42367(12-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No.  42.367   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

Eyder Patiño Cabrera  

Bogotá, D. C., doce (12) de noviembre de dos  mil trece (2013)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

         Sería  del  caso  resolver  sobre  la  admisión  de la demanda de  casación    presentada   por   el   defensor   de   Jhonny   Fernando   Herrera  Montealegre   contra  la  sentencia  proferida  el  6  de  junio  de  2013  por la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Ibagué,  si  no  fuera porque se advierte una irregularidad en el  trámite  de  notificación  de  la  sentencia  de segunda instancia, tal como a  continuación se explica.   

ANTECEDENTES  

    

1. La   cuestión   fáctica  fue  sintetizada por el Tribunal en los siguientes términos:     

         “Sucedieron  aproximadamente  a las 11  de  la  mañana  del  19 de diciembre de 2005, cuando la señora Luz Mery Moreno  López  se  movilizaba  en  una  buseta  del  servicio público y al llegar a la  altura  de  la  Calle  15  con  Carrera  5ª  se  subieron  dos sujetos, quienes  abordaron  a  la  citada  señora y luego de intimidarla con un arma de fuego le  arrebataron  una  bolsa  que  llevaba  consigo, la cual contenía varios cheques  girados  a  nombre de la empresa “Envasadoras de gas de Puerto Salgar S.A.”,  un  celular  Nokia,  $350.000.00  en  efectivo  y  otros  muchos documentos. Los  asaltantes  huyeron  en  una motocicleta que los esperaba cerca de la buseta, la  cual  se estrelló con (sic)  automóvil   en   la   Calle   15   con  la  Avenida  Guabinal,  al  frente  del  establecimiento  “La  Vieja  Enramada”.  En  ese  momento  un  agente  de la  Policía  se movilizaba en su moto por la citada Avenida y al percatarse que los  de  la  moto  habían  estrellado  a  otro  automotor salió en su persecución;  cuando  ya  casi  los  alcanzaba,  el  parrillero  le  sacó  un  arma de fuego,  obligándolo  a tirarse a un lado, por lo que pidió ayuda a la central y trató  de  seguir a la motocicleta, cuyos ocupantes más adelante abandonaron y huyeron  a  pie.  Al  parar  cerca  de  la moto encontró el paquete que aquellos habían  arrojado,  con  los  documentos hurtados. Minutos más tarde llegaron los agente  (sic)  de  apoyo y se enteró que habían capturado a tres sujetos, dos de ellos  correspondían  a  los que se movilizaban en la moto, que fueron reconocidos por  la  víctima  como  los  que  la  asaltaran dentro de la buseta; el tercero, fue  capturado  en  un taxi en el que igualmente se movilizaba uno de los asaltantes,  y   en   su   poder   se   encontró   parte   del   dinero  hurtado”1.   

         2.  Por  estos  hechos,  el  mismo  día,  Luz  Mery  Moreno López  formuló           denuncia           penal2   y   la   Fiscalía   Sexta  Seccional  del  Tolima  profirió  resolución de apertura de la investigación,  ordenando  la  vinculación mediante indagatoria de Dorance Enciso Molina, Pedro  Julio  Gómez  y Jhonny Fernando Herrera Montealegre3.   

         3.  El  29 de diciembre de 2005 se definió la situación jurídica  de  los  sindicados  con  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva en  establecimiento  carcelario  como presuntos coautores responsables del delito de  hurto  calificado  y  agravado,  y les negó la libertad provisional4,  decisión  que  fue  reiterada  el 18 de enero de 2006 al desatar el recurso de reposición  respectivo5.   

4.  El  23  del mismo mes, la fiscalía les  concedió  la  libertad  provisional  como  quiera  que  Johnny Fernando Herrera  Montealegre    indemnizó    integralmente    a   las   víctimas   –Envasadora  de  Gas  de Puerto Salgar  S.A.    E.S.P.   y   Luz   Mery   Moreno   López-6.   

5.  El  11  de  septiembre  de ese año, se  declaró      cerrada      la      instrucción7.   

6. El 5 de octubre de la misma anualidad, se  calificó  el  mérito  del sumario con resolución de acusación contra Dorance  Enciso  Molina, Pedro Julio Gómez y Jhonny Fernando Herrera Montealegre por los  punibles  de  fabricación,  tráfico  y  porte de armas de fuego o municiones y  hurto  calificado  y agravado (artículos 239, 240.2, inciso 2º y 241.10.11 del  Código  Penal)8.   

7. Recurrida esta decisión por el defensor  de  Dorance  Enciso  Molina y Jhonny Fernando Herrera Montealegre fue confirmada  el  30  de  noviembre de 2006 por la Fiscalía Primera Delegada ante el Tribunal  Superior            de            Ibagué9.   

8.  El  16  de  enero  de  2007, el Juzgado  Séptimo   Penal   del   Circuito   de   Ibagué   avocó  el  conocimiento  del  asunto10  y,  al  día  siguiente,  se  corrió el traslado de que trata el  artículo    400   de   la   Ley   600   de   200011.   

9.  El  6  de  abril de 2010 se declaró la  extinción  de  la  acción  penal  por muerte a favor de Dorance Enciso Molina,  así    como   la   cesación   de   procedimiento   correspondiente12.   

10.  Realizadas  las  audiencias  públicas  preparatoria  y  de  juzgamiento,  el  26 de octubre de 2011 el Juzgado Séptimo  Penal  del  Circuito  Adjunto  de Ibagué condenó a Pedro Julio Gómez y Jhonny  Fernando     Herrera     Montealegre    a  la  pena  principal de 4 años, 6 meses  de prisión y a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  como  coautores  de  los  punibles de hurto calificado y agravado y,  fabricación,  tráfico  y porte de armas de fuego o municiones. Igualmente, les  negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena y la prisión  domiciliaria13.   

11. Recurrido el fallo por los defensores de  los  procesados,  el  6 de junio de 2013 fue confirmado, con modificaciones, por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Ibagué, en el sentido de declarar  prescrita  la acción penal por el injusto de fabricación, tráfico, y porte de  armas  de  fuego  y  municiones, ordenar la cesación de procedimiento por dicho  reato   e   imponerles  las  penas  de  21  meses  y  22  días  de  prisión  e  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas, en calidad  de   coautores   del   delito   de   hurto   calificado  y  agravado14.   

12.  Contra  este proveído el apoderado de  Herrera   Montealegre   interpuso  y  sustentó  el  recurso  extraordinario  de  casación.   

13.  Estando  el  proceso  al despacho para  calificar  la  demanda  de  casación  presentada, a través de su defensor, por  Jhonny  Fernando  Herrera  Montealegre,  se  recibió  un  memorial suscrito por  Pedro  Julio  Gómez Romero,  por  cuyo  medio  le  revoca  el  poder a su mandataria judicial, la doctora Ana  Carolina  Flórez  Galeano,  solicita  la  designación  de  un  “ABOGADO    DE    OFICIO”15  (subrayas y mayúsculas del memorialista),  manifiesta  su  condición  de  inocencia  y  advierte  sobre la  situación  de  abandono  en  que ha estado por cuenta de la mentada profesional  del  derecho, por lo cual solicita “SE ANULE TODO EL  PROCESO  o desde el momento  en  que  [su]  apoderada  dejó  de  atenderlo, también que se anulen todas las  actuaciones  en las que no [ha] tenido defensa, por violación al debido proceso  (…)”16         (Subrayas        y        mayúsculas       originales).   

Precisa  que,  los  jueces  de  instancia  advirtieron  que,  él  no  estaba  recibiendo las comunicaciones, ni tampoco su  abogada,  sin  embargo,  no fue requerida para que actualizara la dirección, la  que ella conocía, letrada que tampoco presentó recursos.   

CONSIDERACIONES  

Previo  a resolver sobre la admisibilidad o  no  de  la  demanda  de  casación  promovida  por la defensa de Jhonny Fernando  Herrera  Montealegre,  corresponde  al suscrito Magistrado pronunciarse sobre la  petición  allegada  por  el  procesado Pedro Julio Gómez Romero, habida cuenta  que,   si  bien,  en  principio,  cualquier  pretensión  de  anulación  de  la  actuación  tendría  que  ser  elevada  a través del recurso extraordinario de  casación,   en  el  caso  de  la  especie,  se  advierte  que,  justamente,  la  oportunidad  procesal  de  incoarlo fue cercenada indebidamente por el Tribunal,  por  lo  cual  se  impone  el  restablecimiento de los derechos fundamentales al  debido   proceso,   a   la   defensa   y  al  acceso  a  la  administración  de  justicia.   

En  efecto, la verificación preliminar del  expediente,  permite  establecer  que, una vez proferida la sentencia de segunda  instancia  del  6  de  junio de 2013, se libraron las comunicaciones de rigor, a  Pedro  Julio Gómez Romero17       y      a      su  defensora18,  entre  otros,  a  la manzana N casa 10 barrio Ibagué 2000 de la  ciudad  de Ibagué y a la Calle 42 No. 2-30 barrio Casa Club de la misma ciudad,  respectivamente,  pero  ambas  fueron devueltas por la empresa de Correo 472, la  primera,  con  la anotación de “cerrado”19 y la segunda, con la causal  de               “rehusado”20.   

Es  así  que, el fallo, para estos sujetos  procesales  terminó  siendo  notificado  a  través  del edicto fijado el 14 de  junio de este año y desfijado el 18 del mismo mes.   

Ahora, de conformidad con los artículos 178  y  180  de  la  Ley  600  de  2000, la notificación personal de la sentencia se  impone  para  las  personas  privadas  de la libertad, y en cambio, se sabe que,  Gómez   Romero   estaba  disfrutando  de  la  libertad  provisional  desde  la  fase  instructiva, luego,  hubiera  bastado  intentar  su enteramiento personal, citándolo para que dentro  de  los  tres  días  siguientes  a la emisión de la providencia compareciera a  conocerla  para  que  de  no  concurrir, la notificación por edicto se reputara  válida  respecto  de este sujeto procesal. Lo mismo podría aseverarse respecto  de la defensora del enjuiciado.   

No  obstante,  son  varias  las razones que  llevan  a  concluir  que,  la  notificación  del  fallo  de  segundo  nivel fue  irregular, tal como a continuación se precisa.   

En  verdad,  se  constata  que,  tal  como  sucedió  durante  toda  la  fase de juzgamiento, la comunicación a Pedro Julio  Gómez   Romero   se   libró  a  una  nomenclatura21  que  no correspondía a la  que  reportó  cuando  se notificó de la resolución de acusación, oportunidad  en  la  que  señaló: “mi nueva dirección es calle  32    N    4V81    b/    es    Francia.   Tel   2659359   3164686851”22.   

Tal  incorrección,  podría, dado el caso,  ser  insustancial,  si  se  detectara  que  la  notificación a la defensora del  procesado  fue  idónea  o  eficaz.  Sin embargo, tal como surge del expediente,  aunque  la  abogada  contractual  del  encartado  fue  adecuadamente citada a la  dirección  reportada  por ella para la actuación, esta vez, inexplicablemente,  en  un  acto  de abandono tácito del procesado, se rehusó a recibirla, actitud  procesal  que,  compagina  con la mostrada a lo largo del juicio, cuando hubo de  ser  requerida  en múltiples oportunidades para que compareciera a la audiencia  pública   de   juzgamiento,  conducta  que  le  valió  ser  conminada  por  el  A quo para que atendiera su  mandato   profesional   so   pena   la   compulsa   de   copias   disciplinarias  respectiva.   

Si  el  acusado  no se enteró del fallo de  segunda  instancia,  porque  como  fue la constate, la comunicación del caso se  dirigió  a una dirección equívoca y, su defensora también rechazó la que le  fue  enviada  a ella y, además, la providencia no se dictó dentro del término  previsto  por  el  artículo  201  ejusdem  -15  días-,  como  para  que  el  procesado estuviera obligado a  mantenerse  pendiente  del  proferimiento  de  la  decisión,  es  claro que, la  notificación  de  la sentencia mediante edicto, terminó siendo irregular en el  caso  concreto,  pues, lo despojó de la posibilidad de manifestar su intención  de  acudir  o no al recurso extraordinario de casación dentro de la oportunidad  legal.   

Nótese   cómo,  solo  hasta  el  16  de  septiembre  del  año  en  curso  es  que, Gómez Romero indica haber acabado de  enterarse  de  la  sentencia  de segunda instancia, así como su “intención  (sic)  agotar  todo  el proceso con los recursos que se  puedan”23,  específicamente,  el  de  casación  por  lo que pide, se le brinde la oportunidad de hacerlo. Igualmente,  pone   en   conocimiento   del   Ad  quem  que  su  abogada  a esa fecha no se había comunicado con él, ni  mucho menos, le informó sobre sus derechos.   

Sin  embargo,  mediante  auto  del  18  de  septiembre  de  2013, la colegiatura resolvió hacerle saber al incriminado que,  no  era  posible  contar nuevamente el término de interposición del recurso de  casación,  ni  tenerlo  como interpuesto con el referido memorial cuando estaba  corriendo  el  lapso de quince días para los no recurrentes, ya que a su juicio  la  sentencia  acusada  “fue puesta oportunamente en  conocimiento    de    todos   los   sujetos   procesales   por   parte   de   la  Secretaría”24,  lo  cual, como se vio, no  es  cierto,  pues  el  procedimiento  de  notificación fue claramente irregular  respecto de Pedro Julio Gómez Romero.   

Así  las cosas, con el fin de garantizar a  plenitud  el  debido  proceso, la Sala se abstendrá de decidir sobre la demanda  de  casación  presentada  a  favor  de Jhonny Fernando Herrera Montealegre y se  devolverán  las  diligencias  al  Tribunal  Superior  para  que,  con  apego al  principio  de  legalidad  y  atendiendo la dirección últimamente reportada por  Gómez   Romero:   Carrera   13   No.   39C-10  del  barrio  Gaitán25, se repita  la  notificación  de  la  sentencia  del 6 de junio de 2013 a todos los sujetos  procesales,  para  lo  cual, tendrá que, previamente haberle designado a aquél  un  defensor  público  que  lo  asista,  en las actuaciones por venir, si es el  caso, en el trámite de casación.   

Dado que, el término de prescripción de la  acción  penal  está cercano a fenecer, resulta imperioso requerir a la Sala de  Decisión   Penal   para   que,   le   conceda   trámite   prioritario  a  este  diligenciamiento.   

Del mismo modo, como quiera que, se advierte  una  posible  conducta  constitutiva  de  falta  disciplinaria  por  parte de la  abogada  Ana  Carolina  Flórez Galeano, identificada con cédula de ciudadanía  No.  28.537.642  de  Ibagué  y tarjeta profesional No. 141.612, se compulsarán  las   copias  respectivas  ante  el  Consejo  Seccional  de  la  Judicatura  del  Tolima.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  el suscrito  Magistrado   de   la   Sala   de   Casación   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE   

Primero.    Abstenerse    de  pronunciarse  sobre  la  demanda de casación presentada por el  defensor    de    Jhonny    Fernando    Herrera   Montealegre   y   devolver  el  expediente  a la Sala Penal  del  Tribunal  Superior de Ibagué para que, con apego al principio de legalidad  y   atendiendo   la   dirección   últimamente   reportada   por   Pedro  Julio  Gómez  Romero, se repita la  notificación  de  la  sentencia  del  6  de  junio  de 2013 a todos los sujetos  procesales,  para  lo  cual, tendrá que, previamente haberle designado a aquél  un  defensor  público  que  lo  asista,  en las actuaciones por venir, si es el  caso,  en  el  trámite  de  casación,  de  acuerdo con lo expuesto en la parte  motiva de esta providencia.   

La Sala de Decisión Penal deberá otorgarle  trámite   prioritario   a   esta   actuación,  como  quiera  que  el  término  prescriptivo de la acción penal está próximo a fenecer.   

Segundo.  Compulsar  copias  ante  el  Consejo  Seccional  de  la  Judicatura  del  Tolima  a  fin de que investigue la  conducta  profesional  de  la abogada Ana Carolina Flórez Galeano, identificada  con  cédula  de ciudadanía No. 28.537.642 de Ibagué y tarjeta profesional No.  141.612.   

COMUNÍQUESE Y CÚMPLASE  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  folios  1-2  de  la sentencia de segunda instancia a folios 4-5 del cuaderno del  Tribunal.   

2 Cfr.  folios 11-12 del cuaderno del sumario.   

3 Cfr.  folio 20 ibídem.   

4 Cfr.  folios 58-65 ibídem.   

5 Cfr.  folios 113-116 ibídem.   

6 Cfr.  folio 131-133 ibídem.   

7 Cfr.  folio 204 ibídem.   

8 Cfr.  folio 214 a 220 ibídem.   

9 Cfr.  folios 4-10 del cuaderno 2 de segunda instancia de la Fiscalía.   

10 Cfr.  folio 257 del cuaderno del sumario.   

11  Cfr. folio 258 ibídem.   

12  Cfr. folios 15-19 del cuaderno de la causa   

13  Cfr. folio 262-289 ibídem.   

14  Cfr. folios 4-14 del cuaderno del Tribunal.   

15  Cfr. folio 19 del cuaderno de la Corte.   

16  Ibídem.   

17  Cfr. folio 19 del cuaderno del Tribunal.   

18  Cfr. folio 17 ibídem.   

19  Cfr. folio 26 vuelto ibídem.   

20  Cfr. folio 27 vuelto ibídem.   

21 La  señalada  cuando  suscribió  el acta de compromiso para ser beneficiario de la  libertad  provisional,  esto  es, “M N C 10 Ibagué 2000” Cfr. folio 161 del  cuaderno del sumario.   

22  Cfr. folio 216 vuelto ibídem.   

23  Cfr. folio 51 del cuaderno del Tribunal.   

24  Cfr. folio 57 ibídem.   

25  Cfr. folio 54 ibídem y 19 del cuaderno de la Corte.     

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