36802(28-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 36802  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado Acta No. 215  

Bogotá, D.C., veintiocho de junio de dos mil  once.   

V I S T O S  

Conforme  a lo reglado en el numeral 4° del  artículo  32  de la Ley 906 de 2004, define la Corte la competencia para llevar  a  cabo  el  trámite  del  juicio  dentro  del presente diligenciamiento que se  adelanta  respecto  del  postulado  WÁNDER  LEY  VIASÚS  TORRES,  a  quien  la  Fiscalía  45  de  la Unidad Nacional de Justicia y Paz de Medellín le atribuye  el  concurso  de  conductas  punibles de concierto para  delinquir  agravado, homicidio agravado –en  concurso  homogéneo-, homicidio en persona protegida, secuestro  simple,  utilización  de  uniformes  e  insignias,  y  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego o  municiones   de  defensa  personal  y  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas  –en  concurso homogéneo y  sucesivo-.   

H E C H O S  

De  acuerdo a lo consignado en el escrito de  acusación,  el  postulado  WÁNDER  LEY VIASÚS TORRES se vinculó en el mes de  enero  del  año  2000  al Bloque Cacique Nutibara, el cual fue constituido para  “tener el control de las comunas de Medellín y así  llevar  un proceso de erradicación de las milicias urbanas de las guerrillas de  las  FARC, ELN; de la misma manera erradicar a los delincuentes y desocupados de  las  comunas,  trazando  sus  políticas  dentro  de la comunidad”.   

Concretamente,  VIASÚS  TORRES fungió como  coordinador  social  en  la  Comuna 3, a la que pertenecen los barrios San Blas,  Jardín, San José La Cima N° 2 y El Reversadero.   

Conocía,    por   tanto,   “que  a  su  ingreso con las autodefensas tenía que llevar a cabo  algunas     conductas     delictivas     como     homicidio,     desplazamiento,  secuestro”,  varias  de  las  cuales  efectivamente  llevó a cabo y fueron objeto de imputación.   

Su permanencia en el grupo se prolongó hasta  el  25  de  noviembre de 2003, fecha en la que se desmovilizó colectivamente el  Bloque  Cacique  Nutibara,  en  el  Palacio  de  Exposiciones  de  la  ciudad de  Medellín.   

A N T E C E D E N T E S  

1. Reconocida la condición de desmovilizado  de  WÁNDER  LEY  VIASÚS  TORRES,  la  Fiscalía Sexta de la Unidad Nacional de  Fiscalías  para  la  Justicia  y  la Paz, delegada ante el Tribunal Superior de  Bogotá,  ordenó  la  apertura  del  proceso de justicia y paz el 3 de abril de  2008.   

2. En audiencia preliminar llevada a cabo el  26  de  marzo  de  2009,  ante  un  Magistrado de Justicia y Paz con función de  control  de  garantías  de Medellín, el ente instructor imputó parcialmente a  VIASÚS   TORRES   el   concurso   de   conductas   punibles   de   concierto  para  delinquir agravado, homicidio agravado –cuatro  hechos-,  homicidio  en persona  protegida,  secuestro simple, utilización de uniformes e insignias,  y fabricación, tráfico y porte de armas  de  fuego  o  municiones  de  defensa  personal  y  uso privativo de las fuerzas  armadas1.   

En  la  misma  oportunidad,  se le impuso al  procesado   la   medida   de   aseguramiento   de   detención   preventiva   en  establecimiento de reclusión.   

3. Presentado por la Fiscalía instructora el  escrito  de  acusación  en el que ratificó el concurso delictual anteriormente  mencionado,  el asunto le fue asignado a una de las Magistradas con funciones de  conocimiento  de  la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, el  29 de junio de 2009.   

Luego  de  practicar  algunas  diligencias y  hacer  varios  requerimientos, la Magistrada de Conocimiento dictó auto el 2 de  mayo    de    2011,   advirtiendo   su   falta   de   competencia   “para  avocar  el  conocimiento” de las  presentes  diligencias,  habida cuenta que siendo el postulado VIASÚS TORRES un  ex  miembro  del Bloque Cacique Nutibara, la misma le asistía a su homólogo de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Medellín,  al  cual  ordenó  su  remisión.   

Para fundamentar su decisión, la funcionaria  apeló  al  contenido  de  los  Acuerdos 8034 y 8035 del 15 de marzo de 2011, en  virtud  de  los  cuales  la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de la  Judicatura  creó  las Salas de Conocimiento de Justicia y Paz en los Tribunales  Superiores  de  Medellín  y  Barranquilla,  habiéndole  asignado al primero la  competencia  para  conocer  los  asuntos ocurridos en ese Distrito Judicial y en  los de Quibdó, Montería, Armenia, Manizales y Pereira.   

También  citó  el  Acuerdo  7726 del 24 de  febrero  de  este  año, en el que la misma entidad limitó la competencia de la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal de Bogotá, a los Distritos Judiciales de  Arauca,  Bogotá,  Buga,  Cali,  Cundinamarca,  Florencia, Ibagué, Neiva, Santa  Rosa    de   Viterbo,   Popayán,   Pasto,   Mocoa,   Tunja,   Villavicencio   y  Yopal.   

4.  Recibida  la  actuación  en  la Sala de  Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de Medellín, mediante  providencia  del  10  de junio de 2011 se opuso a los argumentos de su homóloga  de  Bogotá,  motivo por el cual propuso la definición de competencia ante esta  Corporación.   

En  su  confuso  proveído,  el  Tribunal de  Medellín  resume  la  actuación  procesal  y  alude  al contenido de los actos  administrativos  citados por el de Bogotá, destacando que uno de ellos consagra  que  la  Sala de Decisión de Justicia y Paz del Tribunal Superior de esa ciudad  continuará  conociendo  de  los  procesos  cuyo  conocimiento  haya avocado con  anterioridad   a   la   entrada   de   su  vigencia2.   

Lo  anterior  con  el fin de destacar que la  Sala  de  Justicia  y Paz de Bogotá realizó múltiples actuaciones, las cuales  enuncia  de  manera cronológica, desde el auto del 6 de julio de 2009 en el que  “avocó  conocimiento”,  hasta  el remisorio que propicia su pronunciamiento. Considera, entonces, que no  es  cierta  la  afirmación  que  hace  la  autoridad  judicial remitente, en el  sentido   de  que  no  ha  avocado  conocimiento  de  la  actuación,  lo  cual,  adicionalmente,  quebranta  los  principios  de legalidad, debido proceso y juez  natural.   

En   razón  de  lo  anterior,  envió  el  diligenciamiento a esta Sala para los fines de rigor.   

5.  Uno  de  los Magistrados que conforma la  Sala  de  Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de Medellín  aclaró  el  voto,  con  el fin de precisar que no solo se avoca el conocimiento  cuando   expresamente  se  dicte  un  auto  que  así  lo  diga,  sino  también  tácitamente,  lo  cual  se  deduce  de  los  actos  realizados  o de la postura  adoptada por el juez o magistrado frente al proceso.   

Asimismo, para enfatizar en que los Acuerdos  expedidos  por  la  Sala  Administrativa  del  Consejo Superior de la Judicatura  están  en armonía con la ley y no son más que el desarrollo de ésta, la cual  lo  faculta  para  determinar la competencia para conocer del juzgamiento de los  delitos a que se refiere la Ley 975 de 2005.   

Por último, refiere, apoyado en precedentes  jurisprudenciales,  que  el  juzgamiento  se  inicia  con  la  presentación del  escrito  en  el  cual  se  formulan  los  cargos  respectivos,  lo  cual permite  corroborar  que  en este evento la competencia radica en la Sala de Conocimiento  de Bogotá.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

De  acuerdo  con  lo  preceptuado  en  los  artículos  32-4  y  341 de la Ley 906 de 2004, a la Corte le asiste atribución  para  pronunciarse respecto de la definición de la competencia que con ocasión  del  presente  asunto  promueve  la  Sala  de Conocimiento de Justicia y Paz del  Tribunal  Superior de Medellín, al considerar que es su homóloga de Bogotá la  que  debe  continuar  conociendo  del  mismo,  por haber asumido su conocimiento  previamente,  antes  de  la  expedición  del Acuerdo del Consejo Superior de la  Judicatura que creó y asignó competencias a la primera.   

Ahora bien, la definición de competencia es  el  mecanismo  determinado  por  la ley procesal para precisar, en caso de duda,  cuál  de los distintos jueces o magistrados es el llamado a presidir o resolver  determinados asuntos.   

La  Corte  ha  venido  aceptando  que  este  trámite  propio  del  procedimiento ordinario regido por la Ley 906 de 2004, se  adelante  también  en el proceso propio de la justicia transicional previsto en  la        Ley        975        de        20043.   

En ese orden de ideas, tiénese que dos Salas  de  Decisión  de  Justicia  y Paz exponen razones diferentes para apartarse del  conocimiento  del  presente  proceso,  tramitado  bajo  los  lineamientos  de la  normatividad citada.   

En  efecto,  la  Sala  de  Conocimiento  de  Bogotá,  pese  a que recibió la actuación desde el mes de mayo de 2009, luego  de  que  ante  esa Corporación presentara la Fiscalía escrito de acusación en  contra  del  postulado  WÁNDER  LEY VIASÚS TORRES, se apoya en el Acuerdo 8034  del  15 de marzo de la cursante anualidad, emanado de la Sala Administrativa del  Consejo  Superior de la Judicatura, para separarse de su conocimiento, aduciendo  que  dicho  acto  creó  la Sala de Conocimiento de Medellín, a la que le fijó  competencia  para  asumir  los  asuntos  ocurridos  en  ese  y  otros  Distritos  Judiciales.   

Como  los hechos que se le imputan a VIASÚS  TORRES  fueron  cometidos  en  la  ciudad  de Medellín, cuando el desmovilizado  militaba  en  el  Bloque Cacique Nutibara, la Magistrada Ponente advierte que la  competencia  radica  en la Sala de Justicia y Paz de esa ciudad, a la que ordena  enviar  la  actuación,  pretextando  que  hasta  el  momento no ha “avocado  el conocimiento” del proceso,  en  el  que,  no obstante, se emitieron decisiones y realizaron actuaciones a lo  largo de estos dos años.   

La Sala de Conocimiento de Medellín, por el  contrario,  pese  a  la  redacción confusa de su auto, sí da a entender que no  comparte  los  razonamientos  de  la Corporación remitente, pues, si bien allí  deben  conocerse  los  asuntos  de  justicia  y  paz  acaecidos  en ese Distrito  Judicial,  el  acto  administrativo  en  comento dejó a salvo la competencia en  aquellos   procesos  en  los  que  su  homólogo  de  Bogotá  haya  asumido  el  conocimiento  con  anterioridad  a  su entrada en vigencia, como aquí ocurrió,  dado  que,  se  han realizado múltiples actuaciones desde que el expediente fue  recibido.   

Los  anteriores  argumentos son apoyados con  una  aclaración de voto en la que se destaca que el Tribunal de Bogotá asumió  tácitamente  el  conocimiento  del  asunto  y  se consignan algunas precisiones  sobre  el  momento  a  partir  del  cual  debe  entenderse  iniciada la fase del  juzgamiento  que,  para  el caso concreto, remite a la presentación del escrito  de formulación de cargos.   

Para  la  Corte,  debe anotarse desde ya, la  declaración  de  incompetencia propuesta por la Magistrada de Justicia y Paz de  la  Sala  de  Conocimiento  del  Tribunal Superior de Bogotá, se ofrece no solo  innecesaria,    sino    contraria   a   claros   principios   de   celeridad   y  eficacia.   

Es  que,  si de entrada se advierte clara la  redacción  del  artículo  4°  del  Acuerdo 8034 de 2011, resulta cuando menos  inoficioso  –y dilatorio-,  que  la  Magistrada  de  justicia  y  paz,  por  medio  de  una  interpretación  exegética  y  acomodada,  aduzca que no ha asumido el conocimiento del proceso,  cuando    una    simple    inspección    a    la    actuación   demuestra   lo  contrario.   

En  efecto,  el  artículo  4°  del  citado  Acuerdo 8034 de 2011 reza:   

“Los  cargos  creados  en  este  Acuerdo,  tendrán  competencia  territorial para adelantar la etapa de Juzgamiento de los  procesos  de  que  trata  la  Ley 975 de 2005, vigilarán el cumplimiento de las  penas  y  obligaciones  impuestas  a los condenados, en relación con los hechos  punibles  cometidos  en la jurisdicción de los siguientes Distritos Judiciales:  Quibdó,    Antioquia,    Medellín,    Montería,    Armenia,    Manizales    y  Pereira.   

PARAGRAFO.-  Los  procesos  de  los  Distritos  Judiciales  señalados  en  este  Artículo,  cuyo  conocimiento  fue  avocado  por  la  Sala  de  Decisión  de  Justicia y Paz del  Tribunal  Superior  de Bogotá con anterioridad a la entrada en vigencia de este  Acuerdo,  continuarán  siendo  tramitados  por  esa  Sala de Decisión hasta su  culminación”.   

Como  puede  apreciarse,  no  es  objeto  de  discusión  que  en  tratándose  de un asunto asumido por la Sala de Justicia y  Paz   de  Bogotá  con  anterioridad  a  la  entrada  en  vigencia  del  Acuerdo  –el 15 de marzo de 2011-,  ésta  conserva  la  competencia para continuar con su impulso, al margen de que  los   hechos   hayan   acaecido  en  la  ciudad  de  Medellín  y  que  un  acto  administrativo   posterior  haya  delimitado  la  competencia  respecto  de  los  mismos.   

Para lo que se examina, tiénese que la Sala  de  Justicia y Paz de Bogotá recibió la actuación por reparto efectuado el 29  de  junio  de 2009, luego de lo cual aparecen múltiples actuaciones, de las que  se   destacan   dos   autos   emitidos   por   la   titular   del   despacho,  a  saber:   

El    del    6   de   julio   de   2009,  disponiendo:   

“Revisadas  las  diligencias  adelantadas  contra  el  postulado Wander (sic) Ley Viasos (sic) Torres, se observa que no se  allegó   copia   de   las   sesiones   de  versiones  libres  rendidas  por  el  desmovilizado,  razón  por  la  que previo al señalamiento de la fecha para la  realización  de  la audiencia de legalización de aceptación de cargos, por la  Secretaría  de  la  Sala, solicítese al Magistrado de Control de Garantías de  Medellín  y/o  Fiscal  45  Delegada  ante  la  Unidad  de  Justicia y Paz de la  Fiscalía   General   de   la   Nación,   la   remisión   de   dichas   piezas  procesales”.   

Y  el  del  3  de  noviembre del mismo año,  ordenando:   

“Previo  a  convocar  a  la  audiencia de  Legalización  de  cargos,  por  la  Secretaría  de  la  Sala,  ofíciese  a la  Fiscalía  Delegada  ante la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General de  la  Nación,  e infórmesele que dentro de las diligencias adelantadas en contra  del  postulado  WANDER  (sic  )  LEY  TORRES  (sic)  del Bloque Cacique Nutibara  deberá  documentarse  sobre  cada  uno de los puntos señalados en el documento  que para tal fin se anexa.   

Así  mismo,  se le requerirá para que una  vez  considere  que cuenta con la información suficiente para su intervención,  informe  a  este  Despacho a efectos de señalar fecha y hora para la respectiva  audiencia”.   

A  los  anteriores proveídos se suman otras  actuaciones  de índole secretarial, como oficios, peticiones a las autoridades,  acreditaciones  de  abogados y constancias, todas las cuales permiten corroborar  que,  independientemente  de que la Magistrada de Conocimiento se haya abstenido  de    dictar   un   auto   en   el   que   expresamente   anuncie   “avocar  el  conocimiento” del proceso,  es  lo cierto que su despacho lo asumió y ha venido controlando durante todo el  tiempo que lo ha tenido a su disposición.   

Se trata, como acertadamente lo señaló uno  de  los  Magistrados  de  la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal Superior de  Medellín,  de  una  asunción tácita de la actuación, la cual ha implicado la  realización  de  múltiples  diligencias,  todas  ellas tendientes a impulsarla  cabalmente.   

No tiene sentido, entonces, que luego de dos  años  de  tener  a  su disposición el proceso, en el curso de los cuales se ha  procedido  en la forma indicada, la Magistrada de Conocimiento de Bogotá aduzca  que  no  ha  “avocado el conocimiento”,  cuando  está  claramente  demostrado todo lo contrario, esto es,  que  lo  asumió  y  controló desde que lo recibió, hasta el proferimiento del  ligero    auto    mediante    el   cual,   producto   de   una   interpretación  descontextualizada,   manifestó   no  ser  competente  para  continuar  con  su  tramitación.   

Demostrado  así  que  la  funcionaria  de  justicia   y   paz   adscrita   al  Tribunal  Superior  de  Bogotá  sí  avocó  materialmente  el  conocimiento  del  proceso  impulsado en contra del postulado  WÁNDER  LEY  VIASÚS  TORRES,  de  manera  inmediata se le enviará la presente  actuación,  para que sin más dilaciones inoficiosas proceda a continuar con el  trámite del juicio.   

Entre tanto, esta decisión será informada  a  la  Sala  de  Justicia y Paz con funciones de conocimiento de Medellín, para  los fines de rigor.   

En  mérito  a lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

R E S U E L V E  

        DECLARAR  que en este asunto la Magistrada  de  Justicia  y  Paz  con  funciones  de  conocimiento  del Tribunal Superior de  Bogotá,  es  la  funcionaria  competente  para adelantar el juicio impulsado en  contra   del   postulado  WÁNDER  LEY  VIASÚS  TORRES.  A  ese  despacho,  por  consiguiente, se ordena la remisión inmediata del mismo.   

         Esta  determinación será informada a la Sala de Justicia y Paz con  funciones   de   conocimiento   de   Medellín,   para  los  fines  a  que  haya  lugar.   

         

         Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

         

         Cúmplase.   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Página  contiene parte resolutiva y firma de 3 Magistrados   

Definición  de  competencia  –     Justicia     y     paz    N°  36.802  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

Página  contiene firma de 6 Magistrados   

Definición  de  competencia  –     Justicia     y     paz    N°  36.802  

                                                                                                                                               Comisión   de  servicio   

FERNANDO   CASTRO  CABALLERO                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE L.   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

             Secretaria     

1 Estos  cargos  fueron  precisados y ratificados en audiencia posterior, celebrada el 17  de junio de 2009 ante el mismo despacho judicial.   

2  Al  margen  de  la  deshilvanada citación normativa que hace el Magistrado Ponente,  es  lo  cierto  que se refiere al contenido del parágrafo del artículo 4° del  Acuerdo  8034  de  2011,  en  el cual se mantiene la competencia para la Sala de  Justicia   y   Paz  de  Bogotá,  en  aquellos  casos  en  que  hubiere  avocado  conocimiento   antes   de   la   entrada   en   vigencia   del   referido   acto  administrativo.   

3 Entre  otros,  autos  del 18 de noviembre de 2008, y del 31 de marzo, 20 de mayo, 17 de  junio  y  15  de  julio de 2009, Radicados Nos. 30.744, 31.491, 31.495, 31.205 y  32.042, respectivamente.     

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