39132(10-10-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

          Aprobado Acta No.376   

Bogotá, D. C.,  diez (10) de octubre de  dos mil doce (2012).   

VISTOS  

Procede  la  Corte  a  resolver acerca de la  petición   de   pruebas  formulada  por  la  defensa  dentro  del  trámite  de  extradición  del ciudadano colombiano JESÚS EUGENIO LONDOÑO ZULUAGA, quien es  reclamado por el Gobierno de los Estados Unidos.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante oficio  No.  OFI12-0007954-DVC-3000 del 29 de mayo de 2012, el Viceministro de Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa (E) comunicó que el Gobierno de los Estados  Unidos,  por  intermedio  de  su Embajada en Colombia y con la Nota Verbal   No.  0508 del 5 de marzo de este mismo año, solicitó la detención provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano JESÚS EUGENIO LONDOÑO  ZULUAGA,   quien   es   requerido   para   comparecer   a   juicio  “por     delitos     federales    de    narcóticos”,  cuya captura se materializó el día 12  de este último mes  por  miembros de la Policía Judicial, en cumplimiento de la Resolución de 8 de  marzo   del   año   en   curso,   expedida  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación.   

También  expresó  que  dicha  Embajada,  a  través  de  la  Nota  Verbal  No.  1003  del  7  de mayo de 2012, formalizó la  solicitud  de  extradición  de  LONDOÑO  ZULUAGA  y  allegó la documentación  debidamente    traducida    y    legalizada.    Además,    informó    que   el  Ministerio             de             Relaciones    Exteriores,     con     oficio     DIAJI/GCE   No.  1266     del   9   de   mayo   siguiente,   conceptuó   que   “puesto  que  no  existe tratado aplicable al caso en mención, es  procedente   obrar   de   conformidad   con   el   ordenamiento  procesal  penal  colombiano”.   

Así   entonces,  envió  a  la  Corte  la  documentación   ofrecida  por  la  representación  diplomática  del  Gobierno  requirente,  “teniendo  en  cuenta que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos  en la normatividad procesal penal  aplicable”.   

2.  Recibidas  las  diligencias  en esta Corporación, mediante auto del 4 de junio del año en  curso  se  reconoció personería adjetiva al defensor de confianza nombrado por  el  requerido JESÚS EUGENIO LONDOÑO ZULUAGA y, a su vez, de conformidad con lo  preceptuado  en  el  artículo  500  de  la  Ley  906 de 2004, se ordenó correr  traslado  por  el  término  de diez (10) días a los intervinientes, en orden a  que  solicitaran  las  pruebas  que  considerasen necesarias dentro del presente  trámite.   

3.   Durante  este  término, la Delegada del Ministerio Público, manifestó que no se hacía  necesaria la práctica de pruebas.   

3.1.  El  apoderado  del  requerido  hizo la  siguiente solicitud de pruebas:   

“1.a.  Oficiar  a  la Oficina de Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía General de la Nación, con el fin que allegue  las  solicitudes elevadas por autoridades competentes en materia judicial de los  Estados  Unidos  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  de Colombia, con el  propósito   de   llevar   cabo  (sic)  investigaciones,  interceptaciones,  seguimientos  de  carácter  judicial  en  colaboración  con Agentes del Estado  Colombiano,  contra  mi  prohijado  señor JESÚS EUGENIO LONDOÑO ZULUAGA, toda  vez  que  los  hechos por los que está solicitado en extradición, se iniciaron  en  Colombia,  como  se  observa  en  el  paginario allegado por las autoridades  Estadounidenses,  y  de  donde  se desprende que no existe evidencia material ni  física  alguna  que nos permita inferir de manera razonable que ni representado  esté comprometido en dicha actividad delictiva.   

“1.b. Oficiar a la Fiscalía General de la  Nación,  con  el fin que certifique que (sic) autoridades colombianas ordenaron  presuntamente  interceptaciones  de  abonados telefónicos y seguimientos contra  mi  representado,  toda  vez  que  toda  investigación  de carácter judicial e  internacional  se  debe  respetar  el  poder  soberano  de  todo  Estado, con el  propósito  de perseguir el delito internacional, como es el caso que nos ocupa,  es  decir  que susodichas investigaciones se deben sujetar y realizar dentro del  marco  de  los  principios  que  rigen  la  Justicia  Penal  Internacional y los  Tratados  y  Convenios  de  carácter  judicial  entre Estados soberanos, que al  parecer  en  el  caso  que  nos ocupa se han vulnerado dichos derechos que tiene  todo  ciudadano sin importar su nacionalidad y/o país de origen para requerirlo  en Extradición”.   

Concluye   que:  …”se  está  solicitando  un  ciudadano  Colombiano en extradición para ser  juzgado  por Tribunales estadounidenses, aduciendo que dichas investigaciones se  originaron  en  el territorio nacional y es por ello que a mi representado se le  debe  aplicar en el caso que nos ocupa el debido proceso y el derecho de defensa  a  lo  que  corresponde  al  desarrollo  de  la  investigación  adelantada  por  autoridades  norteamericanas,  toda  vez que estas (sic), están obligadas a dar  cumplimiento   a  los  convenios  en  materia  judicial  entre  Colombia  y  los  EE.UU.”   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

    

1. Con el propósito de determinar la  procedencia  de  la  práctica  de  un  medio  de  persuasión dentro de la fase  judicial  del  trámite  de  extradición,  se debe tener en cuenta que el mismo  esté  relacionado  con  alguno  de  los  aspectos  a  revisar por parte de esta  Corporación al momento de emitir el respectivo concepto.     

En  este  sentido, la pretensión probatoria  del  interviniente  debe  estar  vinculada,  de acuerdo con lo preceptuado en el  artículo    502    de   la   Ley   906   de   20041, con: (i) la validez formal de  la  documentación  presentada  por  el Estado requirente; (ii) la demostración  plena  de  la identidad de la persona solicitada en extradición con la que haya  sido  capturada  con  tal  fin;  (iii)  el principio de la doble incriminación,  según  el  cual el hecho que motiva la petición de entrega también debe estar  previsto  en  Colombia como delito y encontrarse reprimido con pena privativa de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  años;  (iv)  que  la  providencia  proferida  por la autoridad extranjera sea una sentencia o al menos  se  asimile, de conformidad con nuestro sistema procesal penal, a la acusación;  y   (v)   el  cumplimiento  de  lo  dispuesto  en  tratados  públicos,  de  ser  necesario.   

Ahora,  según lo  ha  decantado  la jurisprudencia de esta Colegiatura2;      también  se  debe  constatar  si  en  Colombia  se  profirió   decisión   con   fuerza   de   cosa  juzgada,  por  los  mismos  hechos  que  sustentan la  petición       de       extradición.   

A su vez, como de acuerdo con lo manifestado  por  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, según  quedó  consignado  inicialmente, este asunto se rige  por  el Código de Procedimiento Penal de 2004,  será necesario tener presente que  en  su artículo 139 señala  a    los   jueces   el   deber   de   rechazar   de   plano   los   “actos   que   sean   manifiestamente  inconducentes,    impertinentes   o   superfluos”,  mientras  que  en  el artículo 359 del mismo estatuto  atribuye        a       tales       funcionarios        “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios de prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en este código, resulten  inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a probar  hechos  notorios  o  que  por  otro  motivo  no  requieran prueba”.   

Finalmente,   que   en   el     artículo    375    ibídem,  se  indican  las  pautas  para determinar la pertinencia de las pruebas, al subrayar  la     necesidad    de    que    las    mismas    se    refieran    “directa o indirectamente a los hechos  o  circunstancias  relativos a la comisión   de   la   conducta”;  alcance  que  trasladado  al  trámite  de  extradición,   debe   aplicarse   a   los   requisitos   contenidos   en   el  artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

Es  así, como de  conformidad  con  las  normas anotadas, en la fase judicial del trámite   de   extradición,  solamente  se  decretarán      las     pruebas     pertinentes,   es   decir,   las   que  demuestren  los  supuestos  derivados  de  las  exigencias previstas tanto en el  referido   artículo   502,   como   los  requisitos  puntualizados  en  los  artículos 490, 493 y 495 del  Código  de  Procedimiento  Penal de 2004.   

De    la    misma    forma,     se  ordenarán          las          conducentes,    esto    es,   aquellas  autorizadas  en  la ley con capacidad para comprobar los precisos aspectos sobre  los cuales compete a la Corte rendir su concepto.   

Por  último, se  evacuarán las útiles, o sea  las   llamadas   a   acreditar   un  asunto  aún  no  corroborado   y   de   verdadero   interés  para  la  actuación.   

    

1. Precisados los parámetros bajo los  cuales  corresponde  adelantar la actividad demostrativa en la fase judicial del  trámite  de  extradición,  se  procederá  a resolver la solicitud que en este  sentido elevó la defensa del requerido en extradición.     

Como aquélla está orientada a demostrar la  ausencia   de   vinculación   de   JESÚS  EUGENIO  LONDOÑO ZULUAGA con  una  organización  ilegal dedicada al tráfico de narcóticos,  de  la  que  se  dice  era  uno  de sus miembros e, igualmente, que por tanto no  participó  o  cometió  ninguna  de las conductas al margen de la ley que se le  atribuyen  en  la  acusación No. 11 CR483, la cual fue dictada el 6 de junio de  2011  en  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Judicial Sur  de  Nueva York, de allí se sigue que la mencionada petición probatoria resulta  impertinente,  pues  no  se relaciona con los aspectos que debe revisar la Corte  al momento de emitir el concepto correspondiente.   

2.2.    En  efecto,  con  los  medios de convicción cuya práctica depreca el apoderado del  reclamado,  ignora  que  la  fase judicial del trámite de extradición no está  diseñada  para  intentar  discusiones  en  torno  de  lo  que  será materia de  controversia  en  el  país    requirente   ante    sus            autoridades             judiciales   competentes,   que  por  el  contrario,  está encaminada a  constatar  el         cumplimiento        de        específicos    requisitos       (artículos    502   de  la Ley 906, en concordancia con lo puntualizado en los  artículos 490, 493 y 495 ibídem).   

2.3.  De no  adoptarse  un  alcance como el que viene de señalarse  en    la    etapa    judicial    del   trámite   de  extradición,  se llegaría  a  la  contradicción de realizar juicios de valor que  son  precisamente los que se deben agotar en el Estado  requirente     dentro     de     la     actuación  respectiva.   

2.4.  Una  actividad   distinta   a  la  constatación  de  los  requisitos  previstos  en  los  artículos  502  de  la  Ley  906,  en  concordancia  con lo indicado en los  artículos    490,    493   y   495   ibídem, de  suyo   envolvería  una  indebida  intromisión  en  los  asuntos  del Estado  solicitante,  el  cual,  en  punto  de  sus  poderes  judiciales frente a los de  nuestro      país,     goza     de     absoluta  soberanía.   

2.5. Acerca de este  tema   es  preciso  recordar  que  esta  Corporación  de  manera  reiterada  ha  señalado:   

“Debido precisamente a que en Colombia el  trámite  de  extradición  no  corresponde  a  la  noción  estricta de proceso  judicial  en  el  que  se  juzgue  la  conducta  de aquél a quien se reclama en  extradición,  en  su  curso  no  tienen  cabida cuestionamientos relativos a la  validez  o  mérito de la prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre  la   ocurrencia   del   hecho,   el  lugar  de  su  realización,  la  forma  de  participación  o  el  grado  de  responsabilidad  del  encausado…  pues tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita exclusiva y excluyente de las autoridades  del  país  que eleva la solicitud y su postulación o controversia debe hacerse  al  interior  del  respectivo  proceso utilizando al efecto los instrumentos que  prevea   la   legislación  del  Estado  que  formula  el  pedido”3.   

Esta  postura  es  acogida  por  la  Corte  Constitucional, que ha hecho las siguientes precisiones:   

«…el  acto  mismo de la extradición no  decide,  ni  en  el  concepto  previo,  ni  en  su concesión posterior sobre la  existencia  del  delito,  ni  sobre  la autoría, ni sobre las circunstancias de  tiempo,  modo  y lugar en que se cometió el hecho, ni sobre la culpabilidad del  imputado…  todo  lo  cual  indica  que  no se está en presencia de un acto de  juzgamiento,  como  quiera que no se ejerce función jurisdicente”4.   

2.6.   Así  las cosas, como es  claro  que  la  actividad  probatoria solicitada por el defensor de JESÚS  EUGENIO  LONDOÑO  ZULUAGA, no se  relaciona  con  ninguno de los temas acerca de los cuales debe pronunciarse esta  Corporación  al  momento  de emitir su concepto, se  rechazarán    por  impertinentes.   

3.   Como  la  Corte  no  observa   necesidad de evacuar pruebas de oficio, de conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  inciso  3º del artículo 500 de la Ley 906 de 2004,  ordena  dejar  el  expediente en Secretaría de la Sala por el término de cinco  (5)  días  a  disposición  de  los  intervinientes,  para  que  presenten  sus  alegatos.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.   NEGAR    la  práctica  de  las pruebas solicitadas por el defensor de JESÚS  EUGENIO LONDOÑO ZULUAGA.   

2. En  firme esta  determinación,  córrase  traslado  del  expediente  en  Secretaría de la Sala  Penal  por  el  término de cinco (5) días para las alegaciones finales, según  lo  prevé  el  inciso  3º  del artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                  NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA   

                                                               Secretaria   

    

1 En el  presente  caso se aplica la Ley 906 de 2004, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de  extradición se cometieron después del 1º de enero de 2005,  fecha  en la cual entró en vigencia el nuevo Código de Procedimiento Penal. En  este  sentido, ver Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, autos del  4  de  abril  y  3  de  octubre  de  2006,  radicaciones números 24187 y 25080,  respectivamente, entre otros.   

2 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, conceptos del 19 de febrero y del  16    de    septiembre    de   2009,   radicados   números   30374   y   31036,  respectivamente.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto del 1º de agosto de 2007,  radicación No. 27450.   

4 Corte  Constitucional, sentencia C-1106 del 24 de agosto de 2000.     

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