38887(06-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 38887  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 218  

Bogotá,  D.C.,  seis  de  junio  de  dos mil  doce.   

La  Corte  emite  concepto  respecto  de  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   JOHN  JAIRO GALEANO RAMÍREZ, formulada por  el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

Mediante  la  Nota  Verbal N° 0319 del 16 de  febrero  de  2012,  la embajada de los Estados Unidos de América solicitó  la   detención   provisional,   con  fines  de  extradición,  de  JOHN     JAIRO     GALEANO    RAMÍREZ1,  identificado con la C.C. N°  86.061.047,  a  efectos  de juzgarlo por los delitos federales de concierto para  traficar  con  sustancias  controladas  y  lavado  de recursos monetarios.    

Con  fundamento en el referido requerimiento,  el  día  24 de idénticos mes y año, la Fiscal General de la Nación dictó la  respectiva   orden   de  captura,  la  cual  se  hizo  efectiva  en  esa  fecha.   

El  20 de abril de la presente anualidad, por  conducto  de la Nota Diplomática N° 0834, el Gobierno de los Estados Unidos de  América  formalizó  la  solicitud de extradición, a la que se adjuntaron, con  la debida traducción al castellano, los siguientes documentos:   

1.            Acusación formal N° 11-20853 CR-COOKE,  presentada,  el  15  de  diciembre  de  2011, por el Gran Jurado Federal ante el  Tribunal  del  Distrito Sur de la Florida, dentro del proceso penal que, por los  cargos  de  concierto  para  distribuir  sustancias controladas y lavar recursos  monetarios  provenientes de actividades ilícitas de narcotráfico, promovió el  Gobierno  de  los  Estados Unidos contra Cristóbal Galeano Murcia, JOHN   JAIRO   GALEANO  RAMÍREZ,  Melesio  Galeano  Murcia,  Luis  Alfredo Galeano Murcia, Fausto Cristóbal Galeano Páez,  Delio  Francisco  Medina  Buitrago,  John  Jairo  Benito Garzón, Urías Augusto  Corredor  Cárdenas,  Belisario  Gutiérrez Rojas, José Álvaro Palencia Ortiz,  Félix  Antonio Beltrán Pinzón, Magda Patricia León de Ladino, Félix Andrés  Martínez  Moreno,  José  Nolberto  Mejía Cortés, Luis Alfonso Rubiano Ramos,  Fredy  Alexánder  Clavijo  Clavijo,  Cristian  Jainover Salcedo Suárez, Óscar  Julián  Parrado  López,  Alfonso  Buitrago  Prieto,  Betuel  Fernando Quintero  Puerto,   Óscar  García,  Juan  Carlos  López  Macías,  Alexánder  Trujillo  Trujillo,  Policarpo  Herrera  Rodríguez,  Arlés Sánchez Paz, Jorge Céspedes  Melo,  Javier  Bossa  Bueno,  David Fernando Cardona Ramos, José Eduardo Castro  León,  Diana  Carolina  Benavides  Atehortúa,  Alexánder Bahamón Hernández,  Orlando  Osorio  Godoy,  Juan  Carlos  Osorio Godoy, Luis Ricardo Marín Lindo y  Juan Carlos Arbeláez Estrada (fls. 323-331).   

2.            Declaraciones juramentadas, rendidas por  Andrea  G.  Hoffman,  Fiscal  Auxiliar Federal del Distrito Sur de la Florida, y  Peter  J.  Maynard,  Agente  Especial  de  la Administración para el Control de  Drogas  (DEA) (fls. 298-306 y  405-417).   

3.            Transcripción de las normas del Código  Federal de los Estados Unidos aplicables al caso (fls. 309-321).   

4.             Certificaciones,  con  sus  respectivos  sellos  y cintas de seguridad, firmadas por Hillary Rodham Clinton y Fernesia T.  Crawford,  Secretaria  de  Estado y Auxiliar de Autenticaciones del Departamento  de  Estado  de  los  EE.UU.,  respectivamente,  por  cuyo  medio  se  advera  la  autenticidad  de  la documentación constitutiva de la solicitud de extradición  (fls. 93-94).   

5.            Constancia  emitida  por  la  Cónsul de  Colombia  en  Washington,  indicativa  de  la  autenticidad de la rúbrica de la  funcionaria Fernesia T. Crawford (fl. 92).   

6.            Certificación expedida –con el aval del  Procurador  General  de  los  Estados  Unidos  y  la  impresión  del  Sello del  Departamento  de  Justicia–  por  Magdalena A. Boyton, Directora Asociada de la  Oficina  de  Asuntos Internacionales – División de lo Penal del Departamento de  Justicia  de  los  Estados  Unidos,  sobre  la  existencia  de las declaraciones  rendidas  por la Fiscal Auxiliar Andrea G. Hoffman y el Agente Especial Peter J.  Maynard,  ante  un  Juez  Federal  de  Instrucción  de los Estados Unidos, como  soporte  de  la  solicitud para la extradición formal de Colombia a los Estados  Unidos  de  JOHN  JAIRO  GALEANO RAMÍREZ (fls. 291-292).   

7.            Orden  de arresto del 15 de diciembre de  2011,  impartida  contra  el  solicitado  por  las autoridades judiciales de los  Estados Unidos (fl. 335).   

El  25  de  abril  de  2012, la Dirección de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales  del Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia  remitió,  con  destino  al  Ministerio  de Justicia y del Derecho, la  antedicha  documentación, advirtiendo que, por no existir convenio aplicable al  caso,  es procedente obrar según lo dispuesto en el ordenamiento procesal penal  colombiano.  Al día siguiente, el Viceministro de Política Criminal y Justicia  Restaurativa,  por  considerar perfeccionado el expediente, envió la actuación  a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

Habiéndose cumplido con el trámite previsto  en  el  parágrafo 1° del art. 500 de la Ley 906 de 2004, incorporado a través  del  art.  70  de  la  Ley  1453  de  2011, corresponde a la Corporación emitir  concepto  sobre  la  solicitud  elevada por el Gobierno de los Estados Unidos de  América.   

ALEGACIONES DE LOS INTERVINIENTES  

JOHN  JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ,  coadyuvado  por  su defensor de confianza, manifestó su interés de  acogerse  al  procedimiento  de  extradición  simplificada, advirtiendo que, en  consecuencia,  renuncia  a  los  términos  previstos  en el art. 500 ídem y al  derecho  de  solicitar  pruebas, con el propósito de ejercer su defensa lo más  pronto posible ante las autoridades judiciales norteamericanas.   

Habiendo  constatado que la manifestación de  acogimiento  al  trámite  de  extradición  simplificada  fue  emitida  por  el  requerido  de  manera  libre, consciente, voluntaria y debidamente asesorada; y,  por  estimar  que  en  el  presente asunto se cumplen a cabalidad las exigencias  constitucionales  y legales pertinentes, la Procuradora  Tercera  Delegada  para  la Casación Penal expresó su  interés  de coadyuvar con tal petición, a fin de que la Corte emita, de plano,  el concepto correspondiente.   

Enfatizó  en que los requisitos relacionados  con  la  validez  formal de la documentación presentada, la acreditación plena  de  la  identidad  del  solicitado,  la  concurrencia  del principio de la doble  incriminación  y  la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero,  previstos  en  el  artículo  502  de  la Ley 906 de 2004, se satisfacen en este  asunto.  Además,  destacó  que,  como los hechos relacionados en la acusación  habrían  tenido  ocurrencia  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997, sin  que  se  trate  de  delitos  políticos,  resulta procedente la extradición del  ciudadano     colombiano    JOHN    JAIRO    GALEANO  RAMÍREZ,  razón  por  la  cual  solicita  a la Corte  conceptuar en ese sentido.   

CONSIDERACIONES  

Según  el  art.  35  de  la  Constitución,  modificado  por  el  acto  legislativo  N° 1 de 1997, la extradición se podrá  solicitar,  conceder  u  ofrecer  de acuerdo con los tratados públicos y, en su  defecto, con la ley.   

La  extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento,  prosigue  la  norma,  se  concederá  por  delitos  cometidos en el  exterior,   considerados   como  tales  en  la  legislación  penal  colombiana.   

El   aludido   mecanismo   de  cooperación  internacional,  según  el  artículo  en  mención,  no  procederá por delitos  políticos  ni  cuando  la  acusación  en  el país extranjero se fundamente en  hechos   cometidos   con   anterioridad   al  17  de  diciembre  de  1997.    

Por  su  parte,  el art. 502 de la Ley 906 de  2004,   Código   de   Procedimiento  Penal  aplicable  al  asunto  sub  exámine ante la ausencia de convenio  de  extradición  con  los Estados Unidos de América, establece que el concepto  que  corresponde  emitir  a  la  Corte  debe  fundamentarse  en  los  siguientes  aspectos:  i)  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada;  ii)  la  acreditación  plena  de  la  identidad  del solicitado; iii) el principio de la  doble  incriminación;  iv)  la  equivalencia  de la providencia proferida en el  extranjero  y v) el cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos cuando  fuere el caso.   

Además,  acorde  con el art. 493 ídem, para  que  pueda  ofrecerse  o concederse la extradición se requiere: i) que el hecho  que  la  motiva  –también  previsto  como delito en Colombia– esté reprimido con sanción privativa de la  libertad  cuyo  mínimo no sea inferior a 4 años y ii) que por lo menos se haya  dictado  en  el  exterior  resolución  de  acusación  o  su equivalente.    

De  igual  modo, como lo ha venido pregonando  reiteradamente  esta Colegiatura, en garantía del derecho fundamental al debido  proceso,  también  se  debe  constatar  que en contra del requerido la justicia  colombiana  no  ha  ejercido  jurisdicción  sobre los hechos que fundamentan el  pedido de extradición.   

La  presencia  en  este  caso de los aspectos  indicados se examinará a continuación.   

1.             Validez   formal   de  los  documentos  aportados   

En  consonancia  con  el  art.  495 ídem, la  solicitud  de  extradición  que  se  formule por vía diplomática, o de manera  excepcional  por la consular o de gobierno a gobierno deberá acompañarse de la  siguiente  información y documentación: i) copia o trascripción auténtica de  la  sentencia, de la resolución de acusación o su equivalente; ii) indicación  exacta  de  los  actos que determinan la solicitud de extradición y del lugar y  fecha  en  que  fueron  ejecutados;  iii) inclusión de todos los datos que sean  útiles  para  establecer  la  identidad  de  la  persona  reclamada y iv)   reproducción  certificada  de  las  disposiciones  penales  aplicables al caso.   

Ahora bien, a tono con el art. 259 del Código  de  Procedimiento  Civil,  modificado por el art. 1°, num. 118 del Decreto 2282  de    19892,  los  documentos  públicos  otorgados en país extranjero por sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o  agente diplomático de la República, y en su  defecto,  por  el  de  una nación amiga, lo cual hace presumir que se otorgaron  conforme a la ley del respectivo país.   

La  firma  del cónsul o agente diplomático,  añade  la  norma,  se  abonará  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y los de éste  por el cónsul colombiano.   

Tales  exigencias de carácter formal, como a  continuación   se   expondrá,  se  hallan  debidamente  reunidas  en  el  caso  analizado.   

En  efecto,  la solicitud de extradición fue  tramitada  por  la  vía  diplomática,  con  base  en  la acusación formal N°  11-20853        CR-COOKE        –debidamente  incorporada  al  expediente–,  que  formulara  el Gran  Jurado  Federal  ante  el  Tribunal del Distrito Sur de la Florida, en contra de  JOHN JAIRO GALEANO RAMÍREZ y  otros.   En  la  aludida  decisión,  subráyase, aparecen relacionadas las  conductas   constitutivas  de  los  cargos  que  determinan  el  pedimento,  con  expresión  suficiente  de  las  circunstancias  de tiempo, modo y lugar que los  fundamentan.   

También,  se allegó copia tanto de la orden  de   arresto   emitida   contra   JOHN  JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ por las autoridades judiciales de los Estados  Unidos,  como  de  las  declaraciones  juradas  de  la  fiscal Federal Andrea G.  Hoffman  y  el  Agente  Especial Peter J. Maynard. Aquélla, hizo un recuento de  los   fundamentos  fácticos  y  jurídicos  de  la  acusación  y  explicó  el  procedimiento  adelantado  por  el  Gran  Jurado;  el segundo, se refirió a las  actividades    investigativas    desplegadas    por    autoridades    policiales  norteamericanas, en conjunto con las colombianas.   

Todos  estos  documentos  fueron aportados en  traducción  al español y están debidamente autenticados. Las declaraciones de  los  funcionarios  nombrados  en  párrafo precedente se encuentran certificadas  por   Magdalena   A.  Boyton,  Directora  Asociada  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  –  División  de  lo  Penal del Departamento de Justicia de los  Estados  Unidos, cuya rúbrica, a su vez, fue refrendada por Eirc H. Holder Jr.,  Procurador   de  los  Estados  Unidos,  quien  ordenó  estampar  el  sello  del  Departamento  de  Justicia  y  solicitó  al  Director  adjunto de la Oficina de  Asuntos Internacionales dar fe de su firma.   

De  la imposición del sello del Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos en el referido documento, certifica, a su  vez,  la Secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, quien en prueba hizo fijar  el  sello  del Departamento de Estado y que suscribiera su nombre la funcionaria  auxiliar  de  Autenticaciones  de dicho  Departamento Fernesia T. Crawford,  cuya    rúbrica    fue    autenticada   por   la   Cónsul   de   Colombia   en  Washington.   

Se  concluye entonces, que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que soporta la solicitud de  extradición,  impuestos  por  la legislación del Estado requirente y el Estado  Colombiano,  efectivamente  se  cumplen,  razón  por  la  cual  los  documentos  aportados  con  tal fin son aptos para ser considerados  por la Corte en el  estudio que precede al concepto.   

2.             Plena  identificación  del  ciudadano  solicitado   

Para  la  Corte,  este  presupuesto  también  encuentra  una  debida  acreditación. Pues, según lo que revela la actuación,  puede  predicarse con certeza que la persona capturada es la misma requerida por  las  autoridades  judiciales  estadounidenses,  para  ser  juzgada por cargos de  concierto  para traficar con sustancias controladas y lavar recursos monetarios.   

Del  examen de la documentación aportada por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  (petición  de  detención  provisional  con  fines  de  extradición,  solicitud  formal  de  extradición,  acusación  del  Gran  Jurado,  orden  de arresto y las declaraciones de apoyo),  claramente  se  establece  que el ciudadano colombiano reclamado es JOHN  JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ,  nacido en  Vista  Hermosa  (Meta)  el  21  de  julio de 1979 e identificado con la C.C. N°  86.061.047, expedida en Villavicencio.   

Dichos  datos coinciden plenamente con los de  la  persona  aprehendida  en  virtud  del  presente  trámite,  según  aparecen  consignados  en  el  acta  de  derechos  del  capturado,  en  la  diligencia  de  notificación  de  los  motivos  de la aprehensión y en los memoriales por cuyo  medio   el   señor   GALEANO  RAMÍREZ  confirió  poder  a su defensor y manifestó acogerse al trámite de  extradición  simplificada. Además, existe concepto pericial dactiloscópico de  la  Seccional  de Investigación Criminal de la Policía Nacional sobre la plena  identidad de aquél.   

3.                 Principio     de     la     doble  incriminación   

Según  lo que se extracta de los arts. 490 y  493  de  la  Ley  906 de 2004,  el mentado principio impone confrontar, por  una  parte,  que  el comportamiento delictivo imputado al ciudadano reclamado en  extradición  en  el  país  solicitante esté previsto como delito en Colombia;  por  otra,  que  el delito tenga prevista sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro años.   

Ahora,  en  el  sub  exámine,  la  acusación  en  virtud  de  la  cual se  efectuó  el  pedido  de  extradición  está  constituida  por los cargos que a  continuación se transcriben:   

“El  Jurado  de  Acusación  acusa  que:   

CARGO 1  

Comenzando  por lo menos en marzo de 2011 o  alrededor  de  ese entonces, siendo la fecha exacta desconocida por el Jurado de  Acusación,  y  siguiendo realizando lo aducido hasta la fecha de emisión de la  Acusación  Formal,  en los países de Colombia, Venezuela, Honduras, República  Dominicana    y    en   otras   partes,   los   acusados:   […]   JOHN    JAIRO   GALEANO   RAMÍREZ,   alias   “Califa”,   alias  “Flaco”,  alias  “Mi  Señó”, alias “Fabián”, alias “Valeria”,  alias   “Juliana”,  alias  “Jhonga”  […]  a  sabiendas  e  intencionalmente  se  unieron,  se  concertaron, se confederaron y  acordaron  entre sí y con otras personas, tanto conocidas como desconocidas por  el  Jurado  de Acusación, para distribuir una sustancia controlada enumerada en  la  Lista  II, a sabiendas de que dicha sustancia se importaría ilícitamente a  los  Estados  unidos  en  violación  del artículo 959(a)(2) del Título 21 del  Código  Federal de ese país; todo lo cual esta en violación del artículo 963  del mismo Titulo y Código.   

De acuerdo con el artículo 960(b)(1)(B) del  Título  21  del Código Federal de los Estado Unidos, se aduce además que esta  violación  de  la  ley  se trata de cinco (5) kilogramos o más de una mezcla y  sustancia que contiene una cantidad detectable de cocaína.   

CARGO 2  

Comenzando por lo menos incluso en marzo de  2011  o  alrededor  de  ese  entonces, siendo la fecha exacta desconocida por el  Jurado  de  Acusación,  y  siguiendo  realizando  lo  aducido hasta la fecha de  emisión  de  la  Acusación Formal, en el condado de Miami-Dade en el Sur de la  Florida  y  en  otras partes, los acusados: […] JOHN  JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ,  alias  “Califa”,  alias  “Flaco”, alias “Mi  Señó”,  alias “Fabián”, alias “Valeria”, alias “Juliana”, alias  “Jhonga”  […] a sabiendas e intencionalmente se  unieron,  se  concertaron,  se  confederaron  y  acordaron entre sí y con otras  personas,  tanto  conocidas  como desconocidas por el Jurado de Acusación, para  cometer  ciertos  delitos  contra  los  Estados  Unidos,  en  violación  de los  artículos  1956  y  1957  del  Título  18  del  Código Federal de los Estados  unidos, o sea:   

(a)           realizar  a  sabiendas  una  operación  financiera  que afecte el comercio interestatal y exterior, la cual representaba  ingresos  provenientes  de  una  actividad ilícita especificada, a sabiendas de  que  dicha  operación  tenía por propósito ocultar y disfrazar la naturaleza,  ubicación,  fuente,  titularidad y control de dichos ingresos; y a sabiendas de  que  la  propiedad  o  propiedades  involucradas  en  la  operación  financiera  representaban  los ingresos de alguna forma de actividad ilícita, en violación  del  artículo  1956(a)(1)(B)(i)  del  Título  18  del  Código  Federal de los  Estados Unidos;   

(b)          participar a sabiendas en una operación  monetaria  que afecte el comercio interestatal y exterior, correspondiente   a  una  propiedad  o  propiedades  de  origen  delictivo  con  valor  superior a  10.000,00  USD  y  que  se  derive  de  una  actividad ilícita especificada, en  violación  del artículo 1957 del Título 18 del Código Federal de los Estados  Unidos.   

Además  se aduce que la actividad ilícita  especificada  constituye,  con  el  grado  de  delito  mayor,  la  importación,  exportación,   recepción,  ocultación,  compra,  venta  y  demás  formas  de  comercio  con  una  sustancia controlada, todo con lo cual es punible según las  leyes de los Estados Unidos, de Colombia y de Venezuela.   

Todo lo cual viola lo dispuesto el articulo  1956(h)    del    Título    18    del    Código   Federal   de   los   Estados  Unidos”.   

Importa precisar, adicionalmente, que, acorde  con  la Nota Verbal N° 0834, a través de la cual se formalizó la solicitud de  extradición,  las  conductas que se le imputan al ciudadano solicitado tuvieron  ocurrencia  en el marco operativo de una organización de narcotráfico y lavado  de  dinero  –compuesta, al  menos,  por 35 integrantes–, que, operando desde Colombia, produjo, transportó  –haciendo   escalas  en  Venezuela,   Honduras,   Guatemala   y  República  Dominicana–  y  distribuyó  exitosamente  más  de  6.000  kilogramos  de  cocaína  a los Estados Unidos de  América,  actividad  con  ocasión  de  la  cual  se logró la repatriación de  cuatro millones de dólares aproximadamente.   

JOHN   JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ,  se lee en el documento en mención, era uno de los líderes de la  referida   empresa   delictiva.  En  concreto,  controlaba  las  actividades  de  adquisición   de   químicos   precursores,  la  producción  de  cocaína,  el  transporte  de  la  droga  por  aire, tierra y mar y el lavado de las utilidades  provenientes del tráfico de ese narcótico.   

Pues bien, las normas sustanciales mencionadas  en  la acusación, de las cuales obra traducción al español en el informativo,  corresponden,  en  su aspecto objetivo, a los delitos de concierto para fabricar  y  distribuir  una  sustancia  controlada (cinco kilogramos o más de cocaína),  concierto  para  lavar las utilidades provenientes del tráfico de narcóticos y  lavado de activos.   

Dichas conductas, en Colombia, se ajustan a la  descripción  típica  de  los  delitos  de  concierto  para delinquir agravado;  tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes  y  lavado  de  activos,  previstos,  en  su  respectivo  orden, en los arts. 340, inc. 2°, 376 y 323 del  C.P., en los siguientes términos:   

ARTÍCULO  340.  CONCIERTO  PARA  DELINQUIR.  Cuando  varias  personas   se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola  conducta,   con   prisión   de  cuarenta  y  ocho  (48)  a  ciento  ocho  (108)  meses.   

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de   genocidio,  desaparición  forzada  de  personas,  tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo,  tráfico de drogas  tóxicas,  estupefacientes o sustancias sicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo, extorsión, enriquecimiento ilícito, lavado de  activos   o   testaferrato   y   conexos,  o  Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años y multa de dos mil  setecientos   (2700)   hasta  treinta  mil  (30000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

ARTÍCULO   376.   TRÁFICO,   FABRICACIÓN   O   PORTE  DE  ESTUPEFACIENTES.  El  que  sin  permiso  de  autoridad competente, introduzca al  país,   así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o  drogas  sintéticas que se encuentren  contempladas  en  los  cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro  del Convenio de las  Naciones  Unidas  sobre  Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad  de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

ARTÍCULO  323.  LAVADO  DE  ACTIVOS.  El  que  adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte, transforme, almacene,  conserve,   custodie  o  administre  bienes  que  tengan  su  origen  mediato  o  inmediato  en  actividades  de tráfico de migrantes,  trata  de  personas,  extorsión, enriquecimiento ilícito, secuestro extorsivo,  rebelión,  tráfico  de  armas,  tráfico de menores de edad, financiación del  terrorismo   y   administración   de   recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,    tráfico    de   drogas   tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas, delitos  contra  el  sistema  financiero,  delitos  contra la administración pública, o  vinculados  con el producto de delitos ejecutados bajo concierto para delinquir,  o  les  dé  a  los  bienes  provenientes  de  dichas  actividades apariencia de  legalidad  o  los  legalice,  oculte  o encubra la verdadera naturaleza, origen,  ubicación,   destino,  movimiento  o  derecho  sobre  tales  bienes  o  realice  cualquier  otro  acto para ocultar o encubrir su origen ilícito, incurrirá por  esa  sola  conducta,  en  prisión  de diez (10) a treinta (30) años y multa de  seiscientos  cincuenta  (650) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  vigentes.   

La  misma  pena  se  aplicará  cuando  las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

El  lavado  de  activos  será  punible aun  cuando  las  actividades  de  que provinieren los bienes, o los actos penados en  los  apartados  anteriores,  se  hubiesen realizado, total o parcialmente, en el  extranjero.   

Las   penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El  aumento  de  pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando al territorio nacional.   

Bien se ve, entonces, que en el presente caso  se  satisface  la exigencia de doble incriminación, como quiera que, además de  constituir  delito  tanto  en  Colombia  como  en  Estados Unidos, las conductas  punibles   de  concierto  para  delinquir,  lavado  de  activos  y  tráfico  de  estupefacientes  están reprimidas con pena de prisión superior a cuatro años,  según el Código Penal Colombiano.    

Así   mismo,   se   evidencia   que   los  comportamientos  ilícitos tuvieron alcance transnacional, cumpliéndose de esta  manera  con  lo  preceptuado  en  el  35  de  la  Constitución, que autoriza la  extradición  de los colombianos por nacimiento, siempre que los delitos por los  cuales sean requeridos hayan ocurrido en el exterior.   

4.             Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero   

Conforme  a este requisito, debe establecerse  que  la decisión que contiene los cargos  contra la persona reclamada, por  los  cuales  se  pide  la  extradición,  corresponda  en  sus aspectos formal y  sustancial  al  acto  procesal  conocido  en  la  legislación  colombiana  como  formulación de acusación.   

Al tenor de los arts. 336 y 337 de la Ley 906  de  2004, la acusación corresponde, en síntesis, al acto por medio del cual la  Fiscalía  llama  a  juicio  a  una persona, atribuyéndole, con probabilidad de  verdad,  la  violación de la ley penal. El escrito respectivo, que se formaliza  en  audiencia  pública,  ha de discriminar los cargos jurídicos imputados, con  señalamiento,  expreso,  claro  y suficiente de los hechos que los constituyen,  para  que  el  acusado tenga la posibilidad de conocerlos y ejercer su derecho a  la defensa.   

Desde  esa perspectiva, advierte la Corte que  en  la  Acusación  formal  N° 11-20853 CR-COOKE, presentada por el Gran Jurado  Federal  ante  el  Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur  de  la  Florida,  en  contra  de  JOHN  JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ,  se  formulan  cargos  concretos,  dirigidos  contra  personas  determinadas  y  debidamente individualizadas; se señalan los  hechos  que  le sirven de sustento y las circunstancias de su ejecución; están  identificadas  las  normas  penales aplicables al caso y se marca la iniciación  del  juicio,  donde  el  acusado tendrá la oportunidad de ejercer el derecho de  contradicción.  A partir de tales caracterizaciones, sin dudarlo, es predicable  su  equivalencia  con  el  acto  procesal de acusación en Colombia.   

5.           El concepto   

Según  lo  expuesto, en este asunto aparecen  acreditados  los  requerimientos  relacionados  con  la  validez  formal  de  la  documentación   presentada,   la   verificación  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la  providencia  proferida  por el Estado requirente. También, se verificó que los  delitos  por  los  cuales  se  hace el pedido generaron efectos jurídicos en el  extranjero.   

Por  otra  parte,  las  conductas punibles se  ejecutaron  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997 y no son de naturaleza  política.  Además,  los  hechos  a los cuales alude la acusación proferida en  los  Estados  Unidos  no  han  sido  objeto  de  juzgamiento por las autoridades  judiciales  colombianas,  lo  cual  se  deduce  de  la  actitud  empleada por el  requerido,  quien  renunció a los términos previstos para estos trámites, con  el  deseo  de acudir con prontitud a clarificar su situación jurídica ante las  autoridades de ese país.   

Por  consiguiente, la Corte emitirá concepto  favorable  a  la  extradición  que demanda el Gobierno de los Estados Unidos de  América.   

6.           Cuestión final   

La Corte, como lo ha venido haciendo frente a  casos  similares,  previene  al  Gobierno  Nacional para que en el evento de que  acceda   a  la  extradición  de  JOHN  JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ,   advierta  al  Estado  requirente  que  su  juzgamiento  no  podrá  incluir  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre  de  1997  ni  sucesos diferentes de los que  motivan  la  solicitud  de  extradición  y  determinan  su  entrega;  que  el  extraditado  no  podrá  ser  sometido  a  desaparición  forzada,  tortura,  tratos  crueles, inhumanos o degradantes ni condenado a pena  de  muerte,  cadena  perpetua  o confiscación, de acuerdo con lo establecido en  los    artículos   11,   12   y   34   de   la   Constitución   Política   de  Colombia.   

De  igual  modo, en orden a garantizar otra  gama  de  derechos  del  solicitado,  la  Corte  considera necesario prevenir al  Gobierno  Nacional  para  que,  si lo considera pertinente, el Estado requirente  garantice  la  permanencia  en el país extranjero y el retorno al de origen, en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta  en  la  sentencia  de  condena  en razón de los cargos que motivan la  solicitud    de    extradición    y    por   el   cual   ésta   hubiere   sido  concedida.   

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas  internas sobre la materia, le ofrezca  posibilidades   racionales   y   reales   para   que   el   señor  JOHN  JAIRO  GALEANO RAMÍREZ pueda tener  contacto   regular  con  sus  familiares  más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42  de  la  Constitución  Política de Colombia concibe a la familia  como  núcleo  esencial  de  la sociedad, garantiza su protección y reconoce su  honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese  núcleo  también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos en su  artículo  17  y  el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el  23.   

Además,  como  la extradición entre Estados  Unidos   de  América  y  Colombia  se  rige,  en  ausencia  de  un  instrumento  internacional   que   la    regule,   por   las  normas  contenidas  en  la  Constitución  Política  y  en  el  Código de Procedimiento Penal, el Gobierno  Nacional  debe hacer las exigencias que estime convenientes en orden a que en el  Estado  reclamante se le reconozcan todos los derechos y garantías inherentes a  la  persona del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y  en  el  denominado bloque de constitucionalidad, es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos   (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las   autoridades   públicas   emana   del  artículo  2º  ibídem3.   

Por  esa  razón,  de  conformidad  con  lo  establecido  por  el  artículo 189-2 de la Constitución Política, al Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como supremo  director  de  la  política  exterior  y  de  las relaciones internacionales, le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento por parte del país  requirente  de  los  condicionamientos  atrás  referenciados y establecer, así  mismo, las consecuencias de su inobservancia.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá al  Estado  requirente  que,  en  caso de un fallo de condena, deberá computarse el  tiempo  que  JOHN  JAIRO  GALEANO RAMÍREZ  haya  permanecido  privado  de  la  libertad  con ocasión de este  trámite de extradición.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  SALA  DE  CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,   emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a la solicitud de  extradición   del  ciudadano  colombiano  JOHN  JAIRO  GALEANO  RAMÍREZ,  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  N°  86.061.047,  formulada  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América a través de su  embajada  en Colombia, exclusivamente por los cargos contenidos en la Acusación  formal  N°  11-20853  CR-COOKE,  presentada, el 15 de diciembre de 2011, por el  Gran  Jurado  Federal  ante  el Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito Sur de la Florida.   

Por  la  Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al  requerido  JOHN JAIRO GALEANO  RAMÍREZ,  a  su  defensor,  a  la  representante  del  Ministerio   Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente  al  Ministerio  del  Interior  y de Justicia para los trámites subsiguientes de  ley.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                     FERNANDO                              ALBERTO                             CASTRO  CABALLERO                            

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

                         

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                         JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Conocido  también  por  los  alias  “Califa”, “Flaco”, “Mi señó”,  “Fabián”, “Valeria”, “Juliana” y “Jhonga”.   

2 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  de la Ley 906 de 2004.   

3 Así,  con  arreglo  al  artículo  29  de  la  Carta;  a  los  artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como  a  cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

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