41080(17-04-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado    Acta    No.   113_   

Bogotá, D. C.,  abril diecisiete (17) de  dos mil trece (2013)   

VISTOS:  

De  plano  resuelve  la  Corte el impedimento  manifestado  por  el  doctor  Juan  Carlos Diettes Luna, Magistrado del Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  el  cual  fue  inadmitido  por  los  restantes pares  integrantes  de  la  Sala de Decisión Penal que aquel compone, para conocer del  recurso  de  apelación  formulado  contra  la  sentencia que absolvió a Martha  Cecilia    Chacón    Monsalve   por   el   delito   de   abuso   de   confianza  calificado.   

ANTECEDENTES:  

1.   El  8 de  febrero  de  2013,  en  el  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Depuración de  Bucaramanga,  se  profirió  sentencia  absolutoria  a  favor  de Martha Cecilia  Chacón Monsalve por el delito de abuso de confianza calificado.   

2.  Impugnada  la  sentencia  por el apoderado de la parte civil, el asunto le correspondió en  reparto  a  la Sala del Tribunal Superior de Bucaramanga compuesta, entre otros,  por  el  doctor  Juan  Carlos Diettes Luna, quien manifiesta estar impedido para  conocer  de tal apelación, al considerar que en él concurre la causal prevista  en el numeral 1º del artículo 99 de la Ley 600 de 2000.   

Específicamente señala que su esposa Gloria  María  Villarreal Ramírez, en su condición de Fiscal Delegada ante los Jueces  Penales  del  Circuito  de  Bucaramanga,  intervino en una de las sesiones de la  audiencia  pública  desarrollada  dentro  de  la  causa  seguida  contra Martha  Cecilia  Chacón  Monsalve  por  el  delito  de  abuso  de confianza calificado,  oportunidad  en  la  que interrogó a un testigo acerca del monto de lo retenido  por  la  citada,  los  abonos que ésta realizó, si la misma aceptó que había  retenido  dinero  y  si  se levantaron actas de las reuniones con la sociedad de  economía mixta afectada.   

5.    Los  restantes  integrantes  de  la Sala conformada por el doctor Juan Carlos Diettes  Luna,  en  auto del 3 de abril de 2013, no admitieron el impedimento, por cuanto  adujeron  que  de  lo  señalado  por  el  citado,  no  se  deduce que su esposa  “tenga alguna expectativa manifiesta por la posible  utilidad  o  menoscabo  que  la  solución del asunto acarrearía”.  Además,  que  aquella  no comprometió su criterio intelectual o  moral,   como  quiera  que  no  fue  la  encargada  de  presentar  los  alegatos  conclusivos en la audiencia pública.   

6.  La Sala del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  que  no  aceptó el impedimento, dispuso la  remisión   de   lo   actuado   a   la   Corte  Suprema  de  Justicia  para  que  decida.   

CONSIDERACIONES:  

1.    De  conformidad  con  lo preceptuado en el artículo 103 de la Ley 600 de 2000, a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia le compete resolver  sobre  el  impedimento  manifestado  y  no  aceptado  al Magistrado del Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  doctor  Juan  Carlos  Diettes Luna, para conocer del  recurso  de apelación presentado contra la sentencia proferida, el 8 de febrero  de  2013,  por  el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Depuración de la misma  ciudad,  por  cuyo  medio  se  absolvió  a  Martha Cecilia Chacón Monsalve del  delito de abuso de confianza calificado.   

2.    Las  instituciones   de   los   impedimentos   y   las  recusaciones  están  fijadas  constitucional  y legalmente con el propósito de preservar y amparar el derecho  a  ser juzgado por funcionarios imparciales, postulado que alcanza la categoría  de  fundamental  al  estar inscrito en el elenco de garantías contenidas en los  artículos  10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y 14.1 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

3.  El derecho  a  un  tribunal  imparcial  derivado  del  artículo  209  de  la  Constitución  Política,  en  cuanto  la  función  pública  de  administrar justicia así lo  reclama,  se  ha concebido como esencial del debido proceso, por cuanto frente a  la  presencia  de  partes parciales, se exige un tercero imparcial, principio de  alcance    general,    pues    tiene   aplicación   en   todos   los   sistemas  procesales1.   

4.  Para  asegurar  aquel  principio,  se  han  instituido  los  mecanismos  del  impedimento  y  la  recusación,  en razón de los cuales el funcionario judicial debe separarse del  conocimiento  de  aquellos  casos  en  donde por entrar en conflicto sus propios  intereses  o haber conocido el fondo del asunto, se desdibuja el fin de la recta  administración de justicia.   

5.   En  esa  medida,  la  finalidad  de  los  impedimentos  y las recusaciones es garantizar,  tanto  a los asociados en general, como en especial a quienes están legitimados  para  actuar  en un determinado asunto, que el funcionario llamado a resolver el  conflicto  jurídico  sea  ajeno a cualquier interés distinto al de administrar  recta  justicia,  de  manera  que  su  imparcialidad  y  ponderación  no estén  alterados por circunstancias externas al proceso.   

6.    Cabe  advertir  que  en  esta materia rige el principio de taxatividad, según el cual  sólo  constituye motivo de excusa o de recusación, aquel que de manera expresa  esté  señalado  en  la ley, por tanto, a los jueces les está vedado separarse  por  su  propia  voluntad  de sus funciones jurisdiccionales, mientras que a los  sujetos  procesales  no les está permitido escoger a su arbitrio la persona del  juez,  de  modo  que  las  causas que dan lugar a separar del conocimiento de un  determinado  asunto a un funcionario judicial, no pueden deducirse por similitud  ni  ser  objeto  de  interpretaciones subjetivas, en tanto se trata de reglas de  garantía  en  punto de la independencia judicial y de vigencia del principio de  imparcialidad del juez.   

7.  Así mismo,  la  manifestación  de  impedimento por el funcionario judicial debe ser un acto  unilateral,   voluntario,  oficioso  y  obligatorio,  ante  la  concurrencia  de  cualquiera  de  las  causales que de modo taxativo contempla la ley instrumental  penal,   con   el   propósito   de   inhibirse   de   conocer   un  específico  proceso.   

8.  Es preciso  tener  en  cuenta  que  la  manifestación de impedimento debe estar sometida al  postulado  de  la  buena  fe,  el  cual  ha  de  guiar  los actos de los sujetos  procesales  y  del  funcionario  judicial,  a  fin de evitar que el instituto en  mención  sea  utilizado  para  entrabar  o  dilatar el curso normal del proceso  penal,  ya  por  los que intervienen en él o por quien está obligado a decidir  la controversia jurídica.   

9.    La  causal  de  impedimento  invocada  por  el  Magistrado  del Tribunal Superior de  Bucaramanga,  doctor  Juan Carlos Diettes Luna, está prevista en el numeral 1º  del    artículo   99   de   la   Ley   600   de   2000,   en   los   siguientes  términos:   

“Que el funcionario judicial, su cónyuge  o     compañero    permanente…    tenga    interés    en    la    actuación  procesal”.   

10.  Frente a  dicha  causal y resolviendo un caso que recoge un supuesto de hecho semejante al  que aquí se analiza, la Corporación sostuvo:   

“Acerca       del       «interés en  el  proceso»,  en  que se  fundamenta   la   anterior   preceptiva,   la   Corte  reiteradamente   ha   señalado   que   «es  aquella expectativa manifiesta por  la  posible  utilidad o menoscabo, no sólo de índole patrimonial sino también  intelectual  o  moral,  que  la  solución  del  asunto en una forma determinada  acarrearía  al  funcionario  judicial  o  a  sus parientes cercanos, y que, por  aparecer  respaldada en serios elementos de juicio, compromete la ponderación e  imparcialidad    del   juzgador,   tornando   imperiosa   su   separación   del  proceso.”2   

De suerte que en el presente caso la esposa  del  Magistrado…  en  su  condición    de    representante   de   Ministerio  Público,   se   ha  notificado  de  las  diferentes  providencias    proferidas   en   este   asunto   por   el   Juez   Tercero   de  Ejecución     de     Penas     y     Medidas  de  Seguridad  de  Cali  en la fase del cumplimiento de la  sentencia,   frente  a  las  cuales  ha  guardado  silencio  pues,  incluso,  en  relación  con la decisión  objeto       de       censura,      asumió  una  actitud     pasiva    en    cuanto    que     en     el     término     de     traslado     para     los     no     recurrentes  no  se  pronunció acerca de  las     razones    esgrimidas    por…   para   conseguir   su  revocatoria  de  la  decisión que le es adversa.   

Esa   postura  procesal  no  contiene  la  asunción    de    un   enfoque   jurídico  en  ejercicio  de  sus  funciones oficiales que objetivamente  revele  que  posee interés  que  mortifique  el  recto  juicio  del magistrado que se declara impedido o que  envilezca   el   ejercicio   dialéctico   anejo  al  análisis    de    los   aspectos   fáctico-jurídicos  que  como  funcionario  judicial  debe  enfrentar  en  el  asunto  sometido  a  su              consideración.   

En oportunidad anterior la Sala    se   ocupó   de   un   impedimento  fundamentado  en  idéntica causal, contemplada en el  numeral  1º del artículo  56  de la Ley 906 de 2004, manifestado por el mismo magistrado, considerando los  siguientes  aspectos  que,  en  este  caso, debieron  servirle de guía.   

«2.2. Por interés, la jurisprudencia de la  Corte  ha  entendido  toda  expectativa  manifiesta  de  contenido patrimonial o  moral,  derivada  del  eventual provecho o menoscabo que la solución del asunto  pueda   reportar  para  el  funcionario  judicial,  o  sus  parientes  cercanos,  siempre  que  sea  actual,  cierta  y  concreta,  y  referida  a  los  resultados  de  la  actuación  de la cual el funcionario debe  conocer3.   

2.3.  Sobre  la  forma  de alegación de la  causal,  la  Corte  ha  dicho que quien la manifiesta, debe indicar con claridad  quién  es  la persona interesada, qué clase de interés tiene en el sentido de  la  decisión  o  en  los  resultados  del juicio, y por qué el interés que se  plantea  para  justificar  la  causal  de  inhibición  podría poner en duda la  imparcialidad  del  funcionario  encargado  de  resolver  el  asunto4.   

2.4. En el caso analizado, el Magistrado que  se  declara impedido aduce como fundamento para hacerlo la causal prevista en el  numeral  primero  del  artículo  en  mención, argumentando que «la doctora…  quién  actúa  como  procuradora  judicial  con interés en este proceso, es mi  cónyuge».   

2.5.  No  obstante  la  parquedad  de  la  fundamentación,  la  Corte entiende, por la invocación que hace el funcionario  de  la  condición de representante del Ministerio Público de su esposa, que el  interés  que  plantea es de contenido moral, y que éste se deriva del hecho de  ser  ella  parte  en  el  proceso. Pero esta clase de interés, en los términos  abstractos  en  que  se  expone,  no  es el que la norma ha erigido en causal de  inhibición.   

2.6. El interés  que  impone  la  separación  del  proceso,  debe  provenir  de  una expectativa  concreta,  cierta  y  actual,  no  de  situaciones  indefinidas,  dudosas  o  ya  superadas.  Para  la  hipótesis  que  se  plantea,  el  que  deriva de posturas  asumidas  por  la  parte  en  el  proceso  donde  actúa,  sobre forma como debe  resolverse  el  asunto,  o como debe definirse un determinado aspecto del mismo,  actitud  que  no  se  advierte  en  la  actividad  procesal  adelantada  por  la  representante del Ministerio Público.   

2.7. La razón es sencilla. La revisión de  la  actuación permite establecer que la doctora… aunque ostenta la condición  de  representante del Ministerio Público en el proceso, no intervino en ninguna  de  las  audiencias realizadas en el curso de la actuación, y por tanto, que no  ha  fijado  posturas  con  las cuales pueda estar intelectualmente comprometida,  que   deban  ser  analizadas  directa  o  indirectamente  por  su  cónyuge,  en  condición de Magistrado».   

De  este modo, es evidente que las razones  expuestas    por    el    Magistrado…  para  separarse  del conocimiento de  este  asunto,  no comportan un interés particular de  su  esposa  que afecte los principios de equidad e imparcialidad en el ejercicio  de  la  altísima misión  de  administrar  justicia,  por  lo que la Sala no lo  separará      del      conocimiento  que  como  juez  de segundo grado le  compete.”5  (subrayas   fuera   de  texto)   

11.  Frente al  caso  de la especie, es evidente que se presenta una situación similar a la que  se  viene  de  recordar, por cuanto la cónyuge del Magistrado que manifiesta el  impedimento,  como lo señalan los restantes integrantes de la Sala del Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  al intervenir en una de las sesiones de la audiencia  pública,   no   comprometió   su  criterio  intelectual  o  moral  acerca  del  sub  judice,  en  tanto que  solamente  interrogó a un testigo, de manera que a partir de tal participación  no  es  posible  afirmar  que  surgió  en  ella  un  interés  en los términos  consagrados  en el numeral 1º del artículo 99 de la Ley 600 de 2000 y conforme  lo ha interpretado la Corte.   

12.    Ahora,  si  para predicar interés frente a la actuación procesal, es necesario  que  en  el  pariente  del  funcionario judicial encargado de conocer el asunto,  concurra  una expectativa concreta, cierta y actual relacionada con el resultado  del  mismo  en  razón de la postura asumida en el proceso, más remota se torna  la  configuración  de  la  causal  aludida  por  el  Magistrado  que dice estar  impedido,  en  tanto,  como  ya  se  dejó  plasmado,  ningún criterio fijó su  cónyuge.   

13.   Interpretar  a  partir  de  la  formulación de algunas preguntas dirigidas a un  testigo,  que  ello consolida una postura “jurídica”, es superlativizar sin  fundamento  un  espacio  que  simplemente  se  erige en el proceso penal para la  constatación de unos hechos.   

14.  Así las  cosas,  no  se  aceptará  el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado del  Tribunal Superior de Bucaramanga, doctor Juan Carlos Diettes Luna.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.   DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por el doctor Juan Carlos Diettes Luna,  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de Bucaramanga, para conocer del recurso de  apelación  formulado  contra  la  sentencia proferida, el 8 de febrero de 2013,  por  el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Depuración de la misma ciudad,  mediante  la  cual se absolvió a Martha Cecilia Chacon Monsalve por la conducta  punible de abuso de confianza calificado.   

2.  DEVOLVER INMEDIATAMENTE  las  diligencias al Tribunal de origen, en orden a que resuelva la  impugnación mencionada.   

3.  ADVERTIR  que  contra la presente determinación no procede ningún recurso.   

Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ             GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                  JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Corte  Suprema de Justicia,  Sala  de  Casación Penal, decisiones del 23    de    marzo    y    8  de  noviembre de 2000, 7 de mayo de 2002, 18 de febrero de 2004,  16   de   marzo   de   2005,   30   de   noviembre  de  2006,  radicaciones    números   14536,              14078,            19300,            21921,            23374        y        26453,   respectivamente,  entre otras.   

2  “C.   S.   de   J.,   auto   de  17  de  junio  de  1998,    [radicación   No.   14104,]   M   .P.   Dr.   Fernando   Arboleda  Ripoll.”   

3  “Confrontar  radicados  14104  del  17  de junio de 1998, 15100 del 21 de enero de 2003, 23542 del 20 de  abril de 2005 y 26667 del 24 de enero de 2007, entre otros.”   

4  “Confrontar  radicado  22406 del 2 de junio de 2004.”   

5  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto del 24 de julio de 2008, radicación No. 30188.     

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