37311(08-11-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 37311  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No.397  

Bogotá,  D. C., ocho (8) de noviembre de dos  mil once (2011).   

VISTOS:  

Procede  la Corte a resolver la petición de  práctica  de  pruebas  formulada por el defensor de Volcinschi Florin, quien es  solicitado en extradición por el Gobierno de Rumania.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  comunicación  del  25  de  agosto  de 2011, el Viceministro de Promoción de la  Justicia  informó  a esta Corporación que el Gobierno de Rumania, a través de  su  Embajada  y con la Nota Diplomática No. 685 del 28 de junio del mismo año,  solicitó  la extradición del ciudadano natural de ese país Volcinschi Florin,  quien  es  requerido  para que cumpla la sentencia condenatoria dictada el 22 de  mayo de 2008 por el Tribunal de Arges.   

Así mismo, expresó que la Fiscal General de  la  Nación,  con  resolución  del 5 de agosto de 2011, decretó la captura con  fines  de  extradición del ciudadano rumano Volcinschi Florin, identificado con  el  Código  Numérico Personal 1541225354808, quien no ha sido aprehendido para  tal fin.   

También  indicó  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  DIAJI.E. No. 1562 del 1º de julio de  2011,   conceptuó   que  “por  no  existir  tratado  aplicable  al  caso  en  mención  es  procedente  obrar  de  conformidad con el  ordenamiento procesal penal colombiano”.   

Dicho  lo  anterior,  el  Viceministro  de  Promoción  de  la  Justicia envió a la Corte la documentación aportada por la  representación    diplomática    del    Gobierno    requirente,   “teniendo  en  cuenta  que  se  encuentran reunidos los requisitos  formales  exigidos  en  la  normatividad procesal penal aplicable”.   

2.  Recibida la  actuación  por  esta  Corporación, con auto del 16 de septiembre de 2011 se le  designó  defensor  de  oficio  al solicitado Volcinschi Florin y, una vez aquel  tomó  posesión,  con  decisión  del  día 28 del mismo mes, se ordenó correr  traslado  por el término de diez días a los intervinientes, de conformidad con  lo  dispuesto  en  inciso  1º del artículo 500 de la Ley 906 de 2004, a fin de  que pidiesen las pruebas necesarias dentro del presente trámite.   

3.  El abogado  del requerido en efecto demandó la siguiente actividad probatoria:   

(i)     La   práctica   de  una  experticia  con  el  fin  de  determinar  la  “plena  identidad  de  la  persona  aquí  requerida  en extradición por el Gobierno de  Rumania,  identificada  para este proceso como Volcinschi Florin. De la misma se  establecerá  plenamente  su ciudadanía, así como también el documento con el  que se identifica en Colombia”;   

(ii)  Igualmente, solicitó constatar la  “existencia  de  Tratado,  ley, decreto, u otro, que  autorice  al  Estado  Colombiano  la extradición hacia el Estado requirente, de  ciudadanos residentes en Colombia”;   

(iii)   “Se  verifique  que  los  cargos  impuestos  en  la  acusación  al  ciudadano que se  requiere en extradición son claros y concretos”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1. Cuestión Previa:  

Para  establecer  la  procedencia o no de la  práctica  de un elemento de convicción dentro de la fase judicial del trámite  de  extradición,  se  debe  tener  presente  que el mismo esté relacionado con  alguno  de  los aspectos a constatar por la Corporación al momento de emitir el  respectivo  concepto,  es  decir,  aquellos  que  se  encuentran previstos en el  Código       de       Procedimiento      Penal1,  en  atención  a que como lo  expresó  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  a  falta de tratado entre  Rumania   y   Colombia,   tal   ordenamiento   es   el   que   debe   servir  de  referente.   

1.1.  En este  sentido,  la  pretensión probatoria debe estar vinculada, de conformidad con lo  estipulado en el artículo 520 de la Ley 600 de 2000, con:   

a)  La  validez  formal de la documentación  presentada por el Estado requirente;   

b) La demostración plena de la identidad de  la persona solicitada en extradición;   

c)  El principio de la doble incriminación,  según  el  cual el hecho que motiva la petición de entrega también debe estar  previsto  en  Colombia como delito y encontrarse reprimido con pena privativa de  la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años;   

d)  Que  la  providencia  proferida  por  la  autoridad  extranjera  sea  una  sentencia o al menos se asimile, de conformidad  con nuestro sistema procesal penal, a la acusación; y   

e)  El  cumplimiento  de  lo  dispuesto  en  Tratados Públicos, de ser necesario.   

1.2.   Ahora,  acorde  con  la jurisprudencia de         esta        Colegiatura2,      también  se  debe  constatar  si  en  Colombia  se  profirió  decisión  con fuerza de cosa juzgada,  por  los  mismos  hechos que sustentan la petición de  extradición.   

1.3.   A su  vez,  como  según  quedó  consignado   atrás,  este  asunto  se  rige  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal  de  20003,   el   cual,   en  su  artículo  235,  señala  que  debe  ser rechazada la práctica  de  las  pruebas  “legalmente  “prohibidas  o ineficaces,  las  que  versen  sobre  hechos notoriamente impertinentes y las manifiestamente  superfluas”; este     alcance     trasladado    al  trámite  de  extradición  debe   aplicarse   a   los   requisitos   señalados  especialmente   en   el  artículo  520  ibídem.   

Así las cosas, en  la     fase     judicial     del     trámite    de  extradición   sólo  es  posible  decretar  las pruebas pertinentes,  es  decir, aquellas que demuestren los  supuestos   derivados   de   las  exigencias  previstas  tanto  en  el  referido  artículo  520,  como de los requisitos puntualizados  en  los  artículos  511  y 513 de la Ley   600   de   2000   y  18  del  Código  Penal.   

Igualmente,   se   ordenarán     las     conducentes,  esto  es,  aquellas  autorizadas  en  la  ley con capacidad para  comprobar  los  precisos  aspectos sobre los cuales compete a la Corte rendir su  concepto.   

Finalmente,   se   evacuarán        las        útiles, o sea las llamadas a acreditar un  asunto  aún  no  corroborado  y  de verdadero      interés      para     la  actuación.   

2.   Sobre  la  petición en concreto:   

Fijados     los     parámetros  bajo  los  cuales se debe adelantar la actividad probatoria  en    el    trámite   de   extradición,     cuando    no    hay    tratado  aplicable,  se  observa  que  la petición  formulada  en  este  sentido  por  el  defensor  del solicitado Volcinschi Florin, no es procedente.   

2.1.   En  efecto,   en   cuanto  hace  a  la  práctica  de  la  experticia,    de    entrada    resulta    oportuno   precisar   que,   como  el  defensor  del  solicitado  sostiene  que  esta  prueba  se  hace  necesaria para  establecer           la          “plena   identidad   de   la  persona  aquí    requerida    en   extradición   por   el   Gobierno   de   Rumania,  identificada    para    este    proceso   como   Volcinschi   Florin”,  es decir, que con el elemento de  persuasión   demandado   pretende   constatar   la  veracidad     de    la    información  ofrecida  por el Estado reclamante, de  lo  anterior  se  sigue  que,  de  un  lado,  no  tiene una noción clara de los  conceptos     “plena     identidad”,  contenido  en  el  artículo  520  de  la  Ley  600  de  2000  e,  “identificación  plena”,  con  el  cual  se  alude  a  la  posibilidad de distinguir a un individuo de los  demás  y;  de  otra parte, que pretende cuestionar la información suministrada  por  el  país  extranjero  y,  a  su  vez,  que  la  Corte anticipe su concepto  precisamente        sobre       la       “plena  identidad”.   

Por  tal  motivo, resulta oportuno mencionar  que     sobre     el     concepto     de    “plena  identidad”,  en  tanto  requisito  contenido  en  el  artículo   520  del  Estatuto  Procesal  Punitivo  de  2000  para  conceder  la  extradición pasiva, la Corte ha precisado:   

“La  plena  identidad que exige la norma  (art.  520  del Código de Procedimiento Penal), se refiere es a la coincidencia  entre  la  persona  procesada  en  el  extranjero y la reclamada o capturada con  fines  de  extradición, no a la verdadera identidad de aquella o de ésta, pues  «para  los  efectos  aquí perseguidos, basta que el procesado o sentenciado en  el  país  requirente  sea  el  mismo  individuo  que  se  encuentra sometido al  trámite  de  extradición»  (Cfr.  auto  de  extradición de sept. 18/95. Rad.  10564)”4.   

A  su  vez,  en  relación  con el principio  lógico  de “identidad” la  Sala ha sostenido:   

“El  término identidad, se refiere a un  concepto  lógico, usado en filosofía, que designa el carácter de todo aquello  que  permanece  único  e  idéntico  a  sí  mismo, pese a que tenga diferentes  apariencias  o  pueda  ser  percibido de distinta forma. Y responde al principio  general  de:  «aquello  que  es,  es;  lo  que  no  es,  no es»”5.   

Así  mismo,  conviene recordar que sobre el  concepto     de    “identificación”, esta Corporación ha manifestado:   

“7.1.  La identificación de alguna  manera  está  asociada  a  la  idea  de documentos oficiales, pero trasciende a  otros  aspectos.  Se  enmarca  en  el campo de la antropología cultural y en la  vida  de relación. Alude a todos los datos que han sido asignados a una persona  para  su realización dentro de la sociedad, por razón de su origen, sea por el  lugar  de  nacimiento  o  los  que nacen en el núcleo familiar, como los que se  refieren  a  sus  nombres  y  apellidos,  a  sus  vínculos  de consanguinidad o  afinidad;  luego,  a  los  documentos que lo identifican en los actos de su vida  pública  y  privada  y  en  los  registros  oficiales  como  son  la cédula de  ciudadanía,   la  libreta  militar,  un  carné  de  vinculación  al  servicio  público,    los    certificados    sobre   antecedentes   penales,   policivos,  disciplinarios,  etc.  Es  decir,  la  identificación  comprende todos aquellos  datos  que  otorgan  a una persona un sitio jurídico dentro de la organización  social.   

7.2.   En el marco de la normatividad  procesal  penal,  la  palabra  individualización  corresponde a la operación a  través  de  la  cual  se  especifica  o determina a una persona, por sus rasgos  particulares  que  permiten  distinguirla  de  todas  las  demás.  Alude  a las  personas  como  fenómeno  natural, a las características personalísimas de un  ser  humano,  que  lo  hacen  único  e  inconfundible frente a todos los demás  pertenecientes  a su misma especie. En este sentido, la individualización es un  concepto     interesante     a     la     antropología     física,     a    la  morfología”6.   

En  esa  medida,  si  la  prueba  pericial  deprecada  por  el  defensor  del  reclamado Volcinschi  Florin     persigue    establecer    la            “identificación  plena”   de  la  persona  señalada  por  el  Gobierno  de  Rumania como  requerida  en extradición, tal medio de conocimiento  no es útil toda vez que:   

(i) El trámite  de  extradición  no es el escenario para cuestionar  el  contenido  o  la  validez  de  los  elementos de  convicción   aportados   por  el  país              extranjero7;   

(ii)   La    documentación  aportada  por el Estado requirente, permite acometer el estudio del requisito de  la      “plena  identidad”  de  que  trata  el  artículo  520 de  la    Ley    600   de  2000,  pues  con la Nota  Diplomática  No.  685  del  28  de  junio de  2011,     la     Embajada     de     Rumania       allegó   información   sobre  la      identificación     del     solicitado    Volcinschi  Florin,  su  filiación,  lugar   y  fecha  de  nacimiento,  residencia,  así  como       su  fotografía, elementos de  juicio      que      serán     analizados   por  la  Sala  al  momento  de  conceptuar,     ocasión    en    la    cual    se  dilucidará  si  se  cumple  o no el requisito de la  “plena  identidad”.   

(iii)   Así    mismo,    lo    precisado    con  antelación  da  lugar a concluir que como se cuenta  con  pluralidad  de  elementos  de  juicio en orden a  abordar    el    estudio    sobre    el    requisito    de    la    “plena    identidad”    al    momento   de   rendir    el   concepto   respectivo,  no    se   hace   necesario   disponer     de     la     práctica   de   medios   de   convicción  adicionales  como  lo sugiere el defensor de Volcinschi  Florin,  en  punto  de  establecer  su  ciudadanía y el documento con el que se  identifica en Colombia.   

2.2.  La  prueba  pedida  con  el  fin  de  establecer  la  normatividad  que  autoriza  al Estado  colombiano  a extraditar personas al país requirente no es procedente, dado que  este  aspecto  está  regulado  por  una ley de carácter nacional como lo es el  Código  de Procedimiento Penal, de manera que no requiere ser demostrada debido  a su carácter público y general.   

En  efecto,  el  artículo  496 del Estatuto  Adjetivo  Penal  señala que corresponde al Ministerio de Relaciones Exteriores,  emitir  el  “concepto  que  exprese  si  es del caso  proceder  con sujeción a convenciones o usos internacionales o si se debe obrar  de  acuerdo  con  las  normas  de este Código” y, en  concreto,  el ministerio en cita, según quedó reseñado inicialmente, expresó  que  en  el  sub judice debía  aplicarse     nuestro    “ordenamiento    procesal  penal”, es decir, la Ley 600 de 2000.   

2.3.    La  pretensión  relativa  a  que  se  verifique  si “son  claros  y  concretos”  los  cargos  formulados en la  “acusación” que sustenta  la  petición  de  extradición,  en realidad no envuelve una demanda probatoria  sino  la  aspiración de que la Corporación exprese su criterio en tal sentido,  lo  cual  no  es  posible,  por cuanto, aclarando desde ya que el sustento de la  solicitud  de  entrega es una sentencia, dígase que la oportunidad diferida por  el  Código  de  Procedimiento  Penal para que la Corte se manifieste en torno a  tal   aspecto,   según   lo   preceptuado  en  el  artículo  520  ibídem,  es  al  momento  de  emitir  el  concepto  sobre  la  procedencia  o  no de la entrega del solicitado al Gobierno  extranjero,  pues no debe perderse de vista que en el artículo 513 ejusdem,  se  estipula  que  para conceder  “la   extradición  de  persona  a  quien  se  haya  formulado  resolución  de  acusación  o  su  equivalente  o  condenado  en  el  exterior”,  deberá  estar acompañada de documentos  en   los   cuales   se   indiquen   “los  actos  que  determinaron       la       solicitud       de       extradición”.   

3. Cuestión Final:  

Como  la  Corte  no  observa la necesidad de  evacuar  pruebas de oficio, de conformidad con lo dispuesto en el último inciso  del  artículo  518  de  la  Ley  600  de  2000,  ordena  dejar el expediente en  Secretaría  de  la  Sala  por  el término de cinco días a disposición de los  intervinientes, para que presenten sus alegatos.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.   NEGAR  la  práctica  de las  pruebas   solicitadas   por   el   defensor   del  ciudadano  rumano  Volcinschi  Florin.   

2.  DEJAR,    una    vez   en   firme   esta  determinación,  el  expediente  en Secretaría de la Sala Penal por el término  de  cinco (5) días para las alegaciones finales, según lo prevé el inciso 3º  del artículo 518 de la Ley 600 de 2000.   

Notifíquese y cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                         JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO             SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                        AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

Permiso  

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 En el  presente  caso se aplica la Ley 600 de 2000, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de  extradición se cometieron, de acuerdo con la sentencia que a  su  vez  le  sirve de apoyo, en los años 2002 y 2003 (folio 63 de la carpeta de  anexos),  es  decir,  antes del 1º de enero de 2005, fecha en la cual entró en  vigencia el nuevo Código de Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004).   

2 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, conceptos del 19 de febrero y del  16   de   septiembre   de   2009,   radicaciones   números   30374   y   31036,  respectivamente.   

3  Es  decir, la Ley 600 de 2000.   

4 Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, concepto del 23 de septiembre de  2003, radicación No. 20588.   

5 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, concepto del 5 de diciembre de  2007, radicación No. 27799.   

6 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, concepto del 5 de diciembre de  2007, radicación No. 27799.   

7 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto del 1º de agosto de 2007,  radicación No. 27450.     

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