41007(29-05-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 169  

Bogotá, D.C., veintinueve (29) de mayo de dos  mil trece (2013)   

ASUNTO  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la viabilidad  formal  de la demanda sustento del recurso de casación discrecional interpuesto  por  el  defensor de Carlos Felipe Forero Carreño y el apoderado de Cooveracruz  Ltda.,  tercero  civilmente  responsable,  contra  la sentencia proferida por el  Tribunal  Superior  de Cundinamarca el 22 de noviembre de 2012, confirmatoria de  la  emitida  por  el Juzgado Penal del Circuito de Fusagasugá el 6 de agosto de  2012,  mediante la cual se condenó al procesado a la pena principal de 36 meses  de  prisión  y  multa  de  40  s.m.l.m.,   como  responsable del delito de  homicidio culposo en concurso.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

Pasadas las cinco de la mañana del 5 de enero  de  2003,   aproximadamente en el kilómetro 60 de la Vía Panamericana que  comunica  a  la  ciudad  de  Bogotá  con  Melgar,  en  el  sector  de Chinauta,  colisionaron  el  bus  de placa TGM 362 afiliado a la empresa Cooveracruz Ltda.,  conducido  por  Carlos  Felipe Forero Carreño y el vehículo Mazda 323 manejado  por  Jaime Ortiz López que se dirigía a Girardot, produciéndose en el acto el  deceso  de los hermanos Eliu y Enrique Hernández López, ocupantes del pequeño  carro.   

A  la  incipiente  investigación  por  estos  hechos  instada a través del informe de la Policía de Carreteras, fue aportado  el     informe    y    croquis    del    accidente1,    disponiéndose    formal  apertura  instructiva  por parte del Fiscal de la URI de Fusagasugá en la misma  fecha2,  siendo  entonces  escuchado  el  testimonio  de Johan René Salas  Torres3  y  la  indagatoria  de  Carlos  Felipe Forero Carreño4 y Alberto Ortiz  López5.   

Aportado  album  fotográfico  del  lugar del  accidente      por      parte      del     C.T.I.6,    los    protocolos    de  necropsia7,   los   testimonios  de  Javier  Mutis8  y  Jorge  Cabarca9  y  dictamen  pericial   de   un   experto   físico   forense   de  la  Fiscalía10,   admitida  parte  civil  en representación de los familiares de las víctimas y vinculados  como  tercero  civil  responsable  la  empresa  Cooveracruz  Ltda.  y llamado en  garantía  Seguros  Liberty  S.A.,   una vez clausurada la investigación y  después  de algunas vicisitudes procesales, el 11 de junio de 2008 la Fiscalía  Sexta  Seccional  de  Fusagasugá  profirió resolución acusatoria en contra de  Forero  Carreño  por  el delito de homicidio culposo, a la vez que precluyó lo  actuado  en  favor  de  Ortiz  López,  en  decisión  ratificada por la segunda  instancia el 18 de diciembre del mismo año.   

Rituada  la  fase del juicio se emitieron las  sentencias   de  primera  y  segunda  instancia  en  los  términos  previamente  glosados.   

DEMANDAS  

1. A nombre de Carlos Felipe Forero Carreño,  bajo      el     enunciado     de     “casación  excepcional”  dos  son  los  reparos  que formula su  defensor.   

El     primero    acusa    “falta  de  aplicación” de una norma  del  “bloque  de  constitucionalidad”,  esto  es el art. 292 de la Ley 906 de 2004, que por favorabilidad  entiende  debe  admitirse  reguladora  del caso y de acuerdo con la cual una vez  interrumpida  la  prescripción,  que  en este caso lo sería frente a un delito  con  una  sanción  máxima  de  6 años, durante la fase del juicio dicho lapso  correría   por  tres  años  a  partir  de  la  ejecutoria  de  la  resolución  acusatoria,  luego  entonces  la acción penal habría prescrito el pasado 22 de  diciembre  de  2012,  razón  suficiente  para  solicitar se case la sentencia y  decrete la prescripción demandada.   

El   segundo   ataque   aduce  “interpretación   errónea”  de  una  norma         del         “bloque         de  constitucionalidad”,   bajo  el  entendido  que  la  sentencia   adujo   la   teoría   de   la   imputación  objetiva  “enraizada      en     la     conducta     humana     socialmente  relevante”  para  inferir  la  responsabilidad de su  asistido,  pero  en  forma  errada se elevaron a conductas punibles “dos        normas        de       carácter       administrativo  contenidas”  en  el  Código  Nacional de Tránsito,  pese  a  entender que es insuficiente sostener la falta al deber de cuidado, sin  determinar  que el riesgo era imputable a la misma, cuando desde su margen es lo  cierto  que su conducta “jamás fue la que elevó el  riesgo  que  hizo  posible  el resultado”, argumentos  con   base   en   los   cuales   reclama   se   case  el  fallo  y  absuelva  al  procesado.   

2.  Por  su  parte,  el  representante  de la  empresa  Cooveracruz  Ltda.,  dice  acudir  a  la casación en orden a demostrar  violación  indirecta  de la ley sustancial derivada de error de hecho por falso  raciocinio,   por   no   aplicar  el  juzgador  “el  principio imperativo de la apreciación conjunta de la prueba”.   

Para demostrar el reparo así concebido, alude  a  la  diversa  prueba  allegada  que  desde  su postura valorativa no conduce a  demostrar  la  responsabilidad  del  conductor de la buseta, ejercicio a través  del  cual concluye en solicitar se case la sentencia y absuelva de todo cargo al  imputado.   

CONSIDERACIONES  

1. Advertido que el delito de doble homicidio  culposo  por el cual se condenó a Carlos Felipe Forero Carreño (art.109 C.P.),  comporta  una  sanción  máxima  de  seis  (6)  años  de  prisión  y  que  el  ordenamiento  procesal  aplicable  en este caso, dado que los hechos datan del 5  de  enero  de 2003 es el regulado por la Ley 600 de 2000,  es manifiesto el  imperativo  que por virtud del artículo 205-3, se imponía a los demandantes de  incoar  la  impugnación extraordinaria en su especialidad de discrecional, bajo  el  cumplimiento  de  los  requisitos  que doctrina en esta materia a través de  más  de  tres lustros fijó la Corte para acudir ante esta sede en casación en  dichas condiciones.   

2.  Con  base  en  dichos  parámetros,  asaz  reiterados,   se   sabe   que  la  impugnación  extraordinaria  en  su  índole  excepcional  o  discrecional,  cuyo  carácter creyó el actor actualizar con la  escueta  alusión  a  la misma, exige  cumplir con el deber de anticipar la  exposición  de  aquellos  fundamentos en que sustenta la viabilidad del recurso  en  dicha  modalidad,  esto  es,  anotar  en  forma  sintética,  pero precisa y  concreta,  a  cuál  de las dos alternativas posibilidades se acoge, si tiene la  impugnación  fundamento  en  la necesidad de encontrar por parte de la Corte un  pronunciamiento  con  miras  al desarrollo de la jurisprudencia, o el propósito  de procurar la garantía de derechos fundamentales conculcados.   

3. A este respecto ninguna concreción hizo el  defensor  de  Forero  Carreño más allá de la denominación dada a la demanda,  en  tanto que el apoderado del tercero civil ni siquiera esto, sin que a través  de  la  indulgencia  de  la  Sala  en  procurar  observar  por  su  contenido la  satisfacción  de  estas  destacadas  exigencias  logren salir bien librados los  libelos aducidos en estos casos.   

4.  Los  dos reproches propuestos a nombre de  Forero  Carreño emplean la genérica fórmula de  pretendidos quebrantos a  normas  del  “bloque  de  constitucionalidad”,  en una ambiciosa postura que  según  se sabe comprendería aquel plexo de principios anejos a la propia Carta  Política  y de derecho internacional pese a que el propio actor los restringe a  quebrantos de orden aparentemente legal.   

El  primero  acusa falta de aplicación de un  precepto   de  la  Ley  906  de  2004,  con  la  simple  manifestación  de  ser  “favorable”   a   los  intereses  defendidos,  como si esa transmutación normativa, pese a las propias  cortapisas   de  sólo  reputarse  aplicable  a  hechos  sujetos  a  ella  fuera  suficiente,  con  mayor  desaprobación  cuando  profusa doctrina de la Corte ha  rechazado  que  un  instituto  como el de la prescripción del art. 292 de dicha  Ley,  previsto dentro de los supuestos del sistema acusatorio por ella regulado,  pueda  en  caso alguno ser aplicado bajo los parámetros de asuntos rituados por  la        Ley        600        de        200011.   

El segundo reparo afirma bajo el mismo confuso  enunciado  “interpretación errónea”,  se  entiende  dentro  de  los  linderos  de  la  vía  directa de  quebranto,  pero acá la generalidad aumenta, toda vez que se opone radicalmente  a  la  responsabilidad  del procesado, pero bajo el entendido que la tesis de la  imputación  objetiva no alcanza a tener una sólida construcción dogmática en  la  sentencia  impugnada,  como  si  esa  supuesta  afiliación desarticulara el  juicio   de   responsabilidad   culposa   declarada,   menos   aun   cuando   la  contraposición  expuesta  desfasa  el plano teórico o simplemente jurídico al  entronizar  abierta discrepancia con la valoración fáctica y de acuerdo con la  cual  “jamás”  el  procesado  habría  sido  quien  al  invadir  el  carril  contrario elevó el riesgo y desencadenó así el accidente fatal.   

Así,      las      censuras      son  inadmisibles.   

5.  Ahora bien, a manera de impugnación  casacional  per  saltum,  esto  es  sin  haber  impugnado la decisión de primer  grado,  máxime  cuando el Tribunal ad quem la confirmó en su integridad, acude  el  apoderado  del  tercero  civilmente responsable ante la Corte, circunstancia  que  hace evidente su carencia de interés para recurrir y la medida de ello, la  inadmisibilidad del libelo.   

* * * * * *  

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

Inadmitir   las   demandas   de   casación  presentadas  por  el defensor de Carlos Felipe Forero Carreño y el apoderado de  la empresa Cooveracruz Ltda., como tercero civilmente responsable.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno   

Cópiese,   devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                     FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                    GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS     GUILLERMO     SALAZAR   OTERO                                           JAVIER    DE    JESÚS    ZAPATA  ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova  García   

Secretaria  

    

1  fl.20   

2  fl.26   

3  fl.27   

4  fl.36   

5  fl.98   

6  fl.116   

7  fls. 122 y 128   

8  fl.133   

9  fl.179   

10  fl.209   

11  39985/12; 38467/12; 38787/12, entre otros     

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