36799(14-09-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 36799  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 331-  

Bogotá.  D.C., catorce (14) de septiembre de  dos mil once (2011)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Resolver  el recurso de casación interpuesto  por  el  defensor  de  LUIS FELIPE ROJAS, contra la sentencia proferida el 31 de  julio  de  2009  por  el Tribunal Superior de Santiago de Cali, que confirmó el  fallo  proferido  por  el  Juzgado Cuarto Penal del Circuito Adjunto de la misma  ciudad.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  El 24 de octubre de 2004, a las dos de la  madrugada,  en  el  segundo  piso  de una casa ubicada en la calle 72G cerca del  hospital  Alfonso  López  de  la  ciudad  de Cali, se encontraba Beimar Alfonso  Montenegro  Sánchez  departiendo con familiares y amigos, cuando se presentaron  dos      sujetos     conocidos     con     los     alias     de     “charol”     y    “bomba”,   y   este  último,  quien  resultó  ser  LUIS  FELIPE  ROJAS, le disparó con arma de fuego causándole la  muerte.   

2. Adelantada la investigación, la Fiscalía  Catorce  Seccional  de Cali calificó el mérito del sumario el 21 de septiembre  de  2006,  con  resolución  acusatoria  por  el  delito  de homicidio agravado,  conforme  al  numeral 7º del articulo 104 del Código Penal, en concurso con el  de  porte  ilegal  de  arma  de  fuego, decisión que cobró ejecutoria el 11 de  octubre  de 20061.   

3.  El  31 de julio de 2009 el Juzgado Cuarto  Penal  del Circuito Adjunto de Cali condenó al procesado como autor responsable  del      delito      de     homicidio     simple2  en  concurso heterogéneo con  el  de  porte  ilegal  de  arma  de fuego de defensa personal. Le impuso la pena  principal  de  doscientos  dieciocho  (218)  meses  de  prisión y, por el mismo  término,  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y  funciones                  públicas3.   

4.  El  Tribunal  Superior  de  ese  Distrito  Judicial,  al  resolver  el  recurso  de  apelación interpuesto por la defensa,  confirmó   en  su  integridad  la  decisión  del  A  quo4.   

5.  Esta  Corporación,  por  auto  del 24 de  agosto  del  año  en curso, resolvió inadmitir los cargos primero y segundo de  la  demanda  de  casación formulada por el defensor del procesado, en tanto que  admitió  el  tercer  reproche por encontrarlo ajustado a las exigencias legales  previstas en el artículo 212 del Código de Procedimiento Penal.   

LA DEMANDA  

El  demandante atribuye la violación directa  de  la  ley  sustancial  por indebida aplicación, que condujo a la trasgresión  del  debido  proceso  y  del  principio  de la legalidad de la pena, por lo cual  solicita la casación parcial de la sentencia recurrida.   

Argumenta que los falladores condenaron a LUIS  FELIPE  ROJAS como autor del delito de homicidio simple en concurso heterogéneo  con  el  de  porte  ilegal  de  armas  y  municiones y pese a que se partió del  mínimo  de  trece  (13) años de prisión, se incrementó la tercera parte para  ambos  delitos, en aplicación de la ley 890 de 2004, cuando ella es aplicable a  las  conductas  cometidas  en vigencia de la ley 906 de 2004, que entró a regir  el  1º  de  enero  de  2006,  en la ciudad de Cali y los hechos de este proceso  ocurrieron en octubre de 2005.   

EL MINISTERIO PÚBLICO  

El señor Procurador Segundo Delegado para la  Casación  Penal  solicita  se  case  parcialmente  la  sentencia recurrida y se  proceda  a  ajustar las penas de prisión e inhabilitación para el ejercicio de  derechos   y   funciones   públicas   a   favor  del  sentenciado  LUIS  FELIPE  ROJAS.   

En  efecto,  luego  de  ilustrar  sobre  las  finalidades  de  los  incrementos  punitivos  consagrados en la Ley 890 de 2004,  advierte  que  en  este  caso  se  utilizó  indebidamente el artículo 14 de la  normativa  y  como  consecuencia  se  incrementó  en  una tercera parte la pena  impuesta  al  sentenciado,  motivo  por  el  cual deberá reducirse en esa misma  proporción.   

CONSIDERACIONES  

Razón   les  asiste  al  demandante  y  al  Ministerio  Público  en  solicitar la corrección del fallo recurrido, en punto  de  la  sanción impuesta al procesado LUIS FELIPE ROJAS, como autor responsable  del  concurso  de  delitos  de  homicidio  simple  y  porte  ilegal  de  arma de  fuego.   

1.  No  hay  duda  que la Ley 890 de 2004 fue  expedida  con  ocasión  de  la entrada en vigencia del sistema penal acusatorio  implementado  en  la  Ley  906  de  2004  y,  por  tanto, el incremento punitivo  previsto  en  el  artículo  14  de aquella normativa no es aplicable a procesos  tramitados  bajo  los  preceptos  del  Código  de  Procedimiento Penal del año  2000.   

Por  consiguiente, surge oportuno reiterar el  criterio  de  la  Sala  al  momento  de  examinar dicha temática. En uno de sus  pronunciamientos          señaló          5:   

La      Corte     en     precedentes  oportunidades6,  ha clarificado que el incremento general de penas contemplado en  el  artículo  14  de la Ley 890 de 2004 se ha de aplicar a eventos que se rigen  por el sistema acusatorio.   

Así, al analizar la exposición de motivos  de  esa  ley  que  modificó algunos apartes del Código Penal de 2000 verificó  que  estuvo  encaminada  a  la  implementación del sistema procesal acusatorio,  específicamente,  por  la  filosofía de los mecanismos de colaboración con la  justicia,  como  acuerdos  y  negociaciones,  ante  las correspondientes rebajas  punitivas  que ameritaban ajustar las disposiciones sustantivas para permitir un  margen    de    negociación    en   aras   de   la   proporcionalidad   de   la  sanción.7   

En   efecto,   tras  el  estudio  de  los  antecedentes  legislativos  (Proyecto de Ley número 251 de 2004 en la Cámara y  01  de  2003  en  el  Senado), se estableció que en virtud de los mecanismos de  negociación  y  preacuerdos contemplados en el nuevo sistema, era indispensable  incrementar  las  penas  establecidas en la Ley 599 de 2000 a fin de permitir un  “margen  de  maniobra a la Fiscalía”   e   imponer   penas   que  “guarden  proporción     con     la     gravedad     de     los     hechos”.   

Se indicó que:  

“…de acuerdo  con  los  antecedentes históricos de la aludida ley [890], su propósito no fue  otro  que  permitir  la  puesta  en  marcha de un sistema procesal basado en una  significativa  negociación  de  penas, que exigía por tanto el aumento general  de  las  mismas  para  mantener una proporcionalidad sancionatoria razonable que  respondiese    a    las    múltiples   formas   de   negociación   y   rebajas  previstas.”   

“Por lo tanto,  se  ve  obligada la Sala a aceptar que al igual que la Ley 906 de 2004, la norma  de  aumento  general  de  penas,  vigente  desde  el  1º de enero de 2005, debe  aplicarse   gradualmente   en   aquellos  Distritos  Judiciales  donde  se  vaya  implantando  el  sistema  acusatorio y con exclusividad a los casos que se rigen  por  el  mismo  (…).  Lo  contrario  resulta  inconstitucional, porque lleva a  aplicar  consecuencias distintas a situaciones fácticas idénticas.”8   

Bajo  tal entendimiento se ha precisado que  el  aumento  generalizado de penas dispuesto en el artículo 14 de la Ley 890 de  2004  está  supeditado  a que en el respectivo Distrito Judicial haya entrado a  operar   el  sistema  penal  acusatorio,  según  lo  establecido   por  el  artículo  530  de la Ley 906 de 2004: por ejemplo, a partir del 1° de enero de  2005  en  los  distritos judiciales de Armenia, Bogotá, Manizales y Pereira, en  tanto  que  desde el 1º de enero de 2006 en los que correspondían, entre otros  a Cali.   

2. En el marco de las anteriores reflexiones,  surge  incontrovertible que en el asunto objeto de examen el fallador de primera  instancia  desconoció el principio de legalidad, porque al momento de dosificar  la  pena  señaló  que  aplicaría  el  incremento  del  artículo 890 de 2004,  circunstancia  que  condujo  a  establecer los cuartos punitivos de la siguiente  manera:   

Primero: de 208 a 268.5 meses  

Segundo: de 268.5 a 329 meses  

Tercero: de 329 a 389.5 meses  

Cuarto:    de    389.5     a   450  meses.   

En  razón  a  la  ausencia  de  causales  de  agravación,   se   ubicó   en   el   primer   cuarto   y   como   “tampoco  existe  ninguna  de  las circunstancias de que trata el  inciso  3  del  artículo  61  del  Código Penal”9  partió  de  doscientos  ocho  (208)  meses,  monto  que incrementó en diez (10) meses por razón del concurso  con  el  delito  de  porte  ilegal  de  arma  de fuego de defensa personal, para  imponer   finalmente   la   pena   de   doscientos   dieciocho  (218)  meses  de  prisión.   

El  desacierto  pasó  inadvertido  por  el  Tribunal,  al  momento  de  desatar  el  recurso  de  apelación, por lo cual se  procederá  a  su  corrección  atendiendo  a  los  parámetros  fijados  por el  fallador  de primera instancia, no sin antes aclarar que el incremento irregular  no  se  efectuó  frente  al  punible  de porte ilegal de arma de fuego, como lo  afirma el demandante.   

En ese orden, la pena prevista en el artículo  103  del Código Penal para el delito de homicidio simple va de 13 a 25 años de  prisión, quedando los cuartos de la siguiente manera:   

Primero: de 156 a 192 meses  

Segundo: de 192 a 228 meses  

Tercero: de 228 a 264 meses  

Cuarto: de 264 a 300 meses  

Como el fallador se ubicó en el primer cuarto  y,  por  las  razones  ya  señaladas, escogió el monto mínimo allí previsto,  entonces  se  debe partir de ciento cincuenta y seis (156) meses e incrementarle  lo  que corresponde por los diez (10) que aumentó por el concurso con el delito  de  porte  ilegal  de arma de fuego, esto es, siete (7) meses quince (15) días,  para  un  total  de  pena  a imponer de ciento sesenta y tres (163) meses quince  (15)  días  de  prisión,  monto al que también se reduce la pena accesoria de  inhabilitación     para     el    ejercicio    de    derechos    y    funciones  públicas.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la Ley,   

RESUELVE  

CASAR PARCIALMENTE el  fallo  impugnado,  en  el  sentido  de imponer al procesado LUIS FELIPE ROJAS la  pena  principal  de  ciento  setenta  y  tres  (173)  meses quince (15) días de  prisión,   término   al   que   también   se  reduce  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas, de acuerdo  con lo razonado en precedencia.   

Las  demás  determinaciones  permanecen  sin  modificación.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso.   

Comuníquese y Cúmplase,  

JAVIER           ZAPATA  ORTIZ        

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                            JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ                               

FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO                                 SIGIFREDO  ESPINOSA     PÉREZ                              

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                            ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO                                            

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

            NUBIA   YOLANDA  NOVA GARCÍA   

         Secretaria   

    

1 Fls  71 a 77 y 79 C.O.   

2  El  juzgador  no se pronunció sobre la circunstancia de agravación imputada por la  Fiscalía en la resolución de acusación.   

3 Fls  172 a 191 íd.   

4 Fls  213 a 231 íd.   

5  Casación 28199 del 17 de junio de 2009.   

6 V.gr.  providencias  de  23  de  febrero de 2006, rad. 24890; 21 de marzo de 2007, rad.  26065;  23  de  enero  de  2008,  rad.  28871; y 29 de julio de 2008 rad. 27263.   

7  También   respecto  de  servidores  públicos  aforados,  cuando  se  trata  de  comportamientos  acaecidos desde que entró en rigor la Ley 890 de 2004 y según  el  Distrito  Judicial  de su ocurrencia, la Corte determinó que por razones de  legalidad  e  igualdad,  respecto  de  las diferencias punitivas establecidas en  aquella     no     resultaba     equitativo     ni     legítimo    “sustraer   de   ellas   a   un   grupo   reducido  de  personas,  exclusivamente  por  causa  del  procedimiento  de  investigación y juzgamiento  establecido  en  su  favor,  diferencias  cuya  imposición, debe destacarse, no  socava  las  bases fundamentales del sistema procesal predicable de los miembros  del  Congreso de la República.” Auto de 18 de marzo  de 2009, radicación 27339.   

8  Sentencia de casación del 21 de marzo de 2007. Rad. 26065.   

9  Fl  187 C.O.     

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