39350(06-02-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta Nº  029  

Bogotá,  D.  C., seis (06) de febrero de dos  mil trece (2013)   

VISTOS  

Corresponde  a  la  Corte conceptuar sobre la  extradición  del  ciudadano  colombiano  Wilson Parra  Muñoz,    solicitada  por  el Gobierno de la República del Perú.     

ANTECEDENTES  

1. Mediante Notas Verbales Nº 5-8–M/194  del  19  de  mayo  de  2011,  el  Gobierno  del  Perú,  a  través  de  su  embajada  en  Colombia,  solicitó la  detención  preventiva  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Wilson         Parra         Muñoz,   para   ser  juzgado  por  la Sala Liquidadora de Tarapoto, Corte Superior de Justicia de San  Martín,  por  el  delito  de tráfico ilícito de drogas, en agravio del Estado  peruano.     

2. A través de resolución del 7 de junio de  2011,  la  entonces Fiscal General de la Nación ordenó la captura con fines de  extradición   de   Wilson  Parra  Muñoz,  identificado  con  cédula de ciudadanía No. 16.191.066, la cual  se  hizo  efectiva el 10 de febrero de 2012,   por  miembros  de  la  Policía  Nacional.   La  mencionada  determinación,  a  través de resolución del 10 de mayo de 2012, fue cancelada  por  el Fiscal General, toda vez que transcurrieron 90 días calendario desde la  fecha  de  captura,  sin  que las autoridades peruanas formalizaran el pedido de  extradición.    

Así las cosas, el 11  de  mayo  del  año  en  curso, el Gobierno del Perú,  mediante  Nota  Verbal  No.  5-8-M/156  formalizó  la  correspondiente  solicitud de extradición del nacional  colombiano    Wilson    Parra    Muñoz.   

En  tal  virtud,  el  Fiscal  General  de  la  Nación,  en  resolución del 22 de junio del año en curso, decretó nuevamente  la  captura  con fines de extradición en contra del antes mencionado, sin que a  la fecha se haya hecho efectiva.   

3.  A  su  turno, el Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  mediante oficio No. DIAJI/GCE Nº 1405 del 16 de mayo  de    2012,   manifestó   que   los   instrumentos   aplicables   al   presente  caso    son:    i)    el  ‘Acuerdo     sobre  extradición’,  adoptado en Caracas el 18 de julio de 1911;         ii)         ‘Acuerdo   entre   el  Gobierno  de  la  República  de  Colombia y el Gobierno de la República del Perú, modificatorio  del  Convenio  Bolivariano  de  Extradición  firmado  el   18  de julio de  1911’, suscrito en Lima el  22 de octubre de 2004.   

El  Viceministro  de  Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa,  en  oficio  del 26 de junio de 2012, advirtió que aún  cuando  no  se  ha  obtenido  la  captura  del ciudadano colombiano requerido se  considera  pertinente  que  se le de curso al trámite de extradición, teniendo  en   cuenta   la  jurisprudencia  de  esta  Corporación.  En  consecuencia,  el  mencionado  funcionario remitió la actuación con destino a la Corte Suprema de  Justicia  para  que  emita  el  correspondiente concepto con destino al Gobierno  Nacional,  toda  vez  que  la documentación allegada por el gobierno extranjero  reúne  los  requisitos  formales  exigidos  por  los instrumentos aplicables al  caso.   

4.  La  Corporación,  a  través de auto del  pasado  3  de  julio,  le  designó  al ciudadano Parra  Muñoz   una  apoderada  de  oficio adscrita a la  Defensoría  Pública  de  la Defensoría del Pueblo, con el fin de garantizarle  el  derecho  a  la  defensa dentro del presente trámite. Así mismo, corrió el  traslado  probatorio  de que trata el artículo 500 de la Ley 906 de 2004 frente  al cual guardaron silencio los intervinientes.   

ALEGACIONES DE LOS INTERVINIENTES  

1.  La  Procuradora  Tercera  Delegada para la Casación Penal solicita a la  Corte  emitir  concepto favorable a la solicitud de extradición de Wilson  Parra Muñoz, por considerar que se  reúnen  los  presupuestos  requeridos en la Ley 26 de 1913 (mediante la cual el  Congreso  de  Colombia  aprobó el Acuerdo Bolivariano sobre extradición) y los  consagrados en la Ley 906 de 2004.    

Así  mismo,  enfatiza  en que aún cuando en  dicho  instrumento  no  figura  el  delito de narcotráfico como de aquellos que  permiten  la petición de extradición, de todos modos a través de la               ‘Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra    el    Tráfico    Ilícito    de    Estupefacientes    y    Sustancias  Sicotrópicas’, signada en  Viena  el  20  de  diciembre  de 1988 y aprobada mediante la Ley 67 de 1993, los  países  signatarios,  entre  ellos  Perú y Colombia, se comprometieron a crear  los  mecanismos  materiales  y jurídicos para afrontar la actividad relacionada  con  el  tráfico  de  estupefacientes,  entre  ellos  el de la extradición que  habría  de  tramitarse  conforme  el  sistema  judicial  del  Estado requerido.   

   

Agrega que las exigencias relacionadas con la  validez  formal  de  la  documentación,  la  plena identidad del solicitado, la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el extranjero, el principio de  doble  incriminación  y  los  requisitos  especiales  previstos  en  el Acuerdo  Bolivariano  suscrito con la República del Perú, se encuentran acreditadas. De  igual  forma,  solicita a la Sala que, en caso de emitir concepto favorable a la  extradición,  requiera  al  Gobierno  Nacional  para  que  advierta al gobierno  extranjero  que  garantice  los  derechos fundamentales del ciudadano reclamado,  según los artículos 11, 12 y 34 de la Constitución Política.   

2. A  su   turno,   la  apoderada del nacional pedido en  extradición guardó silencio.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

El  artículo  502  de  la  Ley  906 de 2004,  estatuto  procesal  penal  aplicable  al caso, dado que los hechos atribuidos al  ciudadano  colombiano  requerido tuvieron lugar en el mes de enero de 2008, dice  textualmente:   

“La   Corte  Suprema  de  Justicia,  fundamentará  su  concepto  en  la validez formal de la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena  de  la  identidad del  solicitado,  en  el  principio de la doble incriminación, en la equivalencia de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere el caso, en el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos”.   

Ahora  bien,  comoquiera que el Ministerio de  Relaciones  Exteriores informó que los instrumentos aplicables al presente caso  son   el   ‘Acuerdo  sobre  extradición’, suscrito en  Caracas    el    18    de    julio    de    1911    y     el   ‘Acuerdo   entre   el  Gobierno  de  la  República  de  Colombia y el Gobierno de la República del Perú, modificatorio  del   Convenio   Bolivariano   de   Extradición  firmado  el  18  de  julio  de  1911’, suscrito en Lima el  22  de octubre de 2004, aprobado e incorporado al ordenamiento interno, mediante  la  Ley  1278  del 5 de enero de 2009, será, entonces, sobre la concurrencia de  los  requisitos  señalados  en  dichos  instrumentos  sobre los cuales la Corte  emitirá su concepto.   

Al  efecto,  seguirá  el siguiente orden: 1)  documentación  anexa  y  validez  formal  de  la  misma; 2) acreditación de la  identidad  plena de la persona solicitada en extradición; 3) principio de doble  incriminación;  4)  equivalencia  de la providencia dictada en el extranjero, y  5) inexistencia de causas de improcedencia.     

1.  Documentación  anexa y validez formal   

El artículo VI del Acuerdo Bolivariano sobre  Extradición  suscrito  el  18  de julio de 1911 por las Repúblicas de Ecuador,  Bolivia,   Perú,  Colombia  y  Venezuela,  modificado  por  el  6  del  Acuerdo  Modificatorio  del 22 de octubre de 2004, establece que  la  solicitud  de  extradición  debe hacerse por vía diplomática.  Y  el artículo 8 del mismo Acuerdo exige que esté acompañada de  los siguientes documentos:   

a) Cuando se trate  de  una  persona  no condenada: Original o copia de la  orden  de  captura  para  el caso colombiano o del mandato de detención para el  caso peruano.   

b) Cuando se trate  de   una   persona   condenada:   Original  o  copia  certificada  de  la  sentencia  condenatoria y el certificado de que la misma no  fue   totalmente   cumplida,   así   como   el   tiempo   pendiente   para   su  cumplimiento.   

1.  Las  piezas  o  documentos  presentados  deberán  contener  la  indicación  precisa  del  hecho imputado, la fecha y el  lugar  en que fue cometido, así como los datos necesarios para la comprobación  de  la  identidad  de la persona reclamada. Deberán también estar acompañadas  de  las copias de los textos de la ley que tipifica la conducta o las conductas,  así  como  de  las  disposiciones  legales  relativas  a la prescripción de la  acción  penal  o  de  la  pena  aplicados  en el Estado requirente y de los que  fundamenten la competencia de este.   

2.  El  Estado  requirente  presentará  la  solicitud  cuando  razonablemente considere que la persona solicitada ingresó o  permanece en el territorio del Estado requerido.   

3.  (…)  

4. En lo no previsto en el presente Acuerdo,  el   procedimiento   de  extradición  se  regirá  por  lo  establecido  en  la  Legislación        interna        del        Estado       requerido.   

Con el objeto de cumplir estas exigencias, las  autoridades    peruanas    adjuntaron   copia   de   los   siguientes   soportes  documentales:   

a) Original del oficio 23252-2012-MP-FN-UCJIE  (EXTE  85-11)  del  Fiscal  Provincial  de  la  Unidad  de Cooperación Judicial  Internacional  dirigido  al  jefe  de  la Dirección General de Asuntos Legales,  enviando   el   cuaderno   de   extradición  activa  del  ciudadano  colombiano  Wilson    Parra   Muñoz,  requerido  por  la  Sala  Penal  Liquidadora de Tarapoto de la Corte Superior de  Justicia de San Martín.   

b)  Copia  apostillada  de  la  solicitud  de  detención    preventiva    con    fines   de   extradición   de   Wilson   Parra  Muñoz,  expedida  por  el  Presidente     de    la    Sala    Liquidadora    de    Tarapoto    –  Corte  Superior  de  Justicia  de San  Martín.   

c)  Copia  de  la  solicitud  al  Jefe  de la  Interpol  para  lograr  la  captura  del  anteriormente mencionado con todos sus  datos  de identificación, por parte de la Presidencia de la Sala Liquidadora de  San Martín  – Tarapoto.   

d)  Copia  apostillada  de  la acusación Nº  054-2009-MP.  1ª  FSMD-SM-T  del  20  de mayo de 2009, proferida por la Primera  Fiscalía      Superior      Mixta      de      San     Martín     –  Tarapoto  y Acusación complementaria  Nº 127 – 2009-MP-1º-FSMD-SM-T del 26 de noviembre de 2009.   

e)  Datos  de  identificación  del ciudadano  requerido:  se trata de Wilson Parra Muñoz,  nacido  el  7  de  junio  de 1970 en el municipio de Valparaíso,  Caquetá,  Colombia,  identificado con cédula de ciudadanía No “16-191066”.    

f)  Copia  apostillada  de  la  decisión del  Juzgado  Tercero  Penal Supraprovincial de Lima, de fecha 17 de septiembre   de  2008,  en  la  que  se  declara procedente la solicitud de la variación del  mandato   de   detención   y,   en   su   lugar,   impone  contra  Wilson   Parra   Muñoz   el  mandato  de  comparecencia  restringida,  por  el  delito  contra la salud pública, tráfico  ilícito de drogas.       

g) Copia apostillada de la Resolución Nº 01  del  8  de febrero de 2008, por medio de la cual el Segundo Juzgado Penal de San  Martín  –  Tarapoto   dicta  en  contra  de  Wilson Parra Muñoz orden   de   detención  por  el  delito  de  tráfico  ilícito  de  drogas.   

h) Copia certificada de la Resolución Nº 47  que  contiene  la  sentencia del procesado Eurípides García Bravo, mediante la  cual  “reservaron el juzgamiento del procesado Wilson  Parra  Muñoz,  a  quien  declararon  reo contumaz, en consecuencia revocaron el  mandato  de  comparecencia  restringida,  disponiendo  su ubicación y captura a  nivel nacional e internacional”.   

i)  Normas  aplicables  del  Código  Penal  (artículos  296  y  297-7)  y  de  Procedimiento  Penal  del  Perú, las cuales  disponen lo siguiente:   

“Artículo  296.- El que promueve, favorece o facilita el consumo  ilegal  de  drogas tóxicas estupefacientes o sustancias sicotrópicas, mediante  actos  de fabricación o tráfico será reprimido con pena privativa de libertad  no  menor  de  ocho   ni  mayor  de  quince  años  y  con ciento ochenta a  trescientos   sesenta   y  cinco  días-multa,  e  inhabilitación  conforme  al  artículo 36, incisos 1, 2 y 4.   

El que posea drogas tóxicas estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas  para su tráfico ilícito será reprimido con pena  privativa  de  libertad  no  menor  de  seis ni mayor de doce años y con ciento  veinte a ciento ochenta días-multa.   

El  que  a  sabiendas comercializa materias  primas  o  insumos destinados a la elaboración ilegal de drogas será reprimido  con  pena  privativa  de libertad no menor de cinco ni mayor de diez años y con  sesenta a ciento veinte días-multa.   

“Artículo 297.-  La  pena  será privativa de libertad no menor de quince ni mayor de veinticinco  años,   de   ciento  ochenta  a  trescientos  sesenta  y  cinco  días-multa  e  inhabilitación  conforme  al  artículo 36, incisos 1, 2, 4, 5 y 8 cuando […]  7.   La   droga   a  comercializarse  o  comercializada  excede  las  siguientes  cantidades:  veinte  kilogramos de pasta básica de cocaína, diez kilogramos de  clorhidrato  de cocaína, cinco kilogramos de látex de opio o quinientos gramos  de  sus  derivados,  y  cien  kilogramos  de  marihuana  o dos kilogramos de sus  derivados.   

La  pena  será privativa de la libertad no  menor  de  veinticinco ni mayor de treinta y cinco años cuando el agente actúa  como  jefe,  dirigente  o  cabecilla  de  una organización dedicada al tráfico  ilícito de drogas o insumos para su elaboración.   

Igual  pena  se  aplicará al agente que se  vale    del   tráfico   ilícito   de   drogas   para   financiar   actividades  terroristas.”    

La  documentación  remitida  por el Gobierno  Peruano  se  encuentra  certificada  con  la  firma  y  sello de las autoridades  judiciales, consulares y administrativas del país de origen.   

Los   hechos   que  motivan  el  pedido  en  extradición  del  ciudadano  colombiano  Wilson Parra  Muñoz  son  los  siguientes,  según  consta  en  la  documentación allegada por el gobierno reclamante:   

“Que   la  participación  del  ciudadano colombiano identificado como Wilson Parra Muñoz,  como  autor  del  delito  de  tráfico  ilícito  de  drogas e integrante de una  organización  criminal  con  fines  de  comercialización  a  nivel  nacional e  internacional  dedicada  al  tráfico  ilícito  de  drogas, se evidencia con el  informe  de  inteligencia  elaborado  por el personal policial, que acredita que  intervenida  la  camioneta Pick Up de placa de rodaje ecuatoriana Nº ICO-172 de  marca  Nissan  de  color plateado, modelo Frontier, identificando a su conductor  como  el  ciudadano  ecuatoriano  Eurípides Aníbal García Bravo y al copiloto  ciudadano  colombiano  Wilson  Parra  Muñoz,  y  que  al efectuarse el registro  preventivo  de  la  tolva  del  vehículo  Pick  Up  se  detectó una estructura  adicional,  caleta  en  cuyo  interior  se encontró, debidamente acondicionada,  cierta  cantidad  de  droga, por lo que adoptando las medidas de seguridad de lo  de  los  intervenidos  (sic)  así  como del vehículo en mención se dispuso el  traslado      a      las      instalaciones     del     DEPOTAD     –   Tarapoto,  con  la  finalidad  de  proseguir   adecuadamente   con   el  registro  estructural  complementario  del  vehículo  y  poder  extraer  el  total  de  la droga, que así mismo Eurípides  García  Bravo,  tiene  la  condición  de  sentenciado  en  el proceso al haber  reconocido  los hechos, acogiéndose a la conclusión anticipada, registrando en  los  actuados del proceso (Movimiento Migratorio) que ingresó al país en julio  del  año  2005  y  salió  el  13  de  diciembre  del  año dos mil siete y que  coincidencialmente  el  procesado  Parra  Muñoz  ingresó  al  país  el  17 de  diciembre  de  2007  y  salió el 29 de diciembre del año dos mil siete, siendo  intervenidos  ambos  el  25  de  enero  del  año 2008. Así mismo, se encuentra  acreditado  que Wilson Parra Muñoz  es músico, ello no es suficiente para  que  sea  exonerado del delito investigado, ya que también de las letras de sus  composiciones   y canciones se advierte que existen canciones alusivas a la  actividad  ilícita,  resultando  sintomático  que  el  procesado promocione su  música  en  lugares  de  la  selva  tan apartados, además: es cuestionable que  ambos  procesados  hayan coincidido encontrarse en el Perú, en una zona de  alta  incidencia  de narcotráfico, lo que indicaría que ambos transportaban la  droga   incautada  con  conocimiento,  indicios valorativos que vinculan al  procesado  Parra  Muñoz  como  autor  del  delito  instruido  y que amerita ser  analizado              durante              juicio             oral.”        

En  las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos   relacionados con la presentación de la solicitud por  vía  diplomática,  su  certificación  por  las  autoridades  competentes,  la  aportación  de  la  documentación  que  debe  servir de fundamento a ella y su  formalización,   exigidos  por  los  artículos  VI  y  VIII  del  Convenio  de  Extradición,  modificados  por  los  artículos  6  y  8,  respectivamente, del  Acuerdo  del  22  de  octubre  de  2004,  se cumplieron a cabalidad por el país  requirente,  y que, desde esta perspectiva, los documentos aportados con tal fin  se  tornan  aptos y suficientes para ser considerados por la Corte en el estudio  que debe preceder su concepto.    

2. Identidad plena  de la persona reclamada   

El  Gobierno  de  la  República  del  Perú  solicita  la entrega de Wilson Parra Muñoz,  nacido  el  7  de  junio  de 1970 en el municipio de Valparaíso,  Caquetá,  Colombia,  portador  de la cédula de ciudadanía Nº “16-191066”.   A su turno, a través  de  oficio  del  10  de  febrero  de  2012, suscrito por personal de la Policía  Nacional,  se  informa  que  fue dejado a órdenes de la Fiscalía General de la  Nación,  para  efectos  del  trámite  de  extradición, el señor Wilson  Parra  Muñoz, identificado con la  cédula  de  ciudadanía Nº 16.191.066 de Valparaíso, Caquetá, nacido el 7 de  junio  de  1970  en  la misma ciudad, cuya identidad fue confirmada a través de  estudio  técnico  elaborado  por  un  perito  en  dactiloscopia  de la Policía  Nacional.   

De  lo  anterior  no queda duda alguna que el  ciudadano  colombiano  reclamado  en extradición es el mismo que estuvo privado  de la libertad por cuenta de este trámite.   

Por    lo    tanto,   el   requisito   se  satisface   

3.  Principio de la  doble incriminación   

Esta exigencia, contenida en el artículo 2º  del  Convenio  Bolivariano  de Extradición, modificado por el 2 del  Acuerdo del 22 de octubre de 2004, impone  verificar    que    “las    conductas    punibles,  independientemente  de  la  denominación del delito, que según la legislación  de  los Estados sean sancionadas con pena privativa de la libertad no menor a un  año.”   

Conforme  este  presupuesto,  se  tiene  que  Wilson   Parra   Muñoz  es  solicitado  en  extradición  para  ser investigado y juzgado por los delitos de  tráfico  ilícito  de drogas, “figura específica de  promoción   al   consumo   ilegal   de   drogas   tóxicas  mediante  actos  de  tráfico”, conductas tipificadas en el Código Penal  del  Perú,  en  las  normas  trascritas  en acápite anterior. En este caso, la  sustancia  incautada  fue  pasta  básica  de  cocaína,  en  cantidad de 40.023  gramos,   según   se   extrae   de   la   actuación   surtida   en   el  país  reclamante.   

Así, las descripciones legales de que tratan  los   artículos   296   y  297  del  Código  Penal  Peruano  encuentran  cabal  correspondencia   con  el  tipo  penal  que  consagra  el  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes en el artículo 376 de la Ley 599 de  2000, norma modificada por el artículo 11 de la Ley 1453 de 2011.   

Dicha  disposición sanciona con pena mínima  de  prisión de 128 y máxima de 360 meses al  que,  sin  permiso de autoridad competente, introduzca al país,  así  sea  en  tránsito,  o  saque de él, transporte, lleve consigo, almacene,  conserve,  elabore,  venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a cualquier  título   sustancia   estupefaciente,   sicotrópica   o  droga  sintética,  en  particular cocaína, en cantidad de al menos 1 kilogramo.   

Cabe  enfatizar  que  el  delito de tráfico,  fabricación   o  porte  de  estupefacientes  no  es  de  naturaleza  militar  o  política,  eventos en los cuales la extradición no sería procedente, conforme  los  artículos  4  y 5b del Acuerdo Modificatorio del Convenio de Extradición,  al  tiempo que contempla, según la legislación penal de los dos países, penas  privativas  de  la  libertad  cuyo  mínimo  supera ampliamente el límite de un  año,  según  así  lo  establece  el  artículo  5,  literal d, del mencionado  instrumento  modificatorio  del  Convenio  Bolivariano de Extradición, suscrito  entre  los  gobiernos  de  Colombia  y  Perú  en Lima el 22 de octubre de 2004.   

La exigencia se satisface.  

4.   Providencia  proferida en el extranjero   

El artículo 8, literal a, del Acuerdo del 22  de  octubre  de  2004,  modificatorio  del  Convenio Bolivariano de Extradición  suscrito  en  Caracas  el  18 de julio de 1911 establece que, cuando se trate de  una  persona  no  condenada,  el  gobierno reclamante debe allegar el original o  copia  de  la  orden  de  captura  para  el  caso  colombiano,  o del mandato de  detención para el caso peruano.   

También  se  cumple con esta exigencia, toda  vez  que  dentro  de los documentos que soportan la solicitud de extradición se  incluye  copia  apostillada  de  la Resolución Nº 01 del 8 de febrero de 2008,  por  medio  de  la  cual  el  Segundo  Juzgado Penal de San Martín –   Tarapoto   dicta   en   contra   de  Wilson  Parra Muñoz orden de  detención por el delito de tráfico ilícito de drogas.   

Dicha orden de detención, a su vez, encuentra  sustento  en  la  acusación  Nº  054-2009-MP.  1ª FSMD-SM-T del 20 de mayo de  2009,  proferida  por  la  Primera  Fiscalía  Superior  Mixta  de  San  Martín  –  Tarapoto,  en contra de  Eurípides  Aníbal  García  Bravo  y  la  acusación  complementaria  Nº  127  -2009-MP-1º-FSMD-SM-T  del  26  de noviembre de 2009 que revoca parcialmente la  anterior  providencia  y,  en  su lugar, llama a juicio al mencionado, junto con  Wilson       Parra      Muñoz,      “como   presuntos  autores  del  delito  contra  la  salud  pública,  en  su  modalidad  de tráfico ilícito de drogas,  figura  específica  de promoción al consumo ilegal de drogas tóxicas mediante  actos  de  tráfico  previsto  y penado en el artículo 296 y 297, inciso 7, del  Código     Penal,     en     agravio    del    Estado    Peruano…”.   

De  lo  anterior se infiere que en el proceso  que  cursa  en  la  nación  solicitante  contra Wilson  Parra   Muñoz   existe,   en  los  términos  de  la  legislación  procesal penal de nuestro país, una orden de captura (según así  lo   exige   el   artículo  8-1  del  Acuerdo  Modificatorio  del  Convenio  de  Extradición  del  22  de octubre de 2004), para responder en juicio por delitos  de tráfico de estupefacientes.   

Así mismo, la documentación allegada por el  gobierno  de la República del Perú precisa, en los términos que atrás fueron  reseñados,  los  hechos que se le atribuyen al ciudadano colombiano, las normas  del  Código  Penal  de ese país que se estiman infringidas con su conducta, al  tiempo  que  se afirma que, con fundamento en la información proveniente de las  autoridades  de emigración del país solicitante, se presume razonablemente que  Wilson  Parra  Parra   Muñoz   podría  encontrarse  en  territorio colombiano.   

El requisito se satisface.  

5.  Inexistencia de  causas de  improcedencia   

Los   artículos   IV  y   V        del       Convenio       Bolivariano       de   Extradición,   normas   

modificadas  por  los  artículos  4  y 5 del  Acuerdo  del  22  de  octubre  de 2004, establecen como motivos enervantes de la  concesión     de     la     extradición     los    siguientes:    (i) que se proceda por un delito político  o    conexo    con    este,   o   bien   por   delito   militar;   (ii)  que  la  pena máxima privativa de la  libertad  prevista  para la conducta imputada no exceda de un año; (iii)  que  la acción o la pena se hallen  prescritas;   (iv)  que  la  persona  solicitada  haya  sido  juzgada,  amnistiada  o  indultada en el Estado  requerido     y     (v)  “cuando   el   Estado   requerido  tuviera  motivos  fundamentados  para  suponer que el pedido de extradición fue presentado con la  finalidad  de perseguir o sancionar a la persona solicitada por motivos de raza,  religión,  nacionalidad  u  opiniones  políticas.  Así mismo, como si tuviera  motivos  para suponer que la situación de la misma estuviera agravada por tales  motivos”.  Adicionalmente  a  estas  exigencias,  el  artículo    35   de   la   Constitución   Nacional   de   Colombia1,  prohíbe la  extradición  de  nacionales  por  hechos  cometidos  con  anterioridad al 17 de  diciembre de 1997.   

Ninguno  de  estos  específicos  supuestos  concurre  en  el  caso  en  estudio,  toda  vez  que  el  delito  de tráfico de  estupefacientes  no  es  de  naturaleza  política  ni  militar, la pena máxima  privativa  de  la libertad asignada a la conducta excede ampliamente de un año,  tal   como   se  reseñó  en  precedencia,  y  se  tiene  certeza  de  que  los  comportamientos    punibles   por   los   que   Parra  Muñoz   está  actualmente  procesado  en  el  Perú  tuvieron  lugar  con  posterioridad  al  17 de diciembre de 1997.  Por otra  parte,  no  se  tiene  noticia  de  que  el  mencionado  hubiese  sido  juzgado,  amnistiado  o  indultado  en  Colombia por los mismos hechos, ni existen motivos  para  presumir  que  el  pedido de entrega formulado sea motivado por razones de  raza,   religión,   nacionalidad   u   opiniones   políticas,  ni  que  dichas  circunstancias    puedan   agravar   su   situación.   

Así  mismo, se hace imperioso indicar que la  acción  penal  no  ha  prescrito  en  el  país solicitante, como tampoco en el  requerido.  En  efecto,  la  acción  penal,  de acuerdo con la información que  aporta  el  expediente,  prescribe  en  la  Nación  reclamante  “en  un  tiempo igual al máximo de la pena fijada por la ley para el  delito,  si  es  privativa de la libertad” (artículo  80  del  Código  Penal  peruano),  término  que  se interrumpe “por  las  actuaciones  del  Ministerio Público o de las autoridades  judiciales,   quedando  sin  efecto  el  tiempo  transcurrido.  Después  de  la  interrupción  comienza a correr un nuevo  plazo de prescripción, a partir  del   día  siguiente  de  la  última  diligencia.”   

Por  lo  tanto,  si  el delito de tráfico de  estupefaciente  fue  cometido  el  25 de enero de 2008 y la pena máxima para el  delito  básico  prevista  en  el artículo 296 del Código Penal del Perú, sin  necesidad  de  aplicar  el  incremento  punitivo  por  razón  de la cantidad de  sustancia  estupefaciente  (artículo 297 del mismo estatuto), es de 15 años de  prisión,  surge nítido que en el Perú la acción penal no se halla prescrita,  como así lo confirman las autoridades de ese país.   

Tampoco  ha  ocurrido  dicho  fenómeno  en  Colombia,  toda  vez que al tenor del artículo 86 del Código Penal, modificado  por    la  Ley  890  de  2004,  la  prescripción,  una  vez  proferida  la  imputación,  se  concreta  en un término equivalente a la mitad del máximo de  la  pena  de  prisión legalmente fijado. De suerte que si el máximo de la pena  de  prisión  atribuida en la legislación colombiana es de 360 meses y la orden  de  detención  personal  en  contra  del imputado se produjo el 8 de febrero de  2008,  no  cabe  duda  que  la  prescripción  de  la  acción  penal está aún  lejana.    

El presupuesto se satisface.  

6.   Cuestión  final.   

La  Corte  previene al Gobierno Nacional para  que  en el evento de que acceda a la extradición, advierta al Estado requirente  que   el   señor  Wilson  Parra  Muñoz  no  puede  ser juzgado por infracciones distintas de las que motivan  la  extradición,  ni  entregado a un tercer país que lo reclame, ni sometido a  desaparición  forzada,  tortura,  tratos  crueles,  inhumanos o degradantes, ni  condenado  a  pena  de muerte, cadena perpetua, destierro o confiscación, y que  el  tiempo  de  privación  de  la  libertad que eventualmente pueda cumplir por  razón  de  la  solicitud  de  extradición  le  sea tenido en cuenta como parte  cumplida  de  la  pena,  en  caso  de  ser  condenado  (artículo 11 del Acuerdo  Modificatorio,    11,    12    y   34   de   la   Constitución   Política   de  Colombia).      

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca al requerido posibilidades  racionales  y  reales  para  que pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, amparo fundamental  que  se  refuerza  con  la  protección  que  a ese núcleo también prodigan la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo  17  y el Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

De igual manera, debe formular las exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante se le reconozcan  todos  los  derechos  y  garantías  inherentes  a la persona del solicitado, en  especial  las  contenidas  en  la Carta Fundamental y en el denominado bloque de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios internacionales ratificados  por  Colombia  que  consagran y desarrollan derechos humanos (artículo 93 de la  Constitución,   Declaración   Universal   de   Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y  Políticos),  en  virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las autoridades públicas emana del artículo 2° ibídem.   

Se recomienda igualmente al Gobierno Nacional,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como  supremo  director de la política  exterior  y  de  las  relaciones  internacionales,  realizar  seguimiento  a los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias  que se derivarán de su eventual incumplimiento,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  numeral  2°  del  artículo  189  de  la  Constitución Política.   

Así  mismo,  en  caso  de  que Wilson   Parra   Muñoz   sea   absuelto,  sobreseído,  o  por  cualquier  otra  vía  legal, declarado no culpable de los  cargos  que  dieron  origen  a  su  extradición  y,  en consecuencia, dejado en  libertad,  el Estado reclamante -en el evento en que el ciudadano colombiano hoy  requerido  en extradición desee regresar al país- deberá asumir los gastos de  transporte  y  manutención  del  extraditado  de acuerdo con su dignidad humana  (artículos 1° y 93 de la Constitución Política).   

7.  Conclusión   

La   Sala,   teniendo  en  cuenta  que  los  requerimientos   relacionados   con  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la demostración plena de la identidad del solicitado, el principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero,  concurren  en el caso analizado, y que no se está frente a ninguna  de  las  causas  de  improcedencia  previstas  en  el Convenio Bolivariano sobre  Extradición  suscrito  en  Caracas  el  18  de julio de 1911, modificado por el  Acuerdo  signado  el 22 de octubre de 2004, así como la Constitución Política  de   Colombia,  emite  CONCEPTO  FAVORABLE  para  la  extradición  a  la  República  del Perú del ciudadano  colombiano     Wilson    Parra    Muñoz,   identificado  con  cédula  de  ciudadanía  16.191.066,  según  solicitud  del  gobierno  de  ese  país, formulada a través de Nota Verbal No.  5-8-M/156 del 11 de mayo de 2012.   

Por  la  Secretaría de la Sala, comuníquese  esta   determinación   a   la  defensora  del  nacional  colombiano  pedido  en  extradición,  al  representante  del Ministerio Público y al Fiscal General de  la Nación, para lo de su cargo.   

Devuélvase al expediente  al  Ministerio  de  Justicia  y  del Derecho para los trámites subsiguientes de  ley.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                            FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   MUÑOZ                                                          GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                                   JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                     

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

                                                                                Secretaria     

1 Acto  Legislativo 01 de 1997.     

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