39359(01-08-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

Aprobado  acta N°  283   

Bogotá  D. C. Primero (1) de agosto de dos  mil doce 2012   

VISTOS  

Dirime  la  Sala  la  colisión negativa de  competencias  suscitada  entre el Juzgado 17 de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Bogotá  y  el  Juzgado  1º  Penal del Circuito Especializado de  Cundinamarca,  en  virtud del cual rehúsan  conocer de la ejecución de la  pena  impuesta a JOSÉ ALDANA SAAVEDRA por el delito de enriquecimiento ilícito  de particulares.   

ANTECEDENTES  

1. Por incremento patrimonial no justificado  ocurrido  en  el  año  2003, el 19 de junio de 20091  el  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  Especializado de Descongestión de  Cundinamarca  condenó  a JOSÉ ALDANA SAAVEDRA, a la pena de 6  años   y   6   meses   de   prisión    por   el  delito  de  enriquecimiento      ilícito      de      particulares,  le  negó  el  subrogado  de  la  suspensión  condicional de la  ejecución  de  la  pena,  y  la  prisión domiciliaria, decisión modificada en  parte     por    el    Tribunal    Superior    del    Distrito    Judicial    de  Cundinamarca2.   

2.  Ejecutoriado  el  fallo, fue remitido  el   expediente  el  30 de mayo de 2011 al Juzgado de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de Leticia, ciudad donde se hallaba previamente detenido  ALDANA  SAAVEDRA  por cuenta de la condena que a 19 años y 6 meses le impusiera  el  Juzgado  1º  Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca por el delito  de  tráfico  de estupefacientes agravado y concierto  para  delinquir, decisión que aún no está en firme  por  encontrarse  surtiendo  el recurso de casación3.   

3. El 17 de julio de 2011, fue trasladado el  condenado  ALDANA  SAAVEDRA  al  Establecimiento  Penitenciario de Bogotá   “La  Picota”4,  razón  por  la  cual  el  Juzgado ejecutor de Leticia envió el  expediente  al  centro  de servicios judiciales de los Juzgados de Ejecución de  Bogotá5 para su reparto.   

4.  Las  diligencias  le correspondieron al  Despacho  17  de  Ejecución de Penas de la Capital, el que mediante auto del 31  de  agosto  de  2011,  decidió  remitir  la actuación al Juzgado 2º Penal del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de  Cundinamarca  que  profirió la  sentencia  “o  quien  haga sus veces”  para que la ejecute, aduciendo que el condenado no estaba privado  de   la   libertad   por   ese   proceso   es   decir   el   de  enriquecimiento  ilícito6.   

ARGUMENTOS DE LOS COLISIONANTES  

1.  Como  el Juzgado 2º Penal del Circuito  Especializado  de  Descongestión  de Cundinamarca ya no existía, la actuación  le   correspondió   al   Juzgado   1º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  quien  desechó la postura del Juez remitente argumentando que la  competencia  radicaba  en  el  de  Ejecución  de  Penas desde el momento en que  quedaba  ejecutoriada  la  sentencia,  sin  que  se  tenga como requisito que el  condenado  esté  privado  de  la  libertad  en  razón  del proceso, fundado en  providencia de esta Sala del 4 de abril de 2001:   

  “De ahí  que  siempre  que  exista un juez de ejecución de penas con jurisdicción en el  lugar  donde  deba  ejecutarse  el  fallo,  éste funcionario debe adelantar las  gestiones  inherentes  al  cargo,  sin  que  pueda  rehusarse  válidamente,  so  pretexto  de  no  existir  persona privada de la libertad, puesto que de hacerlo  estaría   introduciendo   una  escisión  a  la  normatividad  que  la  ley  no  contempla”   

En consecuencia, devolvió la actuación al  remitente,   proponiéndole  colisión  negativa  de  competencias  en  caso  de  rehusarse  a  conocer del proceso,  atendiendo a que éste se tramitó bajo  la Ley 600 de 2000.   

2.  El  Juzgado 17 de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de Bogotá, aceptó la colisión planteada al amparo del  acuerdo  054  de  1994  de  la  Sala  Administrativa  del Consejo Superior de la  Judicatura según el cual:   

“  Artículo 1º Los jueces de ejecución  de penas y medidas de seguridad conocen…   

“…del  cumplimiento  de  las sentencias  condenatorias,  donde  no se hubiere dispuesto el descuento efectivo de la pena,  siempre  y  cuando  que  el  fallo  de  primera  o  única  instancia se hubiere  proferido en el lugar de su sede.”   

    Señaló  con  base  en  el  artículo  79  de la Ley 600 de 2000, que en aquellos distritos judiciales donde  no  se  hayan  creado  las  plazas de jueces de ejecución de penas y medidas de  seguridad,  cumplirán  estas  funciones  mientras tanto los jueces de instancia  respectivos.   

Finalmente concluyó que en los procesos sin  preso  la  competencia  corresponde  al  juez  de  ejecución  de  penas  de  la  jurisdicción  del  fallador  y  aseveró: “el hecho  que  el  Juez  1º  especializado  de Cundinamarca despache en Bogotá, no le da  jurisdicción   en   Bogotá,   y   este  despacho  no  tiene  jurisdicción  en  Cundinamarca”,   además  “como  el  fallo  lo  produjo  un  juez  diferente  a esta sede judicial (Juez  Especializado  de  Cundinamarca)  y  como  quiera  que  estos juzgados no tienen  asignado  juez  de  ejecución de penas, la competencia le corresponde luego por  el   parágrafo  del  artículo  79  de  la  ley  600  de  2000  al  juzgado  de  conocimiento”.     

A renglón seguido ordenó su remisión a la  Corte Suprema de Justicia.    

CONSIDERACIONES  

1.  Corresponde  a  la  Corte  Suprema de  Justicia,  conforme  a  los  lineamientos  contenidos  en  el  numeral  4°  del  artículo  75  del Código de Procedimiento Penal (Ley  600  de  2000),  dirimir  los conflictos y definir la  competencia  cuando  se  trate  de  aforados  constitucionales  y  legales, o de  tribunales, o de juzgados de diferentes distritos.   

En  torno  a  esta  potestad,  la  Sala  ha  precisado   que   tiene   facultad    para  decidir  sobre  los  siguientes  casos:   

1.- Cuando la declaratoria de incompetencia  se   produzca   dentro   de   actuación  en  la  que  el  acusado  tenga  fuero  constitucional o fuero legal.   

2.- Cuando la declaratoria de incompetencia  proviene  de  un  tribunal superior o la autoridad que así lo hace, es decir un  juzgado cualquiera, señala que el competente es un Tribunal.   

3.-  Cuando  la  declaratoria  de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  del  circuito  especializado,  penal  del  circuito  o  penal  municipal, que manifiesta que el  competente  es  un  juzgado  que pertenece a otro distrito judicial.7  (Subrayas  fuera del texto original).   

Si  bien,  una  interpretación literal del  artículo  75  de  la Ley 600 de 2000 haría pensar que tal figura no regula las  actuaciones  surtidas  en  la fase de la ejecución de la pena, lo cierto es que  por  economía procesal resulta procedente desatarlo, como de forma reiterada lo  ha          dicho          la          Corte8:   

“No  obstante  que  la  contradicción  advertida  entre  los  citados  despachos  no  configura  en estricto sentido un  conflicto  de  competencia  -artículo  93  del Código de Procedimiento Penal-,  jurisprudencialmente  la  Sala  ha  admitido  tratar la situación como tal y ha  asumido           su           definición9,  imponiéndose por economía  procesal  una  decisión,  con  el  fin  de  no  dilatar  la  solución que deba  dársele,  para  lo  que  tiene  competencia, ya que se trata de dos juzgados de  diferente  distrito  judicial,  conforme lo señala el numeral 4° del artículo  75 idem.”   

Por  tanto,  como quiera que el Juzgado 1º  Penal  del  Circuito Especializado de Cundinamarca rehusó conocer la ejecución  de  la  pena  que por el delito de enriquecimiento ilícito fuera condenado JOSE  ALDANA  SAAVEDRA, señalando como competente al Juez 17 de ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá,  corresponde a la Corte Suprema de Justicia  definir  tal  situación,  por  estar  enmarcada  dentro de uno de los supuestos  normativos previstos por el numeral 4º del artículo 75 (Id).   

2.  El  problema jurídico a que se contrae  este  asunto,  se  dirige  a  definir  a  quién  le  compete  ejecutar  la pena  impuesta   a  JOSE  ALDANA SAAVEDRA condenado a 6  años  y  6  meses  de prisión  por el delito de  enriquecimiento  ilícito, quien no se encuentra detenido por este proceso, sino  por otro cuya sentencia no se encuentra ejecutoriada.   

3. Ambos despachos coinciden en advertir que  ALDANA  SAAVEDRA se encuentra en libertad a cuenta de éste proceso, sin embargo  para  el  Juez  1º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca, esta  situación  es  irrelevante  porque a su juicio la competencia radica en el Juez  de  Ejecución  de Penas desde el momento en que queda ejecutoriada la sentencia  con  independencia  de  que esté o no detenido; a su turno el funcionario 17 de  Ejecución  de  Penas  afirma  que  en  los procesos sin preso el ejecutor de la  sentencia  es  el  fallador  según  el  inciso  2º  del acuerdo 54 de 1994 del  Consejo Superior de la Judicatura.   

4.  Sobre  el  particular  se  tiene que de  conformidad  con la preceptiva contenida en el parágrafo del artículo 79 de la  Ley  600  de  2000,  en  los  distritos  judiciales donde no se hayan creado las  plazas  de jueces de ejecución de penas y medidas de seguridad, “cumplirán   estas   funciones,   mientras  tanto,  los  jueces  de  instancia respectivos”.   

A  su vez, el Acuerdo No. 54 del 24 de mayo  de  1994  expedido por el Consejo Superior de la Judicatura, fijó los criterios  para  el  funcionamiento  de  los  Juzgados  de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad así:   

“ARTICULO  PRIMERO.-  Los  jueces de ejecución de penas y medidas de seguridad, conocen de  todas  las  cuestiones relacionadas con la ejecución punitiva de los condenados  que  se  encuentren  en  las  cárceles del respectivo Circuito donde estuvieren  radicados,  sin consideración al lugar donde se hubiere proferido la respectiva  sentencia.”   

“Asimismo  conocerán del cumplimiento de  las  sentencias  condenatorias,  donde  no  se  hubiere  dispuesto  el descuento  efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que  el  fallo  de primera o única  instancia se hubiere proferido en el lugar de su sede.”   

De  acuerdo con este último inciso, cuando  el  sentenciado  se  encuentre en libertad  en  relación  con  el  proceso  por  el  cual  fue condenado con  sentencia   en  firme,  el  funcionario  competente  para  conocer del cumplimiento de la sentencia será el  juez  de  ejecución de penas y medidas de seguridad del lugar donde la misma se  profirió,  de  modo  que  si  no  hay  allí un funcionario de tal categoría y  especialidad,  opera  la  regla exceptiva en el sentido de que dicha función la  ejercerá  el  respectivo  juez de primera instancia10.   

Adicional a lo anterior se tiene que cuando  el    condenado   se   encuentra   privado   de   su  libertad,  la competencia de los jueces de ejecución  de  penas  no  está determinada por la naturaleza del delito, el lugar donde se  cometió  o  el  despacho  judicial  que  dictó  el  fallo,  sino por un factor  personal  relativo  al  lugar  donde  se  encuentre  recluido,  de manera que la  sentencia  debe  ser  ejecutada  por  un Juez de Ejecución de Penas, y sólo si  allí  no  hay  este  tipo de funcionarios judiciales, será del resorte del que  dictó  el  fallo  de  primer grado, según lo establece el  parágrafo del  artículo 79 de la Ley 600 de 2000.   

5. En el caso bajo examen es necesario   aclarar,  que  si bien es cierto ALDANA SAAVEDRA actualmente está privado de la  libertad,  no  lo  es por el delito de enriquecimiento  ilícito  que  suscitó la colisión aquí planteada,  sino  por el de tráfico de estupefacientes agravado y  concierto  para  delinquir a los que fue condenado por  el   Juzgado   1º   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de  Cundinamarca  a la pena de 19 años y 6 meses de prisión, decisión que aún no  cobra  firmeza  pues  está  en  tramite  el  recurso  de  casación11,   así  entonces,   el   detenido   se   halla   a   disposición   del  funcionario  de  instancia  y no de un juzgado de ejecución de penas.   

En  consecuencia, es del caso predicar para  efectos  de  definir  a  quien  le  corresponde  ejecutar  la  pena,  que ALDANA  SAAVEDRA           se          encuentra         en         “libertad”  y  de  conformidad con ello  aplicar las reglas que con anterioridad explicó la Sala.    

Pues  bien,  en  relación con los Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados de Cundinamarca, ha de decirse que aunque  tienen  su  sede  en Bogotá, lo cierto es que corresponden al Distrito Judicial  de  Cundinamarca  y  por  lo  tanto,  a  ese  mismo  distrito debe pertenecer el  correspondiente  Juez  de  Ejecución  de  Penas,  se  repite, en caso de que el  condenado  se  encuentre  en libertad, es decir, que los jueces de ejecución de  penas  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá  son  diferentes  a los del Distrito  Judicial de Cundinamarca.   

Lo anterior, es claro al observar el acuerdo  548  de 1999 del Consejo Superior de la Judicatura, el cual creó dentro de cada  distrito  Judicial del país algunos circuitos penitenciarios y carcelarios, los  cuales  modificó  a través del Acuerdo No. PSAA07-3913 del 25 de enero 2007 en  donde   de  manera  específica,  los  distritos  judiciales  de  Bogotá  y  de  Cundinamarca los dividió de la siguiente manera:   

 “…  

6.  

El Distrito Judicial de Bogotá comprende el  siguiente Circuito Penitenciario y Carcelario:   

6.1.  

Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Bogotá  cuya  cabecera es la ciudad del mismo nombre, con competencia sobre los  municipios que conforman el Circuito Judicial de Bogotá.   

…..  

12.  

El   Distrito  Judicial  de  Cundinamarca  comprende los siguientes Circuitos Penitenciarios y Carcelarios:   

12.1.  

Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Cáqueza  cuya  cabecera es el municipio del mismo nombre, con competencia sobre  los municipios que conforman el Circuito Judicial de Cáqueza.   

12.2.  

Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Facatativá  cuya  cabecera  es  el  municipio del mismo nombre, con competencia  sobre  los  municipios  que  conforman  los Circuitos Judiciales de Facatativá,  Funza, Villeta y Guaduas.   

12.3.  

Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Girardot  cuya  cabecera es el municipio del mismo nombre, con competencia sobre  los  municipios que conforman los Circuitos Judiciales de Girardot, Fusagasugá,  La Mesa y Soacha.   

12.4.  

Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Leticia  cuya  cabecera  es el municipio del mismo nombre, con competencia sobre  los municipios que conforman el Circuito Judicial de Leticia.   

12.5.  

Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Zipaquirá  cuya  cabecera  es  el  municipio  del mismo nombre, con competencia  sobre  los  municipios  que  conforman  los  Circuitos  Judiciales de Chocontá,  Gachetá, La Palma, Pacho, Ubaté y Zipaquirá.   

        6.  Para lo que es objeto de esta decisión, se precisa que como en  el  Distrito  Judicial  de Cundinamarca sólo existen  jueces de Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad en los circuitos penitenciario y carcelarios de  Cáqueza,  Facatativa,  Girardot,  Fusagasuga,  Leticia  y  Zipaquirá según el  acuerdo  mencionado,  y  su competencia se circunscribe a los municipios que los  conforman  sin que se le asigne a alguno de ellos la ejecución de los fallos de  los  Jueces  Especializados  del  Departamento,  ha de entenderse que no les fue  adjudicada   la  ejecución  de  las  penas  y  medidas de seguridad a esos  jueces  en  el  caso  que  el  condenado  se  encuentre en libertad, operando en  consecuencia  la  regla  exceptiva  en  el  sentido  de  que  dicha  función la  ejercerá  el  respectivo juez de primera instancia.12   

Sobre el tema la  Sala precisó en el  radicado 32482  de 2009:   

“Así las cosas, concluye la Sala que si  no  hay un Juzgado de Ejecución de Penas de Cundinamarca, pues como ya se dijo,  los  despachos  que pertenecen a ese distrito tienen asignados unos determinados  municipios,  es  el  Juez  Primero  Penal del Circuito del mismo departamento el  competente  para seguir constatando la ejecución de la pena impuesta en el caso  de  la  especie,  en  cuanto  fue  el  despacho  que  dictó el fallo de primera  instancia,  al  cual se asignará el conocimiento de este asunto. Igualmente, se  ordenará  enviar  copia  de esta providencia a los despachos que propusieron el  conflicto”.   

Así las cosas, es el Juez 1º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca  el competente para conocer de la  ejecución  de  la  pena  impuesta  a  JOSÉ  ALDANA  SAAVEDRA  por el delito de  enriquecimiento  ilícito  de  particulares,  en  cuanto  fue  el  despacho  que  reemplazó   al   extinto   Juzgado   2º  Especializado  de  Descongestión  de  Cundinamarca  que dictó el fallo de primer grado.   

En mérito de lo expuesto, la SALA    DE    CASACIÓN    PENAL    DE    LA   CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,  administrando  justicia  en  nombre  de la  República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1.  ASIGNAR  el  conocimiento  de la ejecución de la pena impuesta a JOSE ALDANA SAAVEDRA por el  delito  de  enriquecimiento  ilícito,  al  Juzgado  Primero  Penal del Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  al  cual  se  dispone  enviar  de inmediato la  actuación, según las consideraciones expuestas.   

2. REMITIR   copia  de  lo  aquí  decidido al Juzgado 17 de ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad de Bogotá para su información.   

Contra   este  auto  no  procede  recurso  alguno.   

Comuníquese y Cúmplase.  

JOSÉ     LEONIDAS    BUSTOS    MARTÍNEZ   

JOSÉ      LUIS     BARCELÓ  CAMACHO                       FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

           

    

MARIA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑÓZ                        LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

               

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Cuaderno original, folios 10-37.   

2  Cuaderno original, folios 38-80.   

3 Folio  78  cuaderno  juzgado  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de seguridad   017   

4  Cuaderno original, folio 103.   

5  Cuaderno original, folio 106.   

6  Cuaderno No 2, folio 18.   

7 Ver  auto de 30 de mayo de 2006, radicado 24964.   

8 Ver  auto de 16 de julio de 2002, radicado 19647.   

9  Colisión   No.   17.367,    del   5   de  diciembre  del  2000.   

10 Cfr.  Autos  del 23 de julio de 2001. Rad. 18195; 10 de agosto de 2001. Rad. 18450; 16  de   julio   de   2002.   Radicados   19574,   19647   y  32482  de  2009  entre  otros.   

11  Folio  78  cuaderno  juzgado de ejecución de penas y medidas de seguridad   017.   

12 En  el  mismo  sentido  ver  Colisiones  de Competencia de los siguientes radicados:  20051 de 2002, 20099 de 2002, 23277 de 2005 y 32482 de 2009.     

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