37490(12-10-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 37490  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente   

                                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Aprobado: Acta No. 364  

Bogotá,  D.C.,  doce (12) de octubre de dos  mil once (2011)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se pronuncia sobre la solicitud de  cambio  de  radicación presentada por el Juez Promiscuo del Circuito de Amagá,  dentro  del  proceso seguido contra DANIEL ALEJANDRO SERNA, alias “Kenner” y  RODRIGO  ALBERTO  ZAPATA SIERRA, alias “Ricardo”, ex comandantes de las AUC,  acusados del delito de homicidio en persona protegida en concurso.   

HECHOS  

La Fiscal 54 Delegada ante los Jueces Penales  del  Circuito Especializados, en la calificación de la instrucción los relató  así:   

“Se  originó la  presente  investigación  penal  como  consecuencia  de  la  labor investigativa  desplegada  por miembros de la Policía Judicial del Departamento de Policía de  Antioquia,  tendiente  a  identificar a cada uno de los miembros que conformaban  las  Autodefensas  que  operaban  en  los  municipios  de AMAGA, ANGELÓPOLIS, y  TITIRIBI,  integrado  por más de 300 militantes armados, vestidos de camuflado,  que  acostumbraban  desplazarse  en  vehículos  de  alta  gama,  ajusticiando a  personas   dedicadas   a   actividades  ilícitas,  extorsionando  y  cometiendo  homicidios  contra  la  población, caso del joven JUAN  DAVID  ARREDONDO  VELEZ,  fallecido a manos de las autodefensas el 23 de febrero  de  2002,  cuando  varios  hombres fuertemente armados  irrumpieron  de  manera  violenta  a  la  discoteca  “Amadeus” ubicada en el  sector  La  Florida  del Municipio de Amagá, llevándoselo consigo y dejándolo  sin  vida  en  la  vía  pública,  en  el  sector  conocido  como  la  “Y”.   

Entre   las   personas   identificadas  se  encuentran  JUAN SANTIAGO GALLÓN HENAO, este último dedicado a financiar a las  autodefensas  campesinas  quien  a  su  vez ha referido a RODRIGO ZAPATA SIERRA,  conocido  como  alias  “RICARDO”,  de  ser  la  persona que continuamente le  enviaba  hombres  del grupo ilegal bajo su mando para que le dieran el numero de  celular  y  comunicarse  con  él  y  entregarle  así  sumas  de dinero para la  financiación del grupo ilegal.   

Conforme a los avances de la investigación y  concretamente  acorde  con  las afirmaciones que en la diligencia de indagatoria  hiciere  el  desmovilizado  de  las  Autodefensas  DANIEL  ALEJANDRO SERNA alias  “KENNER  O  EL  CABO”,  se  pudo establecer que los  homicidios  del sargento de la policía JOSE ARVEY ORTIZ LOZANO y su esposa YUDI  PATRICIA  ROA  CHALA, ocurridos en los municipios de Caldas y Angelópolis en el  mes  de  octubre  del  año  2003, fueron ordenados por  RODRIGO  ZAPATA SIERRA alias “RICARDO” a quien señaló de ser el Comandante  General  del  grupo  ilegal que operaba en los municipios de Amagá, Titiribí y  Angelópolis,  añadiendo además que la causa determinante de estos homicidios,  fue  que  el  sargento  Ortiz  capturó  al  declarante  y lo encarceló, con el  auspicio de alias “El Loco”.   

Al   enterarse   RODRIGO  ZAPATA  de  esta  situación,  dio  la  orden  de  ultimar  al  Sargento Ortiz en compañía de su  esposa,  mientras  que  su  hijo,  un  menor  de  tan  solo  2 años de edad, lo  entregaron  a  una familia en el Barrio Niquía del Municipio de Bello.”    

ANTECEDENTES   

1.  El  28  de enero de 2011 la Fiscalía 54  Especializada  profirió resolución de acusación contra DANIEL ALEJANDRO SERNA  como  autor  mediato  del delito de homicidio en persona protegida en Juan David  Arredondo  Vélez  y  a  RODRIGO  ALBERTO  ZAPATA  SIERRA  como autor mediato de  homicidio  en persona protegida  en concurso, por las muertes de Juan David  Arredondo  Vélez,  José  Arvey  Ortiz Lozano y Yuli Patricia Roa Chalá,   actualmente  detenidos  en  la  cárcel  de Palmira y “La Picota” de Bogotá  respectivamente.   

2. Remitido el expediente por competencia al  Juez    Promiscuo    del    Circuito   de   Amagá1,   éste, con oficio 1064  del  30  de  agosto de 2011 dirigido al Presidente de la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Antioquia, solicitó el cambio de radicación  del proceso en  razón  a  que no se encuentra garantizada la seguridad e integridad personal de  los  sujetos  procesales  y  de  los  funcionarios  judiciales, toda vez que los  procesados   son   “integrantes  de  la  denominada  “Oficina  de Envigado”, ejercen notable influencia en la región pues fue su  centro  de operaciones como cuadros de mando de más de 300 hombres que azotaron  las  municipalidades de Angelópolis, Titiribí y Amagá, siendo su presencia un  notable  factor  de  perturbación  del  orden  público  en  la región ante la  abierta  confrontación  de  la  denominada  “Oficina  de  Envigado”  con la  “Banda   de   don   Mario”,   ambas   bacrim  con  fuerte  presencia  en  la  zona…”   

Señaló  que los testigos de cargo, algunos  de  ellos  integrantes  de  la  “banda  de  don Mario”, cuentan con inmensos  recursos  posibles  de  utilizar  en  contra  de  la  seguridad  de  los  mismos  procesados,  o,  de  otro  lado,  intentar  un  rescate  armado por parte de sus  subalternos  aprovechando  la  poca  vigilancia  que  se les puede brindar en el  municipio   en   atención   al   reducido   número   de   policías   con  que  cuenta.   

Como  soporte a su solicitud, el funcionario  allegó  un  estudio  de  seguridad a las instalaciones carcelarias y judiciales  del  Municipio  de  Amagá  realizado  por  la  Seccional  de Inteligencia de la  Policía  Nacional  –SIPOL-  el  cual  concluyó  que no existían las condiciones mínimas de protección en  Amagá   para  realizar  un  juicio  de  las  condiciones  señaladas,  concepto  coadyuvado por la secretaría de gobierno del municipio.   

Igualmente  adjunta  un oficio del Personero  Municipal    en    donde   le   solicitó   el   cambio   de   radicación   del  proceso.   

3. La Sala de Decisión del Tribunal Superior  de  Antioquia,  previo  a  resolver,  requirió  del  INPEC un informe sobre las  cárceles   que  en  el  Departamento  de  Antioquia  pudieran  albergar  a  los  sindicados  atendiendo  condiciones  de  seguridad, sin embargo la respuesta fue  negativa  en  el sentido que el departamento no cuenta con centros de reclusión  aptos para el efecto.   

Con   base  en  los  anteriores  elementos  probatorios,  el  mencionado  cuerpo  colegiado  encontró  fundados los motivos  aducidos  por  el  Juez Promiscuo del Circuito de Amagá para deprecar el cambio  de  radicación  y  compartió  el  criterio  de  que  se  pondría en riesgo la  seguridad  e integridad personal de los sujetos procesales y de los funcionarios  judiciales   al  desarrollarse  el  juicio  en  ese  municipio  por  la  marcada  influencia  de  las  bandas  criminales  en  el  sector  aunado  a  su  evidente  inseguridad,  cumpliéndose  así el mandato previsto en el artículo 85 y 87 de  la Ley 600 de 2000.   

Dado  que  no  existe  en el Departamento de  Antioquia  cárcel  con  las condiciones de seguridad requeridas, el Tribunal ve  la  necesidad de radicar el proceso en otro Distrito Judicial razón por la cual  remite  el  expediente  a  la  Sala  Penal  de la Corte para su pronunciamiento.   

CONSIDERACIONES   

1.  De  conformidad  con  el numeral 8º del  artículo  75  de  la  Ley  600  de  2000  en concordancia con el inciso 2º del  artículo  88  ibídem,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte Suprema de Justicia es competente para  decidir  la solicitud de cambio de radicación remitida por el Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de Antioquia quien estimó conveniente la variación de  asignación a un distrito judicial diferente.   

2.  El cambio de radicación, tiene dicho la  Corte,  es  una  medida  de  carácter  excepcional  a  través de la cual puede  exceptuarse   la   regla   general   de   competencia  deducida  por  el  factor  territorial,   a  fin  de  resguardar  el  proceso de factores externos que  perturben  su  desarrollo,  de  manera  que el fallo se profiera por un juez que  esté  en  un  ambiente  adecuado,  ajeno  a circunstancias que se opongan a una  recta, cumplida y eficaz administración de justicia.   

3. Tiene decantado esta Corporación que los  motivos  para  solicitar  el  cambio  de  radicación deben estar probados o con  posibilidad  de  verificarse  en la actuación a fin de permitir al juez valorar  objetivamente  el  incidente  y  establecer  si  en  realidad  en  el territorio  asignado   para   adelantar  el  juicio  se  presentan  circunstancias  externas  atentatorias  del  orden  público,  la  imparcialidad  o la independencia de la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad del  juzgamiento,  la  seguridad o integridad personal de los sujetos procesales o de  los  funcionarios  judiciales de tal entidad que el riesgo que se busca proteger  con   esta  medida  sea  superior  a  la  importancia  del  principio  del  juez  natural.   

4.  Se  deduce  entonces,  que  el cambio de  radicación     es    una    medida    residual    y  extrema  aplicada cuando definitivamente ya no existan  mecanismos  jurídicos  alternativos  destinados a neutralizar las causas que lo  generan,  o cuando pese a haber acudido a otras formas de prevenir o remediar el  conflicto  latente  y  extraño  al  proceso  penal, no se hubieren obtenido los  resultados esperados.   

5. En el caso bajo estudio, los lineamientos  esenciales  característicos del cambio de radicación previstos en el artículo  85  de  la  Ley  600 de 2000 están previamente soportados, pues se advierte una  gran  amenaza  para la seguridad de los sujetos procesales y los funcionarios en  caso   de   desarrollarse  el  juicio  en  Amagá,  no  solo  por  la  falta  de  infraestructura  y  logística  necesarias en el desarrollo de las audiencias, o  la  carencia de suficiente personal de policía protector del orden, sino por la  reconocida  violencia  que  caracteriza  a las bandas emergentes al servicio del  narcotráfico  llamadas “bacrim” dentro de las cuales se halla “La Oficina  de  Envigado”  de la que hacen parte los sindicados, grupos delincuenciales de  alta  peligrosidad  que  para  sus  ajustes de cuentas o lograr sus objetivos no  escatiman  esfuerzo  ni  los  ataja miramiento alguno, siendo evidente el riesgo  expresado por el Juez y las autoridades municipales.   

Y no es para menos, pues reconocido está en  el  expediente  que ZAPATA SIERRA era persona allegada directamente a la “Casa  Castaño”,  mano  derecha  de Vicente, quien lo designó como comandante de la  zona  que  cubría  el  territorio  de Titiribí, Amagá y Angelópolis, lugares  donde  al  mando  de  un  nutrido  número  de hombres desplegaron su devastador  actuar delictivo ahora motivo de enjuiciamiento.   

Las particularidades que se han resaltado en  este  asunto son de tal gravedad y trascendencia que repercuten en inestabilidad  e  incertidumbre de los sujetos procesales y funcionarios judiciales, al extremo  de  colocarlos en una situación que afecta el imprescindible equilibrio con que  deben contar para actuar en el proceso.   

Recuérdese   que  la  administración  de  justicia  debe  estar libre de toda interferencia, vulneración y amenaza que se  anteponga  al  sosiego  y apacible tranquilidad de quienes tienen la función de  participar,  contribuir  y  hacerla  cumplir,  teniendo  el  Estado  el deber de  garantizar  la  seguridad  y, por ende, la tranquilidad necesaria para el éxito  de la labor constitucional encomendada.   

6.  En consecuencia, con el fin de preservar  esa  integridad  personal y la seguridad de quienes intervienen en este proceso,  lo  aconsejable  es  acceder  al  cambio  de  radicación solicitado por el Juez  Promiscuo  Municipal  de  Amagá  y  ordenar radicar el expediente en uno de los  Juzgados Penales del Circuito de Medellín  -reparto-.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

         

RESUELVE   

1.   ORDENAR  el      cambio     de  radicación  del  proceso  que  adelanta  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Amagá  contra  DANIEL  ALEJANDRO  SERNA y RODRIGO  ALBERTO  ZAPATA  SIERRA   al  Distrito Judicial de  Medellín.  En consecuencia, remítase de inmediato el  expediente  al  reparto  de  los  jueces penales del circuito competentes de esa  ciudad,     según     la     naturaleza     de     las    conductas    punibles  investigadas.   

Comuníquese  esta  decisión  al  Juzgado Promiscuo del Circuito de  Amagá,  al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia y a los sujetos  procesales.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y Cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                              JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                     SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                            Permiso                                                      Comisión de servicio   

MARÍA  DEL  ROSARIO       GONZÁLEZ       MUÑOZ                    AUGUSTO             J.            IBÁÑEZ  GUZMÁN                                  

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                       JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA                                                              

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Radicado  34.936  del  29  de  septiembre  del  2010:  “Así,  el  juzgamiento  del  homicidio  en persona  internacionalmente  protegida,  previsto  en  el  artículo 135 de la Ley 599 de  2000,  no  tiene  asignada  una  competencia  específica,  por lo que el factor  residual  lo  coloca en cabeza del juez penal del circuito, tal como lo reconoce  el titular del Juzgado Segundo Penal del Circuito de Sincelejo.   

Y  esto  es así, porque el numeral 9º del  artículo  104  de  la Ley 599 de 2000 sólo agrava el homicidio de las personas  internacionalmente  protegidas, que no está regulado en el Título II del Libro  segundo del código Penal”.     

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