AP1270-2017(47846)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado ponente  

AP1270-2016   

Radicación No. 47846  

(Aprobado  Acta No.  69)   

Bogotá D.C., primero (01) de marzo de dos mil  diecisiete (2017).   

VISTOS  

Se   decide  acerca  de  los  impedimentos  presentados  por  los  señores Magistrados JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO, GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ  y  LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO para conocer de la  acción   de  revisión  promovida  por  LUIS  ANDRÉS  FIGUEROA MARÍN, a través de apoderado.   

EL  IMPEDIMENTO   

Los manifestantes fundamentan su impedimento  en  la causal prevista en el numeral 4º del artículo 99 de la Ley 600 de 2000,  por  haber  suscrito,  en  condición  de  Magistrados de esta Sala, el fallo de  revisión  de  17 de julio de 2013, rad. 39050, mediante el cual se «… declaró  fundada  la  causal  de  revisión invocada por ADOLFO GUTIÉRREZ MALAVER contra  las  sentencias  de  20  de  abril  de  2005  y  21  de  julio de 2008 dictadas,  respectivamente,  por  el  Juzgado  Cuarto  Penal  del Circuito Especializado de  Bogotá  y  la  Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pasto,  determinación  que no se hizo extensiva al hoy accionante LUIS ANDRÉS FIGUEROA  MARÍN  porque,  pese  a que fue condenado como coautor en los referidos fallos,  por  un  lado,  “…  la  acción se instauró y tramitó respecto de aquel…  ”,  y por otro, siendo el motivo de la presente manifestación de impedimento,  se  dijo,  “…  sobre  los  restantes  acusados,  además  del  dicho de Daza  Cortés,     los    jueces    dedujeron    otras    pruebas    de    cargo    no  desvirtuadas.».   

Agregaron que «…  los  suscritos  emitimos  una  opinión  sobre  la improcedencia de la causal de  revisión  respecto  del  demandante,  asunto  planteado  ahora por su apoderado  judicial…».   

CONSIDERACIONES  

1.  En  primer  término,   debe  señalarse  que  a  la  Corte  le  asiste  la  atribución  de  pronunciarse    sobre    el   impedimento   expresado   por   los   tres integrantes de la Sala de Casación  Penal,   de  conformidad  con  lo  establecido  en  los  artículos  103  y  104  de  la  Ley  600  de  2000,  normatividad  aplicable  a este caso, por ser la que rigió el proceso impulsado  contra   LUIS  ANDRÉS  FIGUEROA  MARÍN.   

2. La finalidad del  régimen  de los impedimentos y las recusaciones no es otro que la satisfacción  de  la  garantía  fundamental  de  juez  natural, independiente e imparcial que  garantice  a  los  ciudadanos  una recta y cumplida administración de justicia,  esto  es,  que  la  imparcialidad  y  la  ponderación  del funcionario judicial  llamado  a  resolver  el  conflicto  jurídico  no se encuentren perturbadas por  alguna circunstancia ajena al proceso.   

Al respecto, esta Sala ha señalado de manera  pacífica  y  reiterada  que  la  manifestación  de impedimento está sujeta al  particular  arbitrio  de  quien  la  declara  y  vinculada  inevitablemente a la  taxatividad  de  las  causales, sin que sea posible acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  estrictamente  señalados  por  la ley, en aras de  sustentar su procedencia.   

En   pronunciamientos   anteriores  se  ha  expresado lo siguiente:   

En desarrollo del principio de imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales,  la  legislación procesal ha  previsto  una  serie  de causales de orden objetivo y subjetivo en las cuales el  juez  debe declararse impedido para decidir, garantizando a las partes, terceros  y demás intervinientes las formas propias de cada juicio.   

Empero,  como  a  los  jueces  no les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y  a  las partes no les está dado escoger libremente la persona del  juzgador,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del conocimiento de un caso  determinado  a  un  juez  o magistrado no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas con  carácter  de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de  que  son  éstas  y  no  otras,  las circunstancias fácticas que impiden que un  funcionario   judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la decisión, compromete la independencia de la administración de  justicia  y quebranta el derecho fundamental de los asociados a obtener un fallo  proferido     por     un    tribunal    imparcial1.   

3. Los anteriores  son  los  parámetros que han de gobernar el examen de las razones expuestas por  los  manifestantes,  de  conformidad con la causal que  aducen para separarse del conocimiento del asunto.   

ANÁLISIS DEL CASO CONCRETO  

1.  En  el  caso  bajo  examen,  la  Defensa  del accionante invocó la  causal  tercera  de  revisión,  contenida  en el artículo 220 de la Ley 600 de  2000,    la    cual   tiene   lugar   «cuando   después   de   la   sentencia  condenatoria  aparezcan  hechos  nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo  de   los   debates,   que   establezcan   la   inocencia  del  condenado,  o  su  inimputabilidad».   

Adicionalmente,  solicitó que «se  haga  extensivo  el  fallo  rescidente  (sic) del pasado 2 de  septiembre   2015,   proferido   por   el   Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá,  en  la  acción  de revisión realizada a favor del  señor Adolfo Gutiérrez Malaver».   

Los manifestantes, por su parte, afirman que  en  la  providencia  CSJ  AP,  17 julio 2013, rad. No.  39050,   emitieron   una  opinión  sobre  la  improcedencia  de  la  causal de revisión planteada por el  accionante.    

2.  Revisada  la  referida  decisión  judicial,  se  observa que existen notorias similitudes, en  los  fundamentos  fácticos,  los sujetos procesales y la causal invocada, entre  la  acción  de revisión formulada a nombre de ADOLFO GUTIÉRREZ MALAVER por el  Procurador  15 Judicial Penal II y la demanda radicada por la apoderada judicial  de LUIS ANDRÉS FIGUEROA MARÍN.   

En  el fallo CSJ AP, 17 julio 2013, rad. No.  39050,  la  Sala  declaró  fundado  el  motivo alegado para la revisión de las  decisiones  censuradas  y,  en  consecuencia, dejó sin valor, parcialmente, las  sentencias  del  20  de  abril  de 2005 y 21 de julio de 2008, proferidas, en su  orden,  por  el  Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Bogotá y la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Pasto –proceso               en  descongestión-  y  la  actuación  surtida  a partir,  inclusive,  de  la  diligencia  de  audiencia  preparatoria, pero solo en lo que  concernía al procesado Adolfo Gutiérrez Malaver.   

Esa determinación no se hizo extensiva a los  otros  procesados porque, según los juzgadores, «…  la   acción   se   instauró  y  tramitó  respecto  de  aquel  y  sobre  los  restantes  acusados, además del dicho de Daza Cortés,  los   jueces  dedujeron  otras  pruebas  de  cargo  no  desvirtuadas.» -Resalta la Sala-   

3.   Bajo   esa  circunstancia,  sin  duda  alguna,  los  Magistrados  manifestantes emitieron un  pronunciamiento  trascendente  sobre uno de los aspectos centrales planteados en  la   demanda,  suficiente  para  inhibir  su  intervención  en  el  trámite  y  resolución  de  la  presente  acción  de  revisión,  a  fin  de garantizar la  eficacia   de  los  principios  de  independencia  e  imparcialidad.   

Destáquese  que,  en  caso  de  declararse  infundado   el  impedimento,  los  referidos  funcionarios  judiciales  deberán  decidir  sobre  la  procedencia  de la acción, respecto de un asunto en el cual  anticiparon    su    criterio    sobre    la    existencia    de    «otras    pruebas    de    cargo   no   desvirtuadas»  que  respaldan  la  condena  impuesta a  FIGUEROA MARÍN.    

4. En ese orden de  ideas,  como  quiera  que  esa  circunstancia configura la causal de impedimento  prevista  en  el  numeral  4º  del  artículo  99  de la Ley 600 de 2000, aquí  invocada,  esto es, «Que el funcionario judicial haya  (…)    manifestado    su    opinión    sobre    el    asunto    materia   del  proceso.»,  resulta  procedente  la  aceptación  del  impedimento  y la consecuente separación del asunto de los Magistrados que así  lo exteriorizaron.    

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.             ACEPTAR  el  impedimento  manifestado  por  los  Magistrados  JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO,  GUSTAVO  ENRIQUE  MALO FERNÁNDEZ y LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO, de conformidad  con las razones consignadas.   

2.             SEPARAR,  en  consecuencia,   del   conocimiento   del   presente  asunto,  a  los  Honorables  Magistrados cuyo impedimento se acepta.   

3. No se designará  conjueces  para  reemplazar  a los H. Magistrados impedidos, por cuanto subsiste  el quórum decisorio de la Sala.   

Contra  este  proveído  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

     

1 CSJ  SP, 19 Oct. 2006, rad. 26246.     

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