37679(11-04-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37679  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                                     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                     Aprobado Acta No. 121   

Bogotá, D. C., once (11) de abril de dos mil  doce (2012).   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  el recurso de reposición  interpuesto  por  el  apoderado  de  JORGE  MARIO  PATIÑO  PUERTA, requerido en  extradición  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos, contra el auto de 15 de  febrero  de  2012,  a través del cual negó la práctica de las pruebas por él  solicitadas.   

ANTECEDENTES  

1.   Dentro  del  trámite  de extradición que se surte ante esta Corporación, en la oportunidad  prevista  en  el  artículo 500 del Código de Procedimiento Penal, el apoderado  de  JORGE  MARIO  PATIÑO  PUERTA,  solicitó  la  recepción  de las siguientes  pruebas:   

i).  La  traducción  oficial  de  todos  los  documentos aportados en idioma inglés por el Estado requirente.   

ii).  Oficiar  a  las  autoridades  legales  nacionales  para establecer por el medio más idóneo si efectivamente es cierto  que  el  28 de diciembre de 2010, oficiales de las fuerzas del orden colombianas  incautaron  un  cargamento  de 6.424 kilogramos de cocaína en unos contenedores  de  un barco que salía para Guatemala, cuyas diligencias al parecer se tramitan  en  la  Fiscalía, a las cuales concurrió el co-requerido José Mauricio Moreno  Cruz a rendir interrogatorio.   

iii). Oficiar a la Registraduría Nacional del  Estado  Civil para que informe a la Sala si la cédula de ciudadanía 70.515.138  fue expedida a nombre de JORGE MARIO PATIÑO PUERTA.   

   

2. Mediante proveído  de 15 de febrero de 2012, la Sala negó su práctica, por cuanto:   

2.1.  Las  notas  diplomáticas  números  1415  de  20 de junio de 2011 y 2547 de 6 de octubre de  2011,  a  través  de  las  cuales el Gobierno de los Estados Unidos de América  solicitó  la  captura  de PATIÑO PUERTA con fines de extradición y formalizó  el  pedido,  se  hicieron  atendiendo la previsión contenida en el inciso final  del  artículo  495 del Código de Procedimiento Penal, la cual no exige ningún  trámite  especial,  como  tampoco el que la traducción sea oficial o que ésta  deba realizarla determinada entidad.   

2.2.     La  extrema generalidad observada  en  la  solicitud  de  oficiar a las autoridades, al no concretar qué autoridad  judicial  y  qué  clase  de  diligenciamiento  puede  estar  relacionado  en el  territorio  colombiano  con  el  decomiso  el  28  de  diciembre  de  2010 de un  cargamento  de 6.424 kilogramos de cocaína y lo que se pretendía demostrar con  ello, impedían disponer su práctica.   

2.3. No es necesario  demostrar  que el cupo numérico de la cédula de ciudadanía No. 70.515.138 fue  expedido  a  JORGE  MARIO  PATIÑO PUERTA, teniendo en cuenta que los documentos  aportados  por  el Gobierno de los Estados Unidos a la solicitud de extradición  señalaban   de   forma   clara   y   cierta   que  se  trataba  de  la  persona  requerida.   

LA IMPUGNACIÓN  

El  apoderado impugnó la decisión, sólo en  cuanto  a  la  negativa de oficiar a las autoridades judiciales para demandar la  información  tendiente  a  demostrar que por los mismos actos que impulsaron la  solicitud   de  extradición  de  JORGE  MARIO  PATIÑO  PUERTA  se  dictó  con  anterioridad    decisiones    de    fondo    por   alguna   autoridad   judicial  colombiana.   

Afirmó  que  la  Sala  de  Casación  Penal,  mayoritariamente  y  para la observancia del debido proceso en aras de descartar  la  cosa  juzgada,  ha  dispuesto  en  varias  ocasiones  de  manera oficiosa la  práctica  del  medio  de  convicción  necesario,  tal  como lo hizo dentro del  asunto  radicado  número  37408, por lo cual, en aras de la función que cumple  como  órgano  de  cierre  de  la  jurisdicción  ordinaria,  de  fortalecer  la  jurisprudencia  como  fuente  del derecho de carácter obligatorio, debe guardar  una  línea  armónica  respecto  a  que  ciertamente, el ordenamiento jurídico  colombiano  se  integra  como  sistema  de  jerarquías  normativas  y  ubica la  Constitución   Política   en   posición   prevalente   frente  al  resto  del  ordenamiento  que  lo  compone,  tal  y  como se establece de lo contenido en el  artículo 4º.   

Sostuvo que en atención a lo previsto por el  artículo   29  de  la  Carta  Política,  la  Corte  debe  establecer  que  las  autoridades  judiciales del país no hayan ejercido jurisdicción sobre el hecho  que  motiva la solicitud de extradición, lo cual encuentra justificación en la  necesidad  de  preservar los principios de nom bis in ídem y de la cosa juzgada  de   raigambre  constitucional  y  legal,  los  cuales  impiden  que  el  Estado  colombiano   renuncie   a   su   jurisdicción   a   favor  de  otro1.   

Así,  aun  cuando  al  momento  de elevar la  solicitud   de   pruebas   “pecó  por  su  extrema  generalidad”,  tal  circunstancia  no  imposibilitaba  que  la  Corporación  corrigiera  su postura  rígida  y  desentrañara el verdadero sentido y alcance de la prueba deprecada,  máxime  cuando  de  las notas verbales y del testimonio del agente investigador  del  Estado  requirente se infiere que los eventos ilícitos sucedieron el 28 de  diciembre  de  2010  en  el  Puerto  de  Buenaventura,  suceso  que es objeto de  investigación  por  una Delegada de la Fiscalía Unaim de la ciudad de Bogotá,  y  el  co  requerido  José  Mauricio  Moreno  Cruz  (radicado  37.680  de  esta  Corporación),  fue llamado a interrogatorio el 18 de enero de 2011, tal como se  advera  al  folio  8  de  la  transcripción  de la declaración jurada  en  respaldo de la solicitud de extradición del agente Steven Murphy.   

CONSIDERACIONES  

1. De acuerdo con la  jurisprudencia  reiterada  de esta Corporación, el recurso de reposición tiene  como  finalidad que el funcionario judicial que emitió la providencia la revise  y  corrija  los  errores  de  orden  fáctico  o  jurídico  en  que  en hubiere  incurrido;  y  que,  si  por ello es procedente, la revoque, reforme o adicione.   

2.  Tratándose del  procedimiento  de  extradición,  las  pruebas  aportadas  y solicitadas por los  intervinientes  deben tener relación con los aspectos que la Corte debe abordar  al  momento  de  emitir  su  concepto,  como  son:  (i)  validez  formal  de  la  documentación   presentada;  (ii)  demostración  de  la  plena  identidad  del  solicitado;  (iii) en el principio de doble incriminación, conforme con el cual  el  hecho  que  motiva  la petición también debe estar previsto como delito en  Colombia  y  reprimido  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea  inferior  a  cuatro (4) años; (iv) la equivalencia de la providencia emitida en  el  extranjero  con  la  acusación  emitida en el derecho procesal interno, (v)  cuando  fuere  del  caso,  en  el  cumplimiento  de  lo previsto en los tratados  públicos  y   (vi)  cuando  con ellas se busca establecer si el caso ya ha  sido   juzgado   en  Colombia,  a  condición  de  que  el  expediente  contenga  información  que  permita  advertir  fundadamente  esa  realidad, con el fin de  prevenir  una  eventual  violación  al  principio constitucional del non bis in  ídem.   

Labor  que  por  razón  de la naturaleza del  instituto  y  la  reglamentación  que  de  él  hace  el ordenamiento jurídico  interno  no  responde  a la noción de un proceso penal, por lo que a la Sala le  está  prohibido  verificar  si  los  hechos  ocurrieron  y  en  qué  lugar, la  presencia  de  las  categorías de la conducta punible y si el requerido es o no  responsable,  igualmente,  adelantar  juicios de valor acerca de la legalidad de  los  medios de convicción soporte de la decisión anexada, pues tales aspectos,  por  constituir  el objeto del proceso penal base de la reclamación trascienden  el  ámbito del trámite de extradición y deben ser pedidos en su interior ante  las autoridades judiciales extranjeras.   

Ahora   bien,   tratándose  del  principio  constitucional  del  nom  bis  in  ídem,  la Corte ha venido sosteniendo que el  doble  juzgamiento  puede erigirse en causal de improcedencia de la extradición  sólo  si  para  el  momento en que se emite el concepto existe cosa juzgada, es  decir,  si  media  sentencia en firme o providencia ejecutoriada que tenga igual  fuerza  vinculante  y, si adicionalmente se está frente a una de las hipótesis  que  autorizan  la  aplicación  del  principio,  de acuerdo con las precisiones  hechas   por   la   jurisprudencia   de   esta  Sala2.   

En  consecuencia,  cuando  lo  que  pretende  demostrarse  es  que el requerido en extradición, se encuentra en alguna de las  circunstancias  a  que  alude  la jurisprudencia de la Sala, es necesario contar  con  información de la autoridad judicial colombiana que investigó y juzgó el  asunto;  o que de cualquier  otro  medio  fundadamente se pueda suponer el ejercicio previo de jurisdicción,  por  ejemplo,  porque  la  orden  de captura con fines de extradición se cumple  estando  la persona privada de libertad y resulte necesario establecer la razón  por  la cuál se dispuso la limitación de ese derecho al requerido.3   

3.  En  el evento sub judice, el defensor  se  limitó     a     solicitar    que    “se  oficie  a las autoridades legales nacionales para establecer  por  el medio más idóneo, si efectivamente es cierto que el 28 de diciembre de  2010,  oficiales  de  las fuerzas del orden colombianas incautaron un cargamento  de   6.424   kilogramos   de  cocaína  en  unas  cajas  fertilizantes  en  unos  contenedores  que  iban a ser colocados en un barco que salía para Guatemala en  el  Puerto  de  Buenaventura,  cuyas  diligencias  al parecer se tramitan en una  Unidad  de Fiscalía (probablemente UNAIM) de la ciudad de Bogotá, donde  el 18 de enero de 2011 concurrió  el     co-     requerido     JOSÉ     MAURICIO    MORENO    CRUZ    a    rendir  interrogatorio.”   

Situación  que  persistió  en  la  fundamentación  del  recurso  de  reposición,         pues         nuevamente   refirió   que  el  28  de  diciembre  de 2010 en el puerto de Buenaventura se descubrió un matute ilícito  con   6.424   kilogramos   de   cocaína,  cuyo conocimiento correspondió a unidad de fiscalía adscrita a  la   UNAIM,   y   que  dentro  de  ese  trámite   fue   llamado   a   interrogatorio   el  co-requerido          José  Mauricio  Moreno  Cruz  el  18 de  enero  de  2011,  sin  hacer  alusión  alguna a qué  despacho  judicial  corresponde,  el  número   del   proceso,    y  estado  actual, circunstancias que  impiden  verificar  si se da alguna de las hipótesis  establecidas  vía  jurisprudencial,  donde es posible aplicar los principios de  la doble incriminación y de cosa juzgada.   

Agrégase  a  lo anterior, que PATIÑO PUERTA  fue  capturado  por  solicitud  del Gobierno de los Estados Unidos, de lo que se  infiere  que  por lo menos para ese momento no había sido judicializado, lo que  incluso  de haber sucedido, como pareciera darlo a    entender el  abogado,  no  encierra  el  impedimento  de  entrega  porque  solamente tendría  posibilidad  de  violar  el  nom bis in idem el caso de haber sido ya condenado,  afirmación  que en ningún momento hace el recurrente y de los medios de prueba  allegados   tampoco  se  deja  entrever  dicha  posibilidad  como  para  haberla  decretado de oficio.   

Desde  esa  perspectiva,  como  la  Sala  no  encuentra  que  se  haya  incurrido en errores de orden  fáctico    o    jurídico    que   hagan   procedente   revocar,   reformar   o  adicionar  la  negativa  de  practicar la prueba y el  impugnante     tampoco    demuestra    los  presuntos  errores  por  los  cuales  estima  que  lo resuelto fue  injusto        o  contrario   a   derecho,  se mantendrá la decisión impugnada.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

     

No  reponer  el auto  impugnado.   

Contra  esta  decisión,  no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ     LUIS    BARCELÓ   CAMACHO             FERNANDO     ALBERTO     CASTRO CABALLERO                

SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ                       MARÍA  DEL  ROSARIO     GONZÁLEZ  MUÑOZ                       

                    Permiso                                                                Aclaro voto   

AUGUSTO    J.   IBÁÑEZ   GUZMÁN                                 LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

                                                                                                      Comisión de servicio   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA            SALAMANCA                                           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

      

1 Para  el  efecto,  trajo  a  colación lo dicho por esta Corporación en auto de 19 de  mayo de 2010   

2 Para  el  efecto  véase  autos  de  6 de mayo de 2009 y 7 de abril de 2010, radicados  30.373 y 31557.   

3 Autos  de  26  de  agosto  y  14  de  octubre  de  de  2009,  radicados  31951y  32321.     

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