40218(01-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 40218  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

                                     Aprobado: Acta No.  407   

Bogotá.  D.C.,  primero  de  noviembre  de  dos  mil doce  (2012)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala se pronuncia sobre la definición de  competencia  que  invoca  la  Juez Único Promiscuo Municipal de Oporapa, Huila,  quien  se declaró incompetente para conocer del juzgamiento de RAMÓN CALDERÓN  CHAVARRO, por el delito de inasistencia alimentaria.   

ANTECEDENTES  

1.  El  11  de julio  del   corriente   año,  la  Fiscalía  34 Local de  Pitalito,  en  audiencia  preliminar  ante  el  Juez  Único Promiscuo Municipal  de     Saladoblanco  (Huila),  formuló  comunicación de  imputación   a   RAMÓN  CALDERÓN  CHAVARRO,  como  presunto  autor responsable del delito de inasistencia  alimentaria.   

2.   La   misma  Fiscalía  mencionada,  presentó  escrito  de acusación ante el Juzgado Único  Promiscuo  Municipal  de Oporapa, Huila, con Función de Conocimiento, que fijó  el  19  de  septiembre de este mismo año, como fecha para realizar la audiencia  de  acusación.  En  su  inicio  el  funcionario  se  declaró incompetente para  conocer  del juicio, accediendo así a la solicitud que en tal sentido elevó el  defensor,  con  fundamento  en  que la obligación de la Fiscalía General de la  Nación  es  presentar  el escrito de acusación en el lugar donde se encuentren  los  elementos  fundamentales  de  la  acusación,  y  que como la querellante y  representante  de  los  menores,  señora  Carmelina  Motta  Miranda,  tiene  su  domicilio  en esta ciudad de Bogotá, es a los jueces homólogos de esta capital  a quienes corresponde el conocimiento del proceso.   

En  este evento, se verificó que además del  informe  del  funcionario de policía judicial, el único elemento con vocación  de  prueba  es la declaración de la madre de los menores, quien labora y reside  en  Bogotá,  motivo  por  el  cual es en ésa ciudad donde se debe adelantar el  juicio  oral,  pues  sólo  allí  se  garantizan  los  derechos de sus hijos al  facilitar  la  concurrencia  de  su madre y representante legal al juicio, quien  como  principal  medio  de prueba descubierto, podrá exponer las circunstancias  de modo, tiempo y lugar en que se fundamentan los cargos.   

CONSIDERACIONES  

1. La competencia  

1.1.  De  conformidad  con  el  artículo  32  ordinal  4º  de  la  ley  906  de  2004,  a  la  Corte  Suprema  de Justicia le  corresponde definir la competencia, en los siguientes eventos:   

1.- Cuando la declaratoria de incompetencia  se   produzca   dentro   de   actuación  en  la  que  el  acusado  tenga  fuero  constitucional o fuero legal.   

2.- Cuando la declaratoria de incompetencia  proviene  de  un  tribunal superior o la autoridad que así lo hace, es decir un  juzgado cualquiera, señala que el competente es un Tribunal.   

3.- Cuando la declaratoria de incompetencia  provenga  de  un  juzgado penal del circuito especializado, penal del circuito o  penal  municipal, que manifiesta que el competente es un juzgado que pertenece a  otro           distrito           judicial1.   

1.2. En este caso, se consolida la situación  prevista  en  el  numeral  3º, por cuanto el Juez Único Promiscuo Municipal de  Oporapa,  Huila,  considera  que  es  el  Juez  Penal  Municipal  de  Bogotá el  funcionario llamado por la ley para adelantar el juicio.   

2. La definición de competencia.  

2.1. Establece el artículo 54 de la normativa  en  cita,  que  este  es  un  mecanismo  orientado a determinar de manera ágil,  perentoria  y  definitiva,  el  funcionario  competente  para conocer de la fase  procesal  del  juzgamiento.  Cuando  el  juez  ante  quien se haya presentado la  acusación  o  solicitado la preclusión así lo considere, lo hará saber a las  partes y lo remitirá al funcionario que deba definirla.   

2.2.  La  Sala entra a definir el funcionario  competente  para  continuar  con  el  conocimiento  de  las  diligencias  que se  adelantan  contra  RAMÓN  CALDERÓN  CHAVARRO,  por  el  delito de inasistencia  alimentaria.   

3.    El    delito    de    inasistencia  alimentaria   

3.1. Tiene dicho la  Corte que el delito de inasistencia alimentaria es de  carácter   permanente   y   de   tracto   sucesivo,  de  manera  que  continúa  ejecutándose  mientras  persista  el incumplimiento de la obligación. Por esta  misma  razón, es frecuente en investigaciones por esta clase de delitos, que la  víctima  o  el  titular  del derecho cambie su lugar de residencia una o varias  veces  después de presentada la querella,   sin   que   dicha   circunstancia   conduzca   a  modificar  la  competencia.   

3.2.   Se  debe  precisar,     cómo,  con   anterioridad  a  la  entrada    en   vigencia   de   la   Ley   1098   de  20062,   el   artículo   271   del  Decreto  2737  de  19893, establecía    la   competencia   para  conocer    de    estas    conductas   al  lugar  de residencia de la víctima o del titular del derecho en  el      momento      de     instaurarse     la     querella.     Hoy,      por      virtud     de     su  derogatoria, la competencia  se   determina   según  las  reglas  generales  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

En  el     evento     examinado,  todo apunta  a    indicar    que    la   conducta   investigada  bien            pudo           originarse  cuando   los  menores y su  madre     residían     en     el    municipio  de  Saladoblanco,  Huila, donde  se  adelantó  la  audiencia  de  formulación  de  la imputación, y   continúa  ejecutándose  –delito de  tracto   sucesivo-   mientras   persiste    el   incumplimiento,   aun   cuando  ahora  residan en la ciudad de Bogotá.   

4.  La  competencia  cuando  la  conducta se  realiza en varios lugares.   

4.1.    El  artículo  42 de la Ley 906  de   2004  señala  que  el  territorio  nacional  se  divide  para  efectos  de  juzgamiento en distritos, circuitos y municipios.   

A  su  turno,  el  artículo  43  de la misma  normatividad, dispone:   

“Es   competente   para   conocer   del  juzgamiento el juez del lugar donde ocurrió el delito.   

Cuando no fuere posible determinar el lugar  de     ocurrencia     del    hecho,    este   se   hubiere   realizado   en  varios  lugares,  o en uno incierto o en el extranjero,  la  competencia  del  juez de conocimiento se fija por el lugar donde se formule  acusación  por parte de la Fiscalía General de la Nación, lo cual hará donde  se encuentren los elementos fundamentales de la acusación.   

Las   partes   podrán   controvertir  la  competencia   del   juez   únicamente   en   audiencia   de   formulación   de  acusación.   

Para   escoger  el  juez  de  control  de  garantías  en  estos  casos  se  atenderá lo señalado anteriormente.  Su  escogencia  no  determinará  la  del  juez de conocimiento.”(Subraya fuera de  texto).   

4.2.  De  acuerdo  con  los hechos narrados,  resulta  evidente que la conducta que se investiga, se ha desarrollado en varios  lugares,  luego  perfectamente  aplicable se ofrece el inciso 2 del artículo en  cita,  sin  que  haya  lugar a examinar las distintas alternativas que ofrece el  mismo artículo 43 en sus incisos restantes.   

Sobre  este  aspecto  la jurisprudencia de la Sala en una situación similar  determinó:   

“En efecto, la Corte ha señalado que el  delito  de  inasistencia  alimentaria,  adelantado  al  amparo del sistema penal  acusatorio,  corresponde a la orbita de competencia del Juez Penal Municipal con  funciones  de  conocimiento del lugar donde ocurrió el delito, y si sucedió en  varios  sitios, será competente aquel donde la fiscalía formule la acusación,  tal  como  lo  señala  la  citada disposición.”4.   

En     estas     condiciones,     en  principio,  no  es  el  sitio  donde  se  instaura  la  denuncia o el lugar de  residencia  del  menor  o  su  representante  legal,  las  razones que se pueden  debatir  para  impugnar la competencia, sino aquellas  vinculadas  con  el  sitio  donde  se presenta el escrito de acusación, que debe  realizarse   en  el  lugar  donde  se  encuentran  los elementos que le permitan a la Fiscalía sustentar  la   acusación  en  el  juicio  oral,  circunstancia  que permite adelantar el  juicio  atendiendo el lugar donde se logra el recaudo de la prueba, postura      que      privilegia     además, los derechos de los niños, niñas y adolescentes.   

Sobre este puntual asunto la Sala ha dicho:   

“Esto  le  impone  al  Fiscal  en  los  tres  supuestos  enunciados  en  el  inciso 2º del  artículo   43  de  la  ley  906  de  2004,  la  obligación  de  constatar  esa  circunstancia   para  no  equivocarse  en  el  lugar  que  ha  de  presentar  la  acusación.   

En  el asunto que llama la atención de la  Sala,  el delito de inasistencia alimentaria presuntamente se ha cometido en los  sitios  donde  se  conoce  que el menor ha residido, esto es, La Plata (Huila) y  Bogotá,  por  lo  que la competencia se define según las reglas del inciso 2º  del  artículo  43  de  la  ley  906  de 2004 en razón a su comisión en varios  lugares.   

Bajo  esas  consideraciones, es pertinente  señalar  que antes de la presentación del escrito de acusación, M.A.M.  -representante legal del menor-  no  residía en La Plata, y ella junto con las personas e investigadores del CTI  que  van  a comparecer como testigos en el juicio oral viven en Bogotá y en una  población       cercana,       con       excepción       de      A.A.V.  que  debió  comisionar  a  sus  compañeros  de esta ciudad para que entrevistaran a la abuela del menor y a las  personas  con  las  cuales  se  acredita  la  representación legal que   ella   tiene   de   su   nieto5”.   

(…)  

En   esas   condiciones,   correspondía  a  la  Fiscalía  presentar  la acusación ante los  jueces  con  funciones  de conocimiento de Bogotá y no La Plata (Huila) como lo  hizo,  porque  en aquella ciudad se encuentran “los  elementos  fundamentales de la acusación”, sin que  el   equívoco   impida   ahora  la  continuación  del  juzgamiento         de        V.M.R.    en   esta   capital,   cuya  atribución  al  Juez que las devolvió para que la decidiera otra instancia, no  hace  otra  cosa  que  aplicar  la regla de competencia por la cual se rige este  asunto.” (Subraya fuera  de texto)   

Ahora  bien,  como  este evento los elementos  materiales  probatorios  con  vocación  de prueba se encuentran en la ciudad de  Bogotá,  y  atendiendo  que desde los mismos albores de la investigación se ha  anunciado  como  prueba  principal en el juicio el testimonio de la madre de los  menores,  correspondía  a la Fiscalía presentar la  acusación  ante  los  jueces  con  función  de conocimiento de Bogotá y no de  Oporapa,  como  lo  hizo,  porque  es  en esta ciudad donde se encuentran “los  elementos  fundamentales de la acusación”, sin que  tal  circunstancia impida  continuar    con    el    juzgamiento    en   esta  capital,  pues  aunque  el fiscal acusador desatendió  tal  circunstancia  al  momento  de elegir el sitio para formular la acusación,  son   las   reglas   generales   de   competencia   las  que  deben  regir  este  asunto.   

Por  esta  razón,  la  Sala concluye que la  competencia  para  seguir conociendo de la presente actuación, corresponde a un  Juzgado  Penal  Municipal  con  Función  de Conocimiento de Bogotá, a donde se  remitirán  las  diligencias,  por  conducto  del respectivo Centro de Servicios  Judiciales, una vez se verifique el reparto.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.         DECLARAR  que  la  competencia para seguir  conociendo  del  juzgamiento  de  RAMÓN  CALDERÓN  CHAVARRO,  corresponde a un  Juzgado   Penal   Municipal   con   Función  de  Conocimiento  de  Bogotá.  En  consecuencia,  REMÍTASE el proceso al respectivo Centro de Servicios Judiciales  a  fin de que verifique el reparto y se hagan llegar las diligencias al Despacho  que resulte sorteado.   

Infórmese  esta  decisión  a  todos  los  intervinientes   en  este  trámite  procesal  y  al  Juzgado  Único  Promiscuo  Municipal de Oporapa, Huila.   

Segundo.  Contra esta providencia no procede  recurso alguno.   

Cópiese y Cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                       GUSTVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ    

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                             JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA     

                       

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

                                                                    Secretaria     

1 Auto  del 10 de octubre de 2006, radicado 26201.   

2  Artículo  217.  Derogatoria. El presente Código deroga el Decreto 2737 de 1989  o  Código del Menor a excepción de los artículos 320 a 325 y los relativos al  juicio  especial  de  alimentos  los cuales quedan vigentes, también deroga las  demás disposiciones que le sean contrarias.”   

3  Disponía  el citado artículo que: “… Será competente para conocer de este  delito    el    Juez    Municipal    de    la   residencia   del   titular   del  derecho”.   

4 Auto  del  26  de  mayo  de 2010, radicación 34167; también auto del 19 de agosto de  2009, radicación 32215.   

5 Auto  del 8 de octubre de 2010, radicado 35107.     

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