36716(14-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n°  36716   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No.  199.  

          Bogotá   D.C.,   catorce   (14)   de   junio   de   dos   mil  once  (2011).   

VISTOS  

          Se   pronuncia   la  Sala  acerca  de  la  solicitud  de  cambio  de  radicación   elevada   por   el   defensor   de   los  procesados  CARLOS  EDUARDO  JOSÉ DOMÍNGUEZ VERGARA y  MIGUEL   FRANCISCO  NISPERUZA  PATRICIO  respecto  del  proceso que se les adelanta, bajo los trámites de la  Ley  906 de 2004, en el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Santa Marta por el  delito     de     tráfico,     fabricación     o     porte     de    sustancia  estupefaciente.   

ANTECEDENTES    Y  SOLICITUD   

A  instancias  de  la  Fiscalía,  el  4  de  diciembre  de  2010 el Juzgado Sexto Penal Municipal con funciones de control de  garantías  celebró audiencia preliminar, en desarrollo de la cual legalizó la  captura  de  CARLOS  EDUARDO JOSÉ DOMÍNGUEZ VERGARA,  MIGUEL  FRANCISCO  NISPERUZA  PATRICIO  y Húber Ferney Namur Barbosa.   

En  la  misma  diligencia  la  Fiscalía les  imputó   el   punible   de   tráfico,   fabricación   o  porte  de  sustancia  estupefaciente,  cargos  que  los  dos primeros aceptaron, no así el último de  ellos.  La  imputación se hizo consistir en el hecho de haber sido aprehendidos  en  el  sector del Rodadero de la ciudad de Santa Marta, exactamente en la calle  6ª  No.  3-20,  vía  pública,  luego  de  encontrarse  en  su poder sustancia  estupefaciente  identificada  como  cocaína y sus derivados, hallazgo producido  tras  ser  sometidos a registro personal como consecuencia de la información de  un  ciudadano,  quien  no quiso revelar su identidad, en el sentido de deambular  por el lugar en forma sospechosa.   

El juez de control de garantías se abstuvo,  de todas maneras, de imponerles medida de aseguramiento.   

El  15  de marzo del cursante año fracasó,  por  inasistencia  de la defensa, la audiencia de verificación del allanamiento  convocada  por  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Santa Marta, con  funciones de conocimiento.   

          Mediante  escrito  presentado el 20 de mayo siguiente el defensor de  DOMÍNGUEZ    VERGARA   y  NISPERUZA  PATRICIO  impetró  el  cambio  de  radicación  sobre  la  base  de existir en la mencionada ciudad  “circunstancias  que  pueden afectar la seguridad de  mis  procurados,  pues  son  reiteradas  y  graves  las  amenazas que han venido  recibiendo…”.   

          Fundamentó  la  petición  señalando que tales amenazas obedecen a  las   serias   acusaciones   que   DOMÍNGUEZ  VERGARA  formuló  en  la audiencia preliminar en contra de los  policiales  Óscar Alberto Mejía Wilches, Amir Enrique  Enríquez  Correa,  Maiker  Hernando  Díaz Ordóñez y  Mayer     Gustavo    Segura    Villalba,  “por tenderles una trampa con la venta  de   unos   alcaloides,   valiéndose   de   la  complicidad  del  civil  Óscar  Fontalvo”, sindicaciones por virtud de las cuales el  mismo  juzgado  de  control  de  garantías dispuso compulsar copias tanto penal  como  disciplinarias  para investigar a los uniformados en mención.           

          Según  la defensa, con posterioridad a dicha audiencia DOMÍNGUEZ  VERGARA  viene siendo objeto de  amenazas  y  persecuciones,  al  punto  que  debió  cambiar  su número móvil,  situación  que  se  ha  visto  agravada  por  el  asesinato  ocurrido  el 30 de  diciembre  de  2010  de  Óscar  Fontalvo y  por  la  presencia  del  policial Mejía  Wilches  en  el municipio de Morroa (Sucre), la tierra  natal  del  procesado  en  mención, en compañía de tres sujetos más, quienes  viajaban  abordo  de  un  vehículo  automotor, paseándose por la esquina de su  casa,  conforme  lo  puso  en  conocimiento  en  denuncia  que  formuló ante la  Fiscalía Seccional de Corozal.   

          Sostiene  el  letrado que sus defendidos no se atreven a trasladarse  a  la  ciudad  de  Santa Marta y, es más, les ha tocado cambiar de residencia y  municipio,    porque    temen   correr   la   misma   suerte   de   Óscar Fontalvo.   

          Pidió  trasladar  el proceso a un Distrito Judicial diferente al de  Santa  Marta  y  aportó,  como  pruebas,  copia  del  acta  de  formulación de  imputación,  del  registro magnetofónico de esa audiencia y de la denuncia que  DOMÍNGUEZ  presentó contra  el agente Mejía Wilches.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

La  Sala  es  competente  para  resolver  la  petición  de  cambio  de  radicación  formulada  por  la  defensa, conforme lo  establece  el  numeral  8º  del  artículo  32  de  la Ley 906 de 2004, pues se  orienta  a  conseguir  que  el  trámite  del proceso continúe en otro distrito  judicial.   

          Sea  lo  primero señalar que ningún reparo se advierte respecto de  la  oportunidad en la cual se promueve el cambio de radicación, pues aun cuando  el  artículo 47 de la Ley 906 de 2004 establece que dicho mecanismo procesal se  puede  activar  hasta  antes  de  iniciarse  el  juicio oral, lo cual sugeriría  entender  que  dicha  figura  sólo  procedería  en  los  asuntos  que culminan  mediante  el  trámite  de  todas las etapas procesales, ya la Sala ha señalado  que  el  cambio  de  radicación  resulta  viable  también  cuando  se trata de  actuaciones  impulsadas  por  vía de los mecanismos de terminación anticipada,  si   concurren   razones   que   motivan  la  modificación  excepcional  de  la  competencia,  cuando  aún  falte  por  surtir  la  audiencia de legalidad de la  aceptación  de  imputación  o del preacuerdo, y “el  trámite  relacionado  con  la  individualización  de  la pena, el incidente de  reparación   de   perjuicios,   la  lectura  de  la  sentencia  y  su  eventual  impugnación”1.   

Ahora  bien,  de  tiempo  atrás la Corte ha  señalado  que  el cambio de radicación es un mecanismo residual y extremo, por  virtud  del cual se alteran las reglas de competencia por razón del territorio,  de  tal suerte que esa figura sólo resulta viable cuando se demuestra de manera  contundente  que  en  el  lugar  donde  cursa  la  actuación  procesal  existen  circunstancias  capaces  de  afectar  de  manera real y efectiva “el  orden  público,  la  imparcialidad  o  la  independencia  de la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad del  juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal  de  los intervinientes, en  especial   de   las   víctimas,   o  de  los  servidores  públicos” (artículo 46 de Ley 906 de 2004).   

          De  acuerdo  con  la  norma  antes  citada,  por tanto, el cambio de  radicación procede en los siguientes casos:   

(i)     Afectación     del     orden  público;   

(ii)  Corran  riego  la  imparcialidad  o la  independencia de la justicia;   

(iii)  Grave  peligro  para  las  garantías  procesales;   

(iv)  Se  pueda  afectar  la  publicidad del  juzgamiento, o,   

(v)  Estén  en  peligro  la  seguridad o la  integridad   personal   de   los   sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios  judiciales.   

          En  el presente evento, la solicitud se invoca por la última de las  referidas  causas, en cuanto se señala que la seguridad de los procesados está  en peligro.   

          Al  respecto,  evidencia  la  Sala  que  desde la misma audiencia de  imputación   el   procesado   CARLOS  EDUARDO  JOSÉ  DOMÍGUEZ  VERGARA, según así se aprecia en el audio  en  el  cual  quedó  registrada  dicha  diligencia,  efectuó señalamientos en  contra  de  los  efectivos policiales que realizaron el operativo de captura, en  el  sentido  de  afirmar  que  los  hechos  realmente  no  ocurrieron en la vía  pública,  como  lo  informaron  los  uniformados,  sino  en  un apartamento del  Rodadero,  y  se  relacionan con la venta de estupefacientes, en cuyo desarrollo  estuvieron involucrados algunos miembros de la policía.   

          Tal  sindicación  dio lugar a que el juez de control de garantías,  previa  solicitud  de  la  delegada  de  la  Fiscalía,  compulsara  copias para  investigar  el  presunto  comportamiento  irregular  puesto  en conocimiento por  DOMÍNGUEZ VERGARA.   

          Pero  la actitud del antes mencionado también provocó, según así  se  informa  en la petición de cambio de radicación, que el procesado empezara  a  recibir  llamadas  amenazantes, así como la visita a su pueblo de uno de los  uniformados  señalados  como  autores  de  la  referida  conducta ilegal, quien  acompañado  de tres individuos más, merodearon sospechosamente el sector donde  tiene  su  casa  de  habitación,  hechos  por  virtud  de  los cuales optó por  formular  bajo  juramento la respectiva denuncia ante la Fiscalía General de la  Nación, cuya copia se aportó con la solicitud.   

          Como  se  observa,  a la actuación se allegaron varios elementos de  juicio  de  los  cuales  se  infiere  que  la  vida  e  integridad  personal  de  DOMÍNGUEZ   VERGARA   se  encuentra  en  serio  peligro, a raíz de las sindicaciones que ha formulado por  la  posible  participación  de  miembros  de  la  Policía en los hechos en los  cuales  se  produjo  su  aprehensión,  por  cuya  razón   de  continuarse  tramitando  el  presente asunto en la ciudad de Santa Marta podría afectarse la  óptima  marcha  del mismo, por la eventualidad de que las amenazas se concreten  durante alguno de los actos procesales que faltan por evacuar.   

Así las cosas, con el propósito de proteger  la  seguridad  y la integridad del procesado DOMÍNGUEZ  VERGARA,  lo  aconsejable  es  autorizar  el cambio de  radicación  solicitado,  lo cual se hará al Distrito Judicial de Bogotá, bajo  el  entendido  de  que la distancia y la cobertura del mismo tienen la capacidad  de  contrarrestar  las  circunstancias  que  han  dado  lugar  al  traslado  del  proceso.   

          La  actuación  se  remitirá  a los jueces penales del circuito del  referido  Distrito  Judicial,  en quienes recae la competencia por la naturaleza  del hecho.   

         

En mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

1.             ORDENAR  el  cambio    de    radicación   del   proceso   adelantado   contra   CARLOS  EDUARDO  JOSÉ DOMÍNGUEZ VERGARA y  MIGUEL   FRANCISCO   NISPERUZA   PATRICIO,  al  Distrito  Judicial de Bogotá, de conformidad con las razones  expuestas en la anterior motivación.   

2.            COMUNICAR esta  decisión  al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Santa Marta, a fin de que  remita  el  expediente  a  la  Oficina  de  reparto  de los Juzgados Penales del  Circuito de Bogotá.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

          Devuélvase a su lugar  de origen.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO            JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS  MARTÍNEZ                

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO        SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ                                         

                                                                                                        Excusa Justificada   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO       MARÍA          DEL          ROSARIO          GONZÁLEZ          DE  LEMOS                                 

                     Permiso   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                  JULIO            ENRIQUE            SOCHA            SALAMANCA                 

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Auto del 14 de octubre de 2003, radicación 32608.     

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