42453(21-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Luís Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 353  

Bogotá,  D.C.,  veintiuno (21) de octubre de  dos mil trece (2013)   

ASUNTO  

Decide  la  Sala  quien  es  el  funcionario  competente  para  conocer  de la apelación del auto mediante el cual el Juzgado  Primero  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de la  misma ciudad,  negó  el  permiso  de  72 horas solicitado por el sentenciado DUBERNEY CEBALLOS  RAMÍREZ.   

ANTECEDENTES  

1.  El Juzgado Primero Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento de Palmira (Valle del Cauca), mediante sentencia del  11  de  septiembre  de  2012,  condenó a DUBERNEY CEBALLOS RAMÍREZ  a  la  pena  principal  de  48  meses de  prisión  y  multa de 62 salarios mínimos legales mensuales vigentes, así como  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones  públicas  por un lapso igual al de la pena privativa de la libertad, como autor  de    la    conducta    punible   de   tráfico,   fabricación   y   porte   de  estupefacientes.   

De  otra  parte,  le  negó  la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria.   

2.   Ejecutoriada  la sentencia, el 9 de  octubre  de  2012  el  Juzgado  Primero  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de  Seguridad  de  Palmira  (Valle  del  Cauca),  avocó  el  conocimiento  para  la  respectiva  vigilancia de la pena y, el 23 de mayo del año en curso, atendiendo  la   solicitud   elevada   por   el   condenado,   le   negó   la  “…aprobación      de     permiso  administrativo  de  hasta  72  horas…”, decisión impugnada en apelación por el sentenciado.   

3.   Mediante  auto  del  12  de  julio  siguiente,  el  citado  Juzgado  Primero  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de  Seguridad  concedió el recurso en el efecto suspensivo para ante el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento  de  Palmira,  despacho  que mediante auto del 30 de  septiembre  del  presente año, se declaró incompetente para desatar el recurso  de   apelación   interpuesto,   toda  vez  que,  en  su  opinión  “…si bien el beneficio administrativo  solicitado  comporta  un  corto  período  de  libertad para el condenado, éste  continúa  purgando  la pena impuesta, retomando su privación a la libertad una  vez  finalizado  el  mencionado  permiso,  razón  por  la  que debe conocer del  recurso     impetrado     el     Tribunal     Superior    de    Buga…”.   

En  consecuencia,  remitió las diligencias a  esta  Corporación “…para  que    defina    la    competencia    en    el    presente    asunto…”.   

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

1.   Al  tenor  de  lo  dispuesto  en el  artículo  32, numeral 4, de la Ley 906 de 2004, la Corte Suprema de Justicia es  competente  para  conocer  el  asunto   planteado, en razón a que es de su  resorte  definir  la  manifestación  de incompetencia proveniente de un Juzgado  cuando  éste  señala  como  competente  a  un Tribunal, conforme sucede con el  presente     asunto,     donde    el    Juzgado  Primero Penal del Circuito con funciones de conocimiento de  Palmira,  indica  que  corresponde  al Tribunal Superior de Buga conocer de este  asunto en segunda instancia.   

2.  Así las cosas, teniendo en cuenta que la  actuación  se  adelantó integralmente bajo la normatividad procedimental de la  Ley  906  de  2004,  y  en  atención a que se discute sobre la competencia para  conocer  de  la apelación contra la providencia a través de la cual el Juzgado  Primero  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Palmira (Valle del  Cauca),      negó      la      “…aprobación    de    permiso    administrativo    de    hasta    72  horas…”,    resulta  conveniente  recordar lo que la jurisprudencia de la Corte ha precisado respecto  de  la  aparente incompatibilidad entre los artículos 34, numeral 6° y 478 del  Código de Procedimiento Penal.   

“…El artículo  34.6  ibídem  asigna  a  las  salas  penales  de  los  tribunales superiores el  conocimiento  del recurso de apelación interpuesto contra la decisión del juez  de ejecución de penas.   

“En   extremo  distinto,  el  artículo 478 del mismo cuerpo normativo establece que cuando las  decisiones  que  adopte  el  juez de ejecución de penas y medidas de seguridad,  en  relación  con mecanismos sustitutivos de la pena  privativa  de  la  libertad son apelables ante el juez  que   profirió   la   condena   en   primera   o  única  instancia.   

“La  resolución  del  aparente  conflicto  normativo  reclama  la  atención  hacia los criterios  generales de interpretación de las normas procesales.    

“Sobre  el  particular,  la ley 57 de 1887  enseña:   

‘Artículo  5°.   Cuando  haya  incompatibilidad entre una disposición constitucional  y  una legal, preferirá aquella.   

‘Si  en  los  códigos  que  se  adopten se hallaren algunas disposiciones incompatibles entre  sí, se observarán en su aplicación las reglas siguientes:   

‘1.   La  disposición  relativa  a  un  asunto especial prefiere a la que tenga carácter  general.   

‘2.  Cuando las  disposiciones  tengan  una  misma  especialidad o generalidad, y se hallen en un  mismo   código,   preferirá   la   disposición  consignada  en  el  artículo  posterior…’.   

“El artículo 34.6  consagra  la  regla general de competencia de los tribunales para conocer de los  recursos  de  apelación  contra  las  decisiones de los jueces de ejecución de  penas;   no  obstante,  el  artículo 478, norma posterior dentro del mismo  código,  contiene una circunstancia de concreción y exactitud  referida a  las  decisiones  que  adoptan  estas  mismas  autoridades, pero sobre mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de la libertad, en cuyo caso se aplica la  regla  de competencia especial para los sentenciadores de primera o única   instancia.   

“El artículo 478  de  la  ley  906  de 2004 preceptúa una excepción al  factor  funcional  de competencia de los tribunales en  lo  que  tiene  que ver con los recursos de apelación contra las decisiones del  juez  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad relativas a los mecanismos  sustitutivos    de    la    pena    privativa    de    la    libertad    y    la  rehabilitación.   

“La controversia  se  dirime  por  el  principio  de  especialidad  de la norma procesal, a la que  auxilia  el criterio del precepto posterior, porque el artículo 478 ejusdem que  se  revisa  hace  parte  del  Libro  IV,   que   desarrolla  única  y  específicamente  la  temática  de  la  ejecución  de la sentencia.    

“Adicionalmente,  la  norma examinada  en concreto escinde de la multiplicidad de materias de  las  que  conocen  los jueces de ejecución de  penas -redención de penas,  acumulación  jurídica  de  penas,  aplicación  de  penas accesorias, libertad  vigilada,  extinción de la condena, entre otras- aquellas que deciden sobre los  mecanismos  sustitutivos  privativos  de  la  libertad;  lo  que  devela que por  excepción  y  especialidad,  estos  temas  son  del  conocimiento  del juez que  profirió la condena.   

“El  asunto  por  resolver  no  puede  definirse  con categorías de conveniencia o funcionalidad,  como  lo  expone  el  Juez  que profirió el fallo, porque la competencia es una  categoría    procesal   que   se   corresponde   con   el   principio   de   la  legalidad.   

“La  pena  y  su  régimen  de  ejecución  y  vigilancia  no son ajenos a este principio, el cual  comprende,  también,  al  juez  natural  de estos asuntos, con fundamento en la  preceptiva  superior  (artículo 29, Inc.3°). Entonces, a menos que se trate de  un  supuesto  de  hecho  que  obligue  a  aplicar la excepción de legalidad del  artículo  6°, no podrá invocarse ley procesal distinta a la vigente al tiempo  de la actuación procesal.   

“Conclusión:  respecto  de  las  decisiones  que  adoptan  los jueces de ejecución de penas y  medidas  de seguridad en relación con  mecanismos  sustitutivos  de  la pena privativa de la libertad, el  competente,  por   mandato  expreso,  concreto y posterior de la Ley 906 de  2004,  es  el  juez  que  profirió  la  condena  en primera o única instancia,  siempre   y   cuando  la  actuación  se  haya  iniciado  y  adelantando,  en su  integridad,    con   el   nuevo   sistema   de  enjuiciamiento        criminal…”.1   

De  conformidad  con lo anterior, ha  de  concluirse que los recursos de apelación interpuestos contra las decisiones  adoptadas  por  los  Jueces  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad  relacionadas  con  los  mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de la  libertad,  corresponde  decidirlos al Juez que profirió la sentencia en primera  o  única  instancia,  mientras que las impugnaciones propuestas contra aquellas  determinaciones  que  no  se  relacionan con estos aspectos, deben ser desatadas  por el correspondiente Tribunal Superior de Distrito Judicial.   

3.   En  el  concreto  asunto sometido a  examen,  el  Juez  que  dictó  la  sentencia  condenatoria  sostiene  que no es  competente  para  conocer  de  la  apelación  propuesta por el sentenciado, por  cuanto  el permiso administrativo de hasta 72 horas solicitado, no encaja dentro  de  las  alternativas  a  que  se  refiere  el  artículo  478  del  Código  de  Procedimiento  Penal, razonamiento acertado si se tiene en cuenta que la Ley 599  de   2000   señala  expresamente  que,  dada  su  naturaleza  y  finalidad,  la  suspensión  condicional  de  la ejecución de la Pena y la libertad condicional  (artículos  63  y 64 de la Ley 906 de 2004) constituyen los llamados mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad,  en  la  medida  que su  reconocimiento conlleva a la libertad del sentenciado.   

Por  su  parte,  el permiso de hasta 72 horas  solicitado,  se  trata  de  un beneficio administrativo que implica solamente la  libertad   transitoria  del  sentenciado,  pues  una  vez  vencido  el  término  otorgado,  necesariamente debe regresar al establecimiento carcelario, es decir,  el sentenciado continúa privado de la libertad.   

Por  consiguiente, es claro que el recurso de  apelación  interpuesto  contra la providencia dictada por el Juez de Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad que negó el permiso solicitado, es regulado  por  el  numeral 6° del artículo 34 de la Ley 906 de 2004, preceptiva que fija  en  las  Salas  Penales  de los Tribunales Superiores de Distrito la competencia  para desatar dicha impugnación.   

En  consecuencia, la competencia para conocer  en  segunda  instancia  del  asunto  en mención corresponde a la Sala Penal del  Tribunal    Superior    de    Buga,    lugar    a    donde   se   remitirá   la  actuación.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

PRIMERO: Declarar que la competencia conocer  del   recurso de apelación interpuesto contra la  decisión  del  Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Palmira  (Valle  del  Cauca), que negó el permiso de 72 horas solicitado por el  sentenciado  DUBERNEY  CEBALLOS RAMÍREZ, es la Sala Penal del Tribunal Superior  de Buga, lugar a donde se remitirá la actuación.   

SEGUNDO: Enviar copia del presente auto a los  Juzgados  Primero  Penal del Circuito con funciones de  conocimiento  de  Palmira  (Valle  del Cauca) y Primero de Ejecución de Penas y  Medidas   de  Seguridad  de  la   misma  ciudad,  para su información.   

Contra  esta  providencia  no procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase,  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                          FERNANDO      A.      CASTRO  CABALLERO                                

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                                                          MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ                    

GUSTAVO   E.  MALO  FERNÁNDEZ                                   LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  Definición  de  competencia  27612,  auto  del 13 de  junio de 2003.     

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