41765(31-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta Nº 244  

Bogotá  D.C.,  treinta y uno de julio de dos  mil trece   

La  Sala  se  ocupa  de  la  definición  de  competencia   formulada  por   el  Juez  Primero  Penal  Municipal con  Funciones  de  Conocimiento  de Sogamoso, para conocer del recurso de apelación  subsidiariamente  interpuesto  por el condenado ISAÍAS ARDILA RIVERA contra una  decisión  proferida  por  el  Juez  Tercero de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad   de   Acacías,   por   medio   de  la  cual  le  negó  la  libertad  condicional.   

ANTECEDENTES  

Mediante sentencia calendada el 21 de octubre  de  2010  el  Juzgado  Primero  Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de  Sogamoso,  dentro de un proceso abreviado como consecuencia de aceptación de la  imputación,  condenó  al señor ARDILA RIVERA en calidad de coautor del delito  de  hurto  agravado  y  calificado,  a  una  pena  de  54  meses  de prisión, e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso,  negándole  cualquier  sustituto  de  la  prisión intramural por  considerar necesario el tratamiento penitenciario.   

Privado de la libertad desde el 10 de julio de  2010,  el  condenado  solicita   la  excarcelación condicional al juez que  vigila  la  ejecución de su pena, autoridad que mediante auto de 26 de marzo de  2013  deniega   dicho  pedimento  –por   tercera   vez-,   fundamentado   en   esta   ocasión  en  las  consideraciones  vertidas  en  la  sentencia  condenatoria  con  ocasión  de la  negativa  de  la concesión de la suspensión condicional de la ejecución de la  pena,  en  la  que  se  concluye  que  “el procesado  requiere  de  tratamiento  penitenciario intramural”;  aunado  a  que  el  proceso  resocializador  no  ha  sido  completo  dado que el  condenado  exhibe  algunas de sus calificaciones de conducta como “regular”,  y  otras  “mala”;  y  por  tanto  requiere  seguir privado de la libertad en  espera  de  que su comportamiento mejore para dar seguridad a la sociedad.    

Contra  dicho  auto  el afectado interpuso el  recurso  de  reposición  y  en  subsidio  el  de apelación, siendo denegada la  impugnación  horizontal  mediante  providencia  de  25  de  abril  de 2013 y en  consecuencia   concedido   la   vertical,   ante   el   juez  que  profirió  la  sentencia.   

Mediante  auto  de 28 de mayo de 2013 el Juez  Primero  Penal Municipal de Sogamoso promueve definición de competencia, puesto  que  considera  contrario  al  orden constitucional que el mismo funcionario que  emitió  el  fallo  sea quien ostente la segunda instancia del juez de penas que  niega  la  libertad  condicional,  y  por  tanto considera que debe inaplicar el  artículo  478  de  la  Ley  906  de  2004 que le otorga dicha facultad, por ser  violatorio   del   principio   constitucional  de  la  doble  instancia;  y,  en  consecuencia  ordena  remitir  la  actuación  al Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Villavicencio,  Colegiatura  que  por  auto  de 8 de julio pasado,  envió    el    proceso   a   esta   Sala   a   efectos   de   que   defina   lo  correspondiente.   

CONSIDERACIONES  

Es   la  Sala  la  llamada  a conocer la  definición  de  competencia   planteada,   de conformidad con lo  normado en los artículos 32.4, 54 y 341 de la Ley 906 de 2004.   

La definición de competencia es el mecanismo  previsto  por  la  Ley  906  de 2004 para precisar, en caso de duda, cuál es la  autoridad  llamada  a  conocer  de  un   juzgamiento  o  para  ocuparse  de  determinados trámites.   

El punto sobre el cual versa la discusión que  ahora  se  resuelve es: determinar cuál es la autoridad encargada de conocer el  recurso  de  apelación contra las decisiones emitidas por el juez de ejecución  de  penas y medidas de seguridad, cuando ellas se contraen al análisis sobre la  concesión de la libertad condicional.   

A  efectos  de  resolver dicho asunto resulta  oportuno  señalar,  en  principio,  que el artículo 34.6 de la Ley 906 de 2004  asigna  a los Tribunales Superiores de Distrito Judicial, la función general de  conocer:   

“6.  Del recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  decisión  del  juez  de  ejecución de  Penas.”   

Sin  embargo,  el  artículo  478  del  mismo  estatuto incorpora una excepción a dicha regla, al determinar:   

“Decisiones.   Las decisiones que adopte el juez de ejecución de penas y  medidas  de  seguridad  en  relación  con  mecanismos  sustitutivos  de la pena  privativa  de  la  libertad y la rehabilitación, son apelables ante el juez que  profirió la condena en primera o única instancia.”   

Para  la  Sala  no cabe duda que la libertad  condicional  hace  parte  de los mecanismos sustitutivos de la pena privativa de  la  libertad,  y  por  tanto,  forzoso  es  concluir que el llamado a desatar el  recurso  de apelación interpuesto contra la decisión del  Juez Tercero de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Acacías dentro del proceso de  ejecución  de  la  condena  impuesta  a  ISAÍAS  ARDILA RIVERA, es el juez que  profirió  la  sentencia  o  quien  haga  sus  veces,  esto es, el Primero Penal  Municipal  con  Funciones  de  Conocimiento de Sogamoso, a donde se remitirá la  actuación a efectos de que lo resuelva.   

Ahora  bien,  la  razón  esgrimida  por  el  mencionado  juez  municipal  tiene  relación  con  la supuesta vulneración del  principio  de  la  doble  instancia  del  condenado,  al  asignarle  la  segunda  instancia  de  las  determinaciones  adoptadas  por  el  juez  de  ejecución de  penas.   

Frente  a  dicha  argumentación,  la  Sala  encuentra  en  el  cuestionado  artículo  478,  la  voluntad  del Legislador de  concentrar  este  tipo  de  decisiones  en  el mismo funcionario que expidió la  condena  como  mecanismo  de seguimiento de la política criminal, puesto que lo  inmiscuye   en   la   observación   del   proceso   de   resocialización   que  ordenó.   

En  todo caso, antes de su valoración existe  la  del  juez  que vigila de manera directa la ejecución de la pena y por tanto  son  dos  autoridades distintas las que evalúan dicha situación, con lo que se  mantiene  incólume  el  principio  de  la doble instancia, que en tanto tal, es  apenas  una  máxima  de  optimización que el mismo artículo 31 constitucional  ligó  a  la  voluntad  del  Legislador,  y  lo  consagró  solamente  para  las  sentencias judiciales.   

Pero  además,  no  se  puede  afirmar que la  valoración  que  corresponde  al  juez  de conocimiento a efectos de decidir en  segunda  instancia  sobre  la  libertad condicional, coincide con la que hizo al  emitir  el fallo condenatorio, puesto que lo que ahora es materia de evaluación  es  la satisfacción de los requisitos para dicho subrogado, a partir de la vida  en   reclusión   del   penado.   Así  tuvo  ocasión  de  aclararlo  la  Corte  Constitucional1:   

“…Tal   como   quedó   expuesto,  la  valoración  en  la  etapa  posterior  a  la condena se somete enteramente a los  parámetros   de  la  providencia  condenatoria  y  tiene  en  cuenta  elementos  distintos,  como  son  el  comportamiento  del reo en prisión y la necesidad de  continuar  con  el  tratamiento penitenciario. Tal valoración no vuelve a poner  en  entredicho  la  responsabilidad penal, sino la necesidad de continuar con el  tratamiento penitenciario.”   

Por  tanto,  sin  que se pretenda realizar un  análisis  de  constitucionalidad,  el  diseño dispuesto por el Legislador para  atender  la  doble  instancia  de  las  decisiones  adoptadas  por  el  juez  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad,  aunque  no  sea del gusto del  mencionado  juez,  hace parte de la normatividad que rige la materia hasta tanto  sea  derogada  o  modificada por alguna de las vías que para el efecto disponga  la   Carta   Política,  y  por  tanto  de  naturaleza  obligatoria.   

Por  tanto,  el  asunto  en  cuestión  será  remitido  al  Juez  Primero  Penal  Municipal  con  Funciones de Conocimiento de  Sogamoso.   

En  mérito  de  lo  expuesto  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

DISPONER  que  el  competente  para  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  decisión  adoptada  por  el  Juez  Tercero  de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Acacías  el  26 de marzo de la presente anualidad, mediante  la  cual negó la libertad condicional al señor  ISAÍAS ARDILA RIVERA, es  el  Juzgado  Primero  Penal  Municipal  con   Funciones  de Conocimiento de  Sogamoso, a donde se remitirá la actuación.   

COMUNÍQUESE  esta  decisión  a  la Secretaría de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Villavicencio, al Juzgado Tercero de Ejecución de Penas y Medidas  de Seguridad de Acacías y al  señor ISAÍAS ARDILA RIVERA.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO             FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO      

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ  MUÑOZ                  GUSTAVO              ENRIQUE             MALO             FERNÁNDEZ         

     LUIS                              GUILLERMO                              SALAZAR  OTERO                     JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 En la  sentencia C-194 de 2005.     

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