37763(23-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37763  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 198  

Bogotá  D.C., veintitrés de mayo de dos mil  doce.   

Corresponde  a  la  Corte conceptuar sobre la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   Argemiro   Sierra   Pastrana,   formulada   por   el  Gobierno  de  la  República de Argentina.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Nota Verbal No. 134/11 del 16 de  junio  de  2011, el Gobierno de Argentina, a través de su Embajada en Colombia,  solicitó  la  detención  preventiva  con  fines  de extradición del ciudadano  colombiano   Argemiro   Sierra   Pastrana,  a quien se le  investiga  en  ese  país  por  el  delito  de  organización  de actividades de  tráfico  de  estupefacientes  (L.  23737,  arts.  7.5.c  y  11.c, en calidad de  autor.   

2.  En  atención  a la solicitud anterior la  Fiscal  General  de  la Nación, con los fines aludidos, decretó el 23 de junio  de    2011    la    captura    del    señor   Sierra  Pastrana,  la  cual hizo efectiva la Policía Judicial  ese mismo día.   

3. Con Nota Verbal MRC 176/11 del 30 de agosto  siguiente,  la  Embajada  de  la  República  Argentina, presentó formalmente a  Colombia  la solicitud de extradición del mencionado ciudadano, con ocasión de  la  causa  No.  28316  adelantada por el Juez Federal de Primera Instancia en lo  Criminal  y  Correccional  No.  2  de  San  Nicolás1.  El  Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia  remitió  al  de  Justicia y del Derecho, la solicitud  referida junto con la documentación anexa.   

ALEGACIONES DE LOS INTERVINIENTES  

La   Procuradora  Tercera  para  la  Casación  Penal  considera que los  requisitos  previstos  en  el Tratado que rige la materia entre los dos Estados,  esto  es,  la  Convención  Sobre  Extradición  suscrita en Montevideo el 25 de  diciembre  de  1933, se cumplen en el presente asunto, toda vez que la solicitud  fue  tramitada  por  vía  diplomática; el pedido está respaldado con la copia  auténtica  de  la  decisión  que  la  motiva en la cual se precisan los hechos  imputados   al  requerido.  También  se  aportaron  las  copias  de  las  leyes  aplicables al caso.   

De  esa manera, solicita a la Corte que emita  concepto favorable al pedido elevado por el Gobierno de Argentina.   

Además, sugiere exhortar al Gobierno Nacional  para  que en el evento de que conceda la extradición exija que al solicitado se  le  reconozcan  todos  los  derechos  y  garantías  inherentes  al  ser humano,  contenidas  en  la  Carta  Política  y  en  Bloque de Constitucionalidad que la  integra.   

En   sentido   contrario   se   pronunció  el   defensor  del  señor  Sierra  Pastrana, pues, en su  criterio,  la  plena  identidad  del  requerido  no  aparece  establecida  en la  actuación.   

Sobre  el  particular,  entre otras, hace las  siguientes  afirmaciones:  i) la orden de investigación en el Estado requirente  se     produjo     cuando     el    señor    Sierra  Pastrana  había  regresado  a  Colombia;  ii)  de los  allanamientos   ordenados  en  esa  actuación,  posteriores  a  la  salida  del  solicitado  de  Argentina,  ninguno  se  cumplió  en el domicilio que tenía en  Bueno  Aires;  iii)  todos  los detenidos negaron conocerlo; iv) el requerido es  ajeno  a  las  conductas  que  se le imputan; v) se le endilgan reuniones con un  señor  López,  quien refirió, a su vez, no conocerlo; vi) no existe indicio o  plena prueba que fundamente el pedido  de extradición.   

Por  consiguiente,  concluye,  “el  Estado colombiano se encuentra relevado de la obligación de  extraditar a mi poderdante…”   

CONSIDERACIONES  

El artículo 35 de la Constitución Política  establece  que  la  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u ofrecer de  acuerdo  con  los  Tratados  Públicos  y, en su defecto, con la ley. Aspecto en  torno  al  cual  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  conforme  con  sus  facultades,  precisó que el  instrumento  aplicable  en  este  asunto  es  la Convención sobre Extradición,  suscrita  en  Montevideo  el  26  de diciembre de 1933, aprobada en virtud de la  Ley  74  de  1935,  y  la Convención de las Naciones  Unidas   contra   el   Tráfico   ilícito   de   Estupefacientes   y  Sustancia  Psicotrópicas, adoptado en Viena el 20 de diciembre de 1998.   

Con fundamento en lo previsto en este Tratado,  la  Corte  examinará los requerimientos para la procedencia de la extradición,  siguiendo,  al  efecto,  el  siguiente  orden: 1) documentación anexa y validez  formal  de  la  misma;  2)  acreditación  de  la  identidad plena de la persona  solicitada  en  extradición;  3)  principio  de  la  doble  incriminación;  4)  providencia  que  debe  servir  de  fundamento  a  la  petición; y 5) causas de  improcedencia.   

Documentación  anexa y validez formal de los  documentos aportados.   

El  artículo 5° de la Convención establece  que  la  solicitud deberá hacerse por el respectivo representante diplomático,  y  a  falta  de  éste  por  agentes  consulares  o  directamente  de Gobierno a  Gobierno,  acompañada  de  los siguientes documentos: a) copia auténtica de la  sentencia  ejecutoriada si la persona requerida se encuentra condenada, b) copia  auténtica  de la orden de detención si se trata de un acusado, con indicación  de  los hechos imputados y copia de las normas sustanciales aplicables al caso y  de  las  que  regulan  la  prescripción  de  la  acción  o de la pena, y c) en  cualquier  caso,  los  datos  que  permitan  la  identificación  de  la persona  solicitada.   

Esas  exigencias  de  carácter  formal  se  cumplieron  en el caso analizado. La solicitud de extradición fue tramitada por  vía    diplomática    y    adjunta    a    ella    aparecen   los   siguientes  documentos:   

    

* Copia  de  la  orden  de  detención  emitida  por  las  autoridades  judiciales  de  la  República de Argentina en contra del requerido Argemiro   Sierra   Pastrana,  el  23  de  diciembre   de   2009  (fols.  31  a  37).     

    

* Copia  del  exhorto  librado por el Juez 2° Federal de la ciudad de  San  Nicolás,  dentro de la causa 28316, conforme a lo dispuesto en el auto del  15  de agosto de 2011, mediante el cual requiere formalmente la extradición del  ciudadano      colombiano      Argemiro     Sierra  Pastrana.   (fols.27   a  30).     

    

* Copia  de  las  normas  del Código Penal Argentino que definen como  delito   la  fabricación  y  el  tráfico  de  estupefacientes,  así  como  la  organización    o    la   financiación   de   las   conductas   destinadas   a  ejercerlo.     

Los documentos enumerados aparecen debidamente  certificados  por  la Secretaria Penal No. 1, del Juzgado 2° Federal Criminal y  Correccional  de San Nicolás y en ellos se encuentran claramente especificados,  entre  otros  aspectos,  la  identidad  de  la  persona solicitada, los hechos y  circunstancias  que  dieron  origen a la acción penal, los elementos materiales  probatorios  que  sustentan  el  caso, la descripción del delito cometido y las  normas sustanciales que definen y sancionan penalmente la conducta.   

En cuanto a los hechos origen de la solicitud  de  extradición,  la  documentación  anexa  precisa  que  en  desarrollo de la  investigación  adelantada  contra  “Kukato”  García,  el 7 de diciembre de  2009   las   autoridades   competentes   del   Estado  requirente  ordenaron  el  allanamiento     de    diversos    inmuebles.    El    realizado    “…  en  el  apartamento  de  Calle  Billinghurst  No.  329, fue  positivo  en  tanto  y en cuanto se secuestraron, entre otros elementos, valijas  que  se  utilizaban  para el tráfico internacional de estupefacientes, facturas  de  envío  por  correo  a  diferentes  lugares  del  mundo  y  comprobantes  de  transferencia  de  dinero,  como  así  también material estupefaciente… Este  secuestro  asociado  con  los  encuentros  que  mantuvieron  el  detenido López  Echavarría   con   los  sospechosos  Argemiro  Sierra  Pastrana,  Luis  Avelino  Esquivel,  alias ‘Lucho”  y  Marcelo  Armando Birandelli, las escuchas telefónicas en donde surge que los  mismos        cerrarían        ‘negocios’ y  todas     la     tareas    realizadas    por    la    preventora    –  de  inteligencia  y  allanamientos  –  permiten  inferir que  Argemiro     Sierra     Pastrana    [y]  Luis  Avelino  Esquivel  estarían  directamente  vinculados a la  organización delictiva investigada.”   

Por lo anterior se concluye que las exigencias  del  artículo quinto de la Convención, relacionadas con la presentación de la  solicitud  de  extradición  por  vía  diplomática  y  la  aportación  de  la  documentación   exigida   para  su  procedencia,  debidamente  formalizada,  se  cumplieron  por el país requirente, y que desde esta perspectiva los documentos  aportados  con  tal  fin se tornan aptos y suficientes para ser considerados por  la Corte en el estudio que debe preceder el concepto.    

Identidad    plena    de    la    persona  solicitada   

El  Gobierno  de  la  República de Argentina  solicita    la    entrega    de    Argemiro   Sierra  Pastrana, nacido el 20 de julio de 1950 en Campoalegre  Huila,  quien  se  identifica  con  la cédula de ciudadanía No. 19’135.898;  datos  que coinciden con los  consignados  en  el  informe  de  captura  de  la  Dirección de Investigaciones  Criminales  e  Interpol  de  la  Policía  Nacional,  con  los  que el requerido  suministró  a  las  autoridades  en  la  constancia  de  buen  trato durante el  procedimiento  de  la aprehensión y en el acta de notificación de los derechos  del  capturado,  de igual modo, con los que consignó en el memorial con el cual  confirió   poder   a   un  abogado  para  su  representación  en  el  presente  trámite.   

En ese orden de ideas, a pesar que la defensa  afirma  que  no existe certeza en cuanto a la identidad de la persona requerida,  los  documentos  allegados  por  el  Estado requirente en orden a demostrar este  requisito  de  procedencia  de la extradición, no dejan duda que se trata de la  misma persona capturada con ocasión de este asunto.   

Principio      de      la      doble  incriminación.   

El  artículo  primero  literal  b)  de  la  Convención  exige  para  la procedencia de la extradición, (i) que la conducta  imputada  a  la  persona  reclamada  se  halle  tipificada  como  delito  en  la  legislación  del  país  requirente  y  del  país  requerido,  y  (ii)  que se  encuentre   sancionada  con  pena  mínima  de  un  año  de  privación  de  la  libertad.   

Al ciudadano Argemiro  Sierra  Pastrana  se  le requiere en extradición para  ser  juzgado  como  organizador  de  actividades de tráfico de estupefacientes,  comportamiento  que,  según  se  consigna  en  la  orden de detención, aparece  “…   previsto   y   reprimido   en   la  Ley  de  Estupefacientes  No.  23737, y estaría encuadrado en el delito de organización  de  las  actividades  de  tráfico  de  estupefacientes, en los términos de los  arts.  7,  en  función  del  5  inc.  c)  de  la  Ley  23737,  agravado  por la  intervención  de  tres  o  más personas organizadas para cometerlo, previsto y  reprimido  por  el  art.  11  inc. c) de la Ley citada; debiendo responder en la  calidad de autor.”   

Los  artículos  5  y  7  enunciados  son del  siguiente tenor:   

“Art. 5° – Será reprimido con reclusión  o  prisión  de  cuatro  a  quince  años  y  multa de seis mil a quinientos mil  australes el que sin autorización o con destino ilegítimo:   

…  

c)  Comercie  estupefacientes  o  materias  primas   para   su   producción  o  fabricación  o  los  tenga  con  fines  de  comercialización,   o   los   distribuya,   o   de   en   pago,  o  almacene  o  transporte.   

…  

7°- Será reprimido con reclusión de ocho  a  veinte  años  y  multa  de  treinta  mil a novecientos mil australes, el que  organice  o  financie  cualquiera de las actividades ilícitas a que se refieren  los artículos 5 y 6 precedentes.”   

En  la  legislación  colombiana, conforme lo  puntualiza  el  Ministerio  Público, estas conductas encuentran equivalencia en  los  artículos  340-2 y 376 del Código Penal, las cuales tipifican los delitos  de        concierto        para       delinquir2      y     tráfico     de  estupefacientes3,  si  se  tiene  en  consideración  que  el requerido y los demás  procesados,   establecieron   una   organización  que  tenía  como  propósito  desarrollar   diversas   conductas  relacionadas  con  actividades  propias  del  narcotráfico.   

Con lo anterior se demuestra que el principio  de  la doble incriminación también concurre en este asunto, teniendo en cuenta  que  las  conductas  delictivas  imputadas  a  Argemiro  Sierra  Pastrana en el país requirente, se encuentras  tipificadas  igualmente  como  delito en la legislación penal colombiana, y que  en  ambos  ordenamientos está sancionada con pena privativa de la libertad cuyo  mínimo es superior a un (1) año.   

Providencia  que debe servir de sustento a la  solicitud.   

El  artículo  5° del Convenio exige para la  procedencia  de  la  extradición  que  el  país  requirente aporte copia de la  sentencia  si  la  persona  requerida  se  halla condenada, o por lo menos de la  orden  de  detención,  emanada  de  un  juez  competente,  acompañada  de  una  relación  precisa  de  los  hechos  imputados  y  de  las  normas  sustanciales  aplicables al caso.   

Para  dar  cumplimiento  a  esta exigencia la  embajada  de  la  República de Argentina aportó copia autenticada del auto del  23  de  diciembre  de  2009,  mediante  el cual la autoridad judicial competente  ordenó    la    detención    de   Argemiro   Sierra  Pastrana  y  dispuso su captura dentro de la causa No.  28316,  por  existir elementos probatorios suficientes que lo comprometen en los  delitos referidos.   

De  esta  manera  se  cumple  la  condición  referida  a  la  existencia  de una decisión judicial que comporte cuando menos  afectación del derecho a la libertad de la persona requerida.   

Inexistencia    de    causas    de   improcedencia.   

El  artículo 3° de la Convención establece  que  el  Estado  requerido  no está obligado a conceder la extradición cuando:  (i)  la  acción  penal  o la pena estén prescritas; (ii) la persona solicitada  haya  pagado  la  pena  o  haya  sido  indultada  o amnistiada en el país donde  cometió  el  delito;  (iii)  haya  sido  o  esté siendo juzgada por los mismos  hechos  en  el  Estado  requerido;  (iv)  deba  comparecer ante un tribunal o un  juzgado  de  excepción  del  Estado  requirente;  y  (v)  se  trate  de delitos  políticos,  puramente  militares  o  contra  la  religión.  Por  su  parte, el  artículo  35 de la Constitución Política de Colombia prohíbe la extradición  por  delitos  políticos  y  por  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre de 1997.   

Ninguno  de estos motivos concurre en el caso  en  estudio.  El  concierto  para delinquir y el tráfico de estupefacientes, no  son  de naturaleza política, militar ni religiosa. No se tiene conocimiento que  la  persona reclamada esté siendo juzgada en Colombia por los mismos hechos, ni  que  haya  sido  juzgada y dejada en libertad por pena cumplida, beneficiada con  amnistías  o  indultos  en  el  país  requirente, ni que deba comparecer en el  Estado requirente ante un tribunal de excepción.   

Por  otra  parte,  los  hechos que motivan el  pedido  de  extradición  sucedieron,  inclusive, después de diciembre de 2009,  circunstancia  que,  de  paso,  descarta  la  posibilidad  de  que la acción se  encuentre  prescrita  teniendo  en  cuenta el contenido de los artículos 83 del  Código  Penal Colombiano, de conformidad con el cual la acción penal prescribe  en  un  tiempo  igual al de la pena fijada en la ley para la conducta punible, y  el  62-2  del  Código  Penal  de  la  República  de  Argentina,  a  cuyo tenor  “La acción penal se prescribirá durante el tiempo  fijado     a    continuación…    2º  Después  de  transcurrido  el  máximo  de  duración de la pena  señalada  por  el  delito,  si se tratare de hechos reprimidos con reclusión o  prisión,  no pudiendo, en ningún caso, el término de prescripción exceder de  doce años ni bajar de dos años…”.   

El concepto.  

La   Sala   teniendo   en  cuenta  que  los  requerimientos  de  la  Convención sobre Extradición suscrita en Montevideo el  26   de   diciembre   de   1933,  relacionados  con  la  validez  formal  de  la  documentación  allegada, la demostración plena de la identidad del solicitado,  el  principio  de la doble incriminación y la  existencia de una decisión  que  contenga  por lo menos una orden de detención contra la persona reclamada,  concurren  en  el  caso  analizado,  y  que  no se está frente a ninguna de las  causas   de  improcedencia  en  ella  previstas,  ni  de  las  que  consagra  la  Constitución  Política  de Colombia, emitirá concepto favorable, al pedido de  extradición que formula el Gobierno de la República de Argentina.   

Lo anterior teniendo además en cuenta que los  aspectos  alusivos  a  la  inocencia  del señor Sierra  Pastrana,  mencionados  por la defensa en los alegatos  finales,  resultan  inanes  para  enervar  la determinación que se anuncia. Los  argumentos  que  expone se distancian de los aspectos relacionados en el Tratado  de  Montevideo  y  en la Constitución Política de Colombia sobre los cuales la  Corte  debe  fundamentar  su  concepto,  razón  específica  que  la  inhibe de  adelantar cualquier análisis sobre el particular.   

Nada   obsta,  sin  embargo,  para  que  el  interesado  pueda  alegarlos  y  demostrarlos  al  interior del juicio que se le  seguirá,  ante  el  Tribunal  o el Juez competente del Estado que lo reclama en  extradición.   

Cuestión  final. La  Corte  exhorta  al  Gobierno  Nacional  para que en el evento de que acceda a la  extradición,  exija  del  Estado requirente el cumplimiento del artículo 17 de  la  Convención,  el  cual  lo obliga a no procesar ni castigar al requerido por  delitos  comunes  cometidos  con anterioridad al pedido de extradición y que no  hayan  sido  incluidos  en  la  solicitud;  a  no  procesarlo ni castigarlos por  delitos  políticos ni conexos al mismo, cometidos con anterioridad al pedido de  extradición,  y proporcionar a las autoridades colombianas una copia auténtica  de    la    sentencia    que    dicte    frente   al   solicitado   Argemiro Sierra Pastrana.   

De  igual   manera,  lo  previene  para  que   advierta  al  Estado  requirente que su juzgamiento no podrá incluir  hechos  cometidos  con  anterioridad  al  17  de diciembre de 1997, ni   sucesos   diferentes   de  los  que  motivan  la  solicitud  de  extradición  y  determinan  su  entrega, ni sometido a  desaparición  forzada,  tortura,  tratos  crueles,  inhumanos o degradantes, ni  condenado  a  pena de muerte, cadena perpetua o confiscación, de acuerdo con lo  establecido  en  los  artículos  11,  12  y 34 de la Constitución Política de  Colombia.   

De  igual  modo, en orden a garantizar otra  gama  de  derechos  del  solicitado,  la  Corte  considera necesario prevenir al  Gobierno  Nacional  para  que, si lo considera pertinente, el Estado solicitante  garantice  la  permanencia  en el país extranjero y el retorno al de origen, en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta  en la sentencia de condena en razón del cargo que motiva la solicitud  de extradición y por el cual ésta llegare a concederse.   

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar la entrega a que el Estado reclamante, de acuerdo  a  sus  políticas  internas  sobre  la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos Humanos en su artículo 17 y el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  considera  que el Gobierno Nacional  debe  hacer  las  exigencias que estime convenientes en orden a que en el Estado  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos   (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las   autoridades   públicas   emana  del  artículo  2º  ibídem.4   

Se recomienda igualmente al Gobierno Nacional,  encabezado  por  el  Presidente  de  la  República  como supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar seguimiento a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la concesión de la extradición y  determinar  las  consecuencias  que se derivarán de su eventual incumplimiento,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  numeral  2°  del  artículo  189  de  la  Constitución Política.   

En mérito de lo expuesto,  La    Corte    Suprema   de   Justicia,   Sala   de   Casación   Penal,   emite  Concepto     Favorable  a   la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Argemiro    Sierra   Pastrana,  identificado con cédula de ciudadanía No. 19’135.898,  formulada  por el Gobierno de la República de Argentina a  través  de  su  embajada en Colombia, por cargos alusivos a la organización de  actividades de tráfico de estupefacientes.   

Por la Secretaría de la  Sala,  comuníquese  esta determinación al requerido y su defensor, al Delegado  del  Ministerio  Público y al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo.  Devuélvase  al  expediente  al  Ministerio  de  Justicia y del Derecho para los  trámites subsiguientes de ley.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                   FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO       

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                       MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ    

AUGUSTO        J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                       LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

          

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 En la  solicitud  de  detención  con  fines  de  extradición,  el  Estado  requirente  mencionó  que  al solicitado, se le requería también con ocasión de la causa  29724  tramitada  por  el  mismo  Despacho.  Sin embargo, con posterioridad a la  formalización  de pedido de extradición, mediante la Nota Verbal 210/11 del 18  de  octubre de 2011, informó al Ministerio de Relaciones de Colombia, que en la  referida  actuación  “…  ha  quedado  sin efecto el 26 de agosto de 2011 la  captura  internacional  de  ARGEMIRO SIERRA PASTRANA por habérselo desvinculado  del   proceso   y,   consecuentemente,  no  interesa  su  extradición  en  esas  actuaciones.”  Y  agregó: “… sí se mantiene el  interés  en  la  extradición  del  mencionado ciudadano en el marco de la cusa  Nro. 28316.” (fol. 48).   

2  Código  Penal  colombiano  Art.  340.  Modificado L. 733/2002: “Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,   por   esa  sola  conducta,  con  prisión  de  tres  (3)  a  seis  (6)  años.   

INC. 2°. Modificado L. 1121/2006, art. 19.  Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio, desaparición  forzada  de  personas,  tortura,  desplazamiento forzado, homicidio, terrorismo,  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  psicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo, extorsión, enriquecimiento ilícito, lavado de  activos   o   testaferrato   y   conexos   o  financiamiento  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  ocho  (8) a dieciocho (18) años y  multa de dos mil setecientos  (2700)   hasta   treinta   mil   (30000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.”   

3 Ib.  “Art.  376  Modificado L. 1453/2011 Art. 11. Tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes:  El  que  sin  permiso  de  autoridad competente, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente, sicotrópica o drogas sintéticas  que  se  encuentren  contempladas  en  los  cuadros  uno, dos, tres y cuatro del  Convenio  de  las  Naciones Unidas sobre Sustancias Sicotrópicas, incurrirá en  prisión  de  ciento  veintiocho (128) a trescientos sesenta (360) meses y multa  de  mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad  de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.”   

4 Así,  con  arreglo  al  artículo  29  de  la  Carta;  a  los  artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como  a  cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

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