37824(01-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso nº 37824  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrados Ponentes:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 021  

Bogotá, D.C., primero (1) de febrero de dos  mil doce (2012).   

VISTOS  

Resuelve  la Corporación las postulaciones  probatorias  de  la  defensa  de CARLOS ANTONIO ORTEGA  BONILLA,    ciudadano   colombiano   requerido   en  extradición  por  el Gobierno de los Estados Unidos1.   

ANTECEDENTES   

Mediante  Nota  Verbal  No.  1991 del 18 de  agosto  de  2011  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  impetró la detención  provisional    con    fines    de    extradición    del   señor   CARLOS          ANTONIO          ORTEGA         BONILLA, requerido para comparecer a juicio por  delitos  federales  de  narcóticos,  de acuerdo a la acusación sustitutiva No.  10-20798-CR-COOKE(s)  dictada el 7 de junio de 2011 en la Corte del Distrito Sur  de Florida.   

Con  fundamento  en esa petición la Fiscal  General   de   la   Nación   decretó   la   captura  del  señor  ORTEGA  BONILLA a través de Resolución  del  29  de  agosto de 2011, la cual se hizo efectiva el día 1 de septiembre al  ser aprehendido por personal de la Policía Nacional.   

Por medio de la Nota Verbal No. 2682 del 27  de  octubre  de  2011,  la  Representación  Diplomática  de los Estados Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de CARLOS  ANTONIO ORTEGA BONILLA.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  oficio No. DAJI/GCNJ No. 2717 de octubre 28 de 2011 dirigido a  la    Cartera   del   Interior   y   de   Justicia,   conceptuó:   “En  atención a lo establecido en la legislación procesal penal  interna,  es  precisos señalar que, por no existir tratado aplicable al caso en  mención,  es procedente obrar de conformidad con el ordenamiento procesal penal  colombiano”2.   

Por  su parte, el Viceministro de Política  Criminal  y  Justicia Restaurativa del Ministerio de Justicia y de Derecho,  con  oficio de noviembre 2 de 2011, remitió a esta Corporación la solicitud de  extradición con la documentación reunida.   

La  Sala,  en decisión del 11 de noviembre  del  año  inmediatamente  anterior,  asumió  el conocimiento de la petición y  requirió    a   CARLOS   ANTONIO   ORTEGA   BONILLA  la  designación  de  apoderado  que  lo asista en el  trámite.  Cumplido lo anterior, se surtió el traslado previsto en el artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,  dentro  del  cual  sólo  la  defensa efectuó  postulaciones probatorias.   

PETICIÓN  PROBATORIA   

La defensa del requerido solicita el decreto  del siguiente medio de convicción:   

“Se solicite a  la  Dirección Nacional de Fiscalías se allegue las copias de los audios de las  interceptaciones  o  los  informes  rendidos  por  los  funcionarios de Policía  Judicial  Colombiana,  respecto  del señor CARLOS ANTONIO ORTEGA BONILLA, sobre  unas  llamadas  que fueron objeto de control por parte de la Policía Colombiana  y  que  en  estricto  derecho  debieron  ser  ordenadas por Fiscal Colombiano, y  llevadas   ante   un   juez   de  Control  de  Garantías  para  ser  legalmente  recaudadas”.   

Como  fundamento  de  su petición aduce la  necesidad  de  preservar  los derechos fundamentales de defensa y debido proceso  del   requerido  quien  no  ha  podido  conocer  el  contenido  de  los  mismos,  información  necesaria  para  determinar  si las interceptaciones son legales o  no,  pues  tienen  que contar con un control de garantías conforme lo establece  el Código de Procedimiento Penal vigente.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Tratándose   de  un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  conforme  al  artículo 502 de la Ley 906 de  2004,  la  Corte  debe  concentrarse  en corroborar los siguientes aspectos: (i)  demostración  de  la  plena identidad del solicitado; (ii) validez formal de la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  solicitud; (iii) principio de  doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la providencia extranjera con la  resolución  de  acusación  colombiana;  (v)  cumplimiento  de los tratados, si  fuere el caso.   

De otra parte, la  Ley  906  de  2004  en  el  canon  139 señala el deber  de    rechazar   de   plano   los   “actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes  o  superfluos”,  mientras  que  el  artículo       359      ibídem  dispone  “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los  medios  de  prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas establecidas en este  código,   resulten   inadmisibles,   impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a  probar  hechos  notorios  o  que  por  otro  motivo no requieran  prueba”.   

De    igual    manera,   el  artículo 375 de la misma preceptiva  contiene  las  pautas  para  determinar  la pertinencia de las pruebas y subraya la  necesidad     de     que     las     mismas     se     refieran     “directa o indirectamente a los hechos  o  circunstancias  relativos  a  la  comisión  de la  conducta”,        condicionamientos    que   frente   al   trámite   de  extradición  deben aplicarse dejando a salvo sus particularidades.   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas     al    interior    del    trámite    de  extradición  se  rige  por  las pautas generales que  reglamentan    el    recaudo    probatorio    en    el    procedimiento   penal,  imponiéndose  el análisis  de  la  conducencia,  pertinencia  y  utilidad de los  medios    de   convicción   solicitados3,  de  cara a  los  puntuales  aspectos  que la Corte debe abordar al  emitir  su  concepto.  De  esta  forma,  si  las  pruebas  impetradas no guardan  relación   con  esos  temas,  versan  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes  o  carecen  de utilidad,  deben ser desestimadas.   

Precisados    los    parámetros   bajo   los   cuales  corresponde  adelantar  la  actividad  probatoria  en  el trámite de extradición,  la  Sala  encuentra  que  el medio de convicción solicitado no resulta pertinente en tanto  el  aspecto  que  se  pretende  demostrar  no  es  de aquellos que la Corte debe  verificar al emitir su concepto, razón por la cual se denegará.   

En efecto, la participación de la Corte en  el  trámite no está encaminada a comprobar si los cargos imputados ocurrieron,  si  son  típicos,  antijurídicos y culpables, si el solicitado es responsable,  si   los  medios  probatorios  acopiados  son  suficientes  para  construir  una  decisión  desfavorable  o  si  reúnen  las exigencias procesales necesarias de  validez  ante  el país requirente, aspectos que no tienen ninguna relación con  el  objeto  del  concepto y cuyo escenario natural para ser reivindicados por la  defensa es el proceso penal base de la solicitud.   

Por  tanto,  es  ante la autoridad judicial  foránea  ante  quien  se deben plantear asuntos como el propuesto en torno a la  validez  de  las  pruebas que se harán valer en esa actuación. Así mismo, son  las  entidades que prestaron la cooperación judicial al gobierno de los Estados  Unidos  quienes podrán informar al requerido y su defensa los fundamentos de la  misma.   

Finalmente,   una   vez   en  firme  esta  determinación,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  inciso  final  del  artículo  500 de la Ley 906 de 2004, se dejará el expediente en Secretaría de  la  Sala por el término de cinco (5) días a disposición de los intervinientes  para que presenten sus alegatos finales.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1º.  NEGAR  por  improcedente   el   medio   de   convicción   solicitado  por  la  defensa  del  requerido.   

2º. En firme esta  determinación,  se  correrá  traslado por cinco (5) días a los intervinientes  dentro  de  este  trámite,  para  que  presenten  sus  alegatos de acuerdo a lo  dispuesto   en   el   inciso   final   del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                              FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        MARÍA  DEL     ROSARIO     GONZÁLEZ     MUÑOZ   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                            LUIS   GUILLERMO   SALAZAR  OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                               JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 En el  presente  caso  se siguen las pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos  que  sustentan  la  petición  de  extradición  acaecieron  en  vigencia de esa  normatividad.   

2 Cfr.  Folio 1 carpeta anexa.   

3  Recuérdese  cómo  la  Corporación  ha  decantado  que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.     

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