37605(02-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                    Magistrado Ponente:   

                                                    EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER   

                                                    Aprobado      Acta     No.     326   

Bogotá, D. C., dos  (2) de octubre de dos mil trece (2013).   

VISTOS  

Atendiendo  lo dispuesto en el artículo 501  de  la  Ley  906  de  2004,   procede  la  Sala a rendir el concepto que en  derecho  corresponda  en  relación  con el pedido de extradición del ciudadano  colombiano  WILLIAM FRASSER PARRA, presentado a través de vía diplomática por  el Gobierno del Reino Unido de España.   

ANTECEDENTES  

1. El Gobierno del  Reino  de  España,  a  través de su Embajada en Colombia, mediante Nota Verbal  No.  384/2011  de  26  de  julio  de  2011, dirigida al Ministerio de Relaciones  Exteriores,  solicitó  la extradición del ciudadano colombiano WILLIAM FRASSER  PARRA,  contra quien el Juzgado Central de Instrucción Número Tres de Santiago  de  Compostela,  instruye  procedimiento  abreviado  900/2005,  por  un presunto  delito contra la salud pública por los siguientes hechos:   

“De  las  diligencias  de  investigación  practicadas  resultan  indicios  racionales  de  que  William  Frasser Parra, en  connivencia  con  Alejandro  Cuenca  Rodríguez, María Clotilde de Prado Cano y  José   María   Cuenca   Cañadas   –ya  condenados  estos  tres  por sentencia firme como autores de un  delito  contra  la  salud  pública a la pena de nueve años y medio de prisión  cada  uno-,  acordaron  que  Alejandro y María Clotilde viajaran desde Palma de  Mallorca  a  Buenos  Aires  el  25 de agosto de 2005, con intención de que a su  vuelta  introdujeran  en  España,  y  a  través  del aeropuerto de Santiago de  Compostela,  cocaína,  y  así  lo  hicieron y cuando llegaron al aeropuerto de  esta  ciudad  en  las  dos  maletas  de  su equipaje se encontró cocaína en el  interior  de dobles fondos, concretamente en una se encontró una plancha con un  peso  de  3.660,50  gramos  y una pureza del 39,51% y en otra una plancha con un  peso   de   3.237,00   gramos   con   una   pureza  del  35,54%,  lo  que  hace,  respectivamente,  un  total de 1.446,263 y 1.150,429 gramos de cocaína base con  una pureza del 100%.   

“Esos  indicios  de  participación  de  William  Frasser  Parra  en  la introducción de la cocaína en España resultan  tanto,  especialmente de las declaraciones de los otros dos implicados Alejandro  y  José María, como del hecho de que fue aquél el que encargó y pagó en una  agencia  de  viajes  de  Palma de Mallorca los billetes de avión de Alejandro y  María  Clotilde  y  del  hecho  de que se hubiese desplazado con José María a  Santiago  de  Compostela  para  recibir  a los viajeros, si bien se quedó en el  hotel  en  que  se  hospedó  con  el  (sic)  José María mientras éste iba al  aeropuerto  a  recogerlos,  donde fue detenido junto con aquellos y en poder del  pasaporte  de  William, quien se dio a la fuga y luego obtuvo un nuevo pasaporte  a  través  del Consulado de su país en Madrid, sospechándose que se trasladó  a  Colombia –y así parece  confirmado   por   la   información   actual   facilitada   por  la  INTERPOL-;  participación  que  confirma la declaración de hechos probados de la sentencia  firme dictada en el procedimiento ordinario 1/2005”.   

2.   En  la  citada  Nota  Verbal,  se  puntualizó  que  WILLIAM  FRASSER PARRA es ciudadano  colombiano, nacido en Bogotá el 11 de diciembre de 1961.   

3.    El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  mediante  oficio  No.DAJI 1855 del 28 de  julio  de  2011, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 496 del Código  de  Procedimiento Penal, manifestó que los tratados aplicables al presente caso  son:   

“1.  La “Convención de Extradición de  Reos”, suscrita en Bogotá D.C., el 23 de julio de 1892.   

2. El  “Protocolo modificatorio a la  Convención  de  Extradición  entre  la  República  de  Colombia y el Reino de  España”, adoptado en Madrid, el 16 de marzo de 1999…”.   

4.   Atendiendo la anterior solicitud,  y    la   orden   de   detención   Europea   Internacional   de   fecha  23  de  mayo de 2011, el   Fiscal  General  de la Nación  (e),   mediante  Resolución de 21 de septiembre del mismo año, dispuso la  captura  de  WILLIAM  FRASSER  PARRA  con fines de extradición, la cual se hizo  efectiva  por  parte de miembros de la Policía Nacional el 19 de enero de 2012,  en inmediaciones del barrio Boston de la ciudad de Barranquilla.   

5. El Viceministro  de  Política  Criminal  y Justicia Restaurativa,  a través de oficio de 3  de  octubre de 2011, envió a esta Corporación el expediente relacionado con el  presente  trámite,  señalando  que  “se encuentran  reunidos  los  documentos  que  exige  la normatividad convencional aplicable al  caso”  y  aunque para el momento de la remisión de  la  documentación,  el requerido en extradición aún no había sido capturado,  consideró  pertinente,  “que  se (sic) de curso al  trámite  de extradición” acudiendo a jurisprudencia de esta Corporación que  al respecto ha dicho:   

“…la captura o presencia del solicitado  en  extradición  no  constituye  un  requisito  de validez del concepto o de la  concesión  o  negación  de  la  extradición  sino  apenas un elemento para su  eficacia,  como se desprende de la lectura armónica de los artículos 524 y 528  del   Código   de  Procedimiento  Penal,  según  los  cuales  la  captura  del  extraditable  puede  ordenarse antes de formalizar la solicitud de extradición,  en  su curso o como colofón de la decisión administrativa final…1.   

6.  Recibidas  las  diligencias,  mediante  auto  de  23  de  marzo  de  2012,  la  Sala  reconoció  personería  al defensor público del requerido y ordenó correr traslado común  de   que  trata  el  artículo  500  de  la  Ley  906 de 2004, para que los  intervinientes   solicitaran   pruebas,   pronunciándose   el   apoderado   del  solicitado,  las  que  fueron  negadas mediante proveído de 8 de agosto de 2012  .   

La  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal manifestó  que no se hacía necesario solicitar práctica  de    pruebas   en   el   presente   trámite.    

7. Con Nota Verbal  No.  384/2011  de  26  de  julio  de  2011,  la  Embajada  del  Reino de España  formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  mencionado,  allegando para el  efecto  la  documentación  que  soporta la petición, debidamente legalizada, a  saber:   

7.1.  El auto  del  19  de septiembre de 2005, proferido por el Juzgado de Instrucción No.2 de  Palma    de    Mallorca,   en   el   cual   se   decretó   la   “PRISIÓN  PROVISIONAL  COMUNICADA  Y  SIN FIANZA de WILLIAM FRASSER  PARRA,  como  autor  presuntamente  responsable  de  un  delito  contra la salud  pública…”,        proceso        abreviado  4089/2005.   

7.2.  Copia de las  diligencias  de  la  Audiencia Provincial a Coruña, Sección Sexta, Santiago de  Compostela,  sentencia  40/06  por  medio  de  la cual se condena a José María  Cuenca  Cañada, Alejandro Cuenca Rodríguez y María Clotilde de Prado Cano por  la  misma conducta punible, decisión en cuya parte motiva alude la relación de  éstos  con  el  ciudadano  colombiano  WILLIAM  FRASSER  PARRA,  a  quien se le  profirió  auto  de  detención.  Contra  dicha  decisión  el  Tribunal Supremo  mediante  auto  543/2007  del  6  de  junio  de  2007  inadmitió  el recurso de  casación.   

7.3 Copia del auto  de  23 de mayo de 2011 proferido por el Juzgado de Instrucción No.3 de Santiago  de  Compostela  proponiendo  la  extradición  del  ciudadano colombiano WILLIAM  FRASSER PARRA, en el cual señala:   

“PRIMERO.-  El  presente procedimiento ha  sido  incoado  en  virtud  de  lo  ordenado  por  auto  dictado en fecha de 2 de  diciembre   de  2005  en  el  procedimiento  abreviado-diligencias  previas  No.  411/2005  por  supuesto  delito  contra  la salud pública en el que se atribuye  participación,  junto a otros ciudadanos españoles ya condenados por sentencia  firme, al ciudadano colombiano William Frasser Parra.   

“SEGUNDO: Por auto de 19 de septiembre de  2005  se  acordó  la  prisión  provisional  comunicada y sin fianza de William  Frasser  Parra  y  expedir  orden  de  detención  internacional con vista a una  solicitud  de  extradición  para  el  caso  de  ser habido fuera del territorio  nacional.   

“TERCERO:  El  21  de  enero  de  2011 la  INTERPOL  informó  de  la  localización de William Frasser Parra en Colombia e  información  sobre  si se iba a proceder a solicitar la detención preventiva a  efectos de extradición.”   

8.   Orden   de  detención  Europea  e  Internacional  de  23  de  mayo de 2011 proferida por el  Juzgado  de  Instrucción  No.3 de Santiago de Compostela contra WILLIAM FRASSER  PARRA.2   

9.  La  Orden  de  captura  proferida  por  el  Fiscal  General  de la Nación en contra de WILLIAM  FRASSER  PARRA, del 21 de septiembre de 2011, que fue retenido el 19 de enero de  2012,  por  agentes  de  la  Policía  Nacional,  Dirección  de  Investigación  Criminal e Interpol.   

10.  También  se  allegan  las  normas  penales  de  la  legislación  española que se consideran  infringidas   por   el  requerido  en  extradición3.   

11.  Surtido  el  traslado   para  que  los  intervinientes   presentaran   alegatos    de    conclusión,    se      pronunció      la  Procuradora  Delegada;  la defensa  guardó silencio.   

11.1.     El  Ministerio Público   

La  Procuradora  Tercera   Delegada para  la    Casación   Penal  solicita  a la Sala emitir  concepto    favorable    a    la    solicitud    de  extradición  de  WILLIAM  FRASSER  PARRA elevada por  el      gobierno      de      España,  por el delito de tráfico  de  drogas  que  causan grave daño  a la salud,  por  cumplirse   las   exigencias   legales,   pues   se  aportó   copia   del   auto   de   prisión  provisional    incondicional    y   su   posterior  búsqueda  y captura, del pronunciamiento en el  que  se  dispone  dar  trámite  a  la  solicitud de  extradición,  de  la  copia  de  las  normas  de la  legislación      penal      española  aplicable  al  caso  y  los  datos  de  filiación   e   imputación  del  procesado.   

Además, se trata  de  una  persona  que  está  siendo juzgada por los  trámites   del   procedimiento   sumario   de   la  legislación  del  país  requirente,    según   lo   verificado   con   la  documentación  anexa  a  la  solicitud  presentada  vía               diplomática.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

    

1. Aspectos generales    

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que  el  Convenio  aplicable  al  presente caso es la Convención de  Extradición  de  Reos  vigente entre los dos Gobiernos, suscrita el 23 de julio  de  1892  y  aprobada  por  la  Ley  35  de 1892 y el Protocolo Modificativo del  Convenio de Extradición hecho en Madrid el 16 de marzo de 1999.   

Por consiguiente, el concepto que corresponde  emitir   a  la  Corte  se  regulará  por  las  normas  del  citado  instrumento  internacional,  ya  que  es el Ministerio de Relaciones Exteriores, la autoridad  colombiana  encargada  de  dirigir  las  relaciones  internacionales  en nuestro  país,   a  la  que  corresponde  definir  la  normatividad  aplicable,  la  que  atendiendo  el  mandato legal, señaló como el Convenio de Extradición de Reos  suscrito  entre los dos países el 23 de julio de 1892, en tanto, que las normas  del  Código  de  Procedimiento Penal tienen carácter supletorio, es decir, que  operan  en  ausencia  de  tratado o convenio entre el requirente y el requerido.   

2.     De los requisitos formales   

2.1      Validez   de   la  documentación aportada   

De  acuerdo  con  el  artículo  VIII  del  Convenio,  la  demanda  de  extradición,  que  ha  de  formularse  por  la vía  diplomática, debe estar apoyada en los siguientes documentos:   

“1. Si se trata de un criminal condenado y  evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

2. Cuando se refiera a un individuo acusado  o  perseguido, se requerirá copia autorizada del mandamiento de prisión o auto  de  proceder  expedido  contra  él, o de cualquiera otro documento que tenga la  misma  fuerza  que  dicho  auto y precise igualmente los hechos denunciados y la  disposición que le sea aplicable.   

3.   Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto.”   

En      el     caso     sub-examine,  el  pedido de extradición  del  ciudadano  WILLIAM  FRASSER  PARRA,  fue  promovido  por vía diplomática,  según  se  desprende  de la Nota Verbal N°384 de 26 de julio de 2011, suscrita  por   la   Embajada   de   España   en  nuestro  país,  mediante  la  cual  se  solicitó.   

Los  hechos  reseñados  en este caso fueron  calificados  en  el  Reino  de  España, por el Juzgado de Instrucción No. 3 de  Santiago de Compostela así:   

“…  Los  hechos  en  se (sic) atribuye,  provisoriamente,  participación a William Frasser Parra son constitutivos de un  delito  contra  la  salud  pública de tráfico de drogas en su (sic) que causan  grave  daño  a  la  salud  en  su  (sic)  modalidad  agravada  de notaria (sic)  importancia,  que  aparecía  tipificada  y  castigada,  conforme a la normativa  vigente  al  tiempo  de  los  hechos  en el apartado 6º del art.369 del Código  Penal,  en  relación  con el art.368 del mismo texto punitivo, y que podía ser  sancionada  con  pena  de  nueve  a  trece  años  y  medio  de  prisión  y que  actualmente,  tras  la  reforma  operada  en  el   Código Penal por la Ley  Orgánica  5/2010,  de  2  de  junio,  aparece  prevista  en el apartado 5º del  art.369  del Código Penal, en relación con el art.368 de mismo texto punitivo,  y  sancionado con pena de 6 años y 1 día a 9 años de prisión. Delito para el  que  el artículo 131 del Código Penal, señala un plazo de prescripción de 10  años”.   

TIEMPO   MÁXIMO   DE   PRESCRIPCIÓN   

Los delitos prescriben, según determina el  artículo 131 del Código Penal:   

‘‘a  los  20  años,  cuando la pena máxima señalada al delito sea prisión de quince o más  años.   

“A  los  15,  cuando  la  pena  máxima  señalada  por  la  Ley  sea inhabilitación por mas de 10 años, o prisión por  más de 10 y menos de 15 años.   

“A  los  10,  cuando  la  pena  máxima  señalada  por  la  ley sea prisión o inhabilitación por más de cinco años y  que no exceda de 10.”.   

                    

Dentro  del acervo documental enviado por la  Embajada  de  España  en  nuestro  país, se aprecian los siguientes documentos  soporte de la solicitud:   

a.  Auto del 19  de  septiembre  de  2005, proferido por el Juzgado de Instrucción No.2 de Palma  de  Mallorca,  en  el  cual se decretó la “PRISIÓN  PROVISIONAL  COMUNICADA  Y  SIN  FIANZA  de  WILLIAM  FRASSER  PARRA, como autor  presuntamente     responsable     de     un     delito     contra    la    salud  pública…”, previsto y penado en el artículo 368  y  369  del  Código  Penal  Español, proceso abreviado 4089/2005 (folios       14       a      16      carpeta      anexa).   

b.  Copia  de  las  diligencias  de  la  Audiencia Provincial a Coruña, Sección Sexta, Santiago de  Compostela,  sentencia  40/06  por  medio  de  la cual se condena a José María  Cuenca  Cañada, Alejandro Cuenca Rodríguez y María Clotilde de Prado Cano por  la  misma conducta punible, decisión en cuya parte motiva alude la relación de  éstos  con  el  ciudadano  colombiano  WILLIAM  FRASSER  PARRA,  a  quien se le  profirió  auto  de detención (folios 24 a 36 carpeta  anexa).   

c.  Copia de la  Orden  Internacional  de  Detención, contra WILLIAM FRASSER PARRA, con fines de  extradición,  dictada el 23 de mayo de 2011, por el Juzgado No.3 de Santiago de  Compostela  (folios  5 a 11 carpeta anexa).   

d.  La orden de  captura  proferida  por el Fiscal General de la Nación (e) en contra de WILLIAM  FRASSER  PARRA,  del 21 de septiembre de 2011, quien fue retenido el 19 de enero  de  2012,  por  agentes  de  la  Policía Nacional, Dirección de Investigación  Criminal e Interpol.   

e.   Copia de  los  textos  legales  del  Ordenamiento  Jurídico  Español aplicables al caso,  tanto  los  que tipifican la conducta y su pena, como los que se refieren a ella  y   a  su  prescripción  (Folios  66  a  82  carpeta  anexa).   

f.   Datos de  filiación  y  ubicación  a  fin de facilitar la identificación del solicitado  (folio  23  cdno.  Corte).   

Todo  lo  anterior  cumple  el  presupuesto  documental  requerido  en  el  tratado  de  extradición,  en atención a que el  despacho  judicial  español ordenó solicitar al ciudadano colombiano, esto con  el  propósito  de  que  se  presente  ante  el Juzgado de Instrucción No. 3 de  Santiago  de  Compostela, para que responda por el supuesto delito que contra la  salud pública, de tráfico de drogas se lleva en su contra.   

2.2.  Decisión  judicial  proferida  por el  Estado requirente (sentencia o mandamiento de prisión).   

En el presente evento, el 19 de septiembre de  2005  el  Juzgado de Instrucción No. 2 de Palma de Mallorca, dentro del proceso  abreviado  4089/2005,  con  base  en  el delito señalado anteriormente, dispuso  “LA  PRISIÓN  PROVISIONAL, COMUNICADA Y SIN FIANZA  DE  WILLIAM  FRASSER  PARRA,  como  autor presuntamente responsable de un delito  contra  la  salud  pública” para que fuera dejado a  disposición de ese Juzgado.   

Así  mismo,  se  ordenó  “la   detención   internacional   con  vista  a  una  solicitud  de  extradición    para    el   caso   de   ser   habido   fuera   del   territorio  nacional”.   

Dichas   diligencias   fueron   asignadas  posteriormente  al  Juzgado  de  Instrucción  No.3  de  Santiago de Compostela,  autoridad  que  el 23 de mayo de 2011 propuso ante el Ministerio de Justicia, la  extradición  de  WILLIAM  FRASSER  PARRA,  por su participación en un supuesto  delito  de  tráfico  de drogas y consideró procedente la detención del mismo,  tal  como  se  ordenó  en  auto  de  19  de  septiembre  de  2005 (Juzgado  de  Instrucción  No.2  de  Palma  de Mallorca).   

Una vez el mismo sea puesto a disposición  de  ese juzgado, acto procesal que se encuentra previamente definido en  el  artículo  VIII  del  Convenio de Extradición entre la República de Colombia y  el  Reino de España, adoptado en Madrid el 16 de marzo de 1999, el cual dispone  en  su  numeral  segundo  “Cuando  se  refiera a un  individuo  acusado  o perseguido, se requerirá copia autorizada del mandamiento  de  prisión  o  auto  de  proceder  expedido  contra  él, o de cualquiera otro  documento  que  tenga  la  misma  fuerza que dicho auto y precise igualmente los  hechos  denunciados  y  la  disposición  que  le  sea  aplicable”.   Tal   requisito   se   cumple   a   cabalidad  dentro  de  este  trámite.   

2.3  Plena identificación del requerido  en extradición.   

Como  esta  exigencia  va  encaminada a  establecer  si la persona procesada en el país extranjero es la misma vinculada  a  este  trámite,  se  satisface  dicho  requisito,  pues con la documentación  allegada   se   puede   establecer   la   identidad   del  ciudadano  colombiano  solicitado.   

Allí se da cuenta que el requerido responde  al  nombre  de  WILLIAM  FRASSER  PARRA,  quien  nació el 11 de diciembre de 1961 en Bogotá (Colombia) y se  identifica  con  cédula  de ciudadanía No.79.040.044 de 50 años de edad, hijo  de  Alcibiades  Frasser Brown y Nelly Parra Muñoz, información coincidente con  el  acta de notificación personal de la orden de captura, la constancia de buen  trato  y  el  acta  de  derechos  del  capturado  de  fecha 19 de enero de 2012,  efectuada  por agentes de la INTERPOL en la ciudad de Barranquilla, mediante las  cuales  el  requerido  se  enteró  del  contenido  de  la resolución del 21 de  septiembre de 2011, proferida por el Fiscal General de la Nación.   

En  dicho acto procesal el capturado plasmó  firma,  número de cédula  y huella dactilar, datos que se ajustan con los  ofrecidos respecto del solicitado por el gobierno español.   

3.     Principio     de     la    doble  incriminación.   

Según el concepto emitido por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  en  el  presente  caso  se aplica la Convención de  Extradición  de  Reos  entre  Colombia  y el Reino de España de 23 de julio de  1892,  aprobada  por  la Ley 35 de 1892 y el Protocolo Modificativo del Convenio  de  Extradición  hecho  en  Madrid el 16 de marzo de 1999, aprobado en Colombia  por  la  Ley  876  de  2004,  declarada  exequible  por  la Corte Constitucional  mediante Sentencia C-870 del 18 de agosto de 2004.   

El  mencionado  Convenio  establece  que  la  extradición  resulta  procedente  cuando la persona requerida es perseguida por  algún  delito  o  para  la  ejecución  de una pena privativa de la libertad no  inferior  a  un  año, de conformidad con lo dispuesto en los artículos I y III  de   dicho   tratado,   para   cuyo  efecto  “será  indiferente  el  que  las  leyes  de las Partes clasifiquen o no al delito en la  misma      o      distinta     terminología     para     designarlo”.   

Frente  a este requisito, ha dicho la Corte,  corresponde  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado  como  ilícitos  en  el país solicitante son considerados como delito en Colombia, es  decir,  debe  hacerse  una  comparación entre las normas que allí sustentan la  imputación,  con  las  de  orden  interno  para  establecer  si éstas también  recogen las conductas contenidas en los cargos.   

Ahora,  por  tratarse  la extradición de un  mecanismo  de cooperación internacional de carácter eminentemente contingente,  en  cuanto  hace  a  su  modalidad  pasiva,  esa  confrontación  normativa debe  realizarse,  como  también ha sido reiterado por la Sala, con fundamento en las  disposiciones  de  orden  interno  vigentes  al  momento  de rendir el concepto,  razón  por  la  cual  el  principio de favorabilidad que podría argüirse como  producto  natural  de  la sucesión de leyes no sería aplicable, por cuanto las  normas   del   país   requerido   no  son  las  que  regirán  el  caso  en  el  extranjero.    

Lo  que  a  este  propósito  determina  el  concepto  es  que,  sin importar la denominación jurídica ni el bien jurídico  afectado,  el  acto  desarrollado  por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea   considerado   como   delictuoso   en   el   territorio  patrio4.   

El  cargo atribuido por las autoridades  españolas  a  WILLIAM  FRASSER  PARRA   y  por  el  cual  es  requerido en  extradición,   se   sustenta   en  que  esta  persona  es  presuntamente  autor  responsable de un delito contra la salud pública.   

Los  hechos  que fundamentan la solicitud de  extradición  fueron  presentados  por  el   Magistrado-Juez del Juzgado de  Instrucción N°2 de Palma de Mallorca, de la siguiente manera:   

“CALIFICACION  JURIDICA DE LOS HECHOS Y PENAS APLICABLES   

“… Los hechos investigados revisten los  caracteres  de  delito  contra  la  salud pública, de artículo 368 y 369-3 del  Código  Penal,  tráfico de sustancias estupefacientes que causan grave daño a  la  salud,  en  concreto cocaína y en cantidad de notoria importancia, dado que  han  sido  intervenidos  7  kilos  y  400  gramos  de cocaína, delito castigado  con   condena de hasta trece años y medio de prisión y en el que estaría  implicado  entre otros William Frasser Parra, como se desprende del hecho de que  fue  él quien encargó y pagó en una agencia de esta ciudad (sic) los billetes  de  avión  de  Alejandro  Cuenca  y  María  Clotilde  de  Prado,  para  que se  desplazaran  a  Argentina  y  regresaran  posteriormente a España, con la droga  ahora  intervenida,  habiéndose  desplazado  el propio William Frasser Parra, a  quién  (sic)  se  considera  el  cabecilla de la organización que se investiga  destinada  a  la  introducción  y  venta  de sustancias estupefacientes en este  país,  a Santiago de Compostela, lugar de llegada de los dos “correos”, con  la  droga,  hospedándose  en el mismo hotel en la ciudad mencionada de Santiago  de   Compostela,   que   José  María  Cuenca,  también  detenido  durante  la  intervención  policial,  siendo esta la persona que fue a recoger al aeropuerto  de  dicha  ciudad  a  los reiterados “correos”, que llegaban con la droga, y  hallándose  en  el   vehículo  en el que se desplazada (sic) José María  Cuenca  el  pasaporte  de  William  Frasser  Parra, el cual no pudo ser detenido  durante  la  mencionada  intervención…  pretendía  abandonar  este país con  destino  a  Colombia,  habiendo solicitado un nuevo pasaporte en el consulado de  Colombia  de  (sic)   Madrid, estableciéndose un dispositivo policial para  su  localización  y  detención, el cual resultó fallido al percatarse Willian  Frasser  Parra  de  la  presencia  policial,  dándose  a  la fuga sin que fuera  posible su detención”.   

Esta conducta, considerada como constitutiva  de  un  delito contra la salud pública de tráfico de drogas, se halla prevista  en   los   artículos  368  y  369  del  Código  Penal  español  (según  el  auto que decretó la prisión provisional incondicional  y  ordenó  la captura internacional), con una pena de  3 a 9 años de prisión, así:   

“Artículo 368. Los que ejecuten actos de  cultivo,  elaboración  o  tráfico,  o  de  otro  modo  promuevan, favorezcan o  faciliten  el  consumo  ilegal  de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias  psicotrópicas,  o  las  posean  con  aquellos  fines, serán castigados con las  penas  de  prisión  de tres a nueve años y multa del tanto al triplo del valor  de  la  droga  objeto  del  delito y si se tratare de sustancias o productos que  causen  grave  daño  a  la salud, y de prisión de uno a tres años y multa del  tanto al duplo en los demás casos.   

“Artículo 369. Se impondrán las penas  superiores  en  grado  a  las  señaladas  en el artículo anterior, y multa del  tanto    al    cuádruplo    cuando    concurra   alguna   de   las   siguientes  circunstancias:   

“1.   El   culpable   fuere  autoridad,  funcionario  público,  facultativo,  trabajador  social,  docente  o educador y  obrase en el ejercicio de su cargo, profesión u oficio.   

“2.  El  culpable  perteneciere  a  una  organización  o asociación, incluso de carácter transitorio, que tuviese como  finalidad    difundir    tales    sustancias    o    productos   aun   de   modo  ocasional”.   

(…)  

“6.  Fuere  de  notoria  importancia  la  cantidad  de  las citadas sustancias objeto de las conductas a que se refiere el  artículo anterior.   

“Artículo  370.  Se  impondrá  la  pena  superior   en   uno   o   dos   grados  a  la  señalada  en  el  artículo  368  cuando:   

(…)  

“3.   Las  conductas  descritas  en  el  artículo 368 fuesen de extrema gravedad.   

El  comportamiento  delictivo por el cual es  requerido   WILLIAM  FRASSER  PARRA,  previsto en la legislación española  como  “tráfico de drogas que causan grave daño a la  salud”  es  también  punible  en Colombia, pues se  configura  como  “Tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes”  previsto en el artículo  376  del Código Penal, Ley 599 de 2000, que señala:   

“Artículo  376.   (Modificado  por  el  art.11  de  la  Ley  1453  de 2011). Tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente, introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,   adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente,   psicotrópica   o   drogas   sintéticas   que  se  encuentren  contempladas  en  los  cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro  del Convenio de las  Naciones  Unidas  sobre  Sustancias  Psicotrópicas,  incurrirá  en prisión de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil  trescientos  treinta  y cuatro (1334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

“Si la cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200)  gramos de hachis, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos de estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

“Si  la  cantidad  de  droga  excede  los  límites  máximos   previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil  (10.000)  gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil  (2000)  gramos  de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o  sesenta  (60)  gramos  de  derivados de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos de  droga  sintética, quinientos (500) gramos de nitrato de amilo, quinientos (500)  gramos  de  ketamina  y  GBH,  la  pena  será  de  noventa y seis (96) a ciento  cuarenta  y  cuatro (144) meses de prisión y multa de ciento veinticuatro (124)  a    mil    quinientos    (1.500)    salarios    mínimos    legales   mensuales  vigentes.”   

En consecuencia, surge evidente que frente a  este  comportamiento converge la condición de ser delictivo en Colombia y estar  sancionado  con  prisión no menor de un año, por tanto, se cumple de este modo  el  principio  de  la  doble incriminación o incriminación simultánea, siendo  indiferente  en  este  caso  que  las  leyes de los Estados Partes tipifiquen el  delito  de  la  misma  forma  o  de  distinta  manera,  con  igual  o  diferente  terminología      para      su     designación5;  restándole trascendencia a  la  denominación  del delito en la legislación interna de cada país, sino que  el  hecho  o  supuesto  fáctico  motivador  de la solicitud de extradición sea  sancionado  en  los  ordenamientos  de  ambos  Estados,  respetando  las propias  valoraciones  de las conductas y conceptos jurídicos de los delitos, dentro del  marco  político-criminal  que  orienta al legislador de cada Estado en su tarea  normativa.   

Así  las cosas, se satisface el presupuesto  relativo  a  la  doble incriminación, a más que se cumple con la exigencia del  quantum punitivo demandado para la extradición.   

4. Principio de reciprocidad.  

El   artículo  I  de  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  que  rige  este  trámite, establece que “El  Gobierno  de Colombia y el Gobierno de España se comprometen a  entregarse   recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados  por  los  Tribunales  o  autoridades  competentes de uno de los Estados contratantes, como  autores  o  cómplices de los delitos o crímenes enumerados en el artículo 3º  y que se hubieren refugiado en el territorio del otro”.   

Ahora,  dado que el inciso 1º del artículo  II de la Convención aplicable en este asunto, establece que:   

“Ninguna de las  partes  contratantes  queda  obligada  a  entregar  a  sus  propios ciudadanos o  nacionales,  ni  los individuos que en ella se hubieren naturalizado antes de la  perpetración  del  crimen”,  la  Sala de Casación  Penal    de    manera   reiterada   ha   señalado6:   

“El instrumento internacional no prohíbe  a   las  Partes  contratantes  la  extradición  de  sus  propios  ciudadanos  o  nacionales,  sino  que prevé simplemente la posibilidad de negarse a concederla  por  esta  causa,  y  cuando  esto  suceda,  ambas  partes,  se comprometen, sin  embargo,  a  perseguir y juzgar, conforme a sus respectivas leyes, los crímenes  o  delitos  cometidos  por  nacionales de una Parte contra las leyes de la otra,  mediante  la  oportuna  demanda  de esta última, y con tal que dichos delitos o  crímenes   se   hallen   comprendidos   en   la   enumeración   del  Artículo  3º.   

En  segundo término, pacífica y reiterada  ha  sido  la  jurisprudencia  en  precisar que a la Corte Suprema de Justicia de  Colombia  no  le  compete establecer la vigencia y aplicabilidad al caso o fijar  el  alcance  de la legislación extranjera, como tampoco cuestionar la legalidad  del  trámite  en  el  país  que  eleva  la solicitud. Su misión, como ha sido  repetidamente  dicho,  se  circunscribe  a  la verificación del cumplimiento de  precisos  requisitos  que  han de fundamentar el concepto que de ella demanda el  Gobierno  Nacional  que tiene a su cargo adoptar la decisión administrativa con  que se ponga fin al trámite”.   

En conclusión, la Corte Suprema de Justicia  no  tiene el alcance de delimitar cuáles son los aspectos que se deben tener en  cuenta  para  aplicar  el  principio  de  reciprocidad  existente  entre los dos  países  que  suscriben el convenio de extradición, por lo que el concepto debe  limitarse  a verificar el cumplimiento de los requisitos formales que para dicho  trámite se establezcan.   

5. Inexistencia de causales impedientes de la  extradición.   

La Convención que rige este caso, establece  en  el  artículo  IV,  que  no habrá lugar a la extradición en los siguientes  casos:   

“Cuando  se pida por un crimen o delito por  el  cual  el  individuo  reclamado sufre o ha sufrido ya la pena, o  que ha  sido    juzgado    y    absuelto   en   el   territorio   de   la   otra   Parte  contratante”.   

“Si  se ha cumplido la prescripción de la  acción  o  de  la  pena,  según  las  leyes  del  país  a  quien  el  reo sea  reclamado”.   

En  cuanto  a la primera causal, se tiene en  cuenta  que la solicitud emanada del Gobierno español tiene como propósito que  el  requerido  comparezca  a  responder  ante  el  Juzgado Instrucción No. 3 de  Santiago  de  Compostela (España), en virtud del proceso que se le adelanta por  el  delito  contra  la  salud  pública de tráfico ilícito de drogas y por los  hechos  descritos  en  el  punto  3 de estas consideraciones,  frente a los  cuales  es  menester expresar que el solicitado no ha sido juzgado ni ha purgado  pena en Colombia.   

La  exigencia,  entonces,  se  satisface  plenamente,  porque,  además,  se procede por un delito de tráfico ilícito de  drogas,  y  no  por delitos de carácter político ni  conexos. Nada indica, por  otra  parte, que el solicitado haya cumplido o esté cumpliendo pena en Colombia  por aquella conducta.   

Respecto a la segunda causal, en atención a  la  época  de  comisión  de  los  hechos  y  a  la  ejecutoria de la sentencia  española,  se  tiene  que conforme con la legislación colombiana no ha operado  el      fenómeno      de     la     prescripción,  ni de la acción ni de  la  pena, pues de acuerdo a los hechos descritos en el  auto  del  19 de septiembre de 2005, las actividades ilícitas del solicitado lo  fueron  entre  agosto  y  septiembre  de  ese  mismo  año. Por tal razón no se  consolida  ninguno  de  los motivos que contempla la Convención para impedir la  extradición del solicitado WILLIAM FRASSER PARRA.   

6.    Otros  aspectos:   

6.1.  El Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el evento de acceder a ella, a que no pueda ser en ningún caso  juzgada  por hechos anteriores ni distintos a los que la motivan, a que se tenga  como  parte  de  la pena que pueda llegar a imponérsele en el país requirente,  el  tiempo que ha permanecido en detención con motivo del presente trámite y a  que  se  le  conmute  la  pena  de muerte, como también a que no sea sometida a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, destierro, prisión perpetua o confiscación.   

6.2.   Del  mismo  modo,  le  corresponde  condicionar la entrega del solicitado a que se le  respeten  todas  las  garantías  debidas en razón de su condición de nacional  colombiano7,  en concreto a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  esté  asistido por un intérprete  (de  ser necesario), cuente  con  un  defensor  designado  por él o por el Estado, se le conceda el tiempo y  los  medios  adecuados  para  preparar  la  defensa,  pueda  presentar pruebas y  controvertir  las  que  se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle en condiciones dignas, la pena que eventualmente se  le  imponga no trascienda de su persona y tenga la finalidad esencial de reforma  y adaptación social.   

6.3.  El Gobierno  Nacional  también deberá imponer al Estado requirente, en orden a salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  la  obligación  de facilitar los  medios  necesarios  para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad,  en  caso  de  llegar  a  ser  sobreseído, declarado no culpable o su situación  jurídica  resuelta definitivamente de manera semejante en el país solicitante,  incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación  una  vez  cumpla la pena allí  impuesta  por  sentencia  condenatoria  originada  en  los cargos por los cuales  procede la presente extradición.   

6.4.   Así  mismo,  deberá condicionar la entrega a que el país requirente, de acuerdo con  sus  políticas  internas acerca de la materia, ofrezca posibilidades racionales  y  reales para que el solicitado pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  califica  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, la cual también es  protegida   por  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  sus artículos 17 y 23,  respectivamente.   

6.5.   Se  advierte,  además,  que  en  razón  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

Conforme  a  lo  anterior,  acorde  con  la  petición  de  la Procuradora Tercera Delegada para la Casación Penal, la Corte  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE a  la   solicitud  de  extradición  de  WILLIAM  FRASSER  PARRA,  cuyas condiciones civiles y personales están  señaladas  en  esta  actuación, formulada por el Gobierno de España a través  de  su  Embajada en Colombia, en la Nota Verbal No.384/2011, para que se ejecute  la  orden  de  detención  provisional, comunicada y sin fianza, que tiene en su  contra,  dentro  de  las  diligencias  previas,  proceso  abreviado 4089 de 2005  proferida  por  el Juzgado de Instrucción No.2 de Palma de Mallorca y que luego  fuera  asignado al Juzgado de Instrucción No.3 de Santiago de Compostela,   proceso  abreviado  0900/2005,  toda  vez  que están satisfechos los requisitos  señalados  en  el Tratado de Extradición entre Colombia y España de 1892 y su  Protocolo  Modificatorio  hecho  en Madrid el 16 de marzo de 1999, aprobados por  las Leyes 35 de 1892 y 876 de 2004, respectivamente.   

Comuníquese por  la   Secretaría  de  la  Sala  esta determinación  al   requerido WILLIAM FRASSER PARRA,   a   su  defensor,  a  la  Procuradora     Tercera     Delegada    para    la   Casación  Penal  y  al  Fiscal  General  de la  Nación, para lo de su cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

Comuníquese   y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                            JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                             

   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO           CABALLERO            EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                                     

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ              GUSTAVO         ENRIQUE        MALO  FERNÁNDEZ           

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                              JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Corte  Suprema de Justicia Rad.16800 de 6 de septiembre de 2001   

2  Folios 5 a 11 carpeta anexa   

3  Folios 66 a 83 carpeta anexa   

4  Concepto del 28 de julio de 2004, radicación 22206, entre otros.   

5  El  artículo  I  del  Protocolo  del  16  de  marzo  de  1999,  Modificatorio  a la  Convención  de  Extradición  de  Reos  suscrita  entre  el  Reino de España y  Colombia,  establece  que:  “…La  extradición procederá con respecto a las  personas   a   quienes   las  autoridades  judiciales  de  la  Parte  requirente  persiguieren  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución de una pena  privativa  de  libertad  no inferior a un (1) año. A  este  efecto,  será indiferente el que las leyes de las Partes clasifiquen o no  al  delito  en  la  misma  categoría  de  delitos  o  usen  la misma o distinta  terminología para designarlo.   

El  juzgamiento  o  enjuiciamiento  de  las  personas  solicitadas  en  extradición se realizará siempre de conformidad con  los  procedimientos  establecidos  por  la ley interna del Estado Requirente”.   

6.  Autos  de  8  de  julio  de  2004, 7 de septiembre de 2005 y 20 de mayo de 2009;  radicación 19882, 23038 y 30878, respectivamente.   

7  Según  el  criterio  de  la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  concepto  del  5 de septiembre de 2006, radicación No. 25625, a pesar de que se  produzca  la  entrega  del  ciudadano  colombiano,  éste  conserva los derechos  inherentes  a su nacionalidad consagrados en la Constitución Política y en los  tratados sobre derechos humanos suscritos por el país.     

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