37926(21-03-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37926  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                                     Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                     Aprobado Acta No. 101.   

Bogotá,  D.C., veintiuno de marzo de dos mil  doce.   

V I S T O S  

La Corte resuelve los recursos de reposición  interpuestos  por  los defensores de los requeridos en extradición IRMA    HAYDEE    PARADA    CABALLERO   y  CIRO ALFONSO PRADO MARTÍNEZ,  contra  la  providencia del15 de febrero del año en curso, por medio de la cual  se  negaron  por  inconducentes  las  pruebas solicitadas por aquéllos y por el  delegado de la Procuraduría.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

Para  negar  las pruebas solicitadas por los  defensores     de    PARADA    CABALLERO     y    PRADO    MARTÍNEZ,  la  Corte observó que con las mismas se pretendía demostrar que  sus  asistidos  extraviaron  los documentos de identidad, que fueron hallados en  donde  se  incautaron  los  narcóticos  y  el  arma  de  fuego; controvertir la  participación  de  las  personas  requeridas  en los hechos que se les imputan;  negar  su  presencia  en  la escena, porque afirman que estaban en otros sitios;  rebatir   las   evidencias  aportadas  por  las  autoridades  de  la  República  Bolivariana  de  Venezuela;  y,  refutar la legalidad de la captura con fines de  extradición ordenada por la Fiscalía General de la Nación.   

En síntesis, se encaminaban a comprobar que  aquellos  se  hallaban  en  territorio  colombiano  para  la  época  en  que se  cometieron  los  delitos  que  les  endilgan  las  autoridades  judiciales de la  nación  requirente  y,  por  tanto,  lo  que  buscaban  era desvirtuar aspectos  esenciales   de   la   imputación   que   en  su  contra  se  formuló  en  ese  país.   

FUNDAMENTOS DE LOS RECURSOS  

1.  En el escrito presentado por el defensor  de    CIRO   ALFONSO   PRADO   MARTÍNEZ,  insiste  en señalar que es necesario establecer sin dudas, antes  de  que se conceda la extradición, la verdadera identidad del requerido, ello a  pesar  de  admitir  que  ese  aspecto  debe  debatirse  en  el proceso penal que  eventualmente se adelante en Venezuela.   

También   reitera  que  es  indispensable  verificar  que  en  la  documentación  enviada  aparezca  acreditada  la  plena  identidad  del  solicitado,  pues  lo poco que reposa en el expediente es, en su  sentir,  insuficiente,  con  mayor  razón  porque CIRO  ALFONSO  PRADO  MARTÍNEZ, había tenido que solicitar  copia de la cédula de ciudadanía y su pasaporte estaba vencido.   

Considera     que     “…el  señalamiento  en  contra  de  mi  prohijado,  decae  con  la  práctica    de    las    pruebas   solicitadas…”   

Solicita de la Sala que analice el contenido  del   artículo  495–2°,  para  que  lo  confronte  con  las  pruebas  solicitadas  por la defensa; y, con  respecto  al  numeral  3°  de  la citada disposición, advierte que las pruebas  cuya   práctica  pidió,  podrían  establecer  una  duda  razonable  sobre  la  identidad  del reclamado en extradición, porque ese aspecto no se demuestra con  el  hallazgo  de  los  documentos extraviados por PRADO  MARTÍNEZ.   

Como  quiera  que  cualquier persona pudiera  perder  los documentos de identidad, es necesario que en este caso se pruebe esa  circunstancia  para  no  atentar  contra  los  derechos  del solicitado, a quien  –repite–     se    le    extraviaron    los  suyos.   

“No  de  otra  manera,  cabría  intervención  de  la  defensa  del  implicado,  si  hemos  de  subyugarnos  a  la imponencia de un acuerdo bilateral entre naciones, ritualidad  que  no puede encandilarse por la incipiente imputación, por la insípida carga  probatoria  y  por  la  carente  inferencia  lógica para establecer  [la] identidad del procesado.”   

La   fundamentación   del   concepto   de  extradición              –agrega–  se  edifica  sobre  la  validez formal, sin que ello pueda asimilarse al formalismo,  porque    se   requiere   la   demostración   de   la   plena   identidad   del  requerido.   

Su  asistido es portador del duplicado de la  cédula  de  ciudadanía  que  le  asignó la Registraduría Nacional del Estado  Civil,  documento  con  el  que  se identificó al momento de la captura, y para  obtenerlo  hubo  de  agotar una serie de trámites previos, como formulación de  la   denuncia;   detalles   que   pueden   constatarse   en  la  citada  entidad  oficial.   

“Ahora  bien, mi  ruego  en nada tiene que ver con los aspectos sustanciales que se sugieren, como  propios  de  la defensa ante las instituciones judiciales venezolanas; se dirige  a  controvertir si el estado requirente ha logrado establecer la plena identidad  de  la  persona  reclamada;  sustento  que  nace  en  la  precaria relación que  efectúan,  por el mero hecho del hallazgo de unos documentos, “extraviados”  y  de  cuyo  duplicado  es  legítimamente  portador  mi  prohijado.”   

En consecuencia, reclama que “Con  respecto  a  las  demás pruebas solicitadas por este defensor,  ruego  examinar  su  pertinencia y conducencia, y con base en su examen, REPONER  la  decisión  recurrida  y  conceder las pruebas rogadas, en especial, sobre la  que  se  hizo  énfasis en este memorial, oficiando a la Registraduría Nacional  del Estado Civil.”   

2.    El    defensor   de   IRMA  HAYDEE  PARADA  CABALLERO,  también  argumenta que es necesario identificar plenamente a su asistida.   

Plantea  que si el artículo 495 del Código  de  Procedimiento  Penal  exige  establecer  la  plena  identidad del requerido,  entonces  sería  posible  generar  una  duda  sobre  ese particular, en orden a  confirmar  que  la  persona que cometió el delito es la misma solicitara por el  otro país.   

Estima  que  la duda sugerida respecto de la  identidad,  es  lógica  y por ello “…las pruebas o  datos   allegados  por  la  Justicia  Venezolana  no  serían  suficientes  para  identificar  ni  mucho  menos  individualizar  a  los  presuntos  autores  de la  conducta punible.”   

Aduce que debe solicitarse de los organismos  de  seguridad  del  Estado  que  certifiquen  si  en sus registros aparece alias  “La  Turca”,  porque la  práctica  de esa prueba “…no genera traumatismo al  proceso  que  se  sigue,  y al contrario sería muestra de garantía de que a mi  defendida  se  le brindó la posibilidad en su país para demostrar el error que  comete     la     Justicia     Venezolana,     en     su     contra.”   

Requiere saber si un ciudadano que pierde sus  documentos  y,  entre  ellos,  una fotocopia de la cédula de ciudadanía, tiene  que  afrontar un proceso penal en otro país, sin que se le permita controvertir  las acusaciones en Colombia.   

En su sentir, los documentos aportados por la  República  Bolivariana de Venezuela no señalan inequívocamente al responsable  de  las  conductas  punibles. Asimismo, considera que la evaluación que hace la  Corte  Suprema  de  Justicia  no  debe ser solo formal, principalmente en lo que  corresponde  a  la  identidad del solicitado, la cual tiene que estar demostrada  plenamente.   

“Ahora  bien, mi  ruego  en nada tiene que ver con los aspectos sustanciales que se sugieren, como  propios  de  la defensa ante las instituciones judiciales venezolanas; se dirige  a  controvertir si el estado requirente ha logrado establecer la plena identidad  de  la  persona  reclamada;  sustento  que  nace  en  la  rápida  relación que  efectúan,    por   el   mero   hecho   del   hallazgo   de   unos   documentos,  “extraviados”,  sin  ni  siquiera  exhibir  pruebas  serias  que  dejen  ver  metodología  en su obtención y relación directa con mi prohijada.”   

A  partir  de  esas premisas, requiere de la  Sala   que   “Con  respecto  a  las  demás  pruebas  solicitadas  por  este  defensor, ruego examinar su pertinencia y conducencia, y  con  base  en  su  examen, REPONER la decisión recurrida y conceder las pruebas  rogadas,  en especial, sobre la que se hizo énfasis en este memorial, oficiando  a  los  organismos  de  Seguridad  del  Estado  para  que se pronuncien sobre lo  solicitado.”   

C O N S I D E R A C I O N E S  

El recurso de reposición, ha dicho la Sala,  tiene  por  finalidad  permitir al funcionario judicial que dicta la providencia  que  por dicha vía se impugna, revisar su decisión y corregir aquellos errores  de  orden fáctico o jurídico en que hubiere podido incurrir y, de ser el caso,  proceder  a  revocarla,  reformarla,  aclararla o adicionarla en los aspectos en  que  la  inconformidad  expuesta por la parte encuentren verificación. De allí  que  la  discusión  ha  de  partir de lo plasmado en el proveído que genera la  inconformidad,  con el propósito de demostrarle al funcionario que se equivocó  y   que,   además,   la   decisión   le  ha  causado  agravio  al  sujeto  que  impugna.   

Los   defensores,  fuera  de  repetir  los  argumentos  en  que  dicen  sustentar  la  necesidad  de la práctica de pruebas  esgrimidos  en  su  inicial  libelo,  por parte alguna acreditan el error en que  pudo  haber  incurrido  la  Corte  en  su  pronunciamiento  relativo al presente  asunto,  pues,  en  clara petición de principio, dan por establecido lo que les  correspondía demostrar.   

Con   los  argumentos  que  plantean,  los  recurrentes  no  ofrecen  razones  que  permitan  establecer  que  se  impone la  revocatoria,  la  reforma,  la  aclaración  o  la adición de la determinación  objeto  del  recurso horizontal, pues si bien impugnaron oportunamente, la carga  de  sustentar  el recurso mediante la presentación de razonamientos fácticos y  jurídicos que desvelen algún error, no la cumplieron a cabalidad.   

Recuérdese  que  el  pedimento  de  pruebas  tenía  por  objeto controvertir la responsabilidad de sus defendidos, demostrar  sus  identidades  y  comprobar  que  IRMA HAYDEE PARADA  CABALLERO  y  CIRO  ALFONSO  PRADO  MARTÍNEZ,  permanecían  de  en  el territorio  nacional  para las fechas en que se dice estaban en el la República Bolivariana  de  Venezuela  ejecutando  actividades  delictivas, mientras que en los escritos  mediante  los  cuales los defensores sustentan los recurso de reposición aducen  que  los  elementos incoados tienen por objeto despejar dudas acerca de la plena  identidad  de  los  requeridos,  las que se generan porque ellos extraviaron sus  documentos  de identidad, el uno, la cédula de ciudadanía original y, la otra,  una fotocopia de similar credencial.   

Sin  dejar  de  lado  considerar que con esa  escueta  argumentación  los  impugnantes  no patentizan los errores fácticos o  jurídicos  en  que  pudo  haber  incurrido la Corte al resolver la solicitud de  pruebas,  no puede pasarse por alto que si lo pretendido es en realidad discutir  la  plena  identidad  de  los  reclamados  en  extradición,  las  pruebas  cuya  práctica  demandan  o  que  piden  que  se admitan como tales son evidentemente  inconducentes,  en  cuanto  las  mismas no tienen la capacidad de establecer que  las  personas  solicitadas  como  IRMA  HAYDEE  PARADA  CABALLERO  titular  de  la  cédula de ciudadanía No.  27’604.798 y CIRO  ALFONSO  PRADO MARTÍNEZ identificado  con  la  cédula  de ciudadanía No. 88’177.640,  según los datos plasmados en las Notas Verbales Protocolo  II.2.C6.E3  No.  001936  y  II.2.C6.E3  No. 001948, del 21 y del 23 de agosto de  2011,  respectivamente,  y  Protocolo  II.2.C6.E3 No. 002254 del 6 de octubre de  2011,  mediante las cuales la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela  solicitó  su  detención  provisional  con  fines  de  extradición, no son las  mismas  que  fueron capturadas el 19 de agosto de 2011y que se identificaron con  los  mencionados documentos, según aparece en los respectivos informes rendidos  por   un   funcionario   de   la   Dirección   de   Investigación  Criminal  e  Interpol1.   

Sin  contar  con  que  se  les  tomaron  las  reseñas  decadactilares  en  formatos  de  la  DIJÍN, para compararlas con los  registros  suministrados  por  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  correspondientes  a  los  referidos  números  de  cédula  expedidos  a  nombre  de   IRMA  HAYDEE  PARADA  CABALLERO  y  de CIRO ALFONSO  PRADO  MARTÍNEZ, mediante los cuales pudo establecerse  la  uniprocedencia  de  las  impresiones  digitales2.   

Entonces,  el  hecho de que para la fecha de  ejecución  de  los  actos  que  se  les  imputan  a  los requeridos en el país  solicitante,  ellos  se  hallaban  en Colombia realizando actividades lícitas y  que  previamente se les habían extraviado los documentos hallados en la escena,  y  por  ello  no  podría  predicarse  su  responsabilidad,  no son aspectos que  constituyan  elementos  del  concepto que ha de rendir la Corte, sino argumentos  defensivos  que  podrían  enervar  los  cargos  para  cuyo  enfrentamiento  son  requeridos.  Es  decir,  pueden  ser susceptibles de exponerse en los tribunales  venezolanos,  y  como  las  pruebas  que  establecen esa circunstancia no tienen  incidencia  alguna  para  discutir  el  aspecto  de  la  plena  identidad de los  extraditables, la providencia recurrida no será revocada.   

Página contiene parte  resolutiva y firma de 5 Magistrados   

Extradición   N°   37.926  –No        repone       negativa  pruebas-  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

NO   REPONER  la  providencia  del  15  de  febrero  de  2012, por medio de la cual se negaron las  pruebas  solicitadas  por los defensores de IRMA HAYDEE  PARADA   CABALLERO  y  CIRO  ALFONSO  PRADO MARTÍNEZ, por las razones expresadas en  las anteriores consideraciones.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

                                                                                                                       Excusa justificada   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

Página contiene firma  de 4 Magistrados   

Extradición   N°   37.926  –No        repone       negativa  pruebas-  

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                          LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

          Excusa  justificada   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

                                                                                               Excusa justificada   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Confrontar folios 31 al 71   

2  Confrontar folios 32, 33, 44 al 48, 53, 54, y 63 al 67     

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