AP1319-2014(38730)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado Ponente  

AP 1319-2014  

Radicación N° 38730  

(Aprobado  Acta No.  81)   

Bogotá  D.C.,  diecinueve  de marzo dos mil  catorce (2014).   

Decide  la  Corte  el  recurso de reposición  interpuesto por el defensor  del  sentenciado  GUSTAVO  FERNÁNDEZ    ROJAS,  contra            la           providencia    en    virtud    de   la  cual    inadmitió    la   demanda   de   revisión  presentada.   

ANTECEDENTES  

1.  Según  se  indica  en la sentencia del Tribunal Superior de Tunja,  la      situación      fáctica      es      la     siguiente:     “El  3  de  enero de 2011 en la vereda  Montejo  del municipio de Chinavita (Boyacá), Marina Arévalo, en compañía de  su  esposo Gustavo Fernández Rojas, su hija Diana Yolanda Fernández Arévalo y  Felipe  Fernández,  primo  de Gustavo Fernández Rojas, se dirigieron a la casa  de  Flor  Marina  Arévalo Rojas con el propósito de reclamarle por una canasta  de  cerveza.  Allí  se  inició  una  gresca entre Marina Acevedo y Flor Marina  Fernández  de  Arévalo  interviniendo  a favor de esta última su hijo Albeiro  Arévalo  Fernández  quien resultó mortalmente herido por proyectil de arma de  fuego   en  el  tórax  como  consecuencia  de  disparo  que  efectuara  Gustavo  Fernández              Rojas,”  causando  la  muerte  de  Arévalo  Fernández.   

2. El día 5 de enero de 2011, se realizaron  ante  el  Juez  Promiscuo  Municipal  de  Macanal,  con  funciones de control de  garantías   audiencias    preliminares   de   legalización   de  captura,  formulación     de     imputación     e     imposición    de    medidas    de  aseguramiento.   

3. La fiscalía imputó a Gustavo Fernández  Rojas,  el  delito  de  homicidio agravado, conforme a los artículos 103 y 104,  numerales  1  y  4,  en  concurso  con tráfico, fabricación o porte de arma de  fuego  o  municiones;  a  José  Felipe  Fernández Parra el delito de homicidio  agravado,  según los artículos 103 y 104-4 del Código Penal, como coautor y a  Marina  Arévalo  Fernández  el  delito  de  homicidio agravado en concurso con  lesiones  personales,  según los artículos 103, 104-4 y 111 del Código Penal,  en  calidad  de  cómplice  para  el primer delito y autora para el segundo. Los  imputados  no  aceptaron  los  cargos. A Gustavo Fernández Rojas y José Felipe  Fernández   Parra,   se  les  impuso  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario,  en  tanto,  que  a Marina Arévalo  Fernández, se le concedió detención domiciliaria.   

4. El día 26 de enero de 2011, por parte de  la  fiscalía,  se  presentó  escrito de acusación y el 8 de febrero del mismo  año,  ante  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Garagoa,  se dio inicio a la  audiencia de formulación de acusación.   

5. Los días 9 y 31 de marzo de 2011, ante el  juzgado  se  llevó  a  cabo  las  audiencias  de  formulación  de acusación y  preparatoria.  El juicio oral se efectuó durante los días 11, 26 y 27 de abril  del  mismo  año,  a  cuya  finalización  se emitió en sentido condenatorio el  fallo  para Gustavo Fernández Rojas y Marina Arévalo Fernández, por homicidio  para  el  primero  y  lesiones  personales  para la segunda, respectivamente. En  sentido  absolutorio  para  Gustavo Fernández Rojas, por el delito de tráfico,  fabricación  o  porte  de  arma  de  fuego o municiones, y para Marina Arévalo  Fernández  y  José  Felipe  Fernández  Parra,  por  el  delito  de  homicidio  agravado.                                             

6.  El  19  de mayo de 2011, se profirió la  sentencia  de  primera  instancia  con  la  que se condenó a Gustavo Fernández  Rojas  a  la  pena  principal  de  208  meses  de  prisión,  sin  concederle la  suspensión  condicional  de  la ejecución de la pena, ni la sustitución de la  prisión  intramuros  por la domiciliaria. Contra la sentencia interpuso recurso  de apelación el defensor del condenado.   

7.  El  19  de  octubre de 2011, el Tribunal  Resolvió  el  recurso confirmando la sentencia de primera instancia del Juzgado  Penal  del  Circuito  de Guateque, que condenó a Gustavo Fernández Rojas, a la  pena  principal  de  208  meses de prisión, como autor material responsable del  delito  de  homicidio,  siendo  víctima  Albeiro  Arévalo  Fernández, por los  hechos  y  circunstancias  imputadas por la Fiscalía General de la Nación, sin  concederle  tampoco  la  suspensión condicional de la ejecución de la pena, ni  la sustitución de la prisión intramuros por la domiciliaria.   

8.  Esta  decisión  cobro ejecutoria, al no  haberse interpuesto el recurso extraordinario de casación.   

9.  Por último, el apoderado del condenado,  presentó  demanda  de  revisión  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia, donde  mediante  auto  de  fecha  11  de  diciembre  de  2013,  la inadmitió, y ahora,  interpone   el   recurso  de  reposición contra la decisión de la Sala.   

DE LA PROVIDENCIA IMPUGNADA  

1.  El  11 de diciembre de 2013, la Corte se  pronunció  inadmitiendo la demanda de revisión interpuesta por el apoderado de  Gustavo  Fernández Rojas, contra la sentencia de segunda instancia del Tribunal  Superior  de  Tunja, que confirmó la condena que le impuso el Juzgado Penal del  Circuito  de  Guateque por el delito de homicidio.        

2.  Consideró  que la acción de revisión,  como  reiteradamente  la  Sala ha precisado, no constituye una prolongación del  juicio,  ni  corresponde  a  un  instrumento  ordinario que permita dar cabida a  particulares  consideraciones destinadas a cuestionar declaraciones de justicia,  que  han  hecho  tránsito  a  cosa  juzgada  y  que  adquieren  el carácter de  definitivas e inmutables.      

3.  Su fundamento estriba, en la posibilidad  real  de  lograr un fallo rescindente en orden a remediar la injusticia material  en  que haya podido incurrir la judicatura, cuando quiera que se presente alguno  de  los  precisos  motivos  establecidos  en  la ley, cuya demostración corre a  cargo  del demandante, en quien recae, también la carga de presentar la demanda  acorde con los requisitos legalmente establecidos.   

4.  La  Sala,  luego de haber revisado si se  cumplían  los  presupuestos  de hecho y de derecho, sobre lo que ha conceptuado  reiteradas  veces  al  invocarse  las  causales de la demanda, encontró que las  pruebas  aportadas  por el demandante no revelan hechos desconocidos en el curso  del   proceso,   ni  modifican  sustancialmente  el  factum  declarado  por  los  juzgadores,  por lo que su aporte carece de la virtualidad de destruir el juicio  de      responsabilidad     que     se     concretó     en     la     sentencia  condenatoria.            

5. En conclusión, como la demanda incumplió  las  fundamentales  exigencias  formales  para  su  admisión,  previstos  en el  numeral  3º  del  artículo  192, y el inciso final del artículo 194 de la ley  906  de 2004, la Sala dispuso su inadmisión de conformidad al artículo 195 del  estatuto procesal.   

DEL RECURSO  

1.  Contra  dicha  determinación, el apoderado del condenado interpuso  el  recurso  de  reposición planteando como fundamentos del mismo: “Que   para   la  defensa  son  muy  respetables  los  argumentos  escrimidos   por   la   Honorable   Corte   Suprema   de  Justicia  – Sala de Casación Penal –  en  el  fallo  materia del recurso,  pero  no  los  comparte,  pues  en la demanda de revisión se invocó y cumplió  como  causal  de  revisión  la segunda de las indicadas en el artículo 192 del  Código de Procedimiento Penal.   

2. Argumenta, que al interponer el recurso de  revisión,  busca  demostrar  la  inocencia de Gustavo  Fernández  Rojas,  del punible que se le imputan, ya  que  él  es  una  persona  inocente, y no debe responder por la conducta por la  cual fue condenado.   

3.  Sostiene,  que  en  ningún  momento  ha  pretendido  prolongar  el  debate  probatorio  al haber presentado la demanda de  revisión,  ya  que cuando ha solicitado la ampliación de la declaración de la  menor  Diana  Yolanda Fernández Arévalo,  es  porque  el  Tribunal  y el fallador de primera instancia, al  analizar  su  testimonio,  no  le dieron el valor probatorio que le corresponde,  pues  sólo  tuvieron  en cuenta el testimonio de Flor  Marina  Arévalo  Fernández,  como  testigo único y  directo  de  los hechos que fueron materia del proceso referenciado, que condujo  a  la  sanción  de  Gustavo  Fernández  Rojas,  como el único responsable del  homicidio.                   

4.  Continua manifestando, que al momento de  rendir   la  declaración  Diana  Yolanda,  ante  la  comisaria  de familia hizo falta en el interrogatorio,  que  se  le  hubiese  preguntado  de  forma  concreta,  si ella vio quien fue la  persona  que  disparó  contra Albeiro Fernández Arévalo, quitándole la vida,  puesto  que  la  menor,  si  aclararía  sobre  la  persona que hizo el disparo.   

5.  Como prueba solicita la defensa, se cite  al  señor  Alexander Fernández Arévalo,  para  que  rinda la respectiva declaración, pues considera, que  esta  persona  tiene  pleno  conocimiento de quien fue la persona que realizo el  respectivo  homicidio,  constituyéndose este testimonio en nueva prueba, que ha  aparecido  posterior  a los hechos, con lo cual se estaría dando cumplimiento a  lo  ordenado  por  la ley, para que prospere la respectiva acción de revisión.   

6.  Plantea,  que  por  no haber escuchado a  este   testigo,  lo  conduce  a  aseverar  que  se  violó  el principio de  investigación  integral e igualdad, ya que  es de suma importancia oír la  declaración      de      Alexander     Fernández  Arévalo,  quien podría demostrar la inocencia de su  defendido.   

7.  En  conclusión,  manifiesta  que por lo  anteriormente   expuesto,  se  debe  ordenar  la  revocatoria  del  fallo  aquí  impugnado,  teniendo  en  cuenta el principio del debido proceso y del derecho a  la  defensa  consagrados constitucionalmente, y en su lugar se admita la demanda  de  revisión, con el fin de revocar, los fallos de primera y segunda instancia,  proferidos  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito de Guateque y del Tribunal de  Tunja,               que               condenaron              a              su  defendido.                                         

CONSIDERACIONES  

1.  Reiteradamente   la  jurisprudencia  de  la  Sala  ha precisado, que  los   recursos   ordinarios   buscan  enmendar  errores  que  aparezcan  en  las  providencias  judiciales,  como posibilidad para realizar un nuevo examen de las  actuaciones,   en   este  sentido  el  recurso de reposición constituye un medio para que el juez y en el  caso  concreto  la  Corte,  vuelva sobre la decisión  proferida,    con    la  finalidad                 específica,   y   si   es   del  caso,    revoque,    reforme,   aclare   o  adicione.   

La   Corte   reitera,   que  para    estudiar    su   viabilidad   es   necesario,   sustentar  adecuadamente el recurso,   es   decir,   se  exige  una  exposición      de      razones      jurídicas     y     fácticas,  mediante  las cuales se pruebe que la  decisión  es  injusta,  y  amerita   por  tanto,  su  revocatoria          o         modificación1   

2.  Pero  por   el   contrario,  se  puede  observar     en  la    sustentación   y  argumentación       del      recurso,     la  reiteración  de los hechos  y   las   pruebas   debatidas   en   el  juicio,  que  determinaron  la inadmisión  de    la    demanda   de   revisión.   En  este sentido, se ha encontrado que el actor no probó la causal  tercera    invocada    por    cuanto:   “las  pruebas  aportadas  por  el  demandante  no  revelan hechos  desconocidos  en  el  curso  del proceso, no modifican sustancialmente el factum  declarado  por  los  juzgadores  por  lo  que su aporte carece de virtualidad de  derruir   el  juicio  de  responsabilidad  que  se  concretó  en  la  sentencia  condenatoria.  Cuanto  más,  apuntan a controvertir los pilares de la decisión  reviviendo  hipótesis  plenamente examinadas en el fallo, acorde con las cuales  otro  sería  el  autor  del  homicidio,  argumento  descartado a través de las  pruebas  que le trasmitieron al juzgador el conocimiento más allá de toda duda  respecto    de    la    autoría    del    accionante   en   el   ilícito   referido”2    

3.  Sin embargo,  el  apoderado insiste en la existencia y valoración  de  pruebas nuevas, como la solicitud de oír   en   declaración   a   Alexander  Fernández  Arévalo,  testimonio que puede demostrar  la    inocencia    de   su   defendido,  que  conduciría a constatar los hechos de la causal invocada, a  la  que  se  refiere  al parecer por error a la segunda del artículo 192, de la  Ley  906  de 2004; pero al desarrollar los argumentos  del   caso   concreto,  los  construye  con  base en  la   causal   tercera   del   estatuto   procesal,   pretendiendo   demostrar   la   inocencia   de   su  defendido  y  traslada  la  responsabilidad penal  a un tercero,            quién     en    su    tesis     sería     el     verdadero  autor  material  de la conducta punible debatida en las  dos instancias.   

4. El recurrente en su escrito, al insistir  en  la  valoración  de los testimonios de Alexander  Fernández   Arévalo  y  Diana  Yolanda  Fernández  Arévalo,      reproduce      la     argumentación   de   la   demanda,  y  no  logra  satisfacer  las  exigencias  y    presupuestos    de    procedencia    de    la    acción       de       revisión3,  y  en  consecuencia, no ha  logrado   probar   que   la  providencia   adoptada  por  la  Corte,  no  esté  ajustada  a  las  exigencias  legales  y jurisprudenciales del caso.   

5.   Es   de  importancia            aclarar,  que  los jueces de instancia fueron  cuidadosos  con  el  tratamiento  de  las  pruebas  que  se  debatieron  en  el  proceso,  en  cuanto,  no  solamente   las   apreciaron   integralmente,  sino que las  sometieron  a  la  sana crítica. En el  punto    de    controversia    sobre   las   pruebas   en   concreto,    el    Tribunal    contrajo          su  análisis  crítico  al  testimonio de la menor    Diana   Yolanda   Fernández   de  Arévalo,  el cual, ahora  la   defensa   pretende  señalar      como      prueba      fundamental     de    impugnación,  por    lo    que   no  es  pertinente  pretender hacer valer la ampliación  de             las            versiones   y   traer   un   testigo   como  prueba  nueva,  máxime  cuando  las  pruebas  en  conjunto fueron  discutidas íntegramente  por el juzgador.   

6. En el presente  asunto,  se concluye, que  no  le asiste  ninguna  razón  al libelista, como  para  que  la  Corte  reconsidere el sentido de la decisión asumida,  por  lo  que,  la decisión objetada  resulta  inconmovible,  máxime  si  lo  que  se  observa no ha sido más que la  reiteración   de   los   planteamientos  sobre  la  inocencia  del aquí condenado, pero sin ajustarse a los lineamientos señalados  por  la  Ley,  y que ampliamente se han  precisado por la jurisprudencia en  relación         a         la        causal        aducida        por        el  recurrente.              

                            

Finalmente,  se    advierte    que  el  presente  auto no es  susceptible   de   recurso   alguno,   pues   no  contiene  puntos  que  no  hayan  sido  decididos  anteriormente, ni otorga interés  jurídico a otros sujetos procesales para impugnar.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

NO  REPONER  la  providencia  objeto  de  impugnación, mediante la cual se inadmitió la demanda  de    revisión    propuesta    a    nombre    del    sentenciado   Gustavo Fernández Rojas.   

      

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Rad.  10926. CSJ. AP. 21 de agosto 1997.   

2 Auto  de  fecha  11  de diciembre de 2013, Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

3  La  demanda  se  fundamentó  en la causal 3ra, del artículo 192, de la Ley 906/04,  Código de Procedimiento Penal.     

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