41230(10-12-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado acta No. 417.  

Bogotá,  D.C.,  diez   (10)   de   diciembre   de   dos   mil  trece  (2013).   

V    I   S   T   O  S   

Se pronuncia la Sala sobre las peticiones de  pruebas    presentadas    por    el   defensor   del   accionante   JORGE  ENRIQUE  LANCHEROS DELGADILLO y por  el  defensor  público  de  los  no  accionantes  Orlando de Jesús Anaya Dede e  Ingrid  del  Carmen  Ospino  Aragón, en trámite  de  la  acción  de  revisión  instaurada  contra la sentencia dictada 5 de noviembre  de  2008  por el Tribunal Superior de Bogotá que confirmó, modificó y revocó  el  fallo  que  profirió  el  30  de abril de 2008 el Juzgado Tercero Penal del  Circuito    de   descongestión   de   esta   ciudad.   

ANTECEDENTES  DEL  CASO  

La  Fiscalía  201  Seccional  de  Bogotá  adelantó  una  investigación penal en la que fueron acusados, el 24 de octubre  de  2003,  Orlando  de  Jesús Anaya Dede    e    Ingrid   del   Carmen   Ospino  Aragón,   como   autores   de   cohecho   impropio;  Hugo  Puentes y JORGE  ENRIQUE LANCHEROS DELGADILLO por la  autoría  de  cohecho  por  dar  u ofrecer; y, William  Jaimes   Ávila   por   destrucción,   supresión  y  ocultamiento de documento privado y favorecimiento.   

El fallo fue proferido por el Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  de  descongestión  de  Bogotá  el  30  de abril de 2008,  condenando  a  Orlando  de  Jesús  Anaya Dede como autor de cohecho impropio; a  Ingrid  del  Carmen  Ospino  Aragón  como  cómplice  de  cohecho  impropio;  a  JORGE   ENRIQUE   LANCHEROS  DELEGADILLO  como  autor  de  cohecho  por  dar  u ofrecer; y, a William Jaimes  Ávila  como  autor  de  destrucción,  supresión  y  ocultamiento de documento  privado.   

La sentencia fue recurrida en apelación y el  5  de  noviembre de 2008 el Tribunal Superior de Bogotá modificó reduciéndole  la  pena  a Ingrid del Carmen Ospino Aragón; absolvió a William Jaimes Ávila;  y, revocó la condena al pago de perjuicios.   

Contra  la sentencia de segunda instancia el  defensor  de  Orlando  de  Jesús  Anaya  Dede, Ingrid del Carmen Ospino Aragón  y  JORGE  ENRIQUE  LANCHEROS  DELEGADILLO,  interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación,  empero la  demanda  fue  inadmitida  por esta Sala el 3 de diciembre de 2009. La sentencia,  en consecuencia, quedó ejecutoriada.   

Ahora,   como   apoderado   especial   de  JORGE   ENRIQUE   LANCHEROS  DELEGADILLO,  el  abogado  Luis Gustavo Moreno Rivera  ha instaurado una acción de revisión contra el fallo  de  segunda  instancia dictado por el Tribunal Superior de Bogotá, al amparo de  la  causal  prevista  en el numeral 2° del artículo 220 de la Ley 600 de 2000,  con  fundamento  en  que los hechos se desarrollaron entre el 24 de septiembre y  el  14 de diciembre de 1998 y la resolución de acusación quedó en firme el 26  de  mayo  de  2005. En consecuencia, tratándose del delito de cohecho por dar u  ofrecer  imputado  a  LANCHEROS DELGADILLO,  conducta  que  se  sancionaba  en  vigencia del artículo 143 del  Decreto  Ley  100  de  1980  con  pena  de  prisión de 3 a 6 años –al igual que en el artículo 407 de la  Ley     599     de     2000     en     su     redacción    original–  en  el  peor de los casos la acción  penal  prescribió el 14 de diciembre de 2004, es decir, desde antes de alcanzar  ejecutoria el llamamiento a juicio.   

Por  reunir  las  formalidades  legales,  la  Corte,  mediante  auto  del  19  de junio de 2013, declaró ajustada a la ley la  mencionada  demanda  y  se  ordenó a la Coordinación del Archivo Central de la  Dirección  Ejecutiva  Seccional  de  Administración  Judicial con sede en esta  ciudad,  que  remitiera  el  expediente  correspondiente  al  proceso  objeto de  revisión.   

El 12 de septiembre de 2013, se dio traslado  a  los  sujetos  procesales  por  el  término  de  quince  (15)  días para que  solicitaran las pruebas que estimaran conducentes.   

Dentro del término legal, se presentaron las  siguientes peticiones:   

1.  El defensor de  JORGE   ENRIQUE   LANCHEROS  DELEGADILLO,  pidió  que se decretaran y se tuvieran como pruebas (i)   la   resolución   de   acusación  proferida   en  primera  instancia  el  23  de  octubre  de  2003;  (ii)  la  constancia  de ejecutoria de la  resolución    de    acusación;   (iii)  la providencia emitida en segunda instancia el 26 de mayo de 2005,  confirmando      el      llamamiento      a      juicio;     y,     (iv)  que  se oficiara a la Procuraduría  General  de  la  Nación,  para  que  certificara  que su defendido LANCHEROS  DELEGADILLO, al momento de los  hechos  “…no  era  servidor público, ni ejercía  ninguna  función  pública.”,  ello  con  el fin de  acreditar  que  el  sentenciado actuó como particular y no podría aplicársele  el  incremento  del  término  prescriptivo  que  consagra  el  artículo 83 del  Código Penal.   

2. Por su parte, el  defensor  público  designado para representar judicialmente a Orlando de Jesús  Anaya  Dede  e  Ingrid  del  Carmen  Ospino  Aragón  ha  solicitado de la Corte  “tener  en  cuenta”  la  resolución  de  acusación  y  la  sentencia,  proferida ésta cuando se había  excedido  el  límite  temporal  que  impedía,  por  ministerio  de  la ley, su  emisión.   

La  Procuradora  Delegada  para la Casación  Penal   consideró   que   no   era  necesaria  la  solicitud  de  práctica  de  pruebas.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

El  fundamento  de  la  causal  de revisión  invocada,  lo  constituye  haberse dictado sentencia condenatoria en proceso que  no   podía   iniciarse   o   proseguirse   por   prescripción  de  la  acción  penal.   

Por  lo  tanto,  conforme lo ha reiterado la  jurisprudencia   de  esta  Corte,  sin  perjuicio  del  deber  de  reseñar  las  evidencias  que  se aportan con la demanda para acreditar los hechos básicos de  la  petición,  la  demostración  de  esa  específica  causal  no  implica  la  elaboración   de  juicios  críticos  acerca  de  lo  declarado  en  los  fallos,  con  los  que  se  cuestionen en esta sede aspectos  inherentes  a la adecuación típica, la forma de culpabilidad o participación,  las  circunstancias  del  hecho o cualquier otro elemento que pudiese incidir en  la  punibilidad  de  la  conducta.  La  discusión  que se propone debe tener un  fundamento   objetivo   que  permita  comprender  el  problema  jurídico  y  su  alcance.   

El demandante reclama que se deje sin efecto  la    condena    proferida    contra   JORGE        ENRIQUE        LANCHEROS        DELGADILLO,   en  las  sentencias  de  primera  y  segunda  instancias y, en consecuencia, que se decrete  la    cesación    de    procedimiento   por   prescripción   de   la   acción  penal.   

Frente  a  esa perspectiva, las pretensiones  probatorias       deben       dirigirse       a      demostrar      (i)  que  se  ha  proferido una sentencia  condenatoria;  (ii) que esa  decisión         se         encuentra         ejecutoriada;        (iii)   que  se  dictó  resolución  de  acusación    contra    JORGE   ENRIQUE   LANCHEROS  DELGADILLO  por  la  autoría  de  cohecho  por  dar u  ofrecer;   (iv)   que  la  resolución  de  acusación  quedó  ejecutoriada  cuando la instrucción había  superado  el  tiempo  máximo  de  la pena privativa de la libertad fijada en la  ley;  y, en consecuencia, (v)  que  cuando  se dictó la sentencia de primera instancia la acción penal estaba  prescrita.   

Entonces, el análisis sobre la procedencia,  pertinencia  y  conducencia  de  las  pruebas solicitadas por los defensores, se  hará  teniendo  en  cuenta  la  utilidad del objeto de prueba, para establecer,  mediante  la constatación objetiva de las piezas procesales pertinentes, que al  momento  de  quedar en firme la resolución de acusación, es decir, el día que  el  funcionario  suscribió la resolución de segunda instancia que confirmó la  convocatoria a juicio, ya había prescrito la acción.   

En  atención  a las anteriores premisas, la  Sala  no  accederá  a  las  solicitudes  probatorias  presentadas,  porque  las  relacionadas  por  el  apoderado especial de LANCHEROS  DELGADILLO  en  los  tres primeros numerales y las que  reclama  el  defensor  público  de  Orlando  de  Jesús Anaya Dede e Ingrid del  Carmen  Ospino  Aragón,  se  encuentran  en  el  expediente y se refieren a los  aspectos  con  los  que  se  acreditaron  los  hechos  básicos de la acción de  revisión.   

En  síntesis, obran en el proceso objeto de  revisión,   cuyo   original  fue  enviado  a  la  Sala  de  Casación  Penal  y  perfectamente se pueden consultar en la debida oportunidad.   

Asimismo,  se  negará  por  impertinente,  inconducente  e  inútil,  la  prueba  pedida  por  el  defensor de JORGE  ENRIQUE  LANCHEROS  DELGADILLO, con  la  que  busca  oficiar  a  la  Procuraduría  General  de  la  Nación para que  certifique   que   su  asistido,  al  momento  de  los  hechos,  “…no   era   servidor   público,  ni  ejercía  ninguna  función  pública”.   

En relación con esta última pretensión, lo  primero  que debe señalar la Sala es que la Procuraduría General de la Nación  no  lleva  el  registro  de las personas que se han desempeñado como servidores  públicos  o  ejercido funciones públicas; esa entidad solo tiene la reseña de  quiénes  han  sido  sancionados penal o disciplinariamente. Además, el rechazo  de  la  condición  de  servidor  público,  conforme  lo propone el defensor de  LANCHEROS    DELGADILLO,  constituye  una negación indefinida que no requiere prueba. Y, por último, una  certificación  en  ese  sentido  sólo se justificaría si al sentenciado se le  hubiera  vinculado  al  proceso  siendo  servidor público o tal calidad hubiese  sido objeto de discusión.   

Con  todo,  es  claro  que  siempre  se hizo  alusión    a    la   actividad   particular   desempeñada   por   JORGE  ENRIQUE  LANCHEROS  DELGADILLO como  asesor  en  transportes,  condición  en la que se le atribuyó haberle ofrecido  dinero a un funcionario público.   

En  mérito  de lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   

R E S U E L V E  

NO  ACCEDER  a  la  práctica   de   las   pruebas   solicitadas  por  el  defensor  del  accionante  JORGE   ENRIQUE   LANCHEROS   DELGADILLO  y por el defensor público de los no accionantes Orlando de Jesús  Anaya Dede e Ingrid del Carmen Ospino Aragón.   

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          PAULA CADAVID LONDOÑO   

        Magistrado                                                                         Conjuez   

FERNANDO  A.  CASTRO  CABALLERO                              EUGENIO     FERNÁNDEZ  CARLIER   

Magistrado                                                                                     Magistrado   

WILLIAM   MONROY   VICTORIA                                          EYDER PATIÑO CABRERA   

              Conjuez                                                                             Magistrado   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

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