AP044-2015(44397)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado Ponente  

AP044-2015  

Radicado N° 44.397  

(Aprobado Acta Nº 7)  

Bogotá,  D. C., diecinueve (19) de enero dos  mil quince (2015).   

ASUNTO  

        La  Sala  resuelve los impedimentos manifestados por los magistrados Gustavo Enrique  Malo Fernández y María del Rosario González Muñoz.   

HECHOS  

Fueron expuestos por esta Sala al resolver la  inadmisión    de    la    demanda   de   casación1,    en    los    siguientes  términos:   

«El  17 de febrero de 2003, el subteniente  NELSON  ENRIQUE  MARTÍNEZ  EDNA, informó que ERNESTO  GARCÍA  MUJICA,  JORGE ALBERTO HERNÁNDEZ CARABALLO,  Alias  “Mame”, RODOLFO  BELLO   TORRES,   Alias  “El  ÑAÑE”,  ANTONIO  ORTIZ  MALLARINO, Alias “EL  BUSETA”,   RAFAEL   AUGUSTO  PALENCIA  FERNÁNDEZ,  Alias   “EL   DOCTO”,  ROBINSON     BELTRAN     HERRERA,    Alias    “EL  BARBI”,  y  MANUEL  AUGUSTO  REYES  OLIVERA,  Alias  “SAMUE”  pertenecían  a  las  “Fuerzas Armadas  Revolucionarias   de   Colombia,   Ejército   del   Pueblo,  F.  A.  R.  C.  E.  P.”,   de   las   Milicias   Urbanas  JOSÉ   MANUEL  RODRIGUEZ  TORICES,  que  operan  en la ciudad de Cartagena; motivo por el cual se produjeron sus capturas  y el allanamiento a sus viviendas».   

                     

ANTECEDENTES   

    

1. El juzgado 4º Penal del Circuito de  Cartagena,   profirió  sentencia el  26 de abril de 2004, disponiendo  entre  otras  decisiones,  condenar  a  Ernesto García  Mujica  a  la pena principal de 73 meses de prisión y  al  pago  de  multa de 100 salarios mínimos legales mensuales, por el delito de  rebelión.  Negó  la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena y la  condena al pago de perjuicios.     

    

1. La  Sala  de  Justicia  y  Paz del  Tribunal      Superior      de      Barranquilla2, confirmó el fallo de primera  instancia el 28 de febrero de 2007.     

    

1. La  Corte  Suprema de Justicia, en  Sala  del  23  de  enero de 2008, inadmitió la demanda de casación interpuesta  contra el fallo de segundo grado.     

LOS  IMPEDIMENTOS   

    

1. La  magistrada  María del Rosario  González  Muñoz  manifestó  su  impedimento para conocer de esta acción, por  estar   incursa   en   la   causal   4  del  artículo  99  de  la  Ley  600  de  2000.     

Adujo    que    suscribió3   el   auto  proferido  el  23  de enero de 2008 en el radicado 28.627, a través del cual se  inadmitió  la  demanda de casación interpuesta por el defensor del sentenciado  Ernesto   García   Mujica,  oportunidad  en  la  cual  se avaló la legalidad de la actuación y se señaló  que  de  su  revisión integral “no se percibe en su  contexto,  que  se  hubiese  violentado alguna garantía fundamental”.   

    

1. El magistrado Gustavo Enrique Malo  Fernández,  expresó  también  su  imposibilidad  para  actuar en el trámite,  apoyado en la misma causal.     

Advirtió  que  integró  la  Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Cartagena,  que  el  8 de noviembre de 2011 profirió la  sentencia       de       segunda       instancia4  en  la causa tramitada contra  el  mismo  García Mujica por  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas y municiones de uso privativo de las  Fuerzas  Armadas, providencia que presentó el accionante como el hecho nuevo en  el que se funda la acción.   

Aclaró que el fallo demandado por esta vía  y  el  que  se  presentó  como  hecho nuevo, además tramitarse contra el mismo  García  Mujica, presentan en  común   su  captura  en  flagrancia  en  posesión  de  artefactos  explosivos.   

Resaltó  que  en la sentencia aportada como  prueba  nueva  se  hicieron  valoraciones  que  podrían resultar jurídicamente  relevantes en el proceso tramitado por el delito de rebelión.   

         

CONSIDERACIONES   

    

1. El  artículo  99 de la Ley 600 de  2000,  trata  de  las  causales  de  impedimento,  y su numeral 4º, entre otras  eventualidades,  refiere  su  concurrencia cuando «el  funcionario  judicial haya (…) dado consejo o manifestado su opinión sobre el  asunto materia del proceso».     

    

1. En punto de esta causal, en auto del  10    de    septiembre   de   2014   —radicado       44.356—,  esta  Sala unificó su postura en lo relacionado con los aspectos  formales  de  la  opinión  o  consejo  que  refiere  la  norma,  y precisó las  exigencias  a  verificar  previo  al  examen  de su contenido para establecer su  trascendencia:     

«A).- Que haya sido expuesto en escenarios  diferentes     al     ejercicio    de    funciones    judiciales    (procedencia  general).   

B).- Que haya sido emitido en cumplimiento  de  los  deberes  funcionales  de  los  servidores judiciales pero por fuera del  respectivo  proceso  en  el  cual  se  manifiesta el impedimento o se formula la  recusación (procedencia excepcional).   

3.3.1.15.-  Solo  una  vez,  verificado  lo  anterior  se  examinará  el  contenido de la correspondiente opinión o consejo  para determinar su trascendencia. »   

    

1. En  cuanto  a la manifestación de  impedimento  de  la  magistrada  María del Rosario González Muñoz, obra copia  del  auto  proferido  el 23 de enero de 2008 en el radicado 28.627 (folio 50), a  través  del  cual  se  inadmitió  la  demanda  de  casación incoada contra la  sentencia  proferida  por  el Tribunal Superior de Barranquilla el 28 de febrero  de     20075,   providencia   que  suscribió  esta  funcionaria,  entre  otros.     

Cotejada la anterior situación fáctica con  el  lineamiento  traído  a  colación, en este caso en particular, el argumento  expuesto  para  apartarse  del  asunto se ajusta a las exigencias de procedencia  excepcional  fijadas  para la configuración de la multicitada causal 4, pues se  está,  i)  frente  a providencia proferida por esta Sala como órgano de cierre  de  la  jurisdicción, esto es, por fuera del trámite de esta acción y, ii) el  pronunciamiento  se  produjo  en cumplimiento de la función judicial, es decir,  en el ejercicio de la magistratura en esta misma Sala.   

Acótese  que  el trámite del proceso penal  finaliza  eventualmente ante esta Corporación, cuando ejercerse como órgano de  cierre;  en  tanto  que  este  trámite,  conforme lo consideró inicialmente la  doctrina   y  lo  consigna  hoy  la  legislación,  es  una  acción6, no un recurso.   

Adicionalmente,  si  bien  se  inadmitió la  demanda  de casación en la providencia en la que se fundamentó el impedimento,  el  vínculo  que  trasciende  la  opinión  y  compromete  el  criterio  de  la  funcionaria  que  alegó  el impedimento radica precisamente en el argumento con  el  cual  se decidió no casar de oficio la sentencia demandada, esto es, por no  estar  frente  a  la vulneración de garantía fundamental alguna al sentenciado  en   el   trámite  de  la  causa,  lo  que  constituye  el  trasfondo  de  esta  acción.   

Como  la  situación  expuesta se adecúa al  presupuesto  normativo acabado de referir, se torna imperiosa la aceptación del  impedimento  expuesto  y  el  consecuente  apartamiento  del  conocimiento de la  acción.   

    

1. En  cuanto  a la manifestación de  impedimento  expresada  por el magistrado Gustavo Enrique Malo Fernández, en el  expediente  obra  copia  de providencia proferida por la Sala Penal del Tribunal  Superior            de            Cartagena7  el  8  de  noviembre  de 2011  —radicación    2008  0031—,  a  través  de la  cual  se  confirmó  la  condena  impuesta  a  Ernesto  García  Mujica  por fabricación, tráfico y porte de  armas  y  municiones de uso privativo de las Fuerzas Armadas; Sala que conformó  este funcionario.     

A pesar de que esta decisión no corresponde  a  la  demandada por vía de revisión, la situación planteada se enmarca en el  lineamiento  jurisprudencial expuesto, se reitera, en cuanto a que la opinión o  consejo  «haya  sido  emitido en cumplimiento de los  deberes  funcionales  de los servidores judiciales pero por fuera del respectivo  proceso   en   el   cual   se   manifiesta   el  impedimento  o  se  formula  la  recusación».   

En concreto, lo sustancial de la opinión en  este  evento  deriva  de  la captura del sentenciado en situación de flagrancia  portando  armas  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas  y  de habérsele  investigado  por  delitos  contra el régimen constitucional y legal y contra la  seguridad  pública, en procesos separados; y que en la investigación tramitada  por  delito  contra  la  seguridad  pública,  este  funcionario  suscribió  la  providencia  en la cual se consignaron argumentos que conllevan juicios de valor  relevantes  para  la investigación que cursó por el delito de rebelión y para  la resolución misma de esta acción. Así lo consignó:   

«[l]o cierto es  que  las  operaciones  que rodearon el hallazgo del artefacto explosivo, vierten  un  matiz dudoso respecto de la responsabilidad penal que pudiera comprometer al  aquí  enjuiciado  (…)  ante  la  innegable  inoperancia  de  un procedimiento  viciado  de  ilegalidad  (…) los elementos de juicio existentes no suministran  certeza sobre la responsabilidad».   

Respecto  de  este  último tópico, la Sala  definió   su   alcance   en   auto   del   21   de   abril  de  2004,  radicado  22.121:   

«Lo sustancial es  lo  esencial y más importante de una cosa, en asuntos jurídicos, se identifica  con  el  fondo  de  la  pretensión  o de la relación jurídico material que se  debate.  Se  entiende  que  la  opinión  es  vinculante  cuando  el funcionario  judicial  que  la  emitió  queda  unido,  atado o sujeto a ella, de modo que en  adelante  no  pueda  ignorarla  o  modificarla  sin  incurrir  en contradicción  (…).»   

Luego,  al  encontrar  fundado  el argumento  expuesto  y  advertirse comprometida su imparcialidad, impera la aceptación del  impedimento   y   la   subsiguiente   separación   del   conocimiento  de  este  trámite.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:   

Primero. ACEPTAR los  impedimentos  expresados por los magistrados María del Rosario González Muñoz  y Gustavo Enrique Malo Fernández.   

Segundo.  SEPARARLOS,    consecuentemente,   del             conocimiento de esta acción.   

Tercero.  Contra   esta   decisión   no   proceden              recursos.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

Fernando Alberto Castro Caballero  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Eugenio Fernández Carlier  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria.    

1  Radicado 28.627.   

2  Conforme  a  la  competencia  asignada  mediante Acuerdo Nº PSAA06-3730 de 2006  (noviembre  29),  ‘’Por  el  cual  se  dictan  normas  tendientes  a  descongestionar  la  Sala Penal del  Tribunal    Superior    del    Distrito    Judicial   de   Cartagena’’, que en el artículo 1º dispuso,  «La  Sala  Especializada  de  Justicia  y  Paz,  del  Tribunal   Superior  del  Distrito  Judicial  de  Barranquilla,  además  de  lo  señalado  en  el  Acuerdo  PSAA06-3597,  coadyuvará en la descongestión de la  Sala     Penal     del     Tribunal     Superior    de    Cartagena.».   

3  Suscrita  también por los magistrados Sigifredo Espinosa Pérez, Alfredo Gómez  Quintero,  Augusto  J.  Ibañez  Guzmán,  Jorge  Luis  Quintero Milanés, Yesid  Ramírez  Bastidas, Julio Enrique Socha Salamanca y Javier Zapata Ortiz, quienes  ya cumplieron su período constitucional.   

4 Que  confirmó  la  condena  proferida  por  el  Juzgado  4°  Penal  del Circuito de  Cartagena.   

5  Confirmatoria  de  la  condena impuesta por el Juzgado 4º Penal del Circuito de  Cartagena el 26 de abril de 2004.   

6  Sentencia    C-142    de    1993.    En: Sentencia C-998 de 2004.   

7 Folio  56 del cuaderno de Anexos 1.     

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