42168(09-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado Acta No. 336.  

Bogotá, D.C., nueve (9) de octubre de dos mil  trece (2013).   

V I S T O S  

De  conformidad  con  lo  preceptuado  en el  artículo  70  de la Ley 1453 de 2011, le corresponde a la Corte emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  formulada  por  el gobierno del Reino de  España   respecto   del  ciudadano  colombiano  LUIS  HERNÁN  PINEDA  CEBALLOS,  quien  elevó petición de  trámite simplificado.   

A N T E C E D E N T E S  

1. La Dirección de  Asuntos  Internacionales  del Ministerio de Relaciones Exteriores le envió a la  Fiscalía   General  de  la  Nación,  copia  de  la  Nota  Verbal  No.            200/2013   del  15  de  mayo  de  2013, por  medio  de  la  cual  la Embajada de España en Colombia solicitó la captura con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano LUIS  HERNÁN PINEDA CEBALLOS.   

2. En relación con  los   sucesos   del   caso,  fueron  consignados  por  el   Juez   de   Instrucción  Número  Tres        de        Reus, así:   

“PRIMERO.  D.  LUIS  HERNÁN  PINEDA  CEBALLOS  se halla en busca captura por este juzgado,  mediante  Auto de detención e ingreso en prisión del 3 de febrero de 2009, por  un  presunto  DELITO  DE  ASOCIACIÓN  ILÍCITA,  TENENCIA  ILÍCITA  DE  ARMAS,  RECEPTACIÓN  Y  TRÁFICO  DE DROGAS EN SU MODALIDAD DE SUSTANCIAS QUE CAUSAN UN  GRAVE RIESGO A LA SALUD.   

El referido Auto de detención e ingreso en  prisión  se  dictó  en  sede  de  Diligencias  Previas  No.  1834/08,  que  se  convirtieron  en  PA  No.  39/09 y que en fecha de 5 de agosto de 2009 se dictó  Auto   de   Apertura   de   Juicio  Oral  contra,  entre  otros,  D. LUIS HERNÁN  PINEDA  CEBALLOS,  como presunto autor de  UN  DELITO CONTRA LA SALUD PÚBLICA EN SU MODALIDAD DE SUSTANCIAS  QUE  CAUSAN  UN GRAVE DAÑO A LA SALUD Y SUSTANCIAS QUE NO CAUSAN UN GRAVE DAÑO  A  LA SALUD, previsto y penado en el artículo 368 CP,  solicitando  para  él la pena de 7 AÑOS DE PRISIÓN E INHABILITACIÓN ESPECIAL  PARA  EL  DERECHO  DE  SUFRAGIO  PASIVO  DURANTE EL TIEMPO DE CONDENA Y MULTA DE  10.000  EUROS  CON  RESPONSABILIDAD  PERSONAL  SUBSIDIARIA  EN  CASO  DE  IMPAGO  CONFORME AL ARTÍCULO 53 CP.   

SEGUNDO.  De  las  actuaciones  judiciales  practicadas  hasta  la fecha, existen indicios racionales de la perpetración de  un  delito  por  parte  de  D.  LUIS  HERNÁN  PINEDA  CEBALLOS.   

Y  es  que,  existía  un laboratorio en la  parcela  71,  Vinya del Senyor, polígono 5 de Botarell, propiedad de José Luis  Abella  Blasco,  que  se  dedicaba  a  la  elaboración  de  cocaína.  En dicha  ubicación  se  encontraron  básculas  de precisión, papel secante, bidones de  acetona,     hexano,    cloruro    [de]    metileno   y   ácido   sulfúrico.  Sustancias  todas  ellas  usadas  como  precursores  para  la elaboración de la  cocaína  o  para  el  corte de la misma. Luis Hernán  Pineda   Ceballos   era  una  de  las  personas  que  frecuentaban  tal  laboratorio  y de la instrucción ya realizada, y completada,  se  derivan  indicios  suficientes  para  imputarle el citado delito.”1   

3. Por los hechos en  reseña,  el  Juzgado  de  Instrucción  Número    Tres   de   Reus,  el  5 de agosto de 2009 profirió auto  de  apertura  del  juicio  oral  y  el 9 de mayo de 2013 ordenó la prisión  provisional  comunicada  y sin  fianza  para  LUIS HERNÁN  PINEDA  CEBALLOS: “…como  presunto  autor de UN DELITO  CONTRA  LA  SALUD  PÚBLICA  EN  SU  MODALIDAD DE SUSTANCIAS QUE CAUSAN UN GRAVE  DAÑO   A   LA   SALUD   Y  SUSTANCIAS  QUE  NO  CAUSAN  UN  GRAVE  DAÑO  A  LA  SALUD.”2   

4. El Ministerio de  Relaciones   Exteriores  envió  el  dossier  al  de  Justicia  y  del  Derecho,  informando  que  es  aplicable  al  caso  la Convención de Extradición de Reos  suscrita  entre la República de Colombia y el Reino de España, del 23 de julio  de  1892,  y  el  Protocolo  Modificatorio del Convenio de Extradición entre la  República  de Colombia y el Reino de España, adoptado en Madrid el 16 de marzo  de 1999 y aprobado por la Ley 876 del 2 de enero de 2004.   

5. El 14 de junio de  2013,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  dispuso la captura con fines de  extradición     de     LUIS     HERNÁN    PINEDA  CEBALLOS.   

La orden de captura con fines de extradición  se   le  notificó  a  PINEDA  CEBALLOS  en  la  misma fecha en la sala de retenidos de la DIJÍN, en Bogotá  D.C.,  lugar  en  donde  permanecía  recluido  desde el 5 de junio del presente  año,  porque  fue  aprehendido  en  la ciudad de Ibagué en cumplimiento de una  notificación roja de INTERPOL.   

6.  Efectuada  la  captura,  mediante  Nota  Verbal  No.  373/2013  del  16  de  agosto de 2013, la  Embajada  de España presentó la solicitud formal de extradición del ciudadano  colombiano  LUIS  HERNÁN PINEDA CEBALLOS.   

7. El Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho remitió el expediente a la Corte Suprema de Justicia,  en   donde   se   garantizó   que   el   requerido   contara   con   la  debida  defensa.   

8.  No  obstante,  antes  de  que se corriera el traslado para la presentación de las alegaciones,  el  requerido  y su defensor de confianza allegaron memorial en el que solicitan  dar  aplicación  al  artículo  70  de la Ley 1453 de 2011, que se refiere a la  extradición simplificada.   

9. Mediante auto del  13  de  septiembre  de 2013, la Corte ordenó correr traslado de la petición de  extradición  simplificada  a  la  Procuraduría  General  de  la  Nación, cuyo  Delegado  constató  que  la  petición  elevada  por el requerido, junto con su  defensor,  se  hizo  de  forma  libre,  voluntaria  y  con la debida asesoría e  información.  En  razón  de  ello,  el  funcionario  coadyuvó  la  solicitud.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1. Aspectos generales.  

La  Corte  tiene  sentado que su competencia  dentro  del trámite de extradición está enfocada a expresar un concepto sobre  la  procedencia  de  entregar  o  no  a  la  persona  solicitada  por  un  país  extranjero,  después  de  examinar los puntos a que se refiere el artículo 502  de  la  Ley  906  de  2004,  sin  dejar  de  considerar que el articulo 35 de la  Constitución  Política,  en su inciso 2, reformado por el Acto Legislativo No.  1  de  1997, autoriza la extradición por delitos cometidos en el exterior y las  conductas  que los originan así también se consideren en la legislación penal  colombiana.   

De  conformidad  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política,  modificado  por el artículo 1º del Acto Legislativo  No.  1  de  1997,  la  extradición  se  podrá solicitar, conceder u ofrecer de  acuerdo  con  lo que señalen los tratados públicos, o en su defecto con lo que  establezca la ley.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   que  “…los  tratados  aplicables  al  presente  caso son: (…) La “Convención de Extradición de Reos”, suscrita  en   Bogotá  D.C.,  el  23  de  julio  de  2892”  y  “El  “Protocolo Modificatorio a la Convención de  Extradición  entre la República de Colombia y el Reino de España”, adoptado  en Madrid, el 16 de marzo de 1999.”   

Por consiguiente, el concepto que corresponde  emitir   a  la  Corte  se  regulará  por  las  normas  del  citado  instrumento  internacional,  ya  que  es  al Ministerio de Relaciones Exteriores –la  autoridad encargada de dirigir las  relaciones        internacionales       en       nuestro       país–,  al  que  le  corresponde definir la  normatividad  aplicable  y, atendiendo el mandato legal, señaló el Convenio de  Extradición  de  Reos  suscrito entre los dos países, en tanto, que las normas  del  Código  de  Procedimiento  Penal  tienen  carácter  supletorio, es decir,  operan en ausencia de tratado.   

2.  De los requisitos formales.   

2.1   Validez   de   la   documentación  aportada   

De  acuerdo  con  el  artículo  VIII  del  Convenio,  la  demanda  de  extradición,  que  ha  de  formularse  por  la vía  diplomática, debe estar apoyada en los siguientes documentos:   

“1. Si se trata  de  un  criminal  condenado  y  evadido,  se  presentará copia autorizada de la  sentencia.   

2. Cuando se refiera a un individuo acusado  o  perseguido, se requerirá copia autorizada del mandamiento de prisión o auto  de  proceder  expedido  contra  él, o de cualquiera otro documento que tenga la  misma  fuerza  que  dicho  auto y precise igualmente los hechos denunciados y la  disposición que le sea aplicable.   

3.   Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto.”   

En      el     caso     sub-examine,  el pedimento de extradición  del  ciudadano colombiano LUIS HERNÁN PINEDA CEBALLOS  fue   promovido  por  vía  diplomática,  según  se  desprende    de   las   notas   verbales    No.  200/2013  del  15 de  mayo  y No. 373/2013, del 16  de   agosto,   ambas   del   año   2013,  suscritas por la Embajada de España en  nuestro  país,  mediante  las  cuales  se  pidió la detención preventiva y se  formalizó la solicitud de extradición, respectivamente.   

Los  hechos  reseñados  en este caso fueron  calificados  en el Reino de España, por el Juzgado de Instrucción Número Tres  de Reus, señalando que:   

“Acreditada la  existencia  de  un laboratorio en la parcela 71, Vinya  del  Senyor, polígono 5 de Botarell, propiedad de José Luis Abella Blasco, que  se  dedicaba  a  la elaboración de cocaína. En dicha ubicación se encontraron  básculas  de  precisión,  papel  secante,  bidones de acetona, hexano, cloruro  metileno  y  ácido  sulfúrico.  Sustancias todas ellas usadas como precursores  para  la  elaboración  de la cocaína o para el corte de la misma. Luis  Hernán  era una de la (sic)  personas  que  frecuentaban  tal  laboratorio  y  de  la  instrucción  ya  realizada,  y  completada,  se derivan  indicios  suficientes  para  imputarle  tales  hechos.  (…)  Se solicita la extradición del reclamado como responsable de delito/s de  UN DELITO CONTRA LA SALUD PÚBLICA EN SU MODALIDAD DE  SUSTANCIAS  QUE  CAUSAN  UN GRAVE DAÑO A LA SALUD Y SUSTANCIAS QUE NO CAUSAN UN  GRAVE  DAÑO  A  LA  SALUD,  con  regulación  en el artículo 368 Código Penal  español  vigente  en  la  actualidad  (…)  La pena  solicitada  por el Ministerio Fiscal para él en Auto de Apertura de Juicio Oral  es  de  7 AÑOS DE PRISIÓN E INHABILITACIÓN ESPECIAL  PARA  EL  DERECHO  DE  SUFRAGIO  PASIVO  DURANTE EL TIEMPO DE CONDENA Y MULTA DE  10.000  EUROS  CON  RESPONSABILIDAD  PERSONAL  SUBSIDIARIA  EN  CASO  DE  IMPAGO  CONFORME   AL  ARTÍCULO  53  CP.  (…).”   

Dentro  del acervo documental enviado por la  Embajada  de  España  en  nuestro  país, se aprecian los siguientes documentos  soporte de la solicitud de extradición:   

a)  Auto  del 23 de julio de 2013, proferido  por  el  Juzgado  de Instrucción Número Tres de Reus, por el que se le pide al  Gobierno  de  España  que  solicite  de  las  autoridades  de  la República de  Colombia,  la  extradición  de  LUIS  HERNÁN PINEDA  CEBALLOS.   

b) Auto del 3 de febrero de 2009, del Juzgado  de  Instrucción  Número  Tres  de  Reus,  ordenando la detención e ingreso en  prisión  de  LUIS HERNÁN PINEDA CEBALLOS.   

c)  Copias del pasaporte No. CC17291919 y de  la   cédula  de  ciudadanía  No.  17’291.919  expedidos a nombre de LUIS     HERNÁN    PINEDA    CEBALLOS.   

d)  Escrito  de  acusación  del  Ministerio  Fiscal,  fechado  el 20 de julio de 2009, con la relación de los hechos por los  que  se  pide  abrir  juicio  oral contra LUIS HERNÁN  PINEDA CEBALLOS.   

e) Auto de apertura de juicio oral dictado el  5   de  agosto  de  2009,  por  el  Juzgado  de  Instrucción  Número  Tres  de  Reus.   

f)  Orden de Detención Internacional del 29  de abril de 2013.   

g)  Auto del 9 de mayo de 2013, en el que se  dispone  por parte del Juzgado de Instrucción Número Tres de Reus, la prisión  provisional  comunicada  y  sin fianza de LUIS HERNÁN  PINEDA   CEBALLOS,  por  UN  DELITO  CONTRA  LA  SALUD  PÚBLICA  EN SU MODALIDAD DE SUSTANCIAS QUE CAUSAN UN  GRAVE  DAÑO  A  LA  SALUD  Y  SUSTANCIAS  QUE  NO  CAUSAN  UN  GRAVE DAÑO A LA  SALUD.   

h)  Copias  de  los artículos 131 y 132 del  Código  Penal,  que se refieren a la prescripción de la acción; del artículo  368  del Código Penal, que define el delito de tráfico de drogas imputado; del  artículo   23   de   la  Ley  Orgánica  del  Poder  Judicial,  relativa  a  la  jurisdicción  de  los  tribunales  españoles; y, del artículo 14 de la Ley de  Enjuiciamiento  Criminal,  que alude a la competencia del Juzgado para adelantar  la instrucción.   

Con  lo  anterior  se  cumple el presupuesto  documental  requerido  en  el  tratado  de  extradición,  en atención a que el  despacho   judicial   español   ordenó  pedir  en  extradición  al  ciudadano  colombiano,   junto  con  su  detención  internacional  con  el  propósito  de  someterlo  a  juzgamiento  ante  la  Jurisdicción  Española  por  el delito de  tráfico de estupefacientes.   

2.2  Plena identificación del requerido  en extradición.   

Como quiera que esta exigencia se encamina a  establecer  si la persona procesada en el país extranjero es la misma vinculada  al  trámite  de  extradición,  encontramos  que  se  encuentra satisfecho este  requisito,  pues  con la documentación allegada se pudo establecer la identidad  del  ciudadano  colombiano.  Allí  se  da  cuenta  que el requerido responde al  nombre  de  LUIS  HERNÁN PINEDA CEBALLOS,   nacido  en  Montenegro  (Colombia) el 5  de  marzo  de  1965, y quien, por demás, se  identifica  con  la  cédula  de ciudadanía No. 17’291.919;  información  coincidente  con  la  que  se  asentó  en el acta de derechos del  capturado,  en  la  constancia de buen trato, en la notificación de la orden de  captura  con  fines  de extradición y en el informe de retención dirigido a la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de la Fiscalía General de la Nación. En  dichos  actos  el  capturado plasmó su firma, el número de la cédula y huella  dactilar.   

Además,  se realizó cotejo dactiloscópico  que   concluyó   que   las   impresiones   dactilares   se   identifican  entre  sí.   

Adicionalmente, dentro del paginado está el  poder   otorgado   por   PINEDA  CEBALLOS  a  un defensor, para que en su nombre y representación adelantara  el  respectivo  trámite,  documento  éste en el que plasmó firma, huella y el  número      de      la      cédula      de      ciudadanía     17’291.919,  guarismo  del que dan cuenta  varias piezas del expediente.   

Entonces, el requisito de su plena identidad  se encuentra satisfecho.   

2.3.  Delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición.   

Teniendo  en  cuenta  que el trámite de las  solicitudes  de  extradición  entre  la  República  de  Colombia y el Reino de  España  se  rige,  según  el  concepto emitido por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  por  la Convención Recíproca de Extradición de Reos, suscrita en  Bogotá  el 23 de julio de 1892 entre los Gobiernos del Reino de España y de la  República  de  Colombia, aprobada mediante la Ley 35 del 10 de octubre de 1892,  y  por  el Protocolo Modificatorio del Convenio de Extradición adoptado por las  mismas  naciones en Madrid el 16 de marzo de 1999, aprobado por la Ley 876 del 2  de  enero  de  2004,  lo  atinente  a la conducta que da lugar a la solicitud de  extradición debe ceñirse a lo que el Convenio estipule.   

Y, la citada   Convención   señala   en  su  artículo I que:   

“El Gobierno de  Colombia  y  el  Gobierno de España se comprometen a entregarse recíprocamente  los  individuos  condenados  ó  acusados  por  los  Tribunales  ó  autoridades  competentes  de  uno de los dos Estados contratantes, como autores ó cómplices  de  los  delitos  ó  crímenes enumerados en el artículo 3º y que se hubieren  refugiado en el territorio del otro.”   

A  su  vez,  el  artículo III del Convenio,  reformado    por    el    Protocolo    Modificatorio    a    la    “Convención  de  Extradición  entre la República de Colombia y el  Reino  de  España”,  señala que “La  extradición  procederá  con respecto a las personas a quienes  las  autoridades  judiciales  de  la  Parte  requirente  persiguieren por algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución  de  una pena privativa de libertad no  inferior  a  un  (1)  año. A este efecto, será indiferente el que las leyes de  las  Partes  clasifiquen o no al delito en la misma categoría de delitos o usen  la     misma    o    distinta    terminología    para    designarlo.”   

Los  hechos que se imputan al requerido se  restringen  a  su  participación  en  el  delito de  narcotráfico,  descrito  en  el  artículo  368 del  Código  Penal español: “Los que ejecuten actos de  cultivo,  elaboración  o  tráfico,  o  de  otro  modo  promuevan, favorezcan o  faciliten  el  consumo  ilegal  de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias  psicotrópicas,  o  las  posean  con  aquellos  fines, serán castigados con las  penas  de  prisión  de tres a nueve años y multa del tanto al triplo del valor  de  la  droga  objeto  del  delito  si se tratare de  sustancias  o  productos que causen grave daño a la salud, y de prisión de uno  a  tres  años  y  multa  del  tanto  al  duplo  en los demás casos.”;       y,       resulta  incuestionable que tal comportamiento se halla igualmente  definido  como  tráfico,  fabricación  o  porte de  estupefacientes,   en   el  artículo  376   de  nuestro  Código  Penal,  sancionado   con   pena   de   prisión  que,  en  el  mejor  de  los  casos,  oscila  entre los 64 y los  108  meses,  de modo que  con  suficiencia  se  satisface el presupuesto relativo al quantum punitivo para  que  la  extradición  se  haga procedente y simultáneamente el principio de la  doble  incriminación  por  cuanto  en  esas circunstancias la conducta tiene el  carácter  de  delito  tanto  en  el ordenamiento jurídico del país requirente  como   en   el  del  nuestro  y  se  castiga  con  una pena privativa de libertad  no inferior a un (1) año.   

Tal  punible,  además,  no  corresponde a  un  delito  político  o  conexo  con  esta  clase  de  conductas,  tampoco  existe constancia en la actuación de que el requerido  en   extradición  haya  cumplido  o  esté  cumpliendo  pena  en  Colombia  por  esa conducta, o haya sido  juzgado   y   absuelto   en  este  país  por  dicho  comportamiento.   

2.4. Prescripción de la pena.   

En   cuanto   tiene   que   ver   con  la  prescripción,  deben considerarse, como lo establece la Convención, las reglas  de  este país, pues según el artículo IV no habrá lugar a la extradición en  los siguientes casos:   

“Cuando se pida por un crimen o delito por  el  cual  el  individuo  reclamado  sufre o ha sufrido ya la pena, o que ha sido  juzgado y absuelto en el territorio de la otra Parte contratante.   

Si  se  ha cumplido la prescripción de la  acción  o  de  la  pena,  según  las  leyes  del  país  a  quien  el  reo sea  reclamado.”   

En  cuanto  a  la  extinción de la acción  penal,  si  se  tiene  en cuenta que la solicitud de extradición emanada por el  Gobierno   Español   tiene  como  propósito  que  el  requerido  se  someta  a  juzgamiento  ante  la  autoridad  judicial  española  por  los hechos que se le  imputaron  en  el  Auto  de  Apertura  del  Juicio Oral del 5 de agosto de 2009,  de acuerdo con la legislación colombiana (artículo  83   del  Código  Penal)  la  acción  penal  en  este  caso  prescribiría  en  nueve  años, tiempo que  no  ha  transcurrido  desde  el año 2008,  época  de  realización  de la conducta punible por la cual es  solicitado  LUIS HERNÁN  PINEDA CEBALLOS.   

3.  Conforme a lo  anterior,    la   Corte   CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a   la   solicitud   de  extradición  del  ciudadano  colombiano  LUIS HERNÁN PINEDA CEBALLOS,  cuyas condiciones civiles y personales fueron constatadas en esta  actuación,  formulada  por  el  Gobierno de España a través de su Embajada en  Colombia,  en  las  Notas  Verbales  No. 200/2013  del  15 de mayo y No. 373/2013,  del  16  de  agosto,  ambas  de  2013,  para  que se someta a juzgamiento en relación con el cargo imputado  como  presunto  responsable,  en  calidad  de  autor,  del delito de tráfico de  estupefacientes,  toda  vez  que están satisfechos los requisitos señalados en  el  Tratado  de  Extradición  entre  Colombia  y España de 1892 y su Protocolo  Modificatorio  hecho  en  Madrid el 16 de marzo de 1999, aprobados por las Leyes  35 de 1892 y 876 de 2004, respectivamente.   

4. Ante la eventual  determinación  positiva  del  Gobierno  Nacional,  en  todo caso, respetando la  órbita   de   su   competencia   como   Supremo   Director  de  las  relaciones  internacionales,  la  Corte  considera  pertinente  recordar que debe someter la  extradición     a     los     siguientes     condicionamientos     al     país  requirente:   

4.1.  El Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el evento de acceder a ella, a que no pueda ser en ningún caso  juzgada  por hechos anteriores ni distintos a los que la motivan, a que se tenga  como  parte  de  la pena que pueda llegar a imponérsele en el país requirente,  el  tiempo que ha permanecido en detención con motivo del presente trámite y a  que  se  le  conmute  la  pena  de muerte, como también a que no sea sometida a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, destierro, prisión perpetua o confiscación.   

4.2.   Del  mismo  modo,  le  corresponde  condicionar la entrega del solicitado a que se le  respeten  todas  las  garantías  debidas en razón de su condición de nacional  colombiano3,   en   concreto,   tener   un   proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas;  se  le  respete la presunción de inocencia; garantizársele la  asistencia  de un defensor designado por él o por el Estado; que se le concedan  el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa; que pueda presentar  pruebas  y  controvertir  las  que  se  alleguen  en su contra; asimismo, que la  privación  de  la  libertad se desarrolle en condiciones dignas; y, que la pena  privativa  de  la  libertad  a  la  que  eventualmente  se  le  someta, tenga la  finalidad esencial de reforma y readaptación social.   

4.3.  El Gobierno  Nacional  también deberá imponer al Estado requirente, en orden a salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  la  obligación  de facilitar los  medios  necesarios para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad y  respeto  por  la persona humana, en caso de llegar a ser sobreseído o absuelto,  o  su  situación  jurídica  resuelta definitivamente de manera semejante en el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su liberación una vez cumpla  la  pena  allí  impuesta por sentencia condenatoria originada en la imputación  por la cual procede la presente extradición.   

4.4.   Así  mismo,  deberá condicionar la entrega a que el país requirente, de acuerdo con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el solicitado pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  califica  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, la cual a su vez es  protegida   por  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  sus artículos 17 y 23,  respectivamente.   

4.5.  El Gobierno  Nacional  está  en  el  deber  de  disponer  lo  necesario para que el servicio  exterior   de   la   República   realice   un   detallado   seguimiento  a  los  condicionamientos  referidos  y  a  que  advierta  al  Estado  requirente que la  persona  solicitada  en  extradición  ha  permanecido  privada  de libertad por  virtud de este trámite.   

La  Secretaría de la Sala comunicará este  concepto   al   solicitado   LUIS   HERNÁN   PINEDA  CEBALLOS  y  a  los  demás  intervinientes en el trámite de extradición.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                                        FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                                        MARÍA      DEL      ROSARIO     GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO       ENRIQUE      MALO  FERNÁNDEZ          LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Carpeta, folios 85.   

2  Ídem.   

3  Según  el  criterio  de  la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  concepto  del  5 de septiembre de 2006, radicación No. 25625, a pesar de que se  produzca  la  entrega  del  ciudadano  colombiano,  éste  conserva los derechos  inherentes  a su nacionalidad consagrados en la Constitución Política y en los  tratados sobre derechos humanos suscritos por el país.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *