41742(09-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LUIS      BARCELÓ  CAMACHO   

Aprobado    acta    N°    336   

         

Bogotá,    D.    C.,    nueve            (09)        de        octubre de dos  mil    trece             (2013).   

V   I   S   T   O  S   

La Corte se pronuncia sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda de revisión presentada por la apoderada de JORGE   ALVARO   MORA  en  contra  de  la  sentencia   emitida   por   el   Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Villavicencio,  que  lo  declaró  autor penalmente responsable de las conductas  punibles  de  falsedad  material  en  documento público y falsedad en documento  privado.   

  H   E   C   H   O  S   

Se  aprecia de la copia del fallo de primera  instancia  aportada  con  la  demanda,  que  el  a quo  los consignó en los siguientes términos:   

“Fueron  denunciados  por Swing Yulieth  Mora  Sánchez,  quien  manifestó que es hija de Héctor Orlando Mora Guillén,  quien  se  encuentra  desaparecido  desde  1994 (por lo que adelantan proceso de  declaración  de  muerte  presunta),  y  que su padre tenía una serie de bienes  ubicados  en  Villavicencio  y en Granada (Meta), que al solicitarle a su abuelo  paterno    (JORGE    ALVARO    MORA)   información  sobre  dichos  bienes  le dijo que estos habían sido  rematados  porque  Héctor  Orlando  tenía  muchas  deudas. Sin embargo, estuvo  averiguando  y  estableció  que  en  la  Notaría  Segunda  de Villavicencio se  celebró  la  escritura  pública  4556  del  24  de noviembre de 2005 en la que  aparece  el  señor Juan Manuel Naranjo Arbeláez vendiendo un predio que era de  su  padre  para  lo  cual  usó poder, poder que tenía fecha del 23 de julio de  1994,  fecha  coetánea  a la desaparición de su padre y además en el contrato  aparece  diligencia de reconocimiento de firma efectuada en la misma fecha en la  Notaría  61  de  Bogotá,  pero  que  esa Notaría solo comenzó a funcionar en  1996, por lo que se deduce que la misma es falsa”.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

Luego de hacer un recuento de los hechos y de  la  actuación  procesal  desde su propia perspectiva, la accionante invoca como  causal   de  revisión  “la  existencia  de  prueba  testimonial  nueva,  (sic)  esto  que no fue conocida ni debatida a lo largo del  proceso   penal   y   que   tiene   la  capacidad  de  modificar  el  juicio  de  responsabilidad que se ha emitido contra el contumaz”.   

La  prueba novedosa la hace consistir en dos  autorizaciones  suscritas  por  Juan  Manuel  Naranjo  Arbeláez, en favor de su  prohijado,  de  fecha 14 de agosto de 2003, para que en su representación venda  varios  lotes que se relacionan en dichos documentos. Así, después de criticar  someramente  la  valoración  probatoria  efectuada por los juzgadores, solicita  “durante  el  periodo  probatorio  de  esta acción  ordenar  las  pruebas  que  consideren  importantes y valorar los documentos que  pueden variar el fallo atacado”.   

Dentro  de  los  anexos  que adjuntó con el  libelo,  no  se  allegó  fotocopia  o  copia  del  fallo de segundo grado ni su  constancia  de ejecutoria, únicamente poder conferido para actuar, copia simple  de    la    sentencia    de    primera    instancia    y    las   autorizaciones  referidas.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.  La  acción de revisión es un mecanismo  judicial  especial  que  constituye  una  excepción  al  principio  de  la cosa  juzgada,   en  tanto  que  por  su  conducto  se  busca  dejar  sin  efectos  la  intangibilidad  de  la  declaración  contenida  en sentencia ejecutoriada si se  acredita  la  configuración  de cualquiera de las causales previstas para ello,  en este caso, en el artículo 220 de la Ley 600 de 2000.   

El   carácter   inmutable  del  instituto  jurídico  que  se  pretende  remover  implica  una serie de exigencias que debe  cumplir  la  demanda de revisión, contempladas en el artículo 222 ibídem, que  han  de  acatarse  so pena ineludible de su inadmisión. Y uno de los requisitos  formales  establecido  en  el  último  inciso  del canon en cita, es que con el  libelo  se  debe  aportar  copia  o  fotocopia de las decisiones de primera y de  segunda  instancia, así como la constancia de su ejecutoria, omisión que no es  posible a la Corte enmendar dado el carácter rogado de la acción.   

2.  En  este  caso,  en   cuanto   al   aspecto   formal,  la demandante solo aportó copia  del  fallo  de primera instancia omitiendo lo propio respecto de la sentencia de  segundo  grado,  tampoco  allegó la constancia de ejecutoria de las decisiones,  falencia  que,  de  acuerdo  con lo que preceptúa la disposición mencionada en  precedencia,       conlleva      necesariamente      a      la      inadmisión del libelo.   

Pero aún al margen de esta circunstancia, la  accionante  no  presentó  argumentos  jurídicos  claros que trascendieran a la  mera  invocación  de  una  causal  de  revisión,  cuyo origen legal preciso no  explicita,  y que permitan advertir que la declaración de justicia efectuada en  las  sentencias  tiene  un  defecto  material  de  tal  entidad  que demande ser  rectificado,  debiéndose  anotar  que no basta con aportar los pronunciamientos  judiciales  ejecutoriados para confrontar la trascendencia y asidero que podría  ostentar  la  petición  de  rescisión  elevada, sino que, además, se requiere  agotar  una  carga argumentativa idónea y consistente, se reitera, que ponga de  relieve  los  fundamentos  de  hecho  y  de  derecho  que  lleven  a concluir la  necesidad  de  intervención de la Corte, ya que la naturaleza de este mecanismo  procesal  así lo exige, por su carácter rogado, según se indicó.1   

Así, ante el evidente incumplimiento de los  presupuestos   de   admisibilidad   legalmente   establecidos  y  la  defectuosa  postulación  de  la  demanda de revisión, la decisión que se impone, conforme  se anticipó, es la de inadmitir el libelo.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

INADMITIR   la  demanda    de    revisión   allegada   por   la   apoderada   de   JORGE ALVARO MORA.   

Contra  la  presente  decisión  procede  el  recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                              FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER                 MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ     

GUSTAVO       ENRIQUE       MALO  FERNÁNDEZ           LUIS GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                                         

JAVIER  ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Cfr.  Rad.  23838,  auto  de 6 de julio de 2005, Rad.  22326, auto de 13 de julio de 2005, entre otras.     

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