38890(04-07-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

Dr. JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado:     Acta     No.–247   

Bogotá,  D. C., cuatro (4) de julio de dos  mil doce (2012).   

                                              ASUNTO   

La  Corte  Suprema  de Justicia de Colombia  emite  concepto  sobre la solicitud de extradición formulada por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través de su Embajada en nuestro país,  respecto   del  ciudadano  colombiano  URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR CÁRDENAS.   

ACTUACIÓN JUDICIAL RELEVANTE  

    

1. Mediante   Nota   Verbal   No.   0325   del   16   de   febrero  de  20121,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de América solicitó la  detención    provisional    con    fines    de   extradición   del   ciudadano  colombiano      URÍAS      AUGUSTO      CORREDOR  CÁRDENAS,  petición  que  formalizó  con  la  Nota  Verbal   No.   0840   del   20  de  abril  de  20122.     

2. El Ministerio de Justicia y del Derecho,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio  aplicable  al  caso, remitió a la Corte la documentación enviada  por    la    Embajada    del   país   requirente,   debidamente   traducida   y  autenticada.   

3.  La  Fiscalía  General  de  la Nación,  mediante  resolución  del  24  de  febrero  de 20123,  decretó  la  captura  con  fines   de   extradición   del   ciudadano   CORREDOR  CÁRDENAS  la  cual  se efectúo ese mismo día a las  21:00   en   la  ciudad  de  Villavicencio,  (Meta)4.   

4.  El 2 de mayo del 2012, la Corte Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, dispuso informar al señor  URÍAS  AUGUSTO CORREDOR CÁRDENAS sobre  su  derecho  a  nombrar  un  defensor  que lo asistiera en el trámite ante esta  Corporación,5  sin  embargo,  como el requerido no se pronunció al respecto, se  ordenó  oficiar  a  la  Defensoría  del  Pueblo  con el fin de que asignara un  profesional  del  derecho  que obrara como representante judicial del mismo. Por  tal  razón,  el  22  de  mayo  de 2012 un defensor público tomó posesión del  cargo6.   

Posteriormente, encontrándose el proceso al  despacho  para  resolver pruebas, el requerido, en coadyuvancia de su apoderada,  expresó  a  la  Corte  su voluntad de acogerse al procedimiento de extradición  simplificada7.  La  Sala  mediante  auto  del  13 de junio siguiente8   dispuso  oficiar  al  Ministerio  Público  para  que  manifestara si coadyuvaba en dicha  actuación,  de  acuerdo  con  lo  previsto en el artículo 70 de la Ley 1453 de  2011.   

El  señor Procurador Segundo Delegado para  la  Casación  Penal  indicó que dicha solicitud es procedente por cuanto de la  documentación  obrante  en  el  expediente  se  establece  que  el requerido se  acogió  al  procedimiento  de  manera  libre y espontánea, sin apremio o vicio  alguno   del   consentimiento   y   fue  debidamente  asesorado  acerca  de  las  consecuencias   que   se  derivan  de  la  renuncia  al  trámite  ordinario  de  extradición.   

Adicionalmente, propuso conceptuar de manera  favorable  la  petición  de  extradición  presentada  por  el  Gobierno de los  Estados  Unidos  en  contra  del ciudadano colombiano de nacimiento,  URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR CÁRDENAS, por  los    cargos    atribuidos,    al   considerar   satisfechas   las   exigencias  constitucionales y legales para proceder en esa dirección.   

DOCUMENTOS ALLEGADOS  

Con la Nota Verbal No. 0840 del 20 de abril  de    20129  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América aportó, con su  respectiva traducción, los siguientes documentos:   

1. Nota Verbal No.  0325     del    16    de    febrero    de    201210,  por  medio  de  la cual la  Embajada  del  Estado peticionario solicitó la detención provisional con fines  de  extradición  del  señor  URÍAS AUGUSTO CORREDOR  CÁRDENAS.   

2. Declaraciones en  apoyo  de  las solicitudes rendidas bajo juramento el 6 de abril de 2012 ante un  Juez   Federal   de   Instrucción   de   los  Estados  Unidos,  por  Andrea  G.  Hoffman11,  Fiscal Federal Auxiliar del Distrito Norte de Tejas; y por Peter  J.   Maynard12, Agente Especial de la DEA.   

3.   Acusación  Formal         No.         11-20853-CR-Cooke13  dictada el 15 de diciembre  de  2011  por  el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Distrito Sur de la  Florida,   en   la   que   se   le   formulan   cargos  al  señor  URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR  CÁRDENAS  por  delitos federales de narcóticos.   

4. Orden de arresto  de  fecha  19  de enero de 2012 contra el señor URÍAS  AUGUSTO     CORREDOR     CÁRDENAS    14.   

5. Trascripción de  las disposiciones legales aplicables.   

6. Certificación  de  la  Cónsul  de  Colombia  en  Washington  D.C.,  Estados  Unidos,  sobre la  autenticidad  de  la  firma  de  Fernesia  T.  Crawford quien se desempeña como  Auxiliar   de   Autenticaciones  del  Departamento  de  Estado  de  los  Estados  Unidos15.   

CONSIDERACIONES  

La Sala emitirá concepto favorable para la  extradición  del  ciudadano  colombiano URÍAS AUGUSTO  CORREDOR   CÁRDENAS,  toda  vez  que,  observado  el  trámite,   se  establece  que  el  mismo  reúne  los  requisitos     legales  exigidos.   

    

1. Validez formal de la documentación presentada.     

Según   las   normas   procedimentales  colombianas,  se  exige  que  la  solicitud  de  extradición  se  haga por vía  diplomática,  o de manera excepcional por la consular o de gobierno a gobierno,  acompañada  de  los  siguientes  documentos,  en  la  forma  establecida  en la  legislación  del  Estado requirente: (i) copia o trascripción auténtica de la  acusación  o  del  fallo dictado en el país extranjero, o su equivalente; (ii)  indicación  exacta de los actos que determinaron la solicitud de extradición y  del  lugar  y  la  fecha  en que fueron ejecutados; (iii) todos los datos que se  posean  y que sirvan para establecer la plena identidad de la persona reclamada;  y  (iv)  copia  auténtica  de  las  disposiciones  penales  aplicables  para el  caso16.   

El   artículo   259   del   Código   de  Procedimiento  Civil,  modificado por el artículo 1°, numeral 118, del Decreto  2282  de  1989,  establece,  a su vez, que los documentos públicos otorgados en  país  extranjero  por  sus  funcionarios,  o  con su intervención, se deberán  presentar  debidamente  autenticados  por el cónsul o agente diplomático de la  República,  o  en  su defecto por el de una nación amiga. Así mismo, la firma  del  cónsul  o  agente  diplomático  debe  ser  abonada  por  el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia, y, si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticarán  previamente  por el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por  el cónsul colombiano17.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal se  hallan  debidamente  reunidas  en  el  caso analizado, toda vez que Magdalena A.  Boynton,  Directora Asociada de la Oficina de Asuntos Internacionales, División  de  lo Penal, Departamento de Justicia de los EE.UU. Washington D.C., certificó  las  firmas  de  quienes suministraron las declaraciones de apoyo a la solicitud  de                    extradición18;   el  Procurador  de  los  Estados  Unidos,  Eric  H.  Holder  Jr., hizo lo propio con aquélla19   y   el  Director  Adjunto  de  la  Oficina  de  Asuntos Internacionales autenticó la de  éste20,  todo  lo  cual  fue  certificado  por  Hillary  Rodham  Clinton,  Secretaria  de  Estado,  y  por Fernesia T. Crawford21,  funcionaria  Auxiliar  de  Autenticaciones del Departamento de Estado.   

De  igual manera, la Cónsul de Colombia en  Washington  D.C.,  cuya  firma  es  refrendada  por  el Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  dio fe de que, en efecto, quien suscribe el documento  es   el   funcionario   auxiliar   de   autenticaciones   del   Departamento  de  Estado22.   

En las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos formales de legalización de la documentación que sirven de  sustento  a  la  solicitud  de  extradición, exigidos por las normas del Estado  requirente  y  el Estado Colombiano, se cumplieron a cabalidad, y que desde esta  perspectiva  los  documentos  aportados  con  tal  fin  se tornan aptos para ser  considerados   por   la   Corte   en   el   estudio   que   debe   preceder   el  concepto.   

    

1. Plena    identidad    de    la   persona  reclamada en extradición.     

El  Gobierno de los Estados Unidos informó  en  su  petición  que  el  requerido  se  llama URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR  CÁRDENAS,  también conocido como  “Corre”,  es  ciudadano colombiano, nacido el nueve (9) de diciembre de 1973  en  Colombia,  portador  de  la  cédula  colombiana  No.  80.462.819, datos que  corresponden  a  quien  permanece privado de la libertad desde el 24 de enero de  2012,  con  fundamento  en  Nota  Verbal  No.  0325  del  16 de febrero de 2012,  procedente  de  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América23,  información  que  también  se  consigna  en la orden de captura de fecha 24 de  febrero   de   2012   proferida   por   la   entonces   Fiscal   General  de  la  Nación24.   

Confrontados estos registros con el acta de  derechos           del           capturado25, el informe de investigador  de    laboratorio    FPJ-13   elaborado   por   un   técnico   profesional   en  dactiloscopia26   y   el   reporte   del   sistema   del   archivo   nacional   de  identificación27  a  nombre      de      URÍAS     AUGUSTO     CORREDOR  CÁRDENAS,   dan  cuenta  que  se  trata de la persona requerida en extradición  por el Gobierno de los Estados Unidos.   

Por  tanto,  queda satisfecho el segundo de  los  presupuestos  a  los que alude el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, para  que    la    extradición   solicitada   se    pueda  otorgar.   

3.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

Este  postulado  implica  verificar que los  comportamientos  delictivos  imputados  a  la  persona  reclamada  en  el  país  solicitante  estén  previstos como delito en Colombia, y que tengan establecida  una  sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años. Se analizarán, por tanto, estos condicionamientos.   

URÍAS AUGUSTO CORREDOR CÁRDENAS  es  requerido  en  extradición  por  el  Gobierno de los Estados  Unidos  de  América  para  que comparezca a responder en juicio por los delitos  de   concierto  para  delinquir,  tráfico  de  estupefacientes y lavado de  activos,   según  lo  establece  el  contenido  de  la  Acusación  Formal  No.  11-20853-CR-Cooke.  Los  cargos  formulados  en  su  contra  son  del  siguiente  tenor28:   

ACUSACIÓN FORMAL  

El    Jurado    de   Acusación   acusa  que:   

CARGO 1  

El   Gran  Jurado  emite  los  siguientes  cargos:   

Comenzando  por lo menos en marzo de 2011 o  alrededor  de  ese entonces, siendo la fecha exacta desconocida por el Jurado de  Acusación,  y  siguiendo realizando lo aducido hasta la fecha de emisión de la  Acusación  Formal,  en los países de Colombia, Venezuela, Honduras, República  Dominicana   y  en  otras  partes,  los  acusados,  …URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR  CÁRDENAS,  alias  “Corre”  y  otros,  a  sabiendas  e  intencionalmente  se  unieron,  se  concertaron,  se  confederaron  y  acordaron entre sí y con otras  personas,  tanto  conocidas  como desconocidas por el Jurado de Acusación, para  distribuir  una  sustancia  controlada  enumerada en la Lista II, a sabiendas de  que  dicha  sustancia  se  importaría  ilícitamente  a  los  Estados Unidos en  violación  del  artículo  959(a)(2)  del Título 21 del Código Federal de ese  país;  todo  lo  cual está en violación del artículo 963 del mismo Título y  Código.   

CARGO 2  

Comenzando por lo menos incluso en marzo de  2011  o  alrededor  de  ese  entonces, siendo la fecha exacta desconocida por el  jurado  de  Acusación,  y  siguiendo  realizando  lo  aducido hasta la fecha de  emisión  de  la  Acusación Formal, en el condado de Miami-Dade en el Sur de la  Florida  y  en  otras  partes,  los acusados: URÍAS AUGUSTO CORREDOR CÁRDENAS,  alias  “Corre”  y  otros,  a  sabiendas  e  intencionalmente  se unieron, se  concertaron,  se  confederaron y acordaron entre sí y con otras personas, tanto  conocidas  como  desconocidas  por el Jurado de Acusación, para cometer ciertos  delitos  contra  los Estados Unidos, en violación de los artículos 1956 y 1957  del Título 18 del Código Federal de los Estados Unidos, o sea:   

(a)  realizar  a  sabiendas  una operación  financiera  que afecte el comercio interestatal y exterior, la cual representaba  ingresos  provenientes  de  una  actividad ilícita especificada, a sabiendas de  que  dicha  operación  tenía por propósito ocultar y disfrazar la naturaleza,  ubicación,  fuente,  titularidad y control de dichos ingresos; y a sabiendas de  que  la  propiedad  o  propiedades  involucradas  en  la  operación  financiera  representaban  los ingresos de alguna forma de actividad ilícita, en violación  del  artículo  1956(a)(1)(B)(i)  del  Título  18  del  Código  Federal de los  Estados Unidos;   

(b) participar a sabiendas en una operación  monetaria  que afecte el comercio interestatal y exterior, correspondiente a una  propiedad  o  propiedades  de origen delictivo con un valor superior a 10,000,00  USD  y  que  se derive de una actividad ilícita especificada, en violación del  artículo   1957   del   Título   18   del   Código  Federal  de  los  Estados  Unidos.   

Además  se aduce que la actividad ilícita  especificada  constituye,  con  el  grado  de  delito  mayor,  la  importación,  exportación,   recepción,  ocultación,  compra,  venta  y  demás  formas  de  comercio  con una sustancia controlada, todo lo cual es punible según las leyes  de los Estados Unidos, de Colombia y de Venezuela.   

Todo  lo  cual  viola  lo  dispuesto  en el  artículo   1956(h)   del   título  18  del  Código  Federal  de  los  Estados  Unidos.   

EXTINCIÓN   DE   DOMINIO   DE  CARÁCTER  PENAL   

1.  Las pretensiones de los Cargos 1 y 2 de  la  presente  Acusación  Formal  se  vuelven  a  aducir  y  por  referencia  se  incorporan  plenamente  a  la  misma  para  pretender la extinción de dominio a  favor  de  los  Estados  Unidos de América de la propiedad o propiedades en que  los acusados tengan participación.   

2.  Al  declarárseles  culpables  de  las  violaciones  de  la  ley  que  se  aducen  en  los  Cargos  1 y 2 de la presente  Acusación  Formal,  a  los acusados se le (sic) extinguirá el dominio, el cual  pasará  a  los Estados Unidos, de toda propiedad que constituya o se derive del  producto  obtenido,  directa o indirectamente, de tal violación, y de todas las  propiedades  que  se  hayan  usado  o  propuesto  usar  de  cualquier manera o a  cualquier  extremo para cometer o facilitar la comisión de dicha violación, en  virtud  del  artículo  853  del  Título  21 del Código Federal de los Estados  Unidos,  que  incluyen,  de manera enunciativa pero no taxativa, las siguientes:  La  suma  de cuatro mil millones de dólares (4.000.000.000,00 USD) en moneda de  los Estados Unidos.   

3.  Si  cualesquiera  de  las  propiedades  confiscables,  o  cualquier  parte  de  las  mismas, como resultado de un acto u  omisión de los acusados:   

(a). no se puede ubicar tras realizarse los  trámites de debida diligencia;   

(b).  se  han  transferido  o vendido a una  tercera parte o dejado en depósito con ésta;   

(c). se han colocado fuera del alcance de la  jurisdicción del Tribunal;   

(d).  su  valor  al  presente ha disminuido  sustancialmente; o   

(e).  se han combinado con otra propiedad o  propiedades que no se podrían dividir sin dificultad;   

es  la intención de los Estados Unidos, en  virtud  del  artículo  853(p) del Título 21 del Código Federal de los Estados  Unidos,  procurar la extinción de dominio de las demás propiedades de dicho(s)  acusado(s) hasta llegar al valor de las propiedades confiscables.   

Todo  lo  cual  de acuerdo con el artículo  2461(c)  del  Título  28  del  Código  Federal  de  los Estados Unidos, de los  artículos  981(a)(1)(c),  982(a)(1) y 982(b) del Título 18 de dicho Código, y  del artículo 853 del Título 21 del mismo.   

Se  advierte que, como el decomiso penal no  comporta  imputación alguna, sino el anuncio de la consecuencia patrimonial que  la  eventual  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea  respecto de los bienes  involucrados  en el delito, por cuya comisión se acusa al requerido, el tema es  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la cual no se encuentra  comprendido  dentro  de  los  aspectos a analizar en el concepto a emitir por la  Sala.   

Las  conductas atribuidas por el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, se recogen en  la legislación penal colombiana, así:   

Las  conductas  descritas  en la acusación  emitida  por  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida,   se   encuentran   contenidas   en   lo  dispuesto  en  el     artículo     340    (modificado  por  el  artículo  8º  de  la Ley 733 de enero 29 de  2002,  y  por  el artículo 19 de la Ley 1121 de 2006)  bajo   la   denominación   de   concierto   para   delinquir,  el  artículo       376      (modificado   por   el   artículo   11   de   la   Ley   1453   de  2011) bajo la denominación de tráfico, fabricación  o   porte   de  estupefacientes  y  el  artículo  323  (modificado  por  el  artículo  11 de la Ley 1453 de  2011) bajo la denominación de lavado de activos, del  Código   Penal   expedido  mediante  la  Ley  599  de  2000.   

Artículo     340.     (modificado  por  la  Ley  733  de 2002, artículo 8º).  Concierto  para  delinquir.  Cuando varias personas se concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola  conducta,   con   prisión   de  cuarenta  y  ocho  (48)  a  ciento  ocho  (108)  meses.   

(Inciso  2º  modificado por la Ley 1121 de  2006,  artículo  19).  Cuando  el concierto sea para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada  de  personas, tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo,  tráfico  de drogas tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,  constituyan  o  financien  el  concierto  para delinquir.   

Artículo     376.     (modificado  por  la  Ley  1453  de 2011, artículo 11).  Tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente, introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,   adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente,   sicotrópica   o   drogas   sintéticas   que   se  encuentren  contempladas  en  los  cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro  del Convenio de las  Naciones  Unidas  sobre  Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad  de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Artículo   323.   LAVADO    DE    ACTIVOS.   (modificado  por  la  Ley  1453 de 2011,  artículo  42). El que adquiera, resguarde, invierta,  transporte,  transforme,  almacene,  conserve,  custodie o administre bienes que  tengan  su  origen  mediato o inmediato en actividades de tráfico de migrantes,  trata  de  personas,  extorsión, enriquecimiento ilícito, secuestro extorsivo,  rebelión,  tráfico  de  armas,  tráfico de menores de edad, financiación del  terrorismo   y   administración   de   recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   delitos   contra  el  sistema  financiero,  delitos  contra  la  administración  pública,  o  vinculados  con el producto de delitos ejecutados  bajo  concierto  para  delinquir,  o les dé a los bienes provenientes de dichas  actividades  apariencia  de  legalidad  o  los  legalice,  oculte  o  encubra la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación, destino, movimiento o derecho sobre  tales  bienes  o  realice  cualquier otro acto para ocultar o encubrir su origen  ilícito,  incurrirá  por esa sola conducta, en prisión de diez (10) a treinta  (30)  años  y  multa  de  seiscientos  cincuenta (650) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales vigentes.   

La  misma  pena  se  aplicará  cuando  las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

El  lavado  de  activos  será  punible aun  cuando  las  actividades  de  que provinieren los bienes, o los actos penados en  los  apartados  anteriores,  se  hubiesen realizado, total o parcialmente, en el  extranjero.   

Las   penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El  aumento  de  pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando al territorio nacional.   

Justamente,  las  penas nacionales para los  comportamientos  descritos  en  la  Acusación  por  Estados  Unidos, superan el  mínimo  de  4  años  de sanción privativa de la libertad que exige el numeral  primero  del  artículo  493 de la Ley 906 de 2004, razón por la cual se cumple  con este presupuesto.   

4. Equivalencia de las decisiones  

Este   requisito  hace  referencia  a  la  correspondencia  formal  y  sustancial  que  se  debe dar entre la decisión que  contiene  los  cargos  por  los  cuales  se  pide  la  extradición  del  sujeto  reclamado,  y  el  acto  procesal  conocido  en  la legislación colombiana como  resolución  de acusación y/o escrito de acusación,  es decir, a la decisión que sirve de introducción a  la  fase  del  juicio,  a  través  de  la  cual  el  Estado acusa a una persona  determinada  de  violar  la  ley  penal,  discrimina  los  cargos que le imputa,  consigna  los  hechos  que  le  sirven  de fundamento y determina la época y el  lugar  de  comisión  del  ilícito o ilícitos, para que el solicitado tenga la  posibilidad de conocerlos y enfrentarlos.    

La  Acusación  emitida  por  el  órgano  judicial   de  los  Estados  Unidos  contiene  los  requisitos  formales  de  la  formulación   de   acusación   prevista   en   los   artículos   336  y  337  de  la  Ley 906 de 2004, pues  consigna  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar en que se realizó la  conducta  punible,  su  descripción  típica,  las pruebas en que se apoya, las  normas  sustanciales  aplicables  al  caso  y permite que se inicie el debate al  interior del juicio.   

La  providencia dictada en el exterior y la  regulada  en la legislación nacional son equivalentes, cumpliendo así con este  requisito.   

5. Condiciones que debe imponer el Gobierno  si autoriza la extradición.   

Ante  la  eventual determinación positiva  del  Gobierno  Nacional,  en  todo caso, respetando la órbita de su competencia  como  Supremo  Director  de  las  relaciones internacionales, la Corte considera  pertinente   recordar   que  debe  someter  la  extradición  a  los  siguientes  condicionamientos al país requirente:   

5.1. Excluir las  penas   de   muerte,   la   condena  a  prisión  perpetua,  el  sometimiento  a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  la  sanción  de  destierro,  o  confiscación  para  los  delitos  autorizados,  pues  esas  condenas  están  excluidas del ordenamiento jurídico  colombiano  de  conformidad  con  los  fundamentos de la Constitución Política  (artículos 11, 12 y 34).   

5.2.  Recordar al  país   solicitante  la  prohibición  constitucional  de  juzgar  al  ciudadano  solicitado  por  conductas  anteriores  al 17 de diciembre de 1997 y diversas de  las que originaron la solicitud de extradición.   

5.3. Con el fin de  preservar  los  derechos  fundamentales  del  requerido,  el  Gobierno  Nacional  condicionará  su entrega a que el Estado requirente le garantice su permanencia  en  ese  país  y el retorno a Colombia en condiciones de dignidad y respeto por  la  persona  humana,  en  el eventual caso de ser sobreseído, absuelto, hallado  inocente  o  de  situaciones  similares  que  conduzcan  a  su libertad, incluso  después  de  su liberación por haber cumplido la pena que le fuere impuesta en  la  sentencia de condena, en razón de los delitos por los cuales se autoriza su  extradición.   

5.4.   A  partir  de  los  postulados  axiológicos  de  la  Constitución  Política,  el  Gobierno  Nacional  está  en  el  deber  de  disponer  lo necesario para que el  servicio  exterior  de  la  República  realice  un  detallado seguimiento a los  condicionamientos              referidos29   

.  

5.5.  El Gobierno  Nacional,  además,  condicionará la entrega de URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR CÁRDENAS a que se le respeten -como  a  cualquier  otro  nacional  en  la  misma  circunstancia- todas las garantías  debidas  a  su  calidad  de  procesado,  en  particular,  a que su situación de  privación  de  la  libertad  se  desarrolle  de  manera  digna,  a  que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social  (artículos  29  de  la  Carta;  9  y 10 de la Declaración Universal de  Derechos  Humanos;  5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos; 9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15  del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales para que el eventual  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos,  habida  cuenta  que  la Constitución de 1991, en su artículo 42, reconoce a la  familia  como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su protección y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con la protección  adicional  que  a  la  misma  le otorgan la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23).   

5.5. Finalmente,  se  recordará  al  país  extranjero la obligación de sus autoridades de tener  como  parte  cumplida  de la pena, en caso de condena, el tiempo que  URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR CÁRDENAS haya  permanecido privado de su libertad en razón de este trámite.   

CAUSALES DE IMPROCEDENCIA.  

El   artículo  35  de  la  Constitución  Política,   modificado  por  el  primero  del  Acto  Legislativo  01  de  1997,  ordena:   

“La  extradición  se  podrá solicitar,  conceder  u  ofrecer  de acuerdo con los tratados públicos y, en su defecto con  la ley.   

“Además,   la   extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento se concederá por delitos cometidos en el exterior,  considerados como tales en la legislación penal colombiana.   

“La  extradición  no  procederá  por  delitos políticos.   

“No procederá la extradición cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación de la presente  norma”.   

De  acuerdo  con  esta  disposición,  son  causales  de  improcedencia de la extradición las siguientes, (i) que el delito  por  el cual se procede sea de naturaleza política, (ii) que se trate de hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de diciembre de 1997, fecha de promulgación  de  la  referida  norma,  y (iii) que el delito haya sido cometido en territorio  colombiano.   

Ninguna de estas prohibiciones se presenta  en  el  caso  analizado.  Los  delitos  de concierto para delinquir, tráfico de  estupefacientes  y lavado de activos imputados a URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR  CÁRDENAS  en la acusación, son de  naturaleza  común,  no  política,  y los hechos en los cuales se sustentan las  imputaciones  ocurrieron  aproximadamente entre los años 2009 y 2010, es decir,  después de la promulgación del acto legislativo.   

El lugar de comisión de los hechos tampoco  se  erige  en  causal  de  improcedencia.  Del estudio de la acusación y de las  declaraciones  de apoyo se establece que el solicitado en extradición, desde el  año  2009,  era  miembro de una organización de narcotráfico que transportaba  cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos.   

Según las investigaciones realizadas por el  Agente  Especial  de  la  Administración  de  Control  de Drogas de los Estados  Unidos  (DEA),  Peter J. Maynard, el solicitado en extradición fue identificado  como  miembro  de  una  organización  narcotraficante  que  ha  conspirado para  importar  una  gran cantidad de estupefacientes a los Estados Unidos y lavar los  ingresos provenientes de ese tráfico de estupefacientes.   

Durante  la  época  de  investigación que  llevó   a  la  acusación,  URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR  CÁRDENAS,   de   forma   voluntaria,  incurrió  en  conductas  tipificadas  en el ordenamiento jurídico interno como concierto para  delinquir, tráfico de estupefacientes y lavado de activos.   

(…)  

I. Antecedentes  

6.  Esta  investigación  ha revelado que:  URÍAS   AUGUSTO   CORREDOR   CÁRDENAS,  alias “Corre” (en los sucesivo “CORREDOR”) y otros, eran  miembros   de   una   organización   narcotraficante  y  de  lavado  de  dinero  (“ONT-OLD”)  que  desde  marzo  de  2011  conspiró para importar cantidades  consistentes  en  múltiples  toneladas de cocaína de Suramérica a los Estados  Unidos   y   para   lavar   los  ingresos  provenientes  de  la  venta  de  este  estupefaciente   repatriándolos   a  Colombia.  Además  de  estos  individuos,  numerosas   personas  numerosas  personas  (sic)  ayudaban  en  las  operaciones  cotidianas  de  la  ONT-OLD,  entre  las  que  se encuentran los coacusados: (1)  CRISTÓBAL  GALEANO  MURCIA,  alias  “Cristo”, alias “Don Cristo”, alias  “Don   Cristóbal”,   alias   “Mi   Señor”,  alias  “El  Señor”  y  otros…   

7.  En el transcurso de la investigación,  más  de  100.000  llamadas  telefónicas  que  involucraban  a miembros de esta  ONT/OLD  se  intervinieron  y  grabaron  lícitamente. Se incautaron en Colombia  más   de  10  toneladas  de  precursores  químicos  que  pertenecían  a  esta  organización.  Esta cantidad de precursores químicos pudo haber producido más  de   1500   kilogramos  de  cocaína.  Las  llamadas  intervenidas  lícitamente  confirmaron  que,  desde  marzo  de  2011,  esta  ONT-OLD produjo, transportó y  distribuyó  con  éxito  más  de  6000  kilogramos  de  cocaína  y  repatrió  aproximadamente   4   millones   de   dólares  del  producto  de  la  venta  de  estupefacientes  a  Colombia…  con gran parte de este dinero procedente de los  Estados  Unidos.  Testigos  que  observaron  o participaron en estas actividades  ilícitas  suministraron  pruebas  adicionales,  entre  las  que se encuentra el  testimonio    de    funcionarios    del   orden   público   estadounidenses   y  colombianos.   

II. Pruebas  

8. Esta investigación comenzó en marzo de  2011  con  agentes de la División de Campaña de Miami de la DEA, trabajando en  conjunto  con  la  Oficina  de  País  que  tiene  ésta en Bogotá, la Policía  Nacional  de  Colombia (“PNC”), la División de Operaciones Especiales de la  DEA  y  la  Fiscalía  Federal  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de la  Florida.  El  objetivo  de  esta investigación era una “ONT/OLD” ubicada en  Colombia  que  traficaba  cantidades consistentes en toneladas de cocaína a los  Estados  Unidos  y  a  otros  lugares,  y que repatriaba a Colombia los ingresos  provenientes  de  esos  envíos de cocaína. La ONT/OLD participaba en todas las  facetas  del  narcotráfico,  lo que incluía la fabricación y el transporte de  la  cocaína  y  el  lavado  de  los  ingresos  provenientes  de esos envíos de  droga.   

9. Junto con los líderes de la ONT/OLD, se  identificaron  miembros  de  la  organización que realizaban diversas funciones  dentro  de  la  misma,  tales  como:  suministrar  precursores químicos, operar  laboratorios  en  los  que  la  pasta  de  cocaína  se  convertía en cocaína,  transportar  los  estupefacientes  de  Colombia  a  Venezuela,  transportar  los  estupefacientes  a  Honduras, Guatemala y a la República Dominicana por aire, y  transportar  fondos  remitidos  y lavados a Colombia. Las pruebas recopiladas en  este  caso además han identificado a numerosos corredores de dinero, operadores  de  casas  de cambio y transportadores de dinero en grandes cantidades empleados  por  C.  GALEANO.  Esta  ONT-OLD  opera  en  las  regiones  de  Bogotá, Arauca,  Villavicencio y Vichada en Colombia.   

(…)  

12. La compra de precursores químicos que  utilizaba  la  ONT-OLD  era  coordinada  por  BENITO,  CORREDOR           Y           GUTIÉRREZ. Cuando la ONT-OLD necesitaba  estos  precursores,  se  le  enviaba un pedido de estas sustancia a MEDINA, quien era la principal fuente de  suministros   de   la  ONT-OLD.  MEDINA  suministraba  las sustancias químicas, las que se transportaban en  camiones         comerciales        suministrados        por        PALENCIA.  En  un intento por eludir las  fuerzas  del  orden  público, miembros de la célula de precursores escondieron  las  sustancias  químicas  en  los  camiones.  Cuando  se  transportaban  estas  sustancias,   miembros   de   la   célula  de  precursores  a  menudo  viajaban  desempeñándose  como  vigías  en  vehículos  por  separado.  Las  sustancias  químicas  se  transportaban  a  laboratorios  donde se utilizaban para fabricar  pasta de cocaína y clorhidrato de cocaína.   

(…)  

15.  CORREDOR  trabajaba          con          BENITO  y  ayudaba  con  la  compra y el  transporte  de  las sustancias químicas para las personas que administraban los  laboratorios de la ONT/OLD.   

(…)  

Primera   incautación   de  precursores  químicos   

24.  En  marzo  de 2011, agentes de la PNC  recibieron  información  de una fuente confidencial con respecto a un envío de  precursores  químicos  que iba a ocurrir. Basada en esta información, el 10 de  marzo   de  2011,  la  PNC  comenzó  a  intervenir  lícitamente  los  números  telefónicos  de los miembros de la organización. La información que se obtuvo  von  esta  (sic)  intervenciones  lícitamente  realizadas le permitió a la PNC  determinar  quién  estaba  involucrado, sus respectivos papeles en la ONT-OLD y  llevar    a    cabo    con    éxito   la   incautación   de   las   sustancias  químicas.   

25.  Sobre  la base de la vigilancia y las  intervenciones    telefónicas    lícitamente    realizadas,   a   MEDINA,  BENITO,  CORREDOR,  GUTIÉRREZ y  a  PALENCIA se les escuchó  u  observó  tramitando la obtención de los precursores químicos que precisaba  CLAVIJO   para   producir   la  cocaína  que  necesitaba  la  ONT-OLD.  En  las  conversaciones   telefónicas   lícitamente   intervenidas,   se   escuchó   a  MEDINA,  BENITO,  CORREDOR,  GUTIÉRREZ  y       PALENCIA       hablar  sobre  el  costo de las sustancias químicas, los trámites  para  los camiones que iban a transportarlas y los envíos falsos que tenían el  propósito   de   darles   una   apariencia   legítima  al  transporte  de  los  narcóticos.   

26.  El  día  en que se iba a entregar el  entregar  el  envío, las fuerzas del orden público establecieron la vigilancia  del   lugar   donde   se   iban   a   cargar.   Se   observaron  a  MEDINA,      BENITO,      CORREDOR,     GUTIÉRREZ     y  PALENCIA en  el  sitio  de  carga,  ayudando  a  cargas (sic) las sustancias químicas en los  camiones.  Varios  de  ellos  también  viajaron  para servir de vigías con los  camiones  mientras  se transportaban las sustancias químicas al laboratorio que  operaba    CLAVIJO.   Los   camiones   eran   suministrados   por   PALENCIA.  La PNC detuvo los camiones en  Antioquia, Colombia y se incautaron los precursores químicos.   

(…)  

Segunda   incautación   de  precursores  químicos   

28.  El 3 de septiembre de 2011, la PNC se  incautó  con  éxito  de otro envío de precursores químicos que pertenecía a  esta  ONT-OLD. Esta serie de sucesos que culminó con esta incautación comenzó  cuando  se  intervino  lícitamente  la  llamada  de  J.  GALEANO a CLAVIJO para  obtener  más  cocaína.  Posteriormente  se  intervino  la llamada de CLAVIJO a  BENITO con el propósito de  obtener  las  sustancias  químicas  necesarias  para  fabricar  la cocaína que  había  pedido  J.  GALEANO. Finalmente, se intervino lícitamente la llamada de  BENITO   a  GUTIÉRREZ,   CORREDOR   y  PALENCIA  en la que les pedía ayuda para  obtener los precursores químicos que hacían falta.   

29.  Se  intervinieron  lícitamente  las  conversaciones   entre   MEDINA,  BENITO,  CORREDOR,  GUTIÉRREZ       y  PALENCIA  sobre  los trámites que estaban llevando a  cabo  para  obtener  los  precursores  químicos  que CLAVIJO necesitaba. En las  conversaciones   telefónicas   lícitamente   intervenidas,   se   escuchó   a  MEDINA,  BENITO,  CORREDOR,  GUTIÉRREZ  y       PALENCIA       hablar  sobre  el  costo de las sustancias químicas, los trámites  para  los  camiones que iban a transportarlas y la necesidad de preparar envíos  falsos   que  les  dieran  una  apariencia  legítima  al  transporte  de  estas  sustancias…   

30.  El  día  en que se iba a entregar el  envío   de   los   precursores   químicos,  las  fuerzas  del  orden  público  establecieron  la  vigilancia  del lugar donde se iban a cargar. Se observaron a  todos  ellos,  o  sea  a  MEDINA,  BENITO,  CORREDOR,  GUTIÉRREZ   y  PALENCIA  en  el  sitio  de  carga,  cargando  los  precursores  químicos  en  los  camiones.  Varios  de ellos también viajaron para servir de  vigías  con  los  camiones  mientras  se  transportaba  el envío de sustancias  químicas  al  laboratorio  que operaba CLAVIJO. Los camiones eran suministrados  por PALENCIA.   

31. Mientras los agentes del orden público  mantenían  la  vigilancia  de  los  camiones,  éstos  fueron  detenidos por la  policía  en  una  parada  de  tráfico  en  Villavicencio, Colombia. Durante el  registro  que  siguió  a la parada de tráfico, se encontraron e incautaron los  precursores   químicos.  Mientras  tenía  lugar  la  parada  de  tráfico,  se  intervenían   lícitamente   las   llamadas   telefónicas  entre  J.  GALEANO,  GUTIÉREZ,   CORREDOR   y  VLAVIJO,  las  que  confirmaron  que  este  cargamento  de precursores químicos  pertenecía   a   esta   ONT-OLD.   Estas   llamadas  telefónicas  lícitamente  intervenidas  también  demostraron  que  los  miembros de la ONT-OLD intentaron  infructuosamente   sobornar   a  la  policía  confidencial  que  liberaran  los  precursores  químicos.  La  cantidad de precursores químicos que se incautaron  el  3  de  septiembre  de  2011 bastaba para producir al menos 100 kilogramos de  base  de  cocaína.  Llamadas telefónicas lícitamente intervenidas confirmaron  que  estos  precursores químicos iban dirigidos al laboratorio de CLAVIJO. Como  CLAVIJO  tenía  la  obligación  de  producirle 800 kilogramos de cocaína a la  ONT-OLD  pero  solo  había  podido  producir  600  kilogramos,  le  compró 200  kilogramos  a  otra fuente y los envió a Venezuela.30   

(…)  

Esta  reseña de la actividad ilícita deja  en  claro  que  los  hechos  por  los cuales se acusa a  URÍAS  AUGUSTO  CORREDOR CÁRDENAS, tuvieron como fin  el  envío  de  estupefacientes  hacia  los  Estados  Unidos  a  través  de una  organización  ilegal  de tráfico de drogas y el lavado de dineros provenientes  de esta actividad ilícita.   

Por    tal   razón,   se   cumple   el  condicionamiento  constitucional  de  que  la conducta haya sido realizada en el  extranjero,  cualquiera  sea  la teoría que se aplique para determinar el lugar  de   comisión   del   ilícito   (de   la   acción,  del  resultado  o  de  la  ubicuidad).   

Ahora  bien,  ante  la  ausencia de tratado  vigente  con  los  Estados Unidos, la extradición es tramitada de acuerdo a los  lineamientos  y  exigencias  establecidas  por  la  Ley  Penal  Colombiana, cuyo  cumplimiento la Corporación examinó en detalle.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   Sala   de   Casación   Penal,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  ante la solicitud de extradición del  ciudadano    colombiano   URÍAS   AUGUSTO   CORREDOR  CÁRDENAS,  hecha  por  el  Gobierno  de  los Estados  Unidos  de  América  mediante Nota Verbal No. 0840 del 20 de abril de 2012, por  los  cargos imputados en la Acusación Formal No. 11-20853-CR-Cooke, emitida por  el   Tribunal   de   Distrito   de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Sur  de  la  Florida.   

Por   la   Secretaría   de   la   Sala  entérese  de esta decisión  a  los  interesados  e  intervinientes, así como al señor Fiscal General de la  Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia  y del Derecho, para lo que concierne en adelante al Gobierno Nacional.   

Comuníquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO     FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   LUIS GUILLERMO  SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                 JAVIER   DE  JESÚS   ZAPATA ORTIZ   

                            

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Folios   3   al   16,   folios   17  al  31  (traducción  no  oficial)  Carpeta  Anexa.   

2  Folios   52   al   66,   folios  67  al  82  (traducción  no  oficial)  Carpeta  Anexa.   

3 Folio  40 a 42 Carpeta Anexa.   

4 Folio  34 Carpeta Anexa.   

5 Folio  6 Cuaderno original   

6 Folio  13 Cuaderno original.   

7  Folio 19 Ibídem.   

8 Folio  21 Ibídem.   

9  Folios   52   al   66,   folios  67  al  82  (traducción  no  oficial)  Carpeta  Anexa.   

10  Folios 3 al 16, folios 17 al 31 Ibídem.   

11  Folios 89 al 102; Folios 287 al 300 Ibídem.   

12  Folios 199 al 214; Folios 397 al 412 Ibídem.   

13  Folios 119 al 127; Folios 317 al 325 Ibídem.   

14  Folio 143; Folio 341 Ibídem.   

15  Folio 84 Carpeta Anexa.   

16  Artículo 495 de la Ley 906 de 2004.   

17 La  aplicación  de esta norma del Código de Procedimiento Civil para efectos de la  extradición   tiene   como   fuente  el  principio  de  integración  normativa  consagrado en el artículo 25 del estatuto procesal penal.   

18  Folio  88;  folio  286 traducción no oficial carpeta  anexa.   

19  Folio 87; folio 285 ibídem.   

20  Ibídem.   

21  Folios 85 y 86 ibídem.   

22  Folio 84 Carpeta Anexa.   

23  Folios   3   al   16,   folios   17  al  31  (traducción  no  oficial)  Carpeta  Anexa.   

24  Folios 40 al 42 Carpeta Anexa.   

25  Folio 35 Ibídem.   

26  Folios 37 al 39 Ibídem.   

27  Folio 230 Ibídem.   

28  Folios  119  al  127;  Folios  317  al  325  (Traducción  no  oficial). Carpeta  Anexa.   

29  “…es  preciso advertir que como el instrumento de  la  extradición  entre  Estados  Unidos  de  América  y  Colombia  se rige, en  ausencia  de un instrumento internacional que regule los motivos de procedencia,  requisitos,   trámite   y   condiciones,   por  las  normas  contenidas  en  la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  508  a  533  de  la Ley 600 de 2000), cuando recae sobre ciudadanos  colombianos  por  nacimiento  -si  es  pasiva-,  es  imperioso  que  el Gobierno  Nacional  haga  las exigencias que estime convenientes en aras a que en el país  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a su  calidad  de  colombiano  y  de procesado, en especial las contenidas en la Carta  Fundamental  y  en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad, es decir, en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93 de la Constitución, Declaración  Universal  de Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos Humanos, Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de  protección  a  esos derechos que para todas las autoridades públicas emana del  artículo 2º ibídem.   

Los  condicionamientos en cuestión tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de  un ciudadano colombiano por  nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito  que  dio lugar a su entrega a un país  extranjero,  no  implica  que  pierda su nacionalidad ni los derechos que le son  anejos  a  tal  calidad.  Por  tanto, el deber de protección de las autoridades  colombianas  se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país  reclamante  se le respete los derechos y garantías tal como si fuese juzgado en  Colombia.  A lo que renuncia el Estado que accede a la entrega de un connacional  es  a  ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga  siendo  súbdito  de  Colombia,  conserva  a  su  favor todas las prerrogativas,  garantías  y  derechos  que emanan de la Constitución y la ley, en particular,  aquellos  que se relacionan con su calidad de procesado y que tienen que ver con  la dignidad humana”.   

(Concepto  de  Extradición    del    05/09/2006,    rad.    núm.  25625)   

30  Folios  199  a  214;  Folios 397 a 412 Traducción no  oficial Carpeta Anexa.     

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