40571(19-06-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 189  

Bogotá,  D.C.,  diecinueve (19) de junio de  dos mil trece (2013).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación  a emitir concepto  sobre  la  solicitud del Gobierno de la República del Perú orientada a obtener  la  extradición  de  ARTURAS BALTRUSAITIS o BERNADEZ  CNASKAS       o       BERNARDAS      ZINIAUSKAS1.   

ANTECEDENTES  

Mediante Nota Verbal No. 5-8-M/116 del 21 de  mayo  de  2010,  la  Embajada  de la República del Perú impetró la detención  provisional  con  fines  de  extradición  de  ARTURAS  BALTRUSAITIS    o   BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS   ZINIAUSKAS,  natural  de  Lituania,  requerido para comparecer a juicio por el  delito  de  tráfico  de  drogas  ilícitas perpetrado en territorio peruano, de  acuerdo  con  la  acusación proferida el 1 de septiembre de 2008 por la Primera  Fiscalía Superior Especializada en Crimen Organizado.   

Con  fundamento  en  esa petición el Fiscal  General  de  la Nación decretó la captura de ARTURAS  BALTRUSAITIS    o   BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS   ZINIAUSKAS  a través de Resolución del 20 de agosto de 2010, la cual se hizo  efectiva  el  día 5 de diciembre de 2012 cuando fue aprehendido en la ciudad de  Bogotá,  por  funcionarios de la Policía Nacional. Con todo, en esa diligencia  se  identificó  como  ALEJANDRO  DARÍO  LÓPEZ MIER  titular de la cédula de ciudadanía No. 1.087.482.388  de Túquerres, Nariño.    

Por medio de la Nota Verbal No. 5-8-M/319 del  9  de  diciembre  de  2010, la Representación Diplomática de la República del  Perú   formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  mencionado  ciudadano.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  oficio  No.  DIAJI/GCE  No.  2906  del 12 de diciembre de 2012  dirigido  a  la Cartera de Justicia y de Derecho, conceptuó que la normatividad  aplicable  es  la  contenida  en  el  “Acuerdo  sobre  Extradición”, suscrito  en  Caracas  el  18  de  julio de 1911 y el “Acuerdo  entre  el  Gobierno  de la República de Colombia y el Gobierno de la República  del  Perú  modificatorio del Convenio Bolivariano de Extradición firmado el 18  de      julio      de     1911”     rubricado en Lima el 22 de octubre de 2004.   

Por  su  parte,  la  Jefe  de  la Oficina de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de Justicia y del Derecho, con oficio  OFI13-0001202-OAI-1100  del 23 de enero de 2013, remitió a esta Corporación la  solicitud de extradición con la documentación reunida.   

La  Sala,  en  decisión  del  28  de  enero  último,  asumió  el  conocimiento  de  la petición y requirió a ARTURAS    BALTRUSAITIS    o    BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS  la designación  de  apoderado,  siendo  nombrado  defensor  de confianza con quien se surtió el  traslado  previsto  en  el  artículo  500 de la Ley 906 de 2004. El 20 de marzo  siguiente,  la  Corporación  accedió parcialmente a la postulación probatoria  de  la  defensa  y,  por  último, surtió el traslado de 5 días para alegar de  conclusión.   

         Documentos aportados con el requerimiento   

(i)  Solicitud  de  extradición  activa del  ciudadano  lituano  ARTURAS  BALTRUSAITIS o BERNARDEZ  CNASKAS    o   BERNARDAS   ZINIAUSKAS   formulada  por  la  Sala Penal Nacional de la República del Perú a  efectos  de  someterlo  a  enjuiciamiento en tanto se le acusa de ser miembro de  una    organización    internacional   dedicada   al   tráfico   ilícito   de  estupefacientes2.   

(ii)  Copia  certificada  de la denuncia  fiscal  instaurada el 9 de mayo  de  2007  por la Primera Fiscalía Provincial Especializada en Tráfico Ilícito  de  Drogas  del  Callao  y  del  auto  de  apertura de instrucción y mandato de  detención  dictados  el  10 de mayo siguiente por la Corte Superior de Justicia  del   Callao3.   

(iii) Copia certificada de la manifestación  policial    y     declaración    instructiva4   junto   con   las   pruebas  acopiadas en relación con el solicitado.   

(iv) Copia certificada de la decisión de la  Segunda  Sala Penal de la Corte Superior de Justicia del Callao del 6 de febrero  de  2008,  por  cuyo  medio  reformó el mandato de detención por el mandato de  comparecencia5.   

(v)  Copia  certificada  de  la  acusación  sustancial  proferida  el  1  de  septiembre  de  2008  por la Primera Fiscalía  Superior  Especializada  en  Criminalidad Organizada6.   

(vi) Copia certificada de la decisión del 1  de  julio  de  2010  de  la  Sala  Penal  Nacional  por  cuyo  medio  revocó el  mandamiento   de   comparecencia   de   ARTURAS    BALTRUSAITIS    o    BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS  y, en su lugar,  profirió       mandato      de      detención7.   

         (vii)  Copia  certificada de la sentencia  proferida  por  la Sala Penal Nacional el 20 de octubre de 2009 mediante la cual  condenó  a  varias  personas  por  el  delito  de tráfico de estupefacientes y  reservó  el  juzgamiento  del  contumaz ARTURAS    BALTRUSAITIS    o    BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS  hasta  que  sea  habido   y   puesto   a   disposición   de  la  autoridad  judicial8.   

(viii)  Texto  de  las disposiciones legales  peruanas        aplicables       al       caso9.   

Alegatos de conclusión  

El    Ministerio    Público,  representado por el Procurador Segundo Delegado para la Casación  Penal,  realiza  un  recuento  de  la  actuación  adelantada y precisa cómo la  normatividad  aplicable,  según  lo conceptuado por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  es la contenida en el Acuerdo Bolivariano  sobre  Extradición  suscrito en Caracas el 18 de julio  de  1911 y el convenio modificatorio firmado entre las Repúblicas de Colombia y  Perú  el  22  de  octubre de 2004 e, igualmente, la Convención de las Naciones  Unidas   contra   el   Tráfico   Ilícito   de   Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas.    

A  continuación  aborda  el  estudio  de la  validez  formal  de  la documentación allegada, señalando que en virtud de los  convenios  suscritos  entre  los  gobiernos  de  Perú  y  Colombia, la misma no  requiere   de  autenticación  o  legalización;  sin  embargo,  fue  legalizada  mediante trámite diplomático.   

Sobre  la  identidad  del reclamado, reseña  cómo  la defensa adujo que el capturado no es el ciudadano lituano ARTURAS    BALTRUSAITIS    o    BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS    sino   el  connacional   ALEJANDRO  DARÍO   LÓPEZ   MIER.  No  obstante,  el  delegado  del  Ministerio  Público  considera  que  el  material  probatorio  decretado  por la Corte despeja cualquier duda al respecto, en tanto  el  cotejo  dactilar,  fotográfico  y  de sus datos personales demuestra que se  trata de la misma persona.    

El   presupuesto  de  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero  también se satisface, por cuanto el  artículo   VIII   del   Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición  sólo  exige, cuando se trate de persona  no  condenada,  copia  del  mandato  de  detención, el cual fue aportado por el  país requirente.   

Sobre  el principio de doble incriminación  destaca  cómo  los  hechos  atribuidos  al requerido en la República del Perú  también  son  punibles  en Colombia bajo el título de concierto para delinquir  agravado del artículo 340 del Código Penal.   

Considera  que las restantes exigencias del  tratado  se  cumplen  porque las autoridades peruanas analizaron exhaustivamente  la  prueba  recaudada  a partir de la cual dedujeron la probable responsabilidad  del  solicitado y dichos elementos, a la luz del ordenamiento nacional, también  podrían  fundar  un  escrito  de acusación presentado por la Fiscalía General  ante  el  juez  respectivo.   Además, porque se procede por un punible con  pena  superior  a  un  año  de prisión y la acción no se encuentra prescrita,  razón  por  la  cual  considera  reunidos los presupuestos para emitir concepto  favorable  a  la solicitud de extradición. Con todo, solicita a la Corporación  sugerir  al  Gobierno nacional efectuar los condicionamientos sobre los derechos  y garantías que le asisten al requerido.   

La   defensa  solicita  el  decreto  inmediato  de la libertad del capturado para preservar el  debido  proceso  y el principio pro homine.   

Lo  anterior  por  cuanto  el  examen  del  Instituto  Nacional de Medicina Legal determinó que el aprehendido es un adulto  joven  y  el  artículo  5  de la Ley 1622 de 2013 incluye en ese vocablo a toda  persona  entre  14  y  28  años.  Por  el  contrario,  el requerido, según las  autoridades  peruanas,  tiene  una  edad  de  44  años.  Así mismo, porque esa  institución  certificó  que  el  examinado  no  tiene  tatuado un cristo en la  espalda   ni   un  ángel  en  la  pierna  izquierda,  como  se  señala  en  el  requerimiento.   

Además,  el  país  requirente  no aportó  copia   de   los   pasaportes   No.  20596686  y  20596666  solicitados  por  la  Corporación,  no  obstante las múltiples peticiones en tal sentido, de lo cual  colige  que  no  hay  documento  idóneo  para  establecer  la  plena identidad,  debiendo  dársele  aplicación  al  principio  del in  dubio pro reo.    

En  punto del cotejo dactilar afirma que se  realizó  sobre  fotocopias,  elementos  no  aptos  para realizar una pericia de  plena  identidad,  como  se  indica  en el documento que reposa al folio 145 del  expediente.   

Concluye   señalando  que  el  capturado  ALEJANDRO     DARÍO    LÓPEZ    MIER  no  es  la persona solicitada en extradición, razón por la cual  pide improbar la extradición.   

     

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

De  conformidad  con  el  artículo    35    de    la    Constitución  Política,   modificado   por   el   1º  del  Acto  Legislativo No. 01 de 1997, la extradición  se solicitará, concederá  u  ofrecerá de acuerdo con  los  tratados  públicos y,     en    su    defecto, con la ley.   

En  ese  orden,  en  el  caso  bajo  examen  el    Ministerio    de    Relaciones    Exteriores  precisó que   

“…me   permito   informar   que,   de  conformidad  con  lo establecido en nuestra legislación procesal penal interna,  los instrumentos aplicables para el presente caso son:   

1.  El  “Acuerdo  sobre  Extradición”,  adoptado en Caracas, el 18 de julio de 1911.   

2. El “Acuerdo  entre el Gobierno de  la   República   de   Colombia  y  el  Gobierno  de  la  República  del  Perú  modificatorio  del  Convenio  Bolivariano de Extradición firmado el 18 de julio  de   1911”,  suscrito  en  Lima,  el  22  de  octubre  de  2004”10.   

Por esta razón, el concepto que corresponde  emitir  a  la  Corte  en  este  asunto  debe  ceñirse  a  las condiciones de la  precitada  normativa  internacional  vigente entre Perú y Colombia, aprobada en  nuestro    país    mediante    Leyes    26    de   1913   y   1278   de   2009,  respectivamente.   

         El       artículo      1    del  “Acuerdo     entre   el   Gobierno   de   la  República   de   Colombia   y  el  Gobierno  de  la  República   del   Perú  modificatorio    del    Convenio   Bolivariano   de  Extradición,    firmado   el   18   de   julio   de  1911”,   prevé que   

“Los  Estados  convienen  en  entregarse mutuamente, de conformidad  con  lo  que se estipula en  este  Acuerdo,  las personas  investigadas,               procesadas  o  condenadas   por   las  autoridades   judiciales   de  uno  de  los  Estados  y   que   se   encuentren   en   el  territorio  del  otro”.   

         Por  su  parte, el artículo 4              prevé       que       “no       se      accederá       a      la       extradición”   por  delitos  políticos   y   el   canon   5    preceptúa    que   tampoco   se  acordará la extradición  en los siguientes casos   

“a)  Cuando,  por el mismo hecho, la persona objeto de la  petición  ya hubiese sido juzgada, amnistiada   o indultada en el Estado requerido;   

b)  Cuando  la  infracción  penal  por  la  cual  es  solicitada la  extradición   fuera  de  naturaleza  estrictamente  militar;   

c)  Cuando  el  Estado  requerido  tuviera  motivos  fundamentados  para suponer que el pedido de  extradición  fue  presentado  con  la  finalidad de  perseguir   o   sancionar   a   la  persona  solicitada  por  motivos  de  raza,  religión,      nacionalidad     u     opiniones  políticas.  Así mismo,  como   si   tuviera   motivos   para   suponer   que   la  situación de la misma estuviera agravada por tales motivos;   

d)  Cuando  la  conducta  esté  sancionada con pena privativa de la  libertad menor a un año;   

e) Cuando según  la  Legislación del Estado requirente la    acción   o   la   pena   hubiere  prescrito”.   

        A  su  vez,  el  artículo 6    dispone    que    la    solicitud    de    extradición  “deberá     hacerse     por     la     vía  diplomática”    y   el   canon   8   regula   lo  concerniente  a  los  requisitos      de      la      solicitud     de  extradición    y   al   efecto   señala   

“El  pedido       de  extradición               será hecho  por  la  vía diplomática  mediante    presentación    de   los   siguientes  documentos:      

a. Cuando  se  trate de una persona no condenada: Original o copia de  la  orden  de  captura  para el caso colombiano o del  mandato  de  detención para el caso peruano.     

       b)….     

1. Las    piezas   o   documentos   presentados   deberán  contener la indicación precisa  del  hecho  imputado,  la  fecha  y  el  lugar en que fue  cometido,  así  como  los  datos necesarios para la  comprobada    identidad    de    la   persona   reclamada.   Deberán    también   estar   acompañadas  de  las  copias  de  los  textos  de  la  ley  que  tipifica la conducta o las conductas, así  como  de  las  disposiciones  legales  relativas     a    la    prescripción    de    la  acción  penal  o  de la pena aplicados en el Estado  requirente  y  de  los que fundamenten la competencia  de este.   

2. El  Estado  requirente  presentará la  solicitud  cuando  razonablemente  considere  que la  persona   solicitada   ingresó   o   permanece  en  territorio del Estado requerido.   

3. Si  la  documentación  con la cual se  formaliza   el   pedido  de  extradición  estuviere  incompleta,       el      Estado      requerido  solicitará  al Estado requirente que en el plazo de  noventa    (90)    días    calendario,   contados  a  partir de la fecha en  que      recibió     la     petición,    subsane    las    deficiencias  observadas.  Si  transcurrido  dicho  plazo  no  se  completa  la información  y  la persona se encuentra  detenida, esta quedará en libertad.   

4. En  lo  no  previsto  en  el presente Acuerdo, el procedimiento de  extradición  se  regirá  por  lo  establecido  en  la Legislación Interna del  Estado requerido”.     

De    esta   manera,   los   aspectos  que      la      Corte     debe     constatar  en punto de emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  presentada  por  la  República       del      Perú  en  relación  con  ARTURAS  BALTRUSAITIS    o   BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS   ZINIAUSKAS son los siguientes:   

i)  Que  el  pedido   de   extradición  se  haya  formulado  por  vía  diplomática  y se  haya  acompañado, en el caso de personas procesadas,  de     copia     auténtica    del    mandato    de   detención;   

ii)  Que  las  piezas   o   documentos   presentados  indiquen  el hecho imputado, la fecha y  el     lugar     de    su    comisión,   así  como  los datos necesarios para comprobar    la  identidad de la persona reclamada.   

iii)   Que   se   aporten  copias   de   los   textos  de  la  ley  que  tipifican      la     conducta,     así     como    las  disposiciones legales relativas a  la    prescripción   de   la   acción  penal  o  de la pena aplicados en el  Estado     requirente    y    de    las    que    fundamenten   la   competencia   de   este;   

iv)  Que   el   hecho   por   el   que  se  solicita  la  extradición       tenga      carácter  delictivo  y  una  pena  mínima  superior       a       un       año       de       prisión en el  país  requirente  y  en  el  requerido (principio        de       doble  incriminación);   

v) Que    no    esté    prescrita   la  acción  o  la pena, conforme a las leyes del Estado  requirente;   

vi)  Que  el reclamado no haya  sido  juzgado,  indultado  o  amnistiado   por el mismo hecho por el Estado  requerido;   

vii)  Que  no  se  trate  de un  delito   político   o   conexo   a  él    o    de    uno    estrictamente  militar.   

       Conducto  diplomático y documentación       necesaria   

Con  fundamento  en  lo  preceptuado en los  artículos  6  y 8 referidos, la solicitud debe efectuarse por vía diplomática  aportando   copia   auténtica   del   mandato    de   detención,   así  como   de   las  piezas  procesales  que  indiquen  el   delito   que   lo  motiva,  su  fecha  y  lugar  de  perpetración,  las  señas  de  la  persona reclamada y las normas sobre  tipicidad           y          prescripción.   

Siendo     ello    así,  la Corte constata el cumplimiento de  tal   exigencia  toda  vez  que  la  solicitud  fue  presentada   por   la   vía   diplomática,   esto  es,  fue  radicada  por  conducto   de  la  Embajada  de  la  República  del  Perú en Colombia ante el  Ministerio de Relaciones Exteriores.   

La  petición  fue  acompañada de copias certificadas del mandato de  detención  emitido  el  1  de  julio de 2010 por la Sala Penal Nacional y de la  acusación fiscal instaurada  por  la Primera Fiscalía Superior Especializada en Criminalidad Organizada el 1  de   septiembre   de   2008   ante  esa  Colegiatura,  determinación  que  contiene una relación sucinta de  los  hechos  imputados,  del delito atribuido, su fecha y lugar de realización,  así   como   los   datos  personales  del        reclamado.  De   igual   forma,   se  aportaron  copias  de  las leyes aplicables y de las  relativas     a     la    prescripción   de   la  acción  y  de  la  pena.   

Esta pieza procesal, pilar del requerimiento  según  el  Acuerdo   entre  el  Gobierno de la República de Colombia y el  Gobierno  de  la  República  del  Perú      modificatorio      del      Convenio      Bolivariano     de  Extradición,  firmado el  18  de  julio  de  1911,  fue  aportada en copia autenticada y apostillada por  el  Estado  requirente,  con  lo  cual  se  satisface  el presupuesto analizado.   

         

       Identificación     del requerido en extradición.   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida al trámite de  extradición,  lo  cual  implica  conocer  su verdadera identidad. Por tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

La defensa sostiene que la persona capturada  por   cuenta   de   este   trámite   de   extradición   no   es   ARTURAS    BALTRUSAITIS    o    BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS    sino   el  colombiano  ALEJANDRO  DARÍO LÓPEZ MIER,   razón   por   la  cual  pregona  la  configuración    de    un    error    que    impone    ordenar    su   libertad  inmediata.    

Para  dilucidar cualquier duda que sobre la  materia  pudiera existir, la Sala recaudo varias pruebas orientadas a establecer  la   real   identidad   del   capturado,   entre   ellas,  cotejo  fotográfico,  dactiloscópico y examen médico forense.   

Pues  bien,  el  examen  de  esos medios de  convicción  arroja  como  resultado  que  la  persona  detenida es ARTURAS    BALTRUSAITIS    o    BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS  solicitado  por  las  autoridades  judiciales  de  la República del Perú, razón por la cual se  satisface  la  exigencia contenida en el Acuerdo   entre  el  Gobierno  de la República de Colombia y el Gobierno de la República  del  Perú  modificatorio  del  Convenio Bolivariano de Extradición.   

En  efecto,  el  dictamen del 27 de mayo de  2013,  rendido  por  perito  en dactiloscopia de la Dirección de Investigación  Criminal e Interpol de la Policía Nacional, concluye que,   

“Realizado  el  estudio  de orden técnico se verifica las impresiones dactilares obrantes en el  anverso  y numeradas como 1, 3, 4, 6, 7, 8, 9, 10, 12, 13, 14 y 19 del documento  descrito  en  el numeral 3.1., así como las obrantes en los documentos 3.2, 3.6  y  3.7  CORRESPONDEN  con  las  impresiones dactilares obrantes en el informe de  consulta  WEB  de  la  Registraduría  Nacional  del  Estado Civil de Colombia a  nombre  de  LÓPEZ MIER ALEJANDRO DARÍO”11.   

Los  documentos en cuestión corresponden a  los  remitidos  por  la  Embajada  del  Perú, a solicitud de esta Corporación,  mediante   Nota  Verbal  No.  5-8-M/158  del  17  de  mayo  de  201312,  así:   

El  identificado  cómo  3.1  contiene  las  huellas   dactilares   de   ARTURAS  BALTRUSAITIS  o  BERNARDEZ  CNASKAS o BERNARDAS ZINIAUSKAS tomadas el 28  de  abril de 2007 por las autoridades peruanas que adelantaban la investigación  del  caso  que originó la solicitud de extradición13.   

El  3.2  corresponde  a  la “cédula  de  notificación” suscrita el  10  de  mayo  de  2007  en  el Callao, por cuyo medio se notifica a ARTURAS    BALTRUSAITIS    o    BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS  la apertura del  proceso  por  delito contra la salud pública, el cual ostenta la firma y huella  del                    notificado14.   

El  enlistado  en  el  numeral  3.6  es  la  “notificación     de     detención”  suscrita el 24 de abril de 2007 ante el Jefe de la División de  Investigaciones  de  Tráfico  Ilícito  de Drogas, el cual contiene la huella y  firma del solicitado.   

El  identificado  como 3.7 corresponde a la  “hoja   de  datos  de  identificación”  contentiva de huella y firma a nombre del reclamado15.   

Es decir, la documentación remitida por el  país    requirente   contiene   las   impresiones   dactilares   de   ARTURAS BALTRUSAITIS o BERNARDEZ  CNASKAS  o  BERNARDAS ZINIAUSKAS y las mismas coinciden  con  las  del  capturado,  de  lo  cual  se  colige  que  se  trata  de la misma  persona.   

Y  si  bien  el detenido se ha identificado  como   ALEJANDRO   DARÍO   LÓPEZ  MIER,  lo  cierto  es  que la prueba técnico  científica  ha  demostrado  que  sus  huellas  digitales  coinciden con las del  reclamado,  por  manera que  son  el  mismo  individuo  con  independencia  del  nombre  que suministre a las  autoridades nacionales.   

En  cuanto  al  cotejo  morfológico  debe  resaltarse  que  se trata de una prueba de carácter meramente orientador que no  determina  la  plena  identidad  de  una  persona  en  tanto la fisonomía puede  alterarse  fácilmente  por  el  paso  del  tiempo  o por decisiones estéticas,  incluso orientadas a ocultar la real individualidad.   

Con  todo, en el evento examinado el perito  de   la  Policía  Nacional  comparó  la  fotografía  aportada  por  el  país  requirente  con  la  que  a nombre de ALEJANDRO DARÍO  LÓPEZ   MIER   reposa   en  la  página  WEB  de  la  Registraduría   Nacional  del  Estado  Civil  concluyendo  que  “Una  vez  realizado el cotejo morfológico de rasgos faciales entre  las  imágenes  aportadas  se  establece  que existen 39 puntos característicos  similares   entre   sí,   estableciendo  que  puede  tratarse    de    la   misma   persona”16.   

También  se  practicó al capturado examen  por  parte  de  un  legista  del  Instituto  de  Medicina  Legal  en  el cual se  determinó  que  se trata de un hombre adulto joven de más de 25 años respecto  del  cual  no  es  posible  establecer la edad exacta por cuanto “según  la  Versión 03 del Reglamento Técnico para la Estimación  de   Edad   Clínica   Forense,   puede   ser   útil  hasta  los  25  años  de  edad”17.   Así  mismo,  el  perito  refiere  que  el  detenido  no tiene tatuados un cristo en el lado derecho de la  espalada  ni  un  ángel  en la pierna izquierda; sin embargo, determina que sí  ostenta  varios  tatuajes  en  su  cuerpo,  incluido  un divino niño y una cruz  rodeada   de  calaveras  en  la  citada  extremidad  inferior.      

De  lo  anterior  se  colige que a pesar de  existir  imprecisiones  en  la  información remitida por el país reclamante en  torno  a  la ubicación y forma de algunos tatuajes en el cuerpo del requerido y  a  la edad aproximada del mismo, se ha demostrado que la persona capturada es la  solicitada   por   la   autoridad   foránea  por  cuanto  sus  características  principales,  esto  es, huellas dactilares y rasgos morfológicos, coinciden con  las  del  ciudadano  lituano  ARTURAS  BALTRUSAITIS o  BERNARDEZ CNASKAS o BERNARDAS ZINIAUSKAS.   

En  razón  de la anterior, la Corporación  compulsará  copias  de  las  piezas  procesales pertinentes a efectos de que la  Fiscalía  General  de  la  Nación  investigue la autenticidad de la cédula de  ciudadanía  1.087.482.388  a expedida por la Registraduría Nacional del Estado  Civil   a   nombre   de   ALEJANDRO   DARÍO  LÓPEZ  MIER.   

Principio      de      la     doble  incriminación   

Frente  a  esta  exigencia  la Corporación  examina  si  los  comportamientos  atribuidos  al reclamado como ilícitos en el  país  extranjero  tienen  en  Colombia  la misma connotación, es decir, si son  considerados  delitos  y, de ser así, si conllevan la pena mínima señalada en  el tratado.   

El  artículo  2   del   Acuerdo   entre el Gobierno de la República de Colombia y el  Gobierno  de  la  República del Perú modificatorio del Convenio Bolivariano de  Extradición  firmado el  18     de     julio     de    1911    prevé  la  extradición  para  las conductas punibles que según  la  legislación  de  los  Estados estén  sancionadas  con  pena  privativa  de  la libertad no menor a un  año.   

En    ese    orden,   nótese      cómo      los  sucesos  imputados   por   las   autoridades   peruanas   a  ARTURAS  BALTRUSAITIS  o  BERNARDEZ    CNASKAS    o   BERNARDAS   ZINIAUSKAS  satisfacen       tal       exigencia,   

“Conforme la  acusación  fiscal de fecha uno de septiembre de dos  mil  ocho,  señala  que  con  fecha veinticuatro de  abril  de  dos  mil  siete,  debido  a  acciones  de  inteligencia,     personal     policial     tomó  conocimiento    que    se    enviaría  un  embarque  de droga al extranjero, de tal forma que personal  DITID-DIRANDRO,  en coordinación con personal de BOE  Aduanas-SUNAT  y con participación del representante  del     Ministerio  Público,   se   constituyeron   a   las  instalaciones       del      almacén   No.  11  del  terminal  portuario  del  Callao,  en  donde  se  encontraban  los  contenedores  No. MSCU 600696-0, MEDU 119236-4 Y MEDU 1623775,  por  lo  que procedieron a la rotura de los precintos  de  seguridad  de la SUNAT y se halló en cada uno de  ellos  440  sacos  (un  total  de 1320 sacos) con la  inscripción  GEOBARSA  S.A.A  BARINA  PARA  USO  DE  PETRÓLEO  SEGÚN NORMAS  DE    API    CALIDAD,    PESO    APROX.   100   LBS.   WWW.GEOBARSA.CON,  y  al  practicarse la prueba de campo a la sustancia que se  hallaba  próxima  a ser  exportada,   en   el   primero   de  los  referidos  contenedores  se  hallaron 13 sacos en los que el reactivo thiocynate de cobalto  arrojó  una  coloración  turquesa,    indicando    para    alcaloide    de  cocaína,  haciendo  un peso bruto de 589.1 Kg., que  al   ser  remitido  al  Laboratorio  Central  de  la  Policía Nacional, dio como resultado Clorhidrato de  Cocaína   en   586.369   Kg.   De  peso  neto;  es  así  que  de  las  investigaciones realizadas se ha  determinado   que  se  trata  de  una  organización  criminal    integrada    por   ciudadanos    de    diferentes    nacionalidades   que   tenía  por  objeto el envío de Clorhidrato  de  Cocaína desde Perú a  Ucrania,   para  lo  cual  se  valían  de  empresas  legalmente  constituidas,  a fin de que esta remitan  grandes  cantidades  de  minerales  a  dicho  país y  dentro   de   la   carga   enviada  adicionaban  la  droga.   

Siendo  que  el  encausado  ARTURAS    BALTRUSAITIS    o   BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS   se   le  imputa  ser  miembro  de  una  organización              internacional   dedicada  al  Tráfico  Ilícito       de      Drogas      –  Clorhidrato de Cocaína,     quien    arribó  al Perú con la finalidad de adquirir  productos  mineros  de  empresarios peruanos, a fin de remitir conjuntamente con  los  minerales  comprados clorhidrato de cocaína con  destino            a           Ucrania”18.   

Con   fundamento   en   esos   hechos,  la   Sala  Penal  Nacional  declaró  “haber  mérito para pasar a juicio oral”  contra  ARTURAS  BALTRUSAITIS  o  BERNARDEZ CNASKAS o  BERNARDAS   ZINIAUSKAS   por  el  delito  de  tráfico  ilícito  de  drogas  en su modalidad agravada, tipificado en el artículo 269 y  sancionado  con  pena privativa de la libertad de 8 a 15 años de prisión; así  mismo,  agravado  por  las  circunstancias 6 y 7 del canon 297 del Código Penal  peruano.   

El   supuesto   fáctico   consignado  en  la  decisión judicial  proferida  por  las  autoridades peruanas,  comporta  la actualización en el tipo  penal  descrito  en  el  376  del  Código  Penal  colombiano, modificado por el  artículo  11  de  la  Ley  1453  de 2011, que tipifica el delito de  tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes y  lo  sanciona  con  pena  de prisión de ciento veintiocho (128) a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa de mil trescientos treinta y cuatro  (1.334)   a   cincuenta   mil   (50.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.    

Se  colige,  entonces,  que  la  conducta  delictiva   atribuida  a  ARTURAS BALTRUSAITIS o BERNARDEZ CNASKAS o BERNARDAS  ZINIAUSKAS          en         la            República    del    Perú   está   tipificada  penalmente  en  nuestro  país  y  sancionada  con  pena  privativa  de  la  libertad que supera  ampliamente   el  término  de  un  año,  razón  por  la  cual  se  colma  este  requisito  contenido en  el Acuerdo  entre el  Gobierno  de  la República de Colombia y el Gobierno de la República del Perú  modificatorio  del  Convenio  Bolivariano de Extradición firmado el 18 de julio  de 1911.   

Prescripción  de la acción y de la pena   

De  acuerdo  con  el literal e)      del      artículo   5  del    tratado  aplicable  al  caso,  el Estado  requerido   no   estará  obligado  a  conceder  la  extradición “cuando  según           la           Legislación  del Estado requirente la  acción  o  la  pena  hubiere  prescrito”.   

       La   anterior   exigencia   impone   a   la   Corte   examinar  la  configuración    de   esa   categoría  jurídica  en   la  República  del  Perú,  con  la  salvedad  de   que   sólo   se  revisará      la      prescripción  de la acción por cuanto,             según  el  requerimiento, aún no se  ha dictado sentencia.   

       De  acuerdo  al artículo 80       del       Código    Penal    peruano,   “la  acción     penal     prescribe     en       un      tiempo  igual  al máximo de la pena fijada  en    la    ley   para   el   delito   si    es  privativa     de     la    libertad”.    Siendo   ello   así,   no   ha   prescrito   la   acción  según       las       normas      foráneas  por   cuanto   desde  el  24   de   abril      de      2007, fecha de  la    comisión    de    los    hechos,    no   ha   transcurrido       un       lapso       superior       a       quince         años,   periodo  fijado  en  la  ley  para  el  fenecimiento  de  la  acción en esa clase de delitos.   

         Naturaleza    jurídica    de    los    hechos   fundantes   de   la  solicitud   

       El          artículo  4 del  Acuerdo     entre    el    Gobierno   de   la  República  de Colombia y  el  Gobierno  de  la República del Perú      modificatorio      del      Convenio      Bolivariano     de  Extradición,  proscribe la extradición    de    personas    acusadas   de   delitos   políticos  y conexos, prohibición que para  este  evento  no  aplica  por  cuanto  el  delito objeto del requerimiento  no  ostenta  tal  connotación,  por  tratarse  de  una  infracción penal ordinaria o  delito común.   

Las   restantes   limitantes   de   la  extradición,  contenidas  en    el    canon    5,    relativas   a     la     naturaleza     estrictamente     militar     de    la  infracción    y   al  cumplimiento   de   la  condena  u  otorgamiento  de  amnistía   o   indulto   en   el  país  del  delito,  no  se  configuran,  pues  no  se  deducen  de la  documentación     aportada     ni    han    sido  reseñadas  por  el país  requirente,   por   el  solicitado   o  por  su  defensa.   

         

         Respuesta a los alegatos de conclusión   

1.  Según  la defensa, el examen médico  estableció  que  el  aprehendido  es  un hombre adulto joven, situación que al  amparo  del  artículo 5 de la Ley 1622 de 2013 comporta que no tiene más de 28  años, mientras el reclamado tiene 44 años.   

       Con  todo,  la anterior afirmación no se ajusta a la realidad por  cuanto   el  médico  forense  del  Instituto  de  Medicina  Legal  señaló  la  imposibilidad  de  establecer  la  edad  exacta  del  examinado  por  cuanto  el  “Reglamento  Técnico  para la Estimación de Edad  Clínica  Forense,  puede  ser  útil  hasta  los  25  años de edad”.   

De  otra  parte,  la  normativa citada no  establece  ningún  parámetro técnico para determinar la edad de las personas.  En  efecto,  se trata del estatuto de ciudadanía juvenil en cuyo artículo 5 se  define  al  joven  como “toda persona entre 14 y 28  años  cumplidos  en  proceso  de  consolidación  de su autonomía intelectual,  física,  moral,  económica,  social  y cultural”.  Por  ende,  constituye  una  perceptiva  sin  relación  con  el  tema objeto de  debate.      

Y aunque en un aparte de la documentación  anexa   se  menciona  la  edad  aproximada  de  4419,   en   otros  se  indica  3120,                  3321     y    3422  años.  Con  todo,  esta  imprecisión no tiene la capacidad de desvirtuar lo demostrado  con  el  restante  material  probatorio  en punto de la identidad del reclamado.  Igual  sucede con la inexistencia de los tatuajes en los lugares referidos en la  solicitud,  pues  esa  información provino de testigos que pudieron errar en el  contenido  y  ubicación  de  los  mismos,  máxime  cuando  el  médico legista  certificó    la    presencia    de   varios   grabados   en   el   cuerpo   del  examinado.   

En otro sentido, aduce la defensa que como  no  se  aportaron  los  pasaportes  solicitados  por  la  Corporación,  no  hay  documento  idóneo  para  establecer  la  plena  identidad  del  reclamado.  Sin  embargo,  olvida  el  litigante que la Sala en el decreto probatorio impetró el  suministro  de  aquéllos  o  de  “cualquier  otro  documento  donde  repose  la  fotografía  y  huellas  dactilares  de la persona  reclamada”, situación que a la larga se concretó  con  el  envío  de  varios  escritos,  fotografías  y huellas relacionados con  ARTURAS BALTRUSAITIS o BERNARDEZ CNASKAS o BERNARDAS  ZINIAUSKAS   con   fundamento   en  los  cuales  se  realizaron las experticias analizadas.   

Finalmente,  el defensor cuestiona que el  cotejo  dactilar se haya realizado sobre fotocopias porque en su opinión no son  aptas  para  realizar una pericia de plena identidad, como se indica en el folio  145 del expediente.   

Empero,   el   citado   folio  contiene  comunicación  del  22  de  mayo de 2013 suscrita por el intendente Yony   Alonso   Bayona   Mora  de  la  Dirección  de  investigación  Criminal  e Interpol de la Policía Nacional por  cuyo  medio remite el cotejo morfológico realizado y adicionalmente informa que  “las demás imágenes fotográficas…no son aptas  para  el  correspondiente  estudio  debido  a que por su dimensión o tamaño no  permiten   el   análisis   morfológico   de  los  rasgos  faciales”.  Es  decir,  dicho  escrito  no  se  relaciona  con el cotejo  dactilar  como  afirma  la  defensa;  se trata del oficio remisorio del referido  dictamen,  donde,  además,  se informa que algunas fotografías no pudieron ser  consideradas por las razones allí expuestas.   

Aún más, nótese cómo en el acápite de  “análisis   preliminar   de   admisibilidad   de  impresiones  dactilares  para  confrontación”  el  perito  en dactiloscopia desestimó algunas impresiones dactilares contenidas en  los  documentos  suministrados  porque “no presenta  claridad  ni  nitidez,  por  lo  cual  no  se realiza un adecuado seguimiento de  crestas   ni   ubicación  de  suficientes  puntos  característicos”  y  avaló las enumeradas en el acápite conclusivo porque sí  reúnen    las    condiciones    técnicas    necesarias    para   efectuar   la  comparación.    

En  ese  orden,  queda  sin  sustento  la  afirmación  defensiva  según  la  cual  las huellas suministradas por el país  reclamante no son aptas para el cotejo.   

2.  Como  se comparten los argumentos del  agente  del  Ministerio  Público,  no  se  profundizará en ellos. Con todo, no  sobra  precisar  que no hay lugar a revisar el material probatorio recaudado por  las  autoridades  peruanas por cuanto dicha exigencia, contenida en el artículo  I   del   Acuerdo   sobre  Extradición  suscrito  por  los  países Bolivarianos el 18 de julio de 1911,  fue  suprimida  en el Acuerdo modificatorio firmado el 22 de octubre de 2004 por  los Gobiernos de Colombia y del Perú.   

Conclusión  

Como se reúnen las exigencias previstas en  el  Acuerdo   entre el Gobierno de la República  de  Colombia  y  el  Gobierno  de  la  República  del  Perú, modificatorio del  Convenio   Bolivariano  de  Extradición,  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN    PENAL,    CONCEPTÚA      FAVORABLEMENTE     a     la  extradición    del  ciudadano  lituano          ARTURAS    BALTRUSAITIS    o   BERNARDEZ   CNASKAS   o   BERNARDAS  ZINIAUSKAS,  solicitado  por  el  Gobierno  de la  República          del         Perú para ser juzgado por delito contra  la  Salud  Pública, tráfico ilícito de drogas, según acusación proferida el  1  de  septiembre  de  2008  por  la Primera Fiscalía Superior Especializada en  Criminalidad Organizada.   

         Comuníquese  por  Secretaría  de  la  Sala  esta determinación al  requerido,  a su defensa, a la Procuraduría Segunda para la Casación Penal y a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  para  lo  de  su  cargo.  Así  mismo,  compúlsense   las   copias   dispuestas   en   el  acápite  de  identidad  del  requerido.   

         Remítase  el  expediente  al  Ministerio  de Justicia y del Derecho  para lo de su competencia.   

JOSÉ LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ              CAMACHO                                          FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ                     GUSTAVO   ENRIQUE   MALO   FERNÁNDEZ               

LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO                                    JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 En el  presente  caso  se siguen las pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos  que  sustentan  la  petición  de  extradición  acaecieron  en  vigencia de esa  normatividad.   Así   mismo,   se   consultan   las   exigencias  previstas  en  el  Convenio Bolivariano de  Extradición     y   en   el   “Acuerdo  entre  el  Gobierno  de  la  República  de  Colombia y el  Gobierno  de  la  República del Perú modificatorio del Convenio Bolivariano de  Extradición  firmado  el  18 de julio de 1911”, por  ser  el  tratado  aplicable  al  caso,  según  lo  conceptuó  el Ministerio de  Relaciones Exteriores.   

2 Cfr.  Folio 1 y siguientes del cuaderno anexo de extradición.   

3 Cfr.  Folio 168 y ss  carpeta anexa.   

4 Cfr.  Folios 65 y ss carpeta anexa.   

5 Cfr.  Folios 179 y ss de la carpeta anexa.   

6 Cfr.  Folios 185 y ss carpeta anexa.   

7 Cfr.  Folio 218 de la carpeta anexa.   

8  Folios 229 y ss carpeta anexa.   

9 Cfr.  Folios 299 y ss de la carpeta anexa.   

10  Folio 48 carpeta anexa.   

11  Cfr. Folio 162 del cuaderno de la Corte.   

12  Cfr. Folio 106 de la carpeta de la Corte.   

13  Cfr. Folio 127 vuelto de la carpeta de la Corte.   

14  Cfr. Folio 129 carpeta de la Corte.   

15  Cfr. Folio 127 de la carpeta de la Corte.   

16  Cfr. Folio 151 carpeta de la Corte.   

17  Cfr. Folio 58 Carpeta de la Corte.   

18  Cfr.  Folios  1  y  ss  cuaderno  de extradición presentado por el Gobierno del  Perú.   

19 Ver  Folio 34 cuaderno de la Corte.   

20 Ver  Folio 127 cuaderno de la Corte.   

21 Ver  Folio 32 carpeta anexa.   

22 Ver  Folio 5 carpeta anexa.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *