38269(08-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  38269   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

APROBADO  ACTA  Nº.  31-   

Bogotá, D.C., ocho (8) de febrero de dos mil  doce (2012)   

ASUNTO  

Sería  del caso entrar a examinar la demanda  de   casación   presentada   por  el  defensor  de  confianza  de  Diego       Enrique       Saldarriaga       Muñoz      y   Geovanny  Quiceno  Ossa  contra  la  sentencia del Tribunal Superior de Buga que los condenó  por  los  delitos  de  homicidio  agravado  y  porte ilegal de armas de fuego de  defensa  personal, si no fuera porque surge evidente que ha operado el fenómeno  jurídico  de  la  prescripción  de  la  acción  penal,  lo  que  impide hacer  cualquier pronunciamiento diverso al de su declaratoria.   

HECHOS  

En  la  noche  del 11 de abril de 2001, en la  urbanización  Pereira,  corregimiento  de  Juanchito,  municipio  de Candelaria  (Valle),  dos  personas persiguieron a Joaquín Armando Arroyo Muñoz y luego de  dispararle  en  varias oportunidades con arma de fuego le ocasionaron la muerte.  Momentos  después  fueron  capturados  Diego  Enrique  Saldarriaga  Muñoz y Geovanny  Quiceno Ossa.   

LA ACTUACIÓN PROCESAL  

1. Luego de vincular al proceso a Diego   Enrique  Saldarriaga  Muñoz  y  a  Geovanny Quiceno Ossa,  el 6 de agosto de 2001 la Fiscalía  130  Seccional  de  Candelaria  profirió en su contra resolución de acusación  por  los  delitos  de  homicidio  agravado  y  porte ilegal de armas de fuego de  defensa   personal,   tipificados   en  los  artículos  103,  104  –numerales  6  y  7-  y  365 del Código  Penal  de  20001.   

Esa  decisión  fue  confirmada  el  23  de  noviembre  del mismo año por la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de  Cali2.   

2.  Agotada  la  audiencia pública, el 14 de  febrero  de 2003 el Juzgado 4º Penal el Circuito de Palmira dictó sentencia en  la  que  los  absolvió  de responsabilidad y, en consecuencia, les concedió la  libertad                 provisional3.   

3. La representante de la Procuraduría apeló  la determinación.   

4.  El  Tribunal  Superior  de Buga profirió  fallo  el  30  de  enero  de  2009,  en  virtud  del cual revocó la providencia  recurrida  y,  en  su  lugar,  los  condenó  por los delitos por los que fueron  llamados  a  juicio,  con  la  aclaración que el agravante del homicidio lo fue  solamente  por  el  numeral  7  del  artículo  104  del  Código Penal de 2000.   

En  consecuencia,  les  impuso  316  meses de  prisión  e  igual  término  de  inhabilitación  para  el ejercicio derechos y  funciones  públicas.  Les  negó  los subrogados penales y dispuso librar en su  contra  las  órdenes de captura. Por concepto de daños morales, los condenó a  pagar    200    salarios   mínimos   legales   mensuales   vigentes4.   

5. Saldarriaga Muñoz  y  Quiceno  Ossa  interpusieron acción de tutela en contra del Tribunal Superior de  Buga  en  busca  de  que  les  fueron amparados sus derechos al debido proceso y  defensa,  presuntamente  vulnerados  durante  el trámite de notificación de la  sentencia.   

En fallo del 29 de septiembre de 2011 una Sala  de  Decisión  de  Tutelas  de  la  Sala de Casación Penal concedió el amparo,  dejó  sin  efecto  el  trámite de notificación por edicto de la sentencia del  Tribunal   y   ordenó   rehacer   la   actuación5.   

6. Surtidas nuevamente las notificaciones y en  el  acto respectivo, los procesados manifestaron interponer recurso de casación  y su defensor de confianza presentó la demanda respectiva.   

  CONSIDERACIONES   

La Sala se abstendrá de pronunciarse sobre la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación y, en su lugar, ordenará cesar el  procedimiento  a  favor  de  los procesados, porque, tal como a continuación se  expone, la acción penal ha prescrito.   

1.  Según  el  artículo 83 de la Ley 599 de  2000,  la  acción  penal  prescribe  en  un  tiempo igual al máximo de la pena  fijada  en  la  ley,  sin  que  sea menor de 5 años, ni exceda de 20, salvo las  excepciones  allí  señaladas (etapa de instrucción). Conforme al artículo 86  ibidem   ese   tiempo  se  interrumpe  por la resolución de acusación debidamente ejecutoriada y comienza  nuevamente  a  correr  por  un  tiempo  igual  a  la  mitad  del señalado en el  artículo  83,  sin que pueda ser inferior a 5 años ni superior a 10 (etapa del  juicio).   

2.  El  Tribunal  condenó  a  Saldarriaga   Muñoz   y  a  Quiceno   Ossa   por   los   delitos   de  porte   ilegal   de   armas  de  fuego  y    homicidio    agravado,  siguiendo  las  previsiones  del  Código Penal de 2000, normativa  más  favorable  a  los intereses de aquellos. Sin embargo, para la fecha en que  dictó  la  sentencia  el  primero  de  ellos  estaba  prescrito,  y después de  proferida  la  misma  pero  antes  de  que el expediente llegara a la Corte para  resolver    sobre   la   demanda   de   casación,   prescribió   el   segundo.  Obsérvese:   

2.1.  El  porte de  armas  de  fuego,  previsto  en  el  artículo 365 del  Código  Penal  de  2000,  en  su  versión original, estaba sancionado con pena  entre     1     y    4    años    de    prisión6.   

De  manera  que,  en juicio, la prescripción  sería  de 5 años, los que trascurrieron antes de que se dictara el fallo en el  Tribunal,  pues  la  resolución  de  acusación  quedó  ejecutoriada  el 23 de  noviembre   de   2001   y   esa  sentencia  se  profirió  el  30  de  enero  de  2009.   

En    estos    casos    la    Sala    ha  sostenido7  que  si bien existe un quebrantamiento del debido proceso debido a  que  el  ad-quem dictó una  providencia  sin  estar  ya facultado jurídicamente para ello por haber operado  el  fenómeno  de  la  prescripción  de  la  acción,  es  decir, por cuanto la  potestad  punitiva  del  Estado  cesó  por el transcurso del tiempo, no resulta  lógico  admitir la demanda y dar traslado al Ministerio Público para que emita  concepto sobre la posibilidad de declararla de oficio.   

2.2.    El    punible   de   homicidio  agravado  por el numeral 7 del  artículo  104  de  la  Ley  599 de 2000 está sancionado con pena entre 25 y 40  años             de             prisión8.   

Como  la  resolución de acusación adquirió  firmeza  el  23  de noviembre de 2001, el fallo de segundo grado se dictó el 30  de  enero  de 2009 y solo hasta el 1° de febrero de 2012 se recibió el proceso  en  la  Secretaría  de  la  Sala  de Casación Penal de la Corte para surtir el  recurso            de            casación9, es ostensible que prescribió  la acción penal.   

En   efecto,   el   término   máximo   de  prescripción  en  juicio -10 años- empezó a contabilizarse a partir del 24 de  noviembre  de  2001  y se cumplió el 24 de noviembre de 2011, esto es, luego de  proferida  la  sentencia  condenatoria  pero  antes  de  que  las diligencias se  remitieran a esta Corporación.   

Cuando  la  verificación  de  esa  causal de  cesación  de procedimiento no requiere, por parte de la Corte, esfuerzo alguno,  sino  que  se deduce cómodamente del expediente, su reconocimiento debe hacerse  de manera inmediata.   

3. Por consiguiente, la Sala se abstendrá de  pronunciarse  sobre  la admisibilidad de la demanda de casación y, en su lugar,  declarará  la prescripción y extinción de la acción penal por los delitos de  porte   ilegal   de   armas   de   fuego    y   homicidio   agravado.   

Ordenará, entonces, cesar todo procedimiento  a favor de los procesados por ambas conductas punibles.   

4. En cuanto a la libertad:  

De  acuerdo con lo que obra en el expediente,  los  acusados  se  encuentran  actualmente privados de su libertad. No obstante,  allí   consta   que  la  pena  que  están  purgando  es  consecuencia  de  una  acumulación  jurídica  decretada por el Juez de Ejecución. Así las cosas, se  dispondrá  que  la  Secretaría  remita  copia  íntegra de esta providencia al  Juzgado  6º  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Cali, que  actualmente   vigila   el   cumplimiento   de  las  condenas,  para  que  adopte  en   forma   inmediata  las  medidas que correspondan.   

Adicionalmente,  el juez de primera instancia  tomará  las  demás  medidas  como consecuencia de la extinción de la acción.   

5.   Por  la  prescripción  detectada,  se  ordenará  compulsar  copias  a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo  Superior de la Judicatura para lo de su cargo.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero. Abstenerse de emitir pronunciamiento sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación presentada por el apoderado de  Diego   Enrique   Saldarriaga   Muñoz   y      Geovanny     Quiceno              Ossa.   

Segundo.   Declarar   prescrita   la   acción   penal   derivada  de  las  conductas  punibles  de  homicidio   agravado   y  porte   ilegal   de   armas   de   fuego,  atribuidas  a  Diego Enrique Saldarriaga  Muñoz  y  Geovanny  Quiceno  Ossa.  Por consiguiente,  decretar a su favor la cesación de procedimiento.   

Tercero.   Remitir   copia   de  esta providencia al Juzgado 6º de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de  Cali,  que  actualmente  vigila la ejecución de las condenas  impuestas   a   Diego  Enrique  Saldarriaga  Muñoz  y  Geovanny   Quiceno   Ossa,   para   que  en  forma  inmediata  adopte las medidas a  que haya lugar como consecuencia de esta decisión.   

Cuarto. El juzgado de  primera  instancia  deberá  igualmente adoptar las medidas como consecuencia de  la extinción de la acción penal.   

Quinto.  Compulsar  copias  a  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Superior de la  Judicatura para lo de su cargo.   

NOTIFÍQUESE    Y  CÚMPLASE   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ  CAMACHO   

            

FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO  

SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ             

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

            

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

JULIO ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA             

JAVIER  ZAPATA  ORTIZ  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA   

Secretaria  

    

1  Folios 150 a 156 del cuaderno original número 1.   

2  Folios 184  a 190 Id.   

3  Folios 337 a 355 Id.   

4  Folios 378 a 385 Id.   

5  Folios 2 a 13 del cuaderno original número 2.   

6 Igual  sanción se previó en el Código Penal de 1980 (artículo 201).   

7 Autos  del 4 de mayo y 1º de junio de 2006 (radicados 25.422 y 25.540).   

8 En el  artículo  324  del  Código  Penal  anterior  se  reprimía con pena de 40 a 60  años.   

9  El  oficio remisorio está fechado el 22 de enero de 2012.     

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