AP1024-2014(43001)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado ponente  

AP 1024-2014  

Radicación n° 43001  

(Aprobado  Acta No.  61)   

Bogotá  D.C.,  cinco  de  marzo  de  dos mil  catorce (2014).   

Sería   del   caso   resolver  el  recurso  de  apelación      interpuesto    por  el  Fiscal  Sexto  Delegado ante la  Unidad   de   Justicia  y  Paz,  contra  la  decisión  adoptada  por el Magistrado con Funciones de Control  de  Garantías  de  la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior del Distrito  Judicial   de   Medellín  el  12  de  diciembre  de  2013,   mediante  la cual, al momento de imponer  medida  de  aseguramiento,  modificó  oficiosamente  la  imputación  jurídica  formulada    por    la    Fiscalía    respecto  de  los  hechos   187,  188,  189,  190 y 191, en el  sentido     de     afectarlos    con    detención  preventiva,  no  por  homicidio  en persona protegida  como   lo   pretendía  la  Fiscalía,  sino  por  homicidio  agravado,  respecto  de  OLIMPO DE JESÚS SÁNCHEZ CARO, MARTÍN    ALONSO    ARENAS   VÁSQUEZ,  BEATRIZ  HELENA  ARENAS  VÁSQUEZ,  ÁLVARO  GUZMÁN  PALOMARES,  MARÍA ROSMERY  SUÁREZ        ÁLVAREZ,        FRANCISCO ANTONIO  SALAZAR  HINESTROZA, FRANKLIN  ELÍ   MOSQUERA  SÁNCHEZ,  ANÍBAL  DUAVE  VALENCIA,  EDISON  MATURANA  MOSQUERA,  EFRAÍN  DE  JESUS  SÁNCHEZ  CARO  y  GLORIA NANCY SUÁREZ ÁLVAREZ     desmovilizados    del    autodenominado    “Ejército           Revolucionario           Guevarista”;  si  no  fuera  porque dicha impugnación debió ser rechazada.   

I.  ANTECEDENTES   

La imputación conjunta realizada –entre   otros-   a   los  mencionados  desmovilizados  comprendió 203 hechos, a partir de identificar como patrones de  macro  criminalidad el secuestro, desplazamiento forzado, desaparición forzada,  violencia basada en género, y reclutamiento ilícito.   

Dentro  de  la  categoría  de  reclutamiento  ilícito,  los  hechos  187,  188,  189,  190  y 191,  corresponden  a  eventos  en  los  que  además       se       les       dio  muerte  a los jóvenes  vinculados  al  conflicto, en unos casos porque  la  indisciplina los  había vuelto  incómodos      y     peligrosos     para   la  organización;  y,     en     otros    porque   fueron  retenidos  luego  de  que  habían  desertado;  siéndoles  imputado,  en  estos  eventos     el     delito     de     reclutamiento     ilícito     –artículo   162-,  en  concurso  con  homicidio   en   persona   protegida  –artículo 135.6 del C.P.-:   

    

1. Casos  de  menores  que  fueron  reclutados  ilícitamente  y  luego  ajusticiados  por  los  mismos  miembros del Ejército Revolucionario Guevarista  ERG-, por faltas a la disciplina:     

Hecho  187.  JUAN  CAMILO  FLÓREZ  PÉREZ,  joven nacido el 31 de marzo de 1987, y reclutado en la  vereda  Quebrada  Seca  o  Quebrada  Arriba de Andes Antioquia en  enero de  2004  y  asesinado  en un resguardo indígena en Tadó Chocó, en junio de 2005.  Este  hecho  fue  imputado  a  OLIMPO  DE  JESÚS  SÁNCHEZ CARO, MARTÍN ALONSO  ARENAS,   BEATRIZ  HELENA  ARENAS  VÁSQUEZ  y  LISARDO  CARO,  ÁLVARO  GUZMÁN  PALOMARES y  MARIA ROSMERY SUÁREZ ÁLVAREZ.   

Hecho  188.   Reclutamiento  ilícito  en  concurso  con  homicidio en persona protegida de la  menor  MÓNICA HELENA SOTO ZAPATA, nacida el 15 de septiembre de 1986, quien fue  reclutada  en  la  finca  La Esperanza de Carmen de Atrato Chocó  en   noviembre   de   2000  y  asesinada  el   9  de  septiembre  de  2001.  Los  mentados   delitos  fueron  imputados  a  OLIMPO  DE  JESÚS SÁNCHEZ CARO,  FRANCISCO  A.  SALAZAR HINESTROZA, GLORIA NANCY SUÁREZ ÁLVAREZ  y BEATRIZ  HELENA ARENAS VÁSQUEZ.   

Hecho    189.   Reclutamiento   ilícito  de  GIOVANNY  ANDRÉS MEDINA VELÁSQUEZ el 23 de marzo  de  2001,  quien  había    nacido el            28  de  junio de 1987, quien fue  ajusticiado  en  el  año  2002.  Los dos delitos mencionados fueron imputados a  OLIMPO  DE  JESÚS SÁNCHEZ CARO, FRANCISCO A. SALAZAR HINESTROZA BEATRIZ HELENA  ARENAS  VÁSQUEZ,  EDISON  MATURANA  MOSQUERA,  FRANKLIN ELÍ MOSQUERA SÁNCHEZ,  ANÍBAL DUAVE VALENCIA y GLORIA NANCY SUÁREZ ÁLVAREZ   

    

1. Eventos  en  los  que  el  reclutamiento  ilícito  culminó  con el  asesinato de los jóvenes por desertar de las filas del ERG:     

Hecho    190.  Reclutamiento  ilícito  de  la menor DIANA PATRICIA GUTIÉRREZ, nacida el 13 de  julio  de 1982, vinculada a la subversión en la finca Puerto Nuevo en Mistrató  Risaralda  el  15 de febrero de 1995 y asesinada en San Antonio del Chamí   en el año 1998.   

          Es  de anotar que OLIMPO DE JESUS SANCEZ  CARO   está  condenado  por  reclutamiento  ilícito  y  desaparición  forzada  agravada  por  este  hecho,  motivo  por  el cual no se le imputó en el proceso  transicional.   

El  llamado a responder por estos cargos fue  MARTÍN ALONSO ARENAS VÁQUEZ.   

Hecho    191.  Reclutamiento  ilícito  de HÉCTOR FABIO HENAO HERRERA nacido el 28 de enero de  1979,  reclutado  en  1995,  y asesinado a inicios de 2007.  Este caso  fue  imputado a OLIMPO DE JESÚS SÁNCHEZ CARO, FRANCISCO A. SALAZAR HINESTROZA,  ÁLVARO  GUZMÁN  PALOMARES,  EFRAÍN  DE  JESÚS  SÁNCHEZ CARO, BEATRIZ HELENA  ARENAS VÁSQUEZ y GLORIA NANCY SUÁREZ ÁLVAREZ.   

II.     LA    DECISIÓN    OBJETO    DE  IPUGNACIÓN   

La  adoptada  el  12  de  diciembre  de 2013  mediante  la  cual el Magistrado con Funciones de Control de Garantías de   Justicia  y Paz del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, varió  la  calificación  jurídica provisional imputada por la fiscalía, de homicidio  en      persona      protegida     –artículo   135.6-   a  homicidio  agravado,   solo   para  imponer  la  medida de aseguramiento de detención preventiva, solicitada por la  Fiscalía.   

III. CONSIDERACIONES  

Observa  la  Sala que esta apelación debió  ser   rechazada  por cuanto el fiscal impugnante carece de interés, ya que  el  objeto  de  la  petición de la Fiscalía se consiguió cabalmente, toda vez  que  la  pretensión  de  que  a los mencionados desmovilizados se les impusiera  medida  de  aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva, tanto por el  reclutamiento  ilícito  como  por  el homicidio de los mencionados jóvenes, se  cumplió,  y,   por tanto, la decisión confutada no generó agravio alguno  a los intereses del ente acusador.   

Determina  el  artículo 62 de la Ley 975 de  2005  que  el  Código  de  Procedimiento  Penal  complementa  las  normas de la  justicia transicional.   

En   ese   orden,  frente  al  recurso  de  apelación,  varias  son  las  situaciones  que  debe observar el funcionario de  primera  instancia  a  efectos  de  resolver si lo rechaza, lo niega, lo declara  desierto o si lo concede.   

          Respecto  del recurso de apelación, la Sala en AP de 14 de marzo de  2010, en el Radicado 33494, precisó:   

En relación con estos instrumentos o medios  de  gravamen,         la Corte de manera pacífica y reiterada ha dicho:   

“Principios  generales  de  teoría  del  proceso  enseñan que el derecho a controvertir una providencia a través de los  recursos,  únicamente  puede  ser  ejercido por quien ha sufrido agravio con la  determinación  del  juez,  siendo este el aspecto que determina la existencia o  inexistencia del interés para recurrir.   

En  esa  medida,  se  ha  entendido  que el  interés  en  impugnar  pende  de  que  la  determinación  sea  de  algún modo  desfavorable,  y que carece de él cuando no le reporta agravio alguno; incluso,  cuando  existiendo, no se cumplen requisitos adicionales del procedimiento, como  por    ejemplo     la   cuantía   de   la   pretensión”    (énfasis  agregado).   

En  posterior  pronunciamiento,  la  Sala  señaló: …   

La  doctrina ha establecido unos requisitos  mínimos  para que estos medios de impugnación sean viables, entre ellos: a) la  capacidad  para  interponer  el  recurso;  b)  el  interés para recurrir; c) la  oportunidad   para  proponerlo;  d)  su  procedencia;  y  e)  su  motivación  o  sustentación,  presupuestos  todos  ellos concurrentes, por lo mismo, al faltar  uno,  el  mecanismo  interpuesto  resulta  improcedente  y su tramitación será  imposible.”   

Así, interpuesto el recurso, lo primero que  debe  preguntarse   el  funcionario  judicial   es  si  la providencia  objeto  de  la impugnación, es susceptible del recurso de apelación, respuesta  que,   de   ser   negativa,   exige  una  decisión  con  la  cual  niegue   el   recurso,   a  su  vez   susceptible  del  recurso de queja, en los términos previstos en los artículos  179B, 179C, 179D y 179E, adicionados por la Ley 1395 de 2010.   

Es  de  anotar que el recurso de queja tiene  como  único  propósito  verificar  si el auto en cuestión es susceptible o no  del   recurso   vertical,  tal  como  ha  tenido  ocasión  de  precisarlo  esta  Corporación en AP de 10 de abril de 2013 Radicado 40758.   

Luego  de  que  el  funcionario  de  primera  instancia  verifica  que  el auto es apelable, debe interrogarse acerca de si el  sujeto  procesal  o  interviniente  que  lo  interpone,  tiene,  tanto capacidad  procesal  como  interés,  para  impugnarlo.  Esto,  por  cuanto  no  todos  los  intervinientes  o  sujetos  procesales  tienen  capacidad procesal para recurrir  todas  las  providencias,  como  sucede  por  ejemplo cuando la defensa apela la  decisión  mediante  la cual se niega la solicitud de preclusión elevada por la  Fiscalía.  Pero además, debe confirmar si el impugnante tiene legitimidad para  confutar  la  decisión, el cual surge de verificar si ha sufrido algún agravio  con ella.     

Frente   a   alguno  de  los  dos  eventos  mencionados,  al  juez  de  primera  instancia  no le queda opción distinta que  rechazar   el  recurso  de  apelación,  con  fundamento en lo dispuesto en el artículo 139.1 de la Ley 906  de   2004,  que  le  ordena   rechazar  de  plano  todos   aquellos   actos   que  sean  manifiestamente  inconducentes, impertinentes o superfluos.   

          También  puede  suceder que tratándose de una decisión apelable y  teniendo   capacidad   procesal   e   interés,    se  sustente  de  manera  extemporánea  o insuficiente,  eventos en los cuales lo que corresponde es  declararlo   desierto,  de  acuerdo  con  lo  dispuesto  por  el  artículo  179A  de  la  Ley  906  de 2004  –adicionado  por  la  Ley  1395   de  2010-mediante  decisión  susceptible  del  recurso  de  reposición.   

Solamente  cuando quien interpone el recurso  tiene  legitimidad  para  ello,  interés procesal,  además lo sustenta de  manera  suficiente  y oportuna, se concede el  recurso  y,  solo  así  se  activa la competencia de la segunda  instancia.   

De manera pues, que el recurso en cuestión,  debió  rechazarse,  por  cuanto  el sujeto impugnante no sufrió agravio alguno  con  la  providencia  en  cuestión,  ya  que  finalmente  se  le  impuso  a los  mencionados  desmovilizados la medida de aseguramiento de detención preventiva,  solicitada por él.   

          Pero  además,  la  hermenéutica patrocinada por esta Corporación,  apunta  a  otorgarle a los Magistrados con Funciones de Control de Garantías de  Justicia   y   Paz  la  opción  de  apartarse  de  la  calificación  jurídica  provisional    ofrecida    por    la   fiscalía   a   determinadas   conductas,  exclusivamente    para   efectos   de   la  imposición  de  la  medida  de  aseguramiento1,  sin  que  se  afecte  la  congruencia,  dado  que  el fiscal  mantiene   incólume   su   libertad   para,  razonadamente,  continuar  con  la  imputación  jurídica que considere más acertada. Así lo ha precisado la Sala  en  uno  de  sus pronunciamientos AP de 29 de agosto de 2012, Radicado 39110, al  señalar:   

2. Lo primero que debe cuestionarse es si al  juez  de  control  de  garantías  le asiste facultad para variar la adecuación  típica  efectuada  por  la Fiscalía y la respuesta debe ser afirmativa, porque  la  jurisprudencia  de  la  Corte  ha  enseñado  que si bien la formulación de  imputación  es un acto de parte y, por ello, el juzgador no puede censurarla en  cuanto  a la adecuación típica, no sucede lo mismo cuando de imponer medida de  aseguramiento  se  trata,  como  que  esta comporta una decisión judicial, que,  siendo  pasible  de  recursos,  exige una valoración probatoria y jurídica, la  cual  puede  llevar al funcionario a modificar la tipicidad escogida por el ente  acusador,  siempre y cuando, al hacerlo, no desconozca la fijación fáctica, ni  perjudique  la  situación del procesado. Así puede leerse, por ejemplo, en los  autos  del  16  de  diciembre  de  2010 y 26 de mayo de 2011 (radicados 33.039 y  36.163, en su orden).   

Por  tanto,  no se puede afirmar que el  perjuicio  procesal  con  la  decisión  apelada  consista  en  que la medida de  aseguramiento  fuera  por  un  delito  y  no  por otro, cuando en el fondo es la  imputación  fáctica  la  que  cuenta,  para  efectos  de  satisfacción de los  derechos de verdad y justicia de que son titulares las víctimas.   

En  conclusión, como la fiscalía carece de  interés  para apelar la decisión en cuestión, se revoca la decisión mediante  la  cual  el Magistrado con Funciones de Control de Garantías de Justicia y Paz  del  Tribunal  Superior  de  Medellín  concedió el recurso de apelación, y en  consecuencia,  lo  rechaza,  conforme lo expresado anteriormente, y se ordena la  devolución  del  proceso  al  tribunal  de origen para que se de continuidad al  proceso transicional de la referencia.   

   

Cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 AP de  16  de  diciembre  de  2010 Radicado 33039, de 30 de mayo de 2011  Radicado  36163 y de 29 de agosto de 2012 Radicado 39110.     

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