40531(27-02-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No.060  

Bogotá, D.C., veintisiete (27) de febrero de  dos mil trece (2013)   

ASUNTO  

Con  fundamento  en  lo  dispuesto  en  el  artículo  70  de  la  Ley  1453  de  2011, procede la Sala a emitir concepto en  relación  con  la  extradición del ciudadano colombiano FREDDY MAURICIO TELLEZ  BUITRAGO,  solicitada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

Mediante  Nota Diplomática número 2687 del  13  de  noviembre  de  2012,  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América a  través  de su Embajada en nuestro país, solicitó al de Colombia la detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano FREDDY MAURICIO TELLEZ  BUITRAGO,   requerido  para  comparecer  a  juicio  por  un  delito  federal  de  obstrucción  a  la justicia, según la acusación número CR 12-0687 emitida el  8  de  noviembre  de  2012  por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Este  de  Nueva  York,  con  fundamento  en  la  siguiente  situación  fáctica, incluid en la mencionada Nota Verbal:   

“Los hechos del caso son que entre el 1 de  febrero  de  2012  y el 23 de octubre de 2012, Freddy Mauricio Téllez Buitrago,  un  empleado en la Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de  la  Nación  y  Adriana  González  Márquez,  una abogada en Bogotá, Colombia,  suministraron  a  un  testigo que coopera en el caso1    dos    solicitudes    de  extradición,  las  cuales  habían  sido  entregadas  por  los Estados Unidos a  nombre  de  la  Fiscalía  de  los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva  York,  a  cambio  del  equivalente  de  aproximadamente  $10.000 dólares de los  Estados  Unidos,  por  cada  solicitud. Cada solicitud de extradición contenía  información  delicada  de  las fuerzas del orden y la cual era crucial para las  investigaciones  y  procesos  en curso sobre tráfico de narcóticos en la Corte  Distrital   de   los   Estados   Unidos   para   el   Distrito   Este  de  Nueva  York”.   

En atención a dicho requerimiento, el Fiscal  General  de  la  Nación  por  medio de Resolución del 14 de noviembre de 2012,  ordenó  la  captura  de  TELLEZ  BUITRAGO,  la  cual  se hizo efectiva el 16 de  noviembre por integrantes de la Policía Nacional.   

El  Gobierno de Estados Unidos formalizó la  petición  de  extradición mediante Nota Verbal número 0037 del 11 de enero de  2013,  oportunidad  en  que de igual manera allegó la respectiva documentación  debidamente traducida y legalizada.   

El  Coordinador del Grupo Interno de Trabajo  Consultivo   y   de   Extradición   de  la  Dirección  de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales   del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  DIAJI/GCE  N°.  0084  del  14  de  enero de 2013, manifestó que por no existir  convenio  aplicable  al  caso,  es  procedente  obrar  según lo dispuesto en el  ordenamiento  procesal  penal  colombiano, en concordancia con la Convención de  Naciones  Unidas  contra  la  Corrupción,  adoptada  el  31 de octubre de 2003.   

A su turno, mediante comunicación del 16 de  enero  de  2013, la Jefe de la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el expediente,  remitió  la documentación relacionada con la solicitud de extradición, con el  fin de que la Sala de Casación Penal emita el respectivo concepto.   

SOLICITUD DE TRÁMITE SIMPLIFICADO  

Una  vez  el  solicitado  en  extradición  designó  defensor  de confianza el pasado 18 de enero,  el  profesional  del  derecho  manifestó  que  era  voluntad de su representado  acogerse  al  trámite de la Extradición Simplificada de que trata el artículo  70  de la Ley 1453 de 2011, petición que fue coadyuvada en el mismo escrito por  el reclamado.   

INTERVENCIÓN      DEL     MINISTERIO  PÚBLICO   

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,   expresa que la solicitud de dar aplicación al trámite  de  la  extradición  simplificada  presentado por el apoderado del requerido en  extradición,  goza  de la presunción de autenticidad contenida en el artículo  252  del  Código  de Procedimiento Civil y es suficiente para que el Ministerio  Público  concluya  que el requerido manifestó su voluntad libre, espontánea y  voluntaria,   sin   apremio   o   vicio   del   consentimiento  y  se  encuentra  suficientemente  informado  de  las  consecuencias  de  la  renuncia al trámite  ordinario   previsto   en   el   artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

De  otra  parte,  expresa que con base en la  documentación  allegada  al  trámite,  se  puede establecer que en el presente  caso  se  cumplen  los  requisitos  previstos  en  el  artículo  35 de la Carta  Política,  toda  vez  que  de  acuerdo con  los hechos a que se contrae la  acusación,      FREDDY      MAURICIO      TELLEZ  BUITRAGO   es   pedido   para   que   responda   por  comportamiento  punible  ejecutado “…En y entre el  1°  de  febrero  de  2012 y el 23 de octubre de 2012,  o alrededor de esas  fechas,    siendo    ambas    fechas    aproximadas   e   inclusivas…”,  es  decir  con  posterioridad  a  la  expedición  del Acto  Legislativo número 1 de 1997.   

Señala  que la conducta punible por la cual  se    solicita    la    extradición    de    TELLEZ  BUITRAGO no tiene la connotación de delito político,  además  que  no  existe  duda  sobre  la  plena identificación de FREDDY  MAURICIO  TELLEZ  BUITRAGO, ya que  se  aportó  el resultado del informe de laboratorio con el fin de establecer su  cabal   identidad,  con  base  en  la  tarjeta  de  preparación  y  la  tarjeta  decadactilar,  expedidas  por  la Registraduría Nacional del Estado Civil, como  también  obra  el  acta  de  derechos  del  capturado,  documentos que permiten  señalar que se trata de la misma persona requerida.   

Por lo anterior, al encontrar que se cumplen  los  requisitos  constitucionales  y  legales  en  el  trámite  de extradición  simplificada  previsto  en el artículo 70 de la Ley 1453 de 2011, el Procurador  Delegado  manifiesta  que  coadyuva la correspondiente petición, en orden a que  la  Corte  emita  el  respectivo  concepto  de  plano,  en  la forma y términos  señalados en la citada disposición.   

CONSIDERACIONES  

De  conformidad  con  lo  preceptuado  en el  artículo  35  de la Constitución Política, modificado por el Acto Legislativo  No.  01  de  1997,  la  extradición  se podrá solicitar, conceder u ofrecer de  conformidad  con  los  tratados  públicos  y,  a  falta  de  estos,  según  lo  establecido en la legislación interna.   

La Ley 1453 de 2011, dispuso que el artículo  500  del  Código de Procedimiento Penal tuviera un quinto inciso cuyo contenido  es del siguiente tenor:   

“Parágrafo        1º.  Extradición Simplificada. La persona  requerida  en  extradición, con la coadyuvancia de su  defensor    y    del    Ministerio   Público  podrá renunciar al procedimiento  previsto    en  este artículo y solicitar a  la  Sala de Casación Penal  de   la   Corte  Suprema  de  Justicia  de  plano  el  correspondiente  concepto, a lo cual procederá dentro  de   los   veinte   (20)   días  siguientes  si  se  cumplen  los  presupuestos  para hacerlo.   

“Parágrafo        2º.   Esta   misma   facultad   opera  respecto  al  trámite  de  extradición previsto en la Ley  600 de 2000”.   

En  uso  de  dicha facultad, FREDDY MAURICIO  TELLEZ   BUITRAGO   solicitó  a  esta  Corporación  que  se  procediera  a  la  extradición  simplificada,  petición  que  por  reunir  los presupuestos allí  exigidos, hace viable  su análisis.   

En  esa  medida,  conforme  lo  precisó  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  la normatividad a tener en cuenta en el  presente   trámite   es   la   prevista   en   el   Código   de  Procedimiento  Penal.   

El  artículo 502 de la citada normatividad,  estatuye  que  el  concepto  que  emite  la  Sala  de Casación Penal debe estar  orientado  a  establecer,  entre  otros  presupuestos,  la  validez formal de la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la  providencia  proferida  en  el  extranjero  con la acusación y, cuando fuere el  caso, el cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos.   

En relación con cada uno de tales aspectos,  se tiene:   

1.   Validez   formal   de   los  documentos  aportados   

De  conformidad  con  lo  consagrado  en  el  artículo  495  de  la 906 de 2004, la solicitud de extradición fue elevada por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  a  través de su Embajada en Bogotá por  conducto  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, indicando las razones en que  se  funda  y  la información necesaria para establecer la identificación de la  persona reclamada.   

Del mismo modo, al formalizarse el pedido de  extradición     el     país     solicitante     adjuntó     los    siguientes  documentos:   

a) Copia de la acusación número CR 12-0687  emitida  el  8 de noviembre de 2012 por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Este  de  Nueva  York,  mediante  la  cual se acusa a FREDDY  MAURICIO  TELLEZ  BUITRAGO  por un delito federal de obstrucción a la justicia,  documento  en  que  se  señala la época en que ocurrieron los hechos ilícitos  que  se  le  imputan  al  requerido  con  fines  de extradición, el lugar de su  comisión  y  las  demás  circunstancias en que se cometieron las conductas por  las cuales se emitieron los cargos.   

b)  Copia  de  las normas del Código de los  Estados Unidos aplicables al caso, así:   

–            Título  18  del  Código de los Estados  Unidos,   Sección   1512   (Soborno   de   un   testigo,   una  víctima  o  un  informante).   

–            Título  18  del  Código de los Estados  Unidos,    Sección    2    (Coautoría).   

–            Título  18  del  Código de los Estados  Unidos,  Sección  3238  (Delitos  cometidos fuera de todo distrito).   

–            Título  18  del  Código de los Estados  Unidos,   Sección   3282   (Delitos   sin   la   pena   de  muerte).   

–            Título  18  del  Código de los Estados  Unidos, Sección 3551. (Sanción)   

–                 Título      21,      Sección  853    (extinción   penal   del   derecho   de  dominio).   

–            Título  28,  Sección 2461 (decomiso).   

c)  Orden  de  arresto  expedida  el  8  de  noviembre  de  2012  por  el  Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el  Distrito Este de Nueva York contra FREDDY MAURICIO TELLEZ BUITRAGO.   

d)  Declaración   jurada  del  Agente  Especial   de   Investigaciones   de   Seguridad  Nacional  Denis  Kennedy,  del  Departamento de Seguridad Nacional.   

Los mencionados documentos, cuyo contenido y  traducción  al  español,  junto  con  el  resto  de  la documentación que los  acompaña,  fueron  certificados  por  la  Directora  Asociada  de la Oficina de  Asuntos  Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de Justicia de  los Estados Unidos de América.   

La  rúbrica  y  el  cargo de aquella fueron  avalados  por  el  Procurador  de  ese  país quien, según aparece documentado,  ordenó  que se estampara en el aludido certificado el sello del Departamento de  Justicia  de  los  Estados  Unidos; por otra parte, la firma de este funcionario  fue  validada por la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, señora Hillary  Rodham  Clinton,  a  través  del Funcionario Auxiliar de Autenticaciones, quien  suscribió   y   fijó   el  sello  del  Departamento  de  Estado  al  documento  anterior.   

Los documentos enunciados fueron autenticados  por  la  Vice-Cónsul de Colombia en Washington D. C., cuya firma, a su vez, fue  certificada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.   

De   esta   manera,  se  cumplió  con  lo  establecido  por el artículo 259 del Código de Procedimiento Civil, modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D.  E.  2282 de 1989 que dice: “Los   documentos   públicos  otorgados  en  país  extranjero  por  funcionario  de  éste  o con su intervención, deberán presentarse debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente  diplomático de la República, y en  su  defecto  por  el  de  una  nación amiga, lo  cual hace presumir que se  otorgaron  conforme a la ley del respectivo país. La firma del cónsul o agente  diplomático   se  abonará  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y los de éste  por  el  cónsul  colombiano”, disposición aplicable  al  caso en virtud del principio de integración previsto en los artículos 25 y  495, último inciso, del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

Además  de  lo anterior, el Viceministro de  Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa,  corrobora que la documentación  allegada  fue  debidamente traducida y legalizada, al tiempo que “se  encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos en la  normatividad procesal penal aplicable”.   

Por  lo  tanto,  en  consideración a que la  solicitud  de  extradición  de  FREDDY  MAURICIO TELLEZ BUITRAGO se hizo por la  vía  diplomática  y  que  la  expedición  y trámite de los documentos que la  soportan,  así  como su traducción, se cumplió acatando los ritos formales de  legalización  prescritos  por  las normas de los Estados Unidos de América, la  Corte   los   tendrá   como  aptos  para  servir  de  prueba  en  este  asunto,  cumpliéndose así con la exigencia legal en estudio.   

2.  Identificación  plena del solicitado en  extradición   

No    hay    duda   que   el   ciudadano  colombiano  cuya entrega en  extradición  reclama  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, es el mismo que se  halla  privado  de la libertad con ocasión del pedido de detención provisional  efectuado  por  el  país  requirente  en  la Nota Verbal número 2687 del 13 de  noviembre de 2012.   

La conclusión precedente es el resultado de  constatar  que  el  Gobierno de los Estados Unidos remitió copia del Informe de  Consulta  de  la  Dirección  Nacional  de  Identificación de la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil, en el que aparecen los datos de identificación de  FREDDY   MAURICIO   TELLEZ   BUITRAGO,  entre  ellos,  su  fecha  de  nacimiento  (6  de  abril  de 1978) y el  número    de    su    cédula   de   ciudadanía   colombiana   (79.966.867),  los  cuales coinciden con los  suministrados   en   las   notas   verbales   remitidas  al  Gobierno  Nacional.   

Finalmente,  el  individuo  privado  de  la  libertad  con  ocasión  de la solicitud de detención formulada por el Gobierno  de  los  Estados  Unidos se identificó con el número de cédula de ciudadanía  indicado  en  las  notas  verbales, mientras que su identidad fue confirmada por  integrantes  del  Cuerpo  Técnico de Investigaciones de la Fiscalía General de  la Nación.   

Así  las  cosas,  el  presupuesto  de  la  identidad   del   ciudadano   reclamado   en   extradición   se   satisface   a  plenitud.   

3.      Principio      de      doble  incriminación   

De  acuerdo con el numeral 1° del artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal de 2004, para que la extradición se  pueda  conceder  se  requiere  que  el  hecho  que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia y reprimido con una sanción privativa de la libertad, cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro años.   

De  conformidad con la Acusación número CR  12-0687  emitida el 8 de noviembre de 2012 por la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito Este de Nueva York, a FREDDY MAURICIO TELLEZ BUITRAGO  se  le  acusa  del delito de  obstrucción a la justicia, en los siguientes términos:   

“EL    GRAN    JURADO    IMPUTA    LO  SIGUIENTE:   

“CARGO  UNO   

(Concierto  para  delinquir para obstruir la  justicia)   

“…  1.            En y entre el 1° de febrero de  2012  y el 23 de octubre de 2012,  o alrededor de esas fechas, siendo ambas  fechas  aproximadas e inclusivas, dentro de la jurisdicción extraterritorial de  los  Estados  Unidos,  los acusados ADRIANA GONZÁLEZ MÁRQUEZ y FREDDY MAURICIO  TELLEZ   BUITRAGO,   conjuntamente   con   otros,  a  sabiendas,  intencional  y  corruptamente   se   concertaron   para   obstruir,  influenciar  e  impedir  un  procedimiento  oficial,  a  saber: un procesamiento judicial en el Distrito Este  de  Nueva  York, contraviniendo lo dispuesto en la Sección 1512 (c) del Título  18 del Código  de los Estados Unidos.   

(Título  18,  Código  de los Estados  Unidos,     Secciones     1512    (k),    3238    y    3551    y    siguientes).   

CARGO DOS  

(Obstrucción de la justicia)  

“…  2.           El  27  de  febrero  de 2012, o  alrededor  de  esa  fecha,  dentro  de  la jurisdicción extraterritorial de los  Estados  Unidos,  los  acusados  ADRIANA  GONZÁLEZ  MÁRQUEZ  y FREDDY MAURICIO  TELLEZ   BUITRAGO,   conjuntamente   con   otros,  a  sabiendas,  intencional  y  corruptamente  obstruyeron, influenciaron e impidieron un procedimiento oficial,  a   saber:   un   procesamiento   judicial   en   el   Distrito  Este  de  Nueva  York.   

(Título  18,  Código  de los Estados  Unidos,   Secciones   1512   (c)(2),   3238,   2   y  3551  y  siguientes).   

CARGO TRES  

(Obstrucción de la justicia)  

“…  3.           El  23  de  octubre  de 2012, o  alrededor  de  esa  fecha,  dentro  de  la jurisdicción extraterritorial de los  Estados  Unidos,  los  acusados  ADRIANA  GONZÁLEZ  MÁRQUEZ  y FREDDY MAURICIO  TELLEZ   BUITRAGO,   conjuntamente   con   otros,  a  sabiendas,  intencional  y  corruptamente  obstruyeron, influenciaron e impidieron un procedimiento oficial,  a   saber:   un   procesamiento   judicial   en   el   Distrito  Este  de  Nueva  York.   

(Título  18,  Código  de los Estados  Unidos,   Secciones   1512   (c)(2),   3238,   2   y  3551  y  siguientes).   

Cabe  señalar  que  conforme lo precisó el  Agente  Especial  Denis  Kennedy  del  Departamento de Seguridad Nacional de los  Estados  Unidos  con  sede  en Nueva York, los hechos imputados dan cuenta que a  raíz  de  la  investigación  sobre  una  organización  de  tráfico de drogas  liderada  por Luis Agustín Caicedo Velandia, fue posible acusar a varios de sus  integrantes  ante  la Corte del Distrito Judicial Este de Nueva York, uno de los  cuales,  Laurentino Vanegas Rubiano,   informó  al  Departamento  de  Seguridad  Nacional  que tenía la  posibilidad   de  obtener  copia  de  los  documentos  de  su  extradición,  en  particular  de  su  orden  de  aprehensión  provisional a través de la acusada  Adriana  González  Márquez  con  la  colaboración del servidor público de la  Fiscalía  General  de  la  Nación FREDDY MAURICIO TELLEZ BUITRAGO, a cambio de  entregarle   a   éste   una   suma   de   dinero,   lo   que   en   efecto   se  concretó.   

Así,  se tiene que en el primer cargo de la  mencionada  Acusación  se  le imputó a FREDDY MAURICIO TELLEZ BUITRAGO haberse  concertado  con  otras  personas  para  cometer  el  delito de obstrucción a la  justicia,  comportamiento  tipificado  en la legislación de Estados Unidos como  Concierto para Delinquir.   

En  los  cargos  segundo  y  tercero, por su  parte,   se  hace  referencia  al  hecho  de  haber  obstruido  la  justicia  al  influenciar  e impedir un procedimiento oficial, conducta calificada en el País  requirente como Obstrucción a la Justicia.   

Comparadas las conductas atribuidas a TELLEZ  BUITRAGO  con  los  comportamientos  previstos  como  delitos en la legislación  penal colombiana, se presenta la siguiente situación:   

El  primero  de  los  delitos  se  encuentra  previsto   en   el   artículo   340   de  la  Ley  599  de  2000  (modificado  por los artículos 8º de la Ley 733 de 2002 y 14 de la  Ley    890    de    2004),    en    los   siguientes  términos:   

“…ARTICULO 340. CONCIERTO PARA  DELINQUIR.  <Artículo modificado por el artículo  8  de  la Ley 733 de 2002. Penas aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de  2004,  a  partir  del  1o.  de  enero  de  2005. El texto modificado y con penas  aumentadas  es el siguiente:> Cuando varias personas se concierten con el fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con  prisión  de  cuarenta  y  ocho  (48)  a  ciento  ocho  (108)  meses…”.   

De  la  norma  transcrita  en precedencia se  evidencia  la identidad entre la descripción de la conducta a que se contrae el  primer  cargo  objeto  de la solicitud de extradición con la legislación penal  patria,  al  tiempo  que  por  el marco punitivo fijado en ella, se satisface el  límite  mínimo de la pena de prisión exigido, por lo cual opera plenamente el  requisito de doble incriminación.   

En cuanto se relaciona con los cargos segundo  y  tercero  constitutivos  en  la  legislación de Estados Unidos del punible de  Obstrucción  a  la  Justicia,  necesariamente ha de acudirse al análisis de la  realidad  fáctica  de  índole  objetiva  de  que da cuenta el diligenciamiento  para,  a  partir  de  ello,  establecer  cuál  es  el  tipo  penal  que  en  la  legislación colombiana recoge dicho comportamiento.   

Lo  anterior  por  cuanto,  según  lo tiene  establecido   la   jurisprudencia   de  la  Corte,  el  principio  de  la  doble  incriminación  debe  constarse con fundamento en los “hechos” que sirven de  fundamento  al  Gobierno  extranjero  para  pedir  la extradición, mas no en la  calificación  jurídica que allí se aplique. Se ha pronunciado la Sala, en los  siguientes términos:   

“En efecto, la confrontación que se debe  hacer  para  determinar  si  la  conducta  imputada  al  solicitado en el Estado  extranjero  es  delito en Colombia, no se efectúa atendiendo a la denominación  jurídica  que  se  le asigne en el país requirente al acto, sino que el cotejo  se  adelanta  visto  «el  hecho»  que motiva la extradición, de manera que se  debe  examinar  si el mismo está previsto en Colombia como delito, pues así lo  preceptúa   el   numeral   1º   del   artículo   493   de   la   Ley  906  de  2004.”2   

Para  el  caso en concreto, los hechos de la  acusación  indican  que  FREDDY  MAURICIO  TELLEZ BUITRAGO, en su condición de  servidor  público, recibió dinero de particulares con la finalidad de ejecutar  un  acto  contrario  a  sus  deberes, concretamente entregar a terceros copia de  documentos  sometidos  a reserva, eventualidad que se adecua al punible previsto  por  la  Ley  599  de 2000 en su artículo 405, bajo la denominación de Cohecho  Propio, en los siguientes términos:   

“…Artículo     405.     Cohecho     propio. Modificado  por  el art. 33, Ley 1474 de 2011. El  servidor público  que  reciba  para  sí  o  para  otro,  dinero u otra utilidad, o acepte promesa  remuneratoria,  directa  o indirectamente, para retardar u omitir un acto propio  de  su  cargo,  o  para  ejecutar uno contrario a sus  deberes  oficiales, incurrirá en prisión de ochenta  (80)  a  ciento  cuarenta  y  cuatro  (144) meses, multa de sesenta y seis punto  sesenta  y  seis  (66.66)  a  ciento  cincuenta  (150) salarios mínimos legales  mensuales  vigentes, e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones  públicas  de  ochenta  (80)  a ciento cuarenta y cuatro (144) meses.…”.     (Subraya     fuera     de  texto).   

En  esa  medida,  queda  demostrado  que los  cargos  atribuidos al reclamado y que están contenidos en la acusación número  CR  12-0687  emitida  el  8  de  noviembre de 2012 por la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de  Nueva York, cumplen a plenitud el  requisito  establecido  en los artículos 493 y 502 del Código de Procedimiento  Penal,  relativo  a  la  doble incriminación, por cuanto describe conductas que  son  delictivas  en  Colombia, las cuales a su vez tienen una sanción privativa  de la libertad cuyo mínimo no es inferior a cuatro años.   

Cabe  hacer  énfasis  en  que las conductas  punibles  que sirven de fundamento a la solicitud de extradición, no configuran  delito  político  o de opinión, en cuanto aluden a que el requerido se habría  asociado  ilícitamente  con  otras  personas  con  el propósito de obstruir la  justicia.   

De   igual   manera,   aparece  plenamente  acreditado  que  fueron cometidos con posterioridad a la entrada en vigencia del  Acto  Legislativo  No.  01  de  1997,  modificatorio  del  artículo  35  de  la  Constitución   Política,  y  por  consiguiente,  no  resulta  necesario  hacer  salvedad alguna al respecto.   

Así las cosas, surge evidente que se cumple  con el principio de la doble incriminación normativa y punitiva.   

4.  Equivalencia   de   la   providencia  proferida  en  el  extranjero   

La  Sala  precisa  que  no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2  del  artículo 493 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  el cual exige “que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.   

La Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito Este de Nueva York acusó a FREDDY MAURICIO TELLEZ BUITRAGO por las  conductas  punibles señaladas anteriormente, mediante acto procesal (acusación  número  CR  12-0687  emitida  el  8  de  noviembre  de  2012)  que  en  nuestra  legislación   equivale   a   la  acusación,  como  emerge  de  las  siguientes  similitudes que las tornan equivalentes:   

i)  se trata de un pliego concreto de cargos  en contra del acusado para que se defienda de ellos en el juicio;   

ii)  una  vez  formulada se inicia el juicio  oral que finaliza con el respectivo fallo de mérito;   

iii)  en  ella  se  señalan los hechos, con  especificación  de  las  circunstancias  de   tiempo,  modo y lugar en que  ocurrieron  y  la  calificación  jurídica de las conductas, con indicación de  las disposiciones sustanciales aplicables.   

Como  se  puede  observar,  el  mencionado  indictment  equivale  a nuestro escrito de acusación, pues, básicamente, marca  el  comienzo del juicio en donde el acusado puede ejercer a plenitud la defensa,  sin  dejar  de mencionar que en esa acusación se plasma la conducta por la cual  es   llamado   a   responder,   la   época   de  su  ejecución  y  las  normas  infringidas.   

Por  lo  tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante  que  la  acusación  propia  de  nuestro  sistema  judicial,  en  el  entendido  que  se  trata  de  una equivalencia conceptual de decisiones y no de  identidad de formas.   

ACOTACIÓN   FINAL  

Sin   desconocimiento  de  la  competencia  funcional  que  en  esta  materia  le atribuye el artículo 494 de la ley 906 de  2004   al   Gobierno   Nacional  y  como  supremo  director  de  las  relaciones  internacionales  según  el numeral 2° del artículo 189 de la Carta Política,  ante  la eventual resolución positiva de la solicitud de extradición, la Corte  juzga  pertinente  poner  de  presente  al  Gobierno  Nacional  que,  en caso de  conceder   la   extradición   de  FREDDY  MAURICIO  TELLEZ  BUITRAGO,  se  debe  condicionar  su  entrega  de  modo tal que no sea juzgado por hechos distintos a  los  que  originaron  la reclamación, ni sometido a tratos crueles, inhumanos o  degradantes,  ni  se  le  impondrá  la  pena  capital  o  perpetua, conforme al  artículo 494 de la Ley 906 de 2004.   

Así  mismo,  le  corresponde condicionar la  entrega  a que el país reclamante, de acuerdo con sus políticas internas sobre  la  materia,  ofrezca  al  requerido  posibilidades racionales y reales para que  pueda  tener contacto regular con sus familiares más cercanos, considerando que  el  artículo  42  de  la  Constitución Política de 1991 reconoce a la familia  como  núcleo  esencial  de  la sociedad, garantiza su protección y reconoce su  honra,  dignidad  e  intimidad,  amparo  fundamental  que  se  refuerza  con  la  protección  que  a  ese  núcleo  también prodigan la Convención Americana de  Derechos  Humanos  en  su  artículo  17  y  el  Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  conforme  precisó  la  Corte  en  Concepto  del  15  de  mayo  de  2008  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos  de  América y Colombia, en ausencia de un  instrumento  internacional  que  la regule, se rige por las normas contenidas en  la  Constitución  Política  (artículo  35)  y  en el Código de Procedimiento  Penal  (artículos 490 y siguientes de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional  debe  formular  las  exigencias  que  estime  convenientes  en orden a que en el  Estado  reclamante se reconozcan todos los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos  (artículo  93  de la Constitución, Declaración Universal de Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto Internacional de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de protección a esos  derechos  que  para  todas  las  autoridades  públicas  emana del artículo 2°  ibídem.   

De  la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, para  que  efectúe  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan  a  la  concesión  de  la  extradición  y  determine  las  consecuencias que se  derivarían  de  su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de lo señalado en el  ordinal 2° del artículo 189 de la Constitución Política.   

Así  mismo,  en  caso  que  FREDDY MAURICIO  TELLEZ  BUITRAGO  sea  absuelto,  sobreseído,  o por cualquier otra vía legal,  declarado  no  culpable  de los cargos que dieron origen a su extradición y, en  consecuencia,  dejado  en libertad, el Estado reclamante -en el evento en que el  ciudadano  extraditado  desee  regresar  al  país- deberá asumir sus gastos de  transporte  y  manutención  de acuerdo con su dignidad humana (artículos 1° y  93 de la Constitución Política).   

Por  último,  se  pide  al  Ejecutivo  que  recomiende  al Estado requirente, en el evento de que el nacional colombiano sea  objeto  de una decisión condenatoria dentro del proceso por el que es reclamado  en  extradición,  se  tenga  en cuenta como parte de la pena el tiempo que haya  podido  estar  privado  de  la libertad con motivo del trámite de extradición.   

CONCEPTO  

En  atención  a  que  la  totalidad  de los  requisitos  formales  contemplados  en los artículos 493, 495 y 502 del Código  de  Procedimiento  Penal  se  satisfacen  a  cabalidad,  tal  como así mismo lo  concluyó   el   agente   del   Ministerio   Público,   la  Corte  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a la solicitud  de  extradición  elevada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América,  respecto   del   nacional   colombiano  FREDDY  MAURICIO  TELLEZ BUITRAGO, en cuanto se refiere a los cargos  formulados  en  la  acusación  número  CR 12-0687 emitida el 8 de noviembre de  2012  por  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Este de  Nueva  York,  consistentes  en  Concierto  Para  Delinquir  y  Obstrucción a la  Justicia.   

Por Secretaría de la Sala, comuníquese esta  determinación  al  requerido FREDDY MAURICIO TELLEZ BUITRAGO, a su defensor, al  Ministerio  Público  y al señor Fiscal General de la Nación, para lo de   su  cargo.   

Devuélvase al expediente  al  Ministerio  del  Interior  y de Justicia para los trámites subsiguientes de  ley.   

Comuníquese        y cúmplase   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                    FERNANDO                                A.                                CASTRO  CABALLERO                                

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                      GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                           JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                                            

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

SALVAMENTO  PARCIAL DE VOTO  

A     continuación     procedo  a  consignar las razones por las cuales me separo en forma  parcial  del  concepto  que la Corte emite, sobre la procedencia de entregar    al    ciudadano   de  nacionalidad  colombiana  Freddy  Mauricio  Téllez  Buitrago, reclamado en extradición  por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América.   

El  punto  del  cual disiento radica en el  análisis  que se hace del  principio  de  doble  incriminación,  en  cuanto  considera  que la conducta de  obstrucción               a      la     justicia,  imputada  al  requerido  en  los  cargos  dos  y  tres  de  la acusación, corresponde en  nuestra  legislación  al  delito  de cohecho propio.   

Como   lo   señala   el   concepto,  la  concurrencia  del  principio  de  la  doble incriminación se constata sobre los  hechos  que sirven de fundamento al Gobierno extranjero para formular el pedido,  sin    interesar   su  calificación       jurídica,    pues  lo  importante  es  que  encuentren  equivalencia típica en Colombia, con independencia del nomen iuris,  y  que  el  delito  tenga  adscrita  una  pena  cuyo mínimo no sea inferior a 4  años.      

Los   hechos  que  motivan  la  solicitud  de  entrega  se  hacen  consistir  en  que  entre  el  1°  de  febrero  y  el  23  de  octubre de 2012,  Freddy   Mauricio   Téllez   Buitrago,  un  empleado  de  la  Oficina  de Asuntos Internacionales de la  Fiscalía  General  de  Colombia,  y  Adriana González Márquez, una abogada en  Bogotá,  suministraron  a  un  testigo,  a cambio de dinero, dos solicitudes de  extradición,  que  contenían información reservada y que era crucial para las  investigaciones  que  se encontraban en curso por tráfico de estupefacientes en  la  Corte  Distrital  de  Estados  Unidos  para  el Distrito Este de Nueva York.   

Si  el juzgamiento de estos hechos debiera  hacerse  en  Colombia,  no  me  queda  la  menor  duda que los delitos a imputar  serían  los  de  cohecho  por dar u ofrecer y cohecho propio, pero se trata del  juzgamiento  en  un  país  extranjero,  donde  la conducta delictiva que se les  atribuye  no  es  la  de haber sobornado a un servidor público de Colombia para  obtener   los  documentos  reservados,  sino  la  de  haberse  confabulado  para  interferir  y  haber  efectivamente  interferido en el procedimiento judicial de  ese  país  al  suministrar  una  información  reservada a personas que estaban  siendo  juzgadas por narcotráfico.   

   

Así  se  desprende  del  contenido de los  cargos  de  la acusación, en los que Freddy Mauricio  Téllez  Buitrago  y  Adriana González Márquez son  sindicados   de   “concierto   para  obstruir  la  justicia,  con la intención de  obstruir, influenciar e impedir un proceso  oficial”,   y   de  “obstrucción    a    la    justicia”,   porque   “conjuntamente  con  otros,     a     sabiendas,    intencional    y    corruptamente    obstruyeron,     influenciaron    e  impidieron      un      procedimiento      oficial,      a     saber:  un  procedimiento  oficial  en  el  Distrito Este de Nueva York”.   

Estos  comportamientos  delictivos  hallan  equivalencia  en  la  legislación  colombiana  en el tipo penal que describe el  concierto       para      delinquir3,  y    en    el    que    define   el   favorecimiento,4         en  la  hipótesis   de  ayudar a  eludir   la   acción   de   la  autoridad  o  a  entorpecer  la  investigación  correspondiente,  agravado por haberse realizado para  proteger  o favorecer a personas procesadas por el delito de tráfico de drogas,  y  no  en  los tipos penales que describen el cohecho propio e impropio, como se  concluye en el concepto.   

Si en gracia de discusión se aceptara que  los  delitos imputados por los tribunales del país requirente en los cargos dos  y   tres   a   Freddy   Mauricio  Téllez  Buitrago  y  Adriana González Márquez son los de cohecho por  dar  u  ofrecer y/o cohecho propio, la entrega sería improcedente, porque estos  delitos  se  cometieron   en territorio colombiano, y el artículo 35 de la  Constitución  Nacional prohíbe la extradición de nacionales cuando los hechos  han tenido lugar en territorio patrio.   

No  ocurre  lo  mismo  con  el  delito  de  obstrucción  a la justicia, porque esta conducta habría tenido realización en  el  país  requirente,  como  quiera  que  es  allí  donde cursa el proceso por  tráfico  de  drogas  contra  las personas que Freddy  Mauricio   Téllez   Buitrago  y  Adriana  González  Márquez  buscaban  favorecer con su accionar ilícito, y porque fue la justicia  de ese país la que se vio obstruida con dicho comportamiento.   

Los motivos expuestos son los que me llevan  a discrepar parcialmente de la decisión mayoritaria.   

Cordialmente,  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado  

Fecha ut supra.  

SALVAMENTO     PARCIAL    DE   VOTO   

Como  las  razones  que  expone  el señor  Magistrado  José  Leonidas  Bustos  Martínez en su salvamento parcial de voto,  corresponden  a  las mismas que expuse en la correspondiente Sala para apartarme  de  la decisión que conceptúa favorablemente a la extradición por el cargo de  “obstrucción  a  la  justicia”,  a fin de evitar reiteraciones innecesarias  manifiesto   que   me  pliego  completamente  a  los  argumentos  que  allí  se  contienen.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado    

1  Según  lo  precisa  el Agente Especial Denis Kennedy  del  Departamento  de Seguridad Nacional de los Estados Unidos con sede en Nueva  York,  se  trata  de  la  investigación  sobre una organización de tráfico de  drogas  liderada por Luis Agustín Caicedo Velandia, la cual ha permitido acusar  a  varios  de  sus  integrantes  ante  la Corte del Distrito Judicial Este de la  ciudad en cita (folio 129 de la carpeta de anexos).   

2  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  concepto del 18 de julio de 2012, radicación No. 38664.   

3  Artículo 340 de la Ley 599 de 2000.   

4  Artículo 446 ibídem.     

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