34971(27-02-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 60  

Bogotá,  D.C., veintisiete de febrero de dos  mil trece.   

Decide  la  Sala  sobre  la  admisión  de la  demanda   de   revisión   presentada   por   el   apoderado   de   Eduardo  Pimiento, contra la sentencia del  13  de  mayo  de  2003,  en  virtud de la cual el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Cali  confirmó  la  condena de 52 meses de prisión y multa de 50  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes, que por el delito de concusión  le impuso el Juzgado Primero Penal del Circuito de esa ciudad.   

HECHOS  

La  situación  fáctica  se  resume  de  la  siguiente manera en la actuación:   

“Nació  a  la  vida  jurídica la presente  investigación  en el informe elaborado por el sub Comandante de la Estación de  Policía  “El  Limonar”,  S.V. JOSE FERNANDO CHAVES URGANO, mediante el cual  da   cuenta   que   el   día   28   de   abril  del  año  avante  –   2001-,   tuvo   conocimiento   por  intermedio  del  Doctor ALCIBIADES LIBREROS, Fiscal Seccional de esta localidad,  que  durante  un  procedimiento llevado a cabo por los policiales CELICO ACOSTA,  HECTOR  SARUR  (sic)  JARAMILLO  SALCEDO,  EDUARDO  PIMIENTO  y  EDWIN  OLIVEROS  BOHORQUEZ,  los  cuales  retuvieron al señor CARLOS ALBERTO ZAPATA, a la altura  de  la  Carrera  67  con  Calle  14, por portar piezas para computadores sin las  respectivas  facturas  o  documentos  que  acreditaran debidamente su origen, se  exigió  dinero  a  este ciudadano a fin de dejarlo seguir su camino obviando la  presentación       de       la       documentación      respectiva”   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

Por  los hechos descritos la Fiscalía 34  Seccional  de  la  Unidad  de  Delitos  financieros  y contra la Administración  Pública,  adelantó  la  correspondiente investigación, calificando el mérito  probatorio  con  resolución  de  acusación  del  25  de  septiembre  de  2001,  determinación  que  cobró  ejecutoria al ser confirmada el 29 de enero de 2002  por la Fiscalía Delegada ante el Tribunal de Cali.   

Cumplido  el  trámite de la causa el Juzgado  1°  Penal  del Circuito de Cali, mediante sentencia del 18 de noviembre de 2002  condenó  al  accionante,  junto  con  Edwin  Oliveros  Bohórquez,  a  la  pena  referida,   la   cual   confirmó   el  Tribunal  Superior  el  13  de  mayo  de  2003.   

Inconformes con la decisión los defensores de  los  sentenciados  recurrieron  de  manera  extraordinaria.  La  Corte, mediante  proveído  del  16  de  mayo  de  2007,  inadmitió  las  demandas  de casación  respectivas.   

DEMANDA DE REVISIÓN  

Tiene  como  fundamento  el  numeral  2º del  artículo  222 del Código de Procedimiento Penal, de conformidad con el cual la  acción  de  revisión  procede contra las sentencias ejecutoriadas “Cuando  se  hubiere  dictado sentencia condenatoria o que imponga  medida  de  seguridad,  en  proceso  que  no  podía iniciarse o proseguirse por  prescripción   de   la  acción  penal,  por  falta  de  querella  o  petición  válidamente  formulada  o por cualquier otra causal de extinción de la acción  penal.”   

La  pretensión  rescindente se fundamenta en  que  “la  providencia  de casación proferida por la  Honorable  Corte  Suprema  de Justicia en el caso del ciudadano Eduardo Pimiento  no  fue notificada por EDICTO, contrario sensu, se lee  en   el   fallo  (sic)  de  casación…  Notificación  por  Estado el 25.05.2007.  De  tal  manera,  que la sentencia (sic) de casación que se trae a colación no  cobró  la  respectiva  ejecutoria  de  ley,  prescribiendo la acción penal con  fecha 30 de mayo de 2007…”   

De   esa   manera,  agrega  el  demandante,  “la  orden de captura proferida en contra del señor  Pimiento  y materializada el 18 de agosto de 2010 por personal de la SIJIN de la  policía  de  Cali,  no  estaba ejecutoriada para producir efectos jurídicos de  ejecución  de  la  pena,  teniendo  en  cuenta  que  la  acción  penal  había  prescrito…”   

Considera,  en  esencia,  que  el trámite de  notificación  de  la  providencia  que  inadmitió  las  demandas de casación,  desconoce  la  sentencia  de  constitucionalidad  C-641-02,  motivo  por el cual  solicita  dejar  sin  efecto  la  sentencia condenatoria dispuesta en contra del  señor  Pimiento,  declarar  la  prescripción  de la acción penal y ordenar la  cancelación de antecedentes registrados con ocasión del proceso.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  acción  promovida  en  este  asunto  se  sustenta  en  la causal segunda de las previstas en el artículo 220 del Código  de  Procedimiento  Penal,  la  cual  alude  a  las  circunstancias objetivas que  impedían  iniciar  o  proseguir  el  proceso  en  el  cual  se  dictó el fallo  condenatorio  materia  de  revisión, relacionadas con la ausencia de querella o  petición  válidamente  formulada,  la prescripción o cualquier otra causal de  extinción de la acción penal.   

Para  el demandante el fenómeno prescriptivo  ocurrió   en   esta   especie,   antes   de   la  ejecutoria  de  la  decisión  correspondiente  al  recurso extraordinario de casación, toda vez, dice, que no  fue notificada mediante edicto.   

El  artículo  187  de  la  Ley  600  de 2000  establece  que  las  providencias  quedan  ejecutoriadas  tres días después de  notificadas   si   no   se   interponen  los  recursos  legalmente  procedentes.  “La que decide los recursos de apelación o de queja  contra  las  providencias  interlocutorias,  la  consulta,  la  casación, salvo  cuando  se  sustituya la sentencia materia de la misma y la acción de revisión  quedan   ejecutoriadas  el  día  en  que  sean  suscritas  por  el  funcionario  correspondiente.”   

Señala   además   que   las  providencias  interlocutorias  proferidas  en  audiencia  o diligencia quedan ejecutoriadas al  finalizar  ésta,  salvo  que  se  hayan interpuesto recursos. Si la audiencia o  diligencia  comprende  diversas  sesiones, la ejecutoria se presenta al término  de la última sesión.   

En  relación  con  esta  norma,  en el fallo  citado        por        el        demandante1,   la   Corte  Constitucional  precisó:   

“La   interpretación   que   excluye   de  notificación  a  dichas  sentencias  vulnera  el principio de publicidad y, por  ello,   es   deber   de   la   Corte  excluir  del  ordenamiento  jurídico  esa  hermenéutica.  En  consecuencia,  las  decisiones que ponen fin a una instancia  judicial  o  que  resuelven  una  acción  extraordinaria,  en  este  caso,  las  sentencias  que deciden la consulta y la casación, salvo cuando se sustituya la  providencia   materia  de  la  misma  y  la  acción  de  revisión,  deben  ser  notificadas  con el objeto de poder exigir el cumplimiento voluntario o coactivo  de  las  decisiones  judiciales  y, en general, para que éstas produzcan plenos  efectos jurídicos.   

Conforme  a  lo  expuesto,  es  pertinente  concluir  que la norma es constitucional en el sentido  de  que  efectivamente  dichas  sentencias y providencias interlocutorias quedan  ejecutoriadas    el   día   en   que   son   suscritas   por   el   funcionario  correspondiente. Sin embargo, como la notificación de  las  mismas  es  indispensable  y  solamente  a partir de dicho conocimiento, es  posible  imponer  voluntaria  o  coactivamente  el  cumplimiento de las órdenes  proferidas  en  la  decisión  judicial, la Corte considera que la ejecutoria de  dichas  sentencias  y  providencias no produce efectos jurídicos mientras no se  surta  su  notificación.  Por  eso, en la parte resolutiva de esta sentencia se  declarará  exequible  la  disposición  acusada,  en el sentido que los efectos  jurídicos   se  surten  a  partir  de  la  notificación  de  las  providencias  respectivas.”   

En cuanto se refiere a la notificación de las  decisiones  que ponen fin al recurso de casación y al término de prescripción  de   la   acción   penal,   expresó   la  Corte  Constitucional  en  la  misma  providencia:   

“Por  lo tanto, si los efectos jurídicos de  la  decisiones  judiciales ejecutoriadas previstas en el artículo 187 del C. de  P.P.,  presuponen  su  notificación, el término de prescripción de la acción  penal  previsto  en  el  inciso  2°  del  artículo 86 del Código Penal, no se  extingue  por  la  imposición  de  la  pena  mediante  una decisión en firme y  ejecutoriada,    sino    hasta   que   dicha   providencia   sea   efectivamente  notificada.”   

De  acuerdo  con lo anterior, basta observar  las  copias de las decisiones aportadas por el demandante, para verificar que la  decisión  del  16 de mayo de 2007, a través de la cual la Corte inadmitió las  demandas  de  casación  presentadas  por  los  apoderados  de  los sentenciados  Eduardo  Pimiento  y  Edwin  Oliveros  Bohórquez, fue debidamente notificada por anotación en estado del 25  de  mayo  de  ese  mismo año, lo cual significa, conforme con el inciso primero  del  artículo  187  del  Código  de  Procedimiento  Penal y el contenido de la  sentencia   de   constitucionalidad   mencionada,   que   en  esa  fecha  quedó  ejecutoriada  la  decisión  y tres días después (30-05-07), cobraron vigencia  sus  efectos  jurídicos  para  hacerla  cumplir,  una vez agotado el rito de la  notificación.   

Cosa diferente es que el demandante confunda  la  naturaleza  de  la  providencia  de  que  se  habla  y  anhele  una forma de  notificación  diferente  a  la que por disposición legal correspondía en este  asunto.   

La clasificación de las providencias que se  dicten  en el curso de la actuación, conforme lo establece el artículo 169 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  es  la  siguiente: i) sentencias, si deciden  sobre  el  objeto del proceso en primera o en segunda instancia, o en virtud del  recurso  de  casación  o de la acción de revisión; ii) autos interlocutorios,  los  que  resuelven  algún  incidente  o  aspecto  sustancial;  y iii) autos de  sustanciación,   es   decir,   aquellos   destinados   a   darle   impulso   al  proceso.   

Ahora bien, en el régimen procesal de la Ley  600  de  2000,  la  notificación  prioritaria  de  las  decisiones es la que se  realiza  de  manera  personal  y, en forma sucedánea, si no resulta posible, se  acude   al   estado,   en   tratándose   de  decisiones  interlocutorias  o  de  sustanciación     que     deban     notificarse2,  o  la  fijación  del edicto  cuando la providencia que deba notificarse sea una sentencia.   

Por   consiguiente,  carece  de  razón  el  accionante  cuando  afirma  que  el  auto  de  inadmisión  de  las  demandas de  casación,  no  produjo  efectos jurídicos por haberse omitido su notificación  mediante  edicto,  ya  que el acto de comunicación se verificó en debida forma  mediante  anotación  en  estado,  en  tanto  no  fue  posible hacerlo de manera  personal  a todos los sujetos procesales, asegurándose de esa forma, el respeto  por  el  principio  de publicidad de las decisiones judiciales, consustancial al  derecho fundamental del debido proceso.   

De igual modo, en tanto afirma que la condena  se  dictó  dentro  de  un  proceso  que  no  podía iniciarse o proseguirse por  prescripción  de la acción penal, pues aunque los efectos jurídicos del fallo  se  hicieron  exigibles tres días después de haber sido notificada por estado,  la  sentencia  cobró ejecutoria el día en que la Corte inadmitió las demandas  interpuestas  por  los  defensores  de Eduardo Pimiento  y  Edwin  Oliveros  Bohórquez, conforme lo señala el  artículo  187 del Código de Procedimiento Penal y la interpretación que de su  texto sentó la jurisprudencia constitucional.   

La  acción  penal en la fase instructiva del  proceso  prescribe  en  un  tiempo igual al máximo de la pena fijada en la ley,  sin   que   el  término  pueda  ser  inferior  a  cinco  años  ni  superior  a  veinte.3   

Producida  la  interrupción de ese lapso, lo  cual  ocurre con la resolución de acusación debidamente ejecutoriada, comienza  a  correr  nuevamente por la mitad del tiempo señalado, sin que en ningún caso  pueda  ser  inferior  a   cinco  años  ni  exceder de diez, a menos que la  conducta  haya  sido  realizada  por  servidor  público  en  ejercicio  de  las  funciones  del  cargo  o con ocasión del mismo, supuesto en el cual el término  de  prescripción  se  aumenta  en  una  tercera  parte,  de manera que nunca es  inferior  a 6 años y ocho meses, o si la conducta punible se inició o consumó  en  el  extra  njero,  evento  que  implica  un aumento de la mitad del término  prescriptivo.   

De esa manera, si la resolución de acusación  cobró  ejecutoria el 29 de enero de 2002, hecho que no discute el demandante, y  la  sentencia quedó en firme el 16 de mayo de 2007, no transcurrió el término  de  prescripción  de  6  años y 8 meses que como mínimo debía correr en este  caso,  en  consideración  a la condición de servidor público que ostentaba el  peticionario cuando ejecutó la conducta.   

Sin    que   resulten   necesarias   más  consideraciones,  en  tanto la causal invocada en la demanda no se actualiza, el  libelo será inadmitido.   

Por  lo expuesto, la  Corte    Suprema    de    Justicia,    Sala   de   Casación   Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda  de   revisión   propuesta   por   el  apoderado  del  sentenciado  Eduardo Pimiento.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                       FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO       

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO       SALAZAR  OTERO                                 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                                                                                    Impedido              

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Impedido  

          

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 C-641  del 13-09-02   

2 Por  ejemplo,  la  que suspende la investigación previa, la que pone en conocimiento  de  las  partes  el  dictamen de peritos, el cierre de la investigación, la que  dispone  la  práctica  de  pruebas  en el juicio, la que señala día y hora de  audiencia  pública, la que declara desierto el recurso de apelación, la que lo  niega o la que admite la acción de revisión.   

3 Art.  83 C.P.     

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