38277(08-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 38277  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado acta Nº031  

Bogotá, D.C., ocho (8) de febrero de dos mil  doce (2012).   

V   I   S   T   O   S   

La  Sala resuelve acerca de la definición de  competencia  postulada,  en  orden  a  conocer de las audiencias preliminares de  formulación  de  imputación  e  imposición de medida de aseguramiento, dentro  del  trámite  adelantado  contra  Jhon Harley Barrera Díaz, por los delitos de  secuestro   simple,  concierto  para  delinquir,  hurto  calificado  agravado  y  fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

1.  De  acuerdo con los datos que obran en la  carpeta,  se  conoce  que  la  Fiscal  Primera  de  Puerto Boyacá, solicitó al  Juzgado  Tercero  Promiscuo  Municipal  de  Control  de  Garantías  de la misma  ciudad,  audiencias  de  formulación  de  imputación y medida de aseguramiento  respecto  del  señor  Jhon  Harley  Barrera  Díaz,  las cuales no se ha podido  realizar,   no   obstante   haberse  señalado  en  varias  oportunidades.    

Vale destacar que Barrera Díaz se encuentra  privado  de  la  libertad  en el Establecimiento Penitenciario de Alta y Mediana  Seguridad  de  Girón (Santander) por cuenta de otro proceso. Sin embargo, la no  comparencia  de  éste  a las citaciones de la justicia ha tenido como causa que  ese  centro  carcelario,  entre  otras  razones, ha carecido de presupuesto para  llevar   a   cabo   el   correspondiente   traslado,  el  mismo  “pondría  en grave riesgo la seguridad del interno y del personal de  guardia  ante  un  inminente  accidente,  fuga  o  eventual  ataque  contra  los  funcionarios  encargados  de  la  custodia  y  vigilancia  y en otra ocasión se  manifestó  que  la  solicitud  de  remisión debía ser presentada con ocho (8)  días de antelación”.   

Por  lo  anterior,  la  mencionada petición  elevada  por la Fiscal fue remitida al Juzgado Segundo Penal Municipal  con  Función  de  Control  de  Garantías  de  Bucaramanga, cuyo titular se declaró  incompetente,   habida   cuenta  que  el  funcionario  llamado  a  realizar  las  audiencias  es  el de Puerto Boyacá, en tanto fue esta última población donde  ocurrió el acontecer fáctico.   

4.  Después de unas contingencias, al tenor  de  lo  reglado  en  el numeral 4° de artículo 32 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004, se dispuso el envío del diligenciamiento a la Corte para lo de  su cargo.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          1.   La   Corporación   resolverá  lo  pertinente,  en  cuanto  al  funcionario   competente   para   adelantar   las   audiencias  preliminares  de  formulación     de     imputación     e     imposición     de    medida    de  aseguramiento.   

          2.  El asunto que ocupa la atención de la Corporación, consiste en  establecer  cuál  es  el funcionario competente, en orden a cumplir la función  de  control  de  garantías, puesto que el Juez Tercero Penal  Municipal de  Puerto  Boyacá,  estima  que por razón a que el indiciado se encuentra privado  de  la  libertad en el Establecimiento Penitenciario de Alta y Mediana Seguridad  de  Girón,  la  competencia recae en la sede del juzgado de Bucaramanga, el que  forma  parte  del  Distrito  Judicial  de  esta ciudad, puesto que ese centro de  reclusión intramural se halla en su jurisdicción.   

          3.  El  artículo  39  de  la  Ley  906  de  2004, modificado por el  artículo  48  de  la  Ley  1453  de  2011, regula que la función de control de  garantías  será  ejercida  por  cualquier juez penal municipal, quien quedará  impedido para ejercer la función de juzgamiento.   

          De  igual manera, la mencionada preceptiva contempla que si sobre el  servidor  público  al  que  le  competa  ejecutar  la citada función, concurre  causal  de impedimento “y sólo exista un funcionario  de  dicha  especialidad  en  el  respectivo municipio, la función de control de  garantías  deberá  ejercerla  otro juez municipal del mismo lugar sin importar  su  especialidad o, a falta de éste, el del municipio más próximo”.   

          Por  último,  el  parágrafo 2° de esa  norma,  es  claro  en  ordenar  que  cuando “el lugar  donde  se  cometió  el  hecho  pertenezca a un circuito en el que haya cuatro o  más  jueces  municipales,  un  número  determinado  y  proporcional ejercerán  exclusivamente  la  función  de  control  de  garantías,  de  acuerdo  con  la  distribución  y  organización dispuesta por la Sala Administrativa del Consejo  Superior  de  la  Judicatura  o  de  los  Consejos Seccionales de la Judicatura,  previo   estudio  de  los  factores  que  para  el  asunto  se  deban  tener  en  cuenta”.   

          En  consecuencia,  resulta  fácil  advertir  que  la regla general,  consiste  en  que  la  función  de  control  de  garantías  será ejercida por  cualquier  juez  penal  municipal,  tal  como  se  extrae  del primer inciso del  artículo 39.   

          Sin  embargo,  el  anterior  supuesto  no  opera  con  relación  al  funcionario  judicial  a  quien le corresponda actuar como juez de conocimiento,  puesto que en este caso se activa el factor territorial.   

          Ahora,  examinada la evolución normativa del artículo 39 de la Ley  906  de 2004, se advierte que el legislador en la Ley 1453 de 2011, fue claro en  sentar  que  la función de control de garantías la ejerce cualquier juez penal  municipal,  sin  importar  el  lugar en el que ocurrió el acontecer fáctico, y  respecto  de  los asuntos que conoce la Corte Suprema de Justicia, el control de  garantías  estará  a  cargo  de  un  magistrado  de la Sala Penal del Tribunal  Superior de Bogotá.   

         

          Es  cierto que el artículo 39 de la Ley 906 de 2004, modificado por  el  artículo  3° de la Ley 1142 de 2007, reglaba que la función de garantías  debía  ser  ejercida por un juez penal municipal del lugar donde se cometió el  delito,  pero  tal  condicionamiento  desapareció  con  la  Ley  1453  del año  anterior.   

          No  obstante,  la  Corte,  en  decisión  del 26 de octubre de 2011,  adoptada  en  el  radicado  37674  y  con  ponencia  de  quien  hoy cumple igual  cometido,   precisó   que  tal  modificación  normativa  no  puede  llevar  al  despropósito  de  que  la  escogencia  del juez de control de garantías sea un  acto  arbitrario  o  caprichoso  de las partes e intervinientes, alejado de todo  criterio  razonable,  pues  ello  implicaría  autorizar  la libre elección del  juez,   lo   que  comprometería  la  objetividad  de  la  Fiscalía  y  podría  generar   también  afectación del derecho a la defensa, cuando se acuda a  un   juez   de   garantías   muy   alejado   o   de  difícil  acceso  para  el  implicado.   

          Por  tanto,  la Corporación advirtió que la función de control de  garantías  preferentemente y como regla general debía ser ejercida por el juez  del  lugar  donde  se  cometió  la  conducta. Empero, ello no obsta para que la  misma  pueda  cumplirla  un  funcionario  de  territorio  diferente, siempre que  exista  alguna  circunstancia  especial  que aconseje no acudir ante el juez del  sitio  donde  ocurrió  el  hecho,  como por ejemplo, cuando el sujeto haya sido  aprehendido  en  área  distinta, o  se encuentre privado de la libertad en  establecimiento  carcelario  de lugar diferente al de la comisión del acontecer  fáctico,  o  sea  en  otro  territorio  donde  deban recopilarse las evidencias  físicas    o    los    elementos    materiales   probatorios   pertinentes   al  caso.   

          Es  decir,  si  bien  es  cierto  la ley no impone que el control de  garantías  tenga  que  ser  siempre  realizado  por un juez del lugar en el que  ocurrió  la  conducta  punible,  de  todas formas la intervención de cualquier  funcionario  judicial  de esa naturaleza, en cada caso concreto, debe obedecer a  la  necesidad  de  proteger  las  garantías  fundamentales  de las personas que  pudieran  verse  comprometidas,  merced a la ocurrencia de conductas delictuales  sucedidas  en  su  territorio,  o que habiendo ocurrido fuera de él, han de ser  investigadas  dentro  del  ámbito  de su jurisdicción, lo que implica en una u  otra  forma, que exista una conexión del hecho delictual o de la situación del  indiciado con su sede funcional.   

          En   tales   condiciones,   resulta   inadmisible  que  se  susciten  conflictos  de  competencia  entre jueces de control de garantías por el factor  territorial,  cuando  quiera  que esté acreditada alguna circunstancia especial  que  amerite la intervención de un funcionario con sede en lugar distinto al de  la ocurrencia del punible.   

          De  todas  formas,  en  el  evento  en que un funcionario conozca de  asunto  como  juez  de  garantías  que no esté vinculado al ámbito de su sede  territorial  y  las  partes  no muestren inconformidad frente a ese aspecto, tal  situación  no  comporta  una irregularidad que socave la estructura del proceso  ni  afecte  los  derechos  de  las  partes  e  intervinientes,  por  lo  que  no  constituirá motivo de nulidad.   

          En  síntesis,  conforme  lo  anterior,  el  inciso  y el parágrafo  segundo  del  mencionado  artículo  39 de la Ley 906 de 2004, modificado por el  artículo  48  de  la  Ley  1453 de 2011, fue indebidamente interpretado el Juez  Segundo  Penal  Municipal  con Función de Control de Garantías de Bucaramanga,  cuando  concluyó  que  la  competencia  para  ejercer la función de control de  garantías  radica, de manera exclusiva, en el juez municipal del lugar donde se  cometió el hecho.   

          En  efecto,  estudiada  la  norma  en su integridad como actualmente  está  redactada,  ésta  únicamente  señala  que para efectos de distribución      y      organización,  en  orden a la eficacia de  la  administración  de justicia, la Sala Administrativa del Consejo Superior de  la  Judicatura,  indicará  qué  despachos judiciales cumplirán la función de  control  de  garantías  y  cuáles de juzgamiento, sin que de ninguna manera la  norma  señale  que  la  competencia  del  juez  de control de garantías, viene  delimitada por el factor territorial.   

          De  ahí  que no le asista razón al titular del citado juzgado para  declararse   incompetente  y  no  conocer  de  las  audiencias  preliminares  de  formulación  de imputación e imposición de medida de aseguramiento, basado en  argumentos  extraños  al  contenido  normativo  en  que  se fundó, en tanto el  precepto  es  claro  en  estatuir  que  la mencionada función la ejerce el juez  penal  municipal,  sin  el condicionamiento exclusivo al lugar donde se cometió  el delito.   

          De  acuerdo  con  lo  expuesto, la interpretación que debe darse al  citado  artículo  39  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  con  la  última  modificación  de  2011,  es  que  el  factor  territorial  no  opera  de manera  determinante  y  exclusiva  respecto  del  juez  al  que  corresponde ejercer la  función  de  control  de garantías, cuya intervención sólo se verá limitada  por  razón  de  fueros,  por  concurrencia  de  una  causal de impedimento o de  recusación  o porque en el caso concreto no exista circunstancia especial   alguna  que  justifique  acudir  ante  su  despacho  y  no al del  lugar de  ocurrencia del ilícito investigado.   

          Así  las  cosas,  como  quiera  que  el  indiciado  Barrera  Díaz  se  encuentra  privado  de  la  libertad  en  Girón,  jurisdicción  de  Bucaramanga,  es innegable que existe un fundamento razonable  para  que  el  control  de  garantías lo ejerza un juez municipal de la capital  santandereana, conforme a la solicitud de la fiscalía.   

          En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR   que     el   funcionario   competente   para   conocer   de  las  audiencias  preliminares   de  formulación  de  imputación  e  imposición  de  medida  de  aseguramiento,  es  el  Juez  Segundo Penal Municipal con Función de Control de  Garantías  de  Bucaramanga dentro del asunto seguido contra John Harley Barrera  Díaz, conforme a lo indicado en la parte motiva.   

          2.  Infórmese  lo  aquí  resuelto  a  la  Juez  Tercera  Promiscuo  Municipal con Función de Control de Garantías de Puerto Boyacá.   

3.  Contra esta decisión no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                          MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ                         

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                          LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO             

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER  DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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