35116(09-03-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso n.º 35116  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                       Aprobado Acta No. 78   

Bogotá,  D.C., nueve (9) de marzo de dos mil  once (2011)   

VISTOS  

La  Sala  se pronuncia sobre la viabilidad de  las  demandas sustento del recurso de casación instaurado por los apoderados de  LUIS     ENRIQUE     GARCIA     OSORIO,  MARLON  ANDRÉS MACIAS MAYA,  GONZALO RODRÍGUEZ ECHEVERRI,   CARLOS   ALBERTO   CARDOZO   OLIVEROS  y   HERSON  ENRIQUE  RUBIO  SALAMANCA  contra  el  fallo  del  30 de junio de 2010  proferido  por  el  Tribunal  Superior de Bogotá, mediante el cual confirmó la  sentencia  emitida  el  23  de febrero del mismo año por el Juzgado Sexto Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá, que los condenó a prisión de ciento  diecisiete  (117) meses cada uno, multa de cinco (5) salarios mínimos mensuales  legales   como   coautores   de   los  delitos  de  hurto  calificado  agravado,  fabricación,   tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego  de  defensa  personal,  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas y municiones de uso privativo de las  fuerzas  armadas agravado, violencia contra servidor público, receptación, uso  de documento falso y concierto para delinquir.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

En la sentencia de segunda instancia, fueron  resumidos de la siguiente manera:   

“El  día 19 de  octubre  de 2009 se presentaron al inmueble ubicado en la carrera 71 D No. 50-24  de  esta  ciudad,  varias  personas  vistiendo chaquetas y gorras de la policía  judicial   -SIJIN   Y  DIJIN-  y  otros  uniformados  de  chalecos  reflectivos,  manifestando  a  los  moradores de la vivienda que realizarían un allanamiento,  logran  el ingreso y una vez allí proceden a despojar a sus ocupantes de dinero  en efectivo y objetos personales.   

Al tener conocimiento las autoridades de los  hechos   que   se   desarrollaban  en  la  dirección  anotada,  se  inició  la  persecución  respectiva,  pero  los  agentes  del  orden  fueron  repelidos con  disparos  de  armas de fuego, finalmente, se logró la captura de ocho personas,  entre  ellas,  los  procesados LUIS ENRIQUE GARCÍA OSORIO, HERSON ENRIQUE RUBIO  SALAMANCA,  CARLOS  ALBERTO  CARDOZO  OLIVEROS,  GONZALO  RODRÍGUEZ ECHEVERRI y  MARLON ANDRÉS MACÍAS MAYA   

A  los retenidos les fueron incautadas siete  armas  de fuego, una sub-ametralladora MINIUZI con su proveedor y once cartuchos  9mm,  tres armas de fuego tipo pistolas, una pistola marca BROWING, un revólver  y  cuatro vehículos, así como un radio marca Motorola MTS 200, cinco chaquetas  y  gorras  color  verde  con  logotipo de la policía nacional SIJIN y DIJIN, un  chaleco    antibalas    y    un   tanque   pequeño   de   acetileno   con   sus  accesorios   

Igualmente  se recuperaron algunos elementos  hurtos,  a saber: diecinueve relojes de diferentes marcas, ocho juegos de gafas,  tres  computadores  portátiles  con  sus  accesorios,  una  CPU marca HP, cinco  pulseras  para  dama,  un pasaporte, dos celulares, bolsos y otros elementos que  hacían    parte    de   lo   hurtado”1.   

El  18 de noviembre de 2009, la Fiscalía 19  Especializada  y  los  imputados  LUIS ENRIQUE GARCÍA  OSORIO, HERSON ENRIQUE RUBIO  SALAMANCA,  CARLOS  ALBERTO  CARDOZO   OLIVEROS,  GONZALO  RODRÍGUEZ  ECHEVERRI y MARLON  ANDRÉS    MACÍAS   MAYA,  preacordaron   una   rebaja  de  la  pena  a  imponer  equivalente  al  43%  al  aceptar  los  cargos  endilgados  en  la  audiencia de  formulación de la imputación.   

El 23 de febrero de 2010, el Juez Sexto Penal  del  Circuito  Especializado  de  esta  ciudad  aprobó  el  preacuerdo y dictó  sentencia.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Como la Corte advierte que en las demandas a  nombre  de  LUIS  ENRIQUE  GARCÍA OSORIO y  MARLON ANDRÉS MACÍAS MAYA     y     de     GONZALO    RODRÍGUEZ  ECHEVERRI    y  CARLOS  ALBERTO  CARDOZO OLIVEROS se proponen los mismos cargos  y    las    mismas    son    idénticas   en   su   contenido,   las   resumirá  conjuntamente.   

En  cada  una  de  ellas,  se  proponen  dos  cargos.   

Cargo   Primero.  Violación   directa  de  la  norma  sustancial  por  aplicación  errónea  del  artículo 31 del Código Penal.   

Según los impugnantes, el error del Tribunal  consiste  en  que  después  de establecer cuál era la pena más grave, esto es  los  96 meses señalados para el hurto calificado agravado, procedió a sumar la  pena  de  cada  uno  de  los  demás  delitos,  sin tener en cuenta que la norma  dispone un aumento hasta en otro tanto.   

En  su entendimiento, una vez fijados los 96  meses  por  el  delito contra el patrimonio económico ha debido tener en cuenta  el  delito  concurrente  más  grave, fabricación, tráfico o porte de armas de  fuego  o  municiones de uso privativo de las fuerzas armadas y explosivos, tomar  los  30  meses  determinados  en la sentencia y agregar otros 10 por los delitos  restantes,  para  un total de cuarenta meses por las conductas concursables y no  los 108 meses señalados finalmente.   

De  esa manera, dicen, se habría desbordado  la   limitante  del  artículo  31  del  Código  Penal  y  la  pena  emergería  ilegal.   

CONSIDERACIONES  

         

Demandas   a   nombre   de   LUIS  ENRIQUE GARCÍA OSORIO y MARLON   ANDRÉS   MACÍAS   MAYA   y  de  GONZALO    RODRÍGUEZ    ECHEVERRI      y     CARLOS    ALBERTO    CARDOZO  OLIVEROS.   

El  cargo  primero de las demandas no reúne  los  presupuestos  que  permitan  disponer  su  selección,  porque  falta a los  requisitos  formales  y  materiales previstos en los artículos 183 y 184 inciso  2º  de la ley 906 de 2004, como quiera que no lo desarrolla ni tampoco señalan  las  finalidades  perseguidas  con  la  interposición del recurso de casación.  Además   el   último  de  los  demandantes,  CARDOZO  OLIVEROS,   carece  de  interés  para  acudir  a  la  casación.   

La  Sala  tiene  dicho  que del hecho que la  casación  proceda  como control constitucional y legal contra las sentencias de  segunda  instancia,  no  se deriva que los requisitos propios de la impugnación  extraordinaria  hayan  desaparecido  y  que  la  demanda  mediante  la  cual  se  interponga  el  recurso no requiera la enunciación de la clase de violación de  la  ley  sustancial,  la  causal  y  ningún  requisito  en  la  proposición  y  fundamentación del cargo formulado.   

Por el contrario, la casación no ha perdido  su  entidad de juicio lógico jurídico, lo cual obliga al recurrente a observar  las  reglas  que  la  diferencian  de los alegatos de las instancias ordinarias,  mediante  la  proposición  de  cargos  claros y precisos en los que los errores  sean   formulados  objetiva,  coherentemente  y  sin  contradicciones,  bajo  el  entendido   que   la   interpretación   de   las   alegaciones   hechas  en  la  demanda2,  la modificación y la readecuación de los reparos, son extrañas  a la impugnación extraordinaria.   

Se tiene dicho que para acudir a la casación  es  necesario  que el recurrente haya apelado la decisión de primera instancia,  en  el entendido que si guardó silencio consintió lo decidido en ella, y si lo  que  legitima  el  derecho  a  la  impugnación  es  la reparación de agravio o  perjuicio    causado    con    la    decisión,    carece   de   interés   para  recurrir.   

En  consecuencia,  no  puede pretender luego  hacer  uso  de  una  oportunidad a la cual renunció y que voluntariamente dejó  precluir,  a  menos  que  la  decisión dejada de impugnar fuese consultable, la  situación  jurídica  del  no  apelante haya sido desmejorada por el superior o  que  la  impugnación  extraordinaria  se  refiera a nulidades, al amparo de las  garantías  de  los  intervinientes  o  arbitrariamente se haya obstaculizado el  ejercicio del derecho de postulación.   

En este caso, CARLOS  ALBERTO  CARDOZO  OLIVEROS  carece  de  interés  para  acudir  a  la  casación,  ya  que  de  acuerdo  con la constancia dejada por el  Tribunal  después  de la revisión de los audios, se constató que no apeló la  sentencia de primera instancia aprobatoria del preacuerdo.   

Además, su situación jurídica definida en  el  fallo  de  primera instancia ninguna modificación sufrió con el recurso de  apelación,  el  superior  no  la  desmejoró,  y  los  cargos  propuestos en la  demanda,   tampoco   se  encuentran  dentro  de  las  otras  hipótesis  que  le  permitirían interponer la impugnación extraordinaria.   

Como   quiera  que  lo  denunciado  en  el  primer  cargo de las demandas  es  la  violación  directa  de la ley, el debate debe asumirse en puro derecho,  siendo  obligación  de  los  impugnantes mostrar que entre la parte motiva y la  resolutiva  existe  una  contradicción,  porque   se  dejó de aplicar una  norma,  o  porque  fue   aplicada  indebidamente,  o  porque se interpretó  erróneamente el precepto aplicable al caso.   

A  la  interpretación  errónea,  se  llega  cuando  el  fallador al interpretar la norma que ha seleccionado correctamente y  resulta  aplicable  al  caso, le atribuye un alcance jurídico que no tiene o le  reconoce    efectos    que    son    contrarios    o   distintos   a   su   real  contenido.   

Los recurrentes creen cumplir su cometido con  la  enunciación del artículo 31 del Código Penal, porque aun cuando reconocen  que   el   Tribunal   obró   correctamente   en  el  proceso  de  selección  y  determinación  de  la  pena  más  grave  para  el concurso de hechos punibles,  consideran  que  se  equivocó  porque “procedió   a   sumar  aritméticamente  cada  uno  de  los  delitos  heterogéneos”, ignorando  que debía aumentarla hasta en otro tanto.   

En  opinión  de  los  casacionistas una vez  determinada  la pena más grave, la misma debía aumentarse hasta en otro tanto,  esto  es,  “debió partir  del    delito    concursal    más   grave   de   los   determinados”,  que  para  el caso era el delito de  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas y municiones de uso privativo de las  fuerzas  armadas,  y  a  los  treinta  (30)  meses  señalados  por  el Tribunal  agregarle  otros  (10)  para  un  total  de  cuarenta  (40)  meses por las otras  conductas  concurrentes,  sin  señalar  las  razones  por las cuales este es el  procedimiento que ha debido aplicar.   

Sin  embargo, no exponen las razones por las  cuales  el  método  utilizado por el Tribunal es erróneo. De manera general se  refieren  a la suma aritmética de las penas, sin mostrar que haya sido así, en  tanto  advierten  el  desconocimiento  del  aumento  en  su  tope  máximo,  sin  emprender   ningún   ejercicio   que   les  permita  demostrar  que  éste  fue  ignorado.   

Así mismo dan por sentado que el aumento de  la  pena  hasta en otro tanto, previsto en el artículo 31 del Código Penal, se  halla  referido  al  delito  concursal  más  grave que servirá de base para el  incremento  por los demás delitos, ya que en el reparo no se acude a argumentos  o  principios  racionales que muestren la validez de esa afirmación, dejando al  descubierto  la  ausencia  de una proposición lógica y jurídica que pueda ser  considerada  en  esta  sede,  en  la  que son inadmisibles las simples opiniones  acerca de lo que puede ser el alcance o sentido de la norma.   

Además de lo dicho, tampoco mostraron que en  la  tasación  de la pena, el monto establecido para cada uno de los delitos sea  igual  al  mínimo previsto en el correspondiente tipo penal, ni que el fallador  hubiera   excedido   el  límite  legalmente  permitido  por  la  ley  al  sumar  indebidamente  las penas y no las incrementara en la proporción señalada, esto  es, en otro tanto.   

El   reparo   no  supera  las  conjeturas,  asemejándose  a un alegato de instancia sin enseñar ningún error de juicio en  la aplicación del artículo 31 del Código Penal.   

Finalmente,  contra la determinación que se  adoptará  procede el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es el siguiente:   

“a- …  sólo  puede  ser  promovida  por el  demandante  dentro  de  los  cinco (5) días siguientes a la notificación de la  providencia  que  inadmite  la  demanda  de  casación u oficiosamente provocada  dentro  del mismo lapso por alguno de los Delegados del Ministerio Público para  la  Casación  Penal -en tanto no sean recurrentes- el Magistrado disidente o el  Magistrado   que   no   haya   participado   en   los   debates  o  suscrito  la  inadmisión.   

b-  La respectiva solicitud puede formularse  ante  el Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal,  ante  uno  de  los  Magistrados que haya salvado voto respecto a la decisión de  inadmitir  o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  no  haya  intervenido  en la  discusión.   

c- Es potestad del funcionario ante quien se  formula  la  insistencia  someter  el  asunto  a  consideración de la Sala o no  presentarlo  para su revisión y en este caso así lo informará al peticionario  en  un  término  de  quince (15) días”3   

.  

Ahora  bien,  por  reunir  los  requisitos  establecidos  en el artículo 184 inciso segundo de la ley 906 de 2004 y ante la  posible  vulneración de las garantías de los acusados,  la Sala admitirá  el  cargo segundo de las demandas de casación presentadas por los apoderados de  LUIS     ENRIQUE     GARCIA     OSORIO,  MARLON  ANDRÉS MACIAS MAYA   y   GONZALO  RODRÍGUEZ ECHEVERRI.   

Igualmente  la  Sala  con  fundamento  en el  inciso  3º  del artículo 184 de la ley 906 de 2004, atendiendo los fines de la  casación  superará  los  defectos de la demanda presentada por el apoderado de  HERSON    ENRIQUE    RUBIO    SALAMANCA,  en  razón al  probable desconocimiento de las garantías debidas al acusado.   

Oportunamente  se  fijará  fecha  para la  audiencia  de  sustentación del reparo y de la demanda, a la cual pueden acudir  los no concurrentes para ejercer su derecho de contradicción   

En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.-    No    Seleccionar    la  demanda de casación presentada por el apoderado de CARLOS          ALBERTO         CARDOZO         OLIVEROS.   

Segundo.-   NO   seleccionar  el     cargo     primero    de  las demandas  de  casación  presentadas  por  los defensores de LUIS  ENRIQUE  GARCIA OSORIO, MARLON  ANDRÉS  MACIAS  MAYA, GONZALO  RODRÍGUEZ ECHEVERRI.   

Segundo.-     Seleccionar  el  cargo  segundo de las demandas de casación formuladas por los  defensores  de  LUIS ENRIQUE  GARCIA  OSORIO, MARLON ANDRÉS  MACIAS  MAYA  y GONZALO RODRÍGUEZ ECHEVERRI.   

Tercero.-    Seleccionar    la  demanda de casación presentada por el apoderado de HERSON    ENRIQUE    RUBIO    SALAMANCA.   

Por la secretaría de la Sala se programará  la   fecha   para   la   realización  de  la  audiencia  de  sustentación  del  mismo.   

Contra  lo  dispuesto  en  los numerales 1 y  2  de esta decisión procede el mecanismo de insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ            FERNANDO       ALBERTO      CASTRO  CABALLERO       

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ                                                      ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                        

MARIA    DEL    ROSARIO    GONZALEZ   DE  LEMOS                 AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                         JULIO                                  E.                                  SOCHA  SALAMANCA                               

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Sentencia  junio  30  de  2010,  Tribunal  Superior  de Bogotá; folios 33 y 34,  carpeta original de segunda instancia.   

2 Corte  Suprema de Justicia: radicado: 25.565 del 8 de junio de 2006.   

3Auto,  diciembre  12  de 2.005, radicación 24322; en el mismo sentido, auto, de mayo 4  de 2006, radicación 25006.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *