AHP45038-2014(45038)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado  

AHP45038-2014  

Radicación Nº 45038  

Bogotá. D.C., veinticuatro (24) de noviembre  de dos mil catorce (2014)   

                     

Se  pronuncia  el  despacho  respecto  de  la  impugnación  interpuesta  por VÍCTOR HUGO FAJARDO VARGAS contra la providencia  proferida  el  10  de noviembre de 2014 por una Magistrada del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá,  mediante  la  cual  declaró “improcedente   la   acción   de  habeas  corpus”  por  aquél  promovida  a  favor  de  DAVID  SANTIAGO TORRES PENAGOS.   

ANTECEDENTES    Y   FUNDAMENTOS   DE   LA  ACCIÓN   

1. Señaló el libelista que la fiscalía el 5  de  septiembre  de  2014  ante  el  Juzgado Sexto Penal Municipal de Bogotá con  función  de  control  de  garantías,  imputó  el  cargo  de  hurto calificado  agravado  a  DAVID SANTIAGO TORRES PENAGOS  y  en su contra se profirió medida de aseguramiento de detención  preventiva   en   establecimiento  carcelario,  la  cual  se  hizo  efectiva  en  “la  Cárcel Distrital de esta ciudad”.   

No  obstante  lo  anterior,  la  fiscalía no  presentó  dentro  de  la oportunidad legal de 60 días el escrito de acusación  y,  en  razón  del  paro de los empleados de la rama judicial, no ha podido, en  calidad   de   apoderado   dentro   de   la   actuación   penal,   “ingresar      a      las      instalaciones      del     complejo  judicial” para “presentar  la   solicitud   de   audiencia   preliminar  de  libertad  por  vencimiento  de  términos”.   

Agregó     que     su     “asistido   hasta  antes  de  la  privación  de  su  libertad  se  desempeñaba      como      aprendiz      convenio     S.E.N.A.     –ISPA técnico en ventas de productos y  servicios,  es  una  persona  que  no  tiene  antecedentes  penales, anotaciones  penales  o capturas anteriores, tiene arraigo familiar, social y laboral, por lo  que  puede  comparecer  a  su  juicio  –estando- libre”.    

2. Por lo expuesto y teniendo en cuenta que a  la   fecha   se   encuentra   vencido   el   término   señalado   “en   el   artículo   317  numeral  4  del  C.P.P.”,  solicitó  se  ordene  “a  la Cárcel  Distrital”  la  libertad  inmediata  de TORRES  PENAGOS,  por  haberse  prolongado  ilegalmente su detención.   

RESPUESTA     DE     LAS    AUTORIDADES  VINCULADAS   

1.   El   Fiscal   170   Local  de  Bogotá  señaló:   

“[E]l  5  de  septiembre  de  2014  ante  el  Juzgado  Sexto  Penal  Municipal  de  control de  garantías  se  realizó  audiencia de legalización de captura, formulación de  imputación  por los delitos de hurto calificado agravado, atenuado, y se impuso  medida  de  aseguramiento  privativa  de  la  libertad  al  señor  DAVID          SANTIAGO          TORRES         PENAGOS.   

“(…)  

“El  suscrito fiscal realizó el escrito de  acusación  y  fue  entregado  a la Coordinación de la Unidad Cuarta Local para  que  por  su  intermedio fuese entregado a la Dirección Seccional de Fiscalías  de  Bogotá,  quienes  mediante  constancia de octubre 21 de 2014, argumentan de  (sic)  no  recibirlo  por cuanto no habían transcurrido los 90 (sic) días para  su vencimiento.   

“Ante esta situación realicé presentación  personal  al  escrito  ante  la  Notaría 4 de Bogotá el día 4 de noviembre de  2014  (…)  y “envié (sic) este escrito de acusación por correo certificado  al   Centro   de   Servicios   Judiciales   del   Sistema  Penal  Acusatorio  de  Paloquemao.   

“Igualmente  revisada  la carpeta no existe  petición  alguna  de  solicitud  de libertad por causal alguna, como tampoco he  recibido comunicación telefónica en el mismo sentido.   

“Así  las  cosas, es claro que el suscrito  fiscal,  pese  al  paro judicial agotó todas las instancias para cumplir con la  presentación del escrito de acusación”.   

2.  La  Juez  Coordinadora  del  Centro  de  Servicios  Judiciales  del  Sistema  Penal  Acusatorio  de  Bogotá  indicó que  “el  Juzgado  6  Penal con  Función  de  Control  de  Garantías  el 5 de septiembre de 2014, llevó a cabo  audiencias   concentradas   de   legalización   de   captura,  formulación  de  imputación  por  los  delitos (sic) de hurto calificado y agravado (sic), donde  –DAVID  SANTIAGO  TORRES  PENAGOS-  no  aceptó  cargos. Se le impuso medida de aseguramiento privativa de  la  libertad en establecimiento carcelario, boleta de detención No. 94 dirigida  a  la  Cárcel Picota. Audiencias que no fueron objeto de recurso por ninguna de  las partes.   

Una  vez  revisada  las bases de datos que se  llevan  en  este  Centro  de  Servicios  Judiciales,  en  el  grupo  de  reparto  conocimiento  (sic),  el  ente acusador, a la fecha no  se  ha (sic) radicado escrito  de  acusación  en  contra del mencionado. (Resaltado fuera de texto).   

En  cuanto  a las solicitudes de libertad por  vencimiento  de términos (…) el sistema no registra que se haya programado la  mencionada diligencia.   

En virtud a que es de público conocimiento,  que  la  rama judicial se encuentra en cese de actividades, (…) las audiencias  programadas  a  partir  del 9 de octubre de año en curso no se han realizado en  razón  a que el Complejo Judicial de Paloquemao se encuentra bloqueado en todos  los  accesos  y  no  se  permite  la  entrada  a  particulares,  funcionarios  y  empleados.  (Resaltado fuera  de texto).   

“La audiencia de libertad por vencimiento de  términos  es  (…) de carácter programado, sin embargo en cese de actividades  la  única  manera  de  que  se  realice  de  forma  inmediata  (sic), es que el  solicitante  haga  comparecer  a  las partes y en las sedes descentralizadas, un  juez  de  garantías  de  apoyo  realice la audiencia solicitada: lo anterior se  puede  llevar  a  cabo,  siempre  y  cuando  la  persona  privada de la libertad  renuncie a la remisión.   

3. La Juez Sexta Penal Municipal con función  de  control  de  garantías de Bogotá, informó haber legalizado la  “captura  en  contra de DAVID SANTIAGO  TORRES  PENAGOS,  por  cumplirse las previsiones de la  flagrancia  Art.  301  numeral  segundo del C.P.P.; igualmente se cumplieron las  previsiones  de los Art. 302, 303 de la misma obra y Art. 28 de la Constitución  Política  inciso  2o,  Por  otro  lado,  no  se  le  vulneró  al indiciado derecho legal, ni constitucional  alguno”.   

“La  Fiscalía  (…)  le  imputo  cargos a  TORRES   PENAGOS,  por  el  delito  de  hurto  calificado  y  agravado (Arts. 239, 240 numeral segundo y 241  numeral  décimo  y  Art. 268 con circunstancias de atenuación punitiva. Cargos  que  no  fueron  aceptados  por  el  señor  imputado.  El  despacho  aprobó la  formulación  de  imputación,  puesto  que  se  efectuó  con  el  lleno de los  requisitos exigidos por los Arts. 286, 287 y 288 del C.P.P”.   

“A  solicitud  de la Fiscalía, el Despacho  atendiendo  los  presupuestos  que  exige  el  Art.  306, 307 Literal A, numeral  primero,  308 numeral segundo, 310 numeral quinto del C.P.P., impuso al imputado  DAVID   SANTIAGO   TORRES   PENAGOS,   medida   de   aseguramiento   de  detención  preventiva  en  centro  carcelario,  para  lo  cual se libró la correspondiente boleta de detención al  establecimiento carcelario La Modelo y/o Picota y/o Distrital.   

“Cabe  anotar  que  en dichas audiencias el  señor  imputado en mención estuvo siempre asistido de un defensor, (…) quien  contra las anteriores decisiones no interpuso recurso alguno.   

“Esta  es toda la actuación surtida por el  juzgado  sexto  penal  municipal  con  función  de  control de garantías de la  ciudad  de  Bogotá,  dentro de dicho proceso, pues la actuación se devolvió a  la  Secretaría  del  Centro de Servicios Judiciales URI PUENTE ARANDA, el mismo  día 5 de septiembre de 2014.   

4.  La  directora  de la Cárcel Distrital de  Varones y Anexo de Mujeres informó:   

“DAVID    SANTIAGO    TORRES    PENAGOS,  identificado  con  cédula de ciudadanía No. 1.023.008.991 expedida en Bogotá,  ingresó  a  este  (sic) establecimiento carcelario el día 3 de octubre de 2014  de  la  URI  Puente  Aranda, mediante acuerdo de la Secretaría de Gobierno y el  INPEC,  donde  se  trasladaban  364  personas  privadas  de  la libertad a otros  establecimientos  en  calidad de condenados y se recibieron la misma cantidad en  calidad  de sindicados procedentes de URIS (sic) del Distrito Capital por motivo  del  Plan  Reglamento  del  INPEC  y  hacinamiento  de las unidades de reacción  inmediata de Bogotá”.   

Indicó que “DAVID  SANTIAGO   TORRES  PENAGOS  ingresó  con  oficio  No.  S-2014/MEBOG  SIJIN  – 29 y  Boleta  de  Detención  No.  94  del  05 de septiembre de 2014 del Juzgado Sexto  Penal   Municipal   con  Función  de  Control  de  Garantías,  en  el  proceso  110016000013201480589,   NI.   223486,   delito   Hurto  Calificado  y  Agravado  (sic)”.   

LA DECISIÓN IMPUGNADA  

La  Magistrada  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Bogotá resolvió el 10 de noviembre de 2014, “declarar  improcedente la acción de habeas corpus”,      por     cuanto     “se  evidencia  que  el  cinco  (5) de  septiembre   de   dos   mil   catorce   (2014),   se   impuso   a   TORRES      PENAGOS     medida  de aseguramiento, por lo que debe acudir al Juez de Control  de      Garantías      para     solicitar     su  libertad”.   

“Ahora, aunque  se  indica  que  no fue posible solicitar audiencia de  libertad  por  vencimiento de términos debido al cese  de   actividades  programado  por  Asonal  Judicial,  ello  no  implica  que  el  juez  constitucional  deba  desplazar   al  funcionario  judicial  competente  para  pronunciarse  sobre  el  particular,  máxime que de  acuerdo  con  la  respuesta  de  la  Juez  Coordinadora  del Centro de Servicios  Judiciales  del  Sistema  Penal  Acusatorio,  la diligencia se puede efectuar de  manera  inmediata, ante los Jueces de dicha categoría  que   funcionan   en   las  sedes  descentralizadas,  para  lo  que  se  requiere  que  el  solicitante haga  comparecer  a las partes y el procesado privado de la libertad informe que no es  su    deseo    asistir    a    dicha    diligencia1,  actuaciones  que  no se han  efectuado por parte del accionante.   

“La   libertad  provisional  ‘que  se  pretende  por  esta  vía por  supuesto  vencimiento  de  términos, dado el estado actual del diligenciamiento  penal,  debe  formularse  y  tramitarse  dentro  del  respectivo proceso, que es  apenas  lógico porque para su otorgamiento se requiere de efectuar el análisis  de  aspectos procesales, objetivos y subjetivos, que sólo al juez competente le  conciernen,   puesto   que   no   se   trata   de   una   simple  situación  de  hecho’”.   

LA IMPUGNACIÓN  

El  accionante  impugnó  la decisión atrás  mencionada,  en  cuya  sustentación señaló que “no  es  posible  acudir  al medio de defensa ordinario, la audiencia de libertad por  vencimiento  de  términos, como quiera que las sedes descentralizadas no están  recibiendo  estas solicitudes de audiencias programadas, manifestación que hago  (sic)  bajo  la gravedad de juramento, y la razón que esgrimen para ello es que  no  tiene  la  infraestructura  para  realizar  las  citaciones  a  los  sujetos  procesales”.   

Por tanto el habeas corpus es el único medio  idóneo  a  su  alcance  para  evitar  la prolongación ilegal de la libertad de  TORRES PENAGOS.   

CONSIDERACIONES  

El  suscrito  Magistrado  es competente para  conocer  de la impugnación interpuesta contra la decisión a través de la cual  se  declaró  “improcedente  la    acción    de    habeas   corpus”   promovida  por  VICTOR  HUGO  FAJARDO  VARGAS    a    favor   de   DAVID   SANTIAGO   TORRES  PENAGOS,  de acuerdo con lo  señalado  por  el  numeral  2º  del  artículo  7º de la Ley 1095 de 2006 que  dispone:    “cuando   el  superior  jerárquico  (sic)  sea un juez plural, el recurso será sustanciado y  fallado   integralmente   por   uno   de   los  magistrados  integrantes  de  la  Corporación,  sin  requerir  la  aprobación  de la sala o sección respectiva.  Cada   uno   de  los  integrantes  de  la  Corporación  se  tendrá  como  juez  individual”.   

Requisitos de procedibilidad del habeas corpus.   

La    Ley    Estatutaria   1095      de     2006     establece    en    su    artículo    1º   que   el   hábeas   corpus   tutela  la  libertad  personal  cuando alguien es privado de ella (i) con violación de las garantías  constitucionales  o legales  o (ii) ésta se prolonga ilegalmente. También  procede  la garantía de la libertad cuando se presenta alguno de los siguientes  eventos2:   

“(1)  siempre  que  la vulneración de la  libertad  se  produzca  por  orden  arbitraria  de  autoridad  no  judicial; (2)  mientras  la  persona  se  encuentre  ilegalmente  privada  de  la  libertad por  vencimiento  de  los  términos  legales respectivos; (3) cuando, pese a existir  una  providencia  judicial  que  ampara la limitación del derecho a la libertad  personal,  la  solicitud  de  hábeas  corpus se formuló durante el período de  prolongación  ilegal  de la libertad, es decir, antes de proferida la decisión  judicial;  (4) si la providencia que ordena la detención es una auténtica vía  de hecho judicial.”   

La  jurisprudencia  de esta Sala ha reiterado  que  cuando hay un proceso judicial en trámite, la acción de hábeas corpus no  puede  utilizarse  con  ninguna de las siguientes finalidades: (i) sustituir los  procedimientos  judiciales  comunes  dentro  de  los cuales deben formularse las  peticiones  de  libertad; (ii) reemplazar los recursos ordinarios de reposición  y  apelación  establecidos  como  mecanismos legales idóneos para impugnar las  decisiones  que  interfieren  el derecho a la libertad personal; (iii) desplazar  al  funcionario  judicial  competente;  y  (iv)  obtener una opinión diversa -a  manera  de instancia adicional- de la autoridad llamada a resolver lo atinente a  la  libertad de las personas. (CSJ, AHP 11 Sep. 2013, Rad. 42220; AHP 4860-2014,  Rad. 4860)   

<<Ello  es  así,  excepto  cuando  la  decisión  judicial  que  interfiere  en el derecho a la libertad personal pueda  catalogarse  como  una  vía de hecho o se vislumbra la prosperidad de alguna de  las  otras causales genéricas que hacen viable la acción de tutela; hipótesis  en  las  cuales,  “aun cuando se encuentre en curso un  proceso  judicial,  el hábeas corpus podrá interponerse en garantía inmediata  del  derecho  fundamental  a  la  libertad,  cuando  sea  razonable  advertir el  advenimiento  de un mal mayor o de un perjuicio irremediable, en caso de esperar  la  respuesta  a  la  solicitud  de  libertad  elevada ante el mismo funcionario  judicial,  o si tal menoscabo puede sobrevenir de supeditarse la garantía de la  libertad   a   que  antes  se  resuelvan  los  recursos  ordinarios”3>>.   (CSJ,    AHP   11   Sep.  2013).   

Análisis del caso concreto  

1. La demanda fue formulada con el fin de que  el    juez    constitucional   conceda   el   habeas  corpus,  y  decrete  la  libertad  por  vencimiento de  términos  a  favor  del imputado DAVID SANTIAGO TORRES  PENAGOS,  con  base  en lo señalado en el numeral 4º  del artículo 317 del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

2. Para resolver la impugnación es necesario  determinar  si  (i)  la  presente solicitud de hábeas  corpus  es  procedente;  y  (ii),  en caso afirmativo,  verificar  si  el  detenido satisface los presupuestos legales para acceder a la  libertad por vencimiento de términos.   

2.1.  Ciertamente,  como viene de verse, así  como  también  lo  expuso  la  Magistrada  del Tribunal Superior de Bogotá, la  acción  de  habeas corpus no  reemplaza  ni suple la discusión del derecho a la libertad provisional que debe  surtirse  ante  el  Juzgado  de  Control  de Garantías, pues este constituye el  escenario   natural   e   ideal   para   satisfacer   las   cargas   probatorias  correspondientes  y  brindar  la  participación  de  todos  los  intervinientes  interesados   en   la   cuestión;   además  la  causal  invocada  –vencimiento        de        los  términos- no opera objetiva ni automáticamente, sino  que  tiene un condicionamiento previsto en el parágrafo del mismo canon aducido  en  la  demanda,  orientado  a  la  valoración  de las razones de la mora en la  actividad investigativa o judicial, según sea el caso.   

Sin  embargo,  el  criterio de subsidiariedad  precitado  supone  que  el detenido efectivamente cuenta con el medio de defensa  ordinario,  pues  de no ser así acudir a este parámetro, implica quebrantar su  derecho  fundamental  de acceder a la administración de justicia, pues no tiene  sentido  que  el  Estado  lo  remita  a  ejercer  otro  medio de defensa, cuando  realmente no brinda tal mecanismo.   

Obsérvese adicionalmente, por ejemplo, que en  tratándose  de  la  acción  de tutela -de la cual los  jueces    tomaron    analógicamente    el   parámetro   de   la   subsidiariedad    para   verificar   la  procedencia  de la acción de habeas corpus,   pues   la   Ley   1095   de  2006  no  lo  contiene-,   tanto   el   Decreto   2591   de  1991  como  la  jurisprudencia  constitucional  acogieron  el  mencionado criterio con el fin de racionalizar el  instrumento   constitucional,   evitar  el  desquiciamiento  de  las  diferentes  jurisdicciones  y  respetar,  en  lo  posible, las competencias atribuidas en el  ordenamiento  jurídico  a  los  órganos que las conforman, así como el debido  proceso  de  los interesados o llamados a participar en la actuación ordinaria,  pero  no  de  modo  absoluto,  pues en todo caso la existencia del otro medio de  defensa  judicial,  debe  apreciarse “en concreto, en  cuanto  a  su  eficacia,  atendiendo  las  circunstancias en que se encuentre el  solicitante”    (artículo    6º.1   ídem).   

2.2. En el presente caso la razón que invoca  el  libelista –defensor del  imputado  en  la actuación ordinaria-, para ejercer la  acción  de  hábeas corpus,  es  precisamente  la imposibilidad de acudir al mecanismo ordinario dispuesto en  el  Código de Procedimiento Penal de 2004, por cuanto no tiene manera alguna de  radicar  su  solicitud  de libertad por vencimiento de términos, debido al paro  de labores de empleados de la Rama Judicial.   

Ciertamente su afirmación fue corroborada por  la  Juez  Coordinadora  del  Centro  de  Servicios  Judiciales,  al  indicar que  “es    de    público  conocimiento,  que  la  rama  judicial  se  encuentra  en cese de actividades”  y      que    las    audiencias    de   carácter   programado,  “a  partir del 9 de octubre de año en  curso  no se han realizado en razón a que el Complejo  Judicial   de   Paloquemao  se  encuentra  bloqueado  en  todos  los  accesos  y  no  se  permite la entrada a particulares,           funcionarios           y          empleados”.   

Ahora, si bien la servidora pública precitada  ofreció  como  solución,  que  la  audiencia  se  realice  de manera inmediata  –no  programada-  ante  un  juez  de  apoyo  de  las  sedes  descentralizadas,    reconoce    que   esto   supone  exigirle al solicitante hacer  “comparecer  a  las  partes”  y  la  renuncia  del  detenido  a  su  derecho  de  asistir  a la audiencia.   

Esta     posibilidad,     -extrañamente  aceptada  en  la  providencia impugnada-  no  es  una  alternativa  en  la  cual  el  juez  de  habeas   corpus  se  pueda  excusar  para  relevarse  de  resolver  de fondo la solicitud de amparo a la libertad, toda vez  que:  (i)  las citaciones a audiencia requieren de orden judicial (artículo 171  –inciso  2º); (ii) es el  juez,  no  el  privado  de  la  libertad  ni  su  defensor,  quien cuenta con la  autoridad     conferida     en    la    ley    (artículo    172    –inciso    2º    del    Código   de  Procedimiento   Penal   de  2004)  para  lograr  “el  cumplimiento  de  las  citaciones”; y (iii) supeditar  la  realización  de  la  audiencia  a  que  el  detenido renuncie a asistir, es  violatorio  de  su  derecho  fundamental al debido proceso, el cual comprende el  conjunto  de  garantías sustanciales y procesales especialmente diseñadas para  asegurar  la legalidad, regularidad y eficacia de la actividad jurisdiccional en  la  investigación,  juzgamiento  de  los  hechos  punibles  y  trámite  de los  recursos,  con  miras,  precisamente,  a  la  protección  de la libertad de las  personas y otros derechos que puedan verse afectados.   

Las  aludidas garantías configuran, conforme  con  el  artículo  29  de la Constitución, los siguientes principios medulares  que  integran  su  contenido  esencial:  legalidad,  juez  natural  o  legal,  favorabilidad, presunción de  inocencia,    derecho   a   la   defensa   material  y  técnica,   debido  proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  y  a  no ser juzgado dos veces por el  mismo hecho.   

Adicionalmente,  no  sobra  recordar,  de una  parte,  que  de  conformidad con el literal d) del numeral 2º del artículo 8º  de  la  Convención Americana sobre Derechos Humanos, toda persona tiene derecho  a     ejercer     su     defensa    personalmente4   

y, de otra, que es un fin esencial del Estado  colombiano  “facilitar  la  participación  de  todos  en  las  decisiones  que  los  afectan”   (artículo  2º  de  la  Constitución  Política).   

Las   anteriores  garantías  son  de  gran  relevancia  en un Estado social y democrático de derecho, fundado en el respeto  de  la  dignidad  humana  y  observante  de  los  tratados internacionales sobre  derechos  humanos,  por  cuanto  estas se constituyen en límites a la actividad  pública  en  general y especialmente al ejercicio de su poder punitivo y por lo  mismo,  no  cabe  duda  que el uso del medio de defensa ordinario no puede estar  supeditado a que el detenido renuncie a sus derechos.   

2.3.  En este orden de ideas, se determinará  si    DAVID   SANTIAGO   TORRES   PENAGOS  satisface  los presupuestos legales para acceder a la libertad por  vencimiento de términos.   

2.3.1. El artículo 317 numeral 4º de la Ley  906  de  2004,  modificado  por  el  artículo  61  de  La  Ley  1453  de  2011,  señala:   

“Las medidas de aseguramiento indicadas en  los   anteriores  artículos  tendrán  vigencia  durante  toda  la  actuación.  La  libertad  del  imputado o acusado se cumplirá de  inmediato    y   solo   procederá   en   los   siguientes   eventos:   

(…)  

4.    Cuando  transcurridos   sesenta  (60)  días  contados  a  partir  de  la  fecha  de  la  formulación  de imputación no se hubiere presentado el escrito de acusación o  solicitado  la  preclusión,  conforme  a lo dispuesto en el artículo 294.  El  término  será  de  noventa  (90)  días  cuando se presente  concurso de delitos, o cuando sean tres o más los imputados.   

(…)  

PARÁGRAFO  1o.  En  los  numerales 4 y 5 se  restablecerán  los  términos  cuando hubiere improbación de la aceptación de  cargos,  de los preacuerdos o de la aplicación del principio de oportunidad. No  habrá  lugar a la libertad cuando la audiencia de juicio oral no se haya podido  iniciar  por  maniobras  dilatorias del imputado o acusado, o de su defensor, ni  cuando  la audiencia no se hubiere podido iniciar por causa razonable fundada en  hechos   externos   y  objetivos  de  fuerza  mayor,  ajenos  al  juez  o  a  la  administración de justicia. (…).   

Los términos previstos en los numerales 4 y  5      se      contabilizarán      en      forma     ininterrumpida.   

(…)”. (Resaltado  fuera de texto).   

2.3.2.  La  imputación  en el presente caso,  según  se observa de lo indicado por el fiscal y la juez que la presenció, fue  exclusivamente   contra   TORRES  PENAGOS  por  hurto  calificado agravado y tuvo lugar el 5 de septiembre de  2014;  en  consecuencia,  transcurrieron  más  de  60  días  sin que el fiscal  hubiese  presentado  escrito  de  acusación “ante el  juez  de  conocimiento”,  lo  cual  no  se  entiende  llevado  a  cabo  por el hecho de que lo hubiese remitido al Centro de Servicios  Judiciales  a través de “Servientrega”,  pues la juez coordinadora informó que a la fecha de su respuesta  a    la   demanda   de   habeas   corpus  (7  de  noviembre  de  2014)  “el ente  acusador  (…)  no  (…) ha (sic) radicado escrito de acusación en contra del  mencionado”,   y  no  se advierte superada esta  falencia;  por  tanto  se  encuentra satisfecho el requisito temporal del inciso  4º del artículo 317 del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

Adicionalmente,  el motivo que ha impedido al  fiscal  presentar  ante  el  juez  el escrito de acusación, no es atribuible al  detenido  ni  a  hechos  externos  ajenos a la administración de justicia, sino  al   Estado,  es decir, al cese de actividades de sus agentes -funcionarios  y empleados- pertenecientes a la Rama Judicial.   

En  esas  circunstancias,  es evidente que la  prolongación  de  la  detención  de  DAVID  SANTIAGO  TORRES  PENAGOS  por  un lapso superior a 60 días, es  ilegal  y  violatorio  de su derecho fundamental a la libertad, el cual debe ser  amparado y por lo mismo, se revocará la decisión impugnada.   

En este sentido, se dispondrá que el detenido  sea   puesto   en  libertad  inmediatamente,  para  lo  cual  se  librarán  las  comunicaciones  correspondientes  a la Cárcel Distrital de Varones, lugar en el  cual  se  encuentra recluido, pues de conformidad con el artículo 8º de la Ley  1095  de  2006,  son ineficaces las medidas restrictivas que persigan impedir la  libertad del amparado.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado   de   la   Sala   de   Casación   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE  

Primero. Revocar la  decisión impugnada.   

Segundo.-  Reconocer el  habeas  corpus  a  favor de  DAVID  SANTIAGO TORRES PENAGOS por prolongación ilícita de la privación de su  libertad.   

Tercero.-  Disponer   su   libertad  inmediata,  si otros motivos  legales    no    lo    impiden.    Líbrense   las   comunicaciones   que   sean  necesarias.   

Cuarto.-  Compulsar  copias  penales,  conforme  lo  impone  el artículo 9º de la Ley 1095 de 2006,  para  que  la  Fiscalía  General de la Nación inicie la indagación a que haya  lugar.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria.    

1 Folio  28 del cuaderno original.   

2 Corte  Constitucional, sentencia C-260/99.   

3  Impugnación   de   hábeas  corpus  de  26  de  junio  de  2008,  radicado  No.  30066.   

4  (…) Durante el proceso, toda persona tiene derecho,  en  plena  igualdad,  a las siguientes garantías mínimas: d) (…) derecho del  inculpado   de  defenderse  personalmente   o   de   ser   asistido   por   un   defensor  de  su  elección  (…)     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *