AHP1573-2016(47767)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado ponente  

AHP1573-2016  

Radicación No. 47.767  

Bogotá,  D. C., diecisiete (17) de marzo de  dos mil dieciséis (2016).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

El   Despacho   resuelve  la  impugnación  interpuesta  por  el  abogado  Francisco Javier Gómez  Ayala,    en    representación   de   Omar    Arley   Chía   y   Older  Javier  Molina  Romero, frente a la  providencia  del 1º de marzo de 2016, por medio de la cual una Magistrada de la  Sala  Única del Tribunal Superior de Arauca le negó la acción de hábeas   corpus  promovida  contra  el  Juzgado Penal del Circuito de Saravena.   

ANTECEDENTES  

1.  Hechos  y  fundamentos  de  la  acción   

Fueron   relatados  por  el  A   quo   de   la   siguiente   manera:   

(…)  Mediante  escrito  recibido  en  este  Despacho  el día 29 de febrero de 2016 a las 5::02  p.m.  (sic),  el apoderado judicial de los señores OLDER JAVIER MOLINA ROMERO y  OMAR  ARLEY  CHÍA  formuló  la  acción  de habeas corpus con fundamento en el  artículo  30 de la Constitución Política y la Ley 1095 de 2006, al considerar  que  a  los  citados señores se les ha prolongado la privación de la libertad.   

Dicen  los accionante MOLINA ROMERO y ARLEY  CHÍA,  que  se  encuentran  privados de la libertad en las instalaciones de las  Cárceles  de  Arauca  y  Cúcuta,  respectivamente,  en  virtud  de  detención  preventiva  decretada en el proceso penal que contra ellos cursa por los delitos  de  HOMICIDO  y  PORTE  ILEGALE  DE  ARMAS  en  el JUZGADO PENAL DEL CIRCUITO DE  SARAVENA-ARAUCA,  y  que  después  de solicitar la libertad por vencimientos de  términos,  con  fundamento  en lo previsto en el art. 317 numeral 5º de la Ley  906  de  2004,  en  audiencia  del  11 de febrero de 2016, el juez de control de  garantías   negó  la  referida  solicitud  “con  fundamento  en  que  había  producido  una  presunta dilación del proceso en el que término establecido en  la  norma”,  decisión  que  dice  se  basó  en  un acta en la que el juez de  conocimiento  dejó  la  constancia  que  la audiencia preparatoria no se había  podido  celebrar  el  11  de  noviembre  de  2015 porque OLDER JAVIER MOLINA por  desobediencia no se presentó.   

Explicó  el  solicitante,  que  interpuso  recurso  de  reposición y en subsidio apelación contra tal decisión ya que no  se  tuvo  en  cuenta  el documento emitido por el INPEC, donde el Capitán OSCAR  LEONARDO  CÁRDENAS  CÁRDENAS  informó,  que  al  interno  OLDER JAVIER MOLINA  ROMERO  no  se  trasladó  a  la  audiencia  programada por el Juzgado Penal del  Circuito  de Saravena el 11 de noviembre de 2015, “toda vez que para esa fecha  se  adelantaron 16 remisiones de traslado, judiciales y médicas, lo que generó  escases    de    personal    de    guardia   del   INPEC   encargado   de   esta  actividad.”   

Adujo, que no obstante lo argumentado por el  juez  de  primera  instancia no repuso su decisión y el de segunda instancia la  confirmó  señalando,  que la defensa debió aportar copia del oficio petitorio  que  dio  lugar  a  la  respuesta del Director de la Cárcel y que al no hacerlo  perdió  certeza  el  documento  que  establece la situación presentada el 1 de  noviembre  de  2015, y que los jueces de garantías, además de hacer caso omiso  del  contenido  del multicitado oficio manifestaron, “que la constancia dejada  por  el  Juez  del  Circuito  de  Saravena  coincidía  con un hecho de público  conocimiento,  cual  fue una jornada de desobediencia civil desarrollada por los  internos  de  la cárcel de Arauca, que por lo tanto quedaba claro que esta y no  otra   era   la  razón  por  la  cual  no  se  había  celebrado  la  audiencia  preparatoria,  y  que,  por  ende,  esos  4 meses de dilación del procedimiento  debían cargarse a los privados de la libertad”.   

Aclaró  el  solicitando,  que  aunque  con  anterioridad  se  había  presentado  acción  similar  en  favor  de las mismas  personas  fundamentada  en  hechos  diferentes, es procedente la formulación de  esa  nueva  acción  toda  vez  que  esa oportunidad se consideraba vulnerado el  término  para  la  libertad  provisional  desde la presentación del escrito de  acusación,  pero  como  sobrevino la audiencia de formulación de acusación el  vencimiento del término empezó a correr desde su celebración.   

Señaló  finalmente,  que  no  existe otro  recurso  judicial  para  obtener  la  garantía  fundamental  que  se  considera  vulnerada  en  el  presente  caso,  ya que en forma como quedó expuesto, “Las  decisiones  de  primera  y  segunda  instancia  que  negaron  la  libertad a los  señores  OLDER  JAVIER  MOLINA ROMERO y OMAR ARLEY CHÍA se fundamentaron en un  hecho  genérico  (jornada  de  desobediencia  carcelaria)  y omitieron un hecho  especial  (imposibilidad  del  INPEC  de  efectuar  el  traslado  del primero de  ellos),  a fin de imputarle a los procesados la onerosa carga que ha significado  la   suspensión   del   inicio   del   juicio   oral   por   aproximadamente  4  meses”.   

LA PROVIDENCIA RECURRIDA  

La Magistrada de la Sala Única del Tribunal  Superior  de  Arauca  negó el amparo al considerar que los despachos judiciales  accionados   no  incurrieron  en  ninguna  «vía  de  hecho»  que  habilite  al  juez  constitucional para  ordenar la libertad provisional de los actores.   

Resaltó  que el presente trámite no puede  usurpar  las  funciones  propias del juez ordinario del proceso, toda vez que no  es  posible  soslayar los principios de legalidad, debido proceso y juez natural  propios de un Estado de Derecho.   

LA IMPUGNACIÓN  

El abogado de Omar  Arley  Chía  y Older Javier  Molina  Romero,  reiteró  los  planteamientos  de la  demanda   e   indicó  que,  contrario  a  los  señalado  por  el  A  quo,  acudió  a  la presente acción  ante  las «vías de hecho»  cometidas  al  momento  de  resolver la solicitud de libertad por vencimiento de  términos.   

CONSIDERACIONES  

1.  De  conformidad  con el numeral 2° del  artículo  7°  de  la  Ley  1095  de  2006,  la  competencia  para  resolver la  impugnación   propuesta   radica,   no  en  la  Sala  de  Decisión,  sino  en:   

«uno  de los magistrados integrantes de la  Corporación…  Cada  uno de los integrantes de la Corporación se tendrá como  juez individual».   

2.     El    Despacho    ratificará  la  providencia atacada por  las siguientes razones:   

2.1. Como garantía de la inviolabilidad de  la       libertad       personal,      la      acción      de      hábeas           corpus  está destinada a los eventos en  los  que  i)  la persona es  privada  de  libertad  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o  legales,  y  ii) cuando la  privación de la libertad se prolonga ilegalmente.   

3.  En  el  presente  asunto,  los  reparos  expuestos  por  los  accionantes se encuadran en la segunda hipótesis, toda vez  que  considera  que  están  vencidos los términos para obtener su libertad, de  conformidad  con  lo  establecido  en el numeral 5º del artículo 317 de la Ley  906 de 2004.   

La  parte  actora  acude a la presente vía  excepcional    del   hábeas   corpus   con  el  fin  de  cuestionar  la actuación de los Jueces 2º Penal  Municipal  con  funciones  mixtas  en  funciones  de  control  de  garantías de  Adolescentes  y  Ley  906  de  2004  de  Arauca  y  1º  Penal del Circuito para  Adolescentes  con  funciones mixtas de esta ciudad, quienes en primera y segunda  instancia,  resolvieron  negar  por  improcedente  la  petición de libertad por  vencimiento.   

Precisamente,   al  Juez  de  control  de  garantías  se le exige hacer una valoración de los medios de convicción, para  evaluar  de forma objetiva si se configura la causal de libertad, aspecto que se  cumplió  cabalmente  en  el  presente  evento,  porque los citados funcionarios  –en     las    dos  instancias– determinaron  que,  no  obstante haberse superado el plazo de 120 días previsto en el numeral  5º  del  artículo  317  del  Código  de Procedimiento Penal, lo cierto es que  dicho  lapso  sólo le era imputable al Estado 73 días, razón por la que no se  encontraban    vencidos    los    términos    para    ordenar    su    libertad  provisional.   

Así   las   cosas,  las  determinaciones  adoptadas  en  primera  y  segunda  instancias  por los Jueces que en su momento  actuaron  con  funciones de control de garantías, se advierten razonables, toda  vez  que  las  mismas  están  debidamente  motivadas  y  se  avienen tanto a la  preceptiva  legal  como  al  criterio  jurisprudencial  de  la Sala de Casación  Penal.   

Por  tanto, no se advierte de ninguna forma  que   la  libertad  de  Omar  Arley  Chía  y Older Javier Molina Romero  esté  siendo  coartada  en  virtud  de  una  orden arbitraria de  autoridad  judicial  o  de otra que no tenga esa naturaleza; no se evidencia que  los  funcionarios  judiciales al negar la libertad por el aludido vencimiento de  los  términos  hubiesen actuado de forma injusta; menos aún cuando ni siquiera  se  ha  demostrado  que  la  providencia que ordenó la detención preventiva se  hubiese  fundado  en  una  vía  de hecho                judicial1   

.  

Por  las  anteriores  consideraciones,  se  ratificará la decisión apelada.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero. Confirmar  la providencia impugnada.   

Segundo.  Contra  esta decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese,      devuélvase     y  cúmplase.   

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria     

1  Confrontar: Corte Constitucional. Sentencia T-260 de 1999     

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