41399(14-08-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 263  

Bogotá D.C., catorce (14) de agosto de dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación a emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JAVIER      ORLANDO      ÁLVAREZ      JARAMILLO,      presentada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos1.   

ANTECEDENTES  

Con  Nota Verbal No. 0809 del 10 de mayo de  2013,  la Embajada de los Estados Unidos formalizó la solicitud de extradición  de   JAVIER  ORLANDO  ÁLVAREZ  JARAMILLO,  contra  quien la Corte del Distrito Este de Nueva York dictó el  20 de diciembre de 2012 la  acusación  sustitutiva  No.  Cr. 12-623(S-1) (CBA) para que comparezca a juicio  por  delitos  federales de narcóticos relacionados con concierto para lavado de  dinero proveniente del narcotráfico.   

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

Para  formalizar la petición de entrega de  JAVIER   OLRLANDO  ÁLVAREZ  JARAMILLO  se   incorporaron   al   presente   trámite,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  y  provenientes  de  la  Embajada de los  Estados  Unidos  de América, los siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i)  Nota Verbal No. 0305 del 19 de febrero  de  2013, por cuyo medio la  Embajada  de los Estados Unidos solicitó la detención provisional con fines de  extradición    de    JAVIER    ORLANDO    ÁLVAREZ  JARAMILLO.   

ii)  Nota Verbal No. 0809 del 10 de mayo de  2013 mediante la cual se protocoliza la petición de extradición.   

(iii) Copia de la acusación sustitutiva No.  Cr.   12-623  (S-1)  (CBA)  dictada  el  20 de diciembre  de   2012   por   la   Corte   del   Distrito  Este  de  Nueva  York.   

(iv)  Traducción  de  las  disposiciones  aplicables  al  caso,  esto  es,  Título  18, Secciones 982, 1956, 3282 y 3551;  Título  21,  Secciones  841,  846,  952,  960  y 963 del Código de los Estados  Unidos.   

(v)  Orden  de arresto emitida por la Corte  del  Distrito  Este  de Nueva York en contra de JAVIER  ORLANDO ÁLVAREZ JARAMILLO.   

(vi)  Declaración  jurada  de Douglas     M.     Pravda,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos en el Distrito Este de  Nueva  York, en la cual se refiere al procedimiento cumplido por el Gran  Jurado  para dictar la acusación,  descarta  la  configuración de la prescripción, concreta los cargos formulados  contra   de   JAVIER   ORLANDO   ÁLVAREZ  JARAMILLO  e    indica    los    elementos   integrantes   del  delito.   

(vii)  Declaración  jurada  de     Julissa     Ramírez,   agente  del  Departamento  de  Seguridad  Nacional  (HSI),   por  cuyo  medio  informa  los  pormenores   de   la  investigación  en  virtud  de  la  cual  se  solicita  la  extradición  y  aporta  los  datos  allegados  a  la  investigación  sobre  la  identidad del requerido.   

(viii)  Copia  de la cédula de ciudadanía  No.  71’634.218 a nombre  de   JAVIER  ORLANDO  ÁLVAREZ  JARAMILLO.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  por  la  Fiscalía  General de la  Nación  la  Nota  Diplomática  No.  0305 del 19 de febrero de 2013, ordenó la  captura   de   JAVIER   ORLANDO  ÁLVAREZ  JARAMILLO  mediante  Resolución  del  7  de marzo siguiente, la  cual  se hizo efectiva el día 14 del mismo mes en la ciudad de Medellín por la  Policía     Nacional.   

Protocolizada  la  solicitud  de  entrega  mediante  Nota  Verbal  No.  0809  del  10  de  mayo  de  2013, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida  a  su  homólogo de  Justicia  y del Derecho con oficio DIAJI/GCE No. 0970 del 14 de mayo, en el cual  conceptuó:   

“Sobre el particular, es preciso señalar  que,  se  encuentra vigente entre la República de Colombia y los Estados Unidos  de  América,  la  “Convención de Naciones Unidas contra el tráfico ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas”, suscrita en Viena el 20 de  diciembre de 1988. (…)   

De conformidad con lo expuesto, en atención  a  que  el  tratado  aplicable  entre  las  partes  no  regula  el  trámite  de  extradición,  y  a  la  luz de lo preceptuado en los artículos 491 y 496 de la  Ley  906  de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por lo previsto en el  ordenamientos      jurídico      colombiano”2.   

Revisadas  las  diligencias  con base en la  citada  normatividad,  en  dicha  Cartera  no  se  evidenció  la falta de pieza  sustancial  alguna  y,  en  consecuencia,  la  Jefe  de  la  Oficina  de Asuntos  Internacionales,   con   oficio  OFI13-0011562-OAI-1100  del  20 de mayo de 2013, envió  el  expediente a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia para  lo de su competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

El  24  de mayo de 2013 la Corte inició la  etapa     judicial     del    trámite,    reconoció    al    defensor    designado    por   JAVIER   ORLANDO  ÁLVAREZ  JARAMILLO  y  ordenó  surtir  el traslado previsto en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004,  sin       que      se      elevaran      peticiones      probatorias.   Por   último,  en  la  oportunidad  pertinente,  la  Sala   corrió traslado a las partes e intervinientes para  que presentaran sus alegatos finales.   

Alegatos de conclusión  

1.  El Ministerio  Público,  representado  por  el  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,  realiza  un  recuento  de  las exigencias  previstas  en  el  ordenamiento jurídico para la emisión de concepto por parte  de  la  Corte, resume la actuación adelantada y los documentos aportados por el  Gobierno  requirente.  Así  mismo, aborda el estudio de la validez formal de la  documentación  allegada,  señalando  los  requisitos  para  su  expedición  y  presentación,  de  manera  especial  su  traducción  y  autenticación por las  autoridades  correspondientes  en  el  país  requirente,  y el cumplimiento del  trámite  diplomático  para  su presentación, todo lo cual le permite concluir  que      esas      exigencias      se     encuentran     satisfechas.   

   

Igual criterio expresa acerca de las demás  exigencias  previstas  por  el artículo 502 del Código de Procedimiento Penal,  esto  es,  la demostración plena de la identidad del requerido, el principio de  la  doble  incriminación  y  la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero.   

En cuanto a la pena mínima exigida, afirma  estar  acreditada por cuanto el cargo formulado por el país requirente equivale  en  el  ordenamiento  patrio  al delito descrito en el artículo 340 del Código  Penal,  relativo  al  concierto  para  delinquir,  el cual tiene pena superior a  cuatro años de prisión.   

En  consecuencia, considera satisfechos los  requisitos  exigidos  en el procedimiento penal para emitir concepto favorable a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano JAVIER  ORLANDO    ÁLVAREZ   JARAMILLO,   razón   por   la  cual    pide  a  la  Corte,   si   acoge   su  criterio,  exhortar  al  Gobierno  Nacional para que formule al país reclamante  los  condicionamientos necesarios para garantizar la protección de los Derechos  Humanos  del  requerido,  en  atención  a  lo  dispuesto  en  los  instrumentos  internacionales   y   en   la   Constitución  Política  colombiana.   

2.    La  defensa  pide  emitir  concepto  desfavorable  a  la  extradición    por   cuanto   los   hechos   expuestos   en   el   indictment   no   permiten  colegir  su  concreción  en  el  Estado solicitante, situación que, al tenor de lo previsto  en   el   artículo   35   de  la  Constitución  Nacional,  impide  acceder  al  requerimiento.  En  tal  sentido, reseña,  las  interceptaciones  telefónicas fundamento de la solicitud se  realizaron  en  Colombia,  por  manera  que  el  delito  se agotó en territorio  nacional,  máxime  cuando  se  imputa  un  acuerdo de voluntades para blanquear  capitales el cual no tuvo materialización.   

En protección de los derechos fundamentales  del  reclamado,  añade,   la  Corte  debe  propender  porque se aplique la  normatividad  nacional en tanto las conductas cuestionadas se llevaron a cabo en  Colombia,  luego  son  las  autoridades patrias quienes deben juzgarlas, pues no  puede  sometérsele  al  sufrimiento inmerecido de afrontar en un país distinto  al propio cargos por delitos que no ha cometido.   

Finalmente  aporta  una serie de documentos  para  demostrar  que  ÁLVAREZ  JARAMILLO  es  un  comerciante,  cuyo  sustento  se  deriva  de  actividades  legales.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos 490, 493, 495  y 502 de la Ley 906 de 2004,  regulación  a  la  cual  se acude porque los hechos también ocurrieron bajo su  vigencia.   

Conviene  señalar,  como  lo certificó el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, que al no existir tratado de extradición  vigente  entre los Estados Unidos y la República de Colombia, el trámite de la  solicitud  de  entrega  y  el  concepto a emitir como culminación del mismo, se  surte  con  base  en las exigencias contenidas en el Capítulo II del Libro V de  la Ley 906 de 2004.   

Esos   requisitos   consagrados   en  los  artículos  495  y 502 de la ley en cita se concretan en i) la validez formal de  la  documentación  allegada por el país requirente, ii) la demostración plena  de  la identidad de la persona solicitada, iii) la presencia del principio de la  doble  incriminación  y  iv)  la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación  de  nuestro  sistema  procesal  penal.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en el caso bajo examen se cumplen dichos presupuestos.   

    

1. Validez formal de la documentación     

Conforme  a  lo preceptuado en el artículo  495  de  la  Ley  906  de 2004, la solicitud de extradición debe efectuarse por  vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional, por la consular o de gobierno a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  país  extranjero, con indicación de los actos que determinan la petición,  así  como  del  lugar  y  fecha  de su ejecución; todo ello acompañado de los  datos  por  cuyo  medio  sea  posible  identificar  plenamente  al  reclamado e,  igualmente,   es   necesario   allegar   la   reproducción  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En   el   caso   particular,   la   Corporación  observa  que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de América, a través de su representación  diplomática,  solicitó  la  extradición del ciudadano colombiano JAVIER  ORLANDO  ÁLVAREZ JARAMILLO y, al  efecto, anexó copia de la  acusación   sustitutiva   No.   Cr.  12-623       (S-1)       (CBA)      dictada      el      20  de diciembre de 2012 por la Corte del  Distrito  Este  de Nueva York y de la orden de arresto  expedida    contra   el   reclamado   por   la   referida   autoridad   judicial  extranjera.   

También allegó  la    declaración    jurada    de    Douglas    M.  Pravda, Fiscal Auxiliar en  el  Distrito  Este de Nueva York, en la que se refiere al procedimiento cumplido  por  el  Gran  Jurado para  dictar  la  acusación, descarta la configuración de la prescripción, concreta  los  cargos  formulados  en  contra  de JAVIER ORLANDO  ÁLVAREZ    JARAMILLO,  indica  los elementos integrantes del delito y remite  a  la  declaración  de  apoyo del agente especial del Departamento de Seguridad  Nacional para mayores detalles de los hechos.   

De  igual  manera,  se  observa  que en los  documentos  aportados  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos respecto de la  acusación  se  especifican  los  actos  imputados y los lugares y épocas de su  ocurrencia,  con  lo  cual se satisfacen los requisitos exigidos en el artículo  495 de la Ley 906 de 2004, como se explicará más adelante.   

A   su   vez,  dichos  documentos  están  traducidos  al  castellano,  certificados  y  autenticados de conformidad con la  legislación   propia   del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran  refrendados   por  Magdalena  A.  Boynton,  Directora  Asociada  de la Oficina de Asuntos Internacionales de  la  División  de  lo  Penal  del  Departamento  de  Justicia  del  mismo país,  reconocida  como tal por su Procurador Eric H. Holder,  Jr.   

Igualmente,  se  aportaron certificaciones  sobre  la  referida  documentación suscritas por John  F.  Kerry,  Secretario  del Departamento de Estado de  los  Estados  Unidos  de  América  y  por  Sonya  N.  Johnson,   Funcionaria  Auxiliar  de  Autenticaciones  de  la misma dependencia, cuya firma, a su turno,  fue  refrendada  por  la  Cónsul  de Colombia en Washington, D.C., Libia   Mosquera   Viveros,   la  cual  está  legalizada  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia.  Por  lo  tanto, se cumplen a cabalidad los requisitos  para su validez.   

En ese orden, es claro para la Corporación  que  el  primer requisito exigido por el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, se  encuentra acreditado.   

2.           Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Esta  exigencia se orienta a establecer si  la      persona      procesada      (acusada     o  condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida  al  trámite  de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera  identidad;   por   lo   tanto,  el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo solicitado y aquél cuya entrega se encuentra  en curso de resolver.   

Confrontada la Nota Verbal No. 0809 del 10  de  mayo  de  2013  por  cuyo  medio  se formaliza la petición de extradición,  advierte   la   Corte   que  el  reclamado  responde  al  nombre  de       JAVIER      ORLANDO      ÁLVAREZ      JARAMILLO, nacido el 10  de  febrero  de  1963,  titular  de la cédula de ciudadanía No. 71’634. 218.   

La  persona  solicitada se identificó con  aquel  nombre  y  documento de identidad al serle notificada la orden de captura  emitida  por  la Fiscalía General de la Nación con fines de extradición. Así  mismo,  el  lugar  y  la  fecha  de  nacimiento  registrados  en  la  tarjeta de  preparación  de su cédula de ciudadanía coinciden con los datos ofrecidos por  el  país  requirente  y  bajo  la identidad advertida, el reclamado actuó y se  notificó  de  las  diversas  decisiones adoptadas en el marco de este trámite,  sin  efectuar reproche alguno al respecto.   

De lo anterior se deduce razonablemente la  plena  identidad  del  ciudadano  colombiano  pedido  en  extradición,  pues su  información   personal,   relacionada   en  la  solicitud  de  las  autoridades  foráneas,  como  se ha visto, es la misma con la cual se presenta y firma y con  la  que  ha  actuado  en  este  trámite.   

    

1. Principio de la doble incriminación     

Frente  a  este requisito corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado como  ilícitos  en  el  país extranjero tienen en Colombia la misma connotación, es  decir,  si  son  considerados  delitos  y,  de  ser  así, si conllevan una pena  mínima no inferior a cuatro años de privación de la libertad.   

Para  abordar el análisis de este aspecto  debe  partirse del cotejo de los cargos formulados en la acusación aportada por  la  autoridad  extranjera  con  la normatividad interna colombiana, a efectos de  establecer  o  descartar  la equivalencia exigida por el artículo 502 de la Ley  906 de 2004.   

En este sentido, la Sala encuentra que los  hechos  imputados por la autoridad foránea en la acusación sustitutiva No. Cr.  12-623 (S-1) (CBA) dictada  el  20 de diciembre de 2012  por  la  Corte  del Distrito Este de Nueva York se concretan en un único cargo,  así:   

“El Gran Jurado imputa:  

ASOCIACIÓN DELICTUOSA PARA EL BLANQUEO DE  DINERO   

1. Entre aproximadamente los meses de enero  de  2006  y  septiembre  de  2012, siendo ambas fechas aproximadas e inclusivas,  dentro   del   Distrito   Oriental  de  Nueva  York  y  en  otros  lugares,  los  acusados…JAVIER  ORLANDO  ÁLVAREZ JARAMILLO…,junto con otros, a sabiendas y  voluntariamente   se   asociaron   para   realizar   transacciones   financieras  interestatales  e  internacionales  afectando  a  dicho  comercio,  a  saber: la  transferencia  y  entrega  de moneda de los Estados Unidos, tratándose de hecho  de  las  ganancias derivadas de una actividad ilícita especificada, a saber: el  tráfico  de  narcóticos,  en contravención de las secciones 841 (a) (1), 846,  952  (a),  960  (a)  (1) y 963 del Título 21 del Código de los Estados Unidos,  sabiendo  que  la  propiedad  utilizada  en dichas transacciones constituía las  ganancias   procedentes   de   una   actividad  ilícita,  y  sabiendo  que  las  transacciones  fueron  diseñadas  en  su  totalidad  o en parte para esconder y  encubrir   la  naturaleza,  ubicación,  fuente,  propiedad  y  control  de  las  ganancias  procedentes  de la actividad ilícita especificada, en contravención  de  la  sección  1956 (a) (1) (B) (i) del Título 18 del Código de los Estados  Unidos”3.            

El cargo imputado por la autoridad foránea  encuentra  equivalencia  en  el artículo 340, inciso segundo del Código Penal,  modificado  por  los artículos 8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley 1121 de  2006,      del     concierto     para     delinquir  agravado,  que  contempla  sanción  privativa  de la  libertad  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años de prisión y multa de dos mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

Así  mismo,  se actualiza en el artículo  323  del  Código  Penal,  modificado por los artículos 8, 17 y 42 de las Leyes  747  de  2002,  1121  de  2006  y 1453 de 2011, respectivamente, que tipifica el  delito  de Lavado de Activos,  sancionado  con  pena de prisión de diez a treinta años y multa de seiscientos  cincuenta  (650)  a  cincuenta  mil (50.000) salarios mínimos legales mensuales  vigentes.   

De esta manera, confrontados los supuestos  fácticos  referidos en la acusación y en las normas invocadas por la autoridad  extranjera  con  las  disposiciones  internas de Colombia, se advierte cómo las  conductas  de  asociarse  para  cometer delitos de lavado de activos,      así      como      blanquear  capitales,   constituyen  comportamientos  proscritos  y  penalizados en los dos países, de manera que el  cargo  atribuido  por  la  autoridad foránea a JAVIER  ORLANDO   ÁLVAREZ   JARAMILLO  corresponde  a  tipos  penales  nacionales que tienen prevista pena superior a los 4 años de prisión,  razón   por   la  cual  se  encuentra  satisfecho  el  principio  de  la  doble  incriminación.   

Ahora,  como  la  acusación  sustitutiva  No.  Cr.  12-623 (S-1) (CBA)  dictada  el  20 de diciembre  de  2012  por la Corte del Distrito Este de Nueva York incluye la extinción del  derecho  de  dominio,  es  preciso  señalar  que  tal  afirmación no puede ser  entendida en estricto sentido como un cargo.   

En  efecto,  como  lo ha venido expresando  esta     Corporación    respecto    de    situaciones    semejantes4,    el  señalamiento  de  la  extinción del derecho de dominio no comporta imputación  alguna,  pues  se  trata  del  anuncio  de  la  consecuencia  patrimonial que la  declaratoria  de  responsabilidad acarrea respecto de los bienes involucrados en  el  delito,  de  cuya comisión se acusa al requerido, tema ajeno a la solicitud  de  extradición,  razón  por la cual no se encuentra comprendido dentro de los  aspectos por analizar en el concepto a emitir por la Sala.   

4.           Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta  última  exigencia  se  orienta  a  verificar  si la pieza procesal ofrecida por el país requirente es equivalente,  por  lo  menos,  a  la  acusación  prevista  en  el ordenamiento procesal penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer   identidad   entre   ambas  actuaciones5,   pues   lo   relevante  es  determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al  juicio. Además, se debe  constatar   si  brinda  un  relato  sucinto  del  comportamiento  imputado,  con  especificación  de  las  circunstancias  de  lugar  y  tiempo e, igualmente, si  expresa  con  claridad  la  calificación  jurídica  señalando  los  preceptos  aplicables.   

Así las cosas, se tiene que la acusación  sustitutiva  No.  Cr. 12-623  (S-1)  (CBA)  dictada  el 20  de  diciembre de 2012 por la Corte del Distrito Este de Nueva York, al igual que  ocurre  con la pieza de la misma índole en el ordenamiento colombiano, marca el  comienzo  del  juicio,  etapa  en  la  cual el procesado tiene la oportunidad de  controvertir las pruebas y los cargos a él atribuidos.   

En  estas  condiciones, es indiscutible la  equivalencia  existente  entre la acusación dictada en el país extranjero y la  pieza  procesal  contemplada  en los artículos 336 y 337 de la Ley 906 de 2004.  Naturalmente,  conviene  advertir,  se  trata  de una identidad material y no de  forma.   

Causales de improcedencia.  

Conforme  lo  prevé el artículo 35 de la  Constitución  Nacional,  modificado  por  el  Acto  Legislativo  01 de 1997, la  extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento  se  concederá  por delitos  cometidos  en el exterior, que no ostenten carácter político, siempre y cuando  se  refieran  a  hechos  realizados  con  posterioridad  al  17  de diciembre de  1997.   

De  acuerdo  con  lo anterior, constituyen  causales  de  improcedencia  de la extradición: i) que el delito por el cual se  procede  sea  de  naturaleza política, ii) que se trate de hechos cometidos con  antelación  al  17  de diciembre de 1997, fecha de promulgación de la referida  norma   y,   ii)   que   el   delito   haya   sido   ejecutado   en   territorio  colombiano.   

        En  ese  orden,  revisado  el  cargo  formulado  en  la  acusación  presentada  en  apoyo  del  requerimiento,  la  Sala  encuentra  que  los hechos  imputados  acaecieron  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997, motivo por  el  cual  no  se configura impedimento para conceptuar favorablemente, más aún  cuando  los  delitos de concierto para delinquir y lavado de activos son delitos  de  naturaleza  común,  no  política,  tanto  en  el  país requirente como en  Colombia.   

        De    igual    forma,    según    lo   refiere   el   indictment,  los  hechos  se concretaron  “dentro  del  Distrito  Oriental de Nueva York y en  otros              lugares”,  situación que, conforme al artículo  14  del Código Penal, permite colegir que el comportamiento punible también se  concretó  fuera  del territorio colombiano. Además, nótese cómo se describen  los  hechos  imputados  al  requerido  por  parte  del  agente  encargado  de la  investigación6:   

“13. El Testigo  #  1  lavó  dinero  proveniente  del  narcotráfico conjuntamente con ALEXANDER  HENAO  CHAMORRO  “ALEXANDER  CHAMORRO”  Y  JAVIER ORLANDO ÁLVAREZ JARAMILLO  “JARAMILLO” entre los años 2009 Y 2012.    

14.  Según  el  Testigo  #  1,  ALEXANDER  CHAMORRO  era  dueño  de  una tienda de relojes en un centro comercial en Cali,  Colombia  donde  JARAMILLO  trabajaba con ALEXANDER CHAMORRO. A inicios del año  2009,  ALEXANDER CHAMORRO y JARAMILLO proporcionaron información al Testigo # 1  sobre  las  recogidas de dinero provenientes del narcotráfico en el área de la  ciudad  de  Nueva  York  y el nombre de las joyerías ubicadas en el área de la  ciudad  de  Nueva  York  que  ayudarían  en el lavado de dinero proveniente del  narcotráfico.  El  Testigo  #  1  organizaba  que  personas  entregaran  dinero  proveniente  del  narcotráfico  a  estas  joyerías en el área de la ciudad de  Nueva  York  nombras  por  ALEXANDER  CHAMORRO  y  JARAMILLO.  Las  joyerías en  respuestas  enviaban  mercadería  a  Colombia, usando el dinero proveniente del  narcotráfico  como  pago  por  la  mercadería,  ALEXANDER CHAMORRO y JARAMILLO  lavaban  dinero  con  el  Testigo # 1 aproximadamente de cuatro a cinco veces al  mes   desde   2009  hasta  2012,  lavando  en  cada  ocasión  entre  $50.000  y  $100.000.   

15.  La  información proporcionada por el  Testigo  #  1  ha  sido  corroborada  a  través de interceptaciones colombianas  legalmente  autorizadas  del  teléfono de ALEXANDER CHAMORRO. En julio de 2011,  ALEXANDER  CHAMORRO  envió  un mensaje de texto al Testigo # 1 que contenía el  número  de  teléfono  de  una joyería de la ciudad de Nueva York y el código  que  se  debía  usar para la recogida del dinero proveniente del narcotráfico.  En  una  llamada  telefónica  posterior  que  fue  grabada,  el  Testigo # 1 le  confirmó  a  ALEXANDER  CHAMORRO que el mensaje de texto que ALEXANDER CHAMORRO  le envió se refería a una recogida de dinero de $100.000.   

16.  En  un  segundo  mensaje  de  texto  interceptado  aproximadamente  una  semana  después  en julio de 2011, CHAMORRO  proporcionó  al  Testigo  #  1  un  número de teléfono de otra joyería en la  ciudad  de  Nueva  York  y  el  código que se debía usar para otra recogida de  dinero proveniente del narcotráfico en dicho lugar.   

17.   Las  interceptaciones  colombianas  autorizadas   del   teléfono  de  ALEXANDER  CHAMORRO  también  revelaron  una  conversación  en julio de 2011 entre ALEXANDER CHAMORRO y JARAMILLO relacionada  con  una  recogida  de  dinero  hecho  por  un individuo que no era el Testigo #  1”.   

        Entonces,  no  se  trata, como aduce la defensa, de acontecimientos  ocurridos  exclusivamente  en  territorio  colombiano.  Por  el  contrario,  los  sucesos  delictivos  se  concretaron  en  los  Estados  Unidos  y  en  Colombia,  resultando   viable   afirmar   que  no  concurre  la  limitante  constitucional  referida.   

Lo  anterior  con  mayor  razón cuando se  verifica  que  el comportamiento delictivo atribuido por la autoridad foránea a  JAVIER   ORLANDO   ÁLVAREZ   JARAMILLO  no  se  limita  al  acuerdo de voluntades para blanquear recursos  provenientes  del  narcotráfico  sino  que  también  incluye  la  realización  efectiva  de  esa  conducta  en  por lo menos tres oportunidades, las cuales son  descritas     en     el     indictment,   donde,   además,   se   indica  la  existencia   de   diferentes   pruebas   que   sustentan   el  cargo.   

Los  citados  argumentos  responden  las  alegaciones   defensivas,   sin   que   resulte  necesario  profundizar  en  los  planteamientos   del  Ministerio  Público,  por  coincidir  con  los  criterios  esbozados  por  la  Corporación  al  estudiar  cada  uno  de  los elementos del  concepto.   

El concepto de la Corporación  

En    razón    de    las   anteriores  consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL, emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   JAVIER       ORLANDO      ÁLVAREZ      JARAMILLO      formulada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos a través de su  Embajada  en  Bogotá,  para  que  responda  por el único cargo contenido en la  acusación   sustitutiva   No.   Cr.   12-623   (S-1)   (CBA)   dictada  el  20 de diciembre de 2012 por  la Corte del Distrito Este de Nueva York.   

Además,   es   preciso   consignar  que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que el reclamado en  extradición  no  vaya  a  ser condenado a pena de muerte, ni juzgado por hechos  diversos  a  los  que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  como  tampoco  a  la  sanción  de  destierro,  cadena  perpetua o  confiscación,  conforme  lo  establecen  los artículos 11, 12 y 34 de la Carta  Política.  Así mismo, que se le ofrezcan las atenciones médicas que su estado  de   salud  demande,  acorde  con  las  afecciones  médicas  referidas  por  el  requerido.   

También  debe  condicionar la entrega del  solicitado  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones,   todas   las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en  particular a tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo   anterior,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en los artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5, 7 y 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y  15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por  igual,  la  Corte  estima  oportuno  señalar   al   Gobierno   Nacional,   en  orden  a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  que  proceda  a  imponer al Estado requirente la  obligación  de facilitar los medios necesarios para garantizar su repatriación  en  condiciones de dignidad y respeto por la persona humana, en caso de llegar a  ser  sobreseído,  absuelto,  declarado  no  culpable, o su situación jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno Nacional le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre  la  materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

La   Sala   se   permite   indicar  que,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en el numeral 2º del  artículo  189  de  la Constitución Política, le compete al Gobierno en cabeza  del  señor  Presidente  de  la República como supremo director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder la extradición,  quien  a  su vez es el encargado de determinar las consecuencias derivadas de su  eventual incumplimiento.   

Comuníquese  por  Secretaría   de   la   Sala   esta  determinación  al  requerido  JAVIER ORLANDO ÁLVAREZ JARAMILLO, a su  defensora,  a  la  Procuraduría Segunda Delegada para la Casación Penal y a la  Fiscalía General de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y de Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA   DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ                      GUSTAVO  ENRIQUE MALO  FERNÁNDEZ                        

                         

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                     JAVIER       ZAPATA       ORTÍZ           

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Se  siguen  las  pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan la  petición     de     extradición     acaecieron     en    vigencia    de    esa  normatividad.   

2 Folio  30 de la carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folios 186 y ss de la carpeta anexa.   

4 Cfr.  Conceptos  del  8  de  junio  de  2005, Rad. No. 23293; mayo 3 de 2007, Rad. No.  26756;  octubre  4  de  2009,  Rad. No. 31825; septiembre 30 de 2009, Rads. Nos.  32226 y 32228.   

5 Cfr.  Conceptos  del  11 de febrero de 2004, Rad. No. 20292; 23 de enero de 2008, Rad.  27378;  28  de  octubre  de  2009,  Rad. 31932; noviembre 4 de 2009, Rad. 32085;  noviembre 8 de 2009, Rad. 31818.   

6 Cfr.  Folio 224 y ss de la carpeta anexa.     

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