37079(04-08-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso nº 37079  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Bogotá, D.C., cuatro (4) de agosto de dos mil  once (2011).   

VISTOS:  

Se  procede  a  verificar  la  viabilidad de  resolver  la definición de competencia remitida por el Magistrado de Justicia y  Paz  del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bogotá, con funciones de  Control  de  Garantías  de  conformidad  con  lo dispuesto por el numeral 4 del  artículo 32 de la Ley 906 de 2004.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES  

          Durante  la  Audiencia  Conjunta  de  Formulación de Cargos Parcial  celebrada  en diferentes sesiones desde el día 13 de junio de 2011 en contra de  Ramón  María  Isaza  Arango  y  otros  43  postulados,  la  Dra RUTH RIOS MORA  defensora  de algunos de ellos, solicitó “al señor  magistrado  con  función  de  garantías  se  declare  incompetente para seguir  conociendo  de la imputación y solicitud de medida de aseguramiento”1,  petición  que  sustentó  a  partir de varios pronunciamiento de  esta  Corte  en  lo  referente  a  la  creación de las Salas de Conocimiento de  Justicia  y  Paz en los Tribunales Superiores de Distrito Judicial de Medellín,  Bucaramanga y Barranquilla.   

          Es  pertinente  aclarar  que esta Sala ha aceptado la procedencia de  la  institución  de  la  definición de competencia en trámites regidos por la  Ley  975  de  2005,  toda  vez  que  la  Corte  no pierde la calidad de superior  funcional  de las Salas Especializadas de Justicia y Paz a las cuales compete la  resolución   de   los   litigios   sometidos  a  su  consideración2   

          La   definición  de  competencia  prevista  en  el  nuevo  estatuto  procedimental  procura resolver aquellos conflictos instados por las autoridades  judiciales  o por los defensores de los procesados (artículos 54 y 55 del C. de  P.P.),  sin  que  sea  indispensable  que  se trabe una controversia propiamente  dicha  sino  que  la autoridad que asume no tener competencia para conocer de un  asunto  deba  así  señalarlo unilateralmente esgrimiendo los fundamentos de su  postura  e  indicando  cuál  es  la  autoridad  que  a  su juicio debe entonces  asumirlo  -mismo  procedimiento  que  ha de cumplirse cuando la incompetencia la  proponga            la           defensa-.3   

          Asimismo  en  cuanto a la finalidad de esta institución se señaló  que   

“La impugnación  de  competencia  regulada  en  la Ley 906 de 2004, es  connatural  al  sistema de procesamiento penal acusatorio y difiere del trámite  de    la    colisión    de   competencias   previsto   en   las   legislaciones  precedentes4.   En   efecto   su   artículo  10  desarrolla  el  principio  de  efectividad,  el  cual  se  concibe  como  la armonía que debe existir entre la  materialización  de  los  derechos  fundamentales  de  los intervinientes en el  proceso  y  la  necesidad  de  lograr  una  justicia eficaz con predominio de lo  sustancial,   caracterizada   principalmente   por   la  celeridad  con  la  que  corresponde desarrollar la actuación.   

Por esta razón, el legislador, al prever la  eventualidad  de  que  el  juez  de  conocimiento  ante  quien  se  presente  la  acusación  manifieste  su incompetencia, o como en este evento, el defensor del  acusado  impugne  la competencia, fijó un procedimiento ágil en desarrollo del  cual  no  se envía la actuación al funcionario que considera debe proseguirla,  sino  que simplemente debe expresar las razones en las que apoya su declaración  y  remitirla  al  superior funcional que, de acuerdo con las reglas que rigen la  materia,  debe  resolverla,  evitando de este modo la dilación injustificada de  la  actuación,  pues  al  fin  y  al  cabo, ante la discrepancia de los jueces,  tendría    que    entrar    a   resolver,   como   ocurría   en   el   sistema  anterior”.5   

         Se  debe  concluir  que  ante  la  supuesta falta de competencia del  funcionario  judicial  que  preside  el  juzgamiento  se  puede  proceder de dos  formas,  esto es que el juez o magistrado manifieste su incompetencia o bien que  alguna  de  las  partes  impugne  la  misma  sin  que  sea  necesario,  como  se  manifestó,  que  se  trabe  un  conflicto  como  se  exigía en la normatividad  anterior.    

          Bajo  esta premisa es menester indicar que la presunta existencia de  incompetencia  del funcionario cuando esta es alegada por el defensor responde a  la  llamada impugnación de la competencia  la  cual  debe  ser  debidamente sustentada en virtud del trámite  previsto   en  el  artículo  54,  razón  por  la  cual  no  es  de  recibo  la  manifestación  elevada  por la defensa en cuanto solicitó al Magistrado que se  declarara  incompetente  cuando  lo  oportuno  era proceder a la impugnación de  competencia ya mencionada.   

Es  deber  añadir  que  la  petición de la  defensa  no  se  muestra  viable  porque  el  mecanismo utilizado por ese sujeto  procesal,    semejante   a   una   “invitación”  dirigida   a   que   los   Magistrados   declaren  su  incompetencia,     no     existe     legalmente.6   

          De  otra  parte  es necesario indicar que en virtud del principio de  celeridad  y  eficacia  que rige la definición de competencia contemplada en la  Ley  906  de  2004,  la declaración por parte del funcionario o la impugnación  elevada  por  la  defensa  y  la  decisión  que  se  adopte  al respecto, no es  susceptible  de traslado a los demás intervinientes ya que el trámite a seguir  es  la remisión inmediata al funcionario que deba definirla según lo dispuesto  por  el  artículo  54  C.P.P.,  sin  que  contra dichas manifestaciones proceda  recurso alguno.    

          Descendiendo  al  caso  en cuestión se tiene que la defensa impugna  la  competencia  del  Magistrado  con  Funciones  de  Control  de Garantías del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  alegando que el competente es su homólogo del  Tribunal   Superior   de   Medellín,   petición   que   sustentó  con  varios  pronunciamientos  de esta misma Corte y que no fue aceptada por el titular quien  sostuvo  que  la  competencia  debe fijarse teniendo en cuenta el lugar donde se  produjo  inicialmente  la  imputación  entre  otras consideraciones7.   

          Dado  el  uso  de  la  palabra  a  las  partes  intervinientes quien  impugnó   inicialmente  la  competencia,  esto  es  la  Dra.  RUTH  RIOS  MORA,  manifestó  estar  de  acuerdo  con la decisión anunciada en cuanto el trámite  debía  continuar  en  cabeza  del  Magistrado  con  Función  de garantías del  Tribunal  de  Bogotá,  razón  por  la  cual se concluye que la profesional del  derecho  desistió  de  la impugnación de la competencia y en consecuencia esta  Corte  deberá abstenerse de pronunciamiento alguno por sustracción de materia.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  se  decide  ABSTENERSE   de   emitir  pronunciamiento  sobre  la  impugnación de competencia elevado, toda vez que la  misma fue desistida.   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno.   

Cúmplase,   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Magistrado  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  Record.  47:25  min.   Audiencia Conjunta de Formulación de Cargos Parcial   

2 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, auto de 31 de marzo de 2009, Rad.  31491.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 3 de marzo de 2010. Rad.  33646   

4  Decreto  050  de 1987, Decreto Ley 2700 de 1991 y Ley  600 de 2000.   

5 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación  Penal.  14 de febrero de 2011. Rad.  35781.   

6 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación Penal. Auto de agosto 3/11. Radicado  36650   

7  Record  8:24  min.  Segunda  Grabación  Audiencia  Conjunta  de Formulación de  Cargos Parcial     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *