35922(01-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35922  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta N°188  

Bogotá, D. C., primero (1°) de junio de dos  mil once (2011).   

VISTOS:  

Procede  la Corte a resolver la petición de  práctica  de  pruebas  formulada  por  el  defensor  de Diego Bernardo Álvarez  Muñoz  y  el  representante  del  Ministerio  Público,  dentro del trámite de  extradición  seguido en contra del citado ciudadano, quien es solicitado por el  Gobierno de los Estados Unidos.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  oficio  N°  OFI11-5667-DVJ-0300  del  17 de febrero de 2011, el Viceministro de  Justicia  y  del  Derecho  comunicó  a  la Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos,  por  intermedio  de su Embajada en Colombia y con Nota Diplomática N°  2908  del 15 de diciembre de 2010, solicitó la detención provisional con fines  de  extradición  del ciudadano colombiano Diego Bernardo Álvarez Muñoz, quien  es   requerido   para   comparecer   a   juicio   “por  delitos  federales  de  narcóticos”,  cuya captura se hizo efectiva el día 21 siguiente por miembros  de  la  Policía Nacional, en cumplimiento de la Resolución del 17 de diciembre  del mismo año proferida por el Fiscal General de la Nación.   

También  expresó  que la misma Embajada, a  través  de  la  Nota  Verbal  N° 0307 del 15 de febrero de 2011, formalizó la  solicitud  de  extradición  y allegó la documentación debidamente traducida y  legalizada.  Además,  informó  que el Ministerio de Relaciones Exteriores, con  oficio  DIAJI.E.  N°  0292 del día siguiente, conceptuó “que por no existir  tratado  aplicable al caso en mención es procedente obrar de conformidad con el  ordenamiento procesal penal colombiano”.   

Por tanto, en cumplimiento de lo dispuesto en  el  artículo  499  de  la  Ley  906  de  2004,  allegó  a esta Corporación la  documentación  presentada  por  la  representación  diplomática  del Gobierno  requirente,  “teniendo  en  cuenta  que  se encuentran reunidos los requisitos  formales exigidos en la normatividad procesal penal aplicable”.   

2.  Recibida la  actuación  por  la  Corte, por auto del 7 de marzo de 2011 le designó defensor  de  oficio  al  solicitado Diego Bernardo Álvarez Muñoz, y una vez aquel tomó  posesión,  con  decisión  del  día  30  de  igual  mes  y año ordenó correr  traslado  por  el  término  de  diez  días  a los intervinientes, a fin de que  pidiesen las pruebas necesarias dentro del presente trámite.   

3.    El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,  dentro  del término  advertido,  solicitó  oficiar  a  la  Fiscalía  General  de  la Nación con el  propósito  de  que  informe  si en contra del reclamado Diego Bernardo Álvarez  Muñoz  “se  adelantó o actualmente se tramita alguna investigación o juicio  penal,  o  ha  sido  absuelto o condenado por algún delito”, por cuanto en su  criterio  es  necesario  garantizar el principio de non  bis  in  idem,  conforme  lo  establecen  los tratados  internacionales  suscritos  por  Colombia  y,  además,  porque es indispensable  ajustarse  a  lo  señalado por la Corte en la radicación N° 319511.   

También    solicitó   oficiar   a   la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  a  fin  de que remita copia de la  tarjeta  decadactilar  que  figure  a  nombre de Diego Bernardo Álvarez Muñoz,  identificado con la cédula de ciudadanía N° 10.482.818.   

De otra parte, el defensor de Álvarez Muñoz  igualmente  solicitó “se allegue certificación sobre si el requerido ha sido  juzgado  por  los  mismos  hechos  en  nuestro  país,  con el fin de que se dé  aplicación  al  precedente  judicial  que  ha sentado la Honorable Corte a este  respecto”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1. Cuestión Previa:  

Para  establecer  la  procedencia o no de la  práctica  de un elemento de convicción dentro de la fase judicial del trámite  de  extradición,  se  debe  tener  presente  que el mismo esté relacionado con  alguno  de  los aspectos a constatar por la Corporación al momento de emitir el  concepto respectivo.   

1.1.  En este  sentido,  la  pretensión  probatoria  debe  estar  vinculada, de acuerdo con lo  preceptuado en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004, con:   

a)  La  validez  formal de la documentación  presentada por el Estado requirente;   

b) La demostración plena de la identidad de  la  persona  solicitada  en  extradición con la que haya sido capturada con tal  fin;   

c)  El principio de la doble incriminación,  según  el  cual el hecho que motiva la petición de entrega también debe estar  previsto  en  Colombia como delito y encontrarse reprimido con pena privativa de  la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años;   

d)  Que  la  providencia  proferida  por  la  autoridad  extranjera  sea  una  sentencia o al menos se asimile, de conformidad  con nuestro sistema procesal penal, a la acusación; y   

e)  El  cumplimiento  de  lo  dispuesto  en  Tratados Públicos, de ser necesario.   

1.2.   Igualmente,   la   pertinencia   de  los  medios  de  persuasión  se  examina  bajo  la base de que sirvan  para  comprobar  si se cumplen los requisitos previstos en los artículos  490, 493  y 495 de la Ley 906 de 2004.   

1.3.   Ahora,  acorde     con    la  jurisprudencia      de      esta     Colegiatura2,      también  se  debe  constatar  si  en  Colombia  se  profirió   decisión   con   fuerza   de   cosa  juzgada,  por  los  mismos  hechos    que    sustentan    la    petición    de  extradición.   

2.     Sobre    la    petición    en   concreto:   

Precisados    los    parámetros   bajo   los   cuales  corresponde  adelantar  la  actividad  probatoria  en  el trámite de extradición,   en   adelante   se  resuelven  las  solicitudes formuladas en tal sentido.   

2.1.    Es  procedente   la  petición  presentada por  el  Procurador Segundo Delegado para la  Casación   Penal   y  el  defensor   del   solicitado  Diego  Bernardo  Álvarez  Muñoz,  en cuanto se refiere a oficiar a la Fiscalía General de la Nación con  el  propósito  de  que  informe  si  en  contra  del  citado  “se adelantó o  actualmente  se tramita alguna investigación o juicio penal, o ha sido absuelto  o  condenado  por  algún  delito”,  precisando  que  tal información se debe  concretar  a  la  existencia  de  investigación  por  los  hechos que sirven de  fundamento a la presente solicitud de extradición.   

La  pertinencia  de  la  prueba  anotada  surge  del  contenido  de  la  documentación  aportada  por el Gobierno requirente, en particular porque en la  declaración      jurada      de     Joshua   Romig,   Agente   Especial  de  la  Administración para el  Control   de  Drogas  (DEA),  se  afirmó:   

“II.  PRUEBAS   

5.  Las  pruebas  en contra de los acusados  incluyen,   entre   otras,  conversaciones  interceptadas  a  través   de   interceptaciones   telefónicas  autorizadas   judicialmente  en  Colombia,  llevadas  a  cabo  por  la    Policía    Nacional    de    Colombia   (“PNC”),  y registros de las incautaciones  de     narcóticos     hechas     en     Colombia,  Panamá y los Estados Unidos.   

6. Las interceptaciones telefónicas  autorizadas  por  el  Tribunal las iniciaron las autoridades  colombianas  en  febrero  de  2007,  o  alrededor  de  esa fecha. Esta   vigilancia,   complementada   con  la  observación   física   de  los  miembros  de  la  organización  narcotraficante de Cabezón      [Walther      López  Rebolledo] por parte de los agentes  de  PNC,  permitió  a las autoridades de los Estados  Unidos  y colombianas penetrar en las actividades y la  estructura  de la organización de Cabezón.  A  continuación se mencionan algunas  de    las    pruebas    descubiertas    durante   la   investigación,  incluso una muestra de las interceptaciones telefónicas   grabadas   relacionadas   con   los  delitos  imputados  en  la acusación formal.   

Incautación del  18 de febrero de 2007   

(…)  

8.        Específicamente,   de   febrero  a  mayo  de  2007,  la  PNC     interceptó    lícitamente    una    serie    de    llamadas   entre   López  y  otros  miembros  de  la organización narcotraficante  de    Cabezón,    relacionadas    con    su    intención   de   exportar  heroína.   

9.   El   6   de  febrero  de  2007,  un  cómplice          de          López (en  adelante  “CC1”) fue  interceptado  hablando  con  dos  individuos, identificados como “Ladino” y  “Mesa”,  quienes  eran  responsables  de hacer los arreglos para obtener  tres     kilogramos     de     heroína   de  un  mensajero.  Los  agentes  de  la  policía  PNC  y  los  agentes  de  la  DEA en Colombia que revisaron las  llamadas       interceptadas       opinan       que,      CCI,      Ladino       y       Mesa   hablaban   en  términos  en  clave  del hecho de que las drogas estaban listas para  recogerse  y  que  el  mensajero  podía  salir  esa  noche,  pero que estaban esperando que López  pagara a los individuos necesarios.   

(…)  

Incautación del  20 de diciembre de 2007   

(…)  

13.  Entre el 15 de diciembre de 2007 y el  17  de enero de 2008, la policía PNC interceptó   una   serie   de  llamadas  relacionadas     con    esta    incautación    de  heroína. López  y  otros miembros conocidos de la  organización de Cabezón  fueron  escuchados  hablando  de la exportación y la  incautación de las drogas…   

(…)  

Incautación del  30 de abril de 2008   

14. El 30 de abril de 2008, los agentes de  la  policía  PNC  incautaron  aproximadamente 22,73  kilogramos de heroína en  una  embarcación pesquera. Cuando fue incautada, la  heroína  estaba  a  punto  de ser transferida a una  lancha               “rápida”   que   iba   a   zarpar  del  puerto   de  Urabá  en  Colombia.   Las   drogas  fueron  encontradas  almacenadas  en  hieleras  en  la  embarcación     pesquera.     Además  de la incautación de las drogas, el  capitán     de     la    embarcación fue arrestado.   

(…)  

16.  Entre el 4 de marzo y el 2 de mayo de  2008,  la  policía  PNC  interceptó numerosas llamadas relacionadas con este  cargamento   de   heroína.  En  estas  llamadas  se  escuchó           a           López…  junto  con  otros  miembros de la  organización narcotraficante de Cabezón.   

(…)  

Incautación del  7 de octubre de 2008   

(…)  

28. Entre el 7 y  9   de   octubre   de   2008.,   la   policía  PNC  interceptó  numerosas  llamadas telefónicas  relacionadas  con  este  cargamento  de  heroína.  CC1,  junto con otros miembros de la organización  narcotraficante  de Cabezón, fueron  escuchados          en          las         llamadas         telefónicas…   

(…)   

Incautación  del 17 de noviembre de 2009   

(…)   

30.  Antes de esto, entre el 4 y el 19 de  noviembre     de    2009,    la    policía    PNC  interceptó  numerosas  llamadas telefónicas     relacionadas     con     esta    exportación  de  heroína,  En estas llamadas se  escuchó           a           López…      junto      con   otros   miembros  conocidos  de  la  organización          narcotraficante          de         Cabezón”.   

Ahora,   en   caso   de   que    la    respuesta   sea     afirmativa,    la         Fiscalía   deberá   allegar   copia  de  las  decisiones  de  fondo  e  informar  la  autoridad  que  haya  emitido  el  fallo  correspondiente,  a la cual se requerirá  para que aporte duplicado del mismo con su respectiva constancia  de ejecutoria.   

La   prueba   en   cita   por    igual   resulta   pertinente  si  se tiene en cuenta que  de  haber  cursado  y  concluido proceso penal en el  país   en   contra  del  reclamado  con  efectos  de cosa juzgada por los mismos hechos que sustentan la  petición       de      extradición,   “se  debe  privilegiar  el  ejercicio  de la jurisdicción  por   las   autoridades   colombianas   frente   a  la  solicitud  del  Gobierno  extranjero”3.   

2.2.  De  otra      parte,      la     petición   probatoria   formulada   por   el  Procurador   Segundo   Delegado  para  la    Casación    Penal  relativa  a  oficiar  a la  Registraduría Nacional del Estado  Civil    para    que    allegue   copia   de   la   tarjeta   decadactilar   del  reclamado      no     resulta     útil,  por  cuanto  se observa que copia de la misma fue aportada  por  el Estado requirente,  pero       además,       son      múltiples las oportunidades en que se  mencionada      la     identificación    del    requerido   en    la    documentación   allegada  por   el   Gobierno   extranjero,  así    se  puede    constatar    en    las   Notas   Verbales  N°    2908  del 15  de    diciembre    de    2010    y    N°  0307  del  15 de febrero de 2011,  como   también  en  la  declaración   de  Joshua  Romig, Agente Especial de  la  Administración para  el    Control    de    Drogas    (DEA).  Incluso, se allegó copia del informe  de   consulta   AFIS  correspondiente  al  requerido  Diego  Bernardo  Álvarez  Muñoz.  En  esa medida, se  niega la práctica de la prueba anotada.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.   NEGAR  la   prueba   deprecada   por  el  representante  del  Ministerio  Público  en  cuanto  hace  relación  a oficiar a la Registraduría  Nacional del Estado Civil.   

2.   ORDENAR  que por Secretaría  de  la  Sala se oficie a la Fiscalía General de la Nación para que     informe     si     contra    el  requerido  Diego  Bernardo  Álvarez  Muñoz adelanta  o    adelantó   alguna   investigación   por   los   mismos   hechos  que  sustentan  su  solicitud  de  extradición y, en caso afirmativo, suministre copia  de  las  decisiones  de  fondo.  Así  mismo,  si se  profirió    sentencia,   informe   la   autoridad  correspondiente,    a    la    cual   se  requerirá  para que allegue copia  del fallo con su constancia de ejecutoria.   

Notifíquese y cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                     JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO          GÓMEZ  QUINTERO                              MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

Salvamento parcial de voto  

AUGUSTO   IBÁÑEZ  GUZMÁN                                  JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

SALVAMENTO PARCIAL DE VOTO  

Al   resolver   sobre   las  peticiones  probatorias  del  Procurador  2º  Delegado  para  la  Casación  Penal  y de la  defensa,  incoadas  dentro del trámite de extradición del ciudadano colombiano  DIEGO    BERNARDO    ÁLVAREZ   MUÑOZ,  requerido  por el Gobierno de los Estados Unidos, la Sala negó  la  aducción  de algunos elementos de convicción; sin embargo, dispuso oficiar  a  la  Fiscalía General de la Nación “…para que  informe  si  contra  el requerido … adelanta o adelantó alguna investigación  por  los  mismos  hechos  que  sustentan su solicitud de extradición y, en caso  afirmativo,  suministre  copia  de  las  decisiones  de fondo. Así mismo, si se  profirió  sentencia,  informe  la  autoridad  correspondiente,  a  la  cual  se  requerirá   para   que   allegue   copia   del   fallo  con  su  constancia  de  ejecutoria”4.   

Comparto la decisión de la Sala en punto  de  las pruebas denegadas, pero no la de recabar los antecedentes judiciales del  solicitado  porque  no  le  compete  a  la  Corte pronunciarse sobre la configuración del instituto de la  cosa juzgada.   

En  efecto, el adelantamiento en Colombia  de  un  proceso  o la existencia de sentencia ejecutoriada por los mismos hechos  en  contra  del  exigido  en  extradición, son asuntos por completo ajenos a la  órbita  de  competencia funcional de la Corte al conceptuar sobre el tema, como  de   tiempo   atrás   lo   venía   sosteniendo   esta  Colegiatura5.   

Tratándose  de  un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  la Corte debe concentrarse en corroborar los  siguientes  aspectos:  a) demostración de la plena identidad del solicitado; b)  validez  formal de la documentación presentada como soporte de la solicitud; c)  principio  de doble incriminación; d) equivalencia de la providencia extranjera  con  la resolución de acusación colombiana; y e) cumplimiento de los tratados,  si fuere el caso.   

Dentro tales presupuestos, consagrados en  los  artículos  500  de  la  Ley 600 de 2000 y 502 de la Ley 906 de 2004, no se  incluye  el  análisis  del instituto de la cosa juzgada y, por ello, la Sala no  debió  ordenar  el  acopio  de  los antecedentes judiciales del solicitado, por  referirse a un aspecto que la Corporación no debe examinar.   

En  ese  contexto, advierto cómo la Sala  excede   su  competencia  reglada  cuando  rinde  concepto  desfavorable  a  las  solicitudes  de  extradición argumentando para ello que el requerido ya ha sido  procesado  de  conformidad  con  las  leyes  internas  de  Colombia  y  se le ha  condenado,  pues  no  le  corresponde analizar tal aspecto, porque de haber sido  ese  el  querer  del  legislador, así lo habría establecido en el ordenamiento  procesal.   

La  existencia  de sentencia ejecutoriada  emitida  en  Colombia en contra del requerido por los mismos hechos origen de la  petición,  constituye  asunto ajeno a la órbita de competencia funcional de la  Corte;  si tal situación concurre en un caso concreto, le corresponde a la Sala  precisar  que  dicha  temática  deber  ser  dilucidada  por el Presidente de la  República,   en   su   condición   de   máximo  director  de  las  relaciones  internacionales,  de  acuerdo  con  las  funciones  políticas  deferidas por el  artículo 189 del Ordenamiento Superior.   

Este  criterio  tiene  fundamento  en  el  principio  de  legalidad,  aplicable  también al trámite de extradición, como  integrante  del  debido proceso reconocido expresamente en el artículo 29 de la  Carta Política.   

En  este  contexto,  las  pruebas  que se  soliciten  y  decreten  dentro  del  trámite  de extradición deben orientarse,  exclusivamente,  a demostrar o desvirtuar la configuración de dichas exigencias  formales;  por  ello,  no  es viable ordenar el recaudo de medios de convicción  encaminados  a  establecer  si  en  Colombia se ha juzgado al solicitado por los  mismos   hechos   objeto  de  la  entrega,  porque  tal  aspecto  escapa  a  las  atribuciones  de  la  Corte,  de  manera  que las solicitudes probatorias en ese  sentido carecen de conducencia y pertinencia.   

En  los anteriores términos dejo sentado  mi salvamento parcial de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

Fecha   ut  supra.   

    

1  Se  hace referencia al Auto del 26 de agosto de 2009.   

2 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, Conceptos del 19 de febrero y del  16   de   septiembre   de   2009,   radicaciones   números   30374   y   31036,  respectivamente.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, Auto del 22 de julio de 2009,  radicación N° 31824.   

4  Cfr. Página 11 de la determinación.   

5  Cfr.  Providencias del 28 de febrero de 2007. Radicado No. 24646, 18 de abril de  2007.  Radicado  No.  26551, 30 de mayo de 2007. Radicado No. 26545, 27 de junio  de 2007. Radicado No. 27376.     

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