37704(02-11-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  37704   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 390  

          Bogotá   D.C.,   dos   (2)   de   noviembre   de   dos   mil   once  (2011).     

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  impedimento  manifestado por los  Magistrados  de  la  Sala  Única  del  Tribunal  Superior de Pamplona, doctores  Martha  Isabel  García Serrano, Yolanda Villamizar Corzo y Víctor Hugo Ballén  Belén,  para  conocer del recurso de apelación interpuesto por el defensor del  procesado    contra   la  sentencia  del  7  de septiembre de 2011, proferida por el Juzgado Tercero Penal  del   Circuito   de   Cúcuta,   por   cuyo   medio   condenó   a  JAVIER  ROJAS  como  autor  del delito de  concierto para delinquir.   

ANTECEDENTES  PROCESALES  RELEVANTES   

El  4 de marzo de 2010, en la sede del Banco  de     Bogotá     de     Pamplona     (Norte    de  Santander),    mientras   el   señor   Jairo  Bautista  Patiño hacía fila para  co   

nsignar   la   suma   de   $1’161.000,  fue  abordado  por una mujer  que  se presentó como empleada del banco y le manifestó que si la transacción  superaba  el millón de pesos ella la haría en la caja interna. En ese momento,  otro  sujeto  le  arrebató  el  dinero y salió corriendo junto con la supuesta  funcionaria    bancaria.    Sin    embargo,   fueron   capturados   afuera   del  banco1   

,  lográndose  recuperar el caudal hurtado.   

Por estos hechos los procesados, incluido el  señor       JAVIER      ROJAS,      celebraron  preacuerdo con la Fiscalía respecto del delito de hurto  agravado,  convenio  que  fue  avalado  por  el  Juzgado  Penal  del Circuito de  Pamplona,  que  el  13  de mayo de 2010 los condenó a la pena principal de  seis  meses  de  prisión  y  les  concedió  la  suspensión  condicional de la  ejecución  de  la  pena.  La  decisión fue impugnada por el ente acusador y el  Ministerio  Público  exclusivamente  en  lo  referente  al  reconocimiento  del  subrogado.   

La  Sala  Única  del  Tribunal  Superior de  Pamplona  desató  el recurso el 15 de septiembre de 2010 revocando la decisión  en  relación  con  el reconocimiento a los procesados del beneficio previsto en  el artículo 63 del Código Penal.   

La  Fiscalía  continuó  la  instrucción  respecto  del delito de concierto para delinquir, correspondiéndole la fase del  juicio  al  Juzgado  Tercero  Penal del Circuito de Cúcuta, luego de declararse  fundado  el  impedimento  del  juez  del  circuito  de  Pamplona.  Surtidas  las  audiencias  de  acusación, preparatoria y de juicio oral, ese despacho judicial  dictó  sentencia  el  7  de  septiembre  de  2011  mediante  la  cual  declaró  penalmente  responsable  del  punible de concierto para delinquir a JAVIER   ROJAS   y  le  impuso  una  pena  principal cuarenta y ocho (48) meses de prisión.   

La  defensa  impugnó  tal  determinación,  motivo  por  el cual el proceso ingresó al Tribunal Superior de Pamplona, cuyos  magistrados,  el  6 de octubre último, se declararon impedidos para conocer esa  apelación  y ordenaron remitir la actuación a esta Colegiatura a fin de que se  pronuncie sobre el particular.   

MOTIVOS DEL IMPEDIMENTO  

Aducen los Magistrados, con fundamento en la  causal  4  del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, que ya expresaron su criterio  sobre  el  tema objeto de debate, pues en otro proceso desataron la impugnación  propuesta  por el Ministerio Público y la Fiscalía contra la sentencia dictada  por  idénticos  sucesos  contra  el mismo procesado2, decisión en la cual tuvieron  conocimiento de los hechos del proceso.   

De  otro  lado,  los  magistrados  YOLANDA  VILLAMIZAR  CORZO  y VICTOR HUGO BALLÉN BELÉN aclaran su voto en el sentido de  indicar  que la causal de impedimento que debió aducirse es la consagrada en el  numeral   6  del  canon  56,  relativa  a  “que  el  funcionario  hubiere  participado dentro del proceso”  y no la consignada en la providencia.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto  de  conformidad con lo establecido en el artículo 58 A de la Ley 906 de  2004,  incorporado por el artículo 83 de la Ley 1395 de 2010, dado que tiene la  condición  de  superior  jerárquico  de  los  funcionarios  que manifiestan el  impedimento.   

          En  primer  lugar, debe recordarse cómo el fundamento del instituto  de  los  impedimentos  es  garantizar  que quien, en representación del Estado,  asume  la  delicada  misión  de  administrar justicia, lo haga inspirado en los  principios  de  imparcialidad  y  objetividad, al amparo de los cuales cualquier  factor  enturbiador  del buen juicio y transparencia del funcionario judicial se  erige    en    motivo   suficiente   para   separarlo   del   conocimiento   del  asunto.   

          Sobre la causal de impedimento que procede   

          Como  en el evento bajo examen los magistrados de la Sala Única del  Tribunal  Superior  de Pamplona consideran que ya manifestaron su opinión sobre  el  asunto  materia de la impugnación, pero se presenta divergencia entre ellos  sobre  la causal de impedimento que debe invocarse, la Corte, en ejercicio de su  función  pedagógica,  previo  a  resolver  el  impedimento,  se referirá a la  causal que mejor representa la situación fáctica planteada.   

          En  ese  orden,  la  Sala  observa  que  la  Fiscalía General de la  Nación  inició  investigación  en  contra de JAVIER  ROJAS  y otros dos procesados por los delitos de hurto  agravado  y  concierto  para  delinquir.  En  relación con el punible contra el  patrimonio   económico   el   ente   acusador  y  los  inculpados  suscribieron  preacuerdo,  situación  que generó la ruptura de la unidad procesal, de suerte  que  el  Juzgado Penal del Circuito de Pamplona dosificó la pena en relación a  la  infracción aceptada y la Fiscalía continuó con la investigación respecto  del delito contra la seguridad pública.   

          De  lo anterior se colige que los hechos  acaecidos  el 4 de marzo de 2010 en el Banco de Bogotá de la ciudad de Pamplona  originaron  dos  actuaciones  procesales  diversas,  por  manera que la opinión  vertida  con  antelación  por  el Tribunal de Pamplona se produjo en un proceso  diferente al que últimamente llegó a esa Colegiatura.   

          En  este  sentido,  cuando se presenta ruptura de la unidad procesal  se  conforman  dos  procesos  diversos  que  aunque  tengan  un mismo fundamento  fáctico  conforman  actuaciones  procesales diversas, pues se tramitan en forma  separada e independiente respecto de la otra.   

          Por  tanto, en lo eventos de ruptura de unidad procesal resulta más  acertado   invocar   la   causal  4ª  referida  a  la  circunstancia  de  haber  “manifestado  su  opinión  sobre el asunto materia  del  proceso”,  lo cual ocurre cuando la opinión se  expresa  extra  procesalmente,  situación  que,  ciertamente,  encuentra cabida  cuando   el   criterio   se   emite   en   un   proceso   diverso,   como  aquí  sucede.   

          El caso concreto   

Sobre  la  causal  4ª,  la  Corte  de forma  reiterada   ha   señalado  que  la  opinión  extraprocesal  estructurante  del  impedimento  es  aquel  concepto  que  resulta vinculante frente al nuevo asunto  sometido  a  la  decisión  del  funcionario.  Así, la Sala sobre el particular  expresó   

“(L)o   que   obliga   a   aceptar   la  circunstancia  de inhibición es que el funcionario haya incurrido, con ocasión  de   sus   funciones,   en   pronunciamientos  anticipados  acerca  de  aspectos  sustanciales   que   …  constituyen   auténticos  actos  de  prejuzgamiento,  que  implican  compromiso  indiscutible  de  su  criterio  y  pretenden  su  imparcialidad para resolver el  asunto     futuro”3.   

         

          En  tales  circunstancias,  encuentra  la  Sala  que  en el presente  asunto  no  concurren  razones  suficientes  para  separar  a  la Sala Única de  Decisión  del  Tribunal  Superior  de  Pamplona  del  conocimiento del presente  asunto,  pues  si  bien  con  antelación  conoció  de un recurso de apelación  presentado  en  un  proceso  adelantado  contra JAVIER  ROJAS  por  hechos acaecidos el 4 de marzo de 2010, lo  cierto   es  que  en  esa  ocasión  efectuó  un  análisis  diferente  al  que  corresponde hacer en punto de esta impugnación.   

          En  efecto,  el  recurso  resuelto  el 15 de septiembre de 2010 tuvo  como  objeto  exclusivo  la  revisión del instituto jurídico de la suspensión  condicional  de la ejecución de la pena del artículo 63 de la Ley 906 de 2004,  en  la  medida  que  los  recurrentes consideraban improcedente su concesión en  relación  con  ese  específico  proceso  adelantado  por  el  punible de hurto  agravado.   

          Por  el contrario, la impugnación propuesta en este proceso plantea  la  inexistencia de prueba sobre la responsabilidad de  JAVIER  ROJAS  en la comisión del punible de concierto  para  delinquir,  proposición  jurídica  que  comporta para el juez de segunda  instancia   un   análisis   diverso   al   que   demanda   el  estudio  de  los  subrogados.   

          En   suma,   el  Tribunal  de  Pamplona  no  ha  desplegado  ninguna  valoración  en derredor de las pruebas practicadas en el proceso seguido por el  punible  de  concierto  para  delinquir  contra JAVIER  ROJAS, ni sobre la responsabilidad del procesado en el  mismo,  pues  el examen que realizó al interior de la otra actuación procesal,  se  circunscribió  al  estudio  de  los  subrogados  previstos  en  el  Código  Penal.   

         Además,  ante  planteamientos similares la Corte ha determinado que  el  conocimiento  previo por alguna de las formas de terminación anticipada del  proceso  no  afecta  la imparcialidad del funcionario y, por ende, no da lugar a  la  declaratoria de impedimento, pues en tales eventos no se despliega una labor  de  valoración  probatoria,  menos  en  un  evento  como  el analizado donde el  tópico  tratado  en  segunda  instancia  fue  bastante  puntual y no involucró  examen  en  concreto  de las pruebas de responsabilidad de los inculpados. Así,  por ejemplo,   

“Respecto  de los dos primeros, tal como  consta  en la copia del fallo obrante en el expediente, su actuación se limitó  a   aprobar   el  preacuerdo  que  ellos  suscribieron  con  la  Fiscalía  y  a  individualizar   la   pena.   Cuando  por  decisión  voluntaria  de  los  imputados  se  pone  término a la investigación de manera  anticipada,  tal  como ocurrió con Calle Acosta y Oidor Corredor, la actuación  de  la  autoridad  judicial  se contrae a dictar sentencia de conformidad con lo  convenido  por  las  partes  -a  menos que advierta nulidad del acto-, supliendo  así toda actividad probatoria.   

         

Las   ponderaciones  efectuadas  en  esa  oportunidad  por  el  juez  al  realizar  la dosificación punitiva fueron  diversas  a  las  propias  de  un  juicio  ordinario que se  caracteriza  por  la inmediación y valoración probatoria en orden a establecer  la   responsabilidad   del   procesado”    (subrayas    fuera    de   texto)4.   

         Como  no  se  presentó, por consiguiente, una opinión trascendente  de  los  funcionarios  respecto  del  comportamiento  del  declarado responsable  JAVIER ROJAS en el delito de  concierto   para  delinquir,  su  imparcialidad  y  ecuanimidad  no  se  ofrecen  comprometidas  para  desatar  la  impugnación  propuesta.  En  consecuencia, se  declarará infundado el impedimento en cuestión.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         1.-   DECLARAR  infundado      el     impedimento     manifestado  por  los  Magistrados  de  la  Sala Única del Tribunal  Superior  de  Pamplona para conocer del recurso de apelación interpuesto por el  defensor      del      procesado     contra  la  sentencia  proferida  por  el  Juzgado Tercero Penal del  Circuito de Cúcuta el 7 de septiembre de 2011.   

         2.-  DEVOLVER  de  inmediato  el  proceso al mencionado despacho judicial, a fin de que prosiga con  su trámite.   

Contra  esta  determinación  no  procede  recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                            JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                        SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ                   AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                   JULIO        ENRIQUE        SOCHA  SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Estas  personas    fueron    identificados    como   JAVIER  ROJAS   y   MAGDA  LEONOR  CASAS.   

2  En  soporte  de  su  postura  anexan copia de la providencia del 15 de septiembre de  2010,    emitida    dentro    del    proceso    seguido    contra   JAVIER  ROJAS  y otros por el punible de  hurto agravado.   

3 Cfr.  Auto del 7 de marzo de 2007, Rad. No. 26853.   

4  Sentencia  de  18  de  junio de 2009, Rad. No. 29252. En el mismo sentido, entre  otros,  autos  del  20  de  junio  y  27  de  junio  de  2006, Rads. No. 27613 y  27492.     

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