36745(23-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n.º  36745          

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta Nº 214  

Bogotá,  D.C., veintitrés (23) de junio de  dos mil once (2011).   

VISTOS  

Decide la Corte la definición de competencia  que  plantea  la Magistrada con Funciones de Control de Garantías de la Sala de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Barranquilla  para  continuar  el  conocimiento  de  la  imputación  presentada  por  la Fiscalía 13 de la Unidad  Nacional  de  Justicia  y  Paz  contra  SERGIO  MANUEL  CÓRDOBA  ÁVILA,  alias  “Orotu”, “El     Gordo”    o    “Gustavo”  de conformidad con el trámite  previsto en la Ley 975 de 2005.   

ANTECEDENTES  

1.   SERGIO  MANUEL  CÓRDOBA  ÁVILA,  desmovilizado  del  Bloque  Córdoba, de las Autodefensas Unidas de Colombia que  operó  en los municipios de Montería, Cereté, San Pelayo, Lórica, Tierralta,  Planeta  Rica, Puerto Libertador, Montelíbano, Ayapel, La Apartada, San Carlos,  Ciénaga  de  Oro,  Sahagún,  Pueblo  Nuevo  y  Buenavista  del departamento de  Córdoba,  fue  postulado  por  el  Gobierno  Nacional  para  ser  sujeto de los  beneficios  de  pena  alternativa  contemplados  en  la  Ley  975 de 2005.    

La documentación que acredita las conductas  punibles  que  durante  y  con ocasión de su pertenencia al grupo armado ilegal  fueron  perpetradas,  le  correspondió  a  la  Fiscalía 13 Delegada de la  Unidad   Nacional  de  Fiscalías  para  Justicia  y  Paz,  autoridad  que   solicitó  a  la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla la  celebración  de  audiencia  preliminar  para  llevar  a cabo la formulación de  imputación y medida de aseguramiento del postulado.   

2. El primero de junio de 2011 se instaló la  audiencia  ante  la  Magistrada de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal de esa  ciudad,  quien  consideró  que de conformidad con las previsiones contenidas en  los  artículos  54  y  286  de  la  Ley 906 de 2004 y lo dispuesto por la Corte  Suprema  de Justicia en los radicados 31205 y 32042, la competencia para conocer  del  asunto  radica  en  la  Sala  de  Justicia  y  Paz del Tribunal Superior de  Medellín.   

Precisó que en virtud del artículo 32 de la  Ley  975  de 2005, el Consejo Superior de la Judicatura expidió en el año 2011  los  Acuerdos  8034,  8035  y  7725  por  los  cuales  se asignó la competencia  territorial  a los Tribunales de Justicia y Paz  de Barranquilla, Medellín  y  Bucaramanga,  disponiendo que el conocimiento respecto de hechos ocurridos en  el  Distrito  Judicial  de  Montería y que se juzguen bajo la Ley de Justicia y  Paz,  corresponde  al  magistrado   con  funciones de control de garantías  de  la ciudad de Medellín.   

Expuso   que  la  jurisprudencia  de  esta  Corporación,  en  los  autos  aludidos,  estableció  como  parámetros para la  asignación  de  competencia  territorial,  el  área  donde  se materializó la  conducta  de  concierto  para  delinquir,  el  lugar donde se  encuentran o  puedan  ser  recaudados  los  elementos  materiales  probatorios respecto de los  hechos  que  van  a  ser  objetos  de  imputación  y el sitio donde residen las  víctimas.   

Por ello, al ser el departamento de Córdoba  la  zona  en  la cual se produjo la asociación ilícita, el lugar de residencia  de  las  víctimas  y  por  consiguiente  donde se encuentran la mayoría de los  elementos  materiales  probatorios,  la competencia para realizar la imputación  recae en su homólogo de la ciudad de Medellín.   

CONSIDERACIONES  

1.  Es  competente  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia  para  resolver el incidente de definición de competencia promovido en  este  asunto  por  la  Magistrada  de  la  Sala  de  Justicia y Paz del Tribunal  Superior   de  Barranquilla,  teniendo  en  cuenta  su  condición  de  superior  funcional   de  las  Salas  Especializadas  de  Justicia  y  Paz  a  las  cuales  eventualmente  les  correspondería  asumir  las determinaciones en los procesos  que se adelantan bajo la Ley 975 de 2005.   

Ello     por    cuanto    esta   Corporación   ha   aceptado  la  procedencia  de la figura de la definición de competencia en trámites rituados  bajo  la Ley 975 de 2005, toda vez que la Corte no pierde la calidad de superior  funcional   de   las   Salas   Especializadas   de  Justicia  y  Paz  las  cuales deben resolver los litigios  sometidos       a       su       consideración1.   

Así   mismo,  ha       señalado       que       se  permite  poner en marcha el trámite  procesal  de  la  Ley  975  de  2005  por  el  delito  de concierto para delinquir  cometido  durante  y  con  ocasión  de  su  pertenencia  al  grupo  armado, con  independencia  de  la  comisión de  cada uno de los punibles cometidos por  razón        de        dicha       militancia2. Obsérvese:   

“Desde   su  preámbulo,  la  ley  de  justicia  y paz dispone que se aplicará a miembros de  grupos  armados  organizados  al  margen  de  la  ley, que contribuyan de manera  efectiva  a la consecución de la paz nacional. En consecuencia, se perfila como  primer  supuesto  fáctico que el procesado por esta jurisdicción es un confeso  infractor  del  delito,  por  lo menos, de concierto para delinquir agravado; de  donde  se  sigue  que,  conforme  a  esa  premisa  jurídica  y ontológica, los  crímenes  a confesar, imputar y por los que se habrá de acusar se ejecutaron y  consumaron  para  y  dentro  de  la  organización  delictiva.   El  examen  judicial  no  está  referido   a  un acontecer delictivo individual,   sino  a  los  fenómenos propios de la criminalidad organizada, explicados desde  distintas     teorías     y    resueltos    por    la    Sala    en    diversos  pronunciamientos3.”   

“El solo delito  de  concierto  para delinquir agravado, imputado y admitido por un integrante de  un  bloque de las autodefensas desmovilizado, revela que aquél se integró a la  agrupación  y  desde  esa  condición  se adhirió a sus fines, para el caso de  estos  grupos,  la persecución de una serie de objetivos respecto de los cuales  corresponde  demostrar  en  cuántas  oportunidades  y  en  qué  condiciones se  realizaron  y  cuáles  son  imputables  a  ese postulado, según el presupuesto  normativo  que  deberá considerarse para cada atribución delictiva adicional a  la  concertación: con ocasión y durante la militancia. Si no se acompaña este  ingrediente  normativo  a  cada  delito  en  cuestión,  la conducta deja de ser  objeto    de    la    competencia    de     justicia   y   paz.”   

También ha dicho, que en los procesos dentro  de  los  cuales  el  postulado debe responder por delitos cometidos en distintas  partes  del  territorio  nacional,  la  competencia se definirá atendiendo como  criterios   “la   ubicación  y  seguridad  de  las  víctimas,  la  facilidad de acceder a las pruebas, evaluando todos los aspectos  necesarios  para  llevar el proceso hasta su culminación satisfactoria para los  intereses       de       las      víctimas.”4   

2.  El  artículo  85  de la Ley Estatutaria  Administración  de Justicia, determina que corresponde a la Sala Administrativa  del Consejo Superior de la Judicatura,    crear, ubicar, redistribuir, fusionar, trasladar, transformar  y  suprimir  Tribunales,  las Salas de éstos y los Juzgados, cuando se requiera  para  la  más  rápida  y  eficaz  administración de justicia, así como crear  Salas  desconcentradas  en  ciudades  diferentes  de  las sedes de los Distritos  Judiciales,  de  acuerdo  con las necesidades de éstos y fijar la división del  territorio  para  efectos  judiciales,  tomando  en  consideración para ello el  mejor servicio público.   

En  ejercicio  de  dichas  facultades,  esa  entidad  profirió  el Acuerdo PSAA 084641 el 12 de marzo de 2008, a través del  cual   se  modifican  las  competencias  de  que  trata  la  Ley  975  de  2005,  establecidas  mediante  Acuerdo  3275  de  enero  19  de  2006, señalando en su  artículo  3º  que:  “Los dos Magistrados de la Sala  Especializada   de   Justicia   y  Paz  de  Barranquilla,  tendrán  competencia  territorial  para  el  ejercicio de la función de control de garantías, de los  siguientes  Distritos  Judiciales:  Archipiélago  de  San  Andrés –  Islas,  Barranquilla,  Bucaramanga,  Cartagena,  Cúcuta,  Pamplona,  Riohacha,  San  Gil,  Santa  Marta,  Sincelejo,  Valledupar.”.   

En el artículo 4º dispuso: “Los  dos  Magistrados  de la Sala Especializada de Justicia y Paz de  Medellín,  tendrán competencia territorial para el ejercicio de la función de  control   de  garantías,  de  los  siguientes  Distritos  Judiciales:  Armenia,  Manizales,  Pereira,  Quibdó,  Antioquia,    Medellín,    Montería.” (Negrillas fuera de texto).   

Acto  administrativo  que  a  su  vez  fue  modificado  por los Acuerdos PSAA 11-8034  y PSAA 11-8035  de marzo 15  de  2011, para señalar que los Magistrados de la Sala Especializada de Justicia  y  Paz de Barranquilla, tendrán competencia territorial para el ejercicio de la  función  de control de garantías, de los Distritos Judiciales de Archipiélago  de  San  Andrés Islas, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Cúcuta, Pamplona,  Riohacha,  San  Gil,  Santa  Marta,  Sincelejo  y  Valledupar,  en tanto que los  magistrados  de  la  Sala  Especializada  de Justicia y Paz de Medellín, serán  competentes  para el ejercicio de la función de control de garantías, respecto  de  los  Distritos  Judiciales  de   Armenia,  Manizales, Pereira, Quibdó,  Antioquia,   Medellín  y  Montería.   (Negrillas fuera de texto).   

   

3.  De  acuerdo  con  la  actuación allegada, verifica la Sala que la  sede  de  operación  del  Bloque  Norte,  al  cual pertenecía el desmovilizado  SERGIO  MANUEL  CÓRDOBA  ÁVILA  es el departamento de Córdoba.  En igual  forma,  que  la  mayoría de las  trece (13) conductas ilícitas endilgadas  con  ocasión de su pertenencia al Bloque Córdoba de las Autodefensas Unidas de  Colombia  sucedieron  en  jurisdicción del Distrito Judicial de Montería y que  las  víctimas  acreditadas  se  encuentran  en los departamentos de Antioquia y  Córdoba,  por  lo  cual  es  en  estos  lugares donde pueden ser recaudados los  elementos   materiales   probatorios   respecto   de   los   hechos   objeto  de  imputación.   

Lo anterior, en consonancia con los Acuerdos  de  la  Sala  Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura a que se hizo  alusión,   permite  sin  duda  alguna  colegir  que  el conocimiento de la  imputación  presentada  por  la  Fiscalía  13  de  la  Unidad Nacional para la  Justicia  y  la  Paz  contra  SERGIO  MANUEL CÓRDOBA ÁVILA, alias “Orotu”,        “El     Gordo”    o    “Gustavo”  ante  la Magistrada de Control  de  Garantías  de  la  ciudad de Barranquilla, corresponde a su homólogo de la  Sala  de  Justicia  y  Paz  de  la ciudad de Medellín, a donde se dispondrá la  remisión de la actuación.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Declarar  que  la  competencia  para  conocer  del  asunto  que  se  adelanta  contra SERGIO MANUEL  CÓRDOBA   ÁVILA   corresponde  al  Magistrado  con  Funciones  de  Control  de  Garantías  de  la  Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín, a  donde se enviará el expediente.   

Comuníquese  lo  decidido a las partes e intervinientes en este trámite judicial.   

CÚMPLASE  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ                                     CAMACHO                                              JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO     ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                                                        SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

Comisión de servicio  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                            MARÍA DEL R.  GONZÁLEZ   DE   LEMOS                                                                                                               Permiso   

AUGUSTO   J.   IBÁÑEZ   GUZMÁN                                 JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                      NUBIA    YOLANDA    NOVA  GARCÍA   

   

                                                  Secretaria   

    

1 Auto  de 31 de marzo de 2009, radicación No. 31491.   

2 Autos  de  28  de  mayo  de  2008  y  17 de junio de 2009, radicados No. 29560 y 31205.   

3  Cfr.  sentencias  de  casación  14851  del 8 de  marzo  de 2001, 22698 del 9 de noviembre de 2006 y 23825 del 7 de marzo de 2007,  entre otras.   

4 Auto  de 15 de julio de 20089, radicado 32042.     

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