que  en realidad  jurisprudencialmente     se     denomina     falso  raciocinio,  ocurre cuando el sentenciador vulnera los  principios  de la sana crítica integrados por las reglas de la experiencia, los  postulados lógicos y las leyes de la ciencia.   

          Para  su  demostración  al actor le corresponde indicar la regla de  la  experiencia,  el  postulado  lógico  o  la  ley  de la ciencia desatendida,  precisar  cuál  principio de la sana crítica debió, en su defecto, aplicar el  juzgador y explicar la trascendencia del yerro.   

          Lejos  de allanarse a cumplir dicha carga argumentativa, el actor se  dedica  a  cuestionar  la  apreciación  suasoria  realizada por el Tribunal y a  postular,  contrariamente,  su  propia  visión  acerca  del  alcance  y mérito  arrojado  por  el  caudal  probatorio,  pretendiendo de la Corte acoja la suya y  desestime  la  del juzgador, con lo cual olvida que ese tipo de discrepancias no  está  llamada  a  ser ventilada en sede de casación, dada la doble presunción  de  acierto  y  legalidad  del  fallo  de  segunda  instancia,  a  cuyo tenor la  valoración  realizada  en  la sentencia de segundo grado prevalece sobre la del  impugnante,  salvo  la  demostración de un error grave y ostensible, lo cual no  ocurre en el presente evento.   

            Obsérvese cómo el censor fustiga al ad  quem  por  dar  credibilidad  al  testigo Jorge   Alexánder  Cardona,  pese  a  no  obtener  corroboración  de  otros  medios probatorios y a los interrogantes que  surgen  en  torno  a  su  versión,  buscando  así  hacer valer a toda costa su  personal  criterio,  sin  esforzarse por cumplir las exigencias de sustentación  del  yerro  que esbozó en la demanda, y es así como se abstuvo por completo de  expresar  las  reglas  de la experiencia, los postulados lógicos o las leyes de  la  ciencia  que  habría  vulnerado  el  Tribunal  en  su actividad judicial de  valoración  probatoria,  limitándose  tan sólo a cuestionarlo por alejarse de  la  razón  y la lógica, pero, se insiste, sin indicar los criterios de la sana  crítica pretermitidos en el fallo.   

          Siendo  así  la  situación,  como  el principio de limitación que  rige   en  sede  de  casación  impide  a  la  Sala  completar  las  defectuosas  postulaciones  de  los  sujetos procesales, salvo cuando se trate de restablecer  derechos  fundamentales,  situación  no  evidenciada  en  este  caso,  la Corte  inadmitirá   la   demanda   presentada   por   el   defensor   de  ROSMIRA    DEL    CARMEN    POSADA    RODRÍGUEZ.    

Se  precisará,  finalmente,  que  contra la  decisión  inadmisoria  del  recurso  de  casación  sólo  cabe el mecanismo de  insistencia,  conforme  lo  tiene  establecido el artículo 184 de la Ley 906 de  2004,  cuya  interposición  procede  bajo  las reglas fijadas en jurisprudencia  reiterada         de         la         Sala1.   

                      

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

INADMITIR   la  demanda  de  casación  interpuesta por el defensor de  ROSMIRA DEL CARMEN POSADA RODRÍGUEZ.   

          De  conformidad  con lo dispuesto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906  de  2004 y en los términos referidos en el acápite  final    de    esta    determinación,    contra    la    misma    procede    la  insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Providencia del 12 de diciembre de 2005, radicación 24322.     

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